BW14: ¿¡El Camino de Mandibuzz?! ¡La parvada no deja pasar nada!
—Cold Open—
El narrador abre el episodio recordándonos que nuestros héroes están en camino a la Zona Desierto, una ciudad equivalente a Las Vegas en el Mundo Pokémon, donde será el siguiente Musical de Dawn. Ella y Hilbert están siguiendo un camino que cruza por el desierto. La luz del sol cae duramente y el clima es seco y muy caliente, así que ellos se detienen en el primer Centro Pokémon que encuentran, y ahí deciden dejar salir a sus Pokémon un momento.
Pronto, tres trabajadores de la construcción entran cargando un Gurdurr herido. Dawn registra al Pokémon en su Dex en cuanto lo ve, y comenta sobre lo lastimado que se ve. Justo después, se estacionan varias camionetas pick-up afuera, todas cargando Gurdurr lastimados en la caja. Los trabajadores entran pidiendo ayuda para sus Pokémon desesperadamente.
—¿Qué estará pasando? —murmulla Hilbert.
—Temporada: Pocket Monsters BW: Revolución-
—Opening: Best Wishes—
—Corte Comercial—
—Primer acto—
La Enfermera Joy intenta controlar a la multitud que se congregó adentro, llegando al punto de tener que hablar por un alto parlante:
—¡Que no cunda el pánico! Vamos a atender a sus Pokémon, pero este Centro ya está saturado con muchos otros, así que habrá que esperar —dice la Enfermera
—¿Saturado? ¿Qué estará pasando? —se cuestiona Dawn
—Sí, esto está raro. Y más si consideras que este Centro está prácticamente a mitad de la nada —dice Hilbert
Hay una transición. Hilbert y Dawn continúan siguiendo el camino. El calor es insoportable; Hilbert ahora está usando una simple playera blanca en lugar de su chamarra azul, mientras que Dawn está usando una blusa de tirantes blanca en lugar de su vestido negro, y mientras caminan, ella se está haciendo una cola de caballo. Al momento en que ella termina, un convoy de camionetas pasa junto a ellos, cargando más Gurdurr heridos.
—Ok, de veras que me estoy preocupando —dice Hilbert
—Ay, ¡por favor! No te preocupes —asegura Dawn —Estoy segura que nada anda mal
—Siempre que dices eso es cuando peor están las cosas —él le responde
Y en efecto, ellos no caminan mucho antes de darse cuenta de que algo verdaderamente anda mal.
El camino que están siguiendo cruza por un gran sitio de construcción. Un anuncio informa que una nueva autopista se está construyendo entre las ciudades de Castelia y Nimbasa, y que la sección de camino donde ellos están será cortada para convertirse en un enorme centro comercial.
—Bueno, ya tiene sentido que hayamos visto a tantos albañiles en el camino, pero aún me pregunto por qué tenían tantos Pokémon heridos —dice Hilbert.
Él entonces ve a algunas Mandibuzz paradas sobre una estructura de acero.
—¡Sólo había visto a esas en libros! —dice Hilbert mientras registra a las Pokémon en su Dex.
Pronto, ellos encuentran otro par de la misma especie cruzando el camino. Y otros tres de ellas encima de otro anuncio. Hilbert entonces comienza a sentirse muy incómodo al ver a tantas Pokémon llegar, y sólo consiguen caminar unos pocos metros antes de tener que detenerse por completo, pues ahora hay un enorme grupo de Mandibuzz y Vullaby bloqueando la salida del lugar donde están.
—¡Esto ya es simplemente ridículo! —exclama Hilbert, mientras la parvada comienza a amenazarlos para que se den media vuelta.
—Parece que no somos bienvenidos aquí —él continúa —Quizás podemos regresar y encontrar una forma de sacarle la vuelta.
Sin embargo, él se asusta al ver que una Mandibuzz se apareció justo detrás de él. En ese momento llega corriendo un Gurdurr a la escena, e intenta espantar a la Pokémon blandiendo una enorme viga de acero, pero las demás en el lugar lo atacan usando Desplumar*, dejándolo muy mal herido. Hilbert entonces decide sacar a Pikachu, quien se para frente a Gurdurr y usa Atactrueno sobre todas las Pokémon, haciendo que todas vuelen lejos. Sin embargo, mientras ellas escapan, una nueva parvada comienza a llegar.
