Cuando se abre la puerta la mirada de Christian me dice todo. He dado en el blanco, le encanta mi vestimenta y él… por favor… ¿es legal estar tan bueno? Lleva unos zapatos negros… ¡jeans azules oscuros! una camisa blanca con dos botones desprendidos y una americana azul oscura. Quiero comerlo a besos. "no no no no no no Anastasia, tienes que ser fuerte" me repite mi subconsciente y le hago caso. Taylor se apresura a abrir la puerta y me siento lo más alejada posible de él. Esta serio. Pero cuando vuelvo a mirarlo veo una pequeña sonrisa en sus labios
-¿Trenza?
-Se me hizo tarde por comer helado y no se me seco el cabello
-Sugerente
-¿Lo crees?
-Absolutamente- me responde poniendo énfasis en cada letra de la palabra- estas devastadoramente bella Anastasia. Taylor demos la vuelta, necesito mi .44- me rio
-Sí, da la vuelta necesito yo también mi .22 ¿acaso te miraste al espejo antes de salir?- dos podemos jugar este juego pienso mientras Christian sonríe tontamente
-Ana...
-Christian
-Te tengo que pedir un favor. Déjame tomarte de la mano hasta que nos sentemos. No quiero que el resto de la gente sepa que hay algo mal entre nosotros. Seguramente ellos cuatro ya lo saben… pero no quiero a ningún hombre insinuándote algo que no corresponde
-De acuerdo, pero solo hasta que nos sentemos y Christian…
-Dime
-No cruces los límites- su cara cambia por completo. El obseso del control presente en el asiento trasero del Audi. Llegamos. El lugar es lindo por fuera. Se quita el cinturón y baja. Me abre la puerta y me toma de la mano. Los cuatro están al fondo. En medio de las mesas hay una pista bastante grande. La bordeamos. Todos nos miran. Supongo que es porque Christian Grey me tiene agarrada de su mano. Saludamos y cuando nos sentamos aparto mi mano de la suya. Elliot me mira y me pone cara de pregunta. Niego para que no diga nada
-En fin ¿pedimos una picada o comemos algo más contundente?- pregunta Mia
-Creo que la picada estaría bien- responde Christian- al menos que alguno quiera algo distinto- todos niegan. Mia pide y el mesero se retira. Las luces se vuelven tenues y en la pista comienza a girar la bola de espejos. Los temas son lentos. Kate y yo hablamos de buena gana mientras bebemos cerveza. Mia se ríe de todas nuestras ocurrencias mientras los tres hombres de la mesa vaya a saber de qué hablan. Las cervezas cambian por los Cosmopolitan y los Martinis de manzana. Estoy relajada. Con ellas y Elliot cuidando de mi Christian no haría ninguna escena de las suyas. La gente comienza a llenar la pista y Ethan estira una mano hasta Mia y se van. Elliot hace lo mismo con Kate. Cincuenta sombras y yo… solos. Puede haber problemas
-¿Me puedo acercar o eso es pasar los límites?- asiento y se acerca a mí- ¿no te gustaría bailar?
-Sí, pero no contigo, no puedes tocarme…
-Hasta que a ti te de la puta gana… lo recuerdo
-Exacto
-Bueno, ahí hay varios que seguramente querrán apretar su cuerpo al tuyo
-¡Christian!
-¡Míralos… solo están esperando que me vaya a algún lado para atacarte Anastasia!
-Son tontas ideas tuyas
-¿Crees eso? Solo observa- se pone de pie y se dirige a la barra ¿Por qué hace eso? Lo observo enojada
-¿Te gustaría bailar?- miro al hombre que ni bien Christian se paró se acerco
-No lo siento mi novio ya regresa y es muy celoso- se va
-Hola linda ¿bailamos?- no puede ser…
-No gracias, espero por mi novio- un total de cinco hombres se acercaron a mi cuando él se fue… maldita sea tu razón Christian Grey. Me mira con sus ojos grises dilatados. Sonríe, regresa con paso pausado y se sienta
-Si no conté mal fueron 5 ¿verdad Anastasia? ¿y qué tal si me tardaba un poco más?- no digo nada
-¿Ves porque no puedo dejarte sola?
