Mis más sinceras gracias a: sakuris, mar_erandie, Uchiha Em y Yukiko675

A todos ustedes MUCHAS GRACIAS POR DEJAR SUS REVIEWS y también agradezco a todos aquellos que han seguido la historia y no dejaron sus comentarios pero agregaron este fanfic como uno de sus favoritos.

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Notas: Hola a todos!!!!... woow, el tiempo que ha pasado desde la última vez que publique un capitulo para este Fic ha sido mucho jejejejeje… no tengo como justificarme, sin embargo espero que este capítulo compense en gran medida la enorme espera… Disfruten el capítulo!!!

Disclaimer: Todos los personajes de Naruto, desafortunadamente, son propiedad de Masashi Kishimoto-sensei.

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Capitulo 14: Al final, todo tiene un precio.

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Había un gran revuelo en toda la aldea; la mayoría de los aldeanos de manera apurada adornaba las calles que se encontraban alrededor de la plaza principal; los demás, ocupados atendiendo los últimos detalles en sus negocios, esperaban a que la hora llegara… siendo apenas las diez de la mañana, la actividad en Konoha estaba en su máximo punto; en la plaza principal, aquella que siempre se ocupaba para hacer grandes celebraciones y que estaba frente a la torre Hokage, en esos momentos era preparada para lo que sería el festín más recordado y deseado por todos… pero el Hokage, que estaba en su oficina observando melancólicamente a través del enorme ventanal, no podía decir que se sintiese de igual modo y aún así, toda la celebración la hacía por el propio gusto de los aldeanos; después de todo aquel mismo día, pero cinco años atrás, había ocurrido lo que él nunca podría olvidar… el día en que vidas valiosas se perdieron en una batalla que no debía de haber sucedido en primer lugar, una pelea que había decidió el curso que se llevaría en el mundo ninja y que provocó el derrocamiento de la organización de criminales más poderosa de todos los tiempos… Akatsuki…

Suspiró… girando sobre sí mismo, regresó su vista hasta posarla en la oficina que comenzaba a ocupar ese mismo día, su mente comenzando a traicionarlo con imágenes de aquella batalla, en la que había tenido el 'honor' de participar… no quería que aquellos recuerdos dolorosos lo invadieran, pero era inevitable… en especial siendo ese el día en el que las heridas por la pérdida estaban más presentes, más que nada por el hecho de sentirse responsable de aquellas muertes, él no las había previsto y no había sido capaz de prever que sucederían hasta el instante en que ya no pudo hacer nada para evitarlas… otro suspiro escapo de sus labios, en esta ocasión siendo uno con una tristeza palpable… sentía como es que su corazón se oprimía en su pecho, haciéndole notar el dolor que sentía al realizar una celebración de ese calibre en el único día en que se había dispuesto a rememorar aquellas vidas en completa soledad… sin embargo, aquello se había visto desplazado cuando en una reunión junto con Tsunade y el nuevo consejo, se decidió que él debía de tomar posesión como el nuevo Hokage Rukodaime, haciendo con ello un homenaje a los ninjas que habían perdido su vida cinco años atrás y así demostrarles con eso que Konoha seguiría saliendo adelante a pesar de los problemas que surgieran en el camino, y que junto con la gente que vive en ella harían del mundo ninja un lugar llenó de paz como ellos habían deseado…

- ¿Todavía no estás preparado, Naruto? – preguntó la voz enfadada de su compañera peli rosa al momento en que la puerta de la oficina se abría con fuerza, con el ceño fruncido y los ojos verdes brillando en molestia, fue así como la vio llegar – De verdad que eres imposible, no entiendo cómo es que Tsunade-sensei te eligió para Hokage si ni siquiera has podido arreglarte como es debido… - le regaño la chica acercándose al otro y dirigiendo sus manos a las solapas del traje que portaba el rubio, comenzó a arreglarlas sin cambiar su expresión.

- … Yo no pedí que este día me nombraran Hokage, Sakura-chan… - fueron las palabras que salieron de la boca de Naruto, sonando tan tristes y dolorosas que obligaron a la peli roja a levantar su cabeza para observar mejor a su amigo… habían pasado cinco años, en los cuales la madures se hizo presente en su rubio amigo tanto en lo físico como en lo mental y una clara muestra de ello había sido el estirón que había tenido un par de años atrás, pasando a ser más alto que ella sobrepasándola por más de una cabeza… Ella entendía en cierta manera el sufrimiento que él cargaba consigo en aquellas fechas, no en balde es que había sido testigo del enorme dolor que significó para él el perder aquellas vidas… suspiró, la idea de realizar aquella celebración justamente en ese día había sido proposición suya, cuando lo hizo creyó firmemente que esa sería la mejor manera de hacer que su amigo recuperase aquel aire infantil que había perdido después de la batalla, muchas veces había intentado retarlo a hacer algo que solo su personalidad aniñada lo hubiera obligado a hacer, pero en todas la veces falló... fueron meses de esfuerzo por parte de toda la gente que apreciaba al rubio, para que esté pudiese ser un poco como al antiguo Naruto… y cinco años habían pasado soportando los cambios de comportamiento que él adoptaba en esas fechas, justamente como lo estaba haciendo en ese momento…

- Sí, tienes mucha razón… - contestó Sakura regresando a adoptar su mueca enfadada y observando fijamente el rostro de Naruto - … fui yo quien pidió que se hiciera la presentación.

- … - él tardó un poco en contestar, justo lo que le costó entender con exactitud las palabras dichas por su amiga - ¿Por qué lo has hecho?, ¡deberías de saber qué día es hoy! Y que mi humor no es justamente el adecuado – estalló Naruto con enfado, sus ojos azules volviéndose duros y fríos como un cubo de hielo.

- Por esa misma razón lo hice… - la peli rosa alzó la voz, frunciendo aún más las cejas y alejándose del rubio bruscamente, sin dejarse amedrentar por la mirada que le era dirigida no lo que ello significaba - …Naruto, puede que el resto del año siempre nos muestres una sonrisa alegre, pero… siempre en estos días tu comportamiento cambia a un Naruto deprimido y susceptible a cualquier mención de esa batalla… - hizo una pausa suspirando y calmándose lo suficiente como para que su voz disminuyera - … sabes cuánto te queremos todos, hemos estado esperando a que tú mismo salieras adelante y dejases como un recuerdo aquel suceso… no te pedimos que los olvides… - se apuró a decir la chica al ver cómo es que su amigo intentaba decir algo en contra de sus palabras - … solo queremos que entiendas que ellos no querrían que los recordases de ese modo tan deprimente, ¿cómo crees que se sentirían si te viesen de ese modo?... ¿Cómo crees que nos sentimos nosotros?... – no pudo evitar que sus ojos comenzaran a humedecerse; cada vez que veía a Naruto en aquel estado de ánimo la hacía sentirse incomoda y lo desconocía… y no era la única que se sentía de ese modo… previendo las lagrimas que prontamente aparecerían, giró sobre sí misma y un segundo después dejaba al oji azul nuevamente solo en la oficina…

