El cuento del final

Parte 2. Cosas que acaban, cosas que inician.

One

Tengo que admitir que estoy cansado, viéndole el lado amable a todo sé que me servirá de escarmiento para no volver a intentarlo (por un rato). Mamá se tomó muy en serio eso que me dijo de 'no volverme a dejar solo con malas amistades'. Sé que aunque eso lo dijo sólo por Kai, también no lo considera así pero quiero ponerme en su lugar y encontrar a tu hijo diciendo incoherencias con otros dos amigos en medio de una playa completamente borrachos. Creo que no sería del todo agradable, sobre todo si el que (aún sin decirlo) lo provoca y lo abandona, en definitiva no le tendrías en la mejor de las categorías.

Nuestros equipos nos encontraron en la playa, hasta donde recuerdo aún no salía el sol. Según me contó Michael, Rei era el más lúcido porque fue capaz de reconocer casi a todos e irse por su propio pie (aunque ayudado por Lee) de regreso al hotel. Tyson y yo éramos los de peor aspecto. Rick y Eddy prácticamente me cargaron hasta allá, no sé cual fue el destino de Tyson puesto que no lo he visto desde entonces.

En el hotel me dejaron dormir casi doce horas hasta que se me pasó el estupor del alcohol, y aunque no me siento de lo mejor creo que no puedo quejarme, mamá ya me habla. Y por eso mismo es que ahora ando con ella y los demás managers-entrenadores-guías o como se deban nombrar, pues están Tala, John Q., Tao, Hiro, Alan, Romeo y el señor Dickenson. Estamos en un restaurante de esos donde de seguro cobran hasta por respirar.

Estoy que me muero de aburrimiento pero mamá me obligó a no separarme de ella, lo único que quiero es regresar a dormir pero no la quiero ver enojada. Además tengo la posibilidad de escuchar de primera fuente lo que sea que se determine en esta junta. Qué hasta ahora no ha sido mas que pura plática aburrida. Aburrimiento que yo he disimulado decentemente en cambio Tala, bosteza cada rato, ve con molestia a su alrededor mientras se ríe despectivamente de casi todo. No lo culpo, este lugar es de lo más aburrido.

-¿Puedes dejar de hacer eso? Aún no acabamos de discutir todos lo puntos.- Mamá dice con algo de dureza a Tala.

El otro hace una mueca de desagrado y deja de reírse del atuendo de una señora. -¿Reunión? No hay nada que me incumba, dije que no participaríamos en ninguna batalla de tercer lugar, ¿qué más hay?-

-Los detalles del siguiente Campeonato.- Dice Romeo tomando de su vaso.

Esto a mi también me interesa.

-Se están haciendo las negociaciones necesarias, no se tiene todo determinado pero estamos ajustando lo detalles generales. Se aceptan sugerencias, aunque claro no espero que me las den en este momento, sino que quiero que estén enterados y que les informen a sus equipos, queremos que estén tan involucrados como sea posible.- Finaliza el sr. Dickenson.

No puedo evitar emocionarme de pensar en todas las posibilidades, y si volvieran a ser equipos de distintos países o… ¿qué tal un campeonato individual? Me encantaría probarme contra todos… aunque extrañaría estar en un equipo, ¿y si Bladebreakers regresaran?

-Muy bien, hora de regresar. El avión sale en dos horas.- John Q. dice solemnemente, el camarero lleva la cuenta y salimos, una camioneta nos espera afuera, Romeo deja galantemente que mamá suba primero, uno a uno abordamos pero Tala ya se ha alejado caminando.

-¿A dónde va señor Ivanov?- pregunta el sr. Dickenson.

Tala le mira aburrido y se encoge de hombros mientras sigue caminando. El sr. Dickenson suspira derrotado y le da una señal al chofer para que conduzca. No puedo quitarme de la cabeza todo lo que puede ocurrir el siguiente año, qué nuevos cambios habrá, qué lugares vamos a visitar y todo lo que puede pasar.

Aunque cuando llegamos al hotel todas esas ideas cambian por saber que primero lo primero: Ganar el Campeonato Mundial. Seremos los primeros este año, PPBAllStars vamos a triunfar.

-¿Qué chicos, listos?- pregunto mientras los demás están alistando sus maletas -¿listos para ser campeones?-

Los demás levantan pulgares mientras sonríen. Si, esta vez vamos a ir por todo.

Salimos de las habitaciones, platicando de dónde, cuánto y cómo vamos a entrenar. Los demás equipos también ya están el lobby, yo me siento mucho mejor quizá esa salida me sentó mejor de lo que esperaba.

-¿Cómo te sientes Tyson?- pregunto con burla mientras el otro con los ojos aún rojos, la gorra mal puesta y una cara de muerto camina apoyado en Hilary. Ella me da la respuesta solo con su mirada y me ahorro las preguntas, ni Kai ni su equipo se ven por ningún lado veo pasar a Rei que se nota bastante recuperado.

Èr

-¡E Rei! ¡La última etapa nos espera!- escucho a Max gritar emocionado mientras agita el brazo y sigue caminando con su equipo.

