14º Suplicio

Decir que la última semana había sido un suplicio, seria poco decir. Pero no podía rendirme y solamente escapar como lo había estado pensando últimamente. Sabía que tenia que ser fuerte, por mí y por mi familia, pero realmente estaba siendo lo mas duro que he hecho en mi larga existencia.

Estar alrededor de Bella…era casi insoportable. No porque ella hiciera algo por merecer mi rechazo- ya que simplemente lo único que hacia era retorcerse y gritar- es solo el hecho de que su sangre era demasiado tentadora para mí, y cada vez que se movía el aroma que desprendía era insoportable para mi autocontrol.

Desde que llegue a casa nuevamente trataba de mantenerme lo mas alejado posible de la habitación que Esme le había dado a Bella, pero a pesar de todas las precauciones siempre su aroma me llegaba y demasiado fuerte para mi propio bien.

Lo otro que no dejaba de rondar en mi mente era el hecho que me sentía inevitablemente atraído por Bella, no sabia bien como explicar ese hecho ya que nunca había sentido esa extraña sensación de sentirme atraído casi como un imán por alguna persona- humano o vampiro- pero era realmente tentador, y por lo mismo demasiado peligroso para mi.

Trate de creer que este hecho se debía a la sangre de Bella que me llamaba, pero si tenía que ser sincero conmigo mismo sabia que no era por eso. Cada minuto del día me preguntaba si ella estaría bien, si lo que yo escuchaba desde la sala o cualquier parte lejos de la habitación de Bella era así de terrible para ella, lo único que quería es que ella estuviera bien y solo eso. Me mataba escucharla en sus alucinaciones, simplemente no lo podía soportar.

Como ya era una costumbre para mi me alejaba lo mas que podía de mi casa y así poder dejar de sentir a Bella tan mal, todos los días por lo menos dos veces de el salía a correr por el bosque y no regresaba hasta que las ansias por saber de Bella me ganaban.

Estaba en una encrucijada, lo que mas quería mi parte vampirica era beber esa exquisita sangre, por otro lado- creo yo, mi parte mas humana – lo único que hacia era preocuparse por ella de manera enfermiza.

Cada vez que Carlisle se cruzaba conmigo, tenía la necesidad de preguntar como se encontraba ella. Trataba de hacerlo lo mas normal posible pero yo sabia que mi padre se daba cuenta de la ansiedad que me corroe.

Supe que hoy seria un día decisivo en mi vida ya que Bella se presentaría con la familia en cuanto despertara.

Realmente no se como actuar en esta situación ya que mi lado racional me dice que me aleje lo mas posible en el momento en el que ella conozca a la familia, pero mi parte emocional lo único que quiere es estar ahí con ella por si alguna cosa sale mal y así poder protegerla de todo y de todos.

Se que en este ultimo caso estoy equivocado-por lo menos con mi familia- ya que ellos lo único que quieren es ayudarla y demostrarle que si se puede salir adelante no importa los problemas que se puedan llegar a tener. Se de primera mano que su historia les conmovió el corazón a toda mi familia –si a todos incluida Rose- pero de todas formas no me siento cómodo con el hecho de que siete vampiros estén frente a una humana con una sangre tan atrayente para nosotros – algo que por cierto me encargue de averiguar. si, al resto de mi familia la sangre de bella también les parece demasiado dulce, pero no tanto como a mi – tenia un miedo que rayaba en la locura.

Las cosas fácilmente se pueden salir de las manos ya que Jasper aún no tiene el suficiente auto control para manejar la situación. Alice me aseguro que el lo podrá soportar y que no pasara nada en absoluto con el, de la manera mas sutil que pudo me dejo ver que el verdadero peligro a esto era yo.

Estaba tan perdido en mis pensamientos que no supe en que momento Alice estaba a mi lado.

-¡Por fin te encuentro!- me dijo en un susurro – no sabia que este era tu escondite – una enorme sonrisa de suficiencia resplandeció en su rostro.

- Y yo, no sabia que tenia que dar cuenta de cada uno de mis pasos Alice, pienso que estoy lo bastante mayorcito para poder salir sin tener que dar explicaciones de lo que hago – repuse en un tono irritado.