El rubio se quedó dentro de la habitación observando fijamente la puerta por la que había salido su compañera peli rosa, soltando un suspiro de cansancio y bajando la cabeza se acercó hasta la silla detrás del escritorio y se dejó caer en ella pesadamente… él sabía que el comportamiento que adoptaba en esos días no era el más adecuado para recordar a las personas que habían muerto en ese día, sin embargo desde el primer año, aquello se le había escapado de las manos; los sentimientos eran demasiado fuertes como para poder controlarlos por completo… cerró los ojos azules, recargó la cabeza en el respaldo de su asiento y respiró profundamente; por un par de minutos se permitió el dejar su mente en blanco, sin escuchar el constante barullo que se hacía escuchar fuera del edificio, relajando de ese modo todo su cuerpo; pero unos segundos después, cuando creía que podría ser capaz de enfrentarse a toda la aldea, los recuerdos inundaron su mente; llevándolo así a sentirse como aquel día…

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Tuvieron que separarse, el primer ataque de Pain los obligó a hacerlo… cada uno de ellos peleaba con uno de los Akatsuki, todos sintiendo de inmediato el enorme poder que emanaba de cada uno de los seis sujetos de miradas similares; la forma en que peleaban era distinta sin duda, pero el chakra era el mismo en los seis… Los siete shinnobis de Konoha se dieron cuenta casi inmediatamente que la batalla comenzó, de ese punto tan importante, siendo Naruto y Jiraiya los que pensaban más a menudo en eso, intentado de alguna forma descubrir el porqué de aquello. Naruto peleaba con uno que llevaba el cabello amarrado en una coleta alta, los jutsus de su contrincante sin duda eran poderosos, pero sabía que podía eludirlos todos, solo si pudiese tener la concentración suficiente… desde que había sido obligado a alejarse de sus compañeros y amigos, su mente había estado constantemente desviando sus pensamientos preguntándose por el bienestar de ellos, intentando sentir sus chakras, preocupándose cada vez que en alguno descendía aunque sea un poco. Fue por eso que no fue capaz de darse cuenta de todo lo que sucedía en aquella torre donde se suponía no debía de haber ya nadie… de lo único que fue consciente después de varios minutos de lucha, es que con un fuerte golpe fue enviado directo a estamparse en las paredes metálicas de un edificio cercano, aturdiéndolo de ese modo durante segundos en los que estuvo completamente expuesto a cualquier ataque… un ataque que esperaba lo dejase más aturdido de lo que se encontraba o que en un instante lo enviase directamente a su muerte… pero ese ataque nunca llegó. Levantándose del piso –a donde había llegado después del golpe-, dirigió su mirada al lugar que ante ocupaba su rival, sin verlo en ningún lado, lo que lo sorprendió en demasía, tomando en cuenta que la misma presencia de aquel tipo también había desaparecido.

Se irguió completamente sintiendo como es que la tensión comenzaba a invadir cada fibra de su cuerpo; cerrando los ojos puso al máximo sus sentidos y buscó las presencias de todos sus amigos… Los encontró a varios cientos de metros distanciados de él, sin moverse y con un nivel de chakra bajo, pero consciente de que la vida aun los envolvía. Entonces sintió también como es que siete presencias –seis de ellas muy parecidas- se alejaban con velocidad rumbo a la alta Torre que había en el centro de la aldea y en la cual, estaba seguro, se reunían todos los miembros de Akatsuki.

No sabía lo que estaba pasando y ciertamente la curiosidad se adueño de él, pero sus sentimientos en esos instantes se adueñaron de sus acciones, haciendo con ello que él corriese en dirección al lugar donde sus amigos debían de encontrarse, queriendo asegurarse de que ninguno de ellos estuviese herido de gravedad. Afortunadamente todos estaban lo suficientemente bien como para perseguir a los Akatsuki, pues a mitad del camino hacía ellos, los encontró dirigiéndose claramente donde sus enemigos… No se detuvo a preguntarles su estado ni mucho menos sus planes, él creía comprenderlos y ciertamente él deseaba poder terminar con esa batalla, pero también lo envolvía la intriga por saber que era aquello que había causado el alejamiento de los siete ninjas renegados, ¿qué era tan importante como para dejarlos con vida y alejarse de ellos?, ¿qué era lo que sucedía en aquella torre?, sin duda esas preguntas y muchas más rondaban su cabeza, preguntas que se incrementaron cuando, a mitad del camino recorrido hasta el alto edificio, una terrible explosión se dio justamente en aquel lugar. Llamas azules y naranjas envolvieron la enorme torre, un ruido espantoso inundo el lugar, casi como si un gran enjambre de abejas se acercase a ellos, haciéndose cada vez más fuerte; mientras que un temblor en la tierra se sentía sorprendiendo a todos.

Lo siguiente, paso demasiado rápido como para que alguien pudiese hacer nada. La tierra tembló aún más fuerte haciendo que varios edificios cayeran, el sonido estridente se convirtió en un agudísimo chirrido, lo que provocó que todos se llevasen las manos a los oídos en un intento por detener el sonido y causando con ello que muchos fuesen a dar al suelo al ya no poder mantener un equilibrio adecuado de sus cuerpos ante el movimiento de la tierra, y después ante la mirada estupefacta de aquellos que dirigían su vista a la Torre central, vieron como es que ésta, entre llamas, se doblaba en la parte superior, en el último piso, y se hundía dentro de sí misma; terminando con una brillante luz inundando el lugar, y entonces… todo paro. Tan rápido como empezó, todo se detuvo, dejando conmocionados a todos los que habían estado observando y intrigando a los que no habían tenido la oportunidad.

Él no lo pensó mucho para salir corriendo rumbo al lugar donde antes había estado el alto edificio y que en esos momentos un enorme hueco lleno de ruinas lo llenaba por completo sobre la tierra en la que se sostenía… Si no hubieran estado tan impresionados por lo que sus ojos no veían en esos momentos, fue casi un minuto entero el que tardaron en reaccionar todos –sin excepciones, contando a los ninjas de la aldea Amakegure, Konoha y los civiles que aun había en las calles-; pero cuando los gritos de algunas personas se dejaron escuchar, los siete ninjas de Konoha, sin decirse nada o mirarse, comenzaron a avanzar nuevamente; los pasos rápidos y ligeros, sin que nadie se atreviese a interponerse en su camino; durante el trayecto apenas y se dio cuenta de los cuerpos de los seis sujetos con los que habían estado peleando minutos atrás y a una mujer de cabello azulado que contenía una mirada derrotada y depresiva, pero de lo que si fue plenamente consciente fue de la escena que apareció ante ellos cuando llegaron al lugar…

Lo que vieron sus ojos no pudo sorprenderlo más… a un lado de toda aquella pila de escombros de metal, se encontraban dos personas de pie, contemplando lo que había sido un majestuoso edificio, de ellos dos, uno cargaba en sus brazos un cuerpo inerte… Y no le hizo falta observarlos dos veces para reconocerlos, y sin que pudiese hacer nada en sus ojos se formaron las primeras muestras de lágrimas, intuyendo sin equivocación lo que había sucedido en aquel lugar…

