Que tal mis queridos lectores!...
ya se que me tarde demasiado! D:
pero tuve complicaciones al escribirlo, a parte que mi computadora está fallando y la mayoría del cap tuve que escribirlo en mi cel :/
si encuentran muchos errores disculpenmeeeeeeeeeeeeeeee :'(
después tendré mas tiempo de corregir pero no queria dejar pasar mas tiempo para ustedes!
SON GENIALES! MIL GRACIAS POR LEERME!...
agradecimiento a mis reviews! :
LittelCurly21- MIL GRACIAS POR TU SUGERENCIA!
Camoni- SIEMPRE FIEL A MI HISTORIA Y TUS REVIEWS!
Cesia843 - SE QUE ESTE CAP TE ENCANTARÁ
Raquel Taisho - MIL GRACIAS POR SEGUIRME Y DEJAR TUS REVIEWS, QUE DISFRUTES TAMBIEN ESTA LECTURA ;)
Laura- UN PLACER LEER TU REVIEW DICIENDO QUE ESTAS ENCANTADA!
Faby Sama- TUS REVIEWS SON GENIALES, DISFRUTO CADA LINEA !
veronica ramirez - MIL GRACIAS POR TU SUGERENCIA!
SaraS3 - WOOW! ESPERO QUE SIGAS DISFRUTANDO LOS CAPS! MIL GRACIAS POR LEERME Y DEJAR TU REVIEW,
.gothikataisho6 YO TAMBIEN TE ADORO NENA!
Guest- ALASKA!, WOOW NO HABÍA LEÍDO ESE Y ES GENIAL SU SIGNIFICADO... TENDRÉ EN CUENTA PARA FUTURO, MIL GRACIAS :)
GRACIAS A TODOS MIS LECTORES
SIN MAS QUE DISFRUTEN SU LECTURA
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JULIO 14, 2017
GC MOON
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CAPITULO 13
-LA MARCA-
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Recostándola en la cama se dirigió a su baño privado para tomar un merecido descanso y relajar sus músculos, tenía tantas cosas en mente; el Daiyokai más letal y peligroso, el guerrero más temido y respetado por todos tenía problemas con una pequeña insolente y molesta hembra, definitivamente había perdido su paz y libertad "Maldita sea, ya no podré ser libre; ¿o sí?" pensaba en una posibilidad de romper ese vínculo, en lo que avanzaba y comenzaba a quitar su ropa hasta quedar completamente desnudo y se sumergió en el osen privado.
Tranquilamente estaba sentado en una piedra cubriendo el agua hasta su bien definido, marcado y firme pecho relajándose tomó los aceites para comenzar a dar masajes en su cuerpo de manera lenta, pero su mente estaba inquieta, la mujer que estaba en su cama olía tan bien y su aroma llegaba hasta ese lugar penetrando su sensible olfato, frunciendo su ceño empezó a tallar más fuerte su cuerpo sin darse cuenta de eso.
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-En la mente del Daiyokai-
Su bestia estaba mirando hacia la salida, su ser racional se encontraba en su acostumbrado sillón recostado con ojos cerrados, inquieto Yako comenzaba a molestar al Lord racional ya que a unos metros estaba también su perra desnuda y a su completa merced.
-Deberías traer a nuestra perra y darle un baño para que descanse mejor-
Yako intentaba persuadir de tomar a la hembra, pero su ser racional parecía no querer cooperar.
-No-
Bufando volteó su rostro alzando su hocico para que su aroma le llegara más fuerte ya que los aceites estaban llenando el cuerpo del Daiyokai.
-Date prisa, cuando despierte necesitará respuestas, tal vez vuelva a perder el control y debemos estar ahí para impedir que eso suceda-
Claro que él ya había considerado eso pero no pretendía estar ahí cuando ella despertara, le daría unos momentos a solas para que se vistiera por su cuenta.