-Edward, sabes que no me refiero a eso – su semblante se suavizo inmediatamente – es solo que no me gusta que te escondas para no tener que estar cerca de Bella.

-¡No me escondo Alice!, solamente vengo a pensar un rato ya que en casa eso como tu bien sabes es bastante improbable.

-¿Por que estas tan a la defensiva hoy Edward?- una sonrisa picara apareció en su rostro – supongo que no es porque hoy tendrás a Bella bastante cerca para que puedas clavarle los dientes en ese precioso cuello ¿no es verdad?

No se muy bien que me paso en ese momento pero un gruñido bastante evidente escapo de mi pecho haciendo que Alice en el momento retrocediera unos pasos de donde estaba posicionada.

-¡No vuelvas a decir eso ni de broma Alice!, sabes bastante bien que haré todo lo posible para que eso no ocurra. Y si para eso me tengo que ir nuevamente lo haré- mi voz fue un gruñido constante.

-Disculpa Edward, no quería decirlo de esa forma. Tu sabes bien que no pasara nada de eso, solamente quería molestarte un poco- sus ojos no se alejaron nunca de sus zapatos, visiblemente avergonzada por lo que acababa de decir.

-Esta bien Alice, yo también me altere sin ninguna razón, es solo que el hecho de hacer lo que acabas de decir me tiene bastante asustado – el pánico se sentía libremente en mi voz – sinceramente creo que lo mejor seria irme antes de que Bella conozca al resto de la familia.

La ofuscación de Alice era demasiado evidente, supe en ese momento que me empezaría a chillar como una loca por lo que me prepare en el momento.

-¡Escúchame bien Edward Cullen, si vuelves a irte otra vez de nuestro lado te juro que te daré caza como a un perro y te traeré como tal, con la cola entre las piernas! – su cara realmente daba miedo, me paralice al instante - ¿A quedado claro cual es mi postura al respecto?- me pregunto con una ceja alzada.

-Esta bien Alice- le solté en un suspiro – sabes perfectamente que no lo haré.

-Mas te vale Edward, ya que si así fuera aparte de darte caza- me miro con autosuficiencia – le romperías el corazón a Esme y estoy segura de que eso no te lo perdonara nadie de nuestra familia.

-Estoy bastante seguro de que Esme te seguiría gustosa para darme caza – respondí riéndome entre dientes.

-Bueno ahora si me permites déjame decirte lo que me trajo a tu escondite- su sonrisa era demasiado perversa – como sabrás hoy Bella conocerá al resto de la familia, por consiguiente vengo a arrastrarte a la casa si es necesario – me guiño un ojo – con el consentimiento de Esme por supuesto.

Mi cuerpo se tenso en ese mismo momento, se de primera mano lo que es capaz de hacer Alice para salirse con la suya, y yo no seria el que se saliera de esa regla universal.

-Alice, realmente no estoy preparado para esto – la tensión en mi cuerpo y en mi voz era evidente – no se si seré capaz de resistir estar tan cerca de ella – iba a empezar a reclamar por lo que la silencie inmediatamente - te creo cuando me dices que no pasara nada, pero será bastante duro para mi.

-Edward, se que será muy difícil para ti afrontar esta situación. Pero tienes que tenerte mas confianza, si yo te digo que nada va a pasar es simplemente eso. La voz de Alice era de completamente segura por lo mismo no dudaba de ella, era simplemente que dudaba de mi.

-Y ahora si me haces el favor de seguirme a la casa te estaré completamente agradecida, y así también me evito un regaño innecesario de Esme por no llevarle a su consentido- su carcajada no se hizo esperar.

-Esta bien Alice, iré – suspire derrotado - pero por favor no se alejen demasiado de mi. Déjaselo bastante claro a Jasper y Emmet por favor – añadí en tono de suplica.

-No te preocupes hermanito, ellos ya están preparados para todo.

Y sin más se puso a dar brinquitos y a correr por el bosque.

Realmente Isabella Swan es y será mi perdición.

