Lazos oscuros

Capítulo décimo cuarto: Relief lives.

Advertencias:Slash, Tom x Harry, OoC Out of character.

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– Hoy, vamos a hablar sobre la animagia… -Anunció Mcgonagall, y escuchó lo que oía todos los años, murmullos ansiosos.- Chicos, tranquilo, esto solamente será una clase teórica, ya que como todos saben, se necesita un permiso expreso…

– ¿Un permiso o un control expreso? –Le preguntó Harry a Draco, en forma de burla, el rubio puso una sonrisa en su boca.-

– Para poder convertirse en animago… los animagos, que sean ilegales, no debieron hacerlo, pero, como veo aquí no hay nadie que se pueda convertir en animago…

– ¿Qué sabe ella? –Preguntó Draco bajito, el era animago desde los cinco años, a punta de palos de su madre y padre, pero, lo era.-

– No lo sé…

– Bien, la animagia, no se elige el animal, más si cuando convertirse, hay teorías que especulan que el animal tiene algo que ver mucho con tu yo interior. Refleja todo tú, aquí lo que podemos tratar de hacer es revelar si se pueden convertir. Por medio de esto –Dijo sacando una especie de tubo con una bola transparente en la parte superior.- Aunque, antes de pasar a esto hablemos un poco más de ¿Cuáles son los factores necesarios para convertirse en animago¿Alguien se ofrece a responder? –Hermione levantó la mano.- ¿Granger?

– No hay factores, si a acaso condiciones que varían en la persona, concentración y definición, si dudas, podría tener efectos catastróficos…

– Como siempre una definición perfecta…

– ¿Determinación? Yo lo aprendí a punta de golpes.

– No quiero saber los detalles Draco –Le dijo el moreno.-

– Bien¿Alguien tiene idea de que animal podría ser¿Um¿Alguna pista que se les haya dado o algo así?

– Yo creo que soy un ave profesora –Respondió Hermione como siempre.-

– ¿Cómo lo supo?

– Pues… no estoy segura, pero, son mis animales favoritos, mi Patronus es una paloma, y me identifico mucho con ellos.

– Muy probablemente seas un ave, pero, los factores que acabas que nombras no influyen en tu animal.

– Si señora…

– Bien, esto posiblemente va a sonar despectivo, pero, está comprobado, los magos sangre puras siempre van a ser animagos por descendencia, por ejemplo, el linaje Malfoy's, son felinos, los black's son caninos, los Snape's suelen ser criaturas de la noche, el profesor Severus es…

– ¡Un murciélago! –Gritó un joven que no se supo de donde fue, pero, Draco le iba a quitar la cabeza si no fuera porque Harry lo agarró.-

– No es un murciélago, Mcdonall, es un Kelpie…

– Que bien, una cara ángel que encierra un demonio…

– Potter, ya que está tan entretenido diciendo comentarios fuera de lugar, que es un Kelpie.

– Es un caballo-demonio negro, muy bello por fuera, sus cabellos son usados para millones de pociones y se distingue de los caballos normales por tener unas marcas plateadas por todo el cuerpo encima del pelaje, no se dejan tocar por los humanos –Estrechó los ojos, y sonrió oscuramente.- Claro, al menos que sea para matarlos… Se dicen que los ahogan, especialmente a las personas que sufren de debilidad mental, hay un libro que dice que un Kelpie aplastó la cabeza de un hombre hasta que sus sesos empezaron a salir por su nariz y los ojos expl…

– Potter, suficiente… cinco puntos…

– Okay… no se exalte… ¿No quería la explicación? –Lo que hizo fue recibir un codazo por parte de Draco.-

– Continuemos… como la señorita Granger fue la primera en contestar, de premio serás la primera en saber su animal, esto no te da una seguridad de que te puedas convertir.

– He leído de ese cetro en libros, simplemente te dice que animales tienes posibilidades de convertirte.

– Bien tenga… y pronuncie claro, "Revela"

– ¡REVELA! –Pronunció la castaña, una luz se fue abriendo hasta que apareció un negativo de lo que bien podía ser un águila o una lechuza.-

– Perfecto, señorita Granger ¿Hurtado que hace! –El ojos dorados, se incorporó de golpe, grrr, con la profesora, era la única que lo molestaba de esa manera¿Qué esa vieja tenía, ojos en toda la cabeza?-

– Nada profesora.

– ¡Venga y tome el cetro a ver si presta atención de una vez! –Anthony se levantó pesadamente, tenía serios problemas… bueno, el siempre tenía serios problemas. Parsimoniosamente agarró el cetro.-

– Revelo… –Dijo hastiado. Un tigre negro con alas salió del cetro en una negra humareda, todos profirieron un ¡Wooow!-

– No sé como lo hace.

– Los gajes del oficio –Dijo altanero.-

– Debe cambiar esa actitud Hurtado.

– Si profesora Mcgonagall.

– ¿Quién quiere seguir? –Harry jamás dijo yo, en realidad cuando sonó el timbré fue el primero que voló figuradamente del salón.-

1

– ¿Harry donde te habías metido?

– Tenía que ir a buscar unas cosas Herm.

– Volaste de Transformaciones, pensé que te había pasado algo o una cosa semejante.

– Estaba algo apurado.

– ¿No tenías curiosidad de saber cual era tu animal?

– Ciertamente no, Herm.

– ¿Por qué ahora estás tan apegado a Malfoy? –Preguntó la castaña cambiando de tema radicalmente, pero, para peor.-

– ¿Apegado¿Estamos hablando del Malfoy que yo conozco?

– Si Harry ¿Qué ahora son amigos?

– Mione¿Te estás oyendo? –Dijo el moreno incrédulo.- ¿Malfoy, Draco Malfoy?

– Escucha, sé que te parecerá incoherente pero, cuando estabas en la enfermería, él vino, y tenía tu bolso, y no me vengas a decir que no porque dice en plateado "Harry Potter".

