Dysclaimmer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, lo único mío es la trama.

Capítulo 13

El tiempo, algo tan valioso y tan pasajero como la vida misma; hay ocasiones en las que parece que un minuto dura horas, y hay situaciones en las que las horas se te pasan como si fuera minutos…Todo depende, claro está, de la situación en la que te encuentras.

Como cuando estás en una cita amorosa y el chico es irremediablemente…aburrido; en ese caso los minutos…pues sí, parecerían horas, pero en cambio, si estuvierais en Venecia de luna de miel con el amor de tu vida, os parecería que esos días han pasado en un chasquido de dedos.

Y no, tengo que decir que ninguna de las dos situaciones antes mencionadas se me pueden aplicar; no…Pero el tiempo pasa, y sin que me diera cuenta ya había pasado un año. Un año que algunos podrían calificar de uro, pero yo prefiero referirme a el como un año de aprendizaje y de lucha; un año de superaciones en el que me enseñé a mí misma que la vida no acababa con Edward Cullen, si no a partir de él.

Un año en el que aprendí a seguir adelante, dejando de lado los temores, las preguntas que no tenían respuesta; un tiempo en el que lo único importante era seguir adelante para llegar al día de hoy, donde por fin puedo dormir in remordimientos ni angustias. Por que hoy día, no puedo decir que todo sea perfecto, no; ya prendí que la vida no es perfecta, nada en este mundo lo es; pero lo que si puedo decir, es que ha día de hoy soy casi feliz.

No puedo decir que soy completamente feliz, por que estaría siendo una mentirosa, y a demás, hoy día ¿Quién es completamente feliz? Nadie, y si lo es, esa felicidad completa y absoluta…dura poco.

La cosa es, que no soy completamente feliz; pero todo tiene un por que, y ese por qué se llama Matt.

Todavía tengo una charla pendiente con él, y se que teníamos que haber hablado hace tiempo, pero no he tenido el suficiente coraje; y en parte temía que al abordar el tema, ciertas heridas y recuerdos que durante este año tanto me he esforzado en enterrar, reaparecieran.

Se que he sido una puta cobarde, y se que he estado privando a Edward de su hijo durante un año. Aun que no se si después de conversar con el aceptaría de todos modos hablar con su padre…

Pero ¡Joder! Yo también tengo derecho a equivocarme, yo también puedo fallar…

Aun que eso no sea motivo de justificación.

Por otro lado, había mantenido contacto con Randy todas las semanas, y dijo que había notado un gran cambio en Matt; ahora estaba más alegre. A veces sus ojos brillaban con la malicia y la diversión propias de un niño de su edad al que acaban de pillar haciendo una travesura; su cambio no era algo de lo que hacía falta que Randy me informara, pues todos lo notábamos.

Creo que su relación de amistad con Randy ha ayudado mucho a este cambio; ha veces pienso que Matt lo ve como a un hermano mayor, uno de esos que te aconsejan y te escuchan cuando los necesitas, pero que también te reprenden si hace falta. No se como expresarlo, pero se habían echo uña y carne con asombrosa rapidez; Matt había encontrado a alguien a quien seguir y admirar, alguien en quien apoyarse y aspirar a parecerse.

Randy era la figura de hombre, aparte de Charlie, que Matt necesitaba; la figura paterna que ahora mismo no tiene al lado, la que parece a verlo decepcionado…y a la que aparentemente odia.

Eso es algo que me preocupa mucho, y tengo que solucionarlo de una vez por todas.

Randy se ofreció para hablar con Matt al ver mi renuencia, pero me negué; yo soy su madre, y es sobre su padre de lo que tenemos que hablar. Era una conversación que nadie podía afrontar por mí, solo yo, su madre, era la que tenía que hablar con él; tenía que dejar de lado el reparo, por que una cosa es, que mi corazón y mi mente hayan sepultado a Edward, le haya echo a un lado de mi vida y me haya negado a pensar en él; como si no existiera, esa era la única forma en la que podía continuar con mi vida y ser feliz. Por que a partir de eso, conseguí ser más feliz por que no me preocupaba nada respeto a él, ya no me despertaba sobresaltada por las noches teniendo pesadillas sobre lo que pasará cuando él saliera de la cárcel; la promesa que le hice, de que cuando saliera hablaríamos…

Cosas como esas son las que he dejado aparcadas junto a Edward, lo he hecho a un lado en el que no miraré hasta que no llegue su momento; y lo que tenga que ser…será.

