¿Escondes algo, Master?
— Niños, niños...
— ¿Eh? ¿Qué pasa, Kaito-kun? —preguntó Rin adormilada, miró el reloj, ¡eran las once de la noche! Bueno, no era tan tarde pero por tantas emociones en el día se sentía algo cansada y decidió dormir temprano, como a las nueve se había acostado.
— ¿Puedo dormir con ustedes? —preguntó el chico de la bufanda.
— ¿Qué? ¿Por qué? —preguntó Len, quien estaba en la cama de arriba de la litera.
— Después de la poco agradable imagen mental que me dio Mari-san sobre cómo se podría malinterpretar mi intento de secuestro y el incidente con Akaito-nii. Me da miedo dormir solo —les explicó sus motivos. Los Kagamine sudaron la gota gorda, ¿en serio creía que alguien lo vendría a violar?
— Ya que... —contestaron al unísono.
Ya en la mañana, Luka observaba a lo lejos a esa chica. Ahora mismo estaba muy atenta leyendo una caja de cereal, por lo cual no la notaba.
¿Cómo probar que ella no era lo que aparentaba? O en caso contrario, ¿cómo confirmar que sus sospechas no son más que paranoias suyas?
¿Hablar directamente con ella? Probablemente le mentiría, tal vez sólo le diría la verdad si...
Ya tenía un plan.
— Mari-san —le llamó.
— Espera, estoy en mi lectura importante —le dijo, volviendo a leer con atención esa caja de cereal. Luka sólo ignoró eso.
— ¿Por qué usas manga larga, siendo que hace demasiado calor? Además, siendo negra tu camiseta no creo que te favorezca —le preguntó.
— ¡Oh! Porque así es mi estilo, ¿no te encanta? —Luka se abstuvo de comentar.
— Aunque... —dijo, mientras se paraba de la mesa en dónde estaba sentada con su "lectura importante" — si quieres verme con otra cosa...
De inmediato, Mari se quitó sus ropas revelando un pijama conformada por una blusa de manga corta azul y un pantalón gris.
— ¡Mira, Luka-san! ¡MI PODEROSA PIJAMA! —exclamó con orgullo.
— ¿Desde cuándo llevas eso debajo de la ropa? —preguntó, un tanto confundida.
— Todo el día, Luka-san, todo el día —le respondió, ganándose que la de cabello rosado sudara la gran gota.
Y confirmó lo que había temido, ella no tenía un número. En ninguno de los dos brazos. Definitivamente esa era una prueba irrefutable de que no era Vocaloid, Fanmade o UTAU.
— Mari-san, tú no tienes...
— Ya lo sé, ya sé que no tengo vergüenza, ¡los tomates se están pudriendo y yo pensando en mi...! ¡PODEROSA PIJAMA! —gritó lo último. Luka torció los ojos.
— No, me refiero a otra cosa...
— Pues obviamente, soy mujer, obviamente no tengo... —decía mirando hacia abajo dando a entender qué iba a decir.
— ¡Me refiero a que no tienes número! —gritó la chica de ojos azules ya harta de que la castaña la interrumpiera.
— Ok, pero no tienes que gritar —le dijo tocándose las puntas de los dedos y mirándola con una cara de "perro regañado". Luka se golpeó la frente.
— Bien, Mari-san. Dime por qué no tienes número —le exigió. La chica de lentes estaba acorralada.
— Eh... yo... —la de ojos cafés era pésima para mentir, eso era claro. ¿Decirle la verdad a Luka? ¿Le creería?
— No me creerías —le respondió dándose la media vuelta y se cruzó de brazos.
— Vamos, dime. Te creeré —le aseguró esperando que su confesión no sea la que creía. Aunque, si era Reflejo Rechazado, ¿qué importaba eso? Había vivido nueve años con más de uno. Mientras no se hayan despertado sus instintos asesinos todo estaba perfecto.
— Yo... soy ¡la chica de la...! ¡PODEROSA PIJAMA! —gritó mientras se giraba, ganándose que la mayor cayera estrepitosamente. Pero después su cara cambio de una divertida a una seria.
— Pero también... soy... —comenzó a decir mientras en su rostro aparecía un gesto un tanto extraño que Luka no sabía cómo describir... ¿tétrico? ¿Malicioso? Quizás...
— Yo soy el Master... —soltó al fin, por el tono en que lo dijo las intenciones de querer hacer de éste momento algo "de suspenso" fueron realmente notorias. Luka abrió los ojos a un tamaño increíble de la sorpresa. Aunque, ¿decía la verdad? ¿Qué tanto podía confiar en ella?
¿Tú confiarías en una chica extraña que acabas de conocer apenas ayer, es bastante sub-normal y tiene una, según ella,...? ¡PODEROSA PIJAMA!
No sé tú, pero la de cabellos rosados no sabía qué pensar. Por un lado, era completamente imposible que un humano lograra entrar al mundo Vocaloid sin el...
Luka Megurine comenzó a sacar deducciones a partir de ese pensamiento, ¿el Espejo Rechazado? Tenía miles de funciones, una de ellas viajar entre mundos, ¿era posible?
Pero, si el Espejo lo tenían Taito y Kiku... ¿tramaban algo?
¿Pero, para qué demonios podrían usar al Master? No era por ofenderla, pero no le veía mucha utilidad.
Aunque probablemente ellos quieren que...
