Mi Mejor Amiga

XIV

"Reencuentro y una triste canción"

—¿Cómo sigue? — entró a la habitación para relevar al neurólogo.

—Hola Yuui— se puso de pie —Sigue inconsciente, estuvo así toda la tarde y creo que no despertará hasta mañana.

—¿Puedo quedarme un rato?

—Por supuesto— le cedió el asiento.

—Gracias.

—Iré en busca de Ashura. Tengo algunas preguntas que hacerle.

Al rubio asintió y en unos segundos ya estaba solo con la castaña.

Se detuvo a mirarla unos momentos. Su rostro se veía triste incluso durmiendo.

Miró ahora a su derecha, sobre una mesita. Habían olvidado el caso clínico de Sakura, donde está escrito su historial y los medicamentos que le están aplicando. El rubio tomó aquel folder y comenzó a leer sobre los medicamentos que le estaban aplicando ahora mismo.

Gruñó un poco al verse sin lentes, pues los había olvidado en casa y ahora no podía ver bien, le hacían mucha falta.

Miró el nombre de un fuerte analgésico y se sorprendió. ¿Tanto era el dolor de su amiga? Además, esa medicina tenía algunos efectos secundarios.

Su atención se desvió de inmediato a la chica sobre la cama. Había empezado a moverse un poco pero no quitaba una mueca de dolor.

—Sakura…— susurró, acercándose más a la cama. Puso una mano sobre su mejilla con mucho cariño —¿Te duele mucho? — preguntó al ver que ya había abierto sus enormes ojos verdes.

—Fye…— susurró tan bajo que el rubio tuvo que acercar su rostro al de ella para escucharla.

Ella lo contempló unos instantes y se sonrojó.

—Yo…— dijo muy bajo.

—¿Sí? — se acercó más para escucharla mejor.

—Te Amo Fye… qué bueno que… viniste…— susurró para después acortar la distancia entre ambos, atrapando débilmente los labios del rubio entre los suyos.

Éste se quedó congelado, no sabiendo qué hacer hasta que se separó de ella rápidamente, más sonrojado que nunca en su vida.

—¡Sa-Sakura!

Ella al verse rechazada empezó a llorar.

—Lo siento… sé que no me quieres, ya me lo dijiste hace tiempo y yo no quise aceptarlo. Lo… siento…— no dejaba de llorar.

—No, no, no— se acercó de inmediato a ella, tranquilizándola —Mírame Sakura, soy yo— la tomó suavemente de los hombros y la obligó a mirarlo aún entre sus lagrimas.

—¿Yuui? — abrió los ojos de par en par.

—Sí, creo que…— desvió la mirada sumamente ruborizado —…me confundiste con mi hermano— se puso nervioso.

La castaña se cubrió la boca con ambas manos, muy asombrada y avergonzada.

—Yo… lo siento Yuui. De verdad— le pidió disculpas aún dentro de su debilidad.

—Está bien— acarició su cabello, mirándola con suavidad, como un hermano —Sé porqué lo hiciste y no es difícil confundirnos, después de todo somos gemelos.

—Lo siento— siguió llorando.

—Oh vamos, no llores Saku— siguió acariciando su cabello. Entendía la frustración de su amiga y es que no ha de ser nada fácil ver en él lo que tanto anhela, pues en él ve la apariencia de su hermano.

—Discúlpame por haberte besado— pidió sumamente avergonzada.

—No te preocupes— sonrió —Lo tomaré como una muestra de afecto de mi hermana— rio bajito, logrando que ella riera un poco —Por lo pronto mejor descansa— besó su frente y ella cayó rendida al sueño.

El rubio se quedó velando su sueño un par de horas más. Mientras tanto no podía sacarse de la mente aquel beso tan dulce y cálido que iba realmente dirigido a su hermano.

Instintivamente se llevó una mano a los labios, frunciendo el ceño.

—No, no puedo pensar así de ella. Es mi hermana, eso es lo que es— suspiró aliviado al darse cuenta de que lo que sentía sólo fue la emoción del momento. Su amor hacia la castaña era inmenso, pero como hermano a hermana, sólo eso.

Un año después…

Yuui hacia tarea de su universidad en casa. Era una tarde soleada y tranquila de verano.

Fye no estaba en casa, pues trabajaba toda la mañana y parte de la tarde en la academia de música; y cuando salía de ahí comúnmente se iba directo a un club de jazz donde tocaba hasta tarde.

El futuro medico vivía cada vez más preocupado por su hermano, pues con el paso del tiempo se fue haciendo más y más reservado, cada vez pasa menos tiempo en casa y hasta tomó el mal hábito de fumar.

En esa misma tarde, el nivel de preocupación de Yuui aumentó.

—¿Qué haces aquí? — preguntó extrañado de verlo temprano en casa.

—Pedí la salida temprano en la academia, no tengo ánimos de enseñarle a nadie hoy— terminó la frase con un suspiro. Se veía decaído, triste y fastidiado. Con solo verlo te daba esa impresión y aun más al verle a los ojos… esos ojos que ya no expresan nada más que anhelos perdidos.

—¿Hermano, estas bien? — se puso de pie y fue hasta él.

—Sí— dejó sus cosas en el mueble de la entrada y se dirigió al segundo piso.

Yuui se quedó al pie de la escalera, viéndolo subir sin ganas.

—Todo ha cambiado tanto…— suspiró cansado, pues hasta la fecha no le han dicho la verdad a su hermano y éste cada día se pone peor y le importa menos lo que le suceda.

En estos momentos diferencian a los gemelos muy fácilmente, pues Yuui se ve exactamente igual que Fye en el tiempo cuando conoció a Sakura en la preparatoria, además de que se ve menor debido a sus años en coma. Y pues Fye ha cambiado mucho físicamente, ya no tiene ese brillo en sus ojos y su apariencia se ve con más carácter que antes, pues se dejó el cabello un poco largo hasta atarlo en una pequeña coleta baja.

El joven rubio soltó un pesado suspiro cuando su hermano se encerró en el cuarto de música y empezó a tocar la batería con mucha fuerza.

—Ahora no podré estudiar— se tumbó bocarriba en el sillón. Debía estudiar microbiología pero le era difícil con tanto escándalo.

Se puso a pensar un poco y se dio cuenta de que ese mismo día se cumplían dos años exactamente de que Sakura se fue.

Touya y Ashura los visitaban regularmente, pero evitaban hacerlo, pues su consciencia se los impedía al guardar tal secreto.


—¿Cómo te sientes princesa? — entró Syaoran con una bandeja llena de comida sólo para ella.

—Syaoran— rio por el apodo —Muchas gracias— tomó la bandeja que él puso sobre sus piernas y comenzó a comer —¡Está delicioso! Digno de Li Syaoran— lo elogió.

—Te has ido recuperando muy bien, además ya recobraste tu apetito— se puso muy feliz, sentándose a su lado en la cama.

—Ha sido gracias a los cuidados que me das tú, Yuui, mi hermano y Ashura— sonrió feliz.

—Y a ti que le has echado muchas ganas. Hace un año pensé que te perdería— se atrevió a abrazarla, pegándose a ella en la cama. Sakura no puedo evitar sonrojarse mucho.

—S-syaoran— hizo que él reaccionara y se sentara normal.

—Lo siento— carraspeó con la garganta, realmente apenado pero no podía contener más aquello que lo inquieta tanto —Entonces… ¿Ya te sientes mejor?

—Sí— sonrió —Ya sólo falta ver cómo salen los resultados del último estudio que me hicieron, pero estoy segura de que serán mejores.

—Y si es así… ¿Te irás de aquí? — preguntó un tanto triste.

—Yo creo que sí, si estoy curada no veo por qué quedarme; además no quiero ser una molestia, ya bastante me has aguantado dos años— rio un poco apenada.

