Hola!
evlR: Hello! ¿Por que será? XD jajaja ditoo no fue culpa de Patapez XD ¡Es que no era el momento! :D ¡Pasará mucho tiempo antes de que vuelvan a verse Astrid y Heather! XD jeje pues si, este capítulo es sobre el "rescate de Heather". Vamos a ver que ocurre! XD pronto sabrás algo sobre Dagur XD Besos! Gracias por comentar!
Gabriely: Hola! Jajaja Bueno ya sabes lo que va a ocurrir soo la vas a encontrar sospechosa XD ¡Cierto! Heather quiere mucho (aunque quizás más delante no lo parezca) XD Besos! 3
Anzhu: Hey! Jajaja pues recuerdas bien! Más o menos por ahí lo dejé pero ya lo faltan taaaanto para llegar ahí XD Besos!
Dark-Hime7: Hello! Jajaja Ditoo Astrid (prometo que no volverán a interrumpirla XD) jajaja estoy haciendo quedar muy mal a Patapez, tendré que poner a otro a interrumpirles XD Valka solo está "cuidando" a su Hiccup 3 jajaja buenooo quién sabe si realmente fue Valka quien envío a Heather XD ¡Que bueno que te gusta! Besos 3! Gracias por comentar!
Max-Adventure: Hola! Jaja ¿celosa Astrid? Nah, para nada XD jajaja buenoo Heather dará algunas sorpresas, pero ella es buena XD jajaja ¿incoherencias? Quizás no lo sean XD Besos! Gracias por comentar!
Fantasy Branca Snow: Hey! Jajajaja ¡Eso es cierto! En el siguiente capítulo hay beso XD jajaja buenooo Heather tiene que ver en muchas cosas, en poco tiempo lo descubrirás. Jajaja ¿Heather caerle mal a Astrid? Nah, no creo XD Un poco distraído el Hipo ¡pero poco a poco se va dando cuenta! ¿Secuestro? ¿Que secuestro? ¡Ah si, Heather! XD Bueno vamos a ver que ocurre con la "Secuestrada" XD Besos! ¿Enserio? ¿Evaluación de Química siempre? XD ¡Que horrible! XD Gracias por comentar! Besos!
Capitulo 14
El ojo del dragón
P.O.V Astrid
No sé que hace Hipo aquí, y no entiendo por qué viene así vestido. Sea como sea, él no debería venir a la luz del día sino quiere ser descubierto. Lo arrastré hasta mi casa para que dejaran de mirarlo. Lo he salvado de las manos de Bocón. Quien ya estaba planeando atravesarle la garganta con su garfio, pero no quiero que Hipo se asuste así que no le dije nada.
Ya en mi cuarto, él estaba nervioso, ni siquiera sabía que decirme, y se me había quedado viendo con los ojos muy abierto. Estuve tentada a reírme para romper la tensión, pero creo que pondría más nervioso al castaño. Así que me quedé en silencio algunos segundos y cuando me di cuenta de que él no iba a hablar me aclaré la garganta. Y él comenzó rápidamente a decirme el motivo de su visita.
¿No vendría? Saber que no le volvería a ver durante un tiempo indefinido me entristeció, ya me había acostumbrado s su presencia cada dos lunas. Además, me gusta pasar tiempo con él; es divertido y siempre tiene algo nuevo que decirnos. No sé como, pero terminé sujetándole las manos y a pocos centímetros de su rostro, allí estábamos.
Uno frente al otro mirándonos a los ojos. Entre tantas palabras, entre tantos entrenamientos, entre tanto momento raro que hemos pasado en estas semanas, algo ha ido creciendo poco a poco dentro de mi pecho. No suelo ser sensible, ni abierta con mis sentimientos. ¡Pero soy espontanea! Lo que siento, lo hago, y después evaluó si debí hacerlo o no. Creo que por eso estoy cada segundo un poco más cerca del rostro de Hipo.
-Astrid...- susurró mirándome fijamente.
-Hipo...yo...- comencé a decir a apenas centímetros de su rostro...y...Patapez lo arruino todo. ¡Argh! ¿Por qué me tiene que pasar a mí?
...minutos luego...
-¿Qué le ocurre?- Me preguntó Patapez cuando Hipo salió corriendo; me encogí de hombros confundida
Salimos corriendo para alcanzar a Hipo y algo de molestia se instalo en mi cuerpo. Hipo estaba demasiado preocupado por esa desconocida o ¿no era una desconocida? El saber que había otra chica importante en la vida de Hipo realmente me molestó. Y al escuchar la preocupación en su voz, me enfadé más, parecía desesperado.
