DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
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CAPITULO 13 – CORRIENTES ACUATICAS
TEMPLO DE LA GRAN BAHIA
Luego de recoger los huevos robados y hacer que Lulú recuperara su voz, Link y los demás se adentraron por medio de la tormenta hacia lo que fue el tercer calabozo a vencer.
Despues de dejar a Mikhail con la tortuga gigante, se adentraron hacia una habitacion que no lucia como los demás calabozos.
— ¿Que es esa cosa? —dijo Zero pasmada por el aspecto que llevaba todo ese lugar.
— ¡Vaya! ¡Es un molino de agua gigantesco! Parece que gira gracias a la fuerza que expulsa la tubería. —expresó Taya en el mismo estado.
— Es como si fuera un laboratorio acuático… Hay distintas tuberías de agua. —comentó Andrea compartiendo conocimientos sobre la arquitectura.
En ese momento vieron lo que parecía ser un interruptor en forma de llave en el agua.
— Veré que hace esa cosa. —declaró Link nadando hacia lo que era el interruptor en forma de zora.
El guerrero zora empujó el interruptor haciendo una media vuelta hasta que encajó en el hoyo, haciendo que se hundiera y entonces apareció un chorro de agua que les servirían como plataforma.
Link se quitó la máscara y regresó con las chicas para poder subirse a la repisa, no sin antes de abatir a las Skulltulas que estaban colgadas con las flechas y asi proceder a la siguiente habitacion.
— Hmm… ya veo… Ese molino de agua gigante está dándole energía a esto… —dijo el hada comenzando a entender la situación.
— Creo que hay ciertas áreas que explorar bajo el agua. —declaró Zero poniéndose la máscara zora.
— Cierto. —asintió Link junto con Andrea transformándose de la misma forma que la peliblanca.
Los tres se sumergieron hacia las profundidades del agua encontrándose con varios huecos aunque debido a la corriente se metieron a uno de ellos en donde los llevarían a un cuarto con cofre en la parte de arriba y una puerta rodeada de hielo pero que por el momento no era posible el acceso.
— Vayamos a ver que hay allá abajo… —sentenció Andrea adentrándose en el agua.
Entonces al sumergirse, se encontraron con un cofre anaranjado pero a la vez con una mano de aspecto monstruoso.
Zero entonces lanzó sus cuchillas para abatirlo y asi poder abrir el cofre.
— Una llave, que excelente manera de empezar la exploración, ¿no creen, chicas? —comentó Link esbozando una sonrisa.
— Asi parece, niño. —respondió Zero siendo un tanto juguetona coqueteándole, para luego sentir la mirada tsundere de la ex androide.
Luego de ese breve momento cómico, decidieron salir de la habitación para trasladarse a la otra parte donde habian unos octoroks en versiones azuladas, cosa que no les dio importancia y decidieron seguir el camino de la tubería roja hasta llegar a una puerta con cerradura.
La abrieron y se metieron hacia una habitacion de espacio grande no sin antes de oir a las rejas cerrarse.
— ¿Qué diablos? No hay nada. —masculló Zero extrañada por el ambiente aparentemente tranquilo.
— Todo esta calmado, creo que nos ence… —Link iba a decir algo que de pronto vio una criatura de un ojo colgado en el techo. —Miren arriba.
Las chicas levantaron la cabeza descubriendo por qué estaban encerrados en la habitacion, la criatura de un ojo entonces bajó del techo acompañado de una gran cantidad de burbujas rosadas cubriéndolo en todos lados.
— Es un Wart, muchachos. Una vez que se deshagan de esas gelatinas que lo protegen, pueden golpearlo en el ojo. —les indicó Taya dandoles estrategia.
— Con que atacarle el ojo, ¿verdad? —intuyó Zero comprendiendo las palabras del hada.
— Solo quitemos esas cosas que lo rodean, primero. — declaró Link desenvainando su espada.
Lo que hicieron primero fue atacar a las esferas rosadas que pudieron con tal de tener vista clara del ojo abierto, Andrea aprovecho para lanzarle una flecha asestándole un golpe.
— ¡Igual! —indicó Link preparando su arco.
Repitieron el mismo varias veces lanzándole flechas por turnos hasta que eventualmente todas las gelatinas se soltaron y el ojo, con en un modo errático comenzó a estrellarse en una esquina del lugar.
— Nos intenta atropellar, cuidado. —advirtió Zero atenta al movimiento de la criatura.
