¡Golpe bajo!

—Por... Por mi culpa... —Yuuri desvió la mirada—, pero... lloraste.

—Yo no soy un príncipe, Yuuri —declaró Viktor, esforzándose por no reír.

Yuuri fue a refutar, mas lo reconsideró y pareció llegar a la conclusión de que el mayor estaba en lo cierto.

—Entonces, es aún peor.

—¿Disculpa? —Viktor parpadeó, enarcando ceja— ¿peor?

—Así es —Yuuri devolvió su oscura mirada a la clara de su prometido—, es diez veces pero que un rey llore a que lo haga un príncipe —y, sonriendo, agregó— aunque yo no soy ni lo uno ni lo otro.

—Príncipe —dijo Viktor.

—Rey —contraatacó.