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Sus recuerdos se vieron truncados cuando los sonidos de lo que podían ser reconocidos como pasos rápidos se dejaron escuchar; poniendo la atención suficiente él fue capaz de reconocer de inmediato que se trataban de sonidos provocados por unos pequeños pies corriendo por el pasillo y acercándose a gran velocidad a su oficina… fue entonces que una sutil sonrisa nació en su rostro, la primera que emitía en todo el día… era realmente extraño que eso sucediese ese día en especifico, pero también entendía que el dueño de aquellas pisadas sería el único que lograría alejar por completo los recuerdos y la tristeza de su ser, porque él no debía de verlo en ese estado depresivo… soltando un suspiro, recompuso mejor su sonrisa, levantándose de la silla y caminando hasta quedar al lado izquierdo del escritorio, observando hacía la puerta de la habitación, esperó lo que pronto sucedería. Un segundo apenas hubo pasado cuando los pasos dejaron de escucharse, justamente frente a la puerta de la oficina, y otro segundo más fue el que tomó para que la puerta fuese abierta de un solo empujón, demostrando tras ella la alegre presencia de un niño de no más de cuatro años, el cabello rubio alborotado, los ojos negros profundos y la enorme sonrisa que portaba le demostraban lo feliz que estaba en esos instantes… la forma en que llevaba el cabello le hacía recordar a él mismo y a su querido sensei muerto… sin duda el parecido era enorme, de no ser por el color de los ojos, fácilmente podría ser confundido con una pequeña copia de él mismo. El pequeño niño no tardo demasiado en correr hacía él y brincar para poder envolverlo en un fuerte abrazo… era pequeño aún, pero sus habilidades ninja se podían notar ya, la agilidad con la que controlaba sus movimientos y por supuesto la pequeña presencia de chakra que comenzaba a destilar, le decían que el pequeño se convertiría en un gran ninja cuando tuviese la edad para serlo.

- Oniichan, Okaasan me llevó a ver a Otousan, y le conté que hoy te nombran Hokage y que… - el pequeño comenzó a hablar y hablar… ante lo cual la sonrisa en él creció, esta vez siendo tan verdadera como el pequeño que sostenía en brazos… porque justamente ahí estaba otra cosa que le maravillaba de ese niño; y es que desde el momento en que había dicho su primer palabra había demostrado la eficiente memoria que poseía, pues a pesar de apenas tener cuatro años y medio, el pequeño rubio demostraba tener un gran léxico, algo que lograba comprender teniendo en cuenta quienes eran los padres del pequeño.

- Ryu, no molestes a Naruto-kun, sabes que tiene que terminar de prepararse – aquella voz hizo que él girase a ver a la persona que en esos momentos regañaba, con voz suave, al niño rubio. Naomi, sonreía tenuemente observando la escena que estaba ante sus ojos, encontrándose de pie debajo del marco de la puerta, su gran amiga y sensei demostraba lo agradable que estaba con verlos de ese modo.

- No lo regañes, Ryu-chan no me molesta en nada… - confesó Naruto sonriendo sinceramente y viendo alegremente al pequeño. Llevaba el nombre de su padre en honor al mismo, ese había sido el deseo de Naomi, cuando meses después de la batalla final hubiese tenido en sus brazos al pequeño niño rubio tan parecido a su amado - … además, sabes que él siempre será bien recibido sin importar el día y la hora…

- … no deberías consentirlo demasiado, sabes que a Itachi es a quien le corresponde eso… - comentó ella sonriendo ante las palabras de su amigo.

- Itachi-kun no puede quitarme el honor de ser el padrino consentidor de este pequeño… - dijo sonriente el oji azul, mientras que comenzaba a hacer cosquillas al rubito, el cual inmediatamente comenzó a reír fuertemente.

- jajajajajajajaja… Naruto-niichan… jajajajajajajaja… basta… jajajajajaja… - Ryu suplicó entre risas por su liberación, removiéndose de tal forma que sus manos intentaban detener la ajena, sin tener éxito en ninguna de las oportunidades.

- … No deberías de hacer eso, si arrugas tu traje te verás mal en la presentación… - dijo la mujer que no dejaba de ver a los dos rubios, siendo el más pequeño el que estaba más abstraído soltando enormes carcajadas.

- jajajaja… Na-Naru… jajajajaja… - de los ojos del pequeño Ryu comenzaban a brotar la clara muestra de lágrimas, causadas por la risa.

- ¿Qué importa el traje?... además todos en Konoha saben cómo soy, no les importará verme un poco desarreglado… - contesto Naruto sin dejar de mostrar su enorme sonrisa y viendo a Ryu al tiempo en que dejaba de atosigar al pequeño.

- … Un Hokage debe mostrarse serio y respetable… deberías saberlo Naruto-kun… - otra voz se dejo escuchar en la oficina, en ese caso proviniendo del ventanal que había allí… ante eso, Naruto solo pudo girar a ver al personaje recién llegado, encontrando a un hombre vestido de AMBU, con una máscara cubriendo su rostro, pero reconociéndolo por la voz y la forma en que el cabello oscuro era portado.

- … Ryu-chan, ¿Por qué no vas con Sasuke y le dices que te muestre algunos movimientos?, seguro que estará encantado de hacerlo… - comentó feliz Naruto, dejando de hacerle cosquillas al niño y bajándolo al suelo.

- … siii, me gusta estar con Sasuke-oniisan… - a penas el pequeño dijo esas palabras se giró y comenzó a correr hacia la puerta de la oficina, pasando por un lado de Naomi y corriendo nuevamente por el pasillo, en esa ocasión gritando alegremente.

- Iré con él, seguro que si lo dejo solo con Sasuke-kun, pronto terminará haciéndolo perder la paciencia… - comenzó a decir Naomi al tiempo en que comenzaba a girar para seguir así a su hijo - … por cierto, será mejor que comiences a pensar en el discurso que dirás, solo te queda media hora… - y con esas últimas palabras ella salió de la oficina, dejando solo a Naruto y al AMBU.

- … ahhh… - un suspiró llenó de resignación salió de la boca del oji azul, girando sobre sí para observar por completo al shinobi que seguía en el lugar - supongo que me tienes importantes noticias… - declaró el rubio cuando estuvo seguro de que ningún otro ninja se encontraba lo suficientemente cerca de la oficina como para escuchar la conversación.

- … Hai… Jiraiya-sama te envía este pergamino; parece ser que Zetsu y Kisame han comenzado a moverse… - habló el AMBU, sonando su voz completamente seria.

- … - Naruto asintió con la cabeza tomando entre sus manos el pergamino que se le ofrecía - … puedes quitarte la máscara y el uniforme si quieres… - continuó diciendo mientras abría el rollo y leía cuidadosamente el pergamino - … este documento no necesita ser respondido, ellos saben lo que tienen que hacer… - terminó de decir segundos después de mantenerse en silencio leyendo el documento.

- … Por lo que escuché de Naomi, aún no has pensado en nada que decir en tu discurso, ¿cierto?… - comentó el AMBU quitándose la máscara del rostro, dejando a la vista así las ojeras que se mantenían debajo de los ojos negros y la expresión seria que siempre mantenía.

- Ya me conoces, algo se me ocurrirá cuando este frente a todos… además, siendo el día que es, no tengo la cabeza para planear decir algo, Itachi – alegó el oji azul levantando la cabeza para observar fijamente al Uchiha y mostrándole una expresión seria, pocas veces vista en él.