-Hn-
Había intentado persuadir a su ser racional para ir por ella pero no parecía muy adecuado tampoco el hecho de bañarla, estaría inconsciente, su excitación los haría perder el control y no sería muy divertido si ella no cooperaba, necesitaba a su insolente perra despierta, por eso no insistió más.
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-En la habitación-
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La hermosa Inu estaba recostada sobre la confortable y amplia cama cubierta con unas telas finas de seda, de las cuales eran utilizadas por los reyes más poderosos, ellas rozaban delicadamente su sensible piel en cada ligero movimiento de su respiración parecía tan quieta y relajada pero dentro de su cuerpo existía una batalla contra el letal veneno del poderoso macho Inukami…
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-En el baño-
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El Lord del oeste notó que había estado tallando con más fuerza de lo acostumbrado su cuerpo ya que se comenzaba a irritar su piel, decidió que era suficiente no estaba funcionando la relajación del baño, no mientras ella estuviera tan cerca con ese delicioso aroma que lo incitaba y su cuerpo reaccionaba inevitablemente, notando su "entusiasmo" se sumergió completamente y se dispuso a nadar un buen tiempo ya que eso siempre lo relajaba, este era el lugar al que iba cuando necesitaba alejarse de todos los despreciables seres con los que debía lidiar.
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-En la mente del Daiyokai-
Yako notó inmediatamente la excitación del Lord racional y no desperdició ese preciado momento.
-Parece que necesitamos "atención"- enfatizando esa palabra continuó hablando con un toque de diversión - de nuestra perra-
El lord racional odiando profundamente todas las sensaciones que comenzaba a experimentar "maldita mujer" pensaba, nunca había estado tan vulnerable ante una hembra, su cuerpo reaccionaba cuando él así lo deseaba, solo cuando él buscaba ese momento pero ahora con ella TODO se estaba saliendo de control, era un profundo dolor de cabeza "arrrgg" gruñía "necesito deshacerme de esto, yo el Gran Sesshoumaru poderoso e invencible, nadie puede controlarme nadie me hará vulnerable". Contestando de mala gana, ya que su humor había empeorado.
-¡Cállate bestia!-
Yako estaba divertido sintiendo la incomodidad y el aumento de su enfado riendo un poco burlándose del Lord racional.
-Ja!, sé que ambos deseamos que despierte para calmar nuestros "impulsos"-
Abriendo rápidamente sus ojos se puso frente al gran perro blanco sacando su látigo cargado de veneno lo tomó del cuello alzándolo considerablemente del piso.
-Este Sesshoumaru no necesita de nadie, así que cierra tu asqueroso hocico-
Después lo soltó y regresó a su sillón; Yako sabía que había alterado más al ser racional con sus imprudentes palabras, pero solo así podía lograr que reconociera internamente que tenía razón lo que él le decía.
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-En el pozo-
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El sorprendido hanyo estaba sentado sobre el piso recargando sus dos brazos sobre la madera del pozo mirando hacia dentro, tenía tantos sentimientos encontrados, sabía que ahora todo sería diferente; las cosas habían cambiado radicalmente, no estaba seguro si ella desearía regresar con él después de todo lo que pasó por su descuido, si tan solo no la hubiera abandonado esa noche o no hubiera deseado más a Kikyo que a ella, no la hubiera dejado ir a buscar el desayuno sola con Sango sin su arco, si tan solo él no hubiera estado tan enfocado en sus deseos, si tan solo se hubiera dado cuenta antes que estaba en peligro, si tan solo él la hubiera encontrado primero que Sesshoumaru, ella aún estuviera con él podrían estar juntos, si tan solo él fuera un demonio completo; interrumpido sus pensamientos sintió una picadura en su nariz y rápidamente aplasto el diminuto ser que estaba tomando su sangre.
-viejo Myoga- decía tristemente aplastando un poco al pequeño yokai.
-Amo Inuyasha, ¿Qué le pasa?, ¿Por qué esta tan deprimido?- Preocupado preguntaba observando insistentemente a su amo.