Él tomó su mejilla y la vio fijo a los ojos.

—No has sido ninguna carga para mí, al contrario, me has alegrado la vida con tu presencia y compañía— sonrió suavemente.

Sakura se sonrojó mucho, él la soltó suavemente.

—Entonces…¿Regresarás con Fye? — preguntó con miedo.

—S-sí— se puso nerviosa —sé que no correspondió mis sentimientos, pero lucharé por su amor, no me daré por vencida mientras tenga vida.

Syaoran apretó sus puños con impotencia al escuchar las palabras tan firmes de su alumna.

—Sakura— le llamó seriamente, ella lo miró extrañada.

—¿Sí?

Ambos estaban frente a frente, con sus rostros muy cerca; cercanía que Syaoran acortó en un segundo.

Ella no hizo nada más que abrir los ojos grandemente al sentir aquellos labios sobre los suyos.

Ese beso era tan suave, lleno de sentimientos y con experiencia también. Ella pudo sentir mucho amor y ternura en ese contacto, pero no podía corresponder tal amor, porque su corazón ya tenía dueño.

Él la tomó de la nuca suavemente y la atrajo en un beso más profundo, a pesar de que ella no correspondía y al ver esto se detuvo.

Ambos se miraron mutuamente, él la veía con tristeza y vergüenza y ella lo veía con pesar y mucha sorpresa, pues nunca se esperó eso de su profesor, del "ogro"

—Syaoran…— mencionó con mucho asombro —Yo…

—No es necesario que digas nada. Me lo expresaste todo con ese beso, entendí que no puedes corresponderme y también comprobé la profundidad de tus sentimientos hacia Flowrigth— suspiró, girando el rostro hacia otro lado —En realidad lo supe desde un principio— la miró de nuevo, pero con una sonrisa triste, sabía que ella jamás sentiría algo por él.

—Syaoran, eres un hombre muy bueno— le sonrió sincera —Pero siento que yo no soy la persona adecuada para ti.

—No te preocupes, ni te sientas mal. Ya lo veía venir— sonrió frescamente —Es solo que eres muy bella, inteligente y excelente cocinera— se encogió de hombros —Era imposible para mí no sentir nada— la miró con una sonrisa de lado, por más que trataba de ocultarlo no podía negar que sí le dolió, pues tenía una pequeñísima esperanza de que ella correspondiera.

—Eres un hombre muy guapo— rio un poco avergonzada —No te desesperes que pronto encontrarás a la persona indicada— le guiñó un ojo.

—¿No estás molesta? — preguntó cauteloso.

—No molesta, pero si un poco desconcertada ya que no me lo esperaba— se sonrojó mucho —Pero te agradezco haberte fijado en mí— se sonrojó —Y te pido una disculpa por no poder corresponderte— se apenó mucho.

—No te preocupes. Creo que este beso fue más que nada para probar y terminar de confirmar que tu corazón le pertenece a alguien más— tomó sus manos —Sakura, sólo espero que logres alcanzar la felicidad al lado de la persona que amas y en caso de que esa persona no corresponda…— mostró sus puños —Se las verá conmigo.

Sakura rio feliz.

—Gracias Syaoran.

—Entonces… ¿Amigos? — le extendió una mano, ella la miró unos segundos, procesando todo.

—Amigos— apretó su mano, pero él la atrajo en un suave abrazo.


(Pov's Fye )

Termino cansado de tocar la batería por tanto tiempo, sólo así puedo sacar todos los sentimientos que me llenan y agobian constantemente.

El no tener a Sakura cerca de mí, ha hecho un caos en mi vida. Nunca llegué a pensar que la necesitara tanto…

No quiero salir de este cuarto para encontrarme con la mirada preocupada de mi hermano, ya suficientes preocupaciones tiene con sus exámenes y tareas como para que venga yo a darle una preocupación extra.

Decido quedarme un par de horas más, practicando lo que voy a tocar más tarde en el club de jazz.

Más tarde tomo un baño y me visto para salir al club, pero mientras me alisto en mi habitación, me encuentro con aquella cajita que compré hace menos de un año… la abro y veo el gran significado que guarda en su interior. Definitivamente esto sólo puede ser para ella, pues nunca nadie ha logrado llegar tan profundo en mi corazón, ella se ha vuelto la dueña de mi vida y de mi amor a pesar de que no se encuentre conmigo en estos momentos… sólo espero que sus sentimientos permanezcan firmes, pues los míos no han cambiado y no lo harán jamás…

—¿Ya te vas? — me pregunta Yuui, aún en la sala estudiando para su examen mientras Tom lo distrae un poco al estar jugando a su lado.

—Sí— le sonrío levemente, mi hermano siempre se preocupa de más y no quiero que esta sea otra ocasión para ello.

—Cuídate mucho y procura cenar algo— me dice, poniéndose de pie para despedirme.

El pequeño gato siamés también lo sigue y me despide junto con mi hermano.


(Pov's narrador)

—¿Por qué nunca le llamaste? O al menos una carta— preguntó Syaoran. Sakura se quedó pensativa un momento mientras sus ojos se hacían cristalinos.

—Lo intenté… muchas veces lo intenté. Pero cada que escribía terminaba diciéndole que lo amaba y que lo necesitaba como nunca en la vida— soltó varias lagrimas con mucho sentimiento —Por eso no fui capaz de enviarle ninguna carta— tomó el pañuelo que Syaoran le brindó.

—¿Y tampoco has preguntado cómo se encuentra? — se extrañó.

—Eso siempre lo hago— aseguró con media sonrisa —Sé mucho de él gracias a Yuui. Hablo con él todas las noches, cuando Fye sale de su casa y le pregunto cómo lo vio durante el día— su sonrisa se borró un poco.

—¿Qué sucede? — preguntó él.

—Es sólo que… he notado raro a Yuui, como si me ocultara lo que pasa realmente y no estoy a gusto. Últimamente no me da detalles, sólo me dice que está como siempre… lo único que sé es que ya no se parece nada a como era antes… al grado que ya no se ven como gemelos— suspiró —No estoy tranquila, puedo sentirlo, sé que Fye no está bien y me preocupa— dijo afligida.

—¿Por qué no hablas con Yuui y le pides que te diga la verdad?

Iba a decir algo, pero se quedó pensativa.

—Lo haré, le llamaré ahora— tomó su celular y marcó el numero.

—Te dejaré hablar a solas— se levantó de la cama y se dispuso a salir del cuarto.

—Gracias— le sonrió a su antiguo maestro —¿Yuui? — dijo al teléfono.

—Hola Sakura— se notó alegre al escuchar a su amiga al teléfono.

—¿Ya se fue?

—Sí.

—¿Cómo está?

Yuui tardó en contestar.

—Bien.

—Dime la verdad— pidió suavemente —Por favor Yuui, sé que me has estado diciendo eso para no preocuparme, pero necesito saber cómo está él— pidió, casi suplicó —Tengo el presentimiento de que algo le sucede…

El rubio de gafas suspiró, no podía ocultarle nada a su mejor amiga.

—¿Puedo visitarte ahora? — se paró del sofá donde estaba y dejando de lado sus libros tomó las llaves de su auto, listo para salir.

—¿Quieres venir al departamento de Syaoran?

—Digo, si no hay problema.

—Para nada, te espero aquí. Ven con cuidado Yuui.

—No te preocupes Saku— le dijo con cariño, ya saliendo de su casa.

—Gracias…— dijo antes de colgar.

Cuando llegó al departamento del chef, se encontró a su amiga sentada en la sala.

—Hola Syaoran— saludó amable, le caía muy bien el chef.

—Adelante— lo invitó a pasar —Los dejaré solo para que hablen a gusto— les sonrió a ambos y se fue a su habitación.

