Hola!

Terminé el capítulo antes, así que pensé que les gustaría que lo subiera de una vez XD

Espero les guste el capítulo, es un poco corto, pero era necesario... :P

Notas:

─ Diálogos ─

─ "Pensamientos" ─

Recuerdos

-o-o-o-o-o- Cambio de escena

Disclaimer: Ni Tokyo Mew Mew ni sus personajes me pertenecen


En la tarde lluviosa, entre los restos de edificios y casas se ve una sombra moverse con torpeza, como si escapara de algo. Mew Ichigo busca un escondite luego de escapar de aquellas horribles criaturas; su brazo derecho cuelga a un costado de su cuerpo mientras trata de detener la hemorragia de este con el izquierdo, mientras intenta mantener el agarre en aquella vieja amiga que la acompaña siempre: su daga.

La peli-rosa trata de moverse con rapidez procurando hacer el menor ruido posible, sabe que su mejor opción es atravesar aquella lluvia torrencial para perder a su oponente: la lluvia cubrirá su olor; sin embargo, la constante pérdida de sangre la ha dejado casi sin fuerzas para continuar.

Mew Ichigo cae una vez más, cansada, mojada, sin fuerzas para levantarse "Al menos pude alejarlos de Pudding y los demás" piensa la líder del equipo Mew mientras escuchaba a lo lejos las garras chocando contra las rocas "Ojalá logren encontrar la resistencia… y se mantengan a salvo…" es su último pensamiento antes de caer inconsciente mientras a lo lejos una sombra se acerca con rapidez hacia ella.

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Pudding salió de sus recuerdos cuando sintió que el auto en el que los transportaban se detenía. Escucho como abrían la puerta y comenzaban a bajarlos, podía escuchar a las niñas sollozando y a Yukio gruñendo, y las respiraciones temblorosas de sus hermanos. Sintió como la agarraban del brazo y la bajaban; el hecho de que no la trataran con rudeza le dio un mínimo de esperanza.

En cuanto bajaron a todos los guiaron por una serie de pasillos y escaleras, Pudding trataba de memorizar cada giro para cuando escaparan.

Cuando se detuvieron, la menor de las Mew's dejó de sentir aquella mano en su brazo que la guiaba, fue ahí cuando les quitaron aquellas bolsas negras de la cabeza. A Pudding le costó un par de segundos en acostumbrarse al cambio de luz, en cuanto pudo ver revisó que sus hermanos estuvieran bien; los cuatrillizos se veían asustados, Nana y Heicha tenían los ojos rojos e hinchados mientras unas pequeñas lagrimas recorrían sus rostros y Yukio estaba rojo de furia e impotencia mientras trataba de forcejear un poco.

Luego de revisar que estuvieran todos comienza a evaluar la situación en la que se encuentran. Están en una habitación grande, muy grande y bien iluminada, si tenía que adivinar apostaba que era una zona de entrenamiento. Alrededor de ellos se encontraban aquellos que los habían atrapado, todos tenían armas y sus rostros estaban cubiertos, eran diez hombres, calculaba la pequeña rubia sin contar los dos que se encontraban en las dos puertas ubicadas en los extremos opuestos de aquel lugar. Una de las puertas, Pudding supo que fue la misma por la que entraron ellos, se abrió dando paso a otro grupo (de diez hombres también) que traían con ellos a algunas de las jóvenes que pudieron ver antes de ser atrapados.

– Bien, bien. ¿Qué tenemos aquí? – interrumpe los pensamientos de Pudding una voz gruesa que pertenecía a un hombre que acababa de entrar por la puerta opuesta que la rubia observaba.

– Señor. En nuestra misión de reconocimiento encontramos a un grupo de bandidos que tenían a estas jóvenes secuestradas. Neutralizamos al grupo y trajimos a las mujeres con nosotros. Las más graves están ya en el hospital – habla uno de los hombres señalando al temeroso grupo de chicas que rescataron.

– Muy bien. Pero creo que lo mejor es que ellas también sean llevadas al hospital, no se ven muy bien, después las interrogamos. – Dijo el mismo hombre con voz profunda.

"Así que él está a cargo" piensa Pudding mientras lo analiza. Es un hombre alto, musculoso, cabello negro y ojos del mismo color, con una cicatriz que va desde su mejilla izquierda hasta su hombro izquierdo "Tal vez practicaba algún arte marcial… tiene cara de que entrena mucho y desde hace bastante tiempo, no solo un par de meses"

– ¿Y estos niños que? – Pregunta al notar la mirada calculadora que le da la rubia "Esta niña…"

– Señor. Los encontramos fuera del lugar donde se encontraban los bandidos, no había rastro de nadie acompañándolos. – Le respondió el mismo hombre de la vez anterior.

