Epílogo
¿Alguna vez habéis sentido lo que es en realidad la perfección? Mucha gente afirma que el sentimiento de sentirse reconfortado da lugar a una falsa imagen de lo que consideramos perfecto. Así es como en el caso contrario, lo que creemos que es maravilloso podría cambiar y convertirse en algo que rechazamos con todo nuestro corazón. Un pequeño cambio o una mala palabra pueden dar lugar al más pequeño de los sentimientos y cambiar todo de un momento a otro.
Todo podría venirse abajo en un instante o mejorar toda una vida, aunque para la muchacha que se recostaba con calma sobre la balaustrada de un lujoso apartamento a las afueras de Tokio, aquellos pequeños cambios eran los que formaban toda su felicidad. Se le escapó un suspiro soñador rememorando por enésima vez todo lo que había cambiado su vida hacía ya unos meses.
Después de su rescate encima de aquella azotea los dos eran inseparables, no hacía falta ninguna declaración explícita para confirmar lo que sentían el uno por el otro, solo con verlos se podía percibir que tipo de relación había entre ellos.
Say había sido detenido de forma oficial. Después de desvelar su identidad, al inspector Nakamori lo habían galardonado con honores, aceptando todos y cada uno de los méritos adquiridos aquella noche.
No pudo evitar sonreír al recordarlo. Kaito había intentado pillar una rabieta diciendo que por una vez reconocían algo de su pésimo trabajo pero ella sabía que en el fondo estaba orgulloso de que su padre lo odiara un poquito menos, además estaba pendiente por aceptar la oferta de un famoso show de magia que lo quería entre sus filas. En cuanto a ella, si todo iba según lo previsto podría convertirse en maestra en un futuro no demasiado lejano. A pesar de toda la tranquilidad que habían tenido en los últimos tiempos, Kaito no había dejado de ser Kid, algo que ella intentaba asimilar con paciencia aunque aún le quitaba el sueño por las noches. Esa absurda venganza suya… y aquella organización misteriosa que tanto miedo le daba… y todo por una maldita leyenda sobre una joya que…
Unos cálidos brazos rodearon su cuerpo haciéndola olvidar por un momento todos aquellos recuerdos para centrarse en un presente mucho más feliz- ¿En qué piensas? -Susurró el portador de aquella voz que tan loca la tenía, depositando un beso en su mejilla- Llevas un buen rato aquí fuera.
Sonrió al percibir el cariño en sus palabras, algo que debería de haber sido evidente y que tanto le costó adivinar, a pesar de no ser la única en tardar en darse cuenta de lo completamente fascinados que estaban el uno por el otro. Se giró en sus brazos correspondiéndole al abrazo y contemplándole con una ceja levantada- Nada importante -Suspiró con cansancio, cosa que hizo sonreír al chico-, tan solo planeaba mi venganza contra un estúpido ladrón por el aviso que acaba de llegar hace un par de horas a la oficina de mi padre… ¿No tendrás nada que ver no?
A pesar de su tono enfadado, él no pudo evitar soltar una carcajada. Le encantaba verlo sonreír, aunque fuera a expensas de ella- Lo siento cariño -Dijo depositando un casto beso en sus labios-, sabes que aún tengo un asunto entre manos que resolver, Say no era el único de mis problemas.
Ella reprimió un escalofrío ante la mención de ese nombre. Las marcas, tanto físicas como emocionales, seguían quemando su piel y apareciendo en sus sueños más ocultos- Te expones demasiado Kaito, para mí nunca va a ser excusa esa venganza por la que tanto luchas -Murmuró.
Él la contempló en silencio un par de minutos antes de que su mirada volviera a cambiar con una chispa de humor- ¿Funcionaría mejor esto si hago como que tu padre consigue frustrar mi próximo robo? -A pesar de sus esfuerzos por ignorarlo se le escapó una sonrisa, su padre seguía en deuda con Kid y la idea de atraparlo ya no lo consumía tanto como antes.
- Eres un maldito ladrón idiota.
- No te olvides de que también soy irresistible -La volvió a besar en los labios reafirmando su teoría.