Pero otra cosa, es que Matt copiara mi ejemplo; él es su hijo, tiene ocho años y auque su padre esté en la cárcel y me haya echo daño, por así decirlo, él sigue necesitando a un padre, un padre que ningún Randy puede sustituir. Un hueco que nadie que no sea su padre, puede o debe llenar.

Por eso tenía que hablar con él, por que como he dicho, el tiempo es traicionero, y puede que el día de mañana, cuando ya sea demasiado tarde…Matt se cupe por no haber dicho o echo esto o aquello en su momento; y lo lamente el resto de su vida.

Estábamos en octubre, Lisa había quedado en ir a dormir en casa de una amiga así que aprovecharía esta noche para hablar con Matt.

Salí del periódico a mi hora y me desvié camino al supermercado; le iva a hacer a Matt su plato preferido. Recorrí los pasillos y fui metiendo productos en el carrito, después me dirigí a pagar.

-¿Bella?- preguntó alguien detrás de mío- Que casualidad encontrarnos aquí.

-Si, que casualidad.-le respondí al girarme, sonriéndole a Randy y a su novia.

-Hola Randy, Terry, si que es una casualidad.- le respondí al girarme, sonriéndole a él y a Terry; ellos ivan detrás de mí con el carrito, esperando a que yo acabara para poner sus cosas.

-Qué, ¿Haciendo la compra?- pregunté en tono conversador.

Me alegraba de verle, últimamente habíamos pasado de ser conocidos, a ser amigos; él me ha ayudado mucho con el tema de Matt, y se lo agradecía. Igual que para mi hijo era un apoyo, para mí también lo es.

-Si,-contestó Randy- a Terry casi siempre se le olvida ir, y cuando voy yo se me olvida traer algunas cosas que ella quería; así que hemos decidido que hoy iríamos juntos.-sonrió.

-Que bien.- No supe que más decir, la presencia de su novia me cohibía un poco; la verdad es que no estaba acostumbrada a verlos juntos. Cada vez que Randy y yo nos veíamos era en el colegio o en sitios así, estaba acostumbrada a verlo como el profesor de mi hijo; como mi amigo. De todas maneras, eran contadas las veces que había visto juntos a Randy y a Terry, se me hacía raro verlo en su faceta de novio; no se…algo extraño pasaba dentro de mí al verlos juntos…Realmente raro, lo sé.

-Y tú, qué, ¿Comprando algo que se te ha olvidado o vas ha hacer una cena especial?-preguntó él con interés.

-Acertaste,- reí- Lisa se va a quedar en casa de una amiga esta noche, y le voy ha hacer a Matt su plato preferido.- La cajera fue cobrando los productos y yo saque el monedero, lista para pagar.

-¿Y eso?- Terry, aparentemente indiferente a nuestra conversación, fue poniendo sus cosas en la cinta.

-He decidido que ya es hora de que hablemos, ya sabes,- me encogí de hombros- y pensé que no podía desaprovechar esta oportunidad.- le dí el dinero a la cajera y metí las cosas en la bolsa de papel.

-Me alegro mucho.- dijo Randy con sinceridad tras mirarme fijamente por un par de segundos.

-Yo también,- dijo Terry- comprendo que no estuvieras preparada, pero esa conversación tenías que haberla tenido hace tiempo.- Me quedé atónita ante sus palabras. ¡Ella lo sabía! Quiero decir, ¡Lo sabía todo acerca del "problema" de mi hijo! ¿Quién…?

Recogí mi bolsa y me dirigí a Randy.