-Si Max, vamos a Melbourne.- Parece que ni le hizo mella la resaca, aunque apenas en la madrugada no podía ni decir su nombre ahora se ve hasta en mejor estado que yo, seguramente es la emoción de que irá a la final.

Nosotros, bueno entramos en razón ya desde hace rato y ahora pues solamente estamos como turistas de acompañamiento. No me desagrada pensarlo así, viajamos, nos la pasamos bien y todo. ¿Qué se le puede pedir? Las cosas con Mariah van perfectas, su affaire (como lo llamó ella) con Brian se enfrió tan rápido como el sitio hogar de ese sujeto. No me interesa, todo va genial con nuestro acuerdo. No sé por qué no lo había pensado antes.

¡No puedo creerlo! Sin duda fue una decisión bastante buena que llegáramos de noche a la ciudad, es increíble todo. Si la vista que tuvimos cuando el avión aterrizó fue impresionante, estar vagando por el centro es… ni siquiera conozco una palabra que resuma todo lo que veo.

Estoy con mi equipo y F-Sangre, nos dispersamos todos una vez que llegamos al hotel y nos dieron las instrucciones del día siguiente que no son otra cosa más que lo que ya hemos estado haciendo: recorrer la ciudad. Y decidimos ir juntos porque hemos estado congeniando bastante bien desde nuestra eliminación.

-¡Chicos, chicos! ¡Miren eso!- Kevin grita de nuevo (está así desde que entramos a esta parte de la ciudad).

-Ésa es la Torre Eureka.- Mathilda murmura mientras le da vueltas y vueltas a su mapa.

-Será mejor si dejamos eso, echa ese mapa a la basura.- Miguel toma el mapa de las manos de Mathilda y lo dobla de regreso a su mochila. Los demás empiezan a decir 'vamos por acá' 'mejor por acá' '¡No! Por allá' empiezan a desbandarse.

Miguel y yo nos vemos un instante y entiendo que es mi turno de tomar el control de la situación. Asiento y elevo el volumen de mi voz. –De acuerdo, vamos a buscar algo de comer. Vengan-

Los demás me siguen, Miguel se coloca a mi lado y sonríe porque conseguimos controlar a todos, la energía curiosa de Kevin se compara con la de Raúl, el ánimo aventurero de Lee va de la mano con el de Claude, Mariah vale por Mathilda y Aaron en su deseo de descubrir el nombre de las cosas, y bueno, en cuanto a Gary… nadie se le compara a comer y Julia… Julia es la líder de las ideas locas, nosotros dos las de las sensatas.

Encontramos un puesto de hot dogs en uno de los muchos parques. Le hicimos la compra de la noche al vendedor seguramente porque comemos mucho, lo extraño es que Julia ha estado callada y mira el mapa de Mathilda. Me acerco a ofrecerle un poco de soda que ella toma agradeciendo sin verme. Acabamos y nos quedamos en el parque a reposar la comida, son casi las once de la noche. Nadie habla por un rato.

-Tengo una idea.- Se levanta Julia haciéndonos señas para seguirla.

Y aquí vamos, salimos del Center Bussines District, llegamos a… otro parque, por eso le llaman a esta ciudad la 'Ciudad Jardín' y encuentro la ocurrencia de Julia de este día.

Una torre de Bungee.

Esta noche va a ser muy larga.

De regreso al hotel (casi a las tres de la mañana por la chispa de Julia) ya todos deben estar dormidos, hay un silencio increíble en todos los pasillos. Nos despedimos de F-Sangre y vamos al cuarto designado, lo extraño es que Daichi está esperando afuera.

-¿Daichi?-

El otro se ve medio adormilado y al verme brinca algo asustado. -¡Rei! Ya era hora, ¿puedo hablar contigo un momento?-

Les hago una seña a los chicos que se adelanten, Daichi y yo nos quedamos hablando en el pasillo. Lo que Daichi me dice me espanta el sueño. Me pide consejo y ayuda, Kai quiere pelear contra Tyson… lo entiendo. Le doy la razón a Kai, pero si las cosas no salen bien para Tyson, no sé como se lo vaya a tomar.

¡Ah! No puedo ni cerrar los ojos por estar pensando en ello. Doy vueltas una y otra vez en la cama, Mariah se cansa y se acuesta en el piso, yo no puedo más que dormir un par de horas, no puedo detener esa confrontación pero tengo que estar para intervenir en caso de que las cosas se tornen peligrosas.

A la mañana siguiente, me siento peor que la noche anterior. No he podido dormir bien, justo estamos en el lobby cuando vemos al equipo de Max partir para su sesión de entrenamiento, al de Tyson para ir a quien sabe donde (aquí Daichi me da una mirada de complicidad) y lo curioso es que NeoBorg apenas se esta registrando. Kai no está con ellos.

No puedo dejar de pensar en las palabras de Daichi y todo se va mezclando en mi cabeza, Daichi peleando con Hilary y Tyson saludándome.

San

-¡Hola Rei!- grito mientras salgo por la puerta, Rei agita la mano.