En el camino a buscar a la damisela en apuros camine seria y sin mirar a Hipo. El castaño estaba intentado buscar mi mirada, pero me sentía demasiado molesta como para mirarlo a los ojos. En cierto momento, se acerco demasiado y le di un manotazo, luego dije que no había sido a propósito, pero realmente lo hice con toda la intención del mundo. Entonces, cruzamos un montón de ramas espesas y una pelinegra se le arrojó encima.
-¡Hipo!- y lo abrazó muy fuerte, y de momento algo me quemó en el estomago. Saber que ella era importante, me había enfadado, pero verla abrazando a mi Hipo, bueno, mi buen amigo Hipo, me había caído como un hacha en la espalda. No me había detenido a pensar que no soy la única que tiene permiso de abrazar al castaño, y saber que no es un derecho únicamente mío, hacía arder mi cuerpo.
-Heather.- susurró aliviado. ¿Heather? ¿Y por que utiliza ese tono tan dulce con ella? ¿Y quién es ella?
-Me caí de Llamas.- le dijo ella sin dejar de abrazarlo, me giré a mirar al dragón y miré hacia arriba. ¿Cómo se había caído? Me moví para poder verla mejor ya que aun sigo sin poder ver su rostro.
-¿Pero estas bien? ¿No te hiciste daño?- le preguntó Hipo alejándola para poder mirarla mejor, entonces comenzó a acariciarle el rostro. ¿Enserio Hipo? ¿Enserio? ¿Y enfrente de mí te atreves a acariciarle el rostro? ¿Qué viene luego? ¿Un beso?
Dejando de lado mi mal humor me moví para poder observarla mejor. Era de mi altura más o menos, tenía los ojos verdes, el rostro perfilado, facciones delicadas. Bueno, no era una chica fea, y no tenía un solo rasguño. Un momento, acaba de caerse de una altura realmente considerable y...no tiene un solo golpe. ¿No es sospechoso? ¿Soy la única que lo ve raro?
"Mi dragón está enfermo" dijo ella, si claro, y yo nací ayer. Algo más había detrás de eso,
"Mejor nos vamos, mejor nos vamos" tonto Hipo. Me giré para no verlos más, lo que menos deseo en este momento es verle la cara a Hipo. ¿Por qué estoy enfadada? ¿Por qué? Realmente intento responderme a mi misma, no encuentro una respuesta lógica a mi enfado. Simplemente lo estoy, no sé el motivo, pero lo estoy.
-Astrid...- escuché la voz de Hipo en mi espalda, pero no me giré a mirarlo, estaba enfadada con él.
-Te están esperando Hipo, no la hagas esperar, no sea que vuelva a caerse.- le dije sin mirarlo, pero me sentí un poco mal, él...él no me ha hecho nada para yo estar enfadada.
-No lo creo, Heather es una excelente jinete, debe haber estado distraída para caerse. Yo...solo quería decirte que haré lo posible por venir pronto.- dijo Hipo suavemente e intento sujetarme la mano, pero me moví. Estoy enfadada y no quiero hacerle o decirle al de lo que pueda arrepentirme luego. Segundos después escuché sus pasos retrocediendo. ¿Qué estoy haciendo? Ni siquiera sé porque estoy enojada. ¡No puedo dejar que se vaya así!
Me gire rápidamente y sujeté el brazo del castaño. Me miró a los ojos sorprendido y le dediqué un intento de sonrisa. Él...él es tan inocente, tan bueno, es el sueño de toda vikinga...o por lo menos...podría llegar a ser el mío. No sé porque me enfade con él, o quizás lo sé y no quiero ni pensarlo, es mejor pensar que no lo sé.
-Ven pronto.- le dije en un susurró antes de mirar hacia donde estaban los demás, lo que menos necesitó es que vean lo que voy a hacer y comiencen a molestarme. Al comprobar que estaban hablando tan tranquilamente me atreví a acercarme a Hipo y darle un beso en la mejilla. Se le salió una sonrisa que me hizo volver a sentir esas mariposas...o lombrices...o pájaros en el estomago.
