Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Ya no se que mas decir a ver cómo termina esto…


CAPÍTULO 14

DECISIONES QUE DUELEN

Después de la partida de los monarcas de Narnia hace tres semanas, tanto Susan como Lucy tenían una mirada especial, pero era más notoria en la pequeña de los Pevensie sus ojos ya no eran los mismos alegres de siempre.

Lucy tenía en sus manos la carta que Rilian le entrego al partir, era la decima vez que la leía y también de nuevo las lagrimas se hacían presentes por aquellas palabras que estaban en aquel pedazo de papel, se había mojado tantas veces que ya era poco legible, pero lo que decía era mucho más que una simple despedida.

Mi amada Reina Lucy:

Hoy empiezo sufrir de nuevo ¿sabes por qué? Porque de nuevo me han quitado a la mujer que amo y aunque me duela debo de dejarte, aunque sé que esto me dolerá debo de hacerlo, escribo con el corazón en la mano, cada palabra que pongo en el papel es como si una daga me desgarrara por dentro, mis ojos no pueden ver a causa de las lágrimas, parece que la historia de amor se volvió a repetir pero como el gran León dice las cosas no suceden dos veces de la misma manera, la diferencia es que lo nuestro se termino y no se volverá a repetir, lamento que tengas que leer esto en lugar de que yo te lo diga en persona pero entiéndeme soy débil ante ti, tú eres mi debilidad, mi vida y te has convertido en mi todo, odio pensar que jamás tendré de nuevo tu sonrisa cada mañana, esos ojos que me hacían recordar quien soy en verdad y sacaban lo mejor de mí y lo más importante ya no estarás junto a mí. Pero estaré ahí aunque no me veas estaré ahí en tus logros y en tus decaídas, claro con el pensamiento porque no puedo estar contigo...

TE AMO mi reina valiente y bella, nunca dejare de pensar en ti, nunca dejare de quererte vivirás siempre en mi corazón amor mío, créeme aun no he partido y ya no aguanto estar lejos de ti.

Rilian

La cerro una vez más y abrazo aquel pedazo de papel que para otros no significaba nada pero ella necesitaba tenerlo cerca ya que sentía a su corazón revivía cuando leía aquellas palabras.

-De nuevo estás leyendo esa carta, Lucy –decía una preocupada Susan que acababa de entrar a la habitación.

-Déjame en paz –decía molesta Lucy

Susan al escuchar esto no quiso decir nada más, solo se acerco poco a poco y la abrazo primero el rechazo fue inmediato pero después solo abrazo a su hermana y se limito a llorar y sacar todo lo que sentía y no había podido sacar en las últimas semanas.

-No te preocupes llorar te hará bien –decía Susan tratándola de consolar y consolarse a sí misma, tratando de retener las lágrimas.

-Lo siento pero no lo puedo evitar, lo extraño, necesito que este aquí, ahora en verdad sé lo que se siente un corazón roto –decía entre sollozos

-Lo sé, yo también lo necesito Lucy, necesito que Caspian este conmigo que me acompañe cuando nuestro bebe nazca, lo necesito cerca de mí –decía Susan tratando de reprimir el llanto pero no pudo.

Lucy se sintió un poco mal ya que en las últimas semanas había estado solo pensando en ella siendo un poco egoísta con todos pero más con su hermana mayor ya que ella también perdió al amor de su vida por segunda vez, así que la abrazo más fuerte para tratar de consolarla y consolarse a sí misma.

De repente Susan se separo de Lucy para pararse ya que un dolor llego a ella, se sintió débil pensó que recostándose un momento en la cama disminuiría, pero en lugar de disminuir fue creciendo hasta que de repente sintió que algo caliente se deslizaba entre sus piernas, cuando observo solo vio un poco de liquido transparente, miro a su hermana asustada ya que sabía lo que pasaba.

-Lucy, ve con papá y dile que prepare el auto es urgente –decía con un poco de calma

-Pero que te pasa ¿te encuentras bien? –preguntaba Lucy asustada y paralizada al ver a su hermana que volvía a recostarse y estaba pálida y sin aliento por el dolor que le había vuelto.

