buenos dias/noches os voy a subir el 14 ke me ha entrado la vena inspiradora jeje XD

el 15 prometo subirlo mas rápido en serio, este fin de semana lo tenéis ;), palabra de honor (otra vez jeje)

venga no os entretengo, disfrutadlo


Cap.14 NUNCA ESTUVIMOS PREPARADOS

Amanecía en el fuerte, T.K se levantó perezosamente al ser alumbrado por los rayos del sol del Digimundo, al parecer no era el primero en levantarse ya que la mayoría de los soldados ya estaban montando guardias y practicando en el campo de entrenamiento, Sèoras se encontraba allí con McClellan. T.K pensó en levantarse pero decidió reflexionar un poco, hacía un día que se había separado de Kari y estaba muy preocupado por lo que la pudiera pasar. Cuando el grupo se dividió, otra vez, todos tenían muy clara su misión: Davis y Michael tenían que ayudar a convencer a los yanquis y criollos de que se unieran a su causa, Kari debía ayudar a las tropas del General Jackson a encontrar al resto de los elegidos, y por último, T.K, se quedó en el fuerte con Sèoras y el resto de los soldados disponibles.

En otro sitio lejano a aquel fuerte, se encontraba un regimiento de soldados españoles y sureños marchando al son de una pegadiza canción. Davis y Michael se encontraban caminando con ellos al lado del General Robert E. Lee, conversando tranquilamente.

-¿sabes Michael? Nunca pensé que mi siguiente aventura en el Digimundo fuera así-dijo Davis

-ya, igualmente, ni en mis peores pesadillas me vi en esta situación-dijo Michael

-y lo peor es que V-Mon no está aquí, si no podría hacerle digievolucionar en Raidramon y que nos llevase-decía quejándose

-¿qué dices Davis?-dijo el americano riéndose

-pues que estoy hasta las narices de caminar-se quejaba-en estos días he andado más que en toda mi vida y en la de mi padre puestas juntas

-¿has pensado en llamar a tu agente?-bromeó Michael

-muy gracioso…

Tras esta conversación, Michael decidió preguntarle una cosa al General Lee

-disculpe General, ¿cree que podrá convencer a Grant de que se nos una?

-sinceramente, no lo se-comentó el anciano militar, que iba a caballo-de una manera u otra, seguimos en guerra y aunque lo que nos ha pasado nadie lo tenía previsto será muy difícil limar asperezas entre nosotros…pero no imposible

Michael vio esperanza en las palabras de Lee. El General era un hombre sabio, y conocía el carácter de Ulysses Simpson Grant, tendría que usar todo su carisma para convencerle pero estaba seguro de que lo conseguiría. Y luego estaba la cuestión de los españoles y los criollos, Lakarri, como buen navarro, era optimista y creía ciegamente en sus posibilidades, pero de ahí a convencer a Simón Bolívar y a su ejército de que pelearan junto a los hombres con los que hace poco estaban combatiendo…era harina de otro costal.

En un último lugar del desolado Digimundo otro ejército hispano-sudista marchaba, pero en una zona diferente. El General Jackson, como buen caballero del Sur, se ofreció a llevar a Kari en su caballo y ella aunque con modestia, aceptó. No lejos de ahí una figura observaba desde una distancia prudente con una mira telescópica. Pensó en avisar por radio al centro de mando, pero se fijó en las indumentarias de los soldados, y en cierta chica que iba montada en un caballo con un hombre de mediana edad y barba marrón.

-eh, no disparéis-dijo el chico saliendo de unos arbustos

-¿Ken? ¿eres tú?-preguntó Kari

-Kari, cómo me alegro de que estés bien-dijo el chico

La castaña se bajó del caballo, dio un abrazo amistoso al moreno, y comenzó a preguntar, obviamente, por sus amigos.

-¿cómo están Yolei y Cody? ¿habéis encontrado a mi hermano y a los demás?-preguntaba nerviosa

-tranquila, están bien, todos-dijo Ken-encontramos a los demás y les salvamos

-¿en serio? Quiero verles, por favor Ken llévame con mi hermano

-en seguida

Ken sacó una radio de comunicaciones y comenzó ha hablar con alguien, avisándole de que llegaría con visita…

Cuando llegaron, el panorama era terrible, el terreno se encontraba muerto completamente, con un montón de cráteres provocados por las explosiones de artillería, con los soldados rusos y americanos vigilando las trincheras y los nidos de ametralladora.

-O´Connor, General Jackson deberíais ir a hablar con Vasili y el comisario Ivanov son los dirigentes de este sitio-dijo Ken-Kari, tú ven conmigo

La elegida de la luz siguió al joven Ichijouji, hasta una parte cubierta de la trinchera. Ken abrió una puerta y entró.