Lo vi irse con el rabillo del ojo mientras me acercaba a los demás. Patán estaba contándole a Patapez como había "salvado a la pelinegra" mientras los gemelos estaban haciendo guerras de miradas. ¿Cómo podían estar tan inmersos en su mundo de ilusión? Simplemente no puedo comprenderlo, ellos...ellos dos son...raros. Simplemente no sé como más podría definirlos.
P.O.V Hipo
Volé lo más rápido que puede hacia Mema, tanto que Chimuelo me lanzaba miradas de enojo. Realmente sentía mucho la presión que estaba poniendo sobre los hombros de mi amigo. Es que estoy desesperado, necesitó llegar a Mema a buscar refuerzos. Necesito encontrar ese barco y sacar a Heather de ahí.
-¡Mama!- grité lanzándome de Chimuelo cuando llegamos a la zona de entrenamiento.
-¿Qué ocurre Hipo? - cuestionó mi madre sujetándome de los hombros mientras yo llegaba hacia ella con la respiración agitada. Tomé una gran bocanada de aire y comencé a explicar.
-¡Es Heather! Veníamos de Berk y nos ha atacado el barco que se paseo la otra vez por aquí. La han atrapado, mama, tenemos que ir a buscarla.- le dije tirando de su brazo para que me siguiera.
-¡Llama a los jinetes, Sayarin! Estos hombres van a saber lo que se ganan al meterse con jinetes de dragones.- le dijo mi madre subiendo sobre Brincanubes.
-Hay que darnos prisa.- le dije tranquilizando mi respiración
-Yo iré a buscarla con el grupo, Hipo. Quédate aquí...- comenzó a decirme mi madre.
-¡No puedo quedarme aquí mamá...tengo que ir a buscarla con ustedes!- le dije desesperado.
-Ven conmigo.- susurró mi madre bajando de su dragón, tomando mi mano y jalándome para que la siguiera. Me arrastró hasta un cuarto a las afueras del pueblo. Luego miró a todos lados y con una llave de metal algo gruesa abrió la puerta.
-¿Qué es todo esto?- interrogué sorprendido, era un lugar algo pequeño. Estaba repleto de pergaminos que colgaban en las paredes y de muchas notas en diferentes escritorios. Realmente era como un paraíso, si Patapez llegara aquí, no saldría nunca más.
Mi madre comenzó a buscar en un cajón de manera rápida y precisa, pude percibir que las manos le temblaban. Luego de un momento saco un objeto extraño, era algo parecido a un catalejo, largo y con muchas ranuras, en las cuales se podría insertar un objeto redondo al juzgar por la apariencia.
-Necesito que te quedes y cuides de esto. Hipo es muy importante que no caiga en manos equivocadas.- me advirtió mi madre mirándome fijamente y apretando mis manos, colocando en ella ese extraño objeto.
-¿Qué es?- pregunté observándolo fijamente, era extraño, un catalejo súper largo diría yo. No se para que sirva, ni porque es tan importante, pero mi madre parece realmente segura de que es un objeto sumamente importante y valioso.
-Es el ojo del dragón...llevo años investigando sobre el...y aun no logro descifrar como utilizarlo.- me dijo mi madre dándose la vuelta dispuesta a irse.
-Quiero ir a buscar a Heather...- comencé a decir, mi madre se giró y me miró fijamente antes de dar un suspiro.
-Hipo, el barco que atrapó a Heather era de los Berserkers. Están detrás del ojo de dragón hace muchos años, incluso desde antes que Heather llegase hasta nuestras costas. Si vamos a rescatarla necesito que alguien confiable se quede al cuidado del ojo del dragón.- me explicó
-Es que yo no sé si puedo con tanta responsabilidad.- le dije bajando el rostro.
-Sé que si hay alguien capacitado para cuidarlo, eres tu Hipo. Los Berserkers no te conocen, no irán detrás de ti. Si ocurre algo malo mientras intentamos rescatar a Heather, vuela a Berk. Muéstrale el ojo a Bocón y dile que Valka necesita su ayuda.- me dijo mi madre volviéndose hacia la puerta.
- ¿A Bocón? ¿Qué sabe él del ojo del dragón?-pregunté confundido.
-Lo encontramos juntos, un año antes de que me fuera de Berk. Lo comenzamos a investigar juntos…a espaldas de tu padre. Todos esos dragones que están enjaulados en Berk…eran parte de mi investigación y la investigación de Bocon. El quería demostrar cuan peligroso eran y yo…quería demostrar que podría llegar a ser nuestros mejores aliados. Cuando Bocón lo vea...creerá que estoy viva y te ayudará.- me dijo mi madre dándome un beso en la frente.