- … - Itachi simplemente asintió con la cabeza a las palabras dichas por el rubio, logrando así que el silencio se adueñara de la oficina, silencio que fue roto cuando nuevamente un AMBU hacia aparición en la oficina, en esa ocasión el sujeto era más bajo que Itachi, y solo un poco más alto que Naruto, arrodilladlo frente al rubio y con la máscara aun colocada sobre su rostro fue que habló.

- Hokage-sama, el Consejo solicita su presencia en la sala de reuniones – fueron las palabras que salieron por parte del nuevo personaje.

- Debe de ser algo urgente si es que te llaman unos minutos antes de la ceremonia – comentó Itachi sin moverse un poco de sus posición y viendo fijamente al chico AMBU.

- Seguro que debe serlo… - susurró con voz suave Naruto, para seguidamente de soltar un suspiro relajando así todo su cuerpo - … bueno Itachi, será mejor que vaya ahora mismo antes de que se enfaden, nos veremos en la ceremonia – se despidió mientras una pequeña sonrisa aparecía en su rostro.

- … - Itachi simplemente movió la cabeza en asentimiento sin decir ninguna palabra, vio como es que el rubio salía de la habitación, dejándolo en compañía del joven AMBU - … ¿Hay algo más que tengas que decir? – preguntó después de unos segundos en silencio y viendo que el chico no se movía de su lugar.

- Pienso que Naruto no es el indicado para convertirse en Hokage – dijo sin pudor alguno el chico al tiempo en que se erguía por completo.

- … - el Uchiha alzó una ceja como una muestra de asombro ante las palabras del otro - … Bien, si esa es tu opinión no puedo discutírtela… cada quien es libre de pensar lo que quiera… - respondió después de unos instantes en silencio.

- No soy el único que piensa eso… hay muchos en la aldea que no creen que Naruto sea lo suficientemente capaz de gobernar la aldea… - contestó el AMBU

- … Si, puedo imaginarme que así es… - comentó Itachi en un murmullo apenas audible - … ¿Por qué piensas que no es el adecuado para este trabajo? – preguntó con cierta curiosidad, no era la primera vez que hablaba con ese AMBU en particular, pero había descubierto con el paso de los meses que el chico podía llegar a tener ideas muy interesantes.

- Se deja llevar mucho por lo que son sus emociones… - el otro comenzó a decir haciendo una pausa, pareciendo pensar las próximas palabras que diría - … Creo que alguien que piensa demasiado en no hacerse daño a él mismo o a los demás no podrá manejar adecuadamente la aldea.

- Es lógico que pienses de ese modo… sin embargo, al contrario que tú, pienso que él realmente es el más indicado para guiar Konoha… - respondió Itachi formando una tenue sonrisa en el rostro, pero sin dejar de observar al otro - … Naruto es un chico que ha vivido muchas cosas a lo largo de su vida, aunque parezca un crio en muchas de las ocasiones y tiene un modo soñador de ver la vida, pero también es cierto que las duras experiencias que ha tenido que vivir le han ayudado a tomar decisiones que además de evitar muertes innecesarias, le ayudaron a terminar con éxito las misiones.

- … No comprendo lo que intenta decir Itachi-sama, usted sabe que yo no tengo lo que ustedes llaman emociones y por eso mismo es que no puedo saber porque es que es tan importante para ustedes que Naruto tenga 'sentimientos' ni veo como es que eso pueda afectar de buena o mala manera en las decisiones que debe de tomar. – comentó el joven con voz seria y sin denotar en ningún momento que algún sentimiento estuviese haciendo mella en él.

- Bueno, Sai; esa es una de las cosas más difíciles de aprender… los sentimientos son lo más importante y difícil de entender, no creo que haya ser en este mundo que alguna vez no haya podido tener problemas con entender sus sentimientos… - comentó despreocupadamente Itachi.

- … - el otro chico no pareció tener nada que decir contra eso, porque simplemente se quedo callado.

- … - llevándose una mano a su largo cabello atado en una coleta, Itachi continuó – sería mejor que te quitases la máscara, no me gusta hablar contigo cuando no puedo ver tu rostro. - El joven AMBU pareció dudarlo apenas un segundo antes de proceder a llevarse su mano derecha a la máscara que ocultaba su rostro; instantes después el rostro pálido e inexpresivo del chico aparecía; los ojos negros cual noche sin luna y sin estrellas, reflejaban apenas un pequeño brillo; la banda de Konoha relucía en la frente del muchacho. - … deberías de salir más a menudo y exponerte al sol, la palidez que tiene tu piel no debe de ser sana. – comentó el Uchiha en cuanto pudo observar más abiertamente el rostro de su acompañante.

- Oh, es normal dentro de los estándares… - comenzó a decir el Sai adquiriendo en su rostro una sonrisa que distaba mucho de ser verdadera - … leí en un libro que la palidez de la piel no suele tener importancia clínica y no requiere de ningún tratamiento, a menos que se presente en labios, lengua, palmas*

- Bien, bien; ya entendí… la palidez que tienes no es grave… ufff… - declaró Itachi con cierto tono de cansancio - … Dime Sai, ¿Cómo es que tienes tanto tiempo libre para leer? – preguntó mientras se acercaba al chico.

- Siempre hay tiempo para todo… y después de que Danzou-sama fuese destituido, tengo mucho más tiempo libre. – comentó tranquilamente el pálido chico.

Itachi simplemente lo vio con una ceja levantada, preguntándose cómo es que alguien como Sai había sobrevivido hasta ese momento en un mundo como el que los rodeaba… y aunque sabía que gran parte del tiempo había sido por estar resguardado en aquellas enormes y gruesas paredes que conformaban la torre de la brigada de entrenamiento especial del Ne, también sabía que otra parte de la vida del chico había sido protegida por una simple persona que años atrás había sido el único amigo y considerado hermano del joven AMBU… una historia que sabía al completo por los archivos que se habían encontrado en las oficinas y la casa de Danzou, archivos que él había tenido el honor de leer y destruir o, en casos especiales como los de él mismo y Naomi, poderlos utilizar para exhumarlos por completo de los crimines que aún los perseguían… de eso ya habían pasado más de cuatro años, tan solo unos meses después de haber disuelto Akatsuki… soltó un suspiro despejando su mente de aquellos recuerdos e invocando una sonrisa en su rostro, llevó uno de sus brazos hasta uno de los hombros del otro, para después comenzar a hablarle casi confidencialmente.

- Bien Sai, ahora que me dices que tienes mucho tiempo libre, mi mente ha ideado muchas formas para poder hacer que comiences a conocer las emociones… kukukuku, ambos nos divertiremos mucho con esto…

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Sala de Reuniones

La habitación en esos momentos contenía la presencia de cuatro jóvenes; dos de ellos (una chica de cabello largo castaño oscuro y portando unos anteojos rectangulares sobre sus ojos violetas; y un chico un poco más alto, de cabello corto color marrón y ojos grises) encontrándose platicando un poco apartados de los otros dos, tenían rostros serios y parecían hablar de un tema bastante delicado. Otro de ellos se encontraba sentado en una silla frente a la mesa que ocupaba gran espacio de la sala, su atención estaba puesta en varios papeles desperdigados al frente suyo, parte de su cabello negro-azulado cubría su rostro –Sasuke-; el último de ellos estaba igualmente sentado frente a la mesa, con su cabello color castaño claro y sus ojos verdes fijados en algún punto indeterminado, pareciendo sereno exteriormente, nadie podría saber lo que sucedía dentro de sí –Shen-.