No solamente tenian que lidiar con un Wart errático, sino también con las mismas burbujas que provocaban estragos en los héroes, Zero junto con Link y Andrea esperaba la oportunidad para volver a pegarle en el ojo a la dicha criatura.
Despues de abatir a todas las gelatinas, Link y Zero se posicionaron en cada esquina para poder flanquear al ojo y finalmente abatirlo finalmente. En ese momento apareció un cofre en medio de la habitación y lo que encontraron los dejó perplejos.
— Son flechas de hielo… —comentó Link contemplando los objetos. — Están frías…
— Jamás había visto algo así… —opinó Andrea en el mismo estado.
— Yo también digo lo mismo… —coincidió Zero guardándose algunas de ellas consigo.
Al salir de la zona, notaron la misma llave que habian visto en la primera habitación que habian entrado.
— ¿No es esa misma llave que moviste? —preguntó Taya al ver el dicho interruptor frente a ellos.
— Lo es. —afirmó Link acordándose de la acción.
— Me imagino que ya sabes que hacer, ¿no es asi? —le interrogó Zero consciente de las acciones que el elfo iba a hacer.
Link asintió con la cabeza y después nadó hacia la plataforma para subirse ahí.
— Puedes congelar objetos y también a los enemigos como este que tienes aquí al frente. —le aconsejó Taya dandole pistas al chico.
— Gracias, Taya. —agradeció Link lanzando la flecha de hielo al octorok azulado para luego convertirlo en una plataforma de hielo.
En ese preciso instante, por medio de la plataforma de hielo, se subió a la otra mucho mas grande de color rojizo, giró el interruptor de tal manera que activó lo que era la tubería del mismo color.
— ¡Activé la tubería roja! —les avisó el elfo.
Las chicas asintieron y todo el grupo dejó el lugar para ir a los otros lugares a activar las tuberías rojas que quedaban, se tomaban su tiempo en activarlas una por una debido a lo muy largo que era ese proceso.
Después, fueron a una habitación en donde había una puerta enfrente con una tubería verde sin activar.
Por medio de las flechas congelantes, crearon unas pequeñas plataformas que les ayudaron a cruzar toda el agua y así entrar a la siguiente habitación.
Dentro de ella, había otro interruptor delante en el lado derecho por el que debían de cruzar, a lo que Andrea tomó la iniciativa.
—Iré a activar la tubería. —dijo la ex androide decidida.
La mujer lanzó algunas flechas de hielo hacia el agua creando unas plataformas por las cuales se subió, luego por medio del gancho se lanzó hacia a la otra gran plataforma en donde estaba la llave, y luego activó la tubería.
Los tres regresaron a la habitacion principal del templo solo para toparse con una plataforma de agua que chorreaba desde un tubo rojo.
— No habia visto esa plataforma acuática ademas de la otra. —comentó Link al respecto.
— Es cierto… Hace unos momentos no salía agua de este lugar… —decía Zero cuando se le ocurrió una teoría. — Un minuto… Las tuberías rojas…
— Ya se… Link, cuando moviste el interruptor amarillo en el agua, ¿miraste como salía ese mismo chorro que ves aquí? —le indagó Andrea pensativa señalando al tubo rojo aventando la plataforma de agua.
— Mmm… Al momento de mover el interruptor miré que apareció esa plataforma acuática… —respondió el elfo al respecto.
— Entonces… ¿Qué pasaría si detenemos la corriente? —dijo la ex androide mirando el interruptor giratorio frente a ellos.
— Mmmm… Entonces ese molino dejaría de funcionar… —asumió Zero entendiendo la teoría de su amiga y compañera. —Vere que pasa.
Zero utilizó el gancho para alcanzar la diana en el techo y por ende aterrizar en la plataforma acuática. Saltó hacia la repisa y al girar el interruptor, surgió el otro chorro de agua del tubo rojizo al lado del amarillo, y al haber doble fuerza de los respectivos tubos, el molino efectivamente dejo de girar.
— Es tal como dijiste, Andrea, se detuvo la corriente. —les avisó Zero tras la acción.
— Bien, ahora debemos cambiarla de dirección. — indicó la ex androide. —Las plataformas dejaron de moverse.
— Yo iré. —declaró Link aventándose al agua.
El elfo nadó hacia donde estaba el otro interruptor de la misma forma que estaba en la parte de arriba, entonces al girarlo, detuvo la corriente de la parte amarilla para que el molino se moviera de nuevo pero en otra dirección.
— ¡Listo! —llamó Link dándoles a entender que habian terminado de hacer cambios de corrientes.