-chicos…tenemos visita-dijo Ken sonriente apartándose para dejar entrar a Kari

-¡Kari!-gritó Tai saltando al encuentro de su hermana

-Tai, hermano-dijo emocionada abrazándole

Los demás elegidos hicieron lo mismo con su amiga. Tras los reencuentros, Kari decidió contar lo que ella había pasado en su cautiverio y después de que fuera rescatada…

-entonces, ¿mi hermano se ha quedado con ese tal Sèoras?-preguntó Matt

-si…se quedaron defendiendo el fuerte y yo me vine con el General Jackson y unos cuantos soldados-explicó Kari

-y ¿sabéis algo de los digimons?-preguntó Izzy

-según Michael, están atrapados en una fortaleza-dijo Kari, que presentaba preocupación-pero no sabemos nada más

-pues tenemos que ir a rescatarlos-dijo Tai decidido, como siempre

-pero Tai, no sabemos dónde están-dijo Sora

-¿no ha dicho Kari en una fortaleza?-dijo el mayor Yagami

-si, pero esto está plagado de fortalezas-razonó Matt

-es verdad, lo mejor sería esperar a reencontrarnos con Michael y que él nos guíe-sugirió Izzy

-bueno vale…te haré caso, al fin y al cabo eres el listo-se resignó Tai

Mientras tanto, el grupo de Davis y Michael llegaba a su destino, la mayoría de los presentes, principalmente el General Lee, se encontraban nerviosos, pero había que templar los nervios, no podían ser pusilánimes. El General, Lakarri, Davis y Michael avanzaron dejando a los soldados atrás.

-¡alto! ¿quién va?-preguntó un soldado vestido de uniforme azul

-hemos venido a ver al General Grant-dijo Lee

-¿quién le reclama?-preguntó el soldado

-El General Robert E. Lee-dijo quitándose su sombrero gris

El soldado no cabía en su asombro y fue corriendo a su tienda de mando. Al cabo de unos minutos, volvió dando permiso al General y al resto para pasar a la tienda de mando yanqui.

-General Lee, no esperaba verle por aquí-dijo un hombre con barba marrón y más joven que Lee

-yo tampoco, sobre todo después de lo que hemos vivido estos últimos días-dijo el general yanqui

-no me lo diga…se han encontrado con monstruos-dijo el anciano general

-demasiado certero para adivinar, ¿los habéis visto?-preguntó un hombre vestido de general y con un mostacho negro

-perdón, ¿nos conocemos?-preguntó el sureño

-disculpe, soy Simón Bolívar (n/a: no voy a poner el nombre completo porque es largo de narices O.O)-dijo el hombre estrechándole la mano al General Lee

-¿tú eres el que dirige a los independentistas de las Américas?-preguntó de repente Lakarri

-en parte…-respondió simplemente-y tú eres…

-Otsoa Lakarri, soy un miliciano de Navarra-dijo él

-bueno, que nos desviamos del tema principal-irrumpió Michael-General Grant ¿se acuerda de mí?

-si, Michael, me acuerdo perfectamente-dijo él

Michael comenzó a contar la historia y cuando terminó…

-…por eso necesitamos toda la ayuda posible-terminó Michael

-pero Michael…-dijo Grant

-…¿nos estás pidiendo que nos unamos a nuestros enemigos?-terminó Bolívar

-¿pero es que no podéis dejar de lado vuestra estúpida rivalidad?-gritó Davis, lo que provocó un silencio sepulcral-sabemos que es muy duro unirse a alguien contra el que has luchado durante mucho tiempo, pero eso no cambia el hecho de que el mundo está descontrolado, hemos venido a presentar la única posibilidad de restaurarlo todo y la menospreciáis

-Davis tiene razón-dijo Michael-no podemos ignorar lo que pasa y quedarnos tan anchos, aunque sólo sea por esta vez, enterrad el hacha de guerra

-¿nos dejáis un momento solos por favor?-pidió el General Lee

Los chicos elegidos se retiraron pensando en si había algo de esperanza en todo esto, esperaron unos quince minutos como si fueran quince horas hasta que salieron los generales.

-hemos decidido hacer un acuerdo-dijo el General Grant

-lucharemos juntos una vez más-dijo Bolívar

-eso es fantástico, verás cuando se entere Sèoras-comentó Davis

O´Connor se fue a buscar a los soldados, y al poco tiempo estos entraron en el campamento. Era extraño para todos verse en esa situación, pero al fin y al cabo, todos ellos fueron compatriotas en su tiempo, y podían volver a serlo por lo menos una vez más…

Sèoras se encontraba con T.K en el campo de entrenamiento intentando enseñarle a este cómo usar bien un fusil.