El hombre de voz gruesa se sorprende un poco y analiza cuidadosamente al pequeño grupo. Dos niñas pequeñas, unos cuatrillizos que parece que van a morir del susto en cualquier momento, una chica rubia que no puede tener más de 11 años que parece lo está analizando y un muchacho de unos 12 años que parece querer matarlo con la mirada. El hombre se acerca a este último.

– Muy bien pequeño, dime ¿Dónde están las personas que cuidaban de ustedes? –

– No hay nadie – Dice con furia mientras trata de abalanzarse sobre aquel hombre, pero es detenido por el guardia que se encontraba junto a él.

– Oh, lamento su pérdida, ¿fue muy reciente el ataque que sufrieron? – Pregunta nuevamente con un tono más suave.

Yukio solo pudo reír como respuesta. El hombre frunció el ceño al ver la actitud de aquel muchacho.

– ¿Qué te parece tan gracioso? – Pregunto un poco molesto.

– Que usted asumió que por ser niños no podíamos defendernos allá afuera – Dijo con una sonrisa de superioridad – Pues le tengo noticias. Hemos sobrevivido nosotros solos todo este tiempo. –

Ahora fue el turno de aquel hombre de reír.

– Ja Ja Ja ¿De verdad quieres que crea que ustedes han estado todo este tiempo solos allá afuera? Ja Ja Ja ¿Un grupo de niños donde el líder no pasa de los doce años? – Decía mientras se reía estruendosamente, provocando que los demás soldados comenzaran a reír también.

– Creo que debería dejar de subestimarnos… Señor – habla por primera vez Pudding – Y le voy a pedir el favor de que les ordene a sus hombres soltar nuestras ataduras – dice con voz calma, pero autoritaria.

El hombre la ve ligeramente sorprendido, pero luego vuelve a comenzar a reír a lo que Pudding suspira como decepcionada antes de dar un giro y darle una patada en la pierna al soldado que se encontraba junto a ella para hacerlo perder el equilibrio y tirarlo al piso, luego da un salto y pasa sus manos atadas por debajo de sus piernas para ubicarlas al frente, le da una mirada a Yukio que dice "Quédate quieto" al tiempo que, de su cintura, sacaba uno de los cuchillos que tenían para defenderse y cortaba las sogas bajo la atenta y, para algunos, atónita mirada de los soldados del lugar, los cuales levantaron sus armas y le apuntaron; a la rubia no pareció importarle y se dirigió donde se encontraban Heicha y Nana para cortarle las ataduras y revisar que las cuerdas no les hayan hecho mucho daño; en cuanto las pequeñas se vieron liberadas abrazaron a Pudding mientras lloraban, la mayor les respondió el abrazo para luego mirarlas con ternura y repetir el procedimiento con sus cuatro hermanos varones y Yukio (este último se negó a abrazarla o llorar, pero si abrazo a su hermana menor), todo bajo la atenta mirada del hombre con voz gruesa.

– Ahora sí, podemos hablar. – Dijo Pudding con sus hermanos pegados a ella, mientras volvía a mirar a aquel hombre.

– Ja Ja Ja Ja Ja Parece que me he equivocado – dijo entre risas, los demás lo observaban con incredulidad, mientras Pudding aun sosteniendo el cuchillo no bajaba su guardia.

– Lo siento… ya… – Dijo mientras respiraba profundamente para calmarse – Soy el Coronel Hiroto Yamasaki. – Se presentó aquel hombre – pequeña, déjame decirte que tienes agallas – decía aun con rastros de diversión en su voz.

– Gracias, supongo – Respondió la rubia sin saber muy bien cómo reaccionar – Nos gustaría saber un par de cosas –

– A mi también me gustaría aclarar un par de dudas, que te parece si llevamos a estos pequeños al hospital para una revisión mientras nosotros hablamos – Dijo el coronel.

–No nos alejaremos… – Dijo Lucha – ...De nuestra hermana – Completó Chincha; Mientras los cinco hermanos abrazaban a su hermana mayor y Nana apretaba más a Yukio.

– Muy bien – dijo el hombre mientras los observaba con diversión. – Entonces vamos todos a la sala de interrogación – terminó mientras hacía una seña a algunos de sus soldados para que se retiraran mientras otros se quedaban a escoltar los.