-¡Ay ya cállate, déjame en paz!- gruñía cerrando sus ojos frunciendo el ceño con un puño cerrado, aventó a la pulga lejos de él.
La pobre pulga salió a estamparse contra una roca, sacudiendo la cabeza comenzó a brincar de regreso a su amo; algo le preocupaba de su actitud, nunca había mirado tanta tristeza e impotencia en su rostro.
-Amo Inuyasha, lo que sea que le pase sabe que puede contar conmigo, tal vez pueda ayudarle, ándele dígame que lo tiene así- La persistente pulga logró captar el interés de su acompañante.
-Es…- dudando un poco agachó su mirada escondiendo su rostro con su flequillo – Kago, Kagome- se le quebraba su voz derramando unas silenciosas lágrimas.
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-En el castillo-
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El malévolo híbrido cerró sus puños después de darse cuenta de que la maldita hembra había salido de ese lugar con su corazón, no pensó que llegara a encontrar su lugar secreto; abrió sus ojos un poco más recordando que había guardado en ese lugar "maldita sea, los pergaminos" salía en busca de la bruja del viento, la estúpida había olvidado esconder su aroma, "siempre tan inútil" pensaba mientras se dirigía hacia la dirección de Kagura, no podía permitir que leyera nada de lo que contenían.
No duró mucho tiempo para dar con su localización, disfrutaría un poco jugar con esa estúpida que creía haber recuperado su libertad, con gran velocidad se puso frente a ella haciendo que frenara de golpe sobre su pluma, sabía que no sería fácil una pelea con él pero su fuerza y su propósito valía la pena arriesgarse.
-Vaya Kagura, después de todo parece que conseguiste un poco de tu libertad- después de hablar dibujó su ya conocida sonrisa sarcástica.
-¿Te sorprendí?- Su tono de voz tenía cargado un poco de satisfacción y orgullo.
-¿Realmente crees que puedes escapar de mi tan fácil?, te creía un poco más… astuta- Le hablaba cada palabra burlándose.
-Tengo lo que deseo y si debo luchar por conservarlo lo haré- amenazaba alzando su abanico dispuesta a pelear.
-Veo que sigues igual de estúpida, pero lo que conseguiste fue tu corazón no un cerebro y si deseas pelear ¿Quién soy yo para quitarte eso?- riéndose de manera siniestra se colocó para comenzar la luchar en el aire.
Kagura molesta frunció su ceño y comenzó a lanzar las cuchillas de su abanico que fueron absorbidas de manera inesperada por el cuerpo de Naraku quién devolvió su ataque con las mismas haciendo a la yokai moverse rápidamente por el cielo sobre su pluma, sintiendo como lentamente se enterraba una sobre su costado izquierdo, sin darle importancia continuó con una ráfaga de viento haciendo que el malévolo híbrido perdiera equilibrio y comenzara a caer un poco, aprovechó para lanzar más cuchillas que esta vez no fueron absorbidas si no lastimaron el cuerpo de su oponente, esto provocó que sonriera "si lo ataco cuando está distraído puedo dañarlo" pensaba animadamente.
Naraku sintió las cuchillas que lo lastimaron, maldijo internamente a la mujer y acercó uno de sus tentáculos quitándole la pluma haciéndola caer de una gran altura, seguro se haría un daño considerable, observando cómo iba directo al suelo pensó que había sido suficiente lucha por hoy, una de sus nuevas habilidades había provado y debía mejorar, acercándose a la yokai le susurró a su oído
-¿De verdad crees que eres libre por tener tu corazón?, tan simple como volver a tomarlo- dijo con la naturalidad y tranquilidad que acostumbraba su voz.
Acercó un tentáculo y atravesó su pecho tomando el corazón, y sacando los pergaminos que llevaba enrollados sobre su cintura, para impulsarla de nuevo con fuerza hacia el suelo que aún no llegaba.
-Por cierto, la cuchilla que tocó tu costado izquierdo llevaba un pequeño regalo de mi parte, que lo disfrutes este tiempo- diciendo eso comenzó a reír con voz fuerte y profunda desapareciendo con el corazón e Kagura en sus manos y los pergaminos.