A continuación, el dueño de Gurdurr, un ingeniero de alto rango trabajando en el sitio, llega a la escena y llama al Pokémon a su Pokébola. El ingeniero ve a las Mandibuzz que están llegando y le dice a nuestros héroes que lo sigan antes de que la situación empeore.
Nuestros héroes se ven ahora dentro de una pequeña oficina. Ahí ellos comienzan una charla con el ingeniero. Después de presentarse, ellos le preguntan por qué hay tantas Mandibuzz causando problemas. El ingeniero, un hombre de cabello café, de unos treinta-y-tantos años y de nombre Gerry, les dice que las Mandibuzz vivían en las ruinas de un pueblo fantasma a pocos kilómetros de la construcción:
—Amo buscar tesoros —dice Gerry, narrando la historia (lo que narra se ve en pantalla como un flashback) —Ya saben, ir a lugares antiguos a encontrar viejos objetos de valor. El otro día fui al pueblo fantasma que está a unos kilómetros al norte de aquí. Ya he ido un par de veces y ya sabía que ahí vivían muchas Mandibuzz, y nunca había tenido problemas con ellas, pero ese día, las Pokémon estaban furiosas. Noté que algunas estaban lastimadas también. Algo o alguien las debió perturbar terriblemente. Traté de acercarme para atenderlas, pero tuve que correr lejos de ellas porque empezaron a ponerse ansiosas, ¡y pronto me empezaron a perseguir y me siguieron hasta este lugar! Pero cuando llegaron aquí, se calmaron. Les encanta comer nuestras sobras después de todo. Pero el verdadero caos empezó cuando uno de nuestros Gurdurr se peleó con una de ellas: Al parecer la Mandibuzz había reclamado el área de trabajo de Gurdurr como su "territorio". Gurdurr noqueó esa Mandibuzz con facilidad, pero sus amigas se enojaron con eso, y pronto, ellas empezaron a debilitar a nuestros Pokémon y tomaron control de todo, sobretodo el control de quien se queda y quien se va: ellas bloquearon la única salida rumbo a Nimbasa, porque el camino pasa muy cerca del pueblo donde viven, y no van a poder sacarle la vuelta porque todo el lugar está rodeando. Sólo los dejarán volver a Castelia. Si intentan ir al norte, ¡los van a tratar de matar!
Al escuchar esto último, Hilbert y Dawn se ponen blancos del susto, pero se recuperan rápido y le dicen que harán todo lo posible para correr a las Mandibuzz.
—Háganlo si quieren, pero ni se molesten en llamar a la policía. Ya intentamos eso y no funcionó —les asegura Gerry
Nuestros héroes salen de la oficina, que está adentro de un pequeño remolque; mientras abren la puerta, Gerry les insiste que ellos deben quedarse, pero ellos no lo oyen. Momentáneamente, se olvidaron de la parvada que estaba llegando. Y una vez afuera, Hilbert se acuerda, y se lanza pecho tierra por unos segundos, hasta que Dawn se da cuenta que no hay ninguna Mandibuzz cerca; todas parecen estar simplemente vigilando.
Hilbert está muy frustrado, y se queja sobre lo «improbable y rara» que es su situación:
—¡Es como si estuviéramos en una pésima caricatura! O peor, un pésimo y muy mal escrito fanf-…—él dice, pero Dawn lo interrumpe.
—Vamos, ¡no hay que preocuparse! —ella dice
—¡Dices eso todo el bendito tiempo! —él responde. Él entonces toma la gorra de ella de su bolso, se la pone y comienza a imitarla:
—«¡No te preocupes Hilbert! ¡Sólo son un montón de zopilotes sedientos de sangre! ¡No te preocupes Hilbert! ¡Sólo estamos a 50 grados aquí afuera! ¡No te preocupes Hilbert! ¡Tu pelo volverá a crecer! ¡Todo está bien si sonríes! ¡Todo el mundo es color de rosa! ¡Felicidad y Poffins para todos!»
Dawn se enfurece y toma la gorra de Hilbert y lo imita también:
—«¿Eh? ¿Qué hora es? Bah, ¡vale queso! Cualquier hora es perfecta para dormir como un Snorlax. Oh, pero como no estoy dormido, sólo estoy pensando en atascarme de enchiladas suizas, en BATALLAS, o asustándome sobre cualquier cosa. Sí, sí, ¡Sal Pikachu! ¡Haz lo que se te pegue la regalada gana para correr a estos pájaros!»