-¡Te lo dije, te lo dije! No podíamos confiar en que se levantara a tiempo, ¡ve que hora es!- Hilary grita a Hiro y el otro me da una mirada de reproche. ¡Ups! Pero tenía que recuperarme, creo que no me voy a recuperar de esa borrachera en una semana. Tomamos un taxi y vamos por la ciudad de aquí a allá, un parque de diversiones (¡yuhu!) un museo (agh) un restaurante (mas yuhu), un parque, otro parque… una fuente, esta ciudad es muy grande. Tengo hambre y estoy cansado.

-¿Cómo estás?- Hilary pregunta preocupada al verme sentarme exhausto.

-Cansado ¿a qué hora vamos a comer?-

-Cuando lleguemos al hotel.-

Siento que mi estomago llora de desesperación pero una luz de esperanza aparece cuando papá llama a un taxi y vamos al hotel. Cuando llegamos y antes de entrar Daichi brinca enfrente de mi y me jala del brazo. -¡Ven, vamos acá!-

Me suelto de inmediato. -¿Qué te pasa niño mono? Me vas a pasar tus pulgas.-

Hiro, el Jefe, Hilary, papá y el abuelo se voltean al oírnos discutir. De pronto algo en la mirada de Daichi me dice que no es con el afán de molestar, se ve como… preocupado, si es que es que alguna vez puede llegar a estarlo… en verdad, no tiene la misma cara de loco de siempre.

-¡Ey ustedes dos! Aprisa, tengo hambre.- Hilary grita y empieza a caminar con la cara de capataz de esclavos que a todos les da miedo.

Pero el abuelo la detiene con su brazo puesto en su hombro. –Déjalos, deja que pasen un rato juntos creo que les hace falta… a todos.-

Hilary nos mira y asiente como resignada, papá y Hiro se despiden agitando las manos mientras arrastran a Hilary a ir con ellos. Cuando me doy cuenta me quedo a solas con Daichi. -¿Qué quieres enano?-

Daichi se acerca a la carretera y le hace la parada a un taxi. Cuando el carro se detiene abre la puerta y me mira. –Kai me dijo que quiere retarte, me dijo que no te dijera nada… pero no puedo… ¿vamos?- pregunta con tanta duda y esa seriedad que me asusta.

Y para su sorpresa corro a subirme al carro. -¿Bromeas? ¡es genial! ¡vamos, vamos!- no puedo creerlo, eso es lo que me hace falta una batalla al tú por tú con ese sujeto. Hambre o no, no quiero dejar pasar esa oportunidad.

En el camino veo a Daichi muy incómodo. –Ey ¿qué pasa contigo?-

-Es que… ¿no estás enojado de que no te haya dicho nada antes?-

-Si- La mirada en la carota de Daichi hace que no pueda ocultar mi enojo fingido y me echo a reír, -¡jajajaja! ¿cómo crees? Es lo que me hacía falta, ¿sabes lo frustrante que fue saber que Kai no participaría? Y que para colmo, no llegáramos ni a enfrentarnos directamente en el torneo.- No puedo ocultarlo, eso me emociona mucho.

Llegamos a un parque, no sé ni como se llama hay un montón aquí. Es… pues ya es algo tarde. No me esperaba encontrarme con Rei aquí, el otro como que hace el tonto intento por no hacerse notar pero se ve peor intentándolo. Me saluda con una sonrisa inocente y miro a Daichi que sonríe igual de tonto.

-Ya era hora. ¿Qué haces tú aquí?-

Четыре

Se suponía que esto debía pasar lo más desapercibido que se pudiera, quedaría entre Tyson, yo y Daichi y eso, Daichi porque necesitaba quien trajera a Tyson y como ya no se estila eso de matar al mensajero… ¿pero qué carajos hace Rei aquí? ¿qué? De seguro pronto aparecerá Ado Ekiti, Fuerza Caribe y F-Sangre haciendo un acto de circo y entre globos y demás basura festiva los otros idiotas aplaudiendo y gritando 'sorpresa'. ¡Agh! Esto de la reclusión involuntaria me está haciendo mal efecto pero valió la pena irme a vagar con los otros, después de todo los restos de la botella de esa noche con Tyson, Max y Rei fue apenas el comienzo de la celebración.

No solemos celebrar algún éxito pero si un fracaso que sabe a victoria. El desalojo de la casa de Novairsk con la demanda que pusimos nos fue mucho mejor, el viaje frustrado a América, perdimos el vuelo y nos consiguieron unos a Asia… valió bastante la pena, y ahora, la eliminación del Campeonato. Dejamos de ser parte del espectáculo en que esto se ha convertido.

-Aquí estoy Kai. Comencemos.- Tyson se para retador enfrente de mi.

No puedo evitar sonreír, ese es el contrincante que espero. Esta es mi batalla final y debe ser la que elija, no la que me impongan.