-Basta, no arruines mi noche.
-¿Tengo razón o no?
-Si, la tienes
-Gracias- levanto la mano y señalo mi trago- ¿no fue suficiente con todo lo que has bebido?
-No
-¿Quieres emborracharte? Dijiste que no lo harías mas
-Tanta gente va por el mundo diciendo cosas que luego no cumple- su gesto se tuerce… mala elección de palabras. Llega mi trago. La camarera mira a Christian. ¡zorra!
-¿Se le ofrece algo al señor?
-Escoses con hielo
-¿Una medida o dos?
-La botella- ella lo mira sorprendido pero instantes después deja el vaso y la botella enfrente de él que se sirve generosamente y lo sorbe lentamente. Elliot mira la botella y habla con Kate y se acercan a la mesa
-¿Tu pediste esto?- le pregunta a Christian
-Si ¿algún problema?
-¿Te la vas a tomar toda?
-Podría…
-No… devuélvela
-¿Me vas a obligar?
-¿Quieres que llame a papá para que venga a buscarte tirado en la acera o a mamá para que mande una ambulancia para sacarte del coma etílico?- golpea la mesa- prometiste no volver a hacerlo
-¡Necesito un maldito trago y no una niñera! ¡no es tu problema! ¡no te metas!
-¿Acaso el alcohol resolverá tu problema?
-Probablemente no, pero al menos me hará olvidar que el amor de mi vida ya no me ama- Kate me mira, me siento terriblemente dolida por lo que acaba de decir, me ha dejado como una mala persona sin sentimientos, sabe que lo amo, nunca dije lo contrario. Ya no estoy pensando, me duele el corazón y el alma. Christian me lastimo diciendo esas palabras. Mia y Ethan también se sientan
-¿Por qué me miran a mí? ¿acaso no saben la cantidad de mujeres que pasaron por su vida y por su cama? Podría referirse a cualquiera. Podría hacer una lista aquí mismo ¿tienen lapicera?- lo veo con los ojos llenos de lágrimas
-¿Elena, Leila? ¿a quién te refieres Christian?- me paro, me bajo de los zapatos
-No soy una mala persona pero tú- digo mientras lo señalo- tú quieres, tener siempre el control sobre todo. Tienes razón ¡SOY HERMOSA, SEXY Y CUALQUIER HOMBRE QUERRÍA ALGO CONMIGO! Pero el que yo amo… el que verdaderamente amo… lo único que hace es lastimarme- le tiro los zapatos a la cara y salgo del lugar. Taylor está parado en la esquina. No quiero que me vea ¿este hombre descansa alguna vez en su vida? Paro un taxi y me voy. Por suerte lleve algo de dinero. Entro al Escala hecha una bola de nervios. Estoy sola pero no por mucho tiempo. Le dije al taxista que por favor me esperara. Subo y recojo todo lo que puedo en un bolso. Tomo todo el dinero que saqué el sábado a la tarde del cajero. Es mucho pero bueno… ahí voy. Vuelvo a subir al taxi y le digo que arranque.
-¿A dónde la llevo señorita?
-¿Está casado?
-No- me mira extrañado por mi pregunta… "si tienes esposa no quiero dejarte toda la noche fuera de tu casa" pienso para mí misma
-¿Puede hacer un viaje largo?
-¿A dónde iríamos?
-A Georgia
-¿De verdad?
-Si ¿puede?
-Tendremos que hacer un arreglo
-¿Arreglo?
