Casi me voy de espaldas al revisar la historia y ver que tenía 103 reviews, nunca había tenido tantos en tan poco, gracias por todo. Después de mi viaje esto me pone muy contenta


Luna violeta en sangriento desierto

XIV capitulo

Invitaciones


Paso una mano entre sus cabellos tratando de calmar sus emociones, inútilmente

El no quería enamorarse…

Pero la había besado…

La había acercado a su cuerpo de una forma posesiva…

Había conocido su alma, hasta llegar a tocarla…

La arena se calmo al recordar su sincera sonrisa, las ondulaciones eran tan suaves como las de un lago.

Había caído…

Aunque no quería enamorarse…lo había hecho de una tímida kunoichi: Y él no quería enamorarse.


Todavía no amanecía y sus ojos se abrieron de par en par, se levanto de la cama con un claro sonrojo.

La voz de Gaara volvió a acariciar sus oídos durante toda la noche en una especie de canción interminable.

No olvidaba aquel tono, tan ronco, tan provocador. Ni menos aquel tóxico y asfixiante aliento sobre su rostro.

– que es lo que me pasa…

Termino de bañarse y vestirse, el sol comenzaba poco a poco a salir, de seguro la mayoría se levantaría en unos treinta minutos más.

Pero ella necesitaba urgentemente aire libre. Salió del edificio aun un poco temerosa de sus sueños. Temerosa de recordar lo que hace unas horas sucedió entre ella y el ninja de la arena…Sobaku no Gaara

El ambiente matinal no se diferenciaba mucho a su aldea, aunque lo que tenía de diferente era aquella brilla proveniente del desierto.

Se sentó en un banco donde los juegos aun no se llenaban con niños y risas.

Llevo dos dedos a sus labios un tanto temblorosa y curiosa.

– fue mi primer beso, después de todo… - murmuro para si, sonrojándose con violencia, mientras cerraba los ojos brevemente.

Los acaricio lentamente, y de pronto fue como si los labios de aquel joven volvieran a cubrir los suyos…tan cálidos y húmedos.

Dejo sus labios, bajando las manos y entrelazándolas frente a su pecho, no estaba bien que siguiera pensando en eso…su respiración se agitaba.

Por esto metió la mano en su chaqueton para sacar el paquete envuelto en una tela, lo dejo sobre sus piernas y lo observo con detenimiento.

Abriendo la tela dejo al descubierto una pequeña cajita de madera tallada, sus ojos se llenaron de nostalgia por lo que tuvo que cerrarlos para no dejar salir varias lágrimas.

Acerco esa caja a su pecho con una leve punzada de dolor.

– ¿Por qué… si ya pasaron varios años aun me duele? – Hinata se pregunto a sí misma con voz baja y suplicante.

Bajo la cabeza, y suspiró…se sentía nuevamente sola. Esos recuerdos tan lejanos.

Alejo la cajita de sí y la abrió sacando una pulsera plateada y entrelazada, que coloco en su muñeca izquierda, pero fue interrumpida por una voz un tanto curiosa, que en definitiva era femenina.

– Hinata-chan¿tan temprano? – pregunto una voz desde la avenida principal

– Temari-san…Ohayo…yo solo salí a caminar un poco, porque no podía seguir durmiendo – respondió la ojiblanca dedicándole una pequeña sonrisa

– ya veo…¿por esas casualidades no has visto a Gaara? – pregunto la manejadora del abanico, esperando una respuesta positiva

Los ojos de la Hyuuga se sorprendieron, y un leve sonrojo amenazo a salir

– no…creo que no

– demonios lo perdí…estoy segura que estaba en esta dirección hace unos minutos… – maldijo por unos instantes mientras ponía sus manos en sus caderas con un poco de fastidio – tendré que dar otra vuelta

– si gustas puedo acompañarte…no creo que mis compañeras se levanten en más de 15 minutos

Así tendría una manera de distraer sus vagos y dolorosos recuerdos que asomaron a la superficie. Se levanto lentamente siguiendo a la joven de coletas que caminaba alegremente delante suyo.

– gracias…

Ambas jóvenes se encaminaron a la senda de la aldea. Lo curiosos es que no se dieron cuenta que alguien estaba escondido justo arriba de donde la Hyuuga estaba sentada meditando.