-Podemos hablar un momento, ¿Por favor?-pregunté con voz contenida.- A solas.- Agregué al ver su expresión confusa.

-Si, claro.- dejó a Terry pagando los comestibles y me acompañó a la salida del supermercado. Terry nos lanzó una mirada extraña al vernos ir, pero enseguida volvió la cabeza.

-Y bien, ¿de que querías hablarme?- preguntó Randy en cuanto traspasamos las puertas del supermercado.

-¿Le contaste sobre mi hijo a Terry?- le encaré.

-Si, bueno…

-¿¡Con qué derecho? Matt es mi hijo y supuse que lo que habláramos de él, dentro o fuera del colegio, quedaría entre nosotros dos; creía que podía confiar en ti.

-Y puedes,- exclamó perplejo- pero Terry es mi novia, lo comparto todo con ella; tienes que entenderlo.

-¿Entonces le cuentas cada cosa de la que hablamos?

-¡Por supuesto que no! Pero ya que paso gran tiempo con Matt, creí necesario contarle ciertas cosas.

-Que pases algún tiempo con Matt no te da derecho a airear sus problemas por ahí.

-No aireo sus problemas por ahí, y lo sabes perfectamente; y en cuanto a eso de que paso "algún tiempo" con Matt…Por Dios- dijo airado- ¡Soy lo más cercano que tiene a un padre!- exclamó mirándome acusadoramente.

Ya que tú, al no mantener esa charla pendiente con Matt, le has privado del suyo durante un año; no lo dijo, pero lo pensó. Los dos lo sabíamos.

El brillo acusatorio de sus ojos se extinguió en el instante mismo que lo dijo, dando paso a un profundo arrepentimiento.

-Lo sien

-No vuelvas a hablar de mi hijo con nadie.- le interrumpí con la voz cargada de resentimiento, mirándolo por primera vez sabiendo lo que verdaderamente pensaba de mí. Recogí la bolsa del suelo y me dirigí al coche.

-¡Bella, espera!- exclamó impotente mientras me alejaba.

Vete a la mierda, estuve tentada de decir.

Muchos dicen que la verdad, por más cruda y sincera que sea, duele. Tienen razón, no tengo más que decir.

Dejé las bolsas en el coche y salí hacia mi casa, con la amargura ay el resentimiento alargando en mi corazón; con el sabor de la amargura, y nunca antes dicha verdad en mi boca.

Más tarde pensaría en ello y me daría cuenta de que, aunque dolieran, necesitaba que me dijeran esas palabras; necesitaba que también me echaran en cara mis fallos. Por que por supuesto que tengo fallos, como todo el mundo; y nunca he dicho lo contrario.

Como decía, era bueno que me echaran en cara mis fallos para así, enfrentarlos y solucionarlos.

A veces eres consciente de tus fallos, pero los obvias por miedo, ¿Miedo a qué? Se puede preguntar la gente, tal vez miedo a enfrentarte a algo para lo que no estás preparado emocionalmente, miedo sobre lo que pasará una vez tomes valor para enfrentar las cosas…

Y otros, simplemente están tan ciegos que no ven que están ahí, los fallos, quiero decir.

Es como si me hubiera dicho: he, en este aspecto no eres tan buena madre, se que estás dolida y que tienes miedo pero tu hijo te necesita; y él, al igual que tú, también sufre. Supera tus miedos y ayúdalo.

No se si los demás también veían mi falta en ese aspecto, pero aun así no comentaban nada; tal vez por pena o compasión por lo mal que lo estaba pasando, ¡Pero yo necesitaba que me dijeran la verdad!

Y el único que ha tenido el coraje suficiente, ha sido Randy; él me ha dicho lo que pensaba, lo que alo largo de este tiempo, tal vez se ha callado por sensibilidad. Pero la verdad es que sin quererlo, lo he provocado, y el ha saltado, diciendo la pura verdad; sin paños calientes.

Todos necesitamos n toque de atención de vez en cuando, y respetaba y apreciaba aun más a Randy gracias a sus palabras.

