La nueva misión

Si os sirve de consuelo soy consciente de que no tengo perdón de Dios ;.; La verdad no quise ni mirar la última fecha en la que publiqué porque entonces me deprimiría aún más u.u A ver por donde empiezo...pues la verdad no mucho que decir...que este año tengo la selectividad y x lo tanto no tengo tiempo para nada xq tengo que pasarme todo el santo día estudiando, y una vez que termino, mis neuronas están demasiado secas, así que tampoco puedo hacer nada ' Pero en fin, esta semana y la que viene parece que estoy más relajada(todo sea que mañana no se pongan de acuerdo 5 profesores para plantarnos los exámenes a la vez, xq siempre hacen lo mismo ‚) así que a ver si no tarto tanto...errr...tantísimo n.ñ en publicar, porque os aseguro que me duele más a mí que a vosotras ;.;

Y bueno, después de contaros mi vida, pues espero que aún tengáis ganas de leer n.n

Como siempre, nada de esto me pertenece y no gano dinero con esto(si ganara no tendría que estudiar ‚)

A leer

"La nueva misión"

Capítulo trece: "Fuego contra agua"

-Buenos días Kurama -Yukina sonrió dulcemente al recién llegado y se hizo a un lado para dejar entrar al chico al apartamento, cerrando la puerta tras él.

-Eh Kurama-la voz de Yusuke se alzó desde la mesa donde se encontraban todos desayunando -se te pegaron las sábanas, o qué? Ya íbamos a ir a buscaros -el detective se rió aprovechando la oportunidad casi única de ser él quien se pudiera meter con el siempre perfecto Kurama, pero de pronto pareció notar algo y remitió su risa hasta convertirla en una mera sonrisa ¿dónde está Hiei?

Kurama suspiró levemente y su gesto se ensombrenció durante unos instantes ante la pregunta del moreno...la cual por cierto era muy buena.

La noche anterior Kurama y Hiei no habían cruzado una sola palabra desde que abandonaran la playa, y una vez dentro del apartamente Hiei ni siquiera le había dado tiempo a Kurama a despedirse antes de encerrarse en su habitación con un gran portazo que indicaba que no se encontraba de muy buen humor para charlas nocturnas. Y cuando el pelirrojo se había despertado hacía apenas media hora le había sobrado un rápido vistazo a la habitación donde dormía el demonio para percatarse de que su ocupante no se encontraba allí. Entonces Kurama había decidido ir al otro apartamento con la esperanza de que el demonio de fuego ya estuviera allí. Esperanza que había desaparecido cuando Yusuke le había hecho la dichosa pregunta.

-No lo sé. Cuando me levanté ya se había marchado y supuse que estaría aquí con vosotros

-Bueno, puede que ya haya comenzado a buscar al demonio¿no?

-No lo sé...-Kurama observó la taza que Keiko acababa de ponerle delante y se mantuvo callado durante unos instantes, hasta que volvió a tomar la palabra- La verdad ayer por la noche estaba bastante raro

¿Te refieres a más raro de lo habitual-aventuró Kuwabara con una gran sonrisa, hasta que una mirada de Yukina le hizo desistir de comenzar una larga lista de pullas contra el koorime.

Yusuke ignoró el comentario del pelirrojo y miró a Kurama durante un largo rato, observando el gesto de tristeza del chico. Estaba comenzando a tener la sensación de que últimamente ese gesto estaba comenzando a volverse casi tan habitual como la hasta entonces perenne sonrisa del youko.

-No te preocupes Kurama- el moreno desvió su mirada hacia el plato que tenía delante mientras sentía cómo la mirada verde se posaba en él -Seguramente Hiei se habrá ido a entrenar. Lo más probable es que no tarde en volver

-Sí...

ººººººººººººººº

-Eh Takeru!Pásame la pelota!

Hiei observó sin prestar atención cómo los dos chicos corrían tras el balón hacia la portería que habían improvisado en la arena, pero ni siquiera los gritos de alegría del rubio cuando coló el esférico por la susodicha portería consiguió sacarle del estado en el que se encontraba.

El koorime observó una vez más la extensión de agua que se encontraba frente a la roca en la cual se hallaba sentado, y que se extendía hasta perderse de vista en el horizonte. Y una vez más, tomó una pequeña piedra de su lado, y la lanzó hacia el mar, que parecía burlarse de él trayéndole una y otra vez a la cabeza al otro chico moreno, como si le quisiera recordar que él también había escuchado lo dicho por el de ojos azules.