– Ni siquiera he abierto la boca…

– Bueno, le dijo al profesor Nichol que quería hablar con él, afuera, y después, sonó el timbre y nos tuvimos que ir, pero, a conciencia ¿Qué hacía Malfoy con tu bolso?

– No lo sé, ni siquiera sabía –Mentira.- Que era Malfoy quien se lo había dado a Nichol… simplemente cuando salí al siguiente día de la enfermería, el me dio el bolso, pero, creo que tendré que agradecérselo, ese bolso tenía cosas importantes.

– ¿Le vas a dar las gracias? –Preguntó incrédula.-

– Hasta tal vez valla y le pida hacer las paces, quien sabe, no debe ser tan malo tener a Draco Malfoy como amigo… –La castaña tenía abierta la boca, y lo miraba incrédulo; el ojiverde le sonrió tiernamente y le cerró la boca con un gesto elegante.-

– Maldito, casi me engañas…

– ¿Entonces porque preguntas? –En ese momento Draco estaba pasando por allí, y Harry se le aferró a un brazo.-

– ¿Potter¿Qué carajos te pasa? –Dijo sacudiéndoselo, todo el mundo que transitaba por allí se quedó mirando anonadado.-

– ¡Harry eso fue muy bajo! –Le aseveró Granger.-

– Draco, te quería dar las gracias por haberme devuelto mi mochila, fue un gesto muy amable de tu parte –Todas las bocas se abrieron y empezaron a cuchichear.-

– ¿Te has vuelto loco?

– Gracias por escuchar –Dijo sonriendo y despeinándole.- Ahora si Mione, podemos seguir nuestro camino –Anunció agarrándole del brazo.- La gente de Hogwarts debería buscarse una vida… –Insinuó fuertemente como quien no quiere la cosa.-

– ¿Lo hiciste apropósito?

– Teoría confirmada, todos los estudiantes son unos cotillas… –Dijo sentándose para recibir Pociones.-

– Me sorprende tu valía –Dijo Hermione, sentándose al lado del moreno. Cuando Snape entró, todo el mundo se sorprendió de que lo hizo suavemente, y sin asustar a nadie.-

– Buenos días…

– Eso es utópico… –Pronunció el moreno anonadado.-

– Cinco puntos menos para Gryffindor Potter –Restó impasible el profesor.-

– ¿Puedo preguntar algo aunque cueste cinco puntos menos?

– A ver… –Le retó.-

– ¿Cómo hace específicamente para escuchar todo lo que yo digo si todo el mundo hizo un comentario similar? –Anthony sonrió sádicamente, mientras que Draco alzó una ceja a la expectativa.-

– No lo sé –Dijo simplemente buscando un tiza en el pizarrón de lo más normal.- Bien –Dijo escribiendo en el pizarrón, con inusual buen humor, era horrorizante ver semejante espectáculo, faltaba poco para que sonriera, y allí Neville terminaría por desmayarse.- Hoy vamos a hablar de la matalobos, obviamente no la van a preparar, desperdiciar valioso material para repetirla unas ochenta veces… lo único que van a hacer es un trabajo de investigación, que puede ser complementada con información de los hombres lobos –Dijo sentado jovialmente en la punta del escritorio.- ¿Quién quiere hablar de la mata lobos? Granger, si va a decir algo, ya no levante la mano y conteste… –La mencionada se sonrojó.-

– La matalobos, como su propio nombre lo dice, es una poción que hace mantener la conciencia del hombre mientras está transformado, aunque no quita los dolores o el cambio de piel, es solamente un recordatorio que eres un hombre.

– Muy bien Granger. ¿Alguien sabe como funciona la poción? Serán cinco puntos no importa que casa la responda… ¿Nadie? –Harry sonrió y levantó la mano.-

– ¿Potter¿Cree que tiene la respuesta?

– Dudo que le de los cinco puntos –Dijeron todos.-

– ¿No levanté la mano?

– Dudo que responda.

– La poción matalobos, inhibe el veneno que es el que hace perder la conciencia del humano, al bajarlo de potencia, mientras tengas factores por los cuales no quieras perder esa parte de humanidad, todo saldrá bien, yo digo, que si consiguieran neutralizar completamente el veneno, lograría detener totalmente la transformación, aunque, eso es imposible, ya que un rasguño en un vampiro puede ser mortal.

– ¿Dónde aprendió eso?

– Un hombre lobo es lo más cerca que tengo como un padre, cuando menos tengo la decencia de saber que le pasa… ¿Si se agregara sangre de unicornio a la poción no neutralizaría el veneno? –Lanzó volviendo a respirar, esa pregunta había estado rondando en su cabeza desde hace mucho, pero, jamás se atrevió hacerla, ni siquiera a Tom, porque sabía por donde vendrían las conversaciones y los sermones.-

– Potter…

– No responda.

– Cinco puntos para Gryffindor… Le voy a responder su pregunta, pero, si veo que algún ingrediente falta de mi armario, y le juro que lo expulsaré del colegio, es cierto, tal vez, agregarle, mucha sangre de un unicornio mataría el veneno, ahora¿Sabe las consecuencias de matar a un unicornio?

– Una media vida, una maldición, ya lo sé…

– Queda advertido Potter.

– ¿Quién le dijo que yo estaba capacitado para hacer esa poción? Lo que puedo hacer es envenenarlo…

– Espero por su bien, que esas palabras no posean ningún trasfondo… Sigamos con la clase, como les dije, la semana pasada –Aún todo el mundo estaba en shock, cinco puntos así como así para Gryffindor, querían al viejo Snape de vuelta, ese era más escalofriante.- Como les dije las parejas iban a ser escogidas por medio del tipo de sangre… ya saben el procedimiento –Dijo mostrando la caja, todos los alumnos entre gemidos lanzaron el papelito, con su tipo de sangre y su nombre.- La primera pareja es: Hurtado y Potter –Harry miró al profesor interrogante.- No pregunte nada y mueva el pupitre.-

– Hola…

– Hola, Harry.