1234

-Hola muy buenas tardes estamos en Melbourne, en la víspera de la gran final. Soy su amiga Katzia y estamos en el hotel sede de todos los equipos, esperamos encontrarnos pronto con alguno de los participantes, queremos saber sus impresiones y deseos de este y el siguiente Campeonato que aún no ha anunciado sede. Aquí estaremos esperando a que alguno pronto aparezca.-

4321

Четыре

La decisión de Tyson hace que valga la pena esta soberana estupidez que he decidido hacer. Estoy echando todo mi fracturado futuro por una victoria que debe valer por todas las derrotas. Lo dije, nosotros festejamos el triunfo escondido.

-¡Vamos Kai!- Tyson grita, Rei y Daichi están sentados en un extremo.

Con rapidez me acomodo a como he estado practicando por tantos días, esto se debe grabar bien en mi memoria… será la última vez que lo haga. Y liberamos. La energía fluye en todos, la mirada de decisión y reto… por eso fue que me negué a formar parte del 'show de la consolación' que sería el premio del tercer lugar. Como Brian en su limitado lenguaje dijo cuando anunciamos nuestra decisión 'ni por que fuera lo último que nos quedara. Lo haríamos.'

Que digan que somos perdedores pero jamás que somos conformistas. Tenemos orgullo aunque nadie lo entienda.

-¡Anda, anda!- Daichi se emociona y grita mientras Rei nos ve con sigilo como esperando el momento de intervenir. Que ni se le ocurra o alguien saldrá más lastimado que esta mano inútil que me acompaña.

Debo decir que valió la pena mi decisión. Estoy satisfecho, un 'suicidio placentero' lo llamaría el inútil de Brian, creo que hasta el pelirrojo gendarme de pacotilla estaría de acuerdo. Sacrificar todo por una recompensa mayor.

Pues no hay nada, ya no habrá nada. Claramente me lo dijeron al colocarme los tornillos: debía estar en inmovilidad completa y claro, no me iba a quedar sentado mientras los demás se divertían destrozando equipos. Es la esencia de este descompuesto equipo.

Por eso no le dije nada a nadie, aunque estoy seguro que Tala ya se lo imagina, su posición lo obliga a saber lo que pasa con nosotros. Con Ian y Brian es tan sencillo que hasta yo me doy cuenta, el primero es un libro abierto para todos, aún no ha podido mentirnos y el otro es tan tarado que aunque se esfuerce y planee tres días en construir su mentira, lo hace tan mal que él solito se delata; de Spencer ni me meto a veces es contradictorio, otras un maestro en el engaño además son por cosas que no me conciernen así que ni me molesto en tratar de razonarlo.

El primer asalto es un patético empate, reconozco que no lancé con suficiente fuerza quizá algo en mi interior aún se niega a darlo todo. El segundo es otro empate que nos deja exhaustos pero la fuerza que he aplicado de inmediato se notó, los dedos tiemblan por el esfuerzo y el dolor se eleva pero sigue en un punto tolerable.

-¿Qué pasa?- Daichi y Tyson gritan, Rei se ve consternado de mi situación, como que percibe algo… lo sé.

Ya… si no lo hago con la fuerza necesaria habrá sido para nada, no me voy a arrepentir, no me voy a lamentar, no me voy a quedar con la suposición de lo que pudo haber pasado, no… nada. Ahora es cuando.

El dolor del tirón me hace cerrar los ojos y casi caer de rodillas pero no me voy a perder ni un segundo de esta batalla, Tyson lanza órdenes y tengo que responder a todos sus ataques. Es la batalla más larga en la que jamás he estado. El sol se está ocultando cuando Tyson cae sentado por el cansancio y si yo no lo he hecho es por orgullo. Pretende orillarme de nuevo sin éxito. Retrocedemos cada uno ubicándose lo más alejado del otro tanto como puede y nos miramos por milisegundos en los que asentimos y lanzamos todo.

El impacto obliga a todos a cubrirnos. No hay la gran nube de polvo que uno podría esperar gracias al piso empastado, cosa que agradezco por que el dolor comienza a tornarse insoportable. El resultado yace a pocos metros de mi.

Tyson perdió.

Gané. He ganado. Al fin. Mi título arrebatado hace cuatro años regresa a mis manos, ya no hay un premio, ni una medalla ni un estúpido papel, solo queda lo más importante: el que lo sepa yo.

3333

-Oh miren, por allá están dos integrantes del equipo europeo intentemos conseguir una entrevista.-

La misma reportera principiante de África, me iría corriendo detrás de Jhonny (que allá va colisionando con la gente en su patética fuga) y no puedo hacerlo por la solemne razón que es un medio de comunicación (por más insignificante que sea) y soy una persona pública. Hay una imagen que mantener.

-Muy buenas tardes Robert, ¿qué impresiones puedes darnos de este Campeonato?-

Una pregunta sencillamente bien formulada. –No era lo que esperábamos y de cierto modo nos obligó a madurar muchas cosas pero nos prepara para el siguiente año.-

La otra se queda pensativa, como reportera promedio sé que no era la respuesta que esperaba. Trata de pensar en otra pregunta pero sé que ella no me pedirá que de alguna opinión de la estrategia, la mecánica de relaciones, el merchadishing que nos rodeó, el impacto económico… sólo quiere basura para chismear. Asiento y me voy, no hay mas que decir. Pero me quedo pensando. ¿Siguiente año? ¿vamos a volver a participar?