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-En el pozo-
Myoga estaba sorprendido por la actitud de su Amo, nunca lo había mirado llorar, esto realmente lo preocupó y estaba dispuesto a conservar su lealtad y juramento del general Perro.
-Amo Inuyasha, ¿Qué sucede con la señorita?, ¿Algo malo le ha pasado?, Tal vez eso tiene solución.-
-Es algo extraño y difícil de explicar, yo no sé bien que pasó viejo Myoga, pero Kagome es… Bueno ahora es una Yokai completa-
El anciano abrió sus ojos como platos y se quedó en silencio por unos momentos…
-Bueno pero eso no tiene nada de malo, como fuera que pasó su transformación, eso le da una ventaja amo, ¡ella podrá vivir mucho tiempo con usted si así lo desean!-
-¡No!- gruñó, por primera vez viendo a Myoga elevó considerablemente su voz haciendo volar al pequeño Yokai –Ella, ha sido marcada por alguien que no la merece, ni la ama-
La vieja pulga volvió subiéndose al hombro de Inuyasha sintiendo la tristeza en el corazón de su amo, recordó un antiguo ritual que tenía que ver con la poderosa marca hecha por la raza INU, tal vez las otras serían más sencillas de romper.
-Bueno amo, tal vez usted pueda romper la marca-
Inuyasha sintió un poco de esperanza, se alegró un poco; en caso de que eso fuera cierto haría lo que fuera para que Kagome regresara a ser libre, sabía que su hermano no la amaba y ella no estaría dispuesta a estar al lado de alguien tan frío y sanguinario, él le conseguiría el control de su vida nuevamente.
-Dime viejo Myoga que puedo hacer-
Dudando ya un poco si decirle la verdad pero recordó que se trataba de la señorita Kagome así que continuó hablado.
-Bueno se trata de un ritual antiguo que nadie de estos tiempos conoce, solo debemos conseguir todo lo necesario; hace miles de años existió una vieja bruja Yokai que fue desterrada de las tierras de su padre, ella tiene inimaginables conjuros para todo tipo de rituales y beneficios de los más perversos deseos, ella puede hacerlo un yokai completo, porque para realizar aquello necesitará serlo amo- Quedó en un breve silencio mirando que Inuyasha estaba en completo silencio escuchando atentamente cada palabra, realmente estaba interesado en todo lo que decía –Una vez que sea un demonio completo se reta al macho y se procede a otro ritual el cual uno de los dos debe morir y si el que desea marcar a la hembra sobrevive se hace este nuevo ritual con la sangre de ambos y después la marca desaparece- suspirando un poco continuó –Sería más sencillo si el macho fuera un pariente de línea directa, así en cuanto el macho resulte ganador la sangre de ambos no será necesario ya que la hembra la posee y así evitan el agudo dolor, pero bueno este no sería el caso amo; ¿Está dispuesto a pasar por algo como eso?-
Esperando la respuesta miraba atentamente cada reacción de su amo que se había quedado mirando hacia el pozo en completo silencio.
-Entonces evitaremos el agudo dolor- Sin más que decir se levantó rápidamente haciendo caer de su hombro al diminuto yokai.
-¿Que dice amo?, ¿acaso un pariente directo suyo marcó a la señorita? , eso es imposible ya que su único pariente es Se..sshou..ma..ru-
Abrió sus ojos y boca al pronunciar el nombre, ahora entendía el riesgo que quería correr Inuyasha, esto no estaba nada bien, debió preguntar antes de quien se trataba, seguro el amo general perro estaría en el inframundo tratando de llevárselo después de esta imprudencia; enfrentar en un duelo a muerte a ambos hermanos…
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-En una cabaña-
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La hermosa Inu que se encontraba recostada sobre la cómoda cama comenzaba a recuperar la conciencia, aun sin abrir sus ojos una batalla en su mente se hacía presente
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-En la mente de la Inuyokai-
La gran perra azabache estaba mirando a su ser racional que se encontraba en un elegante futón recostada, valoraba enormemente ese momento ya que su ruidosa compañera era un gran dolor de cabeza cuando comenzaba a hablar, bufaba en su cojín sin quitarle de encima la mirada, ya que percibía que estaba por despertar.