Bajo del árbol sin hacer el menor ruido, justo en el asiento en que minutos antes estaba la kunoichi.

Dejo que sus ojos verde aguamarina reposaran en el asiento donde la ojiblanca se hubo sentado hace unos minutos con aquella estremecedora expresión.

Guardaba secretos…igual que él. Secretos dolorosos que acongojaban a su alma.

Gaara entonces se pregunto, el porque siempre se mostraba tan fresca y a veces alegre con los demás. Apoyando e incluso dando lo mejor de si.

¿Por qué era así?

Otra vez lo desconcertaba, aunque también tuvo que cubrir sus ojos de sus parpados teñidos de oscuridad, ya que no quería ser encontrado por su hermana.

Algo le decía que a pesar de todo lo fastidioso que pudiera ser iba a ser bueno…

Shukaku sin embargo tenía unas enormes ganas que repitiera el contacto con la peliazul en el desierto.

Se sonrojo…

El mapache lo estaba fastidiando, otra vez. Si no fuera por su gran capacidad de indiferencia estaría vuelto loco con todas las ideas perversas del demonio.


La joven mujer de cabellos dorados recogidos en cuatro coletas, daba una que otra mirada divertida a la kunoichi que caminaba a su lado.

La encontraba interesante. No era como las demás de su aldea…sabía que había algo especial en ella.

Aunque en un principio la encontró sumamente débil y patética.

Hinata Hyuuga podía ser el tipo de chica que daba grandes sorpresas, ya que sin que nadie lo esperara su hermano estaba con ella en su casa.

Un punto a favor.

Era más que obvio que la había ayudado y eso lo encontraba muy interesante.

Por un momento tuvo la corazonada que aquella jovencita de nívea piel, seria ese alguien de ahí afuera que curara las heridas de Gaara. Como el marionetista había dicho

Sonrió aun más confiada, cuando vio la entrada del recinto donde se resguardaban los ninjas de Konoha.

Entro junto a Hinata que miraba curiosa su cambio de actitud

– Bueno ahora espero que todos estén despiertos y se preparen para la invitación que les voy a dar

– in-invitación

– Bueno mira ahí están…

Se acerco y aclaro su garganta mientras daba una divertida mirada al manejador de las sombras que la miraba y murmuraba algo de: esto va a ser problemático

– es una costumbre de nuestra aldea sellar a manera final, la culminación de un tratado con un pequeño baile de significado…

– ¿baile? – exclamo Naruto un tanto contento ya que eso significaría mucha comida

– es algo extraño que una aldea organice uno – murmuro el Uchiha dando una mirada acusadora

– bueno eso es verdad, aunque no solo estarán los ninjas más importantes sino algunos del consejo, es mas bien un baile político…eso es todo

la joven rubia iba retirándose no sin antes detenerse y continuar diciendo

– queda mencionar que la asistencia es obligatoria…

La mayoría trago saliva, a excepción de Neji y Sasuke que siguieron con su semblante inalterable.

Antes de que las chicas comenzaran a desesperarse para ver como se las ingeniarían para asistir ya que no tenían el atuendo indicado, Hinata se acerco lentamente a ellas, dando los buenos días en modo de cortesía.

– Que hermosa pulsera Hinata – dijo Ino sorprendida mirando la muñeca de la Hyuuga con asombro

– Gracias – logro articular Hinata mientras miraba como Sakura se acercaba y miraba también

– Al parecer se ve que e muy valiosa reflexiono Tenten sonriendo

– Si… – respondió con un murmullo Hinata

Esa pulsera era lo que contenía el paquete una pequeña caja de madera tallada por las manos de su madre y dentro de ella la pulsera que ella misma había hecho con varios sellos, un regalo sólo para ella…

Pero que sin querer marco aquel fatal día

La pelirosada noto el semblante triste en el rostro de la Hyuuga y tomo su hombro.

– Hinata-chan… ¿estás bien?

– si… no te preocupes Sakura-chan

Antes de que le pudiera decir cualquier otra cosa a Hinata, fueron arrastradas por el huracán en que se convirtió Ino hacía las habitaciones…sin contar que Tenten también…

– Esa es la flor de la juventud – exclamo la pequeña bestia verde de Konoha

– eso no es la flor de la juventud, cejas encrespadas! – exclamo el rubio agitando los brazos encima de su cabeza.