—Hola Saku— la abrazó con mucho cariño y emoción de verla sentada —Al parecer te sientes muy bien, me da mucho gusto verte así— se sentó a su lado y tomó sus manos.

—A mí también me da mucho gusto verte, pero… te noto algo preocupado, es por Fye ¿No es así?

Yuui sólo asintió.

—No puedo mentirte Sakura, Fye no está bien— no le gustó ver el rostro espantado de su amiga.

—¿Qué le sucede?

—No estoy seguro, pues no se ha animado a hablar conmigo, está más reservado de lo normal y ya poco le importan las cosas…— suspiró —Sakura, no quiero que esto te afecte, si te lo digo es porque así lo deseas y no puedo negarte nada.

—Gracias Yuui, pero… ¿Por qué Fye está así?

—Te necesita.

El corazón de la castaña se contrajo fuertemente.

—Sakura, deberían deshacer todas estas mentiras ¿Para qué esperar a que sanes? Podrías decírselo ahora mismo y estoy seguro de que ambos estarán felices a pesar de las circunstancias.

—No.

—¿Por qué no? — se desesperó un poco.

—Porque lo conozco muy bien y sé que sería capaz de fingir que me ama para que yo no me sienta rechazada y enferma a la vez. Él dijo que no me amaba, así que trataré de que se enamore de mi cuando ya esté sanada por completo— varias lagrimas se asomaron por sus ojos.

Ambos defendían sus puntos de vista con mucha fuerza. Él quería que se hablara con la verdad y ella no lo deseaba por miedo a la lástima.

Yuui no tuvo más remedio que…

—Sakura, escucha bien lo que estoy por decirte— la tomó fuertemente de las manos y la miró con una intensidad muy diferente y a la vez igual que Fye —Puede que me arrepienta de hacerlo o puede que no, todo depende de ustedes dos…Fye… él te ama con locura. Te ama incluso desde antes de que tu lo amaras a él.

—¿Có-cómo? — se quedó sin habla.

—Lo sé porque él mismo me lo confesó ¡hace años! Él te ha amado desde mucho tiempo antes de que tu lo hicieras Sakura— explicó al fin, sacando todo lo que tuvo guardado desde hace años.

—Pero…— se quedó sin habla —¿Es en serio?

—Mírame a los ojos ¿Crees que miento?

Sakura miró esos ojos azules tan profundos y hermosos, iguales a los del amor de su vida y descubrió una sinceridad muy grande.

—¿Entonces por qué me dijo eso? ¿Por qué dijo que no me amaba? — lagrimas salían como ríos de sus ojos.

—Él no quería que desperdiciaras el sueño de tu vida y desde que te fuiste estuvo preparando todo para tu regreso, pues planeaba…— guardó silencio súbitamente.

—¿Planeaba?

—Eso tendrás que descubrirlo por ti misma— sonrió burlón —Ya te dije bastante y ahora depende de lo que decidas hacer. Si decides hablar con él sabrás el resto de la historia, pero si no… te quedarás con la duda el resto de tu vida. Además, él te necesita Sakura, más de lo que imaginas o más de lo que tú lo necesitas ahora mismo— le dijo sinceramente.

—Lo haré, lo buscaré para decirle toda la verdad. Sólo dame tiempo para pensar cómo explicárselo ¿Si?— aceptó al fin, pero sus ojos se aguaron por completo.

—Ven— la atrajo en un fuerte abrazo para que llorara todo lo que quisiera.


—¿Estás listo Fye? — le preguntó un compañero de trabajo del club. Fye asintió y salió al escenario, listo para tocar una canción como hacia todas las noches.

Su música había vuelto muy famoso a ese club de jazz. Mucha gente iba sólo para verlo y escucharlo tocar, pero nunca se había animado a cantar. Sólo Sakura conocía sus canciones con letra, sólo ella…

El rubio interpretó su música como de costumbre y sus fans le aplaudían al término de sus canciones, pero lo que no sabía era que unas alumnas fans de él habían localizado ese lugar sólo para ir a verlo.

—Es hermoso— decía una de ellas, sentada en las mesas delanteras del lugar.

—Me encanta su estilo tan varonil y serio.

—Lo que no daría por ser su novia.

Estos y más comentarios llenaban la mesa que ocupaba un trío de jóvenes chicas estudiantes de música.

Cuando el rubio terminó de tocar, bajó del escenario y fue a hablar con su jefe.

—¿Estás seguro de eso?

—Sí.

—Bien, tomate el tiempo que necesites, tu lugar está guardado ya que no creo que llegue alguien con más talento que tú— rio, pues lo veía imposible.

—Gracias— sonrió levemente el rubio y se despidió para tomar unas vacaciones de tiempo indefinido.

Esa misma noche el rubio habló a la academia para pedir unas vacaciones indefinidas, pues debía reparar el daño que había en su interior. Sólo iría un par de horas para arreglar todo y que no hubiera problemas durante su ausencia.

La música no fluía en él como antes lo hacía, ahora todo lo que tocaba salía como música triste, destrozada o en rock, música que no puede enseñar en la academia ni puede tocar en el club de jazz.

En la mañana siguiente Syaoran llevó a Sakura al hospital para que le dieran los resultados de sus últimos análisis. Touya y Ashura la esperaban en la oficina de éste último.

—¿Cómo son mis resultados? — preguntó con temor, Syaoran tomó su mano, pero ambos se relajaron al ver la amplia sonrisa en los rostros de los médicos.

—Sakura, te tenemos buenas noticias— dijo Touya.

—Entraste en remisión— continuó Ashura, con una gran sonrisa.

—¿Cómo? — no entendió.

—Quiere decir que el cáncer no está del todo curado, pero se detuvo y así es más fácil terminar con él. Por lo pronto no necesitarás mas quimioterapias, pues hay posibilidades de que el cáncer desaparezca, para ello tendrás que venir periódicamente a hacerte análisis, pero por lo pronto se puede decir que no tienes nada— sonrió Ashura como nunca.

Sakura no podía creerlo. Pronto sus mejillas estaban llenas de lágrimas. No sabía si brincar, gritar o correr de felicidad. Así que abrazó a Syaoran con mucha fuerza, quien también se sintió así.

Se levantó y abrazó a sus dos médicos y familiares.

—Muchas gracias— dijo abrazándolos a ambos al mismo tiempo —Gracias…

—Gracias a ti por portarte tan bien— le dijo Ashura, mirándola como a una hija.

—Eso es raro en un monstruo, pero lo lograste hermana— le sonrió feliz el médico.

Se quedaron un rato ahí, disfrutando del momento. Lloraron, rieron y bromearon. Más tarde llamaron a Yuui y le comentaron la gran noticia, él se puso igual de feliz, pero esta felicidad duró poco al ver que su hermano llegaba temprano a casa y se encerraba ¿En su habitación?

Eso era extraño.

Se asomó y vio que llegó directo a dormir, ni siquiera se molestó en guardar su guitarra en el cuarto de música.

Esto no es normal— pensó Yuui preocupado.


—No sé qué hacer… sin Sakura mi vida no tiene sentido, pero no puedo ser tan egoísta como para ir por ella a Francia…— se echó bocarriba en la cama, estuvo así durante un par de horas.

Más tarde sacó aquella cajita y admiró su contenido ausentemente.

Por su mente sólo pasaban recuerdos de los buenos momentos que vivió con Sakura y en cuánto la extraña y necesita.

Tenía que buscar alguna manera de expresar todo ese sentir, pues si no lo hacía terminaría volviéndose loco y arruinando su vida.

—Ya sé que hacer— se puso de pie y casi corrió a su cuarto de música.