-Pero...- comencé a decir nuevamente.
-Hipo...haré lo posible por volver.- me dijo mi madre y salió de la casa.
Me dejé caer en una silla que estaba allí, dejé salir un suspiro y me tapé la cara confundido. No entiendo la mitad de las cosas que mi madre me dijo... ¿Por qué es esto tan importante? Tengo muchas dudas. Escondí el ojo del dragón en mi mochila y salí corriendo hacia donde deje a Chimuelo. Los jinetes ya se habían ido y solo estaba allí mi amigo. Quien al verme, se arrojo hacia mi lamiéndome la cara, lo empujé para que se alejara y creo que noto mi nerviosismo, porque se aparto de inmediato y me miró con las orejas hacia abajo.
-Estoy preocupado, Chimuelo.- dije dejándome caer en el suelo y saque el ojo del dragón. Me dediqué a observarlo, intenté mover los lentes de una forma y de otra para activarlo, pero no hacía nada. Todo esto por un objeto que ni siquiera funciona.
No puedo creer que esté aquí, tirado en el suelo mientras mi madre y el equipo de dragones se enfrentan a los ¿Berserkers? Sí, creo que ese fue el nombre que mi madre mencionó. Así que, ella siempre supo quienes eran, tienen que ser gente muy peligrosa para que mi madre no quiera que este objeto caiga en sus manos. Aunque... ¿Qué pueden hacer con algo que no saben utilizar? O mejor dicho...con algo que no funciona.
P.O.V Valka
Volamos juntos en dirección a Berk, si nos apresurábamos quizás podríamos atrapar a los Berserkers antes de que lleguen a su morada. Volábamos lo más rápido que las alas de nuestros dragones nos permitían, los Berserkers son peligrosos, y ahora que están al mando de Dagur lo son aun mas. Ese muchacho no está bien de la cabeza, eso es algo que siempre he tenido claro.
-Jinetes...barco a la vista.- dije viendo el barco berserker alzándose a la distancia.
Parecían estar estancados, lo cual en primera instancia me impresiono. Normalmente, no se quedan en un sitio durante tanto tiempo y menos con un rehén en su poder. Nos detuvimos en el aire, siendo cubiertos por las espesas nubes. Busqué mi catalejo y enfoqué el barco, estaban hablando, parecían no muy pendientes de lo que ocurría en los aires.
-Chicos, tenemos la ventaja del ataque sorpresa. No quiero que se distraigan, nunca sabemos que esperar de un berserker.- les dije a los jinetes antes de comenzar a bajar hacia los tripulantes del barco.
Brincanubes y yo íbamos en picada cuando una roca casi nos parte en dos. Esquivamos la roca con dificultad y nos detuvimos a mirar, los demás jinetes siguieron sus ataques. Volví a mirar por el catalejo buscando de donde provenían las rocas. ¡Estaban atacándonos! Estaban esperándonos, pero... ¿Por qué estaban tan seguros de que vendríamos?
-¡Sayarin, cúbreme!- dije bajando en picada nuevamente hacia el barco.
-Te cubro.- me dijo mi amigo detrás de mí.
-¡Ataqué, Brincanubes!- grité y comenzamos a atacar el barco.
Íbamos ganando terreno, los Berserkers apenas tenían la fuerza suficiente para ganarnos. Pero ocurrió algo que no me esperara, los dragones comenzaron a alejarse, pude escuchar como los jinetes peleaban con sus dragones para que volvieran a la batalla,pero salían huyendo. Inclusive Brincanubes estaba luchando contra si misma para permanecer en la batalla. En el forcejeo no pude evitar que unas voladoras nos inmovilizaran y comenzamos a caer hacia el barco.
-¡Busca a Hipo!- le grité a Marcos, el único jinete que quedo junto a mí. Y luego golpee con fuerza el barco berserker. Pero Marcos cayó hacia el barco cuando una roca le golpeó.
Me levanté con dificultad del suelo y me giré a mirar a Brincanubes que estaba atada por las voladoras. La mano derecha me dolía en sobre manera, al tocarme, pude sentir la humedad...al parecer me había cortado. La herida ya comenzaba a sangrar y a ensuciarme la ropa.
-Hola Valka, tanto tiempo.- me dijo Dagur mirándome con sus ojos de desquiciado. Definitivamente no sabe en el problema que se esta metiendo, si ponía una de mis manos sobre él, no saldría vivo.
