Summary: Que hubiera pasado si Bella no hubiera sido la cantante de Edward, al final se hubieran enamorado, pero como él la hubiera notado... ¿Amigos?.. Yo creo que no... Cambiada a M.

Los personajes ni Edward desgraciadamente son míos, solo creo mis sueños con ellos :D son de la grandiosa Stephenie Meyer


VA A HACER CALOR... ESTAN ENTERADAS... AUNQUE EL ASUNTO ES LEVE... NO VAYAN A DECIR QUE LAS PERVIERTO... JAJAJAJA....


Creo que a mí las horas no me alcanzan…

Los minutos me quedan cortos…

Y tengo la impresión de que los años se harán cada vez más pequeños,

Para poder contar el tiempo que estaremos juntos, deberíamos de empezar a hablar en años luz…

BPVO

Me encontraba en los baños de las mujeres de la escuela, le había mandado un mensaje a Alice para que me viera en los baños, necesitaba hablar con ella, no sabía cómo hacer esto, tenía una idea y yo quería que mañana fuera algo muy bueno, pero necesitaba a alguien que me ayudara a conseguirlo.

Después de unos minutos entro Alice al baño, como era entre clase, no había nadie más ahí.

-Necesito que me ayudes- solté apenas puso un pie dentro del baño.

-ya vi lo que quieres, pequeña traviesa y si te ayudare, además ya tengo todo para hoy ir a hablar con Charlie-

Edward me había pedido que consiguiera poder estar fuera de mi casa por varios días, la verdad no me desagradaba la idea, pero no creí que fuera posible conseguir que Charlie me dejara irme así como así.

Le explique a ciencia cierta de que Edward me había dicho que me llevaría a cenar, a donde no lo sé, pero me dijo que el llevaría un Smoking.

-Necesito un vestido, pero no un vestido cualquiera, quiero un vestido hermoso sexy, todo lo que se pueda- dije esto poniéndome roja, pero era la verdad, yo quería que él me encontrara irresistible, además de que me había dicho que iríamos a un lugar privado, nadie más vería lo que yo llevaría puesto.

-Claro que si Bella, además, espero no te enojes, pero yo sé lo que vas a hacer mañana- cuando dijo esto la sangre se me fue a los pies.

-¿que tú qué?-

-No te preocupes, es normal lo que ustedes van a hacer, ustedes se aman- lo dijo con una firmeza que no me atreví a decir nada.

-Además, creo que lo mejor sería que tuviéramos una tarde de chicas, nosotras solas- decía Rose mientras entraba al baño, ahora tenía doble pena, que mis cuñadas supieran que mañana me acostaría con su hermanos no era muy agradable que digamos.

-¿Rose que haces aquí?- Alice también parecía un poco sorprendida y eso si era raro.

-Pues te seguí, yo iba regresando a mi salón, venia de la oficina, y vi que te dirigías para acá, se me hizo raro ya que nosotros no necesitamos usar los baños, y ya, así es como estoy aquí, oyendo todo- dijo como si acabara de decir que vio a un maestro dando clases a un alumno, como si fuera lo más normal del mundo.

-ok, está bien, creo que esto nos puede servir, ya que aquí entre nosotras Bella, nuestra querida señorita Hale es la más experimentada- decía Alice, haciendo que la aludida solo riera orgullosa.

Después de platicar un rato mas de algo como lo que yo quería usar, y me dijera que tanto era bueno eso, oímos como sonaba la campana, era la hora de la salida, era el ultimo día de clases, llegaba el ansiado verano.

Salimos del baño, dirigiéndonos a nuestros salones por nuestras cosas, veía a Alice hablar con Rose, pero no ponía mucha atención, tenía mi cabeza en otra cosa, algo que toda la escuela comentaba, el hermano mayor Cullen y los gemelos Hale, habían reprobado curso y repetirían el último año, yo no lo entendía, pero cuando trataba de preguntarle cambiaba el tema, se me hacía muy raro, ya que yo sabía que no era la primera vez que ellos hacia la preparatoria, iba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta de que habíamos llegado a mi salón, y Alice me hablaba pero yo no la escuchaba.

-¿Qué pasa Alice?-

-Hay Bella en qué mundo estas, te digo que Edward esta al final del pasillo esperándote, ya sabes melodramático, porque no te vera hasta mañana y se quiere despedir de ti- gire mi rostro y lo vi, estaba como todo un dios griego recargado en la pared hasta el final del pasillo, viéndome.

