AVISO: este capitulo tendra lemon, paranoias mentales y desvarios similares. Y puede que tambien tenga violencia, no lo se, aun tengo que discutir esos terminos con mi musa. Aun no tengo claro si sera fisica, verbal o psicologica, pero cabe la posibilidad de que tambien la haya. Asi que si esto no va con vosotros...dadle a retroceder y buscad otra historia. Sin rencores. Que el que avisa no es traidor.
Por cierto, varios de vosotros y vosotras me lo habeis preguntado, asi que respondo: los dialogos de Rodolphus a la altura intelectual de Hermione tienen un estilo muy particular, los escribi usando un recurso llamado Falacia o argumento falaz. Una falacia no es exactamente una mentira, de hecho no tiene ni por que ser una mentira...es un razonamiento estructurado basado en la dialectica y la retorica que usan una logica dificil de rebatir aunque esos argumentos son basicamente invalidos o erroneos. Para mas informacion googleadlo o wikipediadlo.
No suelo recomendar musica para mis capitulos, pero hoy me siento creativa en ese aspecto...asi que estas son las que recomendaria...
-Nothing else matters de Metallica. (aunque recomiendo a titulo personal que youtubeeis la version de Lucy Silva)
-System de Korn (es la BSO de la reina de los condenados)
-Close My Eyes Forever de Lita Ford y Ozzy Osbourne
-Mi novio que se ha implicado por primera vez en algo asi ha hecho sus propias recomendaciones musicales y opina que with or withaout you de U2, Love me in black de Doro o Tears of the Dragon de Bruce Dickinson tambien le pegan. Ese punto lo dejo a gusto de cada cual.
Una de mis lectoras recomendo para este capitulo la cancion de If i had a Heart del hombre de ojalata del Mago de Oz. Si quereis darle al capitulo una lectura mas amena y un toque humoristico, sentiros libres para hacerlo...^^
Este capitulo, el numero catorce, lo escribo el catorce de febrero. No se si se puede decir que sea un especial del dia de san valentin...por que la verdad es que seria un poco raro...pero aun asi, lo dedico a todas las personitas que lean esto y que alguna vez se han enamorado de la persona menos indicada y mas inesperada en el momento menos adecuado. Sed sinceros...a todos nos ha pasado alguna vez...y si no...tened paciencia...que ya pasareis por ese mal trago...es ley de vida.
CAPITULO 14:
Deliraba. Hermione deliraba. Cuando Rodolphus la dejo caer de espaldas en la cama y se arrojo sobre ella como un animal hambriento creia que iba a estallar en llamas por combustion instantanea. Todas las celulas de su cuerpo estaban en un estado de ebullicion incandescente. Jadeaba. Intentaba respirar, pero el aire le sabia a metal...el aire la sofocaba...solo en los labios del mortifago encontraba el oxigeno necesario para poder seguir viviendo. Y en ese instante, en ese preciso momento, solo vivia para volver a besarle. Era un circulo vicioso de necesidades que exigian con una violencia hasta ahora desconocida para la ojimiel ser satisfechas.
Todo era tan lento...los movimientos, las acciones, sus gestos...todo lo veia a camara lenta, como si fluyera...como si la habitacion estuviera llena de agua y ellos flotaran en gravedad cero, fuera del tiempo, del espacio, fuera de toda logica...y al mismo tiempo...al mismo tiempo cada gesto centelleaba en el aire creando efiges de si misma, y todo se precipitaba a velocidad luz, rasgando el tejido de la realidad y creando una paradoja en la que una trabajadora del ministerio, una sangresucia miembro del trio de oro que lucho contra Voldemort, una griffindor sensata y cuerda pudiera estar sucumbiendo de este modo a un mortifago que con cinco o seis años menos tendria edad suficiente como para ser su padre. Y aun asi...aun asi...el espacio se plegaba, y creaba una burbuja en donde las leyes que rigen el universo no eran validas y Hermione se dejo llevar, arrastrada por sus propias sensaciones.
Una mano suave le arranco la camisa con violencia, y un menton barbudo y rasposo le lijo el pecho con ternura. Y en medio de aquella quijada tan masculina y marcada, que picaba horrores y le hacia escocer sus sensibles senos, dos labios frios comenzaron a recorrerle el canalillo. Se arqueo como una gata, intentando prolongar el contacto...Y casi sin darse cuenta, estaba desnuda de cintura para arriba.
Abrio los ojos, intento enfocar la vista, pero todo era turbio. Era como mirar un espejimo en el desierto, todo titilaba y ondulaba ante sus pupilas. Su percepcion clamaba por ser saturada del hombre que la colmaba de caricias, que la hacia delirar, que la llevaba a un estado que estaba mas alla de toda excitación posible. En sus entrañas, algo mamifero, primitivo, febril y liquido erupcionaba hacia la superficie, amenazando con hacerla estallar. Y Hermione hizo lo unico que podia hacer...dejarse caer, dejarse llevar y gemir...