Cuando llegué a casa, Matt me informó de que el abuelo Charlie y él habían ido a dejar a Lisa a casas de su amiga; al rato de yo estar en casa Charlie se fue a su casa, alegando que tenía cosas que hacer, así que fui a ducharme. Después, mientras yo preparaba la suculenta cena, Matt terminaba de hacer sus deberes.

-Mmm, que bien huele.- comentó Matt al acercase a la cocina- ¿Es lo que creo que es?

-Si,- sonreí con suficiencia- pastel de carne, tu plato preferido.

-¿Celebramos algo?- se acercó para ver como preparaba la comida.

-Bueno,- me tensé- especial, lo que se dice especial…pues no; pero hace algún tiempo que no es tamos solos tu y yo, y me apetecía hacer algo especial.- lo que no era mentira.

-Vale,-sonrió con un brillo de inocente felicidad en los ojos.- ¿Quieres que vaya poniendo la mesa?

-Si, gracias.

Un rato más tarde teníamos nuestros estómagos llenos y nuestro apetito saciado; Matt me ayudó a recoger la mesa, y mientras que yo fregaba los platos, el veía televisión.

Durante la cena conversamos de todo un poco; de cómo le iva en el colegio, de sus amigos, y sobre como me iva a mí en el periódico; el cual, por cierto, todavía no me había ascendido.

"Ellos son los que se pierden a una gran reportera, mamá", fueron las palabras textuales de Matt.

Yo le sonreí entre divertida agradecida por su apoyo moral.

A los pocos minutos me reuní con él en el sofá y fui tanteando el terreno para nuestra conversación.

-¿Llamó hoy papá?- pregunté con falsa tranquilidad.

-Ahora que lo mencionas, si,- recordó Matt, volviendo la cabeza para mirarme- pero Lisa ya se había ido y el abuelo estaba en el baño.

-Entonces, contestaste tú el teléfono.

-Hum.-asintió con la cabeza, desplazando su vista al televisor, mirando el aparato de forma ausente; con un brillo de tristeza en los ojos.

Me ahorré el: ¿Qué te dijo él? ¿Te encuentras bien?

Ahora mismo todo eso eran palabras inútiles, solo para rellenar el silencio; para saber, me bastaba con mirarle a los ojos.

-Le echas de menos, ¿Verdad? Aun que en un principio no creyeras que iva a ser así.- Añadí al ver que me miraba ente acongojado y…¿Culpable?

Él asintió con la cabeza.

-¿Por qué no me hablas acerca de eso?- Lo animé, rodeando su hombro con mi brazo.

-Lo siento mamá, después de todo lo que te ha hecho…no se como puedo extrañarlo; se que está mal pero…

-¿Cómo va a estar mal que añores a tu padre?- le reprendí suavemente.

-Pero él te hizo daño, y tú eres mi madre; te quiero y se que tengo que estar a tu lado.

-Oh, cariño.- sonreí con ternura mientras le acariciaba la mejilla, luchando para contener las lágrimas.- Se que me quieres, y no por estar a mi lado tienes que olvidar a tu padre o reprimir tus sentimientos por temor ha hacerme daño, ¿Comprendes? Al igual que tu me quieres, tu pare también te quiere; ¡Eres su hijo! Y también te necesita. Lo que yo sienta hacia tu padre no tiene que influir en ti.

Si lo añoras, habla con él cuando llame, como hace Lisa; te juro que no me va ha hacer sentir mal.

-Al principio lo odié.- dijo Matt, cortando el largo silencio en el que nos habíamos sumido. Con el suave murmullo de la televisión como fondo.

-¿Por qué?-pregunté suavemente.

-Te hizo mucho daño, mamá.-volteó para mirarme- Se que todas esas veces que fuiste al hospital fue por su culpa; no soy idiota, se que te pegaba. Aquella última vez estuvo a punto de estrangularte; lo odie tanto por haber intentado quitarme a mi madre…él, que tanto decía amarte.-Dijo con amargura.- Después de que él ingresara a la cárcel,- continuó diciendo- me dije que tenía que cuidarte y protegerte de todo; tal y como papá no lo hizo. Me juré que no permitiría que nadie más te hiciera daño, por eso me siento culpable al extrañarlo; por que al anhelar hablar con él, siento que te fallo a ti, y a la vez a mi mismo.