-Dagur.- susurré con desprecio.
-Creo que sabes lo que quiero.- me dijo riéndose.
-No lo tengo, Dagur.- respondí mirando a los hombres que me rodeaban.
-Llévala a una celda.- le dijo a uno de los que lanzaban las voladoras...fue grande mi sorpresa al ver quien había sido la persona que me había derribado.
P.O.V Hipo
Llevó tiempo sentado en el área de entrenamiento con Chimuelo, simplemente a la espera de que mi madre y el grupo de jinetes atraviesen el cielo. ¡Por supuesto que estoy preocupado! ¡Preocupado es poco! ¡Allá esta mi madre, Heather, los jinetes...todos en peligro...jamás debí haber ido a Berk! Suspiré nuevamente y dejé que mi cabeza golpeara el lomo de Chimuelo, quien dormía a mi lado.
Las horas pasaban y pasaban; y no tenia señales de nadie. Decidí que pasaría por encima de las órdenes de mi madre. Subí a Chimuelo y mi amigo se puso de pie, mirándome muy sorprendido. Lo miré decido y luego miré hacia el cielo. "Aquí vamos, mama…no te dejare sola en esto" susurré. Chimuelo abrió sus alas y salimos volando. Mientras estábamos en el aire guarde bien el ojo del dragón en mi mochila.
SI hay algo en lo que mi madre no se había equivocado era en dármelo, ahora lo entiendo claramente. Los Berserkers no saben quién soy, no saben que tengo contacto directo con el pueblo de Mema. Por consiguiente, no tienen motivos para atacarme. Aunque, el barco que nos ataco la otra vez tampoco tuvo motivos. Un momento, el barco nos ataco cuando estábamos con nuestros dragones, Astrid mencionó que eran enemigos de Berk. Pero…los berkianos no montan dragones, entonces no nos atacaron porque supiesen que éramos de Berk. Sino…porque montábamos dragones.
-No entiendo, Chimuelo. – susurré volando más rápido.
Cuando lleve un tiempo considerable volando comencé a descender. No había señal de barcos en todo el perímetro; no podían haberse esfumado. Tampoco hay señal de dragones, ni de jinetes. Disminuí la velocidad para evitar que se me fuesen a pasar detalles por alto. Pero nada…el mar estaba tranquilo, como si no hubiese ocurrido nada desde hace horas. Seguí volando más hacia el norte, pero no logre encontrar nada. ¡Incluso volé sobre Berk! ¡Y no había señal alguna de un dragón o un barco!
-Esto es realmente preocupante.- murmuré corrigiendo mi ruta, volvería a casa. En el pecho tenía ese sentimiento de preocupación que me hacía creer que algo no andaba bien. Mi madre debería estar por aquí, los barcos no son tan veloces…y lo más lejos que podría haber llegado peleando con dragones...seria Berk.
A menos que, no llegasen a pelear con los dragones...pero no tiene sentido. Si mi madre no los hubiese atrapado, ya estaría de regreso a Mema y se hubiese encontrado conmigo a mitad de camino. ¡Quizás volé muy abajo y por eso no les vi! El camino de regreso a Mema fue igual de tranquilo. Ningún barco a la vista, ningún dragón a la vista. ¡Nada a la vista! ¡Es desesperante! ¡Realmente desesperante!
Entonces, Mema se alzo a la vista, me detuve al ver una embarcación varada allí. Me quedé en el aire intentando ver bien. Saqué mi catalejo y eleve un poco más el vuelo para que no fuesen a verme. Desde donde estoy, puedo ver a mi madre, estaba atada…la habían capturado. Observé mejor y vi que estaban tomando a los residentes de Mema como rehenes. Intente encontrar a Heather, pero no había rastro de ella.
-¿Qué hacemos, Chimuelo?- le pregunté a mi amigo sin dejar de mirar hacia Mema. Suspiré y elevé el vuelo hacia el Norte. ¿Hacia dónde voy? Me giré y comencé a volar lejos de Mema cuando una voz interrumpió mi vuelo.
-¡Hipo, espera!
"Más que el tiempo, son las situaciones, las que nos demuestran, quién es quién ."
Continuará…
¿Qué les pareció? ¿Les gustó? ¿Quién habrá llamado a Hipo? ¿Hipótesis sobre el siguiente capítulo?
Postdata: Beso Hicctrid en el siguiente capítulo XD