-¡LUCY RÁPIDO QUE TU SOBRINO ESTA A PUNTO DE NACER! –ordenaba Susan con algo de dificultad porque la ultima punzada fue más fuerte.

Lucy solo salió corriendo llegando hasta su padre para decirle lo que pasaba con su hermana, en ese momento toda la familia Pevensie se movilizo y en pocos minutos todos se encontraban en la sala de espera del hospital esperando al nuevo miembro de la familia.


(Narnia)

Han pasado un poco más de dos años aquí en Narnia, cuando volví las cosas se complicaron un poco con el reinado pero al final pudimos vencer al mal, era un tipo que tenia la fuerza para desaparecer a todos los reyes de Narnia tomando mas los miedos para volverse fuerte y crear una nueva Narnia con las más obscuras fuerzas, pero gracias a que los narnianos y los que pudieron esconderse por un tiempo se unieron a nuestra batalla y logramos derrotarlo ya que su punto débil era el amor.

Estoy en uno de los balcones de Cair Paravel que tienen vista hacia la playa, las cosas se han normalizado aquí en Narnia, ya quedo claro que mi aun esposa no se encuentra en este mundo y quien la secuestro es un tipo mucho más poderoso, ahora nos hemos puesto a investigar para dar un mensaje a cualquiera de los reyes para que la busquen y derroten a ese ser malévolo.

Un suspiro llega a mí recordando aquella reina que siempre estuvo en mi corazón y creo que por los días que pasaron aquí ya mi nuevo hijo nació, espero que se parezca a su madre y sea una niña, una pequeña Susan sería algo mágico. De repente siento que mis ojos se humedecen por los recuerdos las lagrimas se hacen presentes, me observo a mí mismo y veo que mi apariencia física se nota el cansancio y la vejez.

-Papá ¿te encuentras bien? –dice un recién llegado Rilian al verme un poco decaído

-Si hijo, pero sabes nunca podre olvidarla –tratando de evitarlo para que no me vea llorar

-Lo sé y te entiendo, ya han pasado más de dos años aquí en Narnia y aquel sentimiento sigue presente como si hubiera sido ayer –notando un tono más triste al decir lo último

-Bueno hay que cambiar un poco de tema, ¿Cómo te fue cazando con el fauno Albert? –dije para hacer que mi hijo se le olvidara un poco, no quiero deprimirlo también.

-Es un fauno medio raro pero tiene una puntería fabulosa, te puedo decir que la caza tuvo frutos –decía animado

-Sí es un poco raro, otra cosa antes de que se me olvide necesito que vayas a la cámara de tesoros y traigas los objetos de los reyes antiguos para colgarlos en donde deben de ir –dije ordenándole una tarea que sabia la iba a realizar rápidamente ya que recordaría un poco a Lucy y se reanimaría.

-Claro –dijo emocionado y salió corriendo

De nuevo quede solo y mis pensamientos volvieron aquella dama que alguna vez fue reina de estas tierras y era apodada "la benévola".

Siempre yo y mis pensamientos de repente sentí que alguien me miraba, al voltear me encontré al gran León Aslan observándome con su mirada tierna, me incline enseguida para hacerle reverencia.

-Querido Rey Caspian veo que tu mirada no ha cambiado mucho y tu hijo sigue sin poder recuperarse del todo de aquella herida de amor que le provoqué al separarlo de la Reina Lucy, pero como saben las cosas no suceden dos veces de la misma forma y creo que es tiempo de reflexionar y hacer que el mundo cambie para el bien de los dos –decía sabiamente

-No entiendo lo que tratas de decir –pregunte un poco confundido con lo que acababa de decir el gran León

-Qué bueno que llegas príncipe –dándole la bienvenida a mi hijo

-¡Aslan! –exclamo Rilian al mismo tiempo que se inclinaba ante él

-Como le decía a tu padre nada sucede de la misma forma dos veces, felicidades rey Caspian eres padre de un hermoso niño –no pude dejar de sentirme emocionado al escuchar eso –pero como sabemos no se puede regresar a las tierras donde pertenecen los reyes antiguos pero conocen esto –hizo señas a un fauno para que trajera una caja de madera con un cerrojo en forma de armadura dorada.