– La segunda: Granger/Brown, la tercera: Reiris/Malfoy, cuarta: Weasley/Goyle –Y así sucesivamente hasta que todo el mundo quedó con su pareja.- Como esta poción no sale en casi ningún libro yo se los proporcionaré, ahora, encuentro un rasguño en estos libros y serán castigados, todos tienen la misma información puesto que es el mismo libro. Tienen que resumir, y buscar información por otros medios, el trabajo debe ser en hojas convencionales tamaño carta, nada de vuelapluma, y de quince páginas cuando mínimo, esto será entregado dentro de dos semanas puesto, que no se hará la práctica, veremos otras pociones en las que trabajarán con la misma pareja. Empiecen a trabajar –Dijo repartiendo los libros mágicamente.-

2

– Jamás pensé que tendríamos el mismo tipo de sangre. O que saliéramos de primero.

– Créeme, también me agarró por sorpresa.

– ¿Puedo comentarte algo? –Dijo el moreno algo cohibido.-

– Adelante Harry, puedes preguntarme lo que quieras.

– Es que tú, me… recuerdas mucho a alguien –El ojos dorados no dijo nada.-

– Sé que suena muy incoherente… simplemente tenía que decírtelo –Dijo a modo de disculpa el moreno. Había pasado una semana, desde que trabajaban juntos. Harry estaba en un punto crítico, no sabía porque, pero, cada vez tenía menos ganas de comer, su sueño rallaba en lo nulo, estaba totalmente irascible o demasiado deprimido, y ni Nagini ni Tom daban signos de existencia. De nuevo tenía ganas de llorar.-

– ¿Estás bien? –Preguntó preocupado Anthony al ver como los ojos del moreno se volvían acuosos.-

– Sí, estoy perfectamente bien… Nos vemos mañana Anthony… –Y se fue de allí, si iba a llorar, lo haría en el lugar más alejado que existiera.-

3

Tom, si quieres lanzar un cruciactus hazlo ahora porque pienso ir a verlo así me digas que no… –Dijo la serpiente, por medio del lazo mental que los unía, pero, el moreno no decía nada su capacidad pensante había estado reducida a la nada.-

4

Algo brillo entre sus ropas, y de allí un hilo de luz se transformaba en una ¿Serpiente? Harry se limpió lo ojos con la manga, sintiéndolos hinchados.

– ¿Nagini?

Dios, Harry porque lloras así.

No lo sé, últimamente paso de la ira al llanto en menos que puedas decir Quidditch –La serpiente se le enrolló en el cuerpo al moreno para que se calmara, sabía que el chico era mentalmente inestable, a tal punto de poder suicidarse si le daban un pequeño empujón, no por su culpa claro estaba, pero, igual había que hacerle saber que estaban allí para él.-

¿Por qué no me llamaste?

Pensé que esto solamente recibía… ¿Y Tom¿Cuándo menos recuerda que existo?

Por supuesto que se acuerda de ti.

¿Y porque no me busca?

No me voy a poner a defenderlo porque se lo dije muchas veces pero, es peligroso Harry, extremadamente peligroso…

Al diablo con el peligro Nagini… –Siseó desdeñosamente.- Si el quisiera lo haría…

Él está muy cerca de ti.

El que esté cerca de mí en la figuratividad de la palabra no me sirve para abrazarlo, o tenerlo…

¿Estás así por él?

No lo sé, en estos momentos no sé nada Nagi, me siento perdido, no quiero comer, dormir es imposible…

Estás deprimido Harry, eso es normal que te sientas así pero, no debes dejar que te gane.

No me importa, simplemente quiero no sé, dormir y no despertar más o cuando menos un instante de tranquilidad.

Hablaré con él Harry, lo convenceré, pero, tú júrame que no cometerás alguna estupidez como ir a romper vidrios.

No lo haré, y dudo que lo convenzas… –Dijo levantándose para ir a caminar donde sus pies le llevaran.-

5

– Avery ¿Consiguieron las malditas piedras? –Preguntó molesto Voldemort.-

– Si My lord, Bellatrix y Lucius están aprendiendo satisfactoriamente el conjuro.

– Te diré la fecha exacta… a las doce de la noche del veinticuatro de diciembre debe estar el paquete entregado ¿Me expliqué?

– Si señor, no habrá fallos, ya tenemos las cinco piedras, el libro, y los polvos. Sólo falta que usted haga el trasladador, y todo perfecto.

– Bien, un día antes tendrán el trasladador y noticias mías. Avery, toma esto como una advertencia y grave, fallan, y juro que lo pasarán mal.

– Si, my lord.

– Ahora, tengo que irme.

– Hasta luego…

6

Tom, es hora que le digas a Harry todo… no me importa si arruina tus planes o si va a pasar algo malo, pero, ya está en la decadencia, piensa que te olvidaste de él, y como si no fuera un adolescente, cayó en una depresión, aunque ni el mismo sabe que le pasa tu eres el único que lo puedes sacar del poso en el que está cayendo.

Mañana, Nagini, mañana le contaré todo…

¡Júralo Tom! Lo vas a terminar matando…

Claro que no –Dijo con voz culpable.-

Por supuesto que si lo harás…

7

– ¿Harry¿Qué haces aquí? –Preguntó el rubio cuando entró a su cuarto y vio al ojiverde acostado en una punta de su cama con los pies en el piso, y las manos utilizándolas de almohada.-

– ¿Te molesta?

– No claro, que no, es que en estos días haz estado algo extraño, y pensé que había sucedido algo grave…

– Simplemente hablé con Nagini, y tenía que huir a algún lado donde supieran todo y no me acribillaran con preguntas… –El rubio se sentó al lado de Harry, preguntándose cuando cumpliría su promesa.-

– ¿Hablaste con la serpiente¿Y que te dijo?

– Palabras de aliento, de verdad le estoy muy agradecido, pero, igual no me hizo sentir mejor.

– Tú lo que necesitas en a Tom Riddle aquí ¿No?

– ¿Es que ni siquiera me podía mandar una carta¿O una señal?