Pudding alzó a la pequeña Heicha para llevarla en su espalda, tal como Ichigo hacía de vez en cuando. Los cuatrillizos de inmediato rodearon a Nana y se ubicaron detrás de la rubia mientras Yukio cerraba la marcha.

El coronel observaba interesado el comportamiento de los pequeños "Estos niños, llegarán a ser grandes soldados, sobretodo la rubia. El muchacho tiene talento, pero es muy impulsivo, no me extraña que la niña sea la líder" Pensaba mientras comenzaba a guiar al grupo a la sala de interrogación.

Atravesaron muchos pasillos hasta llegar a una puerta que fue abierta por el coronel. Una vez adentro se encontraron con una habitación simple, las paredes estaban pintadas de gris, en el centro había una mesa rectangular de metal acompañada por dos sillas a cada lado de la mesa, como enfrentadas. La puerta daba al costado de la mesa, al otro lado se encontraba una cámara de video sobre un trípode, a la que se dirigió uno de los soldados

– Traigan siete sillas más, los pollitos no se quieren despegar de mamá gallina – Dijo el coronel con algo de diversión en su voz ganándose una mala mirada por parte de Yukio.

En cuanto los soldados llegaron con lo ordenado organizaron la sala dejando una silla a un lado, frente a esta ubicaron dos sillas y detrás de estas las seis restantes.

Pudding y Yukio se ubicaron en las dos de enfrente mientras los más pequeños se sentaron detrás de estos dejando a las niñas en la mitad. El camarografo se movió para poder registrar los rostros de los integrantes del peculiar grupo.

– Muy bien, comencemos. Por favor ignoren la cámara, es una formalidad, para tener un registro. – Dijo el coronel con una sonrisa amable, pero solo recibió como respuesta la dura mirada de la rubia y el ceño fruncido del chico, lo que lo hizo soltar un suspiro cansado.

– Para comenzar, me gustaría saber sus nombres, por favor. –

– Espero me perdone, pero no esperará que comencemos a hablar y responder sus preguntas sin que nos expliquen dónde estamos, ¿o si? – Le respondió Pudding lo más calmada que pudo. "¿Dónde estamos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Estamos en peligro? Creo que estamos bajo tierra, ¿Cómo vamos a escapar? ¿Ichigo nos podrá encontrar?" eran las preguntas que se hacía mentalmente la rubia, quien pese a estar asustada trataba de no demostrarlo.

– Supongo que tienes razón mamá gallina – Dijo ganándose un ceño fruncido de parte de la "niña rubia".

– Niños – comenzó a decir, con una sonrisa socarrona en su rostro – Bienvenidos a La Resistencia. –

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POV ¿?2

El genio está delirando. Creo que sus heridas están infectadas, pero es su culpa, él no quiso decirnos cómo curarlo.

*Mejor, más comida para nosotros*

– Si, tienes razon, igual no es como si el genio fuera muy útil después de todo –

*Solo mirando esa cosa*

– Y se supone nosotros somos los locos –

El genio comienza a quejarse aun más y su respiración se hace irregular. Me hace señas para que me acerque, cosa que hacemos.

– Por… favor… debes… cuidarla… debes… protegerla… yo… ya no… ya no puedo… protegerla… – Nos dice mientras estira su mano.

– ¿De qué hablas? –

* Está delirando*

– Por… favor… por… favor… cui… cuida… cuidala… la… la… ti… la tie… la tierra… cui… da… la… por… fa… vor… – Dice mientras nos entrega algo y deja escapar su último aliento.

* Y nosotros somos los locos*

No le presto atención y observo lo que el genio me entregó. Una foto que cae en la palma de mi mano.

*¿Qué fue lo que dijo?*

– Quiere que la cuidemos –

*¡Un aplauso al hombre más obvio del mundo!*

– Quiere que la protejamos –

* No me digas. ¿Qué se supone debemos proteger?*

– Mira aquí nos dió la respuesta – Le respondo mirando esa pequeña foto con la que el genio se obsesionó. Ahora lo entiendo, quiere que la cuidemos. Su fascinación con esta foto era porque quería protegerla y nos ha transmitido esa misión a nosotros.

– *La Tierra* –

Fin del capítulo 13


Y hasta aquí.

¿Que les pareció?

Los pequeños llegaron a la resistencia, ¿que sorpresas se encontrarán en este lugar?

Bueno... los reviews los responderé por PM :)

Gracias por leer!

ya saben que si tienen alguna duda, comentario, sugerencia, son bien recibidos :)

Nos leemos!