-¿Dónde estoy?-
La bestia se levantó de su cojín mirando fijamente a su ser racional, pensando en lo complicado que sería explicarle lo que sucedía ahora.
*Bienvenida a tu mente ser racional*
Abrió sus ojos inclinándose hacia enfrente para quedar sentada sobre el futón.
-¿Eh? ¿De qué hablas?-
*Ahora eres una inuyokai, así que cuentas con tu ser racional e irracional que es la bestia que estás viendo*
Explicaba con calma para no alterar a la mujer.
-¿queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?-
*"maldición"* pensó, esto realmente era frustrante; no quería que le rompiera los tímpanos pero su sorpresa fue ver la reacción de su ser racional que llevó sus manos para cubrir sus oídos.
-¡ay qué horror, que fuerte se escucha mi voz!
La bestia comenzó a reírse, bueno parece que ahora ella sola se detendría al gritar.
*Así es, la bestia de cada INU despierta cuando encuentra un propósito por el cual vivir, un macho que nos cautive y sea digno de nuestra descendencia*
-¿queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?-
La mujer racional abrió sus ojos como platos y llevó ambas manos de cada lado de su rostro; la perra azabache ya contaba con ese maldito dolor de cabeza gracias a la ruidosa compañera *"maldición debe controlarse"* pensaba la bestia.
-Entonces yo… tú, ¿ya encontramos nuestro macho?, ay no que vergüenza ahora que recuerdo-
Ahí comenzó su monólogo olvidando que estaba al lado de la enorme perra, se paró inmediatamente para verse al espejo que tenía al lado observando sus líneas en las mejillas su cuerpo más curvilíneo, un collar simulado sobre su cuello con un dije que estaba sobre sus pechos bien firmes y redondos sus caderas anchas, una cintura más estrecha, unas torneadas y femeninas piernas en las que se distinguían unas claras líneas plateadas, observando bien sus manos y brazos también tenía unas parecidas, justo en los mismos lugares que "Sesshoumaru", en ese preciso momento casi se desmaya.
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Abriendo sus ojos que comenzaban a tornearse de rojo se levantó rápidamente de la cama sin darse tiempo a sentir su desnudez, ya que su instinto le guiaba hacia un olor que deseaba y estaba tan molesta que solo quería llegar a él.
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-Advertencia LEMON-
Si eres sensible al contenido brinca esta parte hasta donde se encuentra *DATOS SOBRE EL NOMBRE BESTIA DE KAGOME*
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-En el osen privado-
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Deteniéndose bruscamente mientras nadaba percibió que la mujer había despertado, la guerra tomaba su segundo round, girándose para levantarse se acercó a unos escalones que había para salir cuando sintió un cuerpo sobre el suyo.
*Tu maldito macho* Una molesta hembra había entrado empujando hacia el agua al majestuoso y solemne macho que tomó por sorpresa; Al ser escuchada la bestia de su hembra inevitablemente despertó a la bestia del Daiyokai y tomó el control del Lord, ambos en su forma humanoide.
-Insolente, ¿Quién te crees que eres para tratar así a tu macho? ¿Aún no tuviste suficiente?-
Gritaba quitándose de encima a la yokai ambos se encontraban parados en el agua y desnudos pero parecía no importarles por su enfado respirando pesadamente ambos por el estado alterado y dándose cuenta de sus cuerpos mojados viendo como escurrían las gotas por el cuerpo del otro la tensión y excitación comenzaba a subir.
*¿Que fue lo que me hiciste?* gruñía la hembra.
-Nada que no quisieras- contestaba burlona y seductoramente el macho, persuadiendo a su insolente perra.