– Ya no sé que decirte para animarte Harry… y si empiezo a inventar no será agradable…

– Ya dejo de molestar… solamente quería estar a solas un momento y ciertamente me acordé que tenía tu contraseña a la mano.

– No me molestas no digas eso… simplemente es que me pareció extraño verte aquí, eso es todo.

– Déjame decirte algo –La mirada de Harry se enserió, y se levantó mirándole directamente a los ojos.- tu no tienes una deuda de vida conmigo ¿Estamos claros con eso?

– Jamás…

– No la tienes, ni siquiera llegues a pensar eso, si de verdad no te caigo bien solo dímelo.

– No seas imbécil… enserio, a veces llegas a ser tan desesperante como solo tu lo puedes hacer. Me sorprendió verte aquí, especialmente porque no me has comentado nada de cómo te sientes, si no te quisiera aquí no te hubiera dado la contraseña.

– Lo siento –Susurró quedamente.-

– Ya, trata de dormir, que yo voy a hacer la tarea –En ese momento el collar de Harry empezó a brillar de nuevo.-

– ¿Nagi?

Me peleé con el imbécil ese, espero no ser una carga… –Detuvo un momento la conversación.- Esto no es Gryffindor.

Es Slytherin –Draco había entendido eso.-

Duerme, yo estaré con el rubio –Harry se volvió a acostar, y la serpiente se subió a la pierna del ojigris sobresaltándose, pero, ni si movió, Nagini agradeció eso. Como a las siete de la noche.-

– Harry, levántate que se te va a hacer tarde –El moreno abrió un ojo, y se estiró.-

– ¿Qué pasó?

– Que faltan dos horas para que den el toque y seguro que Granger y Weasley, están empezando a buscarte –Un gruñido salió de la boca de Harry.- Ándate, que después nos meteremos en problemas, y creo que ya no estará aquí nadie para salvarte.

Vámonos Nagini…

– ¿Estás seguro que te la quieres llevar a Gryffindor?

– No la puedo dejar aquí, Tom me quitaría la cabeza si se entera…

– En todo caso que tu no se la hayas quitado primero a él.

– Gracias Draco, pero prefiero llevármela, además, no se quiere quedar… –Agregó después de las amenazas de Nagini…

– Ten cuidado, eso si es realmente peligroso.

– Draco deja de comportarte como si tuviera 2 años.

– De ti, me espero cualquier cosa, pero, bueno, tienes el beneficio de la duda. ¿Cómo pasarás sin que nadie te vea?

– ¿Creo que soy el niño-que-vivió no? Igual que como entré.

– Vale, n o te molestes, y creo que ya debería ser el "Adolescente" de niño no te veo nada –Harry sonrió, moviendo la cabeza y saliendo.-

– Ya cuando menos sonríe… –Pensaron Nagini y Draco a la misma vez.-

8

– Todos, ya cálmense… ¡A CALLAR! –Gritó Nichol y todo el mundo dimitió.- Bien… –Pronunció arreglándose unos cabellos que se habían salido de su trenza.- No van a ver el Avada ¿Están locos¿O debo creer que todos aquí son unos masoquistas?

– Pero usted la sabe usar.

– Si, pero, no para divertirme matando un animal, por más legal que parezca…

– Pero, ya el profesor Moody nos mostró como moría una araña… ¿Por qué no nos puede enseñar con un animal más grande? –Pedían los alumnos, Harry solamente podía enervar una ceja ¿Qué le pasaba a la gente? Nichol sonrió oscuramente pero nadie se dio cuenta excepto tal vez el ojiverde y Draco.-

– Escuchen, en la clase de mañana tendrán una sorpresa, pero, primero deberé hablar con el director o que todos ustedes me digan que esto no saldrá de aquí… –Se escucharon murmullos de asentimiento.-

– Mejor que nada salga de aquí… –Dijo un Ravenclaw.-

– Bien –Declaró en rubio mostrando una hoja que había aparecido.- Todos firmen aquí, y problema resuelto, ah no quiero lloriqueos después… –Después que todos firmaron el timbre sonó.- Harry¿Podrías quedarte un momento por favor?

– Claro, Nico ¿Qué sucede?

– Tú me vas ayudar con lo de mañana, pero, puesto que tú vas a hacer todo te tengo que pedir permiso…

– ¿Y eso que será?

– ¿Recuerdas aquellas esporas que sueltas¿Las que hacen hacer a las personas lo que tu quieras o dan ilusiones?

– ¿Las esporas del fuego¿Qué quieres con ellas Nichol? –Preguntó preocupado.- Es peligroso si se usan inadecuadamente.

– Si pero nosotros las utilizaremos adecuadamente, simplemente quiero que hagas una ilusión para que ellos aprendan una lección de que jugar con las imperdonables no es bueno…

– Ni Draco ni Neville pueden ser atrapados por las esporas…

– ¿Por qué?

– Los padres de Neville están locos en St. Mugo por la cruciactus, y Draco… el viene peor, así que a ninguno de los dos.

– ¿Hay forma de aislar las esporas?

– Déjamelo a mí…

– Como quieras.

– Bien, ahora me voy, tengo un examen.

– Adiós Harry –El moreno salió del salón agitando una mano en señal de despedida.-

– Harry… –Le dijo alguien agarrándole por el hombro.-

– ¿Anthony¿Qué sucede?

– ¿Podría hablar contigo?

– Claro¡vamos!

– ¡Harry¡Ven aquí! –Gritó su mejor amiga con cara fúrica.-

– Perdón, Anthony… ¿Te podrías esperar?

– Claro…

9

– Bien, ya… –Dijo pasándose una mano por la cabeza.- ¿Qué me querías decir?

– Verás.

– ¿Es sobre el trabajo?

– No, no es sobre el trabajo es más bien algo personal ¿Podríamos ir a otro lado?

