Hola, soy ichirukista lml y especializo en el género: Drama, romance aunque tendrá un poco de combinaciones :3 cada segundo día subiré capítulos, espero que les guste lo que escribo para ustedes *u* y no se les olvide! dejen sexys reviews y así :3 sean buenos conmigo.

N/A 2: Los personajes que estarán involucrados aquí, son de tite kubo-sensei.

—Capitulo 14: Sentencia—


En el capitulo anterior: A la distancia volvía su mirada hacia la pelinegra con dolor en su mirar y el rostro cubierto de lagrimas, observando como ella se elevaba por los cielos una vez mas, pero esta vez para no volver mas al día siguiente, el sabia que ese día quedaría grabado por siempre en su mente y en su corazón, pues ese día... quedaron sus sueños rotos.


"Cielo sin sol, noche sin luna, atardecer sin color... promesa sin cumplir, simplemente no se como pude hacerle esto... el no se lo merecía, el solo es un niño" Reclamándose mentalmente y sintiéndose la peor persona del mundo, cruza junto al pelinegro las imponentes puertas de la sociedad de almas. preocupada por lo que pasaría con ichigo, incluso mas que por lo que estaba a punto de ocurrirle a ella, pues el haber salido sin el permiso de su nii-sama a las afueras del sereitei ella sola, era incluso peor que el solo hecho de haber estado en contacto con humanos y eso meritaba un castigo... una sentencia.

Sintiendo como unos fuertes brazos la acorralaban en cuanto puso un pie en la sociedad, es esposada y traída ante la presencia de una silueta que poco a poco iba saliendo de entre las sombras —capitán kuchiki aquí esta la teniente rukia, ¿que es lo que quiere que hagamos ahora?— acercándose mas hacia la presencia de la pelinegra, quien estaba impactada por el solo hecho de pensar, el ¿que diría su nii-sama ahora que sabia que había desobedecido sus ordenes?, lo mas seguro era que ahora si, le rechazaran en su totalidad cualquier solicitud de ser una shinigami de vuelta, sus sueños e ilusiones perdidas de una vez y para siempre de parte del pelinegro, sin embargo aun tenia la esperanza de pedir ayuda a su ex capitán y así poder hablar a solas con el capitán general yamamoto genryusai y solo así... tener una nueva oportunidad y claro que se la daría, pues ¿como rechazarla ahora que poseía poderes?, eso era algo que aun tenia a su favor, asombraría a todos los presentes incluyendo a su nii-sama del repentino regreso de sus poderes, todo gracias a que se arriesgo a ir por sode no shirayuki, su tan querida zampakuto.

Serio y sin emoción alguna en el rostro, toma la barbilla de la pelinegra haciendo que así, ella pudiese ver sus ojos —rukia... me has decepcionado— sin poder articular palabra es sorprendida por un fuerte bofetada a manos del pelinegro, quien seguía sin mostrar alguna expresión, a excepción de la pelinegra que estaba con los ojos tan abiertos como platos, pues ella jamas hubiese imaginado que el enojo de su nii-sama fuera tal, que se atrevería a golpearla, jamas le había levantado la mano, jamas! y ahora... ahora lo hacia con determinación y sin arrepentimiento alguno.

—nii-sama...—

—byakuya, ¿que es lo que haces?— de inmediato un peliplata llega corriendo y muy exaltado, cubriéndose la boca con un pañuelo al toser fuertemente.

—ukitake, es mejor que te regreses de donde viniste, esto no es de tu incumbencia—

—no, claro que es de mi incumbencia!, ¿estas consciente de como estas tratando a tu hermana?, podrás ser el capitán de la sexta división y tener poder sobre tu escuadrón, pero quiero que tengas presente que ella alguna vez fue mi teniente y como tal, merece respeto!, te exijo en este preciso momento que le ordenes a los miembros de tu escuadrón que suelten inmediatamente a rukia!— corriendo como alma que lleva el diablo llegan casi sin aliento sentaro y kiyone, los terceros oficiales

—capitán ukitake, ¿se encuentra bien?, ¿por que no nos aviso que saldría?, se pudo haber lastimado—

—por favor retírense y no me traten como un inútil, estoy enfermo pero aun tengo fuerzas para defender a mi ex teniente por sobre lo que su hermano byakuya kuchiki diga!—

—capitán ukitake...— impresionada por la repentina aparición de su ex capitán, comienza a sentirse protegida por el, pues ahora mismo la estaba defendiendo de su hermano, el era confiable, "ahora o nunca" se repetía en su interior, alentándose para poder decirles al fin a todos los presentes que su huida al mundo humano no había sido de en balde, pues había conseguido transformarse en una shinigami de nuevo.