Tomó lápiz y papel y comenzó a escribir una letra, una letra especialmente para Sakura y lo que le hacía sentir su ausencia, pues hasta podía sentir cierto enojo hacia ella pues ¿no se supone que ella lo amaba? ¿No se lo dijo antes de irse?

Se enfureció un poco, pero aun esto le ayudó a escribir mejor esa canción tan precisa y descriptiva de sus sentimientos.

A penas terminó la letra, escuchó que alguien llamaba a su puerta.

—Hermano.

—Pasa.

—Toma, te traje algo de cenar— le entregó un plato con un delicioso sándwich y un vaso con jugo.

—¿Cenar? — miró hacia la ventana y se dio cuenta que ya era de noche —Vaya…— tomó el sándwich y le dio un gran mordisco, se moría de hambre y a penas se daba cuenta de ello —Está delicioso Yuui. Muchas gracias.

—¿Estás bien? — preguntó directamente, Fye dejó de comer y lo miró a los ojos.

En esta mirada Yuui pudo ver lo acabado que se veía su hermano, notó también que no duerme muy bien, pues unas obscuras ojeras adornaban sus ojos apagados y tristes.

—No— aceptó al fin —No estoy bien— dejó el plato y el vaso sobre una mesita —Y ya sabes por qué— suspiró cansado.

—Fye…— puso una mano en su hombro —Esto va a cambiar muy pronto, lo sé— le sonrió seguro y esto animó un poco a su hermano.

—Gracias…

Fye ya no dijo nada y ambos se quedaron en un vacío silencio.

—¿Quieres que te deje a solas? — se dio cuenta de que interrumpió la composición de una canción.

—No te preocupes Yuui.

—Pero creo que estabas escribiendo una canción ¿no?

—Sí— sonrió del lado y le mostró la hoja.

—Vaya…— se asombró con la letra y lo bien que describía la situación de su hermano y Sakura —¿Ya tienes la música?

—Estoy en eso— le dio un último sorbo a su vaso con jugo.

—Entonces creo que mejor me voy— sonrió —Además tengo que estudiar— suspiró cansado —No te desveles mucho— le dijo antes de salir.

—Tu tampoco Yuui y gracias por el sándwich— le sonrió sincero.

A penas Yuui se fue, Fye tomó su guitarra, esa que Sakura le había regalado y comenzó a tocar, buscando una melodía precisa para la letra.

Esta fue la parte más difícil, pues no quería que la música fuera pesada, sino tranquila y pausada, reflejando su completo sentir.

Dieron las cuatro de la mañana y aun no encontraba la melodía que quería.


A la mañana siguiente Sakura habló con Yuui y le pidió la dirección de los trabajos de Fye.

El rubio se extrañó, pero ella le explicó que deseaba saber cómo estaba Fye, quería verlo con sus propios ojos.

Yuui accedió y le pasó las direcciones con la condición de que no fuera a buscarlo sola, pues a pesar de que se encontraba en remisión, aun estaba débil.

Sakura hizo caso omiso de eso y tomó un taxi.

Cuando llegó a la academia preguntó de inmediato por Fye, pero le informaron que el rubio tomó unas vacaciones de tiempo indefinido. Esto le extrañó mucho, pues Yuui le aseguró que Fye salió temprano de la casa hacia la academia.

No tuvo otra opción más que regresar a su casa y esperar a que diera la noche para salir en dirección al club de jazz.

Cuando fue a buscarlo más tarde tampoco lo encontró, pues le dijeron lo mismo que en la academia.

Ella se desilusionó mucho y habló con Yuui por teléfono. Éste se asombró, pues su hermano no le había comentado nada.

—¿Qué está haciendo ahora? — preguntó Sakura al teléfono.

—Está encerrado en el cuarto de música, creo que está componiendo una canción— habló en voz baja.

—¿Quién habló Yuui? — preguntó el rubio, bajando las escaleras. Había dejado de tocar al escuchar el teléfono de la casa.

¡Es la voz de Fye! — con sólo haberlo escuchado su corazón se aceleró sobremanera y su respiración se volvió dificultosa —¿Yuui? ¿Es Fye? — preguntó, pero lo único que escuchó fue el sonido de la llamada cortada.

—¿Por qué colgaste tan pronto? — preguntó con sospecha.

—Era número equivocado.

—¿Y por qué estas tan nervioso? — lo miró raro.

—Bueno… en realidad era una amiga de la escuela— se sonrojó un poco, pero por la mentira y los nervios, no por el hecho.

Fye rio un poco.

—Deberías hablar más con ella— le aconsejó mientras subía de nuevo al cuarto.

Los días pasaban y Sakura no se animaba a hablar con él. Tenía mucho miedo de que la rechazara al enterarse de la gran mentira.

Decidió ir a la cafetería donde le confesó sus sentimientos a su amigo. Ahí podría despejar un poco su mente para después pensar y planear bien lo que haría.

Se llevó con ella la carta que un día su amigo le escribió. Aquella vez que corrió detrás del auto con tal de entregársela, aquella ocasión en que se miraron por última vez… hace más de dos años.

Le leyó un par de veces y en cada ocasión que la leía, soltaba muchas lágrimas.

Sakura.

Te escribo esta carta puesto que no he podido hablar contigo en días, sólo espero que estés bien y emocionada por tu viaje. Me encuentro muy feliz de que vayas a empezar a cumplir el sueño de tu vida, te deseo lo mejor durante el tiempo que estés fuera. Sé que darás lo mejor de ti y no te rendirás, así cuando vuelvas me podrás decir que has vencido los retos y has conseguido tu objetivo. ¡Tú puedes lograrlo!

En cuanto a nuestra última conversación… sólo quiero decirte que no voy a renunciar a nuestra amistad, sinceramente eres lo mejor que me ha pasado en muchos años y no puedo perderte, no quiero… así que cuando vuelvas de tu viaje tendremos una larga e importante charla, pues tengo un par de cosas que decirte y creo que son muy importantes, pero mientras tanto esperaré paciente a tu regreso.

También tengo unas cuantas cosas que mostrarte, me llevó mucho tiempo hacerlas, pero las hice para ti y por ti.

Sólo me queda decirte que estoy muy orgulloso de ti, que eres una gran mujer y estoy seguro de que cumplirás todo lo que te propongas.

Sakura, te quiero mucho, más de lo que puedas imaginar o creer…

P.d. Te mando esta foto para que no me olvides durante nuestro viaje ni a nuestra amistad. ¿Cómo la conseguí? Bueno, es algo que también te explicaré cuando vuelvas, sólo puedo decirte que es del parque de diversiones al que fuimos el verano pasado.

Con mucho amor. Fye…

Alzó su mirada llena de agua y vio algo que le costó mucho creer. Era un hombre alto y rubio que se estaba sentando a unas cuantas mesas de la suya, junto a la ventana. Se limpió las lágrimas y dudó un momento, pero toda duda se fue al escuchar su voz.

—Sólo un café, por favor— pidió amable a la mesera.

¡No puedo creerlo! — se llevó ambas manos a la boca debido a la impresión.

Pronto su corazón se aceleró al grado que creyó le daría un infarto.

—Si es él…— se asomó disimuladamente por sobre el menú y lo vio detenidamente. Había cambiado mucho, su cabello era más largo, se veía un poco más delgado y su rostro… su rostro había cambiado mucho. Ya no expresaba lo mismo que antes, ahora se veía sumamente triste. Esto se le clavó en el pecho como una daga. El pensar que aquella tristeza la causó ella y su inmadurez…

Ella lo estuvo observando hasta que terminó su café y salió del lugar.

Se quedó sola, sentada sólo con la ausencia de Fye.

Tenía que hablar pronto con él, no podía dejar que siguiera así, aunque… ¿Qué pasaría si el llega a odiarla por aquella mentira?

Suspiró pesadamente.

Debía arriesgarse y dejar de ser tan egoísta.