La relativa tranquilidad dentro de la habitación se vio interrumpida por la aparición del joven de cabello rubio alborotado y ojos azules, que todos habían estado esperando, los cuatro rostros ahí presentes se giraron de inmediato hacía la puerta en cuanto escucharon la entrada del nuevo Hokage. Naruto, recibiendo los rostros serios de los cuatro, supo que lo que estuviesen por discutir en esos momentos posiblemente no le agradaría.

- ahhh… - soltó un pequeño suspiro antes de hablar firmemente - … ¿Qué es lo que sucede?

- … Primero sería mejor que tomaras asiento… - contestó el de ojos verdes señalando una silla, que se encontraba dispuesta para tal efecto, mientras que los dos que estaban de pie hacían lo propio en las que le correspondían. Sin apartar la mirada de su rubio amigo, fue consciente del estado en que se encontraba… y una parte de su ser se sintió mal al tener que entregarle una noticia tan fuerte como la que tenían que darle.

Sabía que después de eso solo lograrían que Naruto se sintiese más triste… y es que desde aquella batalla cinco años atrás su querido alumno había cambiado su forma de ser, madurando de golpe y sintiéndose culpable e impotente después de la revelación de la verdadera naturaleza de Akatsuki. Y no podía culparlo por ello, él mismo se sentía terriblemente culpable cada vez que recordaba la forma en que las cosas habían tenido que transcurrir, nunca se habría imaginado que una verdad tan comprensible se escondiese detrás de aquella sed de poder que parecía envolver a aquella organización… pero la culpa se incrementaba en gran medida, cuando además también recordaba la razón por la que sus amigos tuvieron que pagar con sus vidas.

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Todo parecía estar transcurriendo de acuerdo a su plan… habían logrado adentrarse en la alta torre de la aldea, donde suponían se resguardaban los lideres de Amakegure y por ende de Akatsuki. Cuando se encontraron frente a frente con aquellas dos personas, supo que una batalla difícil estaba a punto de comenzar, y es que para él le era sencillo observar el alto nivel de chakra que ambos poseían.

Siendo el que más poder, de todos, tenía… le fue encomendada una única misión en todo ese desesperado plan, proteger a Naomi y la vida que crecía en su vientre, una misión que él cumpliría sin importar el qué; fue por eso que se mantuvo a la expectativa de ambas peleas, esperando el momento en que tuviese que intervenir y esperando al mismo tiempo no tener que hacerlo. Observó como es que la batalla de Naomi, Itachi y Madara comenzaba; al mismo tiempo en que Hiroshi y Koshiro comenzaban a tener su propio enfrentamiento contra Pain. Y su mirada se concentró en aquellos últimos… era fácil deducir que Pain no podría defenderse con facilidad, estando el cuerpo de éste inmovilizado –por lo menos la mitad de su cuerpo-… sin embargo, la sorpresa fue demasiada cuando no solamente no podían acercarse al huesudo cuerpo de su enemigo, sino que además cualquier jutsu con que atacaban, era repelido por alguna clase de barrera.

El joven ninja tensiono su cuerpo de pronto, girando al mismo tiempo su vista al hombre al lado suyo, quien también giro un poco su rostro, logrando así que ambas miradas se encontrasen… ojos color miel y chocolate, encontrándose con seriedad… ambos leyendo las emociones y comunicándose mudamente. Lentamente ambos hombres comenzaron a moverse, bajando los brazos y redirigiendo sus miradas a su contrincante.

- Parece ser que aquí tenemos dos ninjas inteligentes… - comentó con voz ronca Pain, sin apartar la vista de los otros dos, parecía tranquilo y sin rastro de interés por terminar la pelea, más sin embargo, él si pudo notar que algo escondían aquellas palabras… estaba seguro que detrás de aquella oscura mirada se escondí algo que los perjudicaría… - … Saben cuándo su nivel ninja es tan insignificante que no vale la pena arriesgar sus vidas… - terminó comentando Pain.

- Tal vez tengas razón y no seamos capaces de vencerte… - comenzó a decir el joven Hiroshi, su rostro mostrando una determinación que nunca antes había visto en él.

- … pero eso no impide que podamos intentarlo… - continuo diciendo Koshiro, llamando así su atención.

- … - Pain no respondió nada ante las palabras pronunciadas por el mayor, pero él pudo asegurar haber visto un resquicio de desprecio en los ojos oscuros.

Ninguna otra palabras se volvieron a decir, mientras que se observaban fijamente… espero a que alguno se decidiese a atacar, pero los tres simplemente parecían esperar el momento adecuado… Intuyendo que aquello duraría un poco más de tiempo, fue que decidió a dirigir su vista a las otras tres personas que se encontraban en la misma habitación, solo que del otro lado de la misma… Y se sorprendió un poco por lo que fue capaz de observar. Ahí sin ningún tipo de temor y viéndose con fiereza, pero más que nada, siendo completamente consciente de la sorpresa que invadía el rostro del mayor de los tres Uchiha; se encontraban igualmente a la expectativa de los movimientos del contrincante… siendo rodeados por una especie de aura grisácea, estaba seguro de que de los ahí presentes, solo él era capaz de observarla… el aura se encontraba alrededor de los tres familiares, envolviéndolos, cerrándose alrededor de ellos a cada segundo; por eso es que decidió acercarse lo más posible que pusiese hasta ellos, una curiosidad por saber lo que aquello significaba, lo invadió y al mismo tiempo la preocupación se hizo presente.

A cada paso que daba, un escalofrío se hacía presente por cada parte de su cuerpo, al mismo tiempo que la aura se volvía un poco más densa… y de no haber sido por que estaba al pendiente de los Uchiha, no se habría dado cuenta de la manera en que el comportamiento de Madara cambiaba repentinamente. Pudo darse cuenta que en un inicio la sorpresa lo invadió, no necesitaba ver se rostro para ello, solo hacía falta ver la tensión que se apoderó de su cuerpo cuando descubrió el Sharingan de Naomi, sin embargo en pocos segundos aquella tensión desapareció para dejar paso a la relajación.

- No puedo negar que estoy sorprendido… creía que habías matado a todos los del clan Uchiha, Itachi… - declaró el enmascarado con voz seria aunque relajada, sin bajar la guardia en ningún momento, demostrando con ello que no se dejaría atacar por sorpresa.

- … No fui el único que paso desapercibida su existencia… tú también lo has hecho… - contestó Itachi con cierta ironía en su voz, al tenerlo de espaldas le era imposible saber la expresión que tendría en el rostro, sin embargo estaba seguro de que era uno lleno de seriedad.

- No sé si sentirme ofendida o alagada de que ninguno de ustedes hubiese sabido de mí… - se escuchó la voz de Naomi, interrumpiendo así la pequeña conversación que empezaba a formarse entre Itachi y Madara, con lo cual obtuvo la atención de ambos, centrando sus miradas en ella - … pero creo que el sentimiento que impera ahora es otro… - el rencor se hizo presente en la voz femenina, mientras que los ojos de ella no dejaban de observar al más mayor de los Uchiha.