Hiei se maldijo internamente, preguntándose cuántas veces más tendría que hacerlo para poder cumplir de una vez por todas lo que siempre se prometía a sí mismo y nunca terminaba por cumplir.

-Olvidar a Kurama...

Una ráfaga de aire un poco más fuerte que las anterirores obligó al demonio de fuego a girar la cabeza para proteger sus ojos, y al volver a abrirlos se sorprendió al comprobar que las pocas personas que se encontraban en la playa cuando había llegado se habían multiplicado, y que cada vez iba llegando más gente. Pero por primera vez en su vida eso no le importó. En realidad, los estúpidos ningen eran su última preocupación en esos momentos. Y otra vez volvía al punto de partida.

¿Por qué tenía que preocuparle lo que hiciera o dejara de hacer Kurama¿Y qué si estaba con le ningen ese? Eso sólo era la confirmación de todo lo que Hiei tenía que repetirse casi cada día.

"Un maldito youko. ¿Por qué debería sorprenderme ahora lo que por todos es sabido?"

Pero sin saber por qué, Hiei se sintió peor que nunca. Aunque supiera de sobra cuáles eran los hábitos de los youkos, el koorime no había podido evitar que cada vez que pensaba en ello, una pequeña llama brillara en la oscuridad en la que pretendía sumergirse para no ser dañado más por Kurama.

Era verdad que precisamente Kurama era conocido por la cantidad de amantes que había tenido a lo largo de su vida, pero desde que había tomado su cuerpo humano, o más bien desde que él le conocía, nunca había visto al pelirrojo con nadie, y tampoco había tenido constancia de que alguien alguna vez hubiera pasado por su cama. Pero rápidamente el propio Hiei se encargaba de apagar esa pequeña luz, diciéndose que el hecho de que él no se hubiese enterado no significaba que no hubiera ocurrido.

Sí, eso debía ser. No era posible que el gran Youko Kurama hubiera estado tantos años sin usar a nadie.

Pero entonces...¿por qué dolía tanto?

ººººººººººººººº

-Eh Urameshi- Kuwabara se levantó desperezándose de la silla en la que hasta entonces se encontraba sentado, y se dirigió hacia el sofá donde se encontraban Kurama y Yusuke, cada uno con cara de estar en su propio mundo ¿cuándo se supone que vamos a salir a buscar al demonio ese? No es que me apetezca mucho pudiendo pasar el tiempo con mi querida Yukina -el gesto del pelirrojo se volvió soñador por unos instantes, pero recuperó rápidamente la compostura- pero lo prefiero a tener que estar aquí esperando a que el enano ese se digne a aparecer. Ya llevamos aquí una hora sin hacer nada.

Yusuke levantó la mirada y miró a Kuwabara unos instantes, hasta que sin cambiar la expresión de seriedad de su rostró asintió ligeramente con la cabeza, mientras comenzaba a levantarse del sofá.

Kurama, al percibir el movimiento, se giró hacia el moreno

-Será mejor que vayamos a echar un vistazo o a este paso no conseguiremos nada ni en un mes

Kurama sólo asintió en respuesta

-Tú puedes quedarte a esperar a Hiei, si quieres -le dijo con seriedad Yusuke -Kuwabara y yo nos las apañaremos bien sin vosotros...

-No hace falta Yusuke -Kurama se levantó mientras le dirigía a su amigo una ligera sonrisa -Hiei no aparecerá hasta que a él no le parezca, así que no merece la pena esperarle. Si nos quiere ya nos encontrarí y diciendo esto, salió por la puerta tras Kuwabara, dejando a solas al detective, quien permaneció de pie unos instantes en el medio de la sala antes de suspirar cansadamente y salir tras los otros dos.

ººººººººººººººº

-Eh,chicos!

Los tres chicos se acercaron esquivando a toda la gente hasta que llegaron a las toallas desde las que Yukina y Keiko les hacían señas con sendas sonrisas

¿Qué ocurre-preguntó Keiko cuando llegaron a su altura ¿Todavía salís ahora?

-Sí, estuvimos esperando a ver si volvía Hiei

¿Aún no sabéis nada de él-intervino Yukina

-Todavía no, pero seguramente nos lo encontremos ahora mientras buscamos por la playa, o a lo mejor ya está de vuelta en el apartamento de Kurama, así que no os preocupéis

-Si le vemos nosotras ya le diremos que le estáis buscando

-Está bien. Nosotros ya os veremos a la hora de comer -Yusuke comenzó a alejarse seguido de los otros dos, quienes se despidieron de las dos chicas antes de desaparecer entre el gentío.