- No eres el único que puede engañar, Kid -Le guiñó un ojo pícaramente, intentando provocar una de aquellas discusiones que tanto le gustaban. Nunca lo reconocería pero adoraba hacerlo rabiar.
- ¿Me estás engañando Aoko? -La retó.
- No es demasiado difícil hacerlo.
- ¿Quieres que te lo demuestre? -Sonrió como un lobo, encarcelando a su presa antes de alzarla sobre su hombro y llevarla hacia el interior de la habitación.
- ¡Suéltame! -Gritó Aoko aguantando las carcajadas- ¡Kaito no seas idiota y bájame ya!
- ¡A sus órdenes milady! -La sostuvo contra su cuerpo en la gran cama dándole uno de esos besos que conseguían dejarla sin respiración. A pesar de todo se dejó llevar, dando por finalizada de forma muy eficaz la discusión.
Nunca pediría más que verla así siempre, sonriendo para él. Sabía que su doble identidad aún la angustiaba y en ese momento se hizo la promesa de que nunca más la haría sufrir, pronto lograría acabar con todo y lucharía por la vida que ellos tanto se merecían.
Seis años después…
Ya era la decimoquinta vez que contemplaba con impaciencia la puerta blanca, si se lo preguntaban, estaba seguro de que podía decir el tipo de madera que habían usado para fabricarla, así como el blanco sucio que intentaran ocultar bajo una nueva capa de pintura y la pequeña rascadura que se podía observar debajo de aquel pomo oxidado que tanto se moría por girar. Ya era la decimoquinta vez que se levantaba de esa pequeña silla de la sala de espera y la decimoquinta que percibía las miradas impacientes y hastiadas de la mitad del recinto, aunque eso no le impedía levantarse para volver a sentarse de nuevo, no sin antes dar una pequeña vuelta por el corredor haciendo que la misma señora de rojo repitiera el mismo comentario por octava vez:
- Como sigas así vas a agujerear el suelo…
La puerta se abrió de golpe dejando ver a una chica morena y de ojos azul celeste ligeramente sonrojada y con las manos tapando parcialmente su cuerpo. Cinco años habían pasado desde que consiguieran atrapar a Say y tres desde que Kaito había conseguido destruir a Pandora y atrapar a la organización. Durante ese tiempo, Aoko había acabado con sus estudios de magisterio y él había conseguido un hueco en el mundo de la magia y del espectáculo. A pesar de todos los sucesos vividos, aún no podía concebir toda la suerte que tenía cada vez que veía a la mujer que se acercaba con mirada temblorosa e ilusionada hacia donde se encontraba.
- ¿Y bien? – La interrogó con preocupación - ¿Ya te dijeron porqué te dan esos mareos?
- Kaito -Sonrió ella, notando como su rubor se volvía imposiblemente más profundo. Él no respondió, centrado en cada una de sus palabras.
Aoko volvió a posar las manos en su barriga haciendo que su cara entonara con la de chaqueta que llevaba puesta.
- Yo…
- ¿Tú? – Replicó él con impaciencia.
- Y-yo… -Inspiró- Yo e-estoy…
Acarició la barriga incapaz de pronunciar más palabras y esperando a que su prometido hiciera que su inteligencia saliese a relucir. Casi pudo escuchar el 'click' que se produjo en su cabeza cuando se dio cuenta de la situación.
- ¿Estás…?
Ella asintió sin despegar su vista de la de él.
Aún le costó unos cuantos minutos salir del trance en el que se encontraba. Miró a su mujer, a la persona que más quería en el mundo y sonrió. La rodeó entre sus brazos con precipitación, intentando que ella no viera la lágrima que segundos después resbalaría por su rostro.
Apoyó la mano en su vientre sin dejar de sostenerla antes de alzarla en el aire y gritar como un niño pequeño.
- ¡Kaito! -A pesar de sus esfuerzos por aparentar calma ella no podía evitar reírse con él- ¡Nos está mirando todo el mundo… suéltame!