- Sin duda, es un sentimiento que comparto contigo, Naomi – la voz de Itachi pareció más seria de lo que nunca había escuchado y aunque casi pudo engañarlo, él pudo notar un cierto tinte de furia incrustada en ella.

Dirigió su vista para posarla en Naomi, el aura gris había dejado de crecer y parecía simplemente permanecer alrededor de ellos circulando lentamente, esperando el momento… pudo observar cómo es que el Sharingan en ella se hacía más brillante, haciéndola ver mucho más feroz y que las tres aspas del ojo se moviesen rápidamente… Pocas veces había observado esa mirada y ese movimiento, sabía que ello solo significaba que explotaría al máximo el nivel 3 del Sharingan, observando con totalidad los movimientos que Madara intentara hacer y adelantándose a ellos, con ello intentando evitar la utilización del Mangekyou Sharingan.

De reojo pudo observar un poco de movimiento, por lo que apenas desvió su vista para poder abarcar en la totalidad la batalla. Itachi se había acomodado de tal manera que en cualquier momento estaba listo para defenderse de cualquier jutsu, mientras que Madara había comenzado a dirigir su mano izquierda hasta la altura de la cabeza, con movimientos lentos pero certeros tomó la máscara que por años había estado ocupando para ocultar con tanto ahínco por todo ese tiempo… su rostro.

Y sin duda fue toda una sorpresa para los tres espectadores… la mitad izquierda del rostro del ninja estaba completamente lleno de cicatrices que claramente demostraban la procedencia de estas… fuego… las cicatrices eran claramente quemaduras que debió de haber sufrido posiblemente en alguna batalla; el ojo izquierdo se encontraba cerrado e igualmente con quemaduras, lo que demostraba que ya no podía ser usado por haberse visto afectado.

- Es increíble cómo es que ninjas de su nivel pueden ser sorprendidos aún. - comentó Madara después de observar los rostros de Itachi y Naomi, aunque no dudaba que no hubiese visto el suyo. - … No deberían de dejarse impresionar tan rápido… porque ni siquiera saben lo poderoso que puedo llegar a ser…

- … ¿Con un solo ojo?... – preguntó sarcásticamente Itachi, apenas se hubo recuperado de la impresión.

No obtuvo más respuesta de Madara, más que una simple sonrisa arrogante. De un momento a otro la batalla se vio reiniciada, en esta ocasión más veloz que antes y mucho más feroz de ser posible… él como espectador seguía todos los movimientos de los tres Uchiha, intentando no caer al mismo tiempo en alguno de los genjutsu que se lanzaban en la pelea; porque de caer en uno, sabía que en ese momento podría perder la posibilidad de ayudar a su amiga.

El quejido procedente del otro lado de la habitación lo hizo girar su atención hacía ese lugar, descubriendo con cierta aprensión a uno de sus compañeros sangrando abundantemente por un corte en su brazo izquierdo… Koshiro, en el suelo; se sostenía la herida con el otro brazo en un intento por evitar que la sangre siguiese saliendo de ella… a su lado, Hiroshi se mantenía atento a cualquier movimiento que su oponente pudiese hacer, pero sin dejar de lado el estado de su compañero. Fue entonces que dirigió su mirada a Pain, sorprendiéndose de lo que sus ojos pudieron observar… completamente erguido y sin rastro del hombre que hasta minutos atrás mostraba ser, se encontraba un hombre mucho más fornido –aunque no por eso se le dejaban de ver algunas costillas-, con un color más saludable en la piel y mostrando aquellos ojos en forma de espirar que dejaban estático a quien se atreviese a verlos directamente.

Parecía ser que Pain había recuperado sus fuerzas, aunque ciertamente no sabía como lo había hecho… y eso le produjo un mal presentimiento. Nuevamente devolvió su mirada a Hiroshi y Koshiro... lo que vio, lo dejó impactado, al tiempo en que afirmaba su presentimiento. Koshiro se había ya levantado del duro suelo, a su lado el joven ninja realizaba un improvisado vendaje, con parte de su propia vestimenta, sobre la herida; mientras que el mayor realizaba algunos sellos con una sola mano. Cuando Hiroshi terminó de vendar, se colocó detrás colocando su espalda contra la de su compañero y realizando de igual forma, sellos de manos… los ojos del joven ninja estaban mirándolo… hablándole con aquellos ojos color miel antes de que un nuevo ataque se hiciese en contra de ellos… y entendió lo que le decían…

Respiró profundamente antes de dirigir nuevamente su atención a la pelea de los tres Uchiha… tenía una misión que cumplir por sobre cualquier cosa y la llevaría a cabo sin importar las consecuencias. Él mismo comenzó a realizar algunos sellos, concentrando parte de su chakra en sus manos y el resto en su frente… en unos cuantos segundos sintió como es que la energía recorría rauda todo su cuerpo, mientras que su sangre se revolucionaba y la sentía bullir dentro de sus venas, y fue entonces que su pupila se oscureció hasta tornarse del mismo color que su iris, para que un instante después se volviese del color de un azul profundo… Fue entonces que todo los sucedió en seguida, a sus ojos seguían siendo imágenes borrosas de lo que parecía ser un sueño.

Apenas sintió su cuerpo moverse y ya estaba al lado de Naomi, evitando que recibiera un golpe de parte de Madara, golpeándolo al mismo tiempo y enviándolo a estrellarse contra el muro más cercano, tomó a su amiga de uno de los brazos y la lanzó hacía Itachi, diciéndole unas simples palabras 'Sácala de aquí'; y el joven Uchiha entendió con rapidez, sin preguntar nada lo vio dirigirse a la salida de la habitación, llevando con él a una muy molesta y para nada satisfecha Naomi, mientras que él mismo debió de ponerse en guardia ante el ataque de Uchiha Madara. Y fue que en verdad comenzó a conocer el verdadero poder de aquel personaje al que en esos momentos enfrentaba… la velocidad con la que se movía había aumentado considerablemente, siendo que él mismo se movía a una velocidad bastante impresionante, así como los golpes certeros y furiosos que recibía de su parte, intentando eludirlos o resistirlos lo más que podía.

Un golpe realmente fuerte le fue dado en el estomago, lo que lo hizo retroceder varios pasos y darle así varios segundos a Madara para que pudiese proporcionarle varios golpes más, siendo enviado finalmente a una de las paredes, sintiendo como es que su espalda era fuertemente golpeada; sintió como es que el sabor metálico en su boca aparecía, lo que le dijo del posible daño en alguno de sus órganos internos… Alzando la vista lo suficiente, pudo ver cómo es que el Uchiha se acercaba a él con aquella mirada que claramente le decía que el Mangekyou Sharingan estaba activado, por lo que él mismo desvió sus ojos verdes, para evitar caer en algún genjutsu y al mismo tiempo observar el avance de sus compañeros. Se encontró con una escena que no podría haber esperado… Pain mostraba en sus ojos la desesperación, siendo que cualquier ataque que lanzaba hacía Hiroshi y Koshiro, parecía ser absorbido por ellos; mientras que el aura gris, que antes había visto envolviendo a los otros Uchiha, aura lo hacía con ellos, siendo que a cada segundo parecía expandirse por la habitación… y entonces él supo lo que eso significaba.