ººººººººººººººº

El koorime había decidido regresar al apartamento. No era que tuviera ganas de ver a Kurama, porque estaba seguro que en cuanto le viera se sentiría aún peor, pero ya se había cansado de comerse la cabeza una vez más por sus malditos sentimientos. Además, con un poco de suerte no habría nadie y podría dormir algo, después de haberse pasado toda la noche en vela.

El demonio de fuego había abandonado la roca donde había estado casi desde el alba y ahora se encontraba esquivando a las numerosas personas que se encontraban en la playa, para regresar al apartamento. Pero cuando llevaba apenas unos minutos caminando se había detenido en seco al ver a la persona que se encontraba frente a él, y que se había acercado hasta estar a su altura.

-Hola Hiei...¿Dando un paseo?

Kaoru aumentó su sonrisa al ver cómo tras parecer pensánserlo unos segundos, el pequeño demonio pasó por su lado sin hacerle el más mínimo caso. Pero la cara del koorime había delatado su frustación al verle. Un error...

-Vaya¿Kurama no está contigo? Es una lástima. Tenía que hablar con él sobre lo bien que lo pasamos anoche...

Lo que siguió entonces sucedió tan rápido que Kaoru no tuvo tiempo de hacer ningún movimiento antes de sentir cómo el otro se lanzaba sobre él, consiguiendo que ambos cayeran sobre la arena debido al impulso, quedando Hiei encima de su cuerpo

-Aléjate de él...

Kaoru aún tardó en reaccionar tras el ataque del demonio de fuego, sorprendiéndose momentáneamente de la fuerza que éste poseía, pero tras unos instantes su sonrisa reapareció de nuevo en su rostro al escuchar las palabras que habían sonado como veneno saliendo de la boca que se encontraba a escasos centímetros de la suya.

-Si tengo que ser sincero no pienso hacerlo. Y de todas formas yo me encargaría de alejar a Kurama de mí y no a mí de él...Anoche no parecía muy disgustado con mi presencia, la verdad. Es más, me atrevería a decir todo lo contrario. Sobretodo parecía bastante encantado cuando se encontraba besándome apasionadam...- las palabras del moreno fueron acalladas por un fuerte impacto en su rostro, que le obligó a girar la cabeza hacia un lado ante la intensidad del golpe.

Hiei se encontraba respirando agitadamente, aún sobre el chico al que acababa de golpear con fuerza,sin saber muy bien por qué lo había hecho. Él no era de los que se dejaban manipular de tal manera ante simples palabras dichas única y exclusivamente para molestarle, pero no había podido contenerse. Y aunque algunas personas los estuvieran observando, curiosos por la escena, no se arrepentía de lo que acababa de hacer. De lo único que se arrepentía era de haberle hecho caso a Kurama y haber dejado la katana en el apartamento.

Perdido en esos pensamientos, no fue consciente de que Kaoru ya se encontraba mirándole nuevamente, con una nueva sonrisa.

¿Sabes que para ser tan poca cosa golpeas bastante fuerte- el comentario fue dicho en el mismo tono casual con que alguien pudiera comentar el tiempo que hacía -Pero si quieres que me aparte de él, tendrás que mejorar eso...

Hiei se sorprendió al escuchar lo último, no tanto por las palabras del otro como por el hecho de que no pareciera en lo más mínimo afectado por el puñetazo que acababa de darle. Y eso que se había encargado de ponerle un poco más de énfasis que en los que daba normalmente. Un ningen normal y corriente en esos momentos estaría sin conocimiento.

-Y yo que pensé que cuando terminara con Kurama quizás tú y yo podríamos llegar a conocernos mejor...Pero al parecer no te caigo muy bien, qué se le va a hacer...

Y antes de que Hiei tuviera tiempo de asimilar lo dicho por el de ojos azules, ya se encontraba con éste encima, cambiando de esta manera los papeles, y recibiendo un puñetazo que no tenía nada que envidiarle al que él mimo le acababa de dar a él. Un golpe de una fuerza que era imposible para cualquier humano. Ahí había algo realmente extraño.