Cuando lo abrió se vio una sortija ya conocida similar a las que teníamos para regresar a Narnia, pero esta sortija era un poco diferente porque la perla que tenia era más grande y tenía un color extraño pero brillaba.

-Y ¿Qué tenemos que hace con eso? –preguntaba desesperado Rilian

-Mi querido príncipe se cuanto extrañas a la reina Lucy y tu padre a la reina Susan pero solo uno puede regresar a Londres, solo uno puede retornar aquel mundo, tienen doce horas para tomar una decisión, solo hablando con su corazón sabrán la respuesta, pero sean consientes que jamás podrán regresar a Narnia y que uno de ustedes tiene que gobernar este mundo mágico, se que tomaran la mejor elección –concluía sabiamente.

-Pero Aslan… -al decir esto observamos que había desaparecido

Yo sostenía aquella caja como algo que me fuera hacer daño, mi hijo solo volteo hacia el horizonte y se quedo viendo como caía el sol.

-Papá creo que tú deberías ir, es la mejor elección –decía con voz seria

Cuando escuche lo que dijo solo sentí rabia por sentirme egoísta y pensar en volver, mi hijo también estaba sufriendo y él tenía derecho de volver.

-No, lo harás tú Rilian, comprendes –lo tome de los hombros –tú eres joven y podrás hacer una vida con Lucy y le puedes hablar a tu hermano de mi y podrás buscar a tú madre, sabes que te amo y siempre te tendré en el corazón –dije y se escucho más como una orden que como un consejo

-Está bien –dijo y se me quedo mirando de forma extraña.

Rilian tomo el anillo y después hizo un movimiento en el pensé se podría el anillo pero me tomo la mano derecha y metió el anillo a la fuerza, yo trate de sacarlo pero el anillo me empezó a envolver como en un remolino, vi como mi ser se empezó a desaparecer poco a poco.

-¿Por qué Rilian? –dije y sentí que las lagrimas se hacían presentes.

-Porque yo sé lo que es vivir sin un padre, TE AMO PAPÁ, busca a mamá y dile a Lucy que siempre la amare y jamás la olvidare… -solo escuche al final un leve adiós y todo desapareció.

De repente abrí los ojos estaba frente un edificio, era como una construcción antigua, sabía que estaba en otro mundo, no pude dejar de sentirme triste y caí de rodillas, Rilian mi hijo se sacrifico por mí, sacrifico su amor por mí, no era justo.

-¡ASLAN SI ESTO ERA LO QUE QUERIAS, AQUÍ ESTOY Y LAS COSAS NO SUCEDEN DOS VECES DE LA MISMA FORMA! –grite a la vez que le daba un golpe al piso haciéndome daño en la mano, desgarrándola haciendo un corte donde salía un poco de sangre.

No podía ponerme de pie, mis lágrimas bañaban mi rostro y no sabía dónde estaba ni como podía llegar a la casa de los Pevensie. De repente sentí una mano en mi espalda, volteé enojado para ver quién era el tonto que me quito de mi dolor en ese momento, cuando mis ojos vieron de quien se trataba dieron otro giro.

-¡Peter! –se escucho como un suspiro y me lancé a sus brazos para llorar como un niño

-Caspian ¿Qué paso? ¿Por qué estás aquí? –preguntaba asustado al ver mi reacción por lo que me separe y me limpie rápidamente las lagrimas.

-Lo siento, es una larga historia pero creo que ahora no me iré jamás –dije algo enojado

-¿Pero cómo? No entiendo acaso la guerra termino en Narnia –Peter seguía anonadado

-Si ya termino después a los dos años por fin tuvimos paz, después te contare la historia

-Que bien que estés aquí ¿y dónde está Rilian? –toco el punto débil en ese momento

-Rilian mi pequeño… no pudo venir, ni nunca lo hará solo podía volver uno y me toco a mí –dije con sentimiento

-Lo siento mucho Caspian, pobre de mi hermana, después hablamos de eso, qué bueno que estas aquí –dijo emocionado