Respiró profundamente antes de que volver a cerrar los ojos, concentrándose en la presencia de Madara, siendo capaz entonces de sentir los distintos chakras fluir por la habitación, siendo dos de ellas las que más concentradas se encontraban, cuando volvió a abrir los ojos, apenas un segundo después, fue apenas capaz de eludir el nuevo golpe que su contrincante estaba a punto de asestarle, brincando por sobre la cabeza del Uchiha, se colocó detrás de él con toda la habilidad que su cuerpo un tanto lastimado le permitía, lo tomó por sorpresa y lo arrinconó contra la pared donde él mismo se encontraba antes, tomando uno de los brazos para mantenerlo en la espalda y recargando el resto de su cuerpo en el otro… y fue cuando todo inicio. Apenas fue consciente de lo que sucedió después, la rapidez de los sucesos fue tal que solo podía ser capaz de recordar una gran y extraña ventisca en la habitación, una fuerte sacudida que lo hizo caer al suelo junto con un potente chirrido que sin duda afecto a sus oídos de inmediato, finalmente una brillante luz inundo el lugar antes de sentir como es que su cuerpo se sentía caer y rodeado de una oscuridad tan profunda junto con el silencio absoluto.

Cuando despertó –lo cual no pareció ser mucho tiempo después de aquel suceso- se vio a sí mismo observando un paisaje completamente diferente… él ya no se encontraba dentro de aquella enorme torre, donde se debatía en un duelo contra Madara y Pain; no, él en esos momentos veía un cielo nublado con gruesas gotas de lluvia aun cayendo del cielo y por lo tanto empapando su rostro y cuerpo, cuando intentó mover su cuerpo fue que se hizo consciente del dolor en los músculos de su cuerpo… respirando ansiosamente, se puso de pie lo más rápido que pudo, observándose a sí mismo y descubriendo que, cualquier cosa que hubiese ocurrido en aquellos momentos, había traído consecuencias a su cuerpo causándole algunas heridas de cuidado… fue sacado de sus pensamientos cuando el sonido de la lluvia y exclamaciones de sorpresa a su alrededor fueron percibidos por él… así que respirando profundamente alzo la mirada al lugar donde se encontraba, intentando encontrar con la ella la respuesta a la muda pregunta que se hacía, ¿Qué fue lo que sucedió adentro?, una respuesta que llegó a él con la certeza de que la vida siempre era injusta con las personas que se merecían más de ella… Shen miró con cierta tristeza el lugar que instantes atrás habría sido la enorme torre donde se encontraba peleando, no pudo evitar que la sorpresa lo invadiera después de darse cuenta lo que había ocasionado aquello… el metal que antes formada la torre, ahora se encontraba completamente doblado en el suelo, pareciendo que había sido forzado por un poder extraño y que la obligo a mantenerse de ese modo.

Movió su mirada verdosa alrededor del área, encontrando entonces de pie, dándole la espalda y con el cuerpo de Naomi en sus brazos a Itachi, que miraba el lugar claramente confundido por lo sucedido, sintiendo el mismo grado de confusión que el Uchiha, fue acercándose lentamente hasta el moreno, preguntándose por el estado de su amiga y esperando de todo corazón que Itachi hubiese sido capaz de protegerla de cualquier daño que le causase un riesgo mortal a ella y el feto… cuando llegó al lado del otro, y después de ver que la sangre que cubría a Itachi, y que comenzaba a formar un pequeño charco debajo de él, no era de su compañera siendo que está respiraba con normalidad, fue que despego su vista para dirigirla nuevamente al área en el que estaban, en esa ocasión buscando a sus otros amigos, que estaban enfrentándose a Pain y que habían sido los causante de aquel suceso… una mirada de profunda tristeza nació en su rostro y embargo su corazón cuando no encontró rastró de ellos… ni de ninguno de los que enfrentaban…

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- … ¿Están seguros de esto?, ¿no hay ninguna posibilidad de equivocarse?... – las preguntas preocupadas de Naruto sacaron de sus recuerdos haciendo que en él mismo naciera una mueca llena de preocupación, al saber perfectamente el porqué de aquellas palabras.

- Desafortunadamente nuestras fuentes han confirmado que todo es cierto… - contestó la chica de la habitación, mirando seriamente al rubio - … actualmente hemos enviado un par de pergaminos pidiendo una conversación con ellos, para llegar a un acuerdo, sin embargo… - hizo una pausa sin saber cómo continuar con lo que estaba a punto de decir, por lo que viendo su apuro, fue Shen quien continuo.

- Eso fue hace una semana, pero hasta ahora no hemos recibido ningún tipo de contestación… - el oji verde hizo una pausa al tiempo en que se levantaba de su lugar - … y aunque aún no perdemos la esperanza de que en los próximos días recibamos una respuesta afirmativa a nuestra petición, creo que es necesario no bajar la guardia en cuanto a este tema. – termino diciendo acercándose a su amigo.

- … Si, supongo que tienen razón… - confirmo el rubio el pensamiento de su amigo.

- Naruto… - habló por primera vez Sasuke, con una seriedad tal que dejaba demostrado lo comprometido que estaba con esa situación - … todos sabemos cuáles son tus ideales, y que durante todos estos años has hecho lo posible por mantener un tratado de paz con todos los países… sin embargo, no debes de olvidar que parte del proceso para cumplir ese objetivo es enfrentarnos a estas situaciones…

- Lo sé, no tienes que recordármelo… es solo que esperaba que ellos entendieran mejor lo que pretendía… - hizo una pausa para cruzarse de brazos y soltar un suspiro - … pensaba que los lideres de Amakegure entenderían todo…

- Es difícil que entiendan siendo que los actuales líderes estaban totalmente de acuerdo en el modo de pensar de Pain… - comentó el de ojos grises.

- Por lo pronto no tenemos mucho que hacer, solo esperar a que una nueva guerra no se lleve a cabo… - dijo finalmente Naruto con expresión seria observando los documentos que tenía en sus manos. El sonido de alguien tocando la puerta los mantuvo callados, un segundo después un ninja un poco mayor que ellos entró al lugar haciendo que todos pusiesen su atención en él, un momento después volvía a salir cuando les hubiese avisado que la ceremonia estaba a punto de comenzar… soltando un suspiro Naruto continuo - … Mientras tanto hay que mantener todo esto en secreto, debemos reunirnos en la tarde y analizar todos los puntos de esta información y comenzar a planear una defensa si es necesario…

Los otros cuatro asintieron con la cabeza sin decir nada, y sumidos en ese silencio fue que todos comenzaron a salir de la habitación, caminado con firmeza y sin mostrar ningún tipo de preocupación en sus rostros, fueron acercándose al mismísimo balcón donde se llevaría a cabo la ceremonia, llegando unos cuantos minutos después. Abajo en la explanada, se encontraba un gran número de personas, tanto civiles como Shinobis… todos en espera del nuevo nombramiento que a continuación procedería… todos esperando a que el nuevo Hokage tomara posesión del puesto. Sasuke, Shen y los otros dos jóvenes se acercaron hasta quedar a la vista de todos, haciendo que el silencio se apoderara del lugar y fue entonces que procedieron a la ceremonia.