BPOV

Cuando empecé a despertar no sabia a ciencia cierta donde me encontraba, creo que después de dormir pacíficamente por bastantes horas había hecho mella en mí ya que desperté mas desorientada de lo normal. Me tarde bastantes minutos en reconocer la habitación donde estaba – no ayudaba mucho el que me encontrara totalmente sola en esta habitación – pero con un gran esfuerzo mi mente empezó a recordar la situación en la que me encontraba y eso me hizo dar un respingo involuntario.

después de largos minutos en los que me encontraba absorbida totalmente por mis pensamientos escuche la puerta abrirse y ahí estaba nuevamente mi Ángel.

-Bella me alegro mucho de que hayas despertado – me saludo con una enorme sonrisa.

-Carlisle – dije en un suspiro - ¿Cuánto he dormido?

-No te preocupes, dormiste lo justo y necesario para que tu cuerpo se recupere un poco mas – me hablo caminando hacia mi – ahora por lo que veo ya no estas tan agotada como la ultima vez que despertaste ¿estoy en lo correcto?- añadió con una sonrisa sentándose a un lado de mi en la cama.

-Creo que tienes razón- le dije con una pequeña sonrisa – por lo menos no tuve ningún sueño ni nada que se le parezca.

-No sabes cuanto me alegro por eso – me acaricio la cabeza – y por lo mismo me gustaría que dejaras este cuarto durante un momento y bajes a conocer a mi familia, ellos están bastante ilusionados esperando este momento – su alegría era contagiosa.

-¿Estas seguro que esto no será un problema para ti? – repuse con nerviosismo – no quiero que por mi culpa tengas problemas con tu esposa ni hijos…- me corto inmediatamente mi replica.

-Bella por favor, no te preocupes por eso. Cuando te digo que están ansiosos por conocerte, te estoy diciendo solamente la verdad. No quiero que te preocupes innecesariamente por problemas que no existen ¿entendido? – me regaño como un padre a su hija.

-Esta bien Carlisle, confiare en ti – le dije completamente nerviosa – bueno como lo hago desde que te conocí realmente – replique con una sonrisa.

-¡así me gusta! – exclamo – ahora vamos, mira que si no bajamos inmediatamente Alice es capaz de subir y bajarte ella misma a empujones si es necesario – su cara de fingido horror me hizo reír.

-¿Seria posible darme una ducha antes de bajar? – repuse – digo, ¿Alice podrá soportar unos diez minutos mas de mi ausencia? – le dije con una ceja alzada y una sonrisa en los labios.

-Claro que si, y seguramente se encargara personalmente de traerte ropa para que cuando salgas del baño estés presentable para conocer a la familia – me replico con aire burlón – bueno, presentable según sus estándares, por que para el resto de nosotros no nos importa demasiado tu forma de vestir – la sonrisa en su rostro era evidente.

Se paro en ese instante de la cama y abandono la habitación de una forma bastante sigilosa.

Me pare de la cama y empecé a observar con más detenimiento la habitación en la que me encontraba. Era bastante amplia, con un hermoso ventanal que daba a un bosque. Los tonos de las paredes y del resto de la habitación eran todos en dorado. Solamente se salía de aquellos tonos la cama – que era enorme por cierto - que era en un tono madera bastante obscura. Era preciosa, decorada con lo justo para no caer en la vulgaridad.

Me gire y divise dos puertas, camine hacia la primera pensando que era el baño y me encontré con la sorpresa que era un closet bastante amplio y la sorpresa mas grande es que estaba totalmente repleto de ropa. Me pregunte si esta seria la habitación de Alice, la hija de Carlisle ya que toda la ropa era bastante bonita y por lo que pude divisar de algunas prendas también bastante cara. Cerré la puerta para no intrometerme más en la privacidad de Alice y la siguiente puerta que abrí si que era el baño. Al entrar casi me caigo de la impresión, era un baño enorme y decorado de la más exquisita forma. En mi mente pasaron las casas que habitualmente salen en las revistas de decoración y esta no se quedaba atrás para nada. Al salir de mi estado de trance me adentre en el mismo para así poder ducharme rápidamente o si no Alice cumpliría su promesa de sacarme a empujones de la habitación.