-Te esperaremos afuera, trata de no tardarte mucho, todavía tenemos que ir a tu casa- Rose me dio una sonrisa picara y camino en la dirección hacia el estacionamiento.

-Por cierto, dile a Edward, que Rose y yo somos las ultimas en salir, el lo entenderá – decía Alice mientras se reía con su hermana caminando hacia afuera.

Entre rápido a el salón y agarre mis cosas, ya no había nadie en el aula, rápidamente Salí y me gire para caminar hacia él, el seguía en la misma posición, no se había movido un solo centímetro, solo que ahora tenía esa hermosa sonrisa suya dándole una nueva expresión de Belleza al mundo.

Cuando estuve cerca de él, me pare de puntitas y lo beses, rodeando su cuello con mi manos.

-Bella- susurro contra mis labios.

-Te extrañare-le conteste, retirando un poco mi cabeza para verlo.

- yo también, ¿es completamente necesario que te vayas con ellas?, digo, pueden conseguir el permiso de Charlie y llevarte a mi casa y pasar toda la tarde juntos- la verdad es que la idea era tentadora, no, decir tentadora era poco, era como cuando haces algo prohibido y es mas excitante hacerlo, pero si quería que yo mañana fuera un poco digna para él me tenía que ir con mis hermanas.

-Lo siento, pero créeme es absolutamente necesario-

-Esperaba que dijeras eso- me dijo mientras una sonrisa atravesaba su cara, podía jurar que planeaba algo.

-¿Por qué?- tartamudeé

-Para poder despedirme de ti-

No me dio tiempo de contestar y en seguida me beso, me empujo un poco y oí como se abría una puerta, no entendía muy bien que pasaba, hasta que abrí los ojos y vi que estábamos alado de un estante lleno de libros y de otras cosas de material de apoyo para clases, tarde un segundo en entender que estábamos dentro del pequeño armario que estaba a nuestro lado mientras hablábamos, el ya sabía que haríamos esto, por eso se había parado alado de esta puerta sin moverse.

El armario no era muy grande, solo cabíamos él y yo, y esto hacia que mi cabeza diera vueltas, lo podía sentir pegado a mí, además de que estábamos a oscuras ya que en las paredes no había ni una ventanita.

Edward tomo mi cara entre sus manos y me beso, era beso lleno de amor, pero también traía mucha pasión detrás, lo podía sentir, por su manera de respirar, agitada, introduje mi lengua en su boca y a él se le escapo un gemido, me sentía deseada al saber que yo provocaba eso, sus manos lentamente dejaron mi cara y fue bajando por mi espalda hasta posarse en mi trasero, donde me acerco mas a él, Dios mío, Edward estaba MUY excitado, lo podía decir, por lo que sentí que golpeo mi estomago, en todo este tiempo no habíamos dejado de besarnos, yo daba pequeños suspiros y trataba de respirar por la nariz, lo que fuera necesario para no romper este momento.

Me dio un leve apretón en mi trasero, y me cargo haciendo que envolviera mis piernas alrededor de su cintura, mientras recargaba mi espalda en uno de los estantes haciendo que se cayeran algunos libros, era tan excitante saber que en cualquier momento alguien podía llegar, pero en eso llego a mi mente lo que Alice había dicho: Dile a Edward que Rose y yo somos las ultimas en salir. Tramposas, no necesite decirle, de seguro el las había oído, no había nadie más dentro de la escuela que nosotros.

Deje pasar eso, tenía que disfrutar mi momento con él, no lo vería hasta mañana.

Me deshice de mi agarradera en su cintura y me puse de pie, el seguía besándome, solo que ahora, dejaba besos por mi cuello, mientras que con sus manos me iba desabrochando mi blusa, que era de botones, cuando términos la deslizo por mis hombros y oí como caía de un golpe sordo al suelo, yo hice lo mismo con la de el, y cuando tuve su torso desnudo para mi, le llene de besos en el pecho y en cualquier lugar que yo alcanzara, el también se deshizo de mi sostén e hizo lo mismo conmigo, me encantaba que me besara, yo tenía mis manos en su cadera, las moví un poco hacia adelante y con una empecé a acariciarlo por arriba de su pantalón, en su ya evidente problema.

-Bella- decía muy bajito como tono de advertencia.