Si ni en tres meses no fuimos capaces de hallar un nombre que nos convenciera… ¿podremos entrenar juntos? ¿podemos realmente ser un 'equipo'? ¿qué se supone que vamos a hacer cuando nos den una alineación de tres personas? ¿habrá quien quiera quedarse en la banca?

Dejó buenas cosas este Campeonato pero creo que la intención de volver a unirnos no es una de esas… lo hicimos por desidia, si razonamos las cosas quizá no volvamos a cometer el mismo error. No puede ser… Enrique al fin aparece y está persiguiendo a unas turistas. Y la cámara aún filma. –Enrique, ven acá.-

3333

Èr

Así que he perdido. Rei se acerca a mi como con lástima tiene lo mismo que Daichi.

-Tyson, ¿Cómo estás?- pregunta con lentitud.

Y sonrío (para sorpresa de los dos) –Mejor que nunca. ¡Kai, esa fue la mejor batalla en la que jamás he estado! ¿por qué no lo habíamos hecho antes?-

Parecerá tonto, perdí mi título, tengo que quedarme con un honroso tercer lugar, unos novatos nos eliminaron, he perdido contra mi eterno rival y todo eso… pero la verdad es que esto me ha hecho entender todo de nuevo, siempre supe que mi reinado no era eterno y que alguien me lo podría destruir, que no tenía el triunfo asegurado. Y aunque lo entendía como que no lo creía porque aunque las cosas no eran fáciles, no tenía a quien derrotar.

Ahora lo tengo.

A Rei, a Max, a Fuerza Caribe y (de nuevo) a Kai. Una razón que sé me obligará a ir más allá de lo que me obligaba antes, ya tengo un muro al que quiero derribar.

Entonces me doy cuenta de algo Kai sigue en su sitio mientras esconde su mano en la bolsa de su pantalón y oculta pésimamente un gesto de dolor.

-¿Qué pasa?- pregunto.

-Nada.- Dice como esperando que me trague la mentira, si fuera cierto que nada pasara ni se molestaría en decirlo. Algo sucede.

-Anda, ¿qué es?-

Y haciendo una mueca nos muestra la mano tornándose morada y temblando involuntariamente. –Creo que debo ir al doctor.- Dice con media sonrisa dolida.

Rei se espanta y corre con Daichi a llamar un taxi, yo hago que se siente pues pareciera estar al borde del colapso no puedo creer que no pensó en esto. –Eres un idiota, ¿cómo no pensaste en que esto iba a pasar?-

Él arquea una ceja y sonríe burlonamente. –Lo hice, y fue por eso que seguí esto.-

-¿Por qué? Tú no haces esta clase de tonterías, el perfecto Kai Hiwatari no se arriesga inútilmente.- Digo tratando de burlarme para que me diga la verdad.

-¿Tú no lo hubieras hecho?- dice poniéndose de pie al ver a Daichi llegar corriendo, se dirige al taxi, yo trato de ayudarle pero me quita la intención con la otra mano extendida y una mirada de autoridad. Me conformo con ir a prudente distancia.

Debo reconocer que aunque es una locura, yo también lo hubiera hecho. Tiene sentido esa necedad, aunque no deja de sorprenderme y eso que estoy bastante acostumbrado a las locuras (nómbrese Daichi, Hilary, el abuelo y yo mismo). No lo imaginaría de Kai.

En el hospital Tala está parado afuera, Kai ni se detiene a verlo y cuando se sigue derecho, Tala sonríe y lo sigue. Rei y yo nos quedamos confundidos pero decidimos ir también para saber del estado de Kai. Los encontramos en la recepción dando unos datos, pasan casi treinta minutos y ningún doctor aparece. Kai se ha envuelto la mano en una venda que le dieron y lee un periódico mientras Tala mira el techo, es como si no estuviéramos aquí.

-Diles a tus amiguitos que pueden irse, esto va a tardar.- Tala habla por primera vez.

Kai se queda en silencio y nos mira mientras asiente casi imperceptiblemente. Debo entender que es lo mejor, no me gustan los hospitales y sinceramente no había pensando en el hambre hasta ahora. Nos despedimos aunque parece que los otros ni caso nos hacen ya después nos enteraremos de qué pasó.

Regresamos al hotel.

-¿Dónde habías estado Rei? Estaba preocupado.- Lee nos dice al vernos entrar.

2222

-Mira por allá están entrando Tyson, Rei y Daichi ¿por qué no los vas a entrevistar?-

-¿Pero no tienes nada más que decir?- ella insiste.

-No, nada.- Me escabulló tan rápido como puedo, me agarró de sorpresa cuando iba al comedor es la única que se atrevió a estar filmando en el lobby del hotel burlando a la seguridad. Uff, esa chica es insistente.

-¿Qué hay Julia? Ya saliste en la tele.- Raúl se burla.