Después de esto, ellos siguen discutiendo hasta que Hilbert ve que las Mandibuzz están acercándose. Dawn vuelve a mencionar el «hábito» de Hilbert de dejar que sus Pokémon se manejen solos en batalla, y Hilbert entonces recuerda que apenas hace unos minutos había corrido a algunos Mandibuzz con el Atactrueno de Pikachu. Hilbert se da cuenta que lo único que tienen que hacer es espantar a todas para que no quieran regresar.
Él interrumpe la discusión y saca a la Pokémon de nuevo, y los dos corren a buscar el lugar donde estén la mayoría de las Mandibuzz. Dawn al principio sigue molesta, pero ella también decide sacar a su Piplup y su Snivy. Cuándo éste último sale, ella se da cuenta que no ha planeado lo que ella y Snivy harán en su siguiente Musical.
—Corte comercial—
—Segundo acto—
Después de correr algunos de metros, Hilbert se da cuenta que las Mandibuzz han dejado de acercarse. En cambio, todas las Pokémon vuelan hacia una especie de "claro" en el centro de la zona, entre algunas altas estructuras de acero, incluyendo las que estaban bloqueando la salida. Él entonces le dice a su compañera que es su oportunidad para dejar el lugar y continuar su camino, pero Dawn le dice que no dé por sentado que las Pokémon no volverán. Hilbert ve lógica en eso, y dándose cuenta del silencio en el que se quedó el lugar, no puede evitar murmurar que algo anda peor que cuando llegaron.
Nuestros héroes se quedan en silencio por unos segundos. Entonces, Pikachu escucha algo en la distancia. Ella le hace señas a Hilbert, Dawn, y sus Pokémon para que la sigan.
Toda la parvada se ha reunido alrededor de un contenedor de basura que está casi vacío. Una Vullaby encuentra un sándwich a medio comer e intenta terminárselo, pero otra Vullaby más grande se lo quita de la boca y se lo traga, haciendo que la Vullaby más pequeña se enoje. La grande le pega en la cabeza con una cáscara de plátano, haciendo que la pequeña se enfurezca y pelee con la grande.
En este momento llegan nuestros héroes. Viéndolos como amenaza, las Mandibuzz voltean a verlos y se preparan para una batalla, excepto por las Vullaby que están peleando adentro del contenedor.
Aprovechando que al parecer todas las Mandibuzz están reunidas en un mismo lugar, Hilbert le dice a Pikachu que las espante: la Pokémon suelta un fuerte Atactrueno que hace que casi todas las Mandibuzz escapen, excepto las tres más grandes de la parvada.
Las Vullaby también salen del contenedor cuando ven lo que pasa, pero mientras vuelan con gran dificultad por sus pequeñas alas, la grande le da un zape a la chica, y las dos pierden el balance y se tienen que detener en una viga muy alta cerca del contenedor. Ambas se ven asustadas, pero cuando ven abajo hacia el contenedor, recuerdan que estaban por pelear. La grande es golpeada primero por la pequeña con Ataque Fatuo, pero hace poco daño y la grande usa Ataque Furia
Mientras tanto, en el suelo, las tres Mandibuzz se paran en las orillas del contenedor. La que está en medio ataca con Corte Aéreo*, pero Pikachu evade y carga el Atactrueno que, sin embargo, explota en el aire cuando choca con el Pulso Obscuro* de la Mandibuzz de la izquierda. Dawn llama a Piplup y le ordena que use Escaldar, quemando a la de la derecha, que responde usando Remolino, rápidamente mandando lejos al Pokémon. Ella tiene que sacar a Snivy y le ordena que use Constricción** en la que está lastimada, pero las otras intentan atacar. En ese momento llega corriendo Piplup, y Dawn le ordena que use Rayo de Hielo, congelando a una de las Pokémon, pero con el fuerte calor, el hielo en que ellas quedan cubiertas se derrite rápidamente. Hilbert entonces le ordena a Pikachu que use Electrobola. El ataque funciona con gran potencia, derritiendo pero lesionando gravemente a la Mandibuzz congelada, y obligándola a huir, dejando sólo dos Mandibuzz en pie.
Arriba, las Vullaby siguen pelando, aunque ambas están ya exhaustas. La Vullaby pequeña usa Desplumar, mientras que la grande evade y usa Halago*, confundiendo a la Pokémon. La grande entonces usa Ataque Furia de nuevo y lanza a Vullaby hacia abajo.