Lo estreché contra mí, y lentamente le cogí de la mano.

-Cariño…No tienes por qué hacerte esto; comprendo que lo odiaras, pero con el tiempo ese sentimiento a disminuido y a sido reemplazado por la necesidad de tenerlo otra vez contigo. Es tu padre, y la confusión que sientes ahora mismo es normal, pero ale una oportunidad; estoy segura de que te echa muchísimo de menos, igual que tú a él.- añadí suavemente.

-Creo que hoy, al contestar yo el teléfono, lloró de emoción; dijo que me quería mucho y que me echaba de menos como no imaginaba.- levantó un poco la esquina de la boca con una temerosa sonrisa.

En ese gesto se parecía tanto a Edward…

-Las cosas entre vosotros no se solucionarán de un día para otro, pero con paciencia y comprensión…

Después de todo, tú tienes lo primordial, lo añoras y deseas verlo, ¿verdad?- él asintió lentamente- Pues eso es suficiente.

-¿Pero de verdad que no te importa, mamá? Preguntó, con sus ojitos brillando con esperanza y preocupación mal disimuladas.

-Por supuesto que no, cariño,- le aseguré- ven aquí- Lo abracé fuertemente contra mí, y él correspondió el abrazo.

-Gracias.- susurró contra mi pecho.

-No tienes por qué darlas.-sonreí cansadamente.

Lo que le hiciera feliz a él, me hacía feliz a mí. Esperaba sinceramente que todo se arreglara entre ellos, por que al igual que Matt merece y necesita a un padre…Edward también necesita a su hijo; tal vez ahora más que nunca.

Después de todo, el tampoco tendría que estar pasándolo muy bien que digamos, pensé un poco culpable; pero enseguida me obligué a borrar ese pensamiento de mi mente, y me centré en el aquí, en el ahora.

-Se nos ha hecho tarde,-comenté un rato después- ve a la cama y descansa; ha sido un día duro.

-Si, iré a lavarme los dientes.- Matt se levantó y se fue; yo asomé la cabeza por encima del sofá, y le sonreí hasta que lo vi desaparecer por el pasillo. Después me desplomé de cualquier manera en el sofá, lanzando un largo suspiro.

Había sido duro, pero necesario; le debía una disculpa a Randy, después de todo, Matt no se habría abierto conmigo así de no ser por su ayuda.

Fui a darle las buenas noches a Matt, y después me duché; una vez estuve en la cama, con el pelo húmedo reposando sobre mi espalda y arropada en un mullido batín blanco, y el teléfono inalámbrico en mano, me debatí sobre llama ro no a Randy. Miré el radio-reloj de la mesita de noche; ya era tarde…Y no estaba segura de que quisiera volver a hablar con migo, pero ¿Y si por culpa de nuestra discursión también dejaba de ver a Matt? Pensé alterada.

Tenía que llamarle para pedirle que no incluyera a Matt en esto, me auto convencí; así que totalmente decidida, y a la vez nerviosa, marqué su número de teléfono. Acto seguido me pegué el teléfono a la oreja, al instante dio señal de llamada: El primer pitido, luego otro, otro…y otro.

Estaba por colgar, pensando que era una estupidez llamarlo a estas horas por que ya estaría durmiendo, cuando su voz soñolienta sonó al otro lado del auricular.

-¿Hola?

-Randy, soy yo, Bella.- dije tímidamente.

-Ah, hola Bella.-Al otro lado se escuchó movimiento; como si Randy se desplazara a otro lugar.

-Siento despertarte.

-Oh, no te preocupes; solo estaba medio dormido viendo la tele. Pero, ¿Por qué llamabas? ¿Están Matt y Lisa bien?-Se preocupó.

-No, digo, si;-corregí nerviosa- es solo que te llamaba por lo de esta tarde.