—capitán!... nii-sama, aquí frente a ustedes les pido que me den una oportunidad, por favor! yo se que no me eh respetado las reglas que se me han impuesto pero... les juro que no fue simplemente por rebeldía, sino por que tenia un motivo valioso por el cual ir al mundo humano, verán... yo...—

—calla ahora mismo! no me interesa oír tus pretextos, yo solo quiero que regreses ahora mismo a la mansión y vuelvas a tus labores como doncella, ahora mas que nunca estoy convencido de casarte con alguien de buen apellido, que te sepa controlar, alguien con carácter para que no te le escapes en tus arranques de locura, con el aprenderás a comportarte como lo que eres, una kuchiki y como tal, debes obediencia, lealtad y sobre todo educación, algo que se te a enseñado desde un principio por ende no permitiré que eches a la basura tantos años de esfuerzo y dedicación por convertirte en lo que tu apellido representa, debes de entender que no puede andar por ahí, portándote como una salvaje, peleando contra todos por cumplir un simple capricho.

—nii-sama, esta muy equivocado, tan solo déjeme explicarle que lo que yo hice, lo hice por..—

—ya te dije que no me interesan tus explicaciones, así que de una vez...—

—a ti no te interesaran sus explicaciones byakuya, pero a mi si! y por respeto a mi ya que estamos tratando entre iguales, te pido que la dejes continuar—

Quedando en total silencio, el pelinegro opta por cerrar los ojos y luego observar directamente a los ojos de la pelinegra, como tratando de recordarle que lo que había hecho estaba mal y que eso traería consecuencias a su regreso.

—continua rukia— le ordena amablemente el peliplata, quien la miraba atento a lo que ella dijera

—gracias capitán ukitake, lo que yo quiero explicarles es que eh recordado parte de mis memorias, ¿como?, no puedo explicarlo solo se que eh tenido sueños y en ellos e encontrado las respuestas a varias preguntas, incluso e visto a alguien familiar, recuerdos... pero aun no logro recordar sentimientos, solo vagas escenas de lo que fue mi vida anteriormente, amigos, experiencias, aventuras... casi todo. En uno de mis constantes sueños, se me revelo que mi zampakuto estaba en algún lugar recóndito de la ciudad de karakura, por eso volví a buscarla, yo no sabia donde se encontraba así que me dedique a buscarla hasta que por fin di con ella... si, es verdad lo que oyen, no les miento, ahora mismo tengo a sode no shirayuki en mi poder, hemos vuelto a ser una sola y con ello eh vuelto a ser una shinigami...— Ocultando el hecho de que no lo había hecho sola sino con ayuda de el capitán mayuri, ya que si lo hacia este tan bien se vería involucrado y la que saldría perdiendo seria ella y no el.

—entiendo, es por eso que decidiste ir al mundo humano a pesar de que se te había prohibido ir—

—exacto! y por ello mismo le pido por favor que me de una oportunidad mas—

—No! me opongo rotundamente a tu petición, capitán ukitake le pido de la manera mas amable posible que rechace inmediatamente lo que le acaba de pedir mi hermana, esto simplemente no lo podemos permitir!—

—por favor capitán...— A pesar de todo lo que le estaba diciendo el pelinegro, sus ojos y oídos veían y escuchaban a una sola persona... rukia, pues en su mirada expresaba una sensación de dolor y sufrimiento, ella no quería, ella no aceptaba su destino, ella era una guerrera, una soñadora a la cual no se le deberían de cortar las alas, quería volver a ser lo que fue y el no se lo negaría, a pesar de todo lo ocurrido anteriormente, a pesar de que el estuvo de acuerdo en borrar sus memorias, no podía seguir permitiendo que fuera atada a alguien que ella no amaba, era momento de comenzar a enmendar sus errores y que mejor manera que darle la oportunidad que ella tanto anhelaba. Sonriendo de manera cálida, se acerca a la pelinegra, inclinándose hacia donde ella estaba