-Dime amor-

-No hagas eso- pude sentir como dejo de besarme y hundió su cara en mi cuello.

-YO quiero hacerlo-

-Bella…- el iba a protestar pero no lo deje, porque le di un apretón ahí. Ganándome que gritara mi nombre, otra vez, agradecía que no hubiera nadie en la escuela.

Antes de que pudiera protestar mas, le desabroche el pantalón y de un tirón se lo baje junto con su sexy bóxer que le quedaba pegado, otro día tendría que ver bien como se le veía puesto. Le pedí que se sentara y así lo hizo, yo me arrodille entre sus piernas, frente a él y termine de sacar su ropa por sus pies, era la primera vez que el desnudo era Edward y no yo, pero el siempre ponía mi placer antes que el de él, tenía que demostrarle que también el despertaba en mi la lujuria y la pasión, acerque mi mano y lo toque, estaba muy duro y me quede impresionada, no tenía una medida de cómo era los tamaños promedio, pero podía decir que este era grande y ahora tenía la duda de cómo cabria mañana en mi.

EPVO

Su tacto era ligero, pero me estaba haciendo estremecer, sentí que se quedo quieta un momento, tal vez estaba dudando, pero antes de que yo pudiera decir algo, ella cerro su mano entorno a mí y yo deje salir un jadeo, nunca había experimentado un toque tan intimo, con toda la calma ella empezó a masajearlo desde la base hasta la punta, sentía que en cualquier momento perdería el control, y el mañana se veía muy lejos, deje caer mi cabeza hacia atrás, cerrando fuertemente mis ojos, Bella empezó a hacerlo más rápido y con mayor presión, se incorporo un poco alcanzo a darme un beso en la boca, nunca soltándome, trate de profundizar el beso, pero ella se separo, apretando mas su mano en mi miembro.

-Bella…- gemí

-Te amo- me dijo viéndome por un momento y luego inclinándose más, no podía creer lo que ella iba a hacer, pero yo estaba en estado de shock para reaccionar.

Hasta que sentí como su boca se cerraba en torno a mi miembro, entonces se apoyo en con sus manos en mi torso, y empezó un vaivén en su boca, yo no podía pensar bien, el deseo me estaba envolviendo, lo único que se me ocurrió fue sostener su cabello para poder verla, puede que sea morboso, pero ella mi novia, y era la primera vez que hacíamos esto, también me arrepentí de verla, porque la imagen de ella haciéndome un Oral, me excito demasiado y supe que no aguantaría mucho tiempo.

-Bella… para, yo no… aguantar- ni siquiera puedo hablar bien.

Ella solo levanto un poco su vista, me vio durante un segundo, pude ver que tenía las mejillas sonrojadas, pero no me hizo caso, de hecho, apretó más su boca, y siguió con lo que estaba haciendo, pero más rápido.

Sentí como me ponía mucho más duro y muy fuerte me golpeo el orgasmo, solo grite su nombre una y otra vez, Bella me recibió y no se quito hasta que yo termine, ella se incorporo un poco y me sonrió antes de que yo la jalara para abrazarla.

-Te amo, mi pequeña ovejita- la bese.

-Yo también te amo mi sexy vampiro- se quedo callada durante uno minutos.

-¿en qué piensas?- pregunte cuando la curiosidad ya no me dejaba en paz.

-Pues, yo nunca había hecho algo como esto, y no sé si lo hice bien-

-¿estás hablando en serio?- la mire con el ceño fruncido.

-Ssii- tartamudeo.

-Bella, ¿que acaso no oíste como grite tu nombre mientras me venía? –

-Si-

-amor, no sabes en qué manera me descontrolas, pero todavía más fuerte que eso, no sabes de qué manera me haces desearte, y lo que paso hace un rato, ha sido de las mejores experiencias de mi vida, pero principalmente porque tu estuviste en ella-

-hay Edward, siempre haces que me sienta mejor, gracias- se abrazo mas a mí.

- Mi mayor anhelo en la vida es que tú seas feliz a mi lado-

Estuvimos en silencio unos minutos mas y después nos levantamos, ella me vistió a mi subió mis pantalones y mi bóxer y ella misma los acomodo y cerro, yo por mi parte le puse su sujetador y la vi un momento antes de ponerle la blusa, ahora yo no había podido disfrutar de sus hermoso pechos, pero ya tendría mucho tiempo para poder ocuparme de darle placer a mi novia.