No le importaba, nada se podía comparar con la felicidad que le embargaba en aquellos momentos, ni sus trucos de magia, ni cerrar los ojos y escuchar como coreaban su nombre poco antes de un robo se podía comparar a aquello.
La posó en el suelo con dulzura, acercándose a su oído para susurrar un te quiero quebrado fruto de la emoción contenida.
- Estaba un poco asustada por tu reacción -Admitió con algo de vergüenza.
Kaito sostuvo su mentón, intentando transmitirle toda la felicidad que no podía expresar con palabras- He pasado mucho para poder estar con usted señorita Nakamori y nada se puede comparar a lo que siento en este momento -besó sus labios con dulzura, dejándose llevar por el aura de tranquilidad que los rodeaba-, repetiría cada uno de mis errores solo por llegar hasta donde ahora estamos Aoko y sé que aún nos queda mucho por vivir, no te puedo prometer que será perfecto pero sí que estaremos juntos… los tres -Sonrieron-…
…Porque esto, no es el final de una historia, sino el comienzo de otra.
Bueno, ¡Pues aquí está! Después de tantísimo tiempo esta historia llega a su fin. Como último dato tengo que decir que solo la parte final era la idea original que escribiera hace ahora siete años. Me emociona que acabara porque fue la primera historia que escribí y por la que me decidí a publicar, así que aquí tenéis mi último momento de pesadez xD Muchísimas gracias a todos los que tuvieron un momento y se pasaron por aquí para dejar su huella: Arual17, Lady Paper, Akiko1412, Karimariesk, MemoriesOfKagome, Aoko, Debi-chan, detectiveconanvsmagickaitoki d, Zelinktotal99, Aoko45, Aoko97, Shihoran, PrincessMarie, Aoko-neechan, KaItOsCaRLET PF, Sharyl21, Clara, Sayuri Nara, Naiyara, sLoWn, AikoBreHoney, Misuky-chan, Isuei, 66ButterflyOfDarkness99. (Espero de verdad que no se me olvidara nadie uu')
Pues aquí mis últimas contestaciones:
Arual17: Aquí está el final! A mí también me da penita pero creo que ya era hora de terminarla ya que tardé un poquito de tiempo en hacerlo… XD La verdad es que no me basé en ello pero sí! (Anotación sin importancia: Adoro al Joker *-* XD) Pues nada, me repito más que un loro pero de verdad muchísimas gracias por seguir ahí después de tantísimo tiempo, eres de las únicas que siguen desde un principio y de las que me animaron a seguir! Espero leerte muy muy pronto! Un besazo! :)
Lady Paper: Como siempre muchas gracias por tus críticas constructivas y por seguir ahí después de tantísimo tiempo :) A ti te debo parte de mi cambio a la hora de escribir y para mí eso es muy importante, así que muchísimas gracias! (Aún hay muchas historias de MK y de DC que necesitan tus consejos así que tranquila, tienes mucho que leer! Jaja) Espero leerte pronto, un besazo! :)
Zelinktotal99: Lo sieento, sobre todo lo de la última parte, sé que no te gusta lo de 'Unos años después…' pero así era como escribiera la historia y así tenía que dejarla, aunque familia y demás no hubo xD Te aseguro que hay muchas historias de MK que valen la pena y muchísimas gracias por tus comentarios hasta ahora, me reí mucho con algunos y me encantaba recibir tus reviews así que muchas gracias de verdad, espero leerte pronto, un besote! :)
Detectiveconanvsmagickaitoki d: Muchísimas gracias por todos tus comentarios en los capítulos y en todas las historias! Sí, la redacción tengo que ponerme con ella ya pero creo que la voy a dejar aparcada y a continuar con la otra historia que estoy empezando a tardar demasiado.. XDD Y espero que continúes la tuya porque de verdad vales para esto del misterio y la intriga! ;) Me repito otra vez pero muchas gracias y espero leerte muy pronto, un besote! :)
Esto acaba aquí pero seguiré rompiendo la cabeza en otras historias, gracias también a los lectores silencioso y nos leemos pronto ;3