—rukia... mírame, ¿entiendes que lo que has hecho no a estado bien a pesar de que los motivos que te impulsaron a hacerlo podrían ser validos?, ¿estas consciente de que esto merece un castigo? y ¿estas consciente de que si yo te acepto de nuevo en mi escuadrón ocasionaría riñas entre tu hermano y yo? y que todo lo que me pides no lo haría nadie en su sano juicio pues es obvio que el deber de una sociedad es mantener la paz no solo entre los demás, sino entre sus semejantes?— La pelinegra lo miraba triste por que sabia la respuesta que venia a continuación, un rotundo no

—si capitán, lo entiendo, entiendo que no me permita volver a mi antiguo puesto y discúlpeme por no haberme sabido comportar, ademas de haberle ocasionado problemas— bajando la cabeza

—que bueno que lo entiendes... eres tan inocente como lo has sido siempre por eso te digo que... estas dentro— mostrando una cálida sonrisa levanta a la pelinegra e intimida con la mirada a los miembros que aun la mantenían sujeta —Aléjense ahora mismo de ella— tomando las esposas listo para romperlas, aparece byakuya por detrás, deteniéndolo al instante —ni se te ocurra ukitake, no permitiré que desafíes mis ordenes, rukia no tendrá ninguna oportunidad por que yo lo digo, así me tenga que enfrentar al mismo...—

—¿que esta sucediendo aquí?— haciendo acto de presencia, el capitán general yamamoto

—nada importante capitán, solo que mi teniente rukia, de nuevo, nos quiere hacer una breve demostración de sus habilidades, pues vera.. a vuelto a ser una shinigami— sonriendo el peliplata rompe las esposas de la pelinegra, haciendo enfurecer mas a byakuya

—eso esta por verse, yo no puedo permitir que mi hermana sea de nuevo una shinigami...—

—¿y eso por que, capitán kuchiki?, si es verdad lo que dice el capitán ukitake, es mejor que le permita hacer una demostración de sus poderes— feliz por la actitud que estaba tomando su superior, el peliplata ayuda a levantarse a la pelinegra

—vamos rukia, muestra tu zampakuto— nerviosamente asiente ante las miradas de todos.

—esta es, sode no shirayuki— Mostrando una empuñadura blanca como la nieve, el filo de su hoja y el listón que acompañaba a su zampakuto

—me opongo!, que tenga su zampakuto de vuelta no significa que haya recuperado de vuelta sus poderes!— decía el pelinegro

—basta capitán kuchiki! le ordeno que se mantenga en silencio mientras yo doy las ordenes—

—capitán yamamoto, en mi opinión yo creo que si tanto quiere demostrar que ella no es apta para el cargo y yo quiero demostrar todo lo contrario a el, digo que deberíamos probar su fuerza y así decidir si es apta o no para el puesto, quiero decir...— interrumpiendo al peliplata, su mayor le interrumpe

—una batalla entre ella y algún teniente de la división, ¿no es así ukitake?—

—exacto!, pero antes que nada una pregunta, desde que llegue no e dejado de notar que hisagi no a parado de retorcerse de dolor, ¿es algo que deba revisar la capitana unohana?—

—no claro que no, solo que...aun sigo adolorido por la batalla de hace rato—

—¿que batalla hisagi?, ¿algún hollow que te haya causado problemas?—

—no, mas bien fue rukia quien me causo problemas, pues tuvimos un enfrentamiento antes de venir acá— brillandole los ojos como mensaje divino al peliplata, se acerca rápidamente al pelinegro y le pregunta cara a cara

—dime hisagi... ¿quien a resultado vencedor?— mirando a su superior y a ambos capitanes, algo incomodo por la respuesta

—rukia kuchiki...—

—¿lo oyó capitán yamamoto?, mi teniente a logrado vencerlo y ni siquiera tiene mucho que a recuperado sus poderes, eso merece una oportunidad ¿no es así?—

—en efecto—

—No!, eso no puede ser! ella no puede volver a ser una...—

—Silencio capitán kuchiki, esta es una decisión mía y de nadie mas, suficiente con haberle hecho caso en la anterior petición que me hizo hace tiempo, ¿o no se acuerda?—