– Si podemos ir a otro lado… –Concedió el moreno empezando a caminar cuando alguien lo llamó de nuevo.-

– Harry¿Para que me estabas buscando? –Le preguntó Draco algo preocupado.- Pansy me lo dijo…

– ¡SI¡¡¡¡Draco menos mal que me acordaste! Perdón Anthony esto es importante será rápido…

– Está bien Harry…

10

– Supongo que ya… –Dijo el ojiverde apenado.-

– Tranquilo… ¿Conoces algún lugar donde podamos hablar?

– Sí, ven, sígueme –Los dos morenos empezaron a caminar Anthony pensaba ¿Cómo empezaría la conversación sin que Harry lograra destruir la mitad del colegio en un arranque?- ¡Neville! –Gritó el Gryffindor, y el ojos dorados pensó en asesinar a la persona que otra vez los interrumpiría.-

– ¿Qué sucede Harry?

– Ten… esto es una poción que te ayudará en la clase de Defensas de mañana…

– Eres un santo, estaba pensando en comprar una de esas pastillas vomitadoras de los gemelos Weasley's…

– Estás loco, eso solo te hubiera traído más problemas –Le reprendió Harry algo preocupado, esas pastillas lo único que daban era problemas.-

– Perdón –Dijo abochornado.-

– Bien adiós… perdón Anthony, de verdad, tengo la esperanza que será la última.

– Bueno Harry.

– Okay¿Qué me tienes que decir? Porque ciertamente no tengo ni la menor idea de que podrías querer tu conmigo –Argumentó el moreno sonriendo.-

– En realidad esto tendría que haberlo dicho desde hace mucho, pero ¿Sabes lo difícil que es agarrarte sólo? Si no estás con Weasley, es con Granger, sino con los dos, si no con Draco…

– Entendí el punto ¿Qué quieres?

– Bien¿Tú conoces a Domique Hurtado?

– Sí, es un mortífago que trabaja en el ministerio, parece que es uno de los espías ¿Por qué?

– Bien ¿Alguna vez escuchaste que su hijo murió?

– Si, murió me lo dijo el mismo lord.

– Perfecto… entonces, deberías saber que yo…

– ¡HARRY! –Gritó Helios echándosele encima al moreno.- ¿Cómo estás? Ayer tenías una carita que me dejó preocupado… ¿Hoy si te sientes bien?

– He… helios… estás algo cerca… –Dijo arrimándolo lejos de él, la sien de Anthony iba a explotar.-

– ¡Joder Reiris¡¡¡¡¿Qué no vez que estoy tratando de decirle algo importante! –Se desesperó el joven, ya era suficiente y el clavo de tumba tenía que ser el idiota ese.-

– Ahh… Hurtado…

– Helios¿Podemos hablar después? Enserio… por favor.

– Siempre me dejas rezagado Harry, pero, está bien… me voy.

– De verdad lo lamento. ¿Dime que querías decirme? Aquí y ahora, más adelante no sé a quien me conseguiré.

– Bien. Harry, solamente tengo que decir una cosa. ¿Puedo preguntar cual es tu estado de ánimo?

– ¿Eso es lo que me querías preguntar?

– No…

– Estoy bien, gracias por preguntar.

– ¿No me reconoces?

– ¿Recono…?

– Señor Potter… –Dijo Snape como siempre, la mano derecha de Anthony se cerraba y se abría en un gesto compulsivo, iba a matarlo lo juraba, que carajos importaba si Lucius se hundía ¡QUÉ NO PODÍA SER MÁS INOPORTUNO?-

– ¿Qué sucede?

– Tengo que hablar con usted…

– Yo estoy hablando primero con él… –Siseo como sólo Lord Voldemort podía hacerlo.-

– Hurtado.

– ¡No me importa! Ven acá Harry –Hurtado lo agarró por los hombros.-

– ¡TOM? –Gritó el Gryffindor cuando se detuvo a ver los ojos de su interlocutor, o su novio en este caso, se había quedado Shockeado, Riddle lo había soltado y había sacado su varita, no sabía que tanto podía hacer, y Potter, no sabía que hacer, la ira dominaba su cuerpo, no solamente por lo molesto, si no es que se sentía traicionado ¡Nada le costaba decirle!-

– Harry…

– ¡COMO TE ATREVES¿¡Y APARTE DE ESO ME APUNTAS CON LA VARITA? –El moreno iba correr pero Tom lo agarró por el brazo.-

– ¡Suéltame Riddle no te voy a oír!

– Por Merlín bendito Harry¿Quieres dejar que te explique antes de gritar? –Este se soltó y se dio a la carrera¿Qué más quedaba? Nagini se lo había advertido, allí iba tras él.-

– ¡Deja de seguirme!

– ¿Quieres oír? Aquí no estamos como para correr…

– Cuando dejes de perseguirme dejaré de correr –Masculló secamente.-

Ya había escapado de aquel "infame", y se dirigía ciegamente a quien sabe donde, primera parada, "Draco Malfoy"

– Harry. Puedo preguntar ¿Por qué corres?

– ¡Y tú seguro también lo sabías!

– ¿Qué yo sabía que?

– ¡Sólo déjame!

– ¿Ah? –Dijo corriendo tras él.- "¿Ahora que habrá pasado?"

11

¿Hurtado? –Pronunció el rubio.-

– Draco… ¿Qué sucede?

– No lo sé¿Estás no son las habitaciones del tío de Harry?

– ¡Harry! –Gritó Nichol.- Pero, si me sacaste de mi propio cuarto.

– ¿Harry está allí?

– Si… –Le respondió el Lord.-

– ¿Y porqué se encerró allí?

– Pasaron una serie de eventos desafortunados

12

Después de explicar…

– Eso era previsible –Apuntó Draco.- He de suponer que gritó y luego huyó.

– No es una suposición es la veracidad de los hecho.

– ¿Por qué no le dijo?

– Porque ya tenía todo planeado cuando a Dominique le dijeron que al final iba a ir a España y no aquí, si le decía y no venía también se iba a molestar…

– Pudo llegar y decirle.

– ¿Sabes lo difícil que es agarrarlo sin esos dos?

– Si… y supongo que Nichol también sabía.