Y abajo, Snivy ha logrado seguir con la Constricción de Mandibuzz, pero la Pokémon, aún con esa desventaja, sigue tratando de pelear, forzando su ala para liberarse y usar Corte Aéreo. Simultáneamente, la otra está peleando con Pikachu. Hilbert le ordena que use Electrobola una vez más, y la Pokémon Ratón comienza a cargar el ataque, pero ella voltea a ver a las Vullaby peleando y ve a la Vullaby pequeña caer, por lo que en lugar de atacar, ella corre a rescatar a la Pokémon saltando en el aire y tomándola con el cuerpo. Cuando ambas están seguras, la Mandibuzz usa Pulso Obscuro, lastimando a las dos.
—¿¡Cómo puedes hacerle eso a una de las tuyas?! —exclama Hilbert, quien después de esto ve como la Vullaby responde usando Ataque Furia. Entonces la otra Mandibuzz usa Ataque Fatuo en Vullaby, dejando a Snivy de lado. Para evitar que la Pokémon, una Vullaby más pequeña de lo normal, se lastime, Hilbert le ordena a Pikachu que la quite y la traiga junto a él y que cuando ya esté fuera de peligro use Atactrueno. Pikachu acata las órdenes y ambas Pokémon son lastimadas gravemente y se ven obligadas a huir también.
—¡Eso es! Ahora sólo hay que decirle a Gerry que las invasoras se han ido y podremos continuar —dice Hilbert
—Corte comercial—
—Tercer acto—
Gerry sale de su oficina y le dice a nuestros héroes que los trabajadores les ayudarán con los Pokémon.
—Ya espantamos a los Pokémon —responde Dawn
—Y también derrotamos a unas tres Mandibuzz muy grandes —dice Hilbert, mientras cura a Vullaby con una Poción —Creo que esas eran las 'hembras alfa'. Y ahora que ya no están, me parece que nos tenemos que ir
—¡Lo único que hicieron fue enojarlas más! —contesta Gerry —Ellas viven de nuestro miedo. Hacerles frente fue lo primero que hicimos, ¡y mira como quedamos! Ellas van a volver en cualquier momento.
Decenas de trabajadores salen de sus vehículos y se acercan con Gerry para pedirle instrucciones. Él les dice que por ahora hay que tratar de continuar y seguir soportando a las Mandibuzz. Ellos muestran molestia, mientras que Hilbert y Dawn se ven pensativos y frustrados.
—Chale, tantos problemas en un día hacen que me de hambre. No hemos podido ni desayunar. La cafetería estuvo cerrada todo el día —dice uno de los trabajadores mientras saca un sándwich —Ya no hay diotra. Me lo voy a tener que comer aquí
En el momento en que el trabajador intenta morder el sándwich, todos sus contenidos se resbalan y caen en el suelo. Y Vullaby, aún hambrienta, salta de los brazos de Hilbert, quien la estaba curando, y corre a comerlos. Cuando él la ve haciendo esto, se le ocurre una idea: él recuerda que Gerry les dijo que a la parvada le encanta comer las sobras, y también recuerda que el contenedor donde estaban todas reunidas lucía casi vacío. De esa forma el idea un plan.
—Ya hiciste mucho hoy, joven —dice Gerry —No queda más que resistirnos
—No, no, no. Yo creo que es buena idea —insiste Hilbert —Hay que dividirnos en dos equipos; unos vamos a distraer a los Mandibuzz cuando lleguen, y los otros van a hacer sobras de comida para dárselas a las Pokémon.
Hilbert le dice a Dawn que como ella es buena cocinando ella debería ayudar en la cafetería con lo de las sobras, mientras él se queda a esperar a las Mandibuzz.
—Clásico. La mujer se queda en la cocina —dice Dawn. Ella aún sigue molesta con la forma en la que Hilbert se comportó antes de la última batalla
—A mí tampoco me gusta cómo suena, pero yo muy apenas puedo hacer una sopa instantánea —él le dice —Necesito que ayudes a hacer comida para los albañiles. Sírveles más de lo que puedan comer para que sobre mucho. Eso lo vamos a poner en un contenedor. Sacamos el contenedor de aquí y las Mandibuzz se irán persiguiendo la comida.