– Son mujeres… - dijo a modo de respuesta Shikamaru cruzando sus brazos encima de su cabeza

Todos los jóvenes que estaban en el corredor callaron a modo de respuesta. Mientras Naruto se cruzaba de brazos y asentía con fuerza.


La habitación era un completo caos, mas por la rubia platinada que por cualquier otra cosa.

La castaña estaba acostaba en su cama lanzando sus armas al techo dando al blanco.

Mientras Sakura trataba de calmar a Ino gritándole cualquier cosa.

La ojiblanco decidió ir a dar una pequeña vuelta, antes de vestirse…

Se encamino en los pasillos sin un destino fijo, ya que para su mala suerte era una fiesta obligatoria. Esperaba que fuera lo más rápido posible.

Pero un pequeño bichito pareció picarle al recordar lo que había mencionado Temari…

No solo estarán los ninjas más importantes

Eso significaba que el pelirrojo también estaría…

¿Cómo podría verlo después de lo que pasó?

Su cara empezó a sonrojarse, debía calmarse. Quizás el no fuera, porque no le gustaban las reuniones como ella…pero…

…pero era obligatoria

– Una ninja perdida en sus pensamientos…no es algo común

Sus ojos se abrieron, esa voz la recordaba perfectamente. Volteo un tanto sorprendida y retrocediendo, ubicando la voz de nuevo tras un pilar. Tal como la primera vez

Entre las sombras brillaron de nuevo aquel par de metálicos ojos rojizos. Pero esta vez su portador se acerco a la luz, dejando al descubierto a un joven de mirada un tanto maliciosa y sonrisa burlesca.

La brisa que circuló por el pasillo hizo que los largos cabellos verdosos que cubrían su frente se mecieran, junto con la pequeña coleta alta en su cabeza

– tu eres… - murmuro Hinata

– simplemente el ninja que estaba cuando dabas el informe

– lo recuerdo…

Dio unos pasos que hicieron que los músculos de Hinata se tensaran levemente.

El quedo mirando sus ojos fijamente.

– verte de cerca es mejor…

– ¿Qué?

Se estaba empezando a poner nerviosa

– Aunque dudo que recuerdes mi nombre…es Tetsu

El joven de mirada de sangre esbozo una maliciosa sonrisa al ver como la jovencita lo miraba un tanto curiosa. Estaba completamente seguro que estaba nerviosa.

– ya veo…

– ¿Me dirás tu nombre? – pregunto dando otro paso

– Hi-Hinata…

– Muy apropiado…

No le gustaba aquel ambiente que se había formado…era estar atrapada frente a un asesino que miraba expectante su presa. Pero lo que povocó un sonrojo fue que el la tomo de la barbilla como examinándola.

– Hinata-chan! – un grito se escucho cerca del pasillo

– Bueno, espero verte más tarde…

murmuro y se alejo de ella lentamente, perdiéndose entre los pilares. Mientras aparecía Ino y la tomaba de un brazo llevándola a la habitación, ella aun estaba perdida en aquellos brillos que la hicieron estremecer.

– Ino, no tienes que traer así a Hinata, casi le sacas un brazo

– pero Sakura ella estaba ahí parada…y como falta poco

I– no son 2 horas solamente – bufo Tenten tratando de controlar su impulso por lanzar sus armas a la rubia platinada

– Nee no se porque tiene ella que ayudarnos

Por primera vez Hinata se dio cuenta de la presencia de otra persona, en la habitación

– Te-Temari-san

– Bueno primero que nada, porque yo tengo ropa para que se vean presentables – respondió mirando a Ino con mucha superioridad

– Como sea – exclamo Ino molesta mirando hacia otro lado rápidamente.

Mientras Sakura y Tenten tomaban ánimo, y empezaban a ver los vestidos, Hinata dio un paso hacia atrás, un poco asustada.

– Hinata-chan¿sucede algo? – preguntó Temari ante la actitud de la ojiblanco

– Es que yo… no soy mucho de fiestas y..bueno…eto… - empezó a tartamudear y poner sus dedos delante de ella mirando el piso.