– Exacto Rubiales, y cuando le pregunté que le pasaba, yo de indiscreto dije "Ya te enteraste" y me botó del cuarto, ahora, henos aquí…

– Y pagamos juntos por pecadores.

– Eres bueno, dando en el clavo Draco –Siguió el tío de Harry.-

– ¿Y cuando saldrá?

– Si supiéramos eso no estaríamos aquí esperando –Razonó el Lord lógicamente, el mayor de los Potter, volvió al intento.-

– Harry ¿Hasta cuando nos vas a dejar aquí afuera? –Pero dentro no se oía nada, ni una mosca, y no parecía que estuviera destruyendo cosas.-

– ¿Será un hechizo silenciador¿Por qué no fuerzan la puerta?

– Ya lo intentamos –Dijeron los dos al unísono.-

A las siete de la noche, Draco y Tom, jugaban con unas cartas, mientras que Nichol había conjurado una silla, puesto que Harry en ningún momento abrió o habló. La que apareció por allí fue Hermione, todos levantaron la vista para dirigirla a la recién llegada.

– ¿Profesor?

– ¿Qué sucede Hermione?

– ¿Ellos están castigados?

– ¿Eh?

– Perdón… ¿Ha visto a Harry? –El rubio señaló con su dedo índice el recuadro.-

– ¿Esa no es su habitación?

– Si…

– ¿Por qué están aquí afuera?

– Si puedes sacar a Harry de allí serán 20 puntos para Gryffindor.

– ¿Me trata de decir que se encerró allí?

– Algo así.

– ¿No han forzado la puerta?

– Ahí va la otra –Dijo Hurtado.-

– Espero de buena gana que la abra –Dijo el rubio, ojos grises.-

– La única forma sería explotarla, y ¿Para que armar tanto escándalo? –Explicó el ojos dorados tranquilamente.-

– ¡EXPELLO! –Gritó la castaña y un estallido sonó.- Ven, eso fue fácil, con Harry, hay que tener carácter ¡POTTER! –Draco se colocó tras su padrino, y Nichol sonrió nerviosamente, pero, en la habitación no había nadie, así que entraron siempre la mujer delante, esta en un determinado momento había dicho "Cobardes" pero, al llegar al cuarto, Harry estaba dormido en una silla acurrucado con un charquito de lágrimas en la tapicería, y pañitos desechables en el regazo.- Harry des…

– ¡No lo despiertes! –Gritaron los dos Slytherin y el Gryffindor al unísono, asustándola.-

– ¿Por qué no?

– Porque no… –Respondieron igual los tres.-

– Gracias Herm, enserio, pero, ahora yo me encargo.

– ¿Le podrías decir que yo lo busco?

– Claro…

– Bien, entonces me voy… que no se te olvide decirle, esta tarde pudo escaparse –Cuando se fue.-

– Igual se iba a hacer el que no oyó.

Nueve de la noche.

Harry abrió los ojos, y volteó la cara, y allí a su lado estaba arrodillado Tom Riddle. Este volvió a cerrar los ojos.

– ¿Ahora si podemos hablar? –Preguntó tranquilo.- ¿O tenemos que dar otra carrera por todo Hogwarts? –Harry se volteó y sonrió ¿Por qué ya no podía estar molesto? Aunque aún se sentía dolido.- ¿Harry?

– Te pasas…

– Sabes que si te decía y no lo cumplía te ibas a molestar igual…

–No me iba a molestar y lo sabes.

– ¿Claro como ahora? –Puntualizó irónicamente, el Gryffindor se levantó y le dio la cara, al lord, el granate colisionó con las esmeraldas que brillaban peligrosamente.-

– Tu cinismo no tiene límite¡Merlín!

– Créeme lo menos que estoy siendo es cínico… solamente te estoy diciendo la verdad…

– Estúpido Slytherin.

– Tú idiota orgullo Gryffindor. –Harry le puso cada mano en la mejilla y se la estiró.-

– Te extrañé… –Jugando con las mejillas de Tom.-

– Te tengo que llevar a un psicólogo, sufres de inestabilidad mental –El moreno jaló más la mejilla.- ¡Oye!

– Yo no tengo des estabilidad mental que ustedes me la causen no tengo yo la culpa –Los brazos del menor cayeron rodeando el cuello de Riddle, y escondió allí su cabeza.- Ya ¿Si? No importa… dejemos de pelear. ¿Y Nichol?

– No sé, me dijo que tenía que salir, creo que está haciendo su ronda de profesor –Respondió el mayor devolviéndole el abrazo a Harry.-

– ¿Y Draco?

– Se fue puesto que ya dieron el toque.

– ¿Y como se supone que yo llegaré a mi sala común sin mis indumentos que normalmente uso para escabullirme sin que Severus me pille?

– Ni modo, te tocará pasar la noche aquí.

– ¿Te quedas conmigo?

– No puedo.

– Vamos no te he visto en mucho tiempo.

– En realidad me veías todos los días.

– Ahora entiendo porque estaba tan rebuscado el trabajo, lo tengo que cambiar.

– Tú no vas a cambiar nada… eso lo dejas así.

– ¿Dumbledore que dijo cuando te vio? –Preguntó separándose y volviendo a mirarlo.-

– ¿Qué me va a decir? Ya está muy viejo Harry.

– No te lo voy a negar, pero, ten cuidado Tom…, tal vez Dumbledore empiece a fallar, y a saltarse detalles importantes, pero, aún sigue siendo sabio.

– ¡No es sabio es un aprovechado! –Dijo volviendo a ser un joven de 16 años, y se separó de Harry, yéndose a la ventana, sus ojos dorados brillaron indescifrablemente.-

– Lo lamento…

– Sólo deja al vejete ese en donde quiera que esté metido.

– Vale, vale…

– Oh ya despertaste ¿Se te pasó todo? –Preguntó Nichol llegando.-

– Si, lo lamento por haberte sacado así.