Imposible, ella es demasiado inofensiva, por lo que podía ver... ¡ahora mismo estaba leyendo una caja de cereal! Es imposible que ella tenga un pecado capital de tal magnitud para que la Hell Doll lo absorba.
Es cierto, pudo haber pasado dos horas hablando de sí misma, pero no llegaba a tanto. La vanidad "inofensiva" de Mari no era la vanidad "ofensiva" que se requería.
La Hell Doll es realmente exigente, ¿no lo crees?
— Luka-san —le llamó la castaña —. Ahora que sabes mi secreto, debo matarte.
— ¡¿Qué?! —exclamó alterada llevándose una mano a su cintura para tomar su látigo.
— ¡Es broma! —le tranquilizó entre carcajadas —. ¡En serio te crees todo lo que te dicen, Luka-san! —le dijo mientras le golpeaba suavemente la espalda mientras seguía riéndose. La de cabellos rosas desechó sus teorías. Ella no era "suficiente" como para ser un pecado capital.
Teorías desechadas, comienza de nuevo.
— Pero, Luka-san, ¿me crees? —preguntó ella, esperando respuesta de la mayor. Si bien, no conocía del todo la personalidad de Luka, de lo poco que se podía decir de ella es que es bastante madura y a veces fría. Alguien con esas características no podía ser un crédulo, ¿o sí?
— No lo sé, Mari-san, es realmente imposible que un humano pueda llegar a éste mundo —le hizo saber, esperando respuesta de la menor.
— ¡Pero si fueron Taito y Kiku los que me trajeron! —exclamó esperando no haberlo echado a perder. Si Luka no le creía probablemente pensaría que es aliada de ellos o algo por el estilo.
La de cabellos rosas detuvó su respiración por un momento...
Tal vez no debió desechar sus teorías tan rápido.
— Luka-san, ¿le dirás a los otros? —preguntó, la verdad no sabía realmente por qué lo escondía de esta manera, si Luka le creía, los demás Vocaloid lo harían también.
— Por el momento, hasta que no asegure que realmente eres, no diré nada.
— ¿Cómo podría comprobártelo? —preguntó, la chica de cabellos rosas sonrió maliciosamente.
Mari tuvo un muy mal presentimiento de esto...
— Muy, bien. Mari-san, ¿quién fue el primer Vocaloid que compraste? —preguntó Luka, que ahora mismo llevaba puesta una chaqueta y sombrero de detective y no dejaba de mirar a la chica de lentes con una lupa.
— Kaito-kun, estaba de oferta y pensé que Vocaloid era un anime y... bueno, ese error lo comete cualquiera, pero me gustó tanto el programa que lo deje —respondió un tanto nerviosa de la lupa de la chica de ojos azules.
— Muy bien, ¿y cuándo ocurrió eso?
— Eh... —miró hacía arriba intentando recordar —, creo que fue un catorce de marzo.
— Error, fue quince a las doce de la mañana.
— ¡Mierda! —maldijo.
— Bien, ¿cuántos virus has descargado accidentalmente?
— Cuatro —respondió, recordando el escándalo que armó por ello en esas cuatro ocasiones. ¡Hasta salió en las noticias en una de ellas!
— Correcto, ¿cuántas canciones has creado?
— Cinco —respondió contando con los dedos.
— ¿Y a cuáles Vocaloid has usado?
— Veamos... he usado a los Kagamine, a Miku, a Meiko, a ti, a Taito...
— Espera, ¿por qué usaste a Taito?
La mirada de Mari cambió por completo y tomó a Luka por los hombros.
— ¿De verdad, quieres saberlo? —preguntó en un tono gélido.
— Sí, quiero saberlo.
— Pues... ¡no tengo ni puta idea! —respondió para volverse a reír —. Pero, lo utilicé para algo muy interesante...
— ¿Para qué? —preguntó Luka bastante intrigada.
— Hice una parodia de Alice Human Sacrifice —respondió con una sonrisa idiota —. Pensé que era buena idea usar Fanmade y... ¡mejor te la muestro!
La chica sacó de su "¡PODEROSA PIJAMA!" un reproductor de música.
— ¡Mira, si adelantas a la segunda Alicia, puse a Taito! (1) —exclamó como si fuera algo de orgullo. Es cierto, la letra había cambiado un poco y la voz era más aguda.
— "Sólo el Master hace este tipo de cosas" —pensó, todo comenzaba a encajar.
El Master casi siempre hacía canciones de comedia. La única tétrica fue...
¿La locura en el espejo? Ah, la recordaba.
— Mari-san, una última pregunta —le dijo Luka a la chica.
— ¿Cuál es?
— ¿De qué trata "La Locura en el Espejo"? —le preguntó por el tema de la canción.
Mari pensó un poco, ahora que lo recordaba, esa fue su primera canción. Había pasado ya hace tiempo.
— Trataba de un espejo antiguo que revelaba el lado más tétrico de una persona, Rin Kagamine debía escapar de él antes de que Len Kagamine, su reflejo, lo hiciera y la dejara encerrada para siempre —contestó, un tanto insegura. Ya hace bastante tiempo que no se dedicaba a crear drama.
— Te creo, eres el Master.
(1) Esa parodia existe, se llama los sacrificios NO humanos de Alicia, siendo Taito la segunda. Es divertida xD —aclaro, yo no la hice, sólo pensé que sería gracioso hacerle referencia —
Bueno, ¡manden reviews o se las verán con mi...! ¡PODEROSA PIJAMA! (?) —y sí, tengo que gritar cada que la menciono xD—.