– Comprendo… Pero ven yo te ayudare. Vi un vestido especial para ti…no es ni muy escotado ni nada por el estilo, se ajusta perfectamente a tu forma de ser…

– Pero Temari-san no debiste…

– Claro que debí…ven

La ninja de coletas tomo de la mano a la Hyuuga y la llevo a un rincón de la habitación donde las demás no la vieran y comenzó a ver como se peinaría.

Por otro lado Ino trataba de manejar la situación con los cosméticos. Tenten no quería pintarse como ella lo deseara, por eso tenía listo un shuriken en su mano por si intentaba acercarse a su rostro.

La Hyuuga miro con un poco de temor la actitud por pintarse…

Temari solo miraba mas que divertida, en realidad aquellas kunoichis podían ser muy divertidas, dio otra mirada a quien se estaba terminando se poner el vestido color noche que había traído.

Hinata parecía una pequeña niña…con miedo a pintarse como cualquier cosa o monstruos que irían a la guerra.

– Hinata-chan no es necesario que tengas miedo…yo no te pintare solo un poco de brillo de labios y sombra. No creo que estés acostumbrada

La joven guió sus ojos color perla hacia lo que considero una salvación y asintió más calmada.

– La próxima vez que haya algo por el estilo aléjenme de Ino… - dijo Tenten mientras apuntaba y lanzaba dos shuriken en la cama de la mencionada

– Eres tan poco femenina Tenten-chan – susurro Ino moviéndose coquetamente por la habitación

La castaña esta tomando uno de sus pergaminos para convocar un dragón y llenar la habitación de trocitos de Ino, cuando Sakura alcanzo a detenerla.

– No te enojes Tenten, ya sabes ella es así… - explico Sakura mientras daba un bufido y se daba cuenta que el cabello de Tenten le hacía cosquillas, e Ino se reía como loca – YA sabes a veces Ino-cerda se transforma

– ¿Qué dijiste frentuda?

– Pues lo que escuchaste Ino-cerda

Tenten se coloco de pie saliendo de la habitación, seguida de una preocupada Hinata y una burlesca Temari. Mientras ambas amigas de infancia estaban enfrascadas en una acalorada discusión.

– Tenten-chan… espera… - dijo Hinata alcanzando a la castaña

– Esta bien Hinata – respondió la kunoichi volteando y mirando sorprendida a la Hyuuga – vaya te ves muy bonita

– Gracias…tu también

– Bueno espero no se tiren tantos piropos…Tenten, toma alcance a traer un cepillo para que te arregles el cabello, quedo un poco desordenado

Gracias Temari-san, eres muy amable. Pero es que con esa Ino…

– Hinata tomo el cepillo y termino de arreglar el cabello de la castaña, que sin sus habituales moños su cabello estaba ondulado

– Tenten, te ves muy bien con el pelo suelto…

La castaña asintió mientras la Hyuuga le pasaba el cepillo a la ninja de la arena que lo hizo desaparecer. Aunque el enojo de Tenten aun seguía presente en su rostro mientras caminaban al salón…

– si llego a ver que me fastidia aquí – murmuro Tente al tiempo que guardaba una de sus armas en la liga que tenía en su pierna

Hinata no quería imaginarse las consecuencias, aunque le parecía divertida la actitud de Tenten. La distraía lo bastante.

Cuando llegaron a las puertas del salón, y las jóvenes estaban a punto de entrar sus pies se pegaron al suelo como arte de magia.

Su corazón se detuvo al presenciar un peculiar brillo de sangre en el interior.

Pero…

Había sentido la presencia del portador de Shukaku. No sabía como lo había hecho…pero tenía la plena certeza de que Gaara estaba ahí adentro en algún lugar.

Por eso que su corazón se agito…


Agradezco los comentarios de: DarkHinata, Andrew, fatima-san (no se si dejare a Naruto solo, eso habra que meditarse), Kisame Hoshigaki, Norely, Lizirien, HinataHana, Nutry, Tak, Ain, Hinata-chan (Hola desconocida, te agregare cuando se componga esta maquina del demonio…lo prometo), Lady Hinata, Solilyzz, haruko hatake, Nat-Naoki, Dark Rinoa Chan (guau que revies me dejaste jajaj, muychas gracias a mi me alegro mucho leerlo)

§The Girl Magic and Mystic of the anime§