-Si es por eso

-No,- le interrumpí- escúchame primero.- El se quedó en silencio para dejarme hablar.- Entiendo que en cierto modo creas tener derecho para hablarle a tu novia sobre sobre ciertos temas, y también entiendo que estés enfadado conmigo o no quieras volver a verme más; pero por el bien de Matt te pido que no lo metas a él en nuestros problemas. Él te necesita, te has convertido en un gran amigo para él y se que tú también lo quieres mucho.- Añadí.

-Espera un momento…¿crees que estoy enfadado contigo? ¿Crees que voy a dejar de ver a Matt por lo de esta tarde?-preguntó incrédulo.

-Bueno, yo pensé que- me confundí, sintiéndome de repente algo ridícula; sin saber muy bien por qué.

-Mira, Bella;-me interrumpió tras reirse quedamente.- entiendo perfectamente tu reacción el supermercado; estabas preparándote para la gran charla con Matt y estabas nerviosa.

-Puede que tengas razón,- le concedí eso- pero es solo que no quiero que los problemas de mi hijo estén de boca en boca; tienes que comprender eso.

-Y lo comprendo, créeme que lo hago; como tú has dicho, quiero mucho a Matt y tampoco quiero que nadie le haga daño, y te pido disculpas si sientes que te traicioné al contarle sobre Matt a Terry, pero tu también tienes que comprender que Terry es mi novia; comparto mi vida con ella, y ahora mismo Matt forma parte de ella.

No se porqué, pero algo dentro de mí se oprimió ante esas palabras; tal vez por la ternura que me provocó escuchar que ahora Matt era parte de su vida…No sé.

-En el fondo te entiendo,- suspiré- es solo que…

-Solo que Matt y tú habéis sufrido mucho y no quieres que nadie os vuelva a dañar.- completó él; tenía un don especial para adivinar el pensamiento. Sonreí levemente ante ese pensamiento.

-Pero debes recordar,- continuó- cuando tengas esas emociones pesimistas- bromeó- que aparte de tener a la familia y amigos, también me tienes a mí.- cambió a un tono serio y protector.-Pase lo que ase me tenéis, y yo no dejaría que nadie os hiciera daño; nunca. Debes confiar en mí.

Rato más tarde, cuando por fin me tumbé sobre la cama lista para dormir, después de contarle a Randy sobre la charla que había mantenido con Matt, recordé una cosa que dijo: Debes confiar en mí.

Es tan duro poder confiar en un hombre después de todo lo pasado; pero a lo largo de este año había aprendido a confiar de nuevo o por lo menos, a darles una oportunidad. Después de todo, todo el mundo se la merece.

Pero pese a todo, aun era un poco recelosa a la hora de confiar, como ya dije, y pese a ese sentimiento, en el sopor de la inconsciencia que te da al estar al borde de dormirte, dije:

-Y lo hago.

Confiaba en él, pese a todos los recelos, increíblemente, confiaba en él sin una gota de duda en mi corazón; y al contrario de asustarme me daba una paz que hace tiempo, creí que nunca podaría volver a encontrar.

Extraño, lo sé; pero excitante al mismo tiempo.

El lunes siguiente, llegué al trabajo y ocupé mi puesto; comprobé la agenda del señor Macalister, y más tarde me llamó a su oficina para que tomara notas; antes de salir por la puerta me mandó traerle un café, muy cargado.

Por lo tanto dejé las cosas en mi mesa y me encaminé a la cafetería.

-¡Hey, Bella!- me saludó Oliver a la entrada de la cafetería.

-Hey,-le saludé de vuelta- ¿tú también vas a por un café? ¿Qué pasa, tu secretaría se negó?-bromeé.

Él y yo éramos grandes amigos ahora, pese a sus pasados intentos de coquetería, que ahora parecían enterrados; parece que el captó la indirecta muy directa que le dí, por que desde entonces se a comportado de manera impecable con migo. Cero insinuaciones y ningún comportamiento que me hiciera sentir incómoda; y la verdad es que estaba muy a gusto con él, así que estaba contenta de que hubiera cejado en su empeño por que nuestra amistad se convirtiera en algo más.