*arrggg, ¡No digas tonterías, tu… fuiste tuuu..!*
Distrayéndose al percibir el olor de excitación del macho y la suya propia la distraía un poco, desviando su vista de los fríos y letales ojos que la miraban casi penetrando su alma, bajando la mirada hasta el fuerte y musculoso pecho del endemoniadamente atractivo Daiyokai que respiraba agitadamente haciendo que las gotas se deslizaran con mayor rapidez sobre su cuerpo siguiendo con su vista hasta el vientre del macho el cual tenía unas líneas magenta que no había observado antes, sin querer averiguar más hasta donde llegaban volteó hacia un lado tratando de distraer sus pensamientos, sí era una bestia, una perra, pero no era cualquiera.
El Poderoso e imponente macho estaba tan alterado y excitado que la manera de hablar tan irrespetuosa y rebelde de su perra hacía que su deseo aumentara, pero debía enseñarle que él era el macho y ella le debía respeto, se acercó con su velocidad demoniaca a ella tomando el rostro de la hembra con su mano derecha haciendo que lo mirara.
-Insolente perra, ¿no sabes que debes respetar a tu macho?, ¿Deseas que vuelva a enseñarte quién manda?-
Se detuvo ya que le estaba costando como los mil demonios seguir concentrado en lo que decía por el pecho desnudo de la hembra que tocaba su duro abdomen, sitió como los pezones de la INU se erguían ante el placentero contacto "maldita" pensaba la bestia "esto es más de lo que esperábamos" estaba por volverse loca su bestia.
La hembra yokai sentía el contacto con el abdomen y las miradas amenazantes de su admirable y poderoso macho la hacían desearlo, definitivamente ese Iukami era digno de su descendencia sintió como crecía la erección del Daiyokai sobre sus piernas rozando su piel delicadamente, como reacción lo empujó con sus manos soltando el agarre de su cara, haciendo cada vez más agitada la respiración.
*No me toques* gruñía ferozmente la hembra.
El macho estaba confundido, pues sentía la palpable excitación el olor de su deseo era como una droga que lo incitaba a tomar una y otra vez.
-¿Que dices perra? No puedes negarte puedo oler tu excitación- Esto era un juego peligroso de palabras, sin saber que era el ritual para la marca de ambos así que se dejó guiar por sus instintos.
*No deseo que te acerques* diciendo esto se dio la vuelta para salir del lugar.
El macho mirando como movía las caderas de un lado a otro caminando hacia la salida una sensual invitación a seguirla, cuando subió por las escaleras se dispuso a salir por ella tomándola ferozmente por detrás se estamparon sobre la pared más cercana quedando el cuerpo de la hembra con el rostro de lado en la fría pared y su protuberante trasero cerca de su cadera, sus manos comenzaron a subir por el vientre de la mujer hasta sus delicados y firmes pechos masajeándolos un tanto desesperado, sintió como la yokai movía las caderas acariciando su pulsante erección que pedía atención de su hembra.
Después de unos tormentosos movimientos la inuyokai se impulsó con sus manos para separarse de la pared y del macho rugiéndole ferozmente.
*arrrrgggg, déjame* pero ahora dibujaba una coqueta sonrisa en sus labios.
El macho entendía que se trataba de un letal juego de seducción las bestias se estaban conociendo y estaban disfrutando de la compañía.
-Regresa insolente, no puedes dejarme - Rugía seductoramente a su hembra.
*Atrápame si lo deseas* diciendo esto salió disparada por todo el osen con su velocidad demoniaca.
El macho incitado por su deseo y excitación no lo pensó salió detrás de ella intentando tomarla sin éxito durante unos momentos, estrellándose de vez en cuando con ciertas cosas de la habitación, el mueble de las toallas quedó destrozado al paso de los inuyokai, un armario que contenía finas batas de seda estaba rasgado y triturado, unas cuantas rocas ahora eran montones polvo, la hembra viendo que el macho no tenía éxito reía burlonamente cuando salía por la puerta para dirigirse hacia la habitación fue alcanzada de la cintura y girada bruscamente quedando frente a frente con sus respiraciones agitadas con sudor y sus cuerpos mojados.