—Está bien —ella dice, después de pensarlo un momento —Todos los que tengan hambre, síganme a la cafetería. Los que puedan aguantar un poco más sin comer, quédense con Hilbert.
Dawn entonces dirige a todos los trabajadores hambrientos a la cafetería del lugar, que consiste de un gran toldo blanco con una cocina y mesas adentro.
Hilbert le pide a Gerry que acompañe a Dawn en la cocina, y le dice que él se encargará de la segunda fase del plan. Gerry le entrega un walkie-talkie a Hilbert y se marcha.
Y como Gerry dijo, las Mandibuzz empiezan a regresar. Al menos 30 de ellas se hacen presentes, incluyendo la Vullaby grande que estaba peleando con la Vullaby que ahora está del lado de Hilbert, y las tres líderes que Pikachu había forzado a huir previamente. Hilbert le dice a Pikachu que se concentre en las líderes. Piplup también decidió unirse al equipo de Hilbert, y la Vullaby pequeña también quiere pelear. Todos los trabajadores que se quedaron sacan a sus Gurdurr, de los cuales hay doce.
Una de las líderes reconoce a uno de los Gurdurr como el Pokémon con quien ella había peleado por territorio, y ataca con Pulso Obscuro, pero el Pokémon especie Musculoso aguanta y usa Karatazo*, dañando moderadamente a la oponente que contesta con Desplume, que en cambio daña fuertemente a Gurdurr.
Hilbert le ordena a Pikachu que use Electrobola en esa Mandibuzz, mientras todos los demás Gurdurr usan Corpulencia para subir sus estadísticas de ataque y defensa.
La Vullaby grande encuentra a la pequeña y las dos continúan su batalla. Esta vez, la pequeña logra ganar noqueando a la grande usando Ataque Furia seguido de Ataque Fatuo que golpea al contrincante de forma crítica. Hilbert la ve y se impresiona mucho con la pequeña Pokémon que de inmediato regresa hacia él.
Mientras tanto, Gerry y Snivy le están ayudando a Dawn a preparar el almuerzo para los muchos trabajadores hambrientos. Para maximizar la cantidad de sobras, ellos deciden hacer un almuerzo de tres tiempos; Snivy ayuda a cocinar y servir las entradas con la ayuda de su Látigo Cepa, mientras Gerry y Dawn tienen además la compañía de otros cocineros para terminar los platos fuertes y los postres.
Cada plato de entrada es lo suficientemente grande como para ser el plato fuerte, por lo que un trabajador pregunta por qué tanta comida. Dawn entonces les dice a los trabajadores que todo lo que dejen se lo darán a las Mandibuzz.
Afuera, los Gurdurr están resistiendo los ataques de las Mandibuzz. Pikachu y Piplup han ayudado bien; la Estática de Pikachu logró paralizar a algunas, mientras que Piplup ha usado su Rayo de Hielo para ir frenando el movimiento de las Pokémon. Los Gurdurr también logran rodear a las Pokémon, y Pikachu amenaza haciendo chispas cuando una de ellas trata de volar.
Hilbert se da cuenta que han controlado con éxito a la parvada, y decide que es hora del segundo paso del plan, así que saca el walkie-talkie y llama a Gerry:
—Hemos encerrado a la parvada. Coman la comida, pero dejen algo. Todas las sobras las van a poner en el contenedor con ruedas más grande que encuentren —él dice.
—Muy bien, ya estamos por acabar. Después de eso, ¿qué sigue? —contesta Gerry
—Tiene que remolcar el contenedor con una camioneta. Nosotros vamos a dirigir a las Mandibuzz hacia ella. Ellas van a ver las sobras y no van a dudar en seguirlas. Usted maneje hasta el pueblo donde dice que las halló, deje el contenedor ahí y regrese.
Gerry entonces llama a un par de trabajadores y les dice que tienen que remolcar el contenedor.
Mientras, Hilbert les dice a los trabajadores que tienen que mover a las Mandibuzz. Entonces los trabajadores le ordenan a los Gurdurr a que guíen a las Pokémon hacia la cafetería, donde espera Gerry con la camioneta. Como dijo Hilbert, las Mandibuzz se emocionan al ver las sobras.