Naruto observo cómo es que todo daba comienzo y, aunque no puso demasiada atención en las palabras que decían los cuatro miembros del consejo, sabía que tardarían un poco más en terminar aquel discurso para terminar presentándolo finalmente y así convertirse oficialmente en el Rukodaime Hokage, por lo que no pudo evitar adentrarse en sus pensamientos… desde que Pain había sido derrotado, el mundo ninja había tenido un cambio significante; el más importante de todos fue la disolución definitiva de Akatsuki, ya que, por muy increíble que parezca, Madara también había desaparecido en aquel ataque donde dos de sus amigos también murieron… soltó un suspiro… se suponía que ni Hiroshi ni Koshiro debían de haber estado en esa batalla, se suponía que ellos debieron de haberse alejado de esa aldea; y sin embargo habían decidido ayudarlos en la pelea… junto con Itachi, Naomi y Shen… y aunque estos último no hubiesen salido heridos de gravedad del enfrentamiento, ellos tampoco debieron de haber ido hasta ese lugar… Y sin embargo, comprendía perfectamente el porqué lo hicieron, pues él también habría hecho lo mismo si lo hubiesen dejado de lado en una pelea contra los responsables de la muerte de un gran amigo –como lo era Ryu para Shen- o un perfecto amante –como lo fue para Naomi-, y aunque las razones de Itachi eran completamente diferentes a los otros dos, eso no cambiaba el hecho de que estuvo ahí para apoyarlos…

El caso era que a partir de ese día, muchas amenazas por parte de la aldea de Amakegure habían aparecido, y a pesar de que fuese una pequeña población, eran lo bastante valientes como para querer enfrentarse a una aldea tan poderosa como lo es Konoha… fue así hasta que un par de meses después, tanto el consejo de ese entonces como Danzou fueron suplantados definitivamente. Con las pruebas que se tenían con respecto a la participación de Itachi en el asesinato del clan Uchiha, Tsunade fue capaz de demostrar frente al mismísimo Rey que aquellas tres personas no eran las más adecuadas para seguir siendo de las personas más importantes en la aldea… Fue entonces que se tomó la decisión de apartar a los ancianos del consejo del cargo que hasta ese momento portaban, dejándolo en las manos de aquellos a quienes se les consideraban lo suficientemente razonables y maduros como para remplazarlos… increíblemente para todos, los elegidos fueron jóvenes de no más de 17 años, entre ellos encontrándose Sasuke –según los altos mandos del País del Fuego fue un modo de compensar lo que se le había hecho a su familia- y demostrando al poco tiempo que habían hecho la mejor elección al colocarlo en ese puesto, siendo que sabía separar perfectamente el trabajo de lo personal.

Shen fue un caso distinto, al no ser un aldeano original de Konoha tuvo que ser puesto a prueba para demostrar que él no pretendía hacer nada en contra de ellos o traicionarlos en un futuro cercano –aún a pesar de que lo hubiese demostrado al haber peleado contra Pain y Madara-, pero todo quedo desechado cuando en un ataque inesperado a la aldea por parte de algunos de los seguidores de Akatsuki, Shen fue de los pocos que resultaron heridos siendo que había utilizado su propio cuerpo para proteger a un par de gennin de un jutsu realmente poderoso; fue entonces que se le aceptó como uno más de Konoha y se le dio la oportunidad de estar en el consejo, siendo él el mayor de todos con la edad de 24 años…

- … bamos todos al Rukodaime Hokage de Konoha!, Naruto Uzumaki – apenas fue consciente de que su nombre era dicho por Sasuke, pero fue capaz de mover su cuerpo hasta colocarse frente a la multitud que había reunida en el lugar, esperando expectantes a lo que dijera.

- … - respiró profundo y dejo salir al completo el aire, emitió una sutil sonrisa y de inmediato supo lo que tenía que decir - … ¡Queridos Aldeanos!, Hoy es un día especial y solemne… - comenzó sabiendo que posiblemente esas palabras causarían un poco de confusión a algunos, irritación en otros y nostalgia a unos pocos… - … Un día como hoy pero hace cinco años, Akatsuki fue derrotado… pero en el transcurso a ese final, vidas valiosas… ninjas de grandes habilidades y poder se perdieron… - hizo una pausa tomando un poco de aire - … ellos que con su sacrificio hicieron posible que hoy todos nosotros estemos reunidos aquí, y que aquella organización que amenazaba con destruir lo que amamos haya desaparecido. Es por ellos y por todos ustedes que hoy acepto el puesto de Hokage, prometiéndoles que pondré todo de mi parte para mantener a Konoha libre de cualquier amenaza, haciendo hasta lo imposible por mantenerlos a todos a salvo… aún si eso incluye dar mi vida en el proceso… Hoy una nueva Konoha nace y con ella una nueva era…

Y los aplausos se dejaron escuchar de inmediato junto con los gritos de ovación que la gente no dudaba en lanzar… y no pudo evitar sonreír, por primera vez en cinco años, una sonrisa verdadera nacía en su rostro en ese día… por primera vez en cinco años, fue consciente de lo que significaba el que él estuviese con vida, se dio madia vuelta observando a quien estaban a su lado en ese momento, Sasuke aplaudía al lado de Shen, ambos viéndolo con miradas orgullosas y felices… Itachi y Naomi, a pesar de que no aplaudían, le transmitían todo su apoyo con cándidas sonrisas, siendo ella la que lo miraba con agradecimiento, habiendo entendido a la perfección las palabras que dijo al inició de su discurso; al lado de ambos el pequeño Ryu aplaudía con gran entusiasmo dando de vez en cuando algunos saltos, demostrando así su felicidad –aunque estaba seguro de que aún no entendía por completo lo que había dicho-… y el haber visto al hijo de su sensei aumento su sonrisa…

Tal vez se estuvo lamentando por cinco años por la muerte de sus amigos, culpándose de ello y deprimiéndose por recordar siempre su muerte… pero, si bien es cierto que la presencia del pequeño Ryu lo ayudo a comprender un poco que tenía una nueva obligación que cumplir, lo que ayudo en gran parte fueron las palabras de Sakura junto con sus lagrimas… ella tenía razón, era tiempo de volver a ser el mismo de antes, de dejar de hacer sufrir a todos los que lo querían y avanzar al futuro, buscando la felicidad que le esperaba; y al mismo tiempo la paz con la que tan fervientemente el mundo ninja necesitara encontrarse…

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Continuara…

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Fin del capítulo 14…

Notas: Bueno, pues parece ser que finalmente esté no fue el último capítulo… quedaron muchas cosas pendientes y no me gustaría que esto se quedará así, por lo que la próxima vez les traeré un epilogo que contendrá las respuestas a las preguntas que posiblemente quedaron pendientes, ^-^… creo que el final es demasiado abierto, jejejeje. En el próximo y último capítulo (epilogo mejor dicho), el descubrimiento por parte de Naruto de quienes fueron sus padres; lo que hará para evitar una nueva guerra y por supuesto lo que sucedió con su relación con Sasuke … Bueno, espero que hayan disfrutado de este capítulo, espero con ansias sus reviews, nos leemos pronto!!!

* Lo que dice Sai es cierto y pueden leerlo en esta página, es donde yo saque la información. http : / / es . mimi . hu / medicina / palidez . html

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"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse."

Benjamín Franklin-

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