Sin pensar mucho el macho dirigió sus labios hacia los de la hermosa hembra que tenía en sus brazos la cual lo recibió gustosamente dejando que su lengua entrara comenzaron una guerra de posesión durante unos breves momentos hasta que la hembra mordió el labio inferior haciéndole un corte con sus filosos colmillos separándose nuevamente del macho salió corriendo, el Daiyokai estaba parado asombrado por todo lo que pasaba "esta perra es deliciosa y perfecta" una vez más salió tras ella tomándola del brazo la detuvo frente al pequeño comedor.
-Suficiente perra, te atrapé- Su voz profunda y seductoramente ronca resonaba en la habitación dirigiéndose solo a ella haciendo aumentar el deseo en ambos, la tomó firmemente con ambas manos de su cintura subiéndola en la mesa bajó su rostro hasta ese delirante aroma que lo llamaba, la marca que tenía, inhalando sacó su lengua rozando delicadamente con ella la piel posteriormente con sus letales colmillos desde el hombro hasta el lóbulo de la oreja mordisqueándola un poco.
*Ki,.. kimiko* Jadeando respondía la inu azabache haciendo su cabeza hacia atrás exponiendo su marca.
-Yako- Decía con voz penetrante y ronca, las bestias se estaban presentando finalmente para lo que seguía.
Las manos de la hembra se posaron sobre el duro pecho de su macho apretándolo enterrando un poco sus peligrosas garras irritando la firme piel, escucho cerca de su oído el gruñido de placer que había provocado a su macho que ahora se encontraba masajeando sus pechos deteniéndose en ambos pezones pellizcándolos de manera sincronizada con un ritmo majestuoso, ella bajó sus manos hacia el vientre del Inuyokai y abrió sus piernas para acercar más a su cuerpo al imponente macho con una notable y dura erección digna de un poderoso macho, la tomó con sus manos al mismo tiempo que el Daiyokai tomaba con su boca el pecho derecho rozándolo con sus colmillos apretando el otro y pellizcando su pezón mientras mordía el otro haciendo que la hembra gimiera de placer apretando el poderoso miembro que tenía en sus manos.
Ambos rugían en respuesta de todo el mar de sensaciones; mantenían una agitada respiración y sus cuerpos llenos en sudor, la hembra pasó sus manos hacia la espalda del macho rosando ligeramente sus garras en toda la ancha y musculosa espalda *mío* gruñía en voz baja y sin esperar recibir respuesta el macho instintivamente respondió –mía- ambos Inuyokais posesivos hablaban.
El Daiyokai llevó su mano izquierda hacia su boca metiéndose dos dedos arrancándo sus garras escupiéndolas de lado estaba dispuesto a lamer su sangre que escurría por ellos pero sorpresivamente su hembra los tomó y los llevó a su boca chupándolos seductoramente casi los sacaba por completo y los volvía introducir acariciándolos con su lengua, el macho desesperado rugió llevando su rostro hacia el cuello de la yokai y su brazo derecho tomó la pequeña cintura acercándola más a él y mordió ese lugar tomando un poco de su sangre sin abrir la marca ni el vínculo, solo se alimentaba de ese delicioso cuerpo.
La hembra al sentir la excitación creía que no podía mas así que tomó la mano del Lord y la llevó a su entrada metiendo los dos dedos de golpe arqueándose al cuerpo del firme y duro pecho de su macho que la recibió también con un gruñido cargado de placer durante unos segundos dejó sus dedos dentro sin moverlos la yokai se aferró a cuello de su macho que comenzó a mover los dedos hacia dentro en círculos y luego hacia afuera sacándolos casi por completo sin aguantar más tiempo sabiendo que estaba preparada se dispuso a entrar en ella de manera salvaje, ambos cuerpos lo pedían a gritos, cuando sintió la intrusión de la erección dentro de ella enterró sus garras arqueando su cuerpo soltando un fuerte rugido al oído del lord que se aferraba a su cintura.