-¡NO, NO Y MIL VECES NO!-gritó el ranger

-pero ¿qué he hecho mal?-preguntó T.K

-si usas así la bayoneta, lo único que conseguirás es que el enemigo se ría de ti y después, que te maten-le explicó

-vale, cómo lo hago-preguntó el rubio

-tienes que empujar con el brazo derecho y cargar todo el peso sobre el izquierdo, así-dijo Sèoras y apuñaló fuertemente a un pelele de trapo que tenían para practicar

T.K siguió probando más veces, pero ninguno de los que quedaban en el fuerte se esperaban lo que estaba por venir.

-eh, mira ¿qué es eso?-preguntó un vigía señalando a un objeto extraño de los bosques

-pues…yo diría que…¡UN CAÑÓN!-gritó pero no les dio tiempo a reaccionar ya que ese cañón, que en realidad era un tanque tiger alemán, disparó contra ellos

-¡NOS ATACAN, TODOS A LAS ARMAS!-gritó McClellan desde una torre

De pronto, como por arte de magia salieron soldados alemanes de entre los bosques armados hasta los dientes con incluso artillería. Estos empezaron a disparar contra la guarnición que no se rendía ante nada a pesar de estar en desventaja.

-T.K ven conmigo, coge el fusil-dijo Sèoras

-pero si no me has enseñado cómo disparar-dijo T.K

-así-dicho esto, Sèoras disparó a un soldado alemán y con un rápido movimiento de muñeca, tiró del cerrojo, la bala salió, lo volvió a empujar y lo colocó-es muy simple, pero recuerda, tienes cinco disparos

-vale

En los muros las cosas se complicaban cada vez más, los cañones defensivos apenas podían con los soldados atacantes. Los soldados de la guarnición no se alejaban de su posición, pero morían muchos. De pronto abajo, unos soldados españoles empezaron a notar temblores, entonces, del suelo salieron unas criaturas con un taladro por nariz que comenzaron a atacar a los indefensos soldados.

-¡¿qué coño es eso?!-preguntó McClellan

-son Drimogemons-se apresuró a contestar T.K

-esto pinta muy feo-dijo Sèoras-¡rápido, retiraos dentro del fuerte!

Los soldados obedecieron y llegaron al interior que procurarían defender, pero los soldados alemanes, apoyados por los Drimogemons entraron al instante desaciéndose de toda resistencia. Sèoras, McClellan, T.K y otros veinte soldados se ocultaron en una última posición dentro del fuerte.

-esto es peor que El Álamo-dijo Sèoras

-Sèoras, estamos listos-dijo McClellan-si es necesario moriremos

-McClellan, si hubiera una oportunidad de victoria os pediría que lucharais hasta el final conmigo delante-dijo el ranger-pero ahora, sería perder vidas en vano

-¿entonces…?

-nos entregaremos todos…menos tú-dijo él

-yo, ¿por qué?-preguntó McClellan

-porque necesito que busques al General Jackson y le comentes lo sucedido, estoy seguro de que nos llevarán a una fortaleza cercana donde nos recluirán-dijo Sèoras

-está bien-aceptó el irlandés

McClellan se escondió y T.K se dirigió a Sèoras

-¿este es tu plan? ¿rendirte?-le preguntó

-si, pero creo que los japoneses tenéis una opción mejor en estos casos ¿no?...-le dijo Sèoras

-¡no! No me pienso hacer el harakiri-dijo T.K molesto

-ni yo tampoco, escucha T.K, si luchamos ahora moriremos, y nuestras muertes serán en vano; en cambio si nos rendimos ahora, sobreviviremos y es probable que tengamos otra oportunidad de luchar-le explicó Sèoras-¿sabes? si te soy sincero, Gennai nunca creyó que estuvierais preparados, incluso dudaba de mí

-ya veo por qué-dijo simplemente T.K

Los soldados desbloquearon la puerta y los nazis entraron dando culatazos. Sèoras y T.K tiraron las armas y fueron apresados junto con los otros soldados por aquellos alemanes, todos menos uno…


hay ke ver, Willis se ha vuelto a adelantar, no debieron dejar la guarnición con tan pocos soldados ¬¬

más le vale a McClellan encontrar ayuda si no quiere ke esto acabe mal...mejor dicho, peor.

¿a dónde van a llevar a los prisioneros?

¿podrá McClellan conseguir ayuda?

¿qué les esperan a TK y a Sèoras en su "prisión"?

antes de nada, queria dar las gracias a los ke habéis seguido mi fic desde el principio ^^ tanto a los ke habéis colgado reviews como a los ke no.

muchas gracias de verdad por darme apoyo ^^