Días después…

Era una noche lluviosa de verano y el rubio decidió salir a distraerse un rato. Había invitado a su hermano a tomar unos tragos, pero desafortunadamente el de gafas se encontraba nuevamente en exámenes.

Soltó un nuevo suspiro, conduciendo su auto y mirando los establecimientos a su alrededor.

Se detuvo en un bar decente y entró para pasar un rato ahí.

—¿Una mesa? — preguntó el mesero que lo atendió desde que entró.

—No gracias, estaré bien en la barra.

Caminó hasta el lugar mencionado y pidió un whiskey. No andaba de ánimos, sólo quería distraerse y a decir verdad no le molestaría en lo absoluto platicar con alguien, sentía que ya necesitaba desahogarse, pero incluso Usui estaba ocupado esa noche.

—Sake, por favor— pidió un hombre que se sentó a su lado en la barra.

El rubio lo miró disimuladamente y se le hizo familiar, pero no supo de dónde lo conocía.

—Gracias— recibió su choko* con sake.

El rubio lo observó mejor y lo reconoció al instante.

—¿Kurogane?

El aludido se giró para verlo. Abrió sus ojos con sorpresa.

—Fye— recordó su nombre.

—Cuánto tiempo— sonrió, un poco alegre.

—Desde la preparatoria ¿No?

—Sí.

—¿Cómo te ha ido? — no es que fueran grandes amigos, pero si conocidos; además, encontrarte con alguien de tu pasado siempre era grato.

El rubio suspiró.

Kurogane no lo conocía realmente, pero a pesar de eso pudo darse cuenta de que algo andaba mal.

—¿Problemas con una chica? — sonrió al ver que acertó, pues el rubio se tensó —Ya veo— dio un trago a su bebida. Él estaba ahí por la misma razón.

—Sí… de hecho tú la conoces— se animó a decir, ya nada le importaba.

El moreno alzó una ceja.

—Sakura Kinomoto ¿La recuerdas?.

—Por supuesto. Vaya… siempre si quedaron juntos— sonrió burlón.

—No realmente, ella no sabe lo que siento… se fue hace dos años a Francia. Dijo que volvería en un año pero no fue así… aún sigo esperándola— suspiró verdaderamente triste.

—Ya veo…

—Deberías buscarla y decirle eso.

—No lo sé.

—Entonces no vale la pena que sigas sintiendo eso. Déjala ir si no estás dispuesto a decir la verdad— espetó seriamente.

—Lo he pensado y he estado a punto de olvidarme de esto que siento, pero es imposible. La amo y simplemente no puedo arrancármela del corazón…

—Entonces lucha por ella. Es una buena chica ; tengo años de no verla, pero estoy seguro de que sigue siendo la misma Sakura de siempre— sonrió recordándola.

—Sí, sigue siendo igual de hermosa— suspiró y el moreno soltó una carcajada.

—No te conocía así. Siempre simulaste ser muy serio y frío en la preparatoria.

—No me conocías realmente, a demás… la preparatoria fue un tiempo difícil para mí. Mi hermano estaba en coma y yo trataba de adaptarme a la vida en un nuevo país— bebió de su vaso y se encogió de hombros —Las cosas han cambiado.

—Vaya…— se sorprendió —¿Y cómo está tu hermano ahora?

—Feliz y estudiando en la universidad.

—¿Universidad? ¿Es menor que tú?

—No, es mi gemelo.

El moreno se llevó un asombro más.

—Eres toda una caja de sorpresas— pidió otro trago.

El rubio rio, en lo que Kurogane llevaba a penas dos vasos de sake, él ya llevaba 3 de whiskey. Resistía el alcohol, pero el whiskey siempre ha sido una bebida muy fuerte.

—Hey, tranquilo— le dijo al ver que seguía bebiendo.

—¿Qué tiene de malo? — se encogió de hombros —Al menos me ayuda a olvidar.

—No seas cobarde— espetó simplemente el otro.

Estas tres simples palabras hicieron que el rubio reflexionara e instantáneamente dejó de beber.

—Gracias…— dijo de repente.

El moreno lo vio un momento y notó que estaba realmente afectado.

—¿Por qué no le hablas a Sakura cuando estés en un mejor estado?

—Le hice una promesa. Le dije que la esperaría y no quiero presionarla.

Ambos siguieron charlando un poco hasta entrada la noche.

—¿Y qué pasa contigo? ¿También son problemas de chicas?

—Algo así. Se trata de mi esposa.

—¿Estas casado? — se asombró.

—Sí, hace casi un año me casé.

—Con Himawari— no preguntó, aseguró.

—¿Cómo lo sabes? — alzó una ceja.

—Lo supuse— se encogió de hombros, pero el moreno seguía viéndolo extraño —Que fuera serio en la preparatoria no significa que también fuera distraído— rio —Y pude observar que andabas loquito por ella— volvió a reír.

—Cállate— gruñó.

—No te enojes— volvió a reír pero luego calló al pensar en algo —¿Qué pasó con ella?

—Nosotros…— dudó en decirlo, no sabía la razón pero a pesar de no conocerlo del todo, le inspiró confianza y se animaría a platicarle su problema —…hemos intentado tener hijos pero al parecer ella está imposibilitada para tenerlos…sugerí adoptar, pero no es fácil superarlo… para ambos— admitió con algo de coraje.

—Lo siento mucho— fue sincero.

—Gracias.

Ambos estuvieron charlando sobre sus vidas durante un par de horas más, pasaban de las dos de la mañana.

—Creo que ya es tarde— bostezó el rubio y sacó su celular, viendo veinte llamadas perdidas de Yuui. De inmediato le mandó un mensaje disculpándose y diciéndole que ya iba para la casa.

—Sí— suspiró —llegué aquí con la idea de embriagarme pero terminé encontrándome contigo— bufó.

—Fue mejor ¿No? — sonrió, pues él había llegado con la misma intención.

—Algo— admitió encogiéndose de hombros.

—Gracias por escucharme, Kurogane.

—Olvídalo— rodó los ojos y suspiró —Tú también me escuchaste y hasta cierto punto me ayudó.

—Me alegra— sacó algo de su bolsillo y se lo dio a su antiguo compañero.

El aludido tomó la tarjeta de presentación.

—Músico y compositor— la leyó con una sonrisa divertida y luego sacó la suya de su bolsillo.

—Vaya, abogado— también sonrió —Bueno, ya tenemos nuestros teléfonos, si necesitas un compañero de bebida cuenta conmigo— sonrió divertido y aún con los efectos del alcohol sobre él, aunque ya muy poco.

—Seguro.

—Salúdame a Himawari— se despidió.

—Y tú a Sakura, cuando la vuelvas a ver— le sonrió sincero y levemente.

—Sí.


Pasaron unos días en los que Fye le dijo a Yuui que se había tomado unas vacaciones y que volvería hasta que terminara aquella canción.

Sakura se mudó de nuevo a su casa, tomando el riesgo de que Fye la notara, pero eso ya no le importaba.

—Me alegra tanto tenerte de vuelta— abrazó a su hermana como pocas veces lo hacía, sintió extraño hacerlo y notarla más delgada.

—Y a mi estar contigo— correspondió el abrazo —Bien, déjame prepararte algo de comer porque estoy segura de que no has comido nada tan delicioso como mi comida— bromeó.

—Sí, tengo mucho de no comer comida de monstruo— dijo burlón, ella rio en vez de enojarse. Touya bufó —No tiene el mismo sentido si no te enojas.

Sakura rio un poquito más para luego ir a abrir el refrigerador y encontrarse con…

—Touya Kinomoto— le llamó molesta —¿Qué se supone que has estado comiendo si no hay nada en el refrigerador? — apuntó a un pobre electrodoméstico completamente vacío.