Pasando unos segundos comenzó a moverse frenéticamente haciendo temblar el cuerpo de la hembra y la meza que no soportó el peso ni movimiento de ambos cuerpos que se desplomó pero sintiendo esto la hembra puso sus piernas alrededor de la cintura del macho haciendo más profunda la penetración provocando un intenso y profundo gruñido del macho junto al de ella, la recargó en la pared más cercana para empujarla firmemente mientras aumentaba sus embestidas por la tormentosa estrecha entrada que le provocaba un inmenso placer que sobrepasaba cualquier sensación que había percibido antes, nunca había imaginado algo parecido, la inu gimiendo se dejó llevar en los sincronizados orgasmos sintiendo los fluidos de ambos correr por sus muslos aferrándose al fuerte cuerpo del macho llevando instintivamente su rostro hacia el cuello del Daiyokai abrió su boca y mordió el mismo lugar que el inuyokai lo había hecho y comenzó a dejar fluir su veneno haciendo su marca.
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CONTINUARA...
DATOS SOBRE EL NOMBRE BESTIA DE KAGOME
Kimiko:
Reservadas y secretas, poseen, sin embargo, una personalidad firme y decidida. Son nobles y seductoras, sin dejar de ser simples… No obstante, manejan perfectamente sus emociones y esto puede intimidar. Tienen horror de la ligereza, de la mediocridad y de la superficialidad. Amantes de lo natural, de la pureza, son elitistas y selectivas. Perfeccionistas, son idealistas y buscan progresar y elevarse constantemente. Son ambiciosas y trabajadoras. El tiempo está de su lado. Sin embargo, si bien son capaces de ser muy pacientes en los momentos importantes de la existencia, pueden volverse bruscas y faltarles moderación para los hechos menores de la vida. Disciplinadas y voluntariosas, incluso tienden hacia un cierto autoritarismo. Perseverantes y obstinadas, no abandonan fácilmente sus empresas o sus ideas. Conservadoras, tienen los pies sobre la tierra y son capaces de asumir responsabilidades con sangre fría y eficacia. Posesivas, no por eso son menos generosas. De niñas, son agradables y gratificantes, y crecen sin causar verdaderos problemas. Son hermanas mayores protectoras y responsables con sus hermanos menores, disciplinadas y trabajadoras en clase
¿Qué les gusta?
Kimiko sueñan con armonía y amor, y buscan la perfección. Buscan la paz y se muestran conciliadoras y con buena voluntad para mantener relaciones agradables con los que las rodean, aunque no siempre sean tolerantes…a la hora del compromiso amoroso, serán particularmente exigentes, ya que necesitan admirar y respetar al elegido, a quien no le dejarán pasar ninguna falla. Además, la elección a menudo les resulta difícil. Son amas de casa notables, anfitrionas acogedoras y madres de familia ejemplares. ¡Son casi perfectas!
¿Qué hacen?
La vida familiar y sentimental es importante para Kimiko pueden, en un primer tiempo, consagrarse a su hogar, que resulta primordial para su equilibrio. Sin embargo, son mujeres activas, dinámicas, originales y no se contentan durante mucho tiempo con ser relegadas a segundo plano. Por eso, se comprometerán con los siguientes ámbitos: el ámbito medico-social, el de la justicia, y cualquier otro ámbito donde se sientan directamente útiles para los demás, actividades vinculadas con la estética, el arte, la creación, la decoración, la costura, las flores, la naturaleza…, profesiones independientes, o puestos de coordinación, donde haya que asumir responsabilidades.
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CUÉNTENME QUE LES PARECIÓ EL CAPITULU Y EL NOMBRE ;)
-ABURRIDO
-MUY LARGO
-EXCITANTE
-QUIERO MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSS!
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.ESPERO ENCONTRAR SUS GRANDIOSOS REVIEWS, SALUDOS
GC MOON