BPVO

Nos vestimos y salimos agarrados de la mano, caminamos en silencio por el gran pasillo vacio, y salimos al estacionamiento, solo había dos carros, el convertible rojo de Rose y el Volvo de Edward, cuando llegamos al convertible me di la vuelta y le di un beso, el me sujeto por la espalda pero también hizo que el beso fuera breve, me dio otro beso en la frente.

-¿Segura que te tienes que ir?- me hacia un puchero tratando de convencerme

-Lo siento, pero si, ya lo habíamos hablado- le dije.

-Hermanito, relájate, mañana nos agradecerás esta escapada de chicas-decía Alice desde adentro.

-Además deberías de ir a la casa, Emmet y Jazz se fueron hace rato en el Jeep para preparar las cosas y salir de caza contigo- Rose.

-Está bien, nos vemos mañana, Te Amo- me dijo resignado dándome otro beso.

-Tengan cuidado que llevan a la razón de mi existencia con ustedes- lo oí decir mientras yo subía a la parte trasera del carro, y también oí como Alice y Rose soltaron un: SI EDWARD, entre risas.

El carro se puso en marcha y en cuestión de segundos ya habíamos dejado la escuela atrás, Alice iba en el asiento de copiloto donde se giro un poco para quedar recargada sobre la puerta y poder verme.

-Lo bueno es que no te ibas a tardar-

-Lo siento, además casi no me tarde-

-¿Bella sabes cuánto tiempo los estuvimos esperando en el estacionamiento?-

-No-

- 2 horas- soltó Rose entre risas.

-Que, no es cierto- cheque mi reloj, para decirles que mentían pero no, era verdad, hace dos horas había sido la salida de la escuela.

-¿Estas completamente segura de que sigues siendo virgen?- Alice estaba que no se aguantaba la risa, yo solo me puse roja hasta más no poder.

-Si- solté algo enojada porque se burlaran de mí.

El resto del camino lo pasamos en silencio, ellas iban platicando de alguna clínica de belleza y yo iba pensando en que buen excusa le podía poner a Charlie para que me dejara irme con ellas. Llegamos a la comisaria en unos 20 minutos, y busque a mi papa, su patrulla estaba estacionada, eso afirmaba que el estaba en la estación, le pedí a alguien que me guiara a su oficina, toque y oí un leve: adelante.

-Hola papa- asome mi cabeza por la puerta.

-Bella, ¿qué estás haciendo aquí?, ¿te paso algo?- se puso de pie inmediatamente.

-Tranquilo, estoy bien, solo venia…-

-veníamos- me interrumpieron Alice y Rose, pasando a la oficina y saludando a Charlie.

-Hola chicas, me podrían decir a que se debe esta múltiple visita- mi papa me veía con cara de confusión.

-Pues veras Charlie, sabes que ya salimos de vacaciones, y mi papa me regalo un viaje a New York, porque Salí bien en la escuela, y nos iremos Rose y yo, pero también nos dio un boleto para Bella, ya sabes que como somos inseparables, y yo quería saber si tú la dejabas ir con nosotros- Alice le soltó todo a mi papa de un jalón que casi se quedo sin aire, dejando a Charlie atontado por su manera de hablar tan rápido.

-¿a New York?- tartamudeo mi papa al preguntar.

-Sí, veras nos iremos de compras, habrá una semana de la moda por el verano que ya está próximo e iremos a ver a unas amigas de nosotras de cuando vivimos allá- Rose hacia bien su trabajo de persuasión, pero también se debía a que mi papa nunca les podía negar nada a ellas, era más fácil que me dijera a mí que no, que les dijera a ellas.

-¿y sus hermanos?-

-Los tres se irán a Canadá a esquiar- cuanto amaba a Alice en este momento.

-Pues si Bella quiere ir, por mi no hay inconveniente- todas gritamos y abrazamos a mi papa.

-Iré a la casa a hacer mi maleta- le dije dándole un beso

-Cuídate mucho Bella, ¿necesitas dinero?-

-No papa, tengo dinero ahorrado de cuando me iba a comprar algún carro, pero tú me diste la camioneta-

-Está bien, nos vemos en una semana Bells- me dio un abrazo y un beso en la frente.