—entiendo—

—ahora le pido que escuche mi sentencia con detenimiento antes de volver a mi recinto, señorita rukia kuchiki en vista de que a resultado ser apta para portar tal cargo y que su capitán no se opone a su regreso, yo tampoco me opondré, por ende le otorgo la total libertad de ser una shinigami o no nuevamente, asi como volver a ser la teniente del escuadrón 13. Cabe mencionar que estoy enterado de su contacto con un niño, estuvo al cuidado de el durante dos años, eso habla bien de usted de cierta manera, pero por otro lado a desobedecido a la regla de estar en contacto con los humanos, así que si quiere permanecer con el cargo que tiene ahora, debe de renunciar a la cercanía a futuro de usted y el niño cuando comience a cumplir sus misiones, ¿entendido?— asintiendo con un profundo dolor en su mirada, la pelinegra sigue culpándose en su interior el no poder cumplir con la promesa que le hizo al pelinaranja en su cumpleaños. —en consideración de eso, usted tendrá que quedarse en la sociedad de almas durante un periodo de siete años hasta que vuelva a aprender los conocimientos suficientes, ¿esta de acuerdo?—

Siete años, donde no volvería a ver mas al pelinaranja, donde dejara que el aprendiera a vivir sin ella, sin sus cuidados y pensando que era la peor persona del mundo pues lo abandono y falto a su promesa recién hecha, solo esperaba que urahara kisuke cumpliera con su palabra de cuidar de el, pues jamas se perdería que le pasara algo... sin embargo su decisión ya estaba hecha, ella aprendería a vivir sin el por el tiempo que le impusieran para algún día volver por el y pedirle perdón, no sabia como reaccionaria el pequeño, lo único que sabia era que ella volvería por el y para eso debía de hacerse una completa shinigami y lograr una posición en el sereitei de nuevo.

—acepto— se oyó la respuesta de la pelinegra, con determinación

—bien, entonces ya oyeron todos los presentes, la señorita rukia del clan kuchiki gracias a la aprobacion del capitán de la decimotercera división ukitake, sera la siguiente en postular para teniente dentro de los...— fue interrumpido al instante el mayor por el pelinegro quien miraba al peliplata sin expresión alguna e ignoraba a la ojivioleta —antes de que prosiga con su decreto, yo quiero hacer una breve pausa para decirle algo a mi hermana—

—esta bien, pero no vuelva a interrumpirme capitán kuchiki— asintiendo, se acerca a rukia

—antes de que se haga todo esto oficial solo quiero que sepas que no tendrás mi aprobación para ser la nueva teniente del treceavo escuadrón hasta que aceptes mi única condición para a probar toda esta locura que as planeado—

—nii-sama... entiendo, yo aceptare cualquier condición que me imponga para tener su aprobación—

—rukia, durante el periodo que estés en entrenamientos para ser de nuevo una shinigami, yo byakuya kuchiki estaré en busca de un buen marido para ti, con buen apellido, el mas conveniente para ti, debes aceptar o de lo contrario apelare la decisión del mayor frente a todos los capitanes y te encerrare dentro de la mansión por siempre o al menos hasta que te consiga un esposo!— abriendo los ojos como platos, la pelinegra es obligada a aceptar algo que ella no tuvo jamas en sus planes, casarse en contra de su voluntad, debía estar loca para hacer lo que iba a hacer pero era su única opción o de lo contrario su hermano de todas formas saldría vencedor y ella muy perjudicada y sin ninguna oportunidad mas de ser la teniente del decimotercero escuadrón

—acepto...— se sentía acorralada y con su vida en las manos de todos, pues ella ya no decidía lo que ella quería, sino que era maniobrada como un títere por los demás "por su bien" o al menos eso decían todos, lo que si era cierto era que no era feliz, había hecho llorar como nunca a un pobre niño que no tenia la culpa de nada y que quería con toda el alma a pesar de no ser nada y ahora era obligada a aceptar condiciones que simplemente aborrecía desde primera instancia, su vida se estaba convirtiendo en un completo caos.

—bien, entonces liberenla, hemos llegado a un acuerdo mi hermana y yo, ella se casara con quien yo elija para ella y a cambio yo aceptare la sentencia que acaba de dictar el capitán general yamamoto, buenas noches— dando media vuelta el pelinegro se retira a su recinto sin dirigirle mas, la mirada a la ojivioleta quien a diferencia de el, lo observaba con el alma destrozada.

—mi querida rukia, todo estará bien, ya veras que pronto cambiaran las cosas y que esto solo sera un mal recuerdo, veras que tu futuro no puede ser tan malo y tal vez con un poquito de ayuda podamos convencer a byakuya de que no te case con quien se le pegue la gana— sonriendo el peliplata, ayuda a levantarse a la pelinegra quien lo miraba atenta a sus palabras y pronto lo abrazaba con una intensidad que jamas pensó, pues ella lo quería mucho, el siempre había sido como un padre para ella y mas que nada, el único que la comprendía entre los capitanes.