-¿Por qué? ¿Dónde estamos? –pregunte con inquietud

-Estamos en la entrada del hospital donde esta… bueno –se puso nervioso –donde está tu otro hijo, que por cierto se parece a Susan –dijo muy alegre

-Pues vamos que esperas para guiarme –la emoción volvió a mí

Me tiro para que lo siguiera, al pasar aquella puerta de madera vi un pasillo blanco iluminado que daba a muchos cuartos era raro, cruzamos todo el pasillo girando al lado derecho donde al fondo pude reconocer rápidamente al jefe de la familia Pevensie, cuando me vio se quedo en shock al principio pero después llego y me dio un fuerte abrazo y un apretón de mano.

-Qué bueno que estas de vuelta, felicidades es un niño –dice feliz el padre de Susan

-Sí es una larga historia, pero ¿Dónde está Susan? Necesito verla y a mi hijo –esto último sonó triste.

-Está en aquella habitación –me mostro una puerta que estaba frente a nosotros –solo que la abuela y la tía no sean separado ni un minuto del bebé y aquí entre nosotros Edmund esta como un niño con nuevo juguete no ha querido salir del cuarto poniendo de pretexto que quiere ayudar a su hermana –decía divertido

-Si nosotros no la hemos pasado toda la noche aquí afuera ya que desde que nació el bebé esos tres se la han pasado dentro con Susan –decía Peter

-Ya no lo abrumes más y déjalo que pase con su otro hijo y por cierto ¿Dónde está Rilian? –dijo el señor Pevensie preguntando algo que hubiera querido evitar ese tema.

-Rilian no pudo venir, es una larga historia solo les puedo decir que perdí a un hijo y gane otro –mi voz sonó triste y una lagrima corrió por mi rostro

-No me digas que se Rilian esta… ya sabes -preguntaba asustado el señor Pevensie

-No, no está muerto –suspiro aliviado el padre de los reyes antiguos –solo que el destino es injusto y solo había cupo para uno en el viaje de regreso, una cosa esta bien que esta vez yo ya no me voy a ir, ya no puedo regresar a Narnia pero lo peor es que nunca podre ver a mi hijo de nuevo –explique lo más tranquilo aunque sentía morirme por dentro.

-Lo siento mucho Caspian, entiendo lo que te pasa porque yo también soy padre –me dijo al tiempo que me abrazaba.

-No importa ahorita debo de estar bien y conocer a mi otro hijo –dije un poco más tranquilo dirigiéndome hacia la habitación.

Mis manos temblaban no sabía cuánto tiempo había transcurrido aquí en este mundo, cuando gire la perilla de la puerta lentamente, fui entrando poco a poco como si entrara a un portal, al estar dentro cuatro rostros desconcertados se me quedaron viendo como si un fantasma se hubiera aparecido frente a ellos. Yo pasaba la mirada de uno a uno no sabía que decir después de tanto tiempo. Susan seguía igual de bella como siempre, tenía a nuestro hijo en sus brazos, Edmund y Lucy estaban a los lados de la cama donde se encontraba mi corazón y su madre estaba muy cerca de la puerta, solo que yo estaba en paralizado no sabía qué hacer.

-¡Caspian! –dijo anonadado Edmund

-Hola –solo salude sin pensar

-¿Qué haces aquí? ¿Por qué regresaste? ¿Qué paso? –preguntaba Lucy

-Estoy aquí porque Aslan así lo quiso y como él alguna vez dijo las cosas no suceden dos veces de la misma forma, la guerra termino en Narnia, solo nos queda un solo enemigo pero está aquí en Londres y espero salvar a Liliandi, espero que siga viva –dije tratando de evitar el tema que los ojos de Lucy suplicaban que dijera ¿Dónde estaba Rilian?

-Así que solo falta el tipo que secuestro a Liliandi y a Rilian de niño y hablando de él ¿Dónde está? –dijo Edmund haciendo la pregunta que tanto evitaba.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, no podía decir que ya no volvería, que nunca lo volveríamos a ver.