El galeno se encogió de hombros un poco apenado.

—No me digas que sólo has ingerido comida rápida— su enojo incrementaba y Touya cada vez se sentía más regañado, como si se trata de una madre regañando a su hijo.

—Pues…— se rascó la nuca y Sakura terminó regañándolo más.

—Tu como médico deberías saber el daño que te hace eso— se molestó mientras sacaba los utensilios necesarios para hacer de comer —Ahora entiendo por qué la cocina está tan limpia, ni siquiera la usaste— puso ambas manos sobre sus caderas, viéndolo reprobatoriamente.

—Bueno, no se va a acabar el mundo por algo así— rio burlón.

En otros tiempos se hubiera enojado, pero con lo que acababa de pasar su hermana ya nada de eso le importaba, estaba feliz y tranquilo de tenerla con vida y "saludable" dentro de lo que cabe.

La castaña se acercó a su hermano sentado en el sofá y pellizcó su abdomen, bien formado como siempre, pero ella hizo eso con la idea de algo:

—Si sigues comiendo comida rápida vas a engordar— se cruzó de brazos —Y ya puedo sentir que has engordado un poco— alzó una ceja, pellizcando de nuevo a su hermano. Éste se quejó escandalosamente.

—No cabe duda, eres todo un monstruo. Vas llegando y ya armas un alboroto.

—Toma— ella le extendió una lista de comida escrita en un papel.

—¿Qué quieres que haga con esto?

Ella alzó una ceja como diciendo "sigue con esa actitud y te arrepentirás"

—Ya, ya— rio burlón —Ahora vuelvo— tomó las llaves del auto y fue en busca de lo necesario para hacer la comida.

Mientras tanto ella subió a su habitación para acomodar bien sus cosas.

Tantos recuerdos llegaron a su mente al estar de nuevo en su cuarto…

Puso la mano bajo su almohada y ahí estaba, la camisa de Fye que guardaba con tanto recelo.

La tomó entre sus manos y aspiró el aroma aun presente.

—Fye…— soltó en un suspiro lleno de añoranza —Te veías tan distinto… parecías otro— recordó cuando lo vio hace unos días —Aún así sigues igual de guapo— se sonrojó con sus propias palabras.

Miró la hora en su reloj y recordó que era la hora de descanso de Yuui en la universidad, así que le marcó a su celular.

—¿Hola? — dijo Yuui.

—Hola Yuui— saludó alegre —¿Cómo estás? ¿No interrumpo algo?

—¡Saku! Estoy bien, gracias. Voy terminando de comer— dijo alegre de escuchar la voz de su amiga —Me imagino el motivo de tu llamada, pero aún así te preguntaré ¿Cuál es el motivo? — soltó una pequeña risilla.

Sakura se sonrojó.

—Yuui… no sólo hablo para ver cómo está Fye, también quiero saber cómo estás tú y cómo te va en esa carrera tan difícil— explicó tranquilamente.

—Pues… acabo de salir de un examen de embriología, la materia es un tanto tétrica, pero creo que me irá bien en el examen— platicó.

—No me sorprendería, eres todo un genio— fue sincera.

—No es para tanto— se apenó, Sakura rio enternecida.

—Claro que sí.

—Bueno, cambiando de tema— se avergonzó, así es él —Fye no ha querido salir de casa, lo hará hasta que termine algo que tiene pendiente, pero no te preocupes, eso que está haciendo le está ayudando a recuperar su ánimo o al menos a desahogarse un poco— le explicó.

—Entiendo…

—¿Y cuándo hablarás con él?

—Planeo hacerlo cuando vuelva a trabajar en el club de jazz, será como una sorpresa.

—Entonces lo presionaré para que vuelva al trabajo— comentó divertido.

—Hazlo por favor— pidió en serio.

—Por supuesto. ¿y qué me dices? Ya te instalaste de nuevo en tu casa?

—¡Sí! — dijo muy feliz —Al fin estoy de nuevo en casa— suspiró aliviada.

—Me alegra… pero ¿no sientes extraño estar tan cerca de Fye y no ir a buscarlo?

—Sí, lo he pensado cada momento desde que llegué…

—Ay Sakura— suspiró —Esto va a terminar en poco tiempo, así que no te preocupes, por lo pronto ya tengo que colgar, debo ir a clase.

—Está bien Yuui, gracias por todo— le dijo sincera.

—No hay de que mi querida amiga— sonrió contento —Bien, nos vemos después, trataré de escabullirme a tu casa— rio —Hasta luego.

—Chao.

Colgaron.

Sakura se sentó el lado de su ventana, donde solía pasar horas chateando con su mejor amigo y admiró la ventana que estaba justo en frente de la suya.

—Está abierta…— musitó al ver la cortina un poquito abierta.

De inmediato cerró sus cortinas, asomándose sólo por una ranurita.

Pudo ver claramente a Fye, caminando de un lado a otro como león enjaulado mientras sostenía una hoja entre sus manos y un lápiz sobre su oreja, parecía muy concentrado. De pronto se detuvo y escribió algo, luego pareció suspirar cansado, dejó la hoja sobre una mesita y se acercó a la ventana, viendo directamente hacia la de ella.

Ella se quedó estática, si se movía aunque fuera un poco, podría darse cuenta de su presencia. Lo extraño era que él miraba fijamente las cortinas como si supiera de su presencia.

Lo que más le llamó la atención fue que su amigo se tallara el rostro como si estuviera llorando, eso se le quedo grabado con fuego en su mente. ¿Tanto lo estaba haciendo sufrir? Se sintió morir de sólo pensar eso.

El rubio cerró sus cortinas con fuerza y de ahí ya no supo nada de él.

Sakura suspiró, relajándose después de un gran momento de tensión.

—Necesito hablar con él cuanto antes…


Unos días después.

—¡Sakura! — se escuchó una voz conocida por el teléfono.

—¿Yuui? ¿Qué sucede? — se extrañó al escucharlo tan alarmado.

—Fye acaba de salir al club de jazz. Hoy irá a tocar de nuevo, tienes que apurarte si quieres alcanzarlo.

—¡Oh por Dios! ¡Tengo que arreglarme!

Yuui rio con fuerza.

—Sakura, te verás hermosa si te arreglas o no, él te ama tal cual eres. ¡Anda que se hace tarde! — la apuró.

—Gracias Yuui— dijo muy animada, feliz y nerviosa.

—De nada Saku, suerte— se despidió y colgó.

La castaña corrió a su habitación para ver qué ponerse y arreglarse lo mejor posible.

Se probó un par de vestidos, pantalones, blusas; pero todo le quedaba demasiado grande debido a lo mucho que adelgazó con las quimios.

—No sé qué ponerme— casi lloró, pues encontró ropa de su medida, pero con solo verse al espejo sintió miedo, su delgadez era extrema.

Siguió buscando en su armario hasta que encontró un pantalón blanco que la hacía lucir un poquito más repuesta. Lo combinó con una blusa negra de pequeños lunares blancos, era de manga corta muy femenina y perfectamente holgada como para disimular su flaqueza. Todo esto lo complementó con unos lindos zapatos negros y accesorios que iban de acuerdo a la noche.

Se maquilló, peinó y bajó las escaleras. Su hermano veía televisión en la sala.

—Wow…— dijo al verla. No estaba exagerada en su arreglo, en realidad su forma de arreglarse era muy sutil, delicada y bella, pero Touya tenía mucho de no verla así —Te vez hermosa Sakura— le dijo sincero, poniéndose de pie para ir hacia ella.

Touya pensó unos segundos y cayó en cuenta de algo.

—¿Qué haces tan arreglada? ¿A dónde pretendes ir? — alzó una ceja inquisitivamente. Su tono cambió de inmediato.

Sakura suspiró.