No se cuanto tiempo permanecí en la ducha, lo único que se es que me relajo lo suficiente para poder conocer a la familia de Carlisle. Una vez que Salí de la ducha tome una toalla de los estantes y me la amarre a mi cuerpo. Salí envuelta con la toalla y con mi ropa en las manos y estaba maldiciendo por no traer más ropa cuando eche un vistazo a la cama y había un conjunto completo de ropa – con lencería incluida – y supe en ese instante que Carlisle no se había equivocado y Alice me había proporcionado la ropa necesaria para la presentación.

Sin siquiera conocerla ya me caía bien Alice, no cualquiera tiene esos detalles con un desconocido – y menos con una desconocida drogadicta como yo – pero me sentía bastante rara, ya que la sensación de preocuparle a alguien casi había desaparecido de mi vida.

Limpiándome unas lágrimas traicioneras que salieron de mis ojos, me dispuse a vestirme rápidamente – para no hacer esperar más a mis anfitriones – y me di cuenta maravillada que toda la ropa me quedaba como anillo al dedo. En mi interior me imagine que Alice tendría un cuerpo realmente parecido al mío.

Una vez que Salí del baño luego de cepillarme los dientes y el pelo, entro Carlisle en el mismo momento en que estaba devanándome los sesos buscando una forma de llamarlo para no perderme.

-Bella me alegra que estés lista – me sonrió – espero que ya podamos bajar, por que si no es así Alice me matara.

-Claro Carlisle, tu dime donde vamos y yo te sigo – le respondí con una sonrisa.

Carlisle me indico que saliera de la habitación, y luego se puso a caminar lentamente para poder seguirle el paso. Una vez en el pasillo empezamos a caminar hacia una escalera bastante grande por lo que se divisaba desde mi posición. Íbamos en completo silencio y solo se oían nuestros pasos por la mullida alfombra. Una vez que llegamos a la escalera solté un sonoro suspiro para darme ánimos, Carlisle lo noto al momento y me apretó la mano de forma cariñosa y me regalo la sonrisa más bella que había visto.

Empezamos a bajar la escalera – que realmente era enorme – y mientras bajábamos Carlisle en ningún momento soltó mi mano. Me alegre mucho que no lo hiciera, porque me daba bastantes ánimos y por otra soy realmente torpe y no quería hacer mi ingreso triunfal al salón con una caída bastante dramática.

Al llegar al pie de las mismas, mis ojos recién se levantaron de mis zapatos y empecé a estudiar la casa.

Decir que era preciosa era quedarse corto, pero lo que más me gusto de ella era la luminosidad. La claridad del día entraba a raudales por los enormes ventanales que rodeaban la parte trasera de la casa.

Me sentí sobrecogida por la luminosidad, ya que para una persona que los últimos tres años de su vida paso viviendo en la obscuridad de un burdel, era realmente hermoso ver la luz después de tanto tiempo.

Carlisle me empujo discretamente para que lo siguiera hacia otra habitación y así lo hice. Cuando nos paramos frente a unas puertas de madera enormes Carlisle apretó suavemente mi mano.

-¿Estas lista? – me dijo con una sonrisa – te aseguro que nadie te morderá – se rió de forma muy enigmática.

-Estoy lista, y estoy mas que segura que nadie me morderá, no te preocupes- le repuse con una amplia sonrisa en mi rostro.

Cuando Carlisle abrió las puertas de lo que supe mas tarde era el comedor…me quede en completo estado de Shock.

Las personas que se encontraban frente a mi eran por decirlo de manera sencilla….hermosas. todos ellos tenían una sonrisa en los labios para darme la bienvenida, pero yo no podía salir de mi estado ya que esas sonrisas los hacían ver – si es posible – aún mas irreales de lo que ya eran, mi mandíbula seguramente tocaba el suelo de lo mucho que se me abrió la boca al verlos.

Me quede completamente estática en mi sitio, pero una mujer con rostro realmente blanco, pelo castaño y ojos dorados se acerco a mi de manera vacilante y me abrazo como lo hacia mi madre antiguamente, después de unos segundos fui capaz de devolverle el abrazo que me estaba dando.