-Con el reloj le saldría una fortuna- para el reloj y le pago mientras me explica que el viaje por km si bien será caro seguramente será más económico que si lo hacemos por reloj. Me obliga a anotar el kilometraje del auto y me dice cuanto sale cada km. Acepto. Dice que tiene que cargar gasolina. Nos paramos en una estación y yo pago. Me dice que lo descontará del viaje. Acepto. Pasamos por un Starbucks. Paramos y me compro un café gigante y un scon de queso. Mi taxista no quiere nada
-Por favor siga manejando, no se detenga, la llamada que tengo que hacer es muy dolorosa para mí y seguramente lloraré
-Comprendo
-Gracias- marco su número y al segundo sonido atiende
-Ana, ¿Dónde estás?
-Eso no importa
-Ana por dios no me dejes - lo escucho llorar y mi corazón se parte en mil pedazos. No puedo hablar. El nudo en mi garganta es muy grande. Sus sollozos también
-Christian…
-Por favor mi amor, regresa… ¿Dónde estás? ¿A dónde vas sin mí?
-Christian
-Me estas matando Ana, me estas arrancando el corazón
-Por favor
-No te vayas, vuelve a mi… si no vuelves Ana te juro que me mato- el corazón me da un vuelco- juro que si no vuelves me tiro del Escala y me mato- no puedo respirar
-No digas eso ¡no vuelvas a decirlo!
-Te lo juro… me mato sino te veo…
-Está bien… estoy yendo para ahí- tapo el auricular y hablo con el chofer- lo siento ¿Cuánto tardaremos en llegar al edificio Escala? Necesito volver
-Una hora y un poco mas
-¿Puede volver?
-Claro- hace una brusca maniobra y volvemos
-Christian escúchame estaré ahí en una hora y un poquito mas
-Me estas mintiendo ¡no vas a regresar! ¡no vas a volver conmigo!
-¡Sí, estoy regresando Christian!- siento el sonido de una puerta cerrarse con llave- ¿Christian? ¿Qué haces?
-Me preparo para morir
-¡Por el amor de dios no digas eso!
-¿Por qué me dejas, ya no me amas mi amor? Mi piel quema por ti, por tus besos, por tu boca, por hacerte el amor Ana, no me dejas tocarte, ahora sé lo que sentiste todo este tiempo cuando yo no dejaba que me toques… pero después lo hice ¿Por qué ya no me amas?
-Christian sí que te amo
-No es cierto
-¡Te amo más que a mi vida!- tapo el teléfono- ¿podría apurarse? Es una emergencia- siento que el taxi vuela
-Ana, yo quiero casarme contigo, quiero vivir siempre contigo pero tú ya no quieres y yo me quiero morir
-Mi amor, no digas pavadas, nos vamos a casar y vamos a ser felices, yo te amo y tú lo sabes bien. Lo sabes mejor que nadie
-¡Christian abre la puerta!- es Elliot gritando
-¿Dónde estás Christian?
-En mi cuarto de juegos, sino fuera un maldito pervertido, tú me seguirías amando
-Te amo y no eres un pervertido
-Dijiste que amaba a Leila, a Elena ¿Cómo pudiste nombrarlas delante de todos ellos?
-Lo siento, tú me heriste y yo quería herirte también
-¡Me has hecho mierda Ana!- el taxi no va suficientemente rápido para lo que necesito
-No era mi intensión, lo siento- estoy llorando como una loca y hay un congestionamiento, los nervios se me crispan. El chofer me mira con cara de "dos o tres horas señora"
-Christian hijo abre la puerta- es Grace, fue hasta el Escala
-¡Váyanse de mi casa! ¡fuera todo el mundo! Ana, mi amor… no sé cuánto tiempo más podre esperarte… muero lento
-¿Christian? ¡Christian!- escucho el teléfono cortarse. Llamo a Elliot
-Ana... ¿que diablos sucede?
-Por dios dime que está bien
-No lo sé, entro en un cuarto y cerro con llave, tratamos de abrirlo pero la llave esta atorada ¿Dónde demonios estas?
-En un embotellamiento, no sé cuánto tarde en regresar… Elliot hazlo hablar… no dejes de hablarle, insúltalo, provoca su ira ¡mantenlo vivo hasta que regrese!
-Ana...
-¡Me dijo que se iba a matar Elliot!- no escucho la respiración de Elliot