Cuatro manos ansiosas peleaban contra botones y prendas que estorbaban. Veinte dedos tocaban, jugaban a enredarse y desenredarse mientras buscaban mas contacto, mas caricias, mas piel que recorrer. La ropa empezo a salir volando hecha girones, mientras dos piernas se enredaban y se doblaban buscando la forma de hacerse encajar.
La luz tibia que entraba por la ventana dibujaba extrañas figuras en los dos cuerpos que se retorcian y giraban fuera de control sobre la cama, creando efectos ambar sobre cobre y miel. En algun momento, los dos giraron y Rodolphus quedo sobre Hermione, cogiendola de las manos e inmovilizandola bajo el con los brazos por encima de la cabeza de la chica, y arqueandose, le mordio el cuello, y descendio rozandola con los dientes por la linea del hombro y las claviculas. Ella solo atino a hechar al cabeza atrás y morderse los labios para que no se le escaparan los jadeos,
El la solto, se incorporo sentado a horcajadas sobre ella, quitandose la camisa, despasandose los pantalones y de paso los de ella, y con tres gestos rapidos y sin ninguna paciencia, ambos quedaron desnudos sin mas preambulos.
Hermione se sorprendio a si misma, debia de haber sentido vergüenza. Con Ron siempre la sentia. Se sentia incomoda desnuda, se sentia fragil...pero no ese dia...no en ese momento. Estaba demasiado ansiosa, demasiado excitada, demasiado enajenada para sentir vergüenza. Y eso la hizo sonreir. Remoloneo sobre las sabanas mirando el cuerpo masculino que se abatia sobre ella como un ave de presa, y solo cerro los ojos en sumisa rendicion, en plena entrega.
Habia oido hablar de la sexualidad de la muerte, de lo excitante que puede ser la estrecha relacion entre el sexo y el peligro. Pero nunca lo habia entendido. La mera idea la confundia y la asqueaba. Pero alli estaba...abrazada a su enemigo, besando a un hombre que en otras circunstancias la habria matado. Un hombre que de hecho, en un pasado no muy lejano la torturo, y disfruto haciendolo. Un hombre que apenas una noche antes habia mutilado y dejado a dos de sus amigos a masas sanguinolientas irreconocibles. Las mismas matos que arrancaron la piel de Lavander ahora tocaban la suya con devocion. Las mismas dedos que habian arrebatado a Ron su dignidad ahora descendian por sus caderas en busca de su mas tienra intimidad en una caricia tierna y ansiosa.
Los mismos labios que habian reido mientras los padres de Neville suplicaban bajo los crucios ahora se aferraban a sus pezones con la desesperacion de la lujuria. Y Hermione intento seguir pensando, intento encontrar la logica a todo aquello...pero fue ese el momento en que el Rodolphus metio dos de sus dedos de improvisto dentro de ella, y un torrente calido de placer la volvio a arquear, barriendo de su mente cualquier cosa que no fuera el movimiento de aquellos dedos en su interior. Tanteandola. Preparandola, haciendola fluir como un geiser. Y su mente, siempre un caos de ideas, de pensamientos, de teorias, tan basta e inmensa como la biblioteca de alejandria...ahora no era suficientemente grande como para dar cabida a la unica palabra que la llenaba hasta saturar cada molecula de su ser: Mas...mas...mas...no era suficiente...mas...mas...
Rodolphus se sentia fascinado. Ver a aquella joven revolverse asi con aquel preambulo era...era...era...no tenia palabras para describir como era. Pero aun asi lo fascinaba.
Cuando habia estado con Bellatrix...habia sido una guerra. Sin cuartel, sin esperanza,...la mayoria de las veces sin supervivientes. Pero esto era algo nuevo, algo a lo que Rodolphus no estaba acostumbrado...Hermione se habia rendido a el. De manera sutil, delicada, se doblegaba a su voluntad como uno los juncos ante el viento: doblandose pero aun asi...aun asi sin romperse.
Y la veia arquearse y colmarlo de caricias, y apenas podia seguir con los ojos abiertos. Bellatrix ya estaria despellenadole la espalda con sus uñas, ya estaria mordiendole con saña y riendose, ya estaria exigiendole que la saciara...
Pero ahora...Ahora miraba a Hermione. Quien no le exigia nada, quien no le pedia nada. Quien lo abrazaba y se apretaba contra el, como si lo necesitara...Y Rodolphus no pudo evitar una sonrisa. Se sentia poderoso. La tenia entre sus manos. Si quisiera...si quisiera podria romperal. Podia aplastarla como a un insecto, podia ...podia...pero ahi estaba la trampa, y Rodolphus lo sabia...podia hacer muchas cosas, y lo sabia. Pero no queria.