-¿Dónde está Caspian? No me asustes –pronuncio asustada Lucy

-Lo siento Lucy, Rilian… ya nunca lo volveremos a ver pero sé que él te amaba y siempre lo hará –dije con voz melancólica

Lucy al escuchar mi respuesta solo hiso un movimiento, camino unos pasos y callo desmayada frente a su madre, pronto solicitaron la ayuda de un doctor, por mi parte rápidamente me acerque con la madre de mi hijo para abrazarla y que ella me diera su apoyo, cuando vi al bebé que tenía en sus brazos recordé la primera vez que Rilian estuvo en mis brazos.

Cuando por fin Lucy despertó y yo ya estaba un poco más tranquilo las preguntas empezaron para que les explicara porque estaba de vuelta y que había pasado con mi hijo Rilian.

-La guerra en Narnia termino rápido ya que lo destruía al enemigo era el amor, pero después de dos años tanto Rilian como yo no teníamos la paz necesaria para poder gobernar aquellas tierras, solo pensábamos en dos reinas así que al ver nuestra pena Aslan decidió dar una oportunidad más pero esta vez sin retorno y solo a uno de los dos, fue cuando supe que ya había nacido mi hijo pero yo quería darle la oportunidad a Rilian porque yo sabía que era estar sin el amor de tu vida, yo sabía perfectamente que iba a sufrir por estar lejos de Susan y de mi hijo pero no importaba no quería ver sufrir a mi otro hijo –de nuevo los ojos se me llenaron de lágrimas –así que fue algo rápido Rilian tomo el anillo pensé se lo iba a poner pero hizo un movimiento rápido me tomo la mano y lo metió a la fuerza, cuando menos lo pensé yo estaba desapareciendo y solo escuche que dijo que me amaba y que no quería que su hermano estuviera sin un padre como él pero también que te amaba y jamás se olvidaría de ti –concluí mientras Susan se sentaba en la cama para abrazarme.

Al escuchar mi historia todos se quedaron cayados, Peter y Edmund se disculparon diciendo que tenían que tomar aire fresco, los padres de Susan solo abrazaban a su pequeña hija que estaba triste y no paraba de llorar, Susan solo me abrazaba sin decir ninguna palabra limpiándose las lagrimas disimuladamente para que a mí no me afectara, yo tenía a nuestro hijo en brazos viendo que a él no le afectaba nada.

De repente entre tanto drama se abrió la puerta violentamente era Edmund que estaba algo golpeado y le salía sangre del labio inferior, cuando lo vimos rápidamente nos pusimos en alerta.

-¿Qué paso Edmund? –pregunto impaciente Susan

-Peter, secuestraron a mi hermano y no pude hacer nada ante él –decía asustado y enojado Edmund

-Pero ¿Cómo? –decía sin creer el señor Pevensie

-Sí el mismo que secuestro a Liliandi –dijo con rabia Edmund

Todos nos volvimos alertas y de nuevo el miedo recorrió nuestros rostros.


Estaba en cuarto frio y obscuro, se sentía mal físicamente el tipo que secuestro a la esposa de Caspian también se lo había llevado a él y le había hecho daño la pierna donde lo apuñalo le dolía profundamente, quiso hacer un movimiento para arrancarse las cadenas que tenía en las muñecas pero lo único que provoco es hacerse daño y acabar con su fuerzas, hasta que escucho que alguien se aproximaba.

-No lo intentes, te quedaras sin fuerzas –dijo a lo lejos una voz como de una mujer que ya conocía

-¿Quién está ahí? –pregunto con rabia Peter

-No te acuerdas de mi verdad Rey Peter –respondió aquella dulce voz

-Awwww! No dime ¿Quién eres? –volvió a preguntar

-La es… ex esposa del rey Caspian –respondió

-Liliandi –dijo el rey Peter que se quedo con un suspiro.

Había encontrado a la esposa de Caspian pero ahora él también estaba secuestrado, herido y cansado, y no sabía que tenía que hacer para escapar y matar al enemigo.


Sorry por no actualizar rapido

pero es que de verdad creo tengo mas tiempo

cuando estoy en la escuela que de vacaciones

nos vemos en el siguiente

espero que les guste