Hilbert le dice a los trabajadores que suelten a las Pokémon: los Gurdurr se apartan y las Mandibuzz están libres. Gerry entonces arranca y maneja hacia el norte rumbo al pueblo fantasma. Y de igual manera, como Hilbert predijo, todas las Mandibuzz fueron siguiendo la camioneta. El camino está ahora desbloqueado y las cosas vuelven a la normalidad en el sitio de construcción. Viendo el peligro alejándose, todos celebran.
Hay una transición. Gerry vuelve sin el contenedor y le agradece a Hilbert por su ayuda.
—Las Mandibuzz se pusieron muy felices. Ahora creo que sólo hay que ir a dejarles sobras de vez en cuando para que sigan igual —él dice
—No fui sólo yo —responde Hilbert —Dawn me apoyó a mí, y los ayudó a ustedes. Sin ella no hubieran hecho tanta comida
—Ay, pero si no hice nada —dice Dawn
—Me has aguantado desde que salimos de Nuvema —le dice Hilbert —Me porté mal hace rato. No debí aPerdóname, de verdad.
—Todos nos ponemos así de vez en cuando. Yo también me porté mal —ella dice —No te preocupes.
—Me gusta cuando dices eso. Lo dices mucho, pero puedo ver que de verdad estás segura de ti misma cuando lo haces —Hilbert concluye
Justo después de esto, la pequeña Pokémon trata de atraer la atención de Hilbert. Él se sorprende de que Vullaby se quedara, y le pregunta si es que ella no quiere volver con la parvada, a lo que ella asiente.
—Creo que quiere viajar contigo —dice Dawn
—¿Es eso cierto Vullaby? —pregunta Hilbert a la Pokémon, quien asiente de nuevo. Hilbert entonces saca una Pokébola y Vullaby fácilmente se deja capturar por ella.
Dawn felicita a Hilbert por su captura, y después le dice a Snivy que el Musical en la Zona Desierto será pronto y que tienen que prepararse para él. Ella dice que trabajarán en su rutina tan pronto como lleguen.
El narrador cierra el episodio, diciendo que espera que la nueva Vullaby de Hilbert le sea de gran ayuda como nueva compañera en su viaje, y esperando que Dawn pueda prepararse bien para su siguiente desafío.
«Esta historia continuará»
—Ending: Pockettaari Monsutaari
—Preview del siguiente episodio: "¡Esta es la Zona Desierto! ¡Hora de bailar!"
Dawn: —¡Muy bien, Snivy! ¡Aquí estamos! ¡La Zona Desierto! Y mira nada más quien está aquí… ¡Hola May!
May: —¡Dawn! ¿Estás lista para el Musical? ¡Ya solo quedan unos días! Y por supuesto que nosotros estamos listos. ¿Verdad, Scraggy?
Scraggy: (sin pensar) —Scraaaa-
May: —Ay, por favor… ¡Muestra algo de entusiasmo!
Bianca: Yo y Musharna estamos más que listas. ¡Por nosotras ni se apuren!
May y Dawn: —¿¡Bianca?!
Bianca: Es mi nombre. No lo gasten.
May: ¿Qué te pasó? No eras así
Bianca: Ustedes no saben cómo era… ¡Pero lo que sí deben saber es que vengo con todo el FUA!
May y Dawn: —¡Nos urge ensayar! No se pierdan el siguiente episodio: "¡Esta es la Zona Desierto! ¡Hora de bailar!"
「みんなポケモンゲットだぜー!」
—Fin del episodio—
Notas:
Desplumar = Picoteo. Traducción propia, porque Picoteo se puede confundir con Picotazo.
Corte Aéreo = Tajo Aéreo
Pulso Obscuro = Pulso Umbrío
Constricción = Repetición (Constricción). El nombre de este ataque en Latinoamérica es Envoltura, pero esa traducción no me agrada. La traducción correcta, Constricción, sólo se usa desde la sexta generación. Como este es un trabajo basado en la quinta, lo correcto sería decir "Repetición" pero eso me agrada menos. Entonces, me tomé la libertad de ponerle "Constricción".
Igual que con el 12, este episodio no me gusta mucho. Recuerdo que batallé para escribirlo (aunque no batallé tanto como con el 17… ese me tomó como un mes). Todavía hoy tuve que hacerle más cambios, y aun así me parece algo complicado de seguir. Es muy largo y no pasan muchas cosas importantes.
Si tienen problemas con la claridad, por favor discúlpenme. Lo que viene está mucho mejor.
De igual forma, ¡muchas gracias por leer!