—Iré al club de jazz donde toca Fye. Ya es hora de que hable con él.

Touya se sorprendió con la determinación de su hermana.

—Está bien— no se negó, pues era sumamente necesario que ya dijese la verdad —Pero déjame llevarte, no quiero que andes sola en la noche. ¿Llevas tu teléfono? — ella asintió —llámame de inmediato si necesitas algo, estaré al pendiente.

—Gracias Touya.

Ambos salieron rápidamente, pues ella tenía prisa de llegar temprano.

Cuando ya iban en camino él pudo notar que su hermana temblaba levemente, se espantó.

—¿Estás bien Sakura?

—Sí.

—Estás temblando.

Ella suspiró, tratando de tranquilizarse.

—Estoy muy nerviosa. Tengo miedo de que me rechace de nuevo y más ahora que se va a enterar de la verdad— hizo un gesto de verdadero miedo.

—¿Estás segura de hacer esto ahora? — le preocupaba su bienestar.

—Completamente.

—De acuerdo— giró en una esquina y pronto llegaron al lugar —Es un buen sitio— se fijó él, pues el club estaba dentro de una zona bien acomodada. A ese lugar seguro sólo iba gente de dinero.

—Gracias por traerme, yo te marco en caso de cualquier cosa que necesite— le sonrió a su hermano.

—Cuídate monstruo— ella asintió y entró al lugar. Touya se esperó un momento para arrancar.


—Bienvenida señorita— la recibió un mesero —¿Desea mesa para uno, o espera a alguien?

—Buenas noches, mesa para uno por favor— pidió amable.

El mesero la condujo a una mesa un poco apartada del escenario, pues todo el lugar estaba lleno.

Perfecto, aquí no logrará verme— pensó aliviada, pues no quería que la viera durante su presentación.

Ordenó un vaso de jugo mientras esperaba a que subiera Fye a tocar. En este momento estaba un grupo de músicos tocando canciones tipo jazz, pero ella escuchaba comentarios de las mesas contiguas, las personas decían:

"¿Cuándo llegará el turno de Flowrigth?" "Es todo un profesional" "llegará lejos con ese talento" "Si sólo se animara a cantar atraería más clientes al lugar"

Estos y más comentarios escuchó de los comensales y hasta de algunos meseros.

Pronto llegó el turno de Fye. Lo supo cuando lo vio subir al escenario con su guitarra. Otro músico subió para acompañarlo en las percusiones y otro en el piano.

—Buenas noches— saluda amablemente, acomodándose en un banquito alto y tomando su guitarra.

Sakura se alegró mucho al ver que era la misma que ella le regaló una navidad. Inconscientemente acarició el dije con cadena que él le regaló y el cual nunca se quita.

Se escucharon algunos aplausos animándolo a decir más.

—Algunos de ustedes se habrán dado cuenta que tengo tiempo de no venir— sonrió levemente al escuchar que alguien del público gritaba un "¡Te extrañamos!" —Mi ausencia se debió a algunas dificultades internas que tuve que confrontar. El resultado de ello fue esta canción, la cual está dedicada a la mujer que amo y que ya no está aquí. Mi mejor amiga…

Se escucharon muchos comentarios en el público, pues Fye nunca cantaba. Todo el murmullo se detuvo cuando el rubio tocó los primeros acordes de la tranquila canción. Hasta los meseros se quedaron quietos para apreciar la canción.

Sakura se quedó estática. ¿acaso esa canción estaba dedicada a ella? ¿O podría haber otra persona?

Su corazón empezó a latir a mil por hora, pero de pronto se detenía y volvía a latir rápido.

"Yo conocía como nadie cada detalle de ti,
sabía todos tus defectos y cosas que no he de decir,
porque son para mí"

Sakura recordó todos aquellos momentos en que Fye resultaba conocerla mejor, aun a veces mejor que ella misma. También descubrió que él conoce todos sus defectos y a pesar de ello siempre permaneció a su lado…

"Tu conocías como nadie cada rincón de mi ser.
Historias que a nadie le he dicho,
secretos que sólo a ti te conté…"

Recordó aquella vez en que él se abrió y expuso su pasado ante ella, secretos que nadie más sabía y sentimiento que nunca nadie conoció además de ella.

"Ahora dices: 'Ya no puedo, no quiero engañarte más.
Ya no puedo ser tu amiga, porque la verdad es que siento mucho más'

Una punzada en su pecho la asaltó, pues textualmente esas fueron las palabras que ella utilizó para confesarle sus sentimientos.

"Extraño no tenerte aquí, dentro de mi vida.
Y lo más triste es que perdí lo que más quería.
Debo confesar aquí, que nunca por nadie había sufrido así…
Mi mejor amiga…"

Sintió un nudo en la garganta al descubrir lo mucho que sufre Fye a causa de ella.

"Siempre fui claro contigo, no eras tan solo una más.
Si me enseñaste a vivir lo que nunca con nadie he
vivido jamás"

—Es verdad…— pensó ella —siempre me hizo ver que yo era especial para él ¿cómo no me di cuenta?

"¿Cómo puedes pedir tiempo para poderte alejar?
Parece que se te olvida fuiste tú que me propuso una amistad"

Esta parte comprimió su corazón, pues casi se puede decir que le pidió tiempo después de verse rechazada… y era verdad, fue ella quien inició esa amistad, aclarando que sólo sería eso, una amistad.

"Te extraño amiga…"

Terminó con los últimos rasgueos en su guitarra.

Todos los comensales se pusieron de pie, aplaudiendo y exclamando muchas felicitaciones.

—Muchas gracias— dijo Fye al micrófono para después bajarse del escenario y dejando que otros chicos subieran. Nos e vio muy bien al bajar, pues su rostro reflejaba mucha tristeza.

Mientras tanto Sakura se quedó sentada en su lugar. Se recargó en la silla y bebió de su jugo, tratando de tranquilizar sus nervios, pues tenía que hablar con él, pero después de escuchar aquella canción… sintió culpabilidad por hacerlo sufrir tanto.

—¿Desea algo más? — preguntó una mesera amable, pero ella seguía con la irada fija en el escenario —¿Señorita? — le llamó de nuevo, sin dejar de ser amable.

—¿Eh? Oh Disculpa, es que me quedé sorprendida con el hombre que se presentó.

—No se preocupe, suele pasarle a todas las chicas que vienen a verlo— sonrió divertida.

—¿Muchas chicas vienen por él? — preguntó un tanto celosa.

—¡Si le contara! Fye tiene innumerables admiradoras que siempre quieren ser sus acompañantes después de cada presentación.

—¿Cómo? — se sorprendió, ¿a poco siempre se le insinuaban las chicas?

—Sí, siempre hay chicas disponibles para él, pero hasta donde sé, él nunca las acepta, pues dice que él está enamorado de una chica. Nunca quiso decir de quién se trataba, pero con esta canción al menos ya sabemos que se trata de su mejor amiga— sonrió un poco triste —Sólo espero que esa chica llegue a escucharla y entienda que él la necesita— suspiró —Todas las mujeres que lo conocemos daríamos lo que fuera por ser su novia, pero él es muy seguro de su sentir y le es fiel a su mejor amiga— suspiró soñadoramente —¿No es romántico?

—Sí— sonrió enternecida y sonrojada —Disculpa ¿Dónde puedo encontrarlo?

—Pero… no creo que te acepte, digo, ya escuchaste la canción— la miró un poco incómoda.

Sakura sonrió poniéndose de pie.

—Soy su mejor amiga— lo dijo de tal manera que la mesera tuvo que creerle, pues se veía muy segura.

—Entonces ven— la tomó de la mano y la guió hacia donde estaban los músicos.


—Ahora sí que te abriste, de verdad tienes talento hermano— lo felicitó al verlo llegar.