-Escucha muñeco -Kaoru se sentó sobre las caderas de Hiei, acomodándose el pelo que le caía sobre el rostro mientras observaba las diversas reacciones que se iban dibujando en el rostro del koorime, quien al verse en semejante poscición odió aún más si cabía al otro chico; pero éste, al notar cómo el demonio bajo él trataba de escapar, dejó su pelo para sujetar con ambas manos las de Hiei contra la arena, acercando su rostro hasta quedar en una postura aún mas insinuante, y que consiguió llamar la atención de más personas a su alrededor - Puede que tu fuerza me haya tomado desprevenido, pero no tienes nada que hacer contra mí...

Ninguna de las personas que en esos momentos se encontraban observando la escena hubiera podido decir cómo había empezado, pero pronto dejaron de presenciar una escena que bien podría calificarse de curiosa, para ver a los dos chicos revolcándose por la arena, tratando de ganar terreno sobre el otro y dar el mayor número de golpes posibles al contrario.

Fue cuestión de segundos que las personas que hasta ese momento les había observado como un entretimiento más para pasar el rato se reunieran a su alrededor para animar al que ellos consideraran más fuerte. Las que habían intentado separarles desistieron cuando una de ellas recibió tal codazo en la nariz que había caído redonda, y se habían sumado al gentío cada vez más numeroso que había formado un círculo en torno a los dos chicos, los cuales no parecían conscientes de ese hecho, ya que seguían peleándose como si su vida les fuera en ello.

ººººººººººººººº

Desde una distancia prudente, los tres chicos que se dirigían hacia ese lado de la playa observaron el gentío desde su posición, sin llegar a escuchar los gritos que se alzaban cada vez más alto

¿Qué ocurrirá allí- preguntó Kuwabara mientras veía cómo unos socorristas se acercaban corriendo al lugar

-Cualquier cosa -contestó Yusuke indiferente -pero para eso están los socorristas, así que no es nuestro problema. Concentrémonos en buscar al demonio ese. Estoy empezando a pensar que la teoría de Koenma de que el demonio debía estar cerca de la playa no es muy correcta. Llevamos tres días aquí y aún no hemos conseguido nada (N/A: ejem, quizás si no os pasárais más de la mitad del tiempo tomando el sol habríais conseguido algo útil ‚)

Kuwabara iba a contestar cuando nuevas voces llegaron desde el grupo de gente, esta vez lo suficientemente altas como para ser escuchadas desde donde ellos se encontraban

-Dale fuerte, vamos!

-Venga hombre, que te acaba de dar de lleno!Devuélvesela!

Esta vez, los chicos fruncieron el ceño

-Quizás será mejor que vayamos a ayudar -propuso Kurama mirando preocupado hacia el círculo humano -No parece que los socorristas hayan conseguido mucho...

Y sin decir más, los tres chicos salieron corriendo hasta reunirse con el resto de la gente, que parecía encontrarse encantada observando la escena que se desarrollaba en el centro del círculo, fuese cual fuese tal escena. Primero intentándolo con palabras amables y posteriormente a empujones, los chicos al fin consiguieron hacerse un hueco hasta situarse en primera fila, sólo para casi caer redondos al ver con sus propios ojos lo que había causado tando revuelo.

En el suelo se encontraban los que sin ninguna duda eran Kaoru y el propio Hiei, pegándose con una rabia que los chicos pocas veces habían visto antes en el demonio de fuego, quien siempre se mantenía impasible ante cualquier enemigo. Un nuevo puñetazo y una patada consiguieron que los gritos aumentaran nuevamente, e hicieran salir de su estupor a los recién llegados.

-Hiei- Kurama fue el primero en lanzarse a separar a los dos chicos, seguido de cerca por Yusuke y Kuwabara, quienes tardaron algo más en percatarse de la gravedad del asunto.

El pelirrojo consiguió tomar a Hiei por un brazo cuando en un nuevo giro éste quedó nuevamente situado sobre el de ojos azules, pero cuando el demonio de fuego iba a pegar a quienquiera que fuese que le había hecho perder su ventaja en la situación, quedó estático al ver de quién se trataba.

-Kurama...

El jaganshi pareció percatarse entonces de lo que se desarrollaba a su alrededor. Miró por primera vez a toda la gente que se había quedado estática al ver cómo ese simple chico pelirrojo había conseguido lo que ni los socorristas habían logrado, y luego dirigió su vista hacia el propio Kaoru, quien estaba intentando soltarse de Yusuke y Kuwabara, para volver a posarla seguidamente sobre el chico que aún le agarraba del brazo, con una mirada que parecía de preocupación

¿Puede saberse qué ha pasado- preguntó levemente el pelirrojo mientras acariciaba suavemente la herida que el koorime tenía en la mejilla, sin importarle los espectadores que aún se mantenían espectantes a su alrededor.