Salí con un sonrisa en mi cara, no podía creer que con unas cuantas palabras ellas habían logrado que pudiera pasar una semana entera con Edward, las abrace mucho a las dos, nos volvimos a subir al carro, pensé que nos dirigiríamos a mi casa pero vi que tomaron el camino a Port Ángeles, cuando les pregunte que porque no íbamos por mi maleta, me contestaron que aprovecharon mis dos horas de recreación para ir por mis cosas, solo me puse roja otra vez y preferí ya no preguntar nada, cuando llegamos a Port Ángeles, nos dirigimos rápidamente a una Clínica de Belleza, nos recibieron muy amables, pero me sorprendió que la única que tenía cita era yo, una señorita me nombro para pasar, pero antes de seguirla Rose se me acerco y me dio susurro al oído: La belleza cuesta.

-Las odiooooooo- grite lo más fuerte que pude cuando la señorita o mejor dicho la sádica que me atendía jalo la ultima tira con cera, Si, ellas me habían llevado a que me depilaran allá abajo, cuando todo acabo me puse de pie y vi que se veía muy bien, La belleza costaba muy caro, y dolía mucho, pero si era por Edward todo lo valía, cuando Salí las fulmine con la mirada, ninguna me vio, con decir que decidieron ir a pagar las dos juntas.

Salimos y nos volvimos a meter al carro, pasamos por un Subway y me compraron rápido un emparedado que me comí en el camino, pensé que iríamos a ver algunos vestidos como le había dicho a Alice pero no, Rose volvió a tomar la carretera, pero con una dirección que yo nunca había tomado.

-¿A dónde vamos?-

-a casa de Rose- dijo Alice.

-¿a casa de Rose?, yo pensé que vivían todos juntos con Carlisle y Esme- estaba sorprendida.

-Si todos vivimos con ellos, pero hay días en los que quieres tener algo de privacidad con tu pareja, Todos tenemos una casa aparte, excepto Edward, obviamente, nunca se ha tenido que ir por cuestiones de privacidad-

-ohh- fue todo lo que se me ocurrió decir.

-si, además cada casa está demasiado lejos de las otras, y eso es muy bueno- decía Alice con una risa traviesa, preferí no preguntar.

Seguimos el camino oyendo música, no me preocupe del camino que tomamos, ya sabía yo que mis hermanas nunca me harían daño, mis hermanas… que fácil se me había hecho acostumbrarme a ellas, ahorita viéndolas, riendo entre ellas, y saber que me querían, me hacia ser muy feliz, sabía que ellos me cuidarían, otra buena razón para amar a Edward, me había hecho participe de la familia que siempre soñé.

No me di cuenta que habíamos llegado hasta que Alice abrió mi puerta, y cuando baje me quede con la boca abierta, la casa era hermosísima (N/A: CASA EN MI PERFIL) no esperaba menos, tenía que ser algo así, si era de Rose, entramos y por supuesto Alice andaba por la casa como si fuera la dueña, pero ellas eran hermanas, así es como debe de ser… de repente solté un grito cuando sentí que ya no caminaba, y es que Rose me llevaba cargada.

-Lo siento Bella, pero necesitamos apurarnos, y no puedo esperar que camines a paso humano- me dijo mientras llegábamos a la planta alta y entrabamos a un gran cuarto, un gran espejo en un extremo y unas enormes puertas en una de las paredes, otras de las paredes estaba cubierta por vidrio, tenía una vista espectacular.

-pensé que iríamos a comprar vestidos- solté como quien no quiere la cosa.

-No hermanita, soy compradora compulsiva, y si me iba de compras no íbamos a salir hasta la noche- decía Alice entrando a al armario, digo si eso es un armario, ella había abierto las enormes puertas.

-¿Entonces yo que llevare?-

-Tranquila todo está listo- Rose.

-hace unos días salimos de compras con Esme y te compramos unos vestidos, aunque creo que hay uno por el cual todas creemos que te decidirás, pero compramos varios para que escogieras por ti misma-

-¿Esme?- dije y las dos asintieron.

-Me están diciendo que Esme sabe lo de mañana- sentí que me atragante con mis palabras.

-Bueno Bella, debes de saber algo si vas a ser una Cullen algún día, entre nosotros no hay secretos, además de que no estamos hablando de un adolescente de 17 años estamos hablando que el hijo de Esme tiene 109 y sigue siendo virgen- Rieron las dos.

-Está bien- dije sonrojada.