— Vamonos. —contestó Zero volviendo a la repisa con él.
Los tres regresaron a la habitacion del molino gigante para ver que efectivamente, el agua se movia en dirección opuesta.
Entonces se adentraron por la corriente y llegaron hacia una habitación levemente repleta de minas, las cuales evitaron por poquito.
En ese entonces se toparon con una noria acuática y lo que hicieron fue llegar a tierra firme fuera del agua, avistando una puerta al frente de ellos.
— ¿Cómo llegaremos hasta allá? —preguntó Zero señalando la puerta.
En eso Andrea tuvo una idea…
— Pues usaremos esa plataforma que esta bajando. —respondió la peliplateada.
Con las indicaciones de la ex androide, los tres se subieron a la plataforma y al momento de estar en lo mas alto, Andrea disparó una flecha de hielo hacia un agujero en el techo por el que salía un chorro de agua.
Fue asi como la noria dejó de girar y se detuvo en la posición correcta, entonces caminaron encima de la noria teniendo cuidado de no caerse llegando hasta la puerta.
Al cruzarla, descubrieron una habitación con tres balancines, uno era demasiado alto para ellos, y encima habia otro interruptor en una de las plataformas verdes. Tenian que llegar ahí a como dé lugar.
— Iremos por el interruptor. —declaró Link subiéndose al primer balancín que estaba a la izquierda al ras del suelo junto con ellas.
Lo que hizo el elfo es lanzar una flecha de fuego hacia el agujero que aventaba chorro de agua, al derretir el hielo que lo tapaba, el balancín se levantó dándoles alcance hacia el otro balancín.
Tras saltar a la siguiente plataforma, Zero disparó hacia el otro agujero congelado liberando otro chorro de agua y ahora si tener el interruptor giratorio a su alcance.
Andrea saltó hacia la plataforma grande para girar el interruptor y así activar el tubo verde.
— ¡Ya activé la tubería, muchachos! —les avisó la ex androide.
— ¡Bien, ahora salgamos de aquí! —pidió Link dejar el lugar.
Todos asintieron y se las arreglaron para subirse al último balancín que los llevarían de regreso a la tercera habitación.
— ¿Acaso hemos vuelto aquí? —se cuestionaba Zero extrañada.
— Tal vez es una mera casualidad, un segundo… ¿No les falta algo? —comentaba Link cuando se acordó de algo.
— ¿A que te refieres, Link? —lo interrogó Andrea examinando sus bolsos de su falda pero de pronto se dio cuenta de lo que se referia su elfo. —La llave… No tenemos la llave del jefe.
— Entonces hemos vuelto aquí por una razon, e iremos por esa llave. —declaró Zero mostrando postura de guerrera.
— Vamos. —dijo Link poniéndose la máscara y transformándose en zora junto a las chicas.
Los tres transformados en zora, se sumergieron en el agua y nadaron por un pasadizo que estaba custodiado por los dexihand, los cuales abatieron por medio de sus escudos eléctricos y entonces volvieron al mismo lugar en donde no podían cruzar a la puerta cubierta de hielo.
— Ahora si podemos ir tras ese cofre azul. —dijo Link señalando el dicho cofre que estaba detrás de un cerco.
— Nada podrán detenernos ahora mismo. —expresó Zero entusiasmada lanzando una flecha de hielo al agua y creando una plataforma de ese material.
Y asi, con la ayuda de las flechas congelantes lograron cruzar el agua y asi alcanzar la puerta congelada, cosa que abrieron con una flecha de fuego derritiéndola y abrieron para ahora si entrar en una habitación espaciosa.
Pero entonces se encontraron con alguien a quien no esperaban…
— Ese sapo loco… ¿Qué rayos hace ahí? —dijo Zero pasmada por su presencia.
— No bajemos la guardia. Puede estar tramando algo. —indicó Andrea viendo al sapo hacer una especie de llamado, para luego hacer aparecer unas grandes gelatinas verdes cubriendo caso todo el lugar. — ¡Ataquémoslo!
Fue asi como los tres se pusieron a franquear al sapo loco en distintas direcciones, aunque tuvieron que lidiar con las gelatinas dañinas que por un pelo los tocaban, con tan solo darle un golpe, la rana loca juntó las gelatinas para unirse en una sola y muy gigante.
— ¡Corran! —exclamó Link poniéndose moviéndose masivamente.