Hiei pareció perderse por unos momentos en esos ojos que hacía ya bastante tiempo habían conseguido robarle el corazón, y que ahora le miraban pidiendo una explicación sobre lo que había pasado.

Mientras tanto, Kaoru observaba con resquemor la escena que se desarrollaba frente a sus ojos. Kurama ni siquiera se había molestado en dirigirle una mísera mirada, y ahí se encontraba, preocupándose por el otro chico como si se encontrara gravemente herido, e ignorándole a él completamente.

-Eh tú, listillo- intervino Yusuke mientras soltaba a Kaoru y le dirigía una mirada como pocas veces se le había visto ¿qué rayos ha pasado aquí?

El de ojos azules sonrió cínicamente. No hacía falta ser muy listo para darse cuenta de que el moreno no le profesaba mucha simpatía, pero mientras Kurama siguiera teniendo una buena imagen de él, sus amigos no podrían hacer mucho.

-Preguntárselo a vuestro amigo- contestó con voz dolida mientras se giraba hacia el demonio de fuego, quien una vez más deseó tener su katana a mano cuando las palabras dichas por el moreno hicieron que Kurama cesara el movimiento de su mano sobre su mejilla, y se girara para escuchar la explicación que él mismo no le había dado - Lo vi caminar por la playa, así que me acerqué para saludarle y sin venir a cuento se lanzó sobre mí y comenzó a golpearme

Hiei intentó soltarse del agarre del pelirrojo para tratar de echarse encima del moreno cuando escuchó eso. Ya no le importaba que estuviera rodeado de ningens...usaría su dragón de fuego para...

¿Hiei-la voz a su lado hizo que el demonio de fuego se detuviera. Kurama le observaba pidiendo...no...más bien exigiendo una explicación sobre lo que Kaoru acababa de decir ¿es eso cierto?

Kurama no creía que Hiei hubiera hecho eso. Después de todo lo que caracterizaba al demonio era su impasivilidad ante cualquier situación. Pero tampoco era un secreto que Hiei odiaba a los ningen. Y a éste en concreto, parecía tenerle una especial manía.

Por su parte, las esferas rojas se clavaron en las verdes que pertenecían al chico que le había hecho la pregunta, y su dueño volvió a sentir la misma sensación que le había embargado durante toda la mañana y que había sido olvidada por la pelea, pero que ahora volvía con más fuerza. Dolor. Por supuesto que él no había hecho tal cosa, pero al parecer eso no importaba en absoluto. Y tampoco importaba el hecho de que Kurama debiera conocerle lo suficiente como para estar seguro de que él no haría algo así. No importaba porque entre él y el otro chico estaba claro a quién creería el pelirrojo...

Una sarcástica sonrisa se dibujó en el rostro de Hiei justo antes de que éste se soltara bruscamente del agarre de Kurama, y sin decir una sola palabra se abrió paso entre la gente que aún se encontraba allí, sin hacer caso de las miradas de preocupación de Yusuke y Kurama, y la de frustación de Kuwabara. No fue consciente de la leve sonrisa de triunfo que se formó en la boca del chico de ojos azules, y ni siquiera pareció notar al joven socorrista que se acercó a él para detenerle, pero que al parecer se lo pensó mejor al ver la mirada del demonio de fuego.

Ahora estaba claro el lugar en el que se encontraba en la escala de preferencias de Kurama...Ahora estaba claro que los sentimientos que tanto tiempo y esfuerzo le había costado admitir eran una farsa. Y por supuesto, tenían que desaparecer de una vez por todas.

Sólo le quedaba una cosa por hacer antes de volver al Makai y desaparecer de la vida del youko para siempre.

Continuará...