—Gracias Usui— sonrió —Y gracias por venir a verme ¿Cómo están Misaki y la niña?

Tenían mucho tiempo sin verse.

—Excelente— sonrió —No te pregunto por Sakura, pues veo que aún no has logrado estar con ella.

—Tuve la oportunidad, pero le di prioridad a otras cosas. Luego te contaré a detalle. Lo que puedo decirte es que tengo más de dos años de no verla, pues está en Francia estudiando gracias al premio que se ganó en el concurso ¿Recuerdas?

—Sí, pero…— estaba por decirle que ese premio se guardó hasta nuevo aviso y que nunca se utilizó, pero en ese momento llegó alguien a interrumpir.

—Fye te espera una persona en tu cubículo, parece que es muy urgente— le informó la mesera que había estado hablando con Sakura.

Fye miró a Usui.

—Adelante amigo, no te preocupes por mí, vendré a verte uno de estos días y así platicaremos con más tranquilidad.

—Gracias por entender— sonrió y se despidió de él para después ir a su cubículo.

Llegó a su cubículo y abrió la puerta sin imaginarse con lo que se encontraría.

Casi se va de espaldas al tenerla ahí, frente a él con esos mismos ojos verdes tan hermosos, esos ojos que tanto extrañó y deseó ver por tanto tiempo.

—S-Sakura… ¿Eres tú? — la vio muy cambiada —¿Realmente eres tú? — se acercó a ella hasta tocar su mejilla con su mano, temiendo que su mente le hiciera travesuras.

—Sí Fye, soy yo— respondió con una sonrisa llena de sentimientos al igual que su mirada llorosa.

—¡Sakura! — la abrazó con tal fuerza que casi la rompe —Sakura, te extrañé tanto. ¡Te extrañé mucho! — no la soltaba, ni ella a él.

Aún entre tanta emoción, él se percató de que estaba más delgada de lo que debería ser.

—Yo también a ti Fye, te extrañé como no tienes idea— lo abrazó aun más fuerte, hundiendo su cara en el pecho de él y aspirando su fragancia tan deliciosa pero ahora combinada con ¿Cigarro?

No le importó, ya después hablaría de eso con él. Lo abrazó aun más fuerte.

—¿Qué haces aquí? ¿Cuándo llegaste? ¿Por qué tardaste tanto en volver? ¿Cómo te fue? ¿Por qué estás tan cambiada? — preguntó demasiado rápido y seguidamente.

Sakura rio y estaba por decirle algo, pero su celular sonó.

—Discúlpame, es Touya— sonrió apresurada, pues podría enojarse si no le contestaba.

Asintió con una sonrisa de oreja a oreja y esperó a que ella terminara su llamada.

—Lo siento Fye— se vio triste —Tengo que irme— dijo apresurada —Touya está esperándome afuera y necesito ir urgentemente a casa.

—¿Pero por qué? — sintió que su ánimo caía muy pronto —No puedes irte, acabamos de reencontrarnos después de ¡Dos años! Por favor Sakura— la miró suplicantemente —Dile que yo te llevo más tarde a casa— sugirió rápidamente. No dejaría que se fuera tan fácil.

—¿Pero nos iríamos muy tarde?

El rubio miró a su jefe a lo lejos y recordó que aun tenía que hablar con él y eso sería un poco antes de cerrar.

—A media noche ¿Te parece? — sugirió de inmediato.

—Lo siento… necesito estar pronto en casa, es urgente que tome…— se calló súbitamente.

—¿Alguna medicina? — alzó una ceja, extrañado.

—Algo así. Fye, en serio necesito irme y…— fue callada por unos brazos que la atrajeron hacia un fuerte pecho. Él la estrechó por la cintura hasta tenerla completamente pegada a él.

—No quiero perderte, no de nuevo— le dijo al oído. Su voz sonaba ronca y verdaderamente sincera.

—No lo harás— respondió ella suavemente.

—Entonces mañana a las ocho de la noche, en mi casa. Te invito a cenar ¿Qué dices? — se separó un poco para verla a los ojos. Ninguno se quería alejar del otro.

—Me parece muy bien, acepto— sonrió ampliamente.

—Bien, por lo pronto te acompaño— salió del brazo con ella. Todas las mujeres del club los miraban sorprendidos y hacían comentarios sobre ellos.

—Hola Touya— saludó el rubio.

—Fye— saludó.

—¿Por qué no me avisaste que llegaría al país? — preguntó un tanto molesto.

—Ella quería que fuese sorpresa— se encogió de hombros.

Sakura sonrió.

—Hasta mañana Fye— se subió al auto.

—Hasta mañana— se despidió para después ver cómo arrancaba el auto.

Se quedó ahí, en la acera, sintiendo que su corazón latía de nuevo después de dos años.

Verla de nuevo aunque fueron solo cinco minutos, sirvió como bálsamo para las heridas d su corazón.

Meditó unos momentos, ahí parado, hasta que recordó la canción ¿La habrá escuchado?

Continuará…

¡Hola!

Espero que les haya gustado este capitulo. Creo que al principio me sobrepasé con el beso que Sakura le propinó al pobre de Yuui jaja pero tuvo que suceder, pues ella está muy desesperada (un año sin ver al amor de us vida) y Yuui es idéntico a como Sakura lo recuerda. Que triste ¿No? : (

Luego creo que me sobrepasé aun más con el beso de Syaoran jaja, pero creo que la pareja se merecía ese momento, aunque éste no fuera correspondido : ( (no sep por qué siempre lo hago sufrir así, tengo que hacer un fic donde él no sufra D: )

¿Y cómo ven que Sakura entró en remisión? Está prácticamente curada, aunque… (muajajaja) además, ya se enteró por Yuui que Fye siempre la ha amado ¿Esto le dará valor de buscarlo?

Jaja y nuestro querido dúo aparece. Kurogane y Fye charlando como amigos de toda la vida. No sé, pero me acordé de Amor inesperado jaja.

Y por ultimo… la canción. Esta canción fue en la que me basé para hacer este fic, así que este capítulo es muy importante en la historia :3

Sentí que iba a la perfección con lo que Sakura y Fye vivieron ¿No creen?

ACLARACIONES:

-El "choko" es un pequeño vaso que se usa para beber sake.

REVIEWS:

Angie The Killer: ¡Que bueno que te está gustando!jajaja sí, ya viste que sakura confundió a yuui con Fye! :O y no sabía que te gustaba La pareja de Yue/Sakura Waa que genial y es que sí! el condenado está guapisimo :3

creo que sí... ya he hecho sufrir mucho a Syaoran :( nunca lo dejo estar con sakura... a parte tengootro fic en proceso donde sakura y fye son compañeros de oficina jajaja es algo divertido pero termina siendo muy tragico o.o ahi tambien Syaoran se queda sin Sakura, incluso él es el malo malote D:

Puede que tengas razón sobre Akemi y Yuui en Amor Inesperado jajaja y nooo! Yuui no ronda los treinta :P fye tiene como 25 y Yuui tiene entre 14 y 15, recuerda que el tiempo de Yuui se quedó detenido ;) jejeje ys í! sería lindo verlos juntos a pesar de que se llevan diez años, además que sería diveetido, pues Akemi es una copia exacta de Sakura jaja sería como ver a dos gemelos con dos gemelas (Sakura/Fye; Akemi/Yuui)

Jajaja gracias por lo de reina del drama y tragedia jaja y ntp ya voy avanzando con amor inesperado, aunque si me he roto la cabez pensando en cómo terminarlo, espero no decepcionar jaja

y si necesitas ayuda con algo sólo dime ;)

hasta pronto!

Monika Chan: Hola monika!me alegra que lo sigas leyendo a pesar de que no es una pareja muy común! Gracias! :3