Los tres corrieron como pudieron tratando de evitar que la gelatina los tocara, cosa que hicieron por poco, Zero por su parte, al momento de recordar el momento que Link congelaba a la criatura para poder activar la tubería roja, decidió disparar una flecha de hielo congelante a la gelatina y efectivamente, se cubrió de hielo y por ende, cayó al suelo haciéndose trizas y que las gelatinas volverán a la normalidad.
Repitieron el mismo proceso varias veces golpeando al sapo loco y evadiendo a las gelatinas mientras se dirigían la obra entre los tres.
No pasó mucho tiempo para que finalmente abatieran al sapo loco y la puerta al lado de la otra levantara las rejas y finalmente les diera acceso al cofre azul y por ende, la llave del jefe.
— Ahora si tenemos acceso al cuarto del jefe… —declaró Andrea lista para confrontar al responsable del todo ese mal en el océano.
Fue asi como los tres nadaron por las aguas del templo, y a través de un pasadizo subterráneo llegaron a la última habitación con una plataforma verdosa restante y sobretodo, la gran puerta hacia el cuarto del jefe.
— Eso es todo… Ya hemos encontrado al responsable… —declaró Zero viendo la dicha puerta.
— Solo queda una tubería más… —comentó Link dirigiéndose a la plataforma.
El elfo se subió a la otra tubería y después saltó a la plataforma girando el interruptor y así activando la corriente de agua.
— ¡Vamos! —les indicó Link a las chicas.
Andrea y Zero se subieron a la plataforma oyendo al chico y asi se juntaron los tres.
— ¿Listos para destruir al responsable del océano? —preguntó Zero dispuesta.
— Listos. —sentenció Link mostrándose determinado.
Fue entonces cuando se dirigieron a la última puerta del jefe y la cruzaron, en esa habitación había un gran agujero enfrente de ellos, se tiraron llegando hacia la otra habitación de pura agua en toda el área y una plataforma en el centro.
— ¿Dónde está? —preguntó Link mirando los alrededores.
— Puede estar en cualquier lado, hay que estar atentos. —respondió Zero al respecto.
Pero entonces se escuchó un sonido que les llamó la atención, en ese momento apareció una criatura acuática en forma de pez pero de aspecto monstruoso, y aparte de eso, muy grotesco, Gyorg.
— ¡¿Qué rayos es esa cosa?! —preguntó exasperada Zero viendo a esa cosa echarse un chapuzón.
— Parece que es un pez gigante, hay que tener cuidado. — indicó Andrea sacando su arco.
Lo que hicieron los tres fue lanzarle varias flechas, las cuales lograban golpear al pez grotesco que nadaba alrededor de la plataforma en la que estaban, Gyorg saltó de la superficie intentando comerse a los tres, los cuales lograron esquivar por poquito.
Después de darle varios flechazos, el monstruo quedó momentáneamente paralizado y entonces apareció el mismo ojo al que debían de golpear sí o sí.
— ¡Es el mismo ojo! —declaró Zero apuntándole con el arco.
— ¡Disparen! —indicó Link lanzando una flecha.
Entre los tres dispararon sus respectivas flechas hacia el dicho ojo hasta que eventualmente el monstruo se recuperó y entonces repitieron el proceso varias veces, hasta que Gyorg embistió fuertemente la plataforma haciendo que se hundiera y esto obligara a los tres a transformarse en zora.
Una vez en el agua, surgieron las mismas minas que vieron en alguna parte del templo, Link tocó la cadena por accidente explotándole por poco en el rostro.
— ¿Link, estas bien? —lo auxiliaba Zero al ver el estado.
— Estoy bien, no me pasó nada. —respondió Link con la cara un poco lastimada.
— No bajemos la guardia, ese monstruo trama algo. —les avisó Andrea viendo como el pez monstruoso soltaba unos animalitos marinos grotescos que resultaban ser unas pirañas.
— ¿Qué demonios son estas cosas? —inquirió Link viéndolos acercárseles.
— ¡Son pirañas! ¡Eliminémoslas! —indicó la ex androide activando su escudo eléctrico.
Los tres se encargaron de las pirañas, aunque al momento de estar cerca del monstruo, abrió la boca y entonces intentó aspirarlos.
Pero lo que si se llevó fue una mina y al momento de tragársela, sintió una fuerte explosión en el estómago y entonces volvió a aturdirse mostrando otra vez ese ojo.
Los tres entonces le dieron con todo utilizando sus poderes de zora hasta que eventualmente se recuperó el pez.