ºººººººººººººººººººº

¿Por qué siempre me prometo a mí misma que voy a dejar de hacer sufrir a mi Hiei y acabo todos los capítulos rompiendo todas sus esperanzas? El Infierno es poco castigo xa mí ;.;

Contestación a los rr:

Gaby: la verdad es que sí que fue muy corto, sí, pero esa semana estuve liadísima y no me dio tiempo a más u.u Espero por lo menos compensar un poquito con este capítulo y espero que también te guste. Bsitos n.n

siesna: tranquila mujer que tampoco iba a morirme por no recibir tus maravillosas amenazas en el chap 12, y eso que en este lo compensas ‚ Además no fue toda la culpa de Kaoru, eh? Q para que dos se besen...cof cof...No tendrás actualizado el pasaporte, verdad? Porque así creo que todavía te puedo sacar algo de ventaja cuando emigre al Tibet...

lastlightangel: me alegra mucho saber que la historia está gustando, y sí es verdad que a veces cuesta bastante escribir, pero espero que no se me sequen las neuronas...o por lo menos que no se me sequen antes de acabar la historia n.ñ Prometo actualizar en cuanto pueda. Bsos :)

Mayumi-Minamino: uauh!una semana sin entrar en la página...ya tiene mérito je je Y con felicitarme una vez valía y sobraba mujer, pero de todas formas se agradece n.n Y ya puede haber muxas más cosas entre nuestros dos angelitos (bueno, aunque sean del infierno siguen siendo angelitos, ne? Sobretodo mi Hiei...ahhh...) Ejem, que muchas gracias x el review wapísima n.n

VALSED: las preguntas eran retóricas o me las estabas haciendo? Xq creo que voy a contratarte para hacer el resumen de la historia je je n.n Espero que este capítulo también te haya gustado. Bsitos :)

Bunny Saito: pobre Hiei...Dios...xq tuviste que decirme eso...como si no supiera ya lo que estoy haciendo sufrir a mi pobre niño ;.; Arggg...que sepas que x tu culpa y mi remordimiento de conciencia no podré dormir tranquila esta noxe u.u Aunque bien pensado podríamos compensarle de alguna manera...mmm...a lo mejor Kurama borraxo pidiéndole amablemente al jaganshi que le ayude a desabrocharse los pantalones xq él solo no es capaz je je ‚ Buenoooo, el rollo que te solté en un momento y encima xa q termines d pensar ya de una vez q stoy loca (y salida ejem ‚) Gracias x el review wapetona n.n

Roquel: pues no puedes ni imaginarte lo feliz que me hace el hecho de que mi fic haya hecho que te guste más esta pareja (y eso que no hay muxo que hacer para conseguir adorarla más...ahhh...si es que están hechos el uno para el otro .) Y ojalá te escuche Hiei eso de que si la cosa se le complica querrá más a Kurama, xq con lo cabezota que es ‚ Muchas gracias x tu opinión. Bsitos ;)

NaRu: caray chica, tú si que sabes animar, eh? Y tranquila x lo del review que no pasa nada (además tampoco hace falta que te enfades con el pobre ordenador por no dejar enviarlo je je) Me alegra que te haya gustado el capítulo y espero que este también lo haya hecho xq la verdad con lo liada que estoy casi no sé ni lo que escribo u.u Pero en fin, que tu review ya me alegró la semana así que dale las gracias al orde de mi parte x dejarte enviarlo n.n Bsos wapetona

Forfirith-Greenleaf: buff...vaya nick, chica, a ver si me dices de dónde sale, aunque el apellido ya imagino ;) Pues tengo que decir que estoy completamente de acuerdo contigo, xo yo me quedaría con Hiei...ahh...si yo le pillara x ahí ...ejem...que me salgo del tema ' Me alegra mucho que te haya gustado la historia, y ya sabes que cualquier opinión o comentario que se te ocurra me lo haces saber, aunque sea por qué Hiei todavía no hizo lo que...sinceramente...todas haríamos en su situación Bsitos

yineka n hk: pues lo de seguirla pronto mucho me temo que no he podido, pero por lo menos no pienso dejar esta historia colgada, aunque alguna vez tarde más en publicar. Y no me recuerdes lo de Hiei que cada vez que releo mis capítulos me dan ganas de pegarme a mí misma por ser tan cruel ;.; Sólo espero que mi retorcida mente me deje compensarle en algún momento por todo lo que ha tenido que pasar ;) Gracias por el review wapa n.n

Lythos: vamos por partes...lo de dejarlo ahí es una clara estrategia de los autores para mantener la tensión y...naaaa, no cuela...en realidad llegados a ese punto a mi cabeza ya no se le ocurría nada más n.ñ Pero a que quedó bien lo de la estrategia ? En cuanto a lo de que Hiei haga sufrir a Kurama Pero si es todo culpa de Kurama! Mi niño no tiene la culpa de que la vena lasciva del zorro se desate con otra persona que no sea él...si es que...De todas formas lo tendré en cuenta, y espero que este capítulo también te haya gustado Bsitos ;)

Y eso es todo n.n

Nos vemos en el próximo capítulo