-Si y gracias a mi nuevo valiente equipo que me abandonó aquí.- Le reclamo y me hago la ofendida y me sigo derecho ignorando los llamados de todos los demás. Sonrío sin que me vean, me encanta hacerlos preocuparse pues sé que aún están temerosos de que no quiera ser parte de este caótico equipo. La verdad es que me arrepiento de no haber venido antes, estos días de viaje y competencias las cosas han sido increíbles y sé que lo único que nos falta es un buen sistema de trabajo, cosa que Romeo, Miguel y yo pronto vamos a tener solo es cosa de sentarnos a trabajar.

-¡Julia, Julia!- Mathilda y Raúl me llaman mientras corren.

Me detengo en seco y no contesto ni volteo a verlos, cuando sé que todos los demás han llegado al fin los veo de frente con el gesto más serio que puedo mantener. –Creo que tenemos que hablar.- Por la cara de los demás sé que he conseguido asustarlos, dios, cómo cuesta mantener la risa bajo control.

-¿De qué?- pregunta Mathilda.

-Hay que pensar en un nombre si no, no nos tomarán en serio el siguiente año.-

Los demás echan a reír, caminamos por el pasillo mientras los demás me reclaman esa burla.

2222

San

Quizá esperaba que fuera Mariah la que me llamara, no Lee. Tyson se despide agitando la mano mientras va compitiendo con Daichi por ver quien llega primero al restaurante.

-¿Dónde habías estado?-

-Por ahí, vamos a dormir. Mañana será un día único. ¿Has visto a Max?-

-No, ni ellos ni Fuerza Caribe han aparecido.-

-¿Qué hay de mañana?-

-Nos vamos a las once. Todo empieza a las doce, ya que no habrá batalla de tercer lugar habrá algunas competencias de exhibición y la esperada final, después una comida de clausura y la ciudad nos ofreció una fiesta por la noche.-

Me quedé dormido, ya es de mañana, casi las seis treinta. Me siento algo culpable de no haber ido a informarme de la situación de Kai. Salgo con la intención de encontrar a alguno de los otros que pueda decirme algo. Vago por los pasillos y los cuartos sin que me encuentre a alguien conocido, casi media hora después me da hambre por la frustración de no encontrar algo. La sorpresa es que de entre los ocupantes del restaurante encuentro a Max y Kai desayunando.

-¿Qué hay?-

1111

-La mañana ha llegado a la ciudad, algunas calles permanecen cerradas por la actividad que se espera comience en pocas horas. La gente ya se empieza a acercar al estadio sede. Los fanáticos han estado durmiendo en los jardines aledaños por dos días pues ya no hay habitaciones disponibles. Hay un ambiente que empieza a calentar las cosas, se espera que en menos de cuatro horas todo se desborde en una festividad de la misma categoría que lo que se espera ocurra. La sede de una final que nadie esperaba, tras un torneo de sorpresas y altibajos.

Quizá nadie imaginó un fin así, pero es parte de la emoción de la competencia. No hay nada dicho. No hay un destino fijado ni un ganador eterno. Mitos se derrumban y nuevas leyendas nacen, pero hay regresos triunfales.

Una final pero no el fin de las cosas. Soy Katzia Petsheva-

-Que elocuente Katzia-

-Déjame en paz Sadko-

1111

One

-¿Rei?-

-Kai. ¿Max? ¿listo?-

-Jamás había estado tan listo en mi vida.-

Rei nos saluda y se sienta en la misma mesa. Solamente falta Tyson pero sé que no puedo esperar el milagro de que despierte temprano. Ya será en la noche. De pronto veo a Emily asomarse buscándome, levanto el brazo y ella me hace señas de que es hora de irnos. -Nos vemos luego chicos. Un título me espera.- Río pues ya superamos la etapa donde podrían pensar que me estoy jactando.

-Suerte, te estaremos viendo.- Rei llama.

-Mas te vale ganar.- Es la despedida de Kai.

Llego con los demás y dejamos el hotel, un autobús nos transporta al estadio donde aún tenemos dos horas para prepararnos.

No puedo dejar de frotarme las manos. Ya estamos a menos de diez minutos de que comience, si estaba nervioso en Perth aquí voy a enloquecer, el estadio es cuatro veces más grande e igual de grande es el estruendo de las voces de todo el público. Vamos, sé que vamos a poder… vamos a ganar. Será el perfecto final.

Zero, líng, rei, ноль

Se respira la tensión en cada esquina. Los dos equipos contrincantes se colocan en sus posiciones, los demás equipos-espectadores guardan silencio expectantes de lo que va a pasar. Todo está dispuesto. Todo está donde había de estar. Todo está por culminar.

Y liberan. Unos y otros se voltean a ver, Fuerza Caribe parece haber flaqueado al impresionante ritmo que han llevado todo el torneo, quizá esa es la impresión que dan pero la verdad radica en la estrategia combinada de todos los integrantes de PPBAllStars; es la primera vez que el equipo completo se ha unido para desarrollar una estrategia que no puede dejar un solo punto ciego, todo está protegido y se han mantenido todos los aspectos en cuenta. No hay modo de que puedan perder.

Irene y Aisha usan todas las técnicas y trucos que han aprendido en este Campeonato pero aunque no fue suerte lo que las trajo a la final, no les basta el poder que han conseguido. PPBAllStars están en una liga mayor. Arrasan en todos los encuentros, aunque en el segundo asalto ellas les dan un par de sorpresas pero no consiguen concretar nada.