— Entretendré a ese pez, se volverá a tragar esa bomba. —declaró Andrea dispuesta a aturdirla. — Ustedes recuperen algo de magia.
— De acuerdo, vamos Link. —asintió Zero justo antes de realizar la dicha acción.
Fue asi como Andrea entretenía al monstruo mientras Link y Zero recuperaban algo de magia, entonces justo cuando Gyorg abría la boca, Andrea soltó la cadena de la mina y le monstruo se la tragó.
Aprovechando que el monstruo estaba paralizado, Los tres aprovecharon la oportunidad para abaratarlo juntos hasta que finalmente, el pez monstruoso comenzó a encogerse y el agua comenzó reducirse hasta casi desaparecer.
— Lo logramos… Ese monstruo ha desaparecido. —dijo Link satisfecho.
— Esa cosa molestaba bastante. —coincidió Zero en el mismo estado.
— Lo que importa es que hemos cumplido la última voluntad de Mikau y las demás. —declaró Andrea satisfecha por las buenas obras que habían ido haciendo juntos.
Entonces, al recoger los restos como la vez pasada, todos fueron transportados hacia el mismo lugar de los gigantes.
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LUGAR DE LOS GIGANTES.
Link, las chicas, y Mikhail, reaparecieron en la cima de la plataforma en el mismo lugar cubierto de nubes blancas, entonces como la otra vez a otro gigante emerger entre las nieblas diciéndoles estas palabras:
— Escuchen… ¡Tienen que prestarnos su poder! —comenzó a decir Taya. — ¡Si dejan las cosas como están, algo terrible le ocurrirá a este mundo! ¡Ustedes son los únicos que pueden evitarlo!
— Entonces… Eso es lo que Tael intentaba decirnos… —Link empezaba a comprender la situación.
— Ayuden a nuestro amigo. —declaró el gigante.
— ¿A su amigo? ¿A quién se refiere? —indagó Andrea preguntándose por la persona.
— Entiendo, ¡Tenemos que ayudar al último! —Taya comprendía muy bien las palabras del gigante.
— ¿Al último gigante? Ya veo… —la ex androide entendía lo que el hada decía. — Entonces deben prometernos algo… Nos ayudarán… —les pedía que les echaran una mano durante la batalla final que se aproximaba.
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CABO ZORA – PRIMER DIA – 2:22 PM
Todo el grupo fue transportado de regreso al cabo, teniendo la vista del agua cristalina por toda la bahía y los mares de Termina y sobretodo, estaban frente a la tortuga gigante.
— Los guerreros zora ya podrán descansar en paz. Pero el mal que asedia esta tierra no ha desaparecido por completo del todo, Link, Andrea, Zero, y Mikhail. —dijo la criatura dándoles a entender que tenian mucho camino que recorrer.
— Lo sabemos, todavía nos quedan un calabozo más que resolver. —respondió Link comprendiendo las palabras de la criatura.
— Si, y también debo acatar las leyes de la antigüedad y observar desde mi profundo sueño, chicos. Partiré tras disfrutar de la voz de Lulú un poquito más. Creo que los dioses me lo permitirán. —rio la tortuga dando el punto final a la conversación.
— Bueno, nosotros tenemos que irnos, gran tortuga, salúdenos a Lulu de nuestra parte. —se despedía Link tomando la iniciativa.
— Fue un gusto haberla conocido. —secundó Zero dejando salir su arpa.
La tortuga asintió y los vio partir del lugar, se habia ganado un merecido descanso despues de haber ayudado a esos guerreros que estaban en su misión para salvar al mundo de la catástrofe.
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COSTA DE LA GRAN BAHIA.
Todos regresaron a la playa victoriosos de la batalla en el templo, nadaron hasta llegar hacia donde estaba Epona, se disponían a hacer su próximo movimiento cuando de pronto…
— Vaya vaya… Hasta que nos volvemos a ver, estúpida hermana… —se escuchó una voz que Zero, y los demás supieron identificar de inmediato.
— One… —dijo Zero volteando a ver el rostro. — ¿Qué diablos haces aquí? —la encaró viéndola con malos ojos.
— Sabes muy bien a que he venido, Zero… He venido desde la ciudad catedral para matarte y quitarme a cada gusano que se me cruza en mi camino. —respondió One seria mostrando su Chakram.
— Me lo imaginaba… Pero esta vez no será sencillo que me doblegues. —sentenció Zero sacando su arsenal. — Porque esta vez hay personas que creen en mí, y no estoy dispuesto a defraudarlas.
FIN DEL CAPITULO 13