"después de aquella noche jamas pensé que las cosas cambiarían para bien, pues todo era demasiado negro para mi, las palabras de mi nii-sama me habían dejado en que pensar durante todo este tiempo, me costaba dormir por las noches pensando en quien escogería para mi esposo cuando se decidiera, luego en la próxima batalla que se acercaba para elegir a un teniente, ¿quien era mi oponente?, nada mas y nada menos que hisagi, jah quería la revancha mas que nada pero a mi no me engañaba, estaba frustrado desde aquella vez en que yo le gane, no lo pudo asimilar y no descanso hasta que le dieron una batalla conmigo, yo acepte sin mas, pues no tenia miedo de el, no es que me considerara demasiado fuerte como para vencerlo de nuevo, sino que la determinación me nacía con el solo pensamiento de que si no ganaba la batalla estaría a merced de mi nii-sama como doncella en la mansión, pero si ganaba seria la nueva teniente. Llegado el día todo estaba preparado, los capitanes parados observando a una distancia considerable lo que seria nuestra batalla, el me sonreía irónico por la confianza que se tenia y me repetía varias veces y de diferentes maneras como seria que el me ganaría, su indignación era obvia, jamas aceptaría que alguien como yo le hubiese ganado. La pelea comenzó y todo marchaba bien, uno, dos, tres, las espadas bloqueando una y otra vez, nos elevamos por los aires y continuamos nuestra lucha desde las alturas, arriba abajo, bloqueando nuevamente, ataque, contra ataque, así estuvimos hasta que cada uno de nosotros libero su shikai, haciendo heridas mas profundas y minuto a minuto agotando mas nuestras energías, se confió demasiado por un momento y fue la abertura perfecta que no desaproveche para atacarlo con mi shikai, sode no shirayuki le congelo su zampakuto y pronto lo tenia rendido ante la hoja de mi zampakuto, amenazante contra su cuello, el no hizo mas que querer seguir la batalla pero los capitanes quienes habían presenciado la batalla decidieron que yo había ganado y bueno.. a el no le quedo mas que aceptarlo junto con mi nii-sama quienes no me miraron por ningún motivo, a excepción de mi capitán quien en esos momentos me abrazaba alegre e intensamente junto con sentaro y con kiyone, todo en ese día paso algo bien después de mi victoria..."

Los días, las semanas, los meses y... años pasaron lentos, cada estación no era notada por la pelinegra quien esperaba noticias sobre su mejoramiento en las batallas y su permiso para iniciarlas en el mundo humano, que a pesar de su esfuerzo no le confirmaban su petición.

"primer año"

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"El tiempo a pasado tan lento que no se como e logrado seguir aquí sin salir corriendo a pedirle perdón por todo el daño que le ocasione a ichigo... realmente lo lamento tanto... no quiero que el sufra pero no puedo hacer nada, simplemente no puedo, ante los demás oculto mis sollozos por las noches, jamas pensé llorar por la desgracia de alguien mas, mucho menos por un niño, yo lo quiero demasiado, ¿por que?, es algo que siempre me cuestiono pero que aun no e podido resolver, perdóname..."

"Segundo año"

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"Lagrimas son gotas de agua con un toque de sal que no puedo contener cuando pienso en todo el daño que le hice a ichigo... ya han pasado dos años y no eh podido hacer nada por verlo una vez mas... mis superior me dice que no derrame lagrimas por que no me servirán de nada, eso no me regresara lo que perdí hace años, que es mejor que me olvide de aquel inocente, pues es lo mejor... tal vez... tal vez... ya ni se acuerde de mi... o tal vez me odie con todo su ser por haberlo abandonado... yo solo se que me estoy muriendo en vida de no saber de el..."

"Tercer año"

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"Será mejor que no derramemos lágrimas, porque ésa es la derrota del cuerpo ante el corazón... Porque para nosotros, eso que llamamos corazón no es más que la prueba de una existencia vacía, o al menos eso es lo que estoy tratando de asimilar con el paso de los años, la existencia vacía que me dejo el haberlo abandonado. Por otra parte la relación con mi nii-sama no a mejorado mucho, pues en la mesa ya no hablamos desde aquel día en que me descubrió... me duele que ni siquiera me dirija la mirada, dice renji que tal vez con los años se le pase, mientras yo sigo con este dolor en el pecho que me carcome día a día, solo con el consuelo de que pronto seré una shinigami completa con mis estudios y volveré a el mundo humano..."