– No importa, James era peor, dejaba a los demás merodeadores sin cuarto, los hacía dormir en la sala común. Toma –Dijo mientras le tiraba la capa de invisibilidad y en mapa de merodeador.- Regresa a tu sala común antes que Mcgonagall o alguien se entere que no estás allí.

– Pero.

– A tu sala común…

– Pero.

– Harry, anda, si, igual mañana tenemos que trabajar juntos me verás todo el día –El moreno suspiró frustrado.

– Juro que mis intenciones no son buenas –Invocó mientras se colocaba la capa.- Hasta mañana…

– Descansa –Se despidió Tom.-

– No te vallas a desviar, si no el que te castigo soy yo.

– ¿Y a donde carajos voy a ir? –Tiró la puerta.-

– Definitivamente…, va a parar en St. Mugo loco –Puntualizó el ojidorado.-

– ¿Se va? –Preguntó Nichol.-

– Si me voy, será lo mejor, aunque solamente tengo a Zabini y a Draco de compañeros, ellos no suelen preguntar nada, aunque Draco preguntará por las palabras expresadas por Harry, y querrá saber en que quedó.

– Okay. Adiós.

13

– ¿Me puedes explicar porque llegaste tan tarde? –Harry se masajeaba las sienes, Hermione no había dejado de preguntar.- ¿Por qué te encerraste en el cuarto del profesor Nichol¿Qué tienes con Malfoy¿Por qué estaba hurtado contigo?

– ¡Ahhhrrggg mione¡YA! –Se desesperó revolviéndose más el cabello.-

– No es por nada Herm, pero, estaba con Nichol ¿Qué le puede pasar? –Intercedió Ron.-

– Gracias Ron…

– De nada.

– ¿Y si le pasa algo¡El toque da a las nueve para nosotros¡Hay mortífagos en el colegio!

– Joder¿Quién me va a perseguir¿Voldemort¿Aquí? Déjame decepcionarte.

– ¡Nadie lo sabe!

– Basta Herm, ya, te agradezco que estés preocupada por mi, pero, deja de caer en la paranoia.

– Yo no soy paranoica…

– Nooo –Lanzaron al unísono, Harry, Seamus, Ron, Dean y Parvati.-

– Tal vez un poco protectora.

– ¿Un… –Empezó Deam.-

– Poco? –Culminó Seamus.-

– Lo atosigas –Complementó Patil.-

– Por cierto ¿Quién está hablando con ustedes? –Después de eso último, los demás, ajenos al a conversación volvieron a lo que estaban, mientras que seguía tratando de sonsacarle información a Harry.-

14

Harry y Tom lo menos que habían podido hacer es hablar o estar juntos en general, puesto que desde ese día, en la mañana nunca habían coincidido como pareja y en la tarde estaban demasiado ocupados como para buscarse y aclarar algo. Pero, eso debía cambiar hoy, puesto que era sábado.

La mañana estaba algo nublada. Y un frío anómalo estaba invadiendo el ambiente, todos los alumnos andaban con suéteres y en parejas, Harry caminaba acompañado de Hermione el cual lo abrazaba, y Ron al otro lado, con una flama dentro de un frasco que también cargaban los otros dos.

– ¿Por qué tiene que hacer tanto frío?

– No lo sé, pero, no me parece normal que haga tanto frío en esta época del año –Dijo Hermione. En ese momento, el viento empezó a soplar, salpicándoles con pequeñas gotas de lluvia, las cuales les hicieron recorrer un escalofrío por la espalda.-

– ¿Por qué no tenía mis guantes a la mano?

– Pues, Ron, no estamos en invierno propiamente dicho –Respondió Hermione.-

– ¿Por qué Hermione te abraza a ti? –Dijo con un puchero.-

– Sinceramente, eso no lo sé…

– Harry siempre desprende un calor extraño en el cuerpo, y es agradable, para tu información Ronald, deja los celos… –Así Ron iba haciendo preguntas, cada vez más fastidiosas hasta que Harry volvió a hablar.-

– Me estoy congelando, caminemos más rápido al gran comedor –Masculló, el cual se tapó más con la capa, todo en la sala común estaba normal, hasta que habían salido, y el frío, los dejó helados, a la mayoría en el mismo sitio, pero, lo que habían encontrado era ropa que cubría pero, no tanto, puesto que los trajes de invierno, estaban en bolsas, sucias, y en el fondo del baúl, iban a entrar en el gran comedor pero, vieron que también estaba lloviendo, aunque estaba haciendo el calor anhelado allá dentro.-

– ¿Por qué tiene que estar lloviendo también aquí? –Preguntó otra vez Ron.-

– ¡No lo sé! –Dijeron el moreno y castaña, al unísono, ya hartos de la preguntadera estúpida del pelirrojo, la mayoría de los que pasaban por allí se les quedaron viendo, pero, normalmente el trío dorado siempre era el centro de atención así que solamente siguieron con sus asuntos.-

– ¿Qué vas a preguntar ahora? –Le preguntó la castaña cambiando los papeles, al ver que iba a volver a abrir la boca.- ¿Qué porque estamos vivos?

– No…, hay viene Malfoy –Dijo señalando con un dedo.-

– Bien, vámonos a sentar, pelear a las ocho de la mañana no es recomendable.

– Weasel, quítate del medio –Le dijo el rubio con asco.- ¿No vez que obturas el paso? Además¿Qué vamos a ver¿Una procesión de túnicas dilapidadas y un cabello rojo incandescente? –Ron estaba hirviendo de la furia, sus orejas estaban tan rojas como su cabello.- Oh, lo lamento, lo más seguro es que no hayas entendido ni una palabra de lo que te dije… ¿Dónde está el diccionario andante? Así, allí está… te doy tiempo para que le preguntes que fue lo que traté de decir.