-Además debían de saber, que tal si Esme o Carlisle se llegan a topar con tu papa, lo más seguro es que le preguntara algo de ti o del viaje- es cierto viéndolo de ese modo.

Alice no me dejo seguir con la plática, saco muchos vestidos, de todos colores y formas, cortos largos, extravagantes, oscuros, claros, algunos hasta con sombreros, me probé y me probé, hasta que me canse y no encontré ninguno que me agradara, ahora me preocupada que tal si no tenía nada que ponerme mañana.

-Me rindo- dije sentándome en la cama, levante un poco mi vista y desde mi lugar vi al final del vestidor, me quede privada viendo el hermoso vestido, me levante de un salto y corrí hacia él, lo toque como para verificar que fuera real.

-¿te gusta?- no me había dado cuenta que Ellas estaban atrás de mi.

-me encanta-

-Pruébatelo- no lo dude y enseguida me lo probé, quedaba perfecto a mi cuerpo, era como una piel más, sabía que este sería el vestido perfecto.

Salí mostrándoles como me quedaba, todas me halagaron, me dijeron que ese era el vestido que había elegido para mí, no podía explicar cuanto amaba a mis hermanas y a mi mama Esme, me quite el vestido y cuando Salí ya no había vestidos, ya todos estaban colgados y en bolsas, en otro segundo, ya estaban todos en el armario, esto de la velocidad vampírica si era muy útil.

-Es mejor que descanses, ya casi es medianoche, en el baño hay todo lo que necesites y en esa pequeña maleta esta tu pijama, bueno tu nuevo pijama, una que yo te compre- decía apuntando hacia un rincón del cuarto.

Cada una me dio un beso en la mejilla, me desearon buenas noches y salieron del cuarto, yo rápidamente me dirigí al baño, había una tina y me relaje un buen rato ahí, tratando de tener un minuto de privacidad y completa soledad, no es que me desagradara el hecho de tener a Edward en mi vida, solo que yo había estado acostumbrada a estar sola tanto tiempo, que la soledad se había vuelto mi amiga, y me sentía muy cómoda con ella. Cuando me canse de estar en la tina, me seque y me puse la pijamita de Alice, la verdad es que era muy bonita, un pantalón con una blusa muy calientitas, era negra pero con dibujos, un collage de una oveja abrazada a un león, era hermosísima, me seque mi cabello, Salí hacia la habitación y en un de las sillas estaba acomodado el vestido que usaría, lo contemple por algunos minutos y decidí que lo mejor sería irme a la cama, destendi el edredón y me metí a la calientita cama, era una sensación muy placentera de cuando después de mucho caminar te sientas.

El cuarto estaba a oscuras y yo veía desde la cama la hermosa noche que había afuera, estaba despejada con muchas estrellas, eran las 12 en punto, me estaba quedando dormida cuando sonó mi celular, lo saque de debajo de la almohada donde lo ponía cuando dormía sola, ya que Edward nunca necesitaba tener mi celular cerca, cuando lo revise, me di cuenta de que era un mensaje, lo empecé a leer y enseguida empecé a llorar….

Gracias por estos primeros 3 meses, han sido maravilloso,

No puedo esperar a pasar la eternidad contigo.

Gracias por amarme y por existir en mi vida

Te amo…

Tuyo… Edward…

Leí el mensaje como 20 veces, ¿mío?, el decía que era mío… no podía creer que yo tuviera tanta suerte de tenerlo a mi lado, poco a poco después de de calmarme de llorar, me fui quedando dormida, con una sonrisa en la cara, pensando con la simple idea de que yo mañana seria suya…


Ya se me odian por que tardo mucho en actualizar... yo tambien me odio por eso, ya que ese no es mi estilo,

las que han ido desde el principio la historia veran que actualizo seguido,, pero la escuela me vuelve loca, ademas de que un mugre profe me mando a extra.. lo odio.. en fin

para desquitar mi coraje.. preferi escribir este cap...

grax a las que siguen fieles a la historia.. se los agradesco mucho...

muchas grax a los que dejan review...

- si alguien ya vio Luna Nueva, diganme que les parecio, ya que a mi me encanto, de hecho la vovlere a ver :D- ame a Aro...

esta vez no les mandare ondas positivas, ya que yo soy la que necesita un abrazo... demasiado triste.... en fin..

un beso..

ZoaL* CulleN*