Rick y Max están más entusiasmados que nunca, al ver que el trabajo de tantas horas rinde el fruto esperado. Ya eliminan la ansiedad e incertidumbre. Y lo disfrutan, igual que esa batalla entre Kai y Tyson, o la que ocurrió entre Rei y Tyson el año pasado. Dejan a un lado todo lo demás y simplemente es saborear cada segundo.

El triunfo está a favor de los más apostados.

-¡PPBAllStars ha ganado el título de Campeones!- se escucha gritar al presentador.

Se repite el espectáculo de Perth, como se decía en ese entonces era una final adelantada. Aunque las emociones aquí se desbordan por todos lados, las lágrimas de quien menos se esperaban y de quienes no sorprende. Hay risas y fotografías por doquier, no es de sorprender que hasta NeoBorg esté ahí, al menos tres de ellos.

Las festividades inmediatas no traen nada novedoso. Unas horas después de las entrevistas, las fotografías, el intercambio de números y direcciones, las promesas de retarse y demás. Se alistan para la fiesta de clausura.

Hay música y bastante solemnidad esta noche. Incluso el aburrimiento empieza a hacer acto de presencia, los únicos que parecen satisfechos son los adultos (la mayoría) y Robert.

-¡OYE!- se escucha un grito que supera la música clásica del salón. Y como una especie de aparición demoníaca Enrique y Gamba pasan corriendo desnudos por el salón gritando como locos y riendo a carcajadas de ver que el reto muto tuvo éxito.

Dejan a todos estupefactos. Los meseros, los comensales y el grupo musical se detienen. Pasan casi dos minutos en donde nadie dice una sola palabra. Y de pronto… alguien lanza un plato de sopa y cae sobre Hilary que grita histérica, no sabe quien fue pero parece venir de la mesa de Fuerza Caribe, responde lanzando la ensalada pero cae sobre la mesa combinada de Baihuzu y F-Sangre, no tarda el contrataque en forma de pedazos de pan remojados en salsa con tan mal tino que caen por todas las mesas.

Una guerra no declarada se libera. Los gritos se mezclan con los platillos voladores y los cuerpos embadurnados de quien sabe cuanta cosa, una vez que parecen estar satisfechos se lanzan unos sobre otros gritando y empujándose sobre las mesas. Hasta los adultos se han unido, PPBAllStars derraman toda una jarra de agua sobre Judy, Daichi, Tyson y el abuelo toman a Bruce y lo lanzan directo al tazón de ponche de donde acaban de sacar a Romeo que llegó ahí por culpa de Miguel, Claude y Raúl.

Robert se defiende como fiera en una esquina, Oliver, Enrique (ya vestido) y Jhonny (bastante ebrio ya) lo quieren bañar de salsa y sopa.

Justo entonces van entrando Tala y Kai, miran el espectáculo, Brian e Ian brincan encima de Spencer que con la cara llena de chantilly trata de quitárselos de encima. Se miran y Kai retrocede.-Allá tú.- Dice regresando por el pasillo. Aquí es donde Tala pone a prueba su autoridad, entra con paso firme al salón justo a la orilla donde los tres forcejean, habla una vez, habla dos y ni lo pelan. De pronto, alguien llega detrás de él y lo lanza al piso momento que aprovechan los tres rusos para unir fuerzas y ahogar a su compañero en refresco y aguacate de la guarnición.

Después de que la onda de adrenalina cedió, no hay una sola persona (ahí) que no tenga al menos medio platillo encima, se miran y se ríen mientras se señalan la facha que todos tienen. La música al fin se enciende y las luces de la pista iluminan todo, cero formalidad y fuera inhibición. Todos habrán de recordar esta noche.

Son las cuatro de la mañana. Fuerza Caribe aún baila en medio de la pista satisfechos de su segundo lugar y contentos de haber sido la revelación del año. –Te dije que valdría la pena este Campeonato ¿no?- dice Irene a Aisha. –No vuelvas a accidentarte, para comenzar contigo desde el inicio.- Aisha ríe recordando el correo que recibió.

Ado Ekiti se quita los excesos de comida, John Q. duerme. Saidi y Faiza se besuquean saboreando en más de un sentido la piel de su pareja, Gamba y Jayvyn intercambian comentarios de satisfacción por haber sido la segunda sorpresa, no esperaban ni llegar al circuito profesional y ahora están entre los mejores ocho. Quizá el año siguiente les vaya mejor.

F-Sangre descansa debajo de una mesa, los ronquidos de Romeo no parecen molestarles. Mathilda y Kevin siguen embarrándose del pastel que robaron de la mesa central, Claude, Raúl y Aaron lanzan bolitas de papel a la boca de Romeo esperando atinarle, mientras Miguel y Julia tratan de acordar un punto de encuentro para que el equipo comience a trabajar cuanto antes, saben que las primeras competencias han de comenzar en menos de tres meses y hay mucho por hacer.