Queria seguir navegando a la deriba, sin timon ni remos en la marea calma de aquel cuerpo que suspiraba y lo miraba con ….acaso eso en los ojos miel de Hermione era ternura? Jadeo confuso ante esa revelacion, y cerro los ojos para no verlo. No queria verlo. Era el el que tenia el control de la situacion. Pero no ver no era suficiente. No ver era aun peor. Por que encerrar sus ojos tras sus parpados le hacia estar mas atento a sus otros sentidos.
El almizcleño olor de la humedad de esa chica...su perfume de flores dulces, como rozaba sus piernas contra sus muslos mientras se retorcia contorsionandose sobre si misma. La humedad y calidez de la entrada de su cuerpo mientras sus dedos entraban y salian ahora a una velocidad vertiginosa, sin compasion. Como se contraia, como se arqueaba, una vez mas, y como los oidos de Rodolphus se llenaron con aquel largo y quedo gemido que casi sono como una suplica cuando ella alcando su orgasmo.
Se estaba volviendo loco. Si seguia asi iba a volverse loco. Necesitaba saciar aquel brutal hambre. Necesitaba sumergirse en aquel cuerpo tibio y frio. Necesitaba...necesitaba...no sabia ni lo que necesitaba.
Con Bellatrix estaba acostumbrado al demoledor azote de la lujuria mas salvaje y brutal, el sexo con su ex mujer era como saltar a la comba con la linea que separa el placer del dolor. Era un mero formalismo que apenas distinguia al hombre de la bestia. Con Bellatrix el sexo era sexo...brutal y animal, en toda la extension de las dos palabras.
Pero ahora...miraba a la mujer joven que le devolvia la mirada. Y de un solo empujon se sumergio en ella sepultandose en su intimidad, y al tiempo que la embestia se sintio como el ariete que demolio las puertas del cielo.
Eran Pan asaltando a Selene en la noche de los tiempos mientras la diosa se entregaba a el para concevir el cosmos en su vientre. Era Keb arrancando su propio cuerpo de los huesos de la tierra para reunirse con Nut, cuyo amplio seno estaba cubierto de estrellas. Hermione era la doncella borracha de realidad que cabalgaba a la bestia del exterminio en el limite de los tiempos, dejando tras de si la estela del apocalipsis.
Eran el caos y el orden chocando en armonia, eran el equilibrio absoluto, la sintesis de los opuestos, y Rodolphus abrio de nuevo los ojos, mirando extasiado a la mujer cuyo cuerpo acababa de invadir con ansia y se quedo paralizado ante la vision que tenia delante. Hermione lo miraba. Y cada uno de ellos se perdio en los ojos del otro. Solo un segundo, el tiempo se detuvo, estatico, casi inerte, y no quedo nada mas que el placer que remitia, que los embargaba. Y entonces, en ese instante unico, Hermione susurro su nombre
-Rodolphus...
Una unica palabra. Y el mortifago se rindio. Se doblo con lentitud, como si temiera que su gesto rompiera cualqesquiera que fuera la magia que flotaba entre sus cuerpos en aquel momento, y tomo con boca aquellos labios que hacian de su nombre algo unico.
Un gesto...un simple gesto...tan simple como un circulo, y todas las esferas se volvieron cuadrados.
Todo empezo a moverse, el tiempo volvio a ser tiempo, y los cuerpos se movieron, sincronizados como los planetas que giran en sus orbitas, flotando en la inercia de las galaxias, como la explosion quimica que consume las estrellas, con la voracidad de los agujeros negros, de cuyas fauces ni la luz escapa, con la languidez de los colosales cuerpos celestes que giran en torno a sus soles como siempre han hecho, como siempre haran...por que todo, sencilla y absolutamente todo,...encajaba en su lugar.
La heroina mecia sus caderas con languidez, acoplandose a las fuertes embestidas de asesino, mientras se besaban como el pasado o el futuro no fuera mas que algo que les sucede a otros. Las dulces y delicadas manos de Hermione recorrieron aquel pecho que habia sido salpicado por la sangre de cientos de inocentes, mientras las manos de Rodolphus, que incontables vidas habian sesgado, se deleitaron sintiendo el desbocado palpitar del corazon de la leona que gemia bajo su cuerpo.
Giraron sobre sus propios ejes y fue Hermione la que se alzo haciendo que su larga melena rizada ondeara en en aire a sus espaldas, hirguiendose sobre su amante a horcajadas, cabalgandole despacio, con movimientos que lo hundian lenta y profundamente en su interior. Rodolphus solo podia mirarla extasiado. Como con sus movimientos el pecho de ella se bamboleaba despacio, como su pelo se mecia a sus espaldas como un halo de ondas que flotaban, como ella cerraba los ojos y hechaba la cabeza atrás, dominandole y al mismo tiempo rindiendose a lo que sentia.