"Cuarto año"

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"y es la misma luna a la que todas las noches, desde aquel dia en que lo abandone le pido sin falta que ilumine y vele sus sueños, por que yo... simplemente no lo puedo hacer...ya ni siquiera lloro, no merezco que me tengan lastima, pues la única culpable aquí soy yo y el... el es la victima..."

"quinto año"

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"Cinco años, creo que voy mejorando pues pronto me han dicho que recibiré las ordenes para ejercer mi primera misión, solo tengo que esperar.. ¿pero que debo esperar?, en fin, renji mi mejor amigo se la a pasado re animándome en estos años y mas que nada e notado que se porta mas servicial con mi nii-sama, este se trae algo entre manos y no me lo a querido decir, espero que no sea alguna locura, aunque conociéndolo creo que no es nada malo pues si lo fuera ya me lo hubiese dicho, incluso se a portado mas lindo conmigo de lo habitual, creo que hasta a llegado a lograr que sienta un grito dentro de mi interior... ¿un grito de felicidad?, no lose...

"sexto año"

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"El tiempo a pasado ya y ya incluso e comenzado a practicar mi bankai en secreto, no quiero que nadie se entere de mis nuevos ataques ni mucho menos de lo que hago ahora, pues quiero que sea una sorpresa para mi capitán, el se a ofrecido a enseñarme todas las tardes a entrenarme personalmente y realmente veo su felicidad por mi mejoría, el es tan amable conmigo, el me da todo el afecto que no logro obtener aun de mi nii-sama, creo que renji esta vez no tuvo razón y mi nii-sama jamas lograra perdonarme, ya solo falta un año mas..."

"Séptimo año"

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"LO EH LOGRADO!, HOY POR FIN ME HAN DADO MI PRIMERA MISIÓN, LA PRIMERA ORDEN DEL DÍA... POR FIN VOLVERÉ A KARAKURA! ICHIGO... AQUÍ VOY... espero que logres personarme y entiendas mis razones... mi sentencia..."

Fue entonces que las imponentes puertas del sereitei se abrieron de par en par, esta vez con la aprobación de todos los capitanes para que ella comenzara con sus deberes como la nueva segadora de almas. Dando un salto, la ojivioleta sentía la libertad recorrer por todo su cuerpo y llenar sus pulmones, al fin era libre de poder volver al mundo humano, a pesar de que su hermano estuviera a solo unas semanas de presentarle a su futuro esposo, pues durante los siete años no había estado perdiendo el tiempo, el ya había elegido y solo faltaba que su futuro prometido llegara a la sociedad y aceptara la invitación de ser parte del clan kuchiki, sin embargo nada de eso le importaba en esos instantes de libertad, de vuelo, pues ella era tan libre como una hoja al viento y eso... eso era algo que la sociedad ni su nii-sama, principalmente el, no entendía pero que ella haría que entendiesen... ella estaba rumbo a la vieja karakura...

"Ichigo, te prometo que esta vez te buscare y no descansare hasta encontrarte, no importa donde te encuentres ahora mismo, yo te prometo que jamas volveré a fallarte, aun a costa de los demás... espero que me puedas perdonar" se decia para sus adentros la ojivioleta quien ahora daba su primer paso en el mundo humano... en la vieja karakura.

CONTINUARA...


Espero que les haya gustado este 14 capitulo de mi fic "El precio de una promesa" no se les olvide postearme un lindo review, si les gusto :3 Gracias por leer este fic, se los agradezco! :3 GOMENE! POR HABERLOS HECHO ESPERAR UNA ETERNIDAD PARA ESTE NUEVO CAPITULO, PERO EH ESTADO OCUPADA EN OTRAS COSAS :( GOMENE! GOMENE! GOMENE! en compensación estaré subiendo diariamente un nuevo capitulo de este fic, hasta el miércoles, por que el jueves subiré dos capítulos mas *u* GOMENE OTRA VEZ! :( Solo me queda decir que... les haré mas emocionante los nuevos capítulos para que me disculpen :(

Averiguenlo en el siguiente capitulo :D! y no desesperen, que el final aun no llega, y este? este es solo es comienzo :3

se despide por el momento su servidora: Akari Otonashi

Nos escribimos Chao :D!