-¿Cómo hemos de llamarnos?- pregunta Miguel.

-No lo sé, pero el nombre es lo de menos. ¿No?-

-No… o ¿Qué te recuerda? Magie Celeste, Russians' Killers, Tornatore e Amicci o Caballeros Reales.-

Julia se pasma y asiente. –OK, primero lo primero. ¿Alguna idea?-

En un cuarto apartado resguardado con seguro, los cuatro aristócratas europeos se han quitado ya toda la argamasa comestible, Robert lanza tal cantidad de obscenidades que si no estuvieran ahí Oliver y Enrique no lo creerían, Jhonny no pues está perdido en un sueño de elefantes rosas. -¡Ya estarán contentos!-

Enrique y Oliver se miran y ríen. -¡Si, ya lo estamos!-

Tal vez no vuelvan a ser equipo pero al menos, eso será un recuerdo tan bien guardado que siempre será motivo para reunirse y platicar de él los años venideros.

NeoBorg está en su cuarto, Ian ríe aún ebrio de entusiasmo y alcohol, Brian le raya la cara con un marcador y Spencer no pierde tiempo en sacar fotografías del más pequeño y del señor autoridad con el cabello escurrido por una pegajosa mezcla que no ha podido quitarse a pesar del baño.

-¿Quieres apagar eso?- Tala le grita.

-No.- Spencer reta sabiendo que la venganza del pelirrojo será sin igual pero le está gustando cavar esa tumba.

Baihuzu está en la terraza. –No fue lo que esperaba.-

-No, yo tampoco.-

-Fue bueno-

-Bastante-

-¿Alguien guardó algo de comer?-

-¡Gary!- exclamaron los cuatro al unísono.

BBRevolution está en la esquina cercana a los baños pues Kenny con tanto ajetreo y su débil estomago no pudo sino correr a vomitar apenas se aplacó el torbellino de comida que bañó a todos. Hilary le pregunta constantemente si está bien, mientras el abuelo aún está emocionado buscando qué lanzarle a Bruce y Hiro que insisten en limpiarse.

PPBAllStars están sentados en círculo en el piso del extremo norte del salón, no podían haber pedido mejor final. Serán recibidos como reyes en casa, han tocado el sueño que por muchos años apenas y lograron rozar, ahora una tarea más pesada se abre ante ellos: serán el equipo a vencer.

Rick, Steve y Eddy compiten por ver quien es el mejor lanzador de tenedores, Emily discute con Michael el itinerario del día siguiente pues tienen muchas invitaciones para dar entrevistas, Judy se recuesta en el piso y estira los brazos: misión 'cumplida' piensa mientras ve a su hijo salir por la puerta de servicio.

Max camina sabiendo exactamente a donde va, en la salida de las cocinas que dirige directo a los jardines del hotel. Sin ponerse de acuerdo los otros tres están ahí, sentados en los cofres de los carros en el estacionamiento. El rubio cabello de Max es rojo por el jugo de betabel que le cayó, Rei parece que tiene barba y bigotes por el chocolate derretido que pegó contra su cara, Tyson extrañamente es el más limpio de ellos tres, salvo por Kai que está tal cual llegó esa noche al hotel.

-El sr. Dickenson dice que ya no habrá restricciones de equipos para el siguiente año. Podríamos regresar a ser Bladebreakers.- Comenta Rei.

-Así será pan comido recuperar mi corona.- Tyson dice emocionado.

-Pues que les vaya bien.- Kai dice para sorpresa de los otros.

-¿De qué hablas?- Max pregunta.

-¿Así de serio era?- Rei mira la mano del ruso, envuelta en un denso vendaje con una estructura metálica aún más reforzada.

-Inutilizada es la palabra.- Kai comenta pues ya ha aceptado el destino que él mismo se provocó.

-¿Quieres decir que ya no participarás?-

-No-

-¿Y los Bladebreakers?- Tyson dice como un niño desilusionado.

-Aún necesitarán quien ponga sus flojos traseros a trabajar. Puedo entrenarlos, sé que Rei será buen capitán.-

-El actual campeón, el excampeón, el capitán retirado y… Rei. Estamos juntos en esto.-

-Entonces de un modo u otro, los Bladebreakers vuelven a las andadas.-

El reinado de Tyson acabó, el de Max comenzó, el tiempo de Kai como capitán terminó, el de Rei inició. Terminó la época del 'Una vez fuimos Bladebreakers' e inicia una nueva que tiene sabor a viejos tiempos.

Reinicia lo que una vez terminó.

End. Owaru. Qì. Kонец

FIN

Esto ya lo había editado... no quedó.

Pero GRACIAS a quienes leyeron, siguiero y/o terminaron esta historia por democrático orden de aparición.

Haro kzoids, Sky d, P. Lolita, VocaTeam, Mitzuki HiIwatari, Eldruiwk, valentine1viko y QueenAM7.

MUCHAS GRACIAS.

Y las aburridas palabras finales. Ésta es mi última historia larga, sigo con la traducción que hoy subí, las dos series de one shot... y esa historia atorada que tengo en inglés a la que pretendo darle más tiempo para acabar pronto.