Rodolphus cerro los ojos un segundo al sentir llegar el climax, y con un gutural gemido se derramo en ella aferrandose a sus caderas mientras ella seguia montandole, contrayendose con las sacudidas del orgasmo, y abrio los ojos. No era suficiente...no lo era...
se incorporo haciendola rodar, y volvio a quedar sobre ella, la cogio de las corvejas de las rodillas y le doblo las piernas, y arrodillandose frente a ella, volvio a penetrarla. Moviendose sin compasion, buscando saciar algo que no podia entender. Algo que sentia y a lo que no podia poner nombre. Y cada vez que Hermione susurraba el suyo...esa extraña hambre volvia. Seguia sin ser suficiente...no importaba cuan hondo...cuan fuerte...no era suficiente. Queria mas...queria algo que no sabia describir...
Con Bellatrix todo era...distinto. El sexo se convertia en una danza de sangre y furia que ni siquiera la cordura se atrevia a interpretar. El sexo era algo violento, extremo, lleno de matices donde el cuerpo era un mero campo de batalla y la herramienta de la victoria o la sumision. Pero ahora...alli estaba Hermione, entregandose a el, doblegandose y al mismo tiempo derrotandolo gentilmente. Sin vencedores ni vencidos, si no simplemente juntos...Con Bellatrix los cuerpos se saciaban mientras las mentes eran amordazadas y empujadas escaleras abajo hacia los sotanos del subconsciente. Con Hermione...el cuerpo era un todo y se mezclaban...como agua y aceite...caldeandose por mera friccion y permitiendo asi que se mezclara lo que de forma natural, no lo haria nunca. Y por que entonces, si su cuerpo estaba saturado de placer, de extasis puro, su pecho se comprimia haciendole sentir esa opresion que le quitaba la respiracion, como si aun a pesar de todo...algo siguiera faltando...y no era suficiente solo con carne, piel, caricias...
Ella se contrajo, presa del orgasmo, y Rodolphus se sorprendio a si mismo sonriendo satisfecho. Por que se sentia tan pleno con el placer de Hermione? Por que lo llenaba tanto el mero hecho de que ella se sintiera satisfecha?
Se inclino para besarla, y se volvio a colocar encima de ella, sin dejarla descansar, sin dejarla respirar, sin darle tiempo para rehacerse de su orgasmo.
La luz de la ventana comenzo a menguar, a medida que el sol se hundia en el horizonte como Rodolphus se hundia en Hermione, mientras la tarde agonizaba y las primeras estrellas nacian brillando timidamente. Pocos minutos despues la luna comenzo a brillar creciente sobre la negrura que se cerraba.
Hermione y Rodolphus volvieron a caer abrazados, con los cuerpos humedos por el sudor, aferrandose con mas fuerza a sus cada mas mas resvalosas pieles. Y los gemidos de cada uno moria en los labios del otro, mezclando aliento, respiracion, placer y deseo.
Y en algun momento de la noche, cayeron exhaustos entre las revueltas sabanas, y se miraron aterrados y confundidos. Lentamente, como en un sueño, se acurrucaron y se quedaron dormidos.
A la mañana siguiente, cuando Hermione desperto, miro a su alrededor con los ojos alucionados. Los recuerdos de la noche anterior la golpearon con crudeza.
-No...no...-susurro negando con la cabeza.
-no que?- La voz de Rodolphus la saco de su panico existencial y se giro. Alli estaba el, mirandola con los ojos entornados, y una desquiciante medio sonrisa ladeada.
-Esto no esta bien...esto no ha pasado...no es posible,...-Intento incorporarse pero aquellos fuertes brazos la rodearon y se lo impidieron, anudando los dos cuerpos.
-Si ha pasado, Hermione... por que te cuesta tanto de creerlo? Por que te cuesta tanto aceptarlo?
-Por que no esta bien...
-Y que es el bien, Hermione? Dimelo
Ella cayo. Se mordio los labios, agacho el rostro dejando que su enmarañado pelo se lo cubriera, y sencillamente sollozo.
Se quedo atonita al sentir como los labios de Rodolphus bebian sus lagrimas, como aquella lengua le enjuagaba el llanto. Y al mortifago ningun licor le supo jamas tan intoxicantemente dulce.
-Esto no esta bien...-repitio ella mientras Rodolphus volvia a tumbarla en la cama y se colaba entre sus piernas.
-No tiene por que estarlo Hermione...no tiene por que serlo...hay cosas que sencillamente son...
Ella cerro los ojos y hecho a un lado la logica. Suspiro, y se dejo llevar, una vez mas.