-Bella, me alegro mucho que estés mejor – me dio una sonrisa capaz de derretir a cualquier mortal – no sabes la ilusión que tenia de conocerte. Su mano de forma instintiva me acaricio el cabello y lo sentí tan…..maternal, que mis ojos se llenaron de lágrimas al instante. Realmente había olvidado lo que era sentirse abrasada por una madre. Se soltó de mi abrazo y se presento.

-Yo soy Esme, la esposa de Carlisle y madre de estos cinco jóvenes que vez aquí – me dijo con una sonrisa y ternura inigualables.

-Mucho gusto Esme – le sonreí de manera tímida – me alegro mucho en conocerte – me sonrió nuevamente y puso su brazo rodeándome la cintura y me empujo para que la siguiera.

-Bueno y ahora te presentare a los demás – me dijo y apretó su agarre en mi cintura – estos son mis hijos Alice, Jasper, Emmet, Rose y….. Edward.

Mientras me los señalaba yo los iba mirando.

Alice estaba con una sonrisa que casi no cabía en su cara, era realmente bajita pero con una belleza sin igual. Su pelo era negro y corto con la punta de este apuntando en todas direcciones, sus ojos eran dorados idénticos a los de Esme y Carlisle y su piel como era de suponerse era bastante blanca y pareciera no tener ninguna imperfección.

Jasper, al contrario de Alice era bastante alto. Con un porte y una estampa que era casi intimidatoria, su pelo rubio parecía brillar aún en la completa obscuridad y como no, su piel sin ninguna macula.

Cuando mire a Emmet realmente me impresiono, nunca había visto a una persona tan grande como el. Sus músculos eran impresionantes y podría suponerse que intimidaba bastante, pero no era así ya que la sonrisa que tenia en su rostro parecía más a un niño de cinco años que a un hombre con su contextura. Su pelo era obscuro y rizado y bastante corto – al contrario de Jasper que era relativamente largo –

Sus ojos también dorados y su piel pálida ya característica en los Cullen. La rubia que se encontraba a su lado – Rose recordé antes de deslumbrarme - era realmente espectacular. Era de las mujeres que tú te imaginas en las portadas de revistas, con un cuerpo espectacular y hermosas hasta lo inimaginable.

Según mis cálculos faltaba otra persona que Esme me había nombrado y que después de dejar de mirar a Rose me di cuenta que estaba dándonos la espalda y por lo que podía ver desde mi posición era un hombre alto – mas menos un metro ochenta y cinco según mis cálculos – con unos músculos bastante bien marcados - por lo que pude apreciar de su espalda – y un pelo cobrizo bastante inusual y muy desordenado. Una vez que se volteo al escuchar su nombre sentí mi cuerpo tensarse en ese mismo instante, mi corazón casi se me sale del pecho y quede totalmente hipnotizada por esos ojos dorados. Todo el mundo desapareció de la habitación, todos menos el y yo. No podía creer que ese ser tan……perfecto – si esa era la palabra que mas se acercaba para describirlo – fuese real. Pensé que era producto de mi imaginación en mis momentos de alucinación, pero no ahí estaba frente a mi y mirándome de una forma que debería ser ilegal. Mi cuerpo de forma involuntaria dio un paso hacia el, pero al ver que se tenso al instante y retrocedió por mi avance me quede estática en mi lugar y mis ojos se llenaron de lagrimas.

No sabia porque sentí tanta tristeza al ser rechazada – no de forma explicita, pero aún así rechazada – mi cuerpo salio del trance en el que me encontraba, apreté fuertemente mis puños al costado de mi cuerpo cerré los ojos con bastante fuerza y baje mi cabeza…….pero aún lo podía ver, fue como si se grabara a fuego en mi mente. Ahí detrás de mis parpados apretados….estaba mi Dios.

Hola a todos!!!!!!!!!!!

Se que no tengo ninguna excusa lo suficientemente buena por el retraso a si es que solo procedo a pedirle disculpas por esto y esperar que no esten tan enojados conmigo y me sigan leyendo.

Como ya es costumbre agradecer infinitamente por lo rewiev, ya que son de lo mas gratificantes para mi.

Bueno y despues de estas palabras el Capitulo!!!!!!!

Besitos a todos