– ¡Malfoy¡Eres la persona más despreciable de este mundo! –Siseó venenosa Hermione.-

– "No, en realidad no lo es…" –Pensó Harry, agarrando con un poco más de fuerza a la castaña, para que no fuera a armarse una trifulca en medio del gran comedor, Ron en ese momento sacó la varita y se la puso en el cuello, Malfoy, alzó una ceja.-

– ¿Qué me vas a hacer Weasley? –Preguntó con la mirada oscura, esto hizo titubear mentalmente al pelirrojo pero, en sus ojos aún seguía el fulgor del odio.-

– ¡Extupefy! –Pero Draco también había mantenido la varita, necesitaba algo de catarsis y ¿Quién mejor que el pelirrojo para conseguirlo? Esto bien valía una detención y veinte puntos de Slytherin.-

– ¡Expelliarmus! –Llamó con su varita, pero, los dos hechizos iban a colisionar, el moreno soltó a su amiga, y se interpuso entre los dos hechizos creando una barrera la cual hizo que estos explotaran algo ruidosos, pero, no llegaron a lastimar alguien, esto hizo que los profesores salieran, al igual que muchos alumnos, entre ellos, Anthony, los profesores iban a preguntar pero Harry empezó a hablar.-

– ¿Sabían que los dos me tienen al borde de mi EXTENSA paciencia? –Expresó molesto. Ron bajó la mirada y Draco reviró los ojos.- No sé quien es más niño, si Ron por ser tan estúpidamente ciego para no ver, que lo único que quiere es provocarte, o Draco, porque es tan niño y simplemente le gusta molestar. ¿Saben qué? Crezcan, cuando eso suceda, vuélvanme hablar… –El pelirrojo iba a hablar.- Silencio Ronald, arréglenselas con los profesores, y no me llamen a testificar por ninguno de los dos, puesto, que están con igual culpa, y va enserio, no los quiero volver a ver tratando de dirigirme la palabra, mientras no decidan hacer algo con su actitud tan ¡Infantil! Creo que los dos han pasado por suficientes cosas como para caer en semejantes idioteces… –Terminó, yéndose de allí, agarrando a Hermione por el brazo y entrando en el gran comedor.-

– ¡Ves lo que haces Malfoy?

– ¿Yo? Claro… pero, por supuesto, a ver Weasel, pongamos a funcionar, por primera vez tu cerebro¿Quién fue el de la gran idea de apuntarme con la varita?

– Señor Weasley, Señor Malfoy, creo que tienen que seguirme a la dirección donde haremos los ajustes pertinente… –Dijo el director sin perder la calma, esos dos eran pan de cada día.-

15

– Señor –Alegó Ron, cuando llegando y podían dar todas las excusas.- Fue todo culpa de Malfoy –Señaló con el dedo índice, al rubio sentado tranquilamente, esta vez, Harry le había enseñado que había que aceptar la culpa lo más sumisamente posible, así que no diría nada, ciertamente el había comenzado todo, queriendo poder relajarse, aunque sinceramente, jamás pensó que el pelirrojo iba a atreverse a lanzar un maleficio en medio de un pasillo tan concurrido, su amigo ojiverde, tenía razón, Ronald Weasley, estaba mal de la cabeza.- ¡Se lo juro! –Escuchó decir aún al ojiazul.-

– ¿Señor Malfoy no va a decir nada?

– No señor, ciertamente, yo comencé todo –Mcgonagall y Severus, abrieron la boca hasta más no poder. Hablando en el sentido metafórico de la expresión.- Pero, sinceramente, no estaba en mis planes atacar con un maleficio a Weasley…

– ¿Está aceptando su culpa?

– No, simplemente estoy diciendo, que tal vez yo comencé todo, pero, la infracción por la que castigan en este colegio, que es usar magia en los pasillos, y hechizar a los compañeros en una pelea, no tengo nada de culpabilidad, puesto que yo sólo le estaba pidiendo que se quitara del medio, por decirlo vulgarmente, de una manera muy rebuscado, luego, pasó todo lo que pasó…

– Habrá que llamar a Harry –Comentó la profesora Minerva.-

– ¡No! –Dijeron los dos al mismo tiempo. Todos miraron confundidos.-

– ¿Por qué no? –Preguntó Dumbledore.-

– ¿Para que? No ve que Malfoy ya confesó todo.

– Severus, por favor, llama a Harry…

– Si, señor… –Cinco minutos después se escuchaba en la parte de afuera a Harry peleando.-

– Ya yo dije, que no tenía más que decir¿Para que me quieren aquí? –Preguntó mosqueado y medio, estaba a punto de raptar a Tom y llevárselo al lugar más alejado de todo el colegio, y viene Snape, a decirle que el director lo llama, pero inoportuno el hombre ¿no?- Castíguenlos a los dos…

– Harry, gracias por ayudarnos tanto –Dijo el rubio. Todo el mundo estaba medio extrañado, que el heredero al imperio Malfoy, llamara al menor de los Potter's por su nombre de pila, este se volteó con una mano en la cintura y lo fulminó con la mirada.-

– Harry, podías relatar lo más objetivamente posible, los acontecimientos, y luego podrás regresar a tus actividades normales, si no es mucha la molestia…

– Bien, si quieren mi opinión para resumidas cuentas, los dos tenían tanta tensión encima que no se aguantaron… así que como dije antes, no hay ninguno con más culpa. Pero, como no es eso lo que necesitan, llegamos, Malfoy le dijo a Ron, quítate del medio, muy al estilo Malfoy, después de eso, uno un momento que le dijo a Hermione Diccionario de modo peyorativo, y Ron, explotó, luego, lanzaron los hechizos, los cuales dieron en mi escudo, puesto que eso ya lo había visto venir desde que empezó la pelea, perfecto, ahora, ando, un POCO ocupado, si me disculpan, tengo que irme, adiós.

TBC…

Ehhh, ustedes decidirán, yo no tengo más comentarios, más que pasen felices fiestas, y muchísimas gracias por sus comentarios, no saben lo que hace que uno siga escribiendo XP. PD: Madre, XDu lamento haberte hecho esperar, pero, hasta ahora es que me decidí a dejar mi flojera:P con cariño. Ahora voy a escribir tu regalo! BEEEESSSSSOOOOSSSS! Atte. Liuny