Pobre ilusa de ella, Oliver se había relajado en ese aspecto, puede que si, pero eso no quería decir que el hubiera tirado la toalla…

Él había trazado un plan:

Primero se convertiría en su amigo, por que ahí estaba la clave; una vez fuera su amigo conseguiría su total confianza. Y tal vez, solo tal vez, descubriría el gran enigma que era Isabella Swan; esa mujer que lo atraía de forma inevitable.

Y después de conseguir su confianza, al y como era ahora…Se haría un hueco en su corazón, como fuera; ella era una de esas mujeres que valían la pena, y él le haría darse cuenta de eso, de lo fantástica que era por si acaso no se había dado cuenta todavía. Pero si Bella Swan creía que él se había dado por vencido, es que no lo conocía.

Cuando se fijaba en algo, no paraba hasta conseguirlo; y no era capricho, no, era una gran confianza en si mismo y en sus habilidades para conseguirlo lo que le daban fuerza para ir a por ello.

Le haría ver a Bella Swan que él no era un tipo cualquiera, uno de esos estúpidos insulsos que coqueteaban torpemente con ella; de él no podría deshacerse tan fácilmente.

-No,-se rió él- la verdad es que bajé yo para así poder estirar las piernas.- Entramos en la cafetería y se sirvió un café.

-¿Mucho trabajo?- pregunté a la vez que cogía un vaso de plástico para servir el café.

-Ni te imaginas.-suspiró cansadamente mientras removía su café.

-¿Y porqué tanto trabajo?

-¿Te acuerdas de Kevin? El de la sección de sucesos,-me aclaró- pues hace un par de semanas que se fue. Dijo que ya estaba harto de escribir sobre tanta catástrofe; solicitó un puesto en una revista sensacionalista, y al parecer le dieron el puesto.

-Vaya…¿Y quien va a ocupar ahora su puesto?

-Estamos haciendo entrevistas, pero por ahora nada; de momento me estoy haciendo cargo yo de su columna.

-Mmm.-asentí pensativa. Con razón estaba tan cansado…

Él también parecía absorto en sus pensamientos cuando de repente pregunto:

-¿Cuánto llevas aquí, un año?

-Si…-dudé de su repentino "entusiasmo"- ¿Por qué?

-¡¿Es que acaso no lo ves! Tendría que hablar con Macalister y verificar que estás adecuada para el puesto pero estoy seguro de que si; solo tengo que hablar con él y

-¡Hey, hey, hey!- le corté- ¿De qué estás hablando?

-¡Esta es la oportunidad que estabas esperando!- me sonrió.

-Sigo sin entenderte, y tengo que llevarle este café al señor Macalister así que…

-¡Podría ser tu oportunidad para convertirte en reportera del Seattle Cronical! Hablaré con tu jefe en cuanto pueda y te propondré para el puesto.

No podía hablar, no podía parpadear ni moverme del asombro. No lo podía creer, después de tanto tiempo parece que mi sueño se va ha hacer realidad.

-¿Harías eso por mi?-pregunté asombrada, sin llegar a creérmelo todavía.

-Por supuesto que sí,- me sonrió dulcemente- por que aparte de ser mi amiga eres una estupenda profesional y se que lo harás de maravilla; además, has trabajado muy duro para llegar aquí y te lo mereces. Y aunque me esté mal decirlo,- se rascó la nuca, evitando mirarme a los ojos- la verdad es que todo este trabajo me está matando, y cuanto antes consiga a alguien para el puesto, mejor que mejor.- su rostro lució adorablemente apenado.

-Si serás…-le dije falsamente enojada ala vez que le daba un golpe juguetón en el hombro.

-Claro que si te puedo dar el puesto a ti, mejor ¿no?-sus ojos se iluminaron por su diversión a costa mía.

-Eres incorregible.- le dije sin conseguir borrar la sonrisa de mi boca.

Dos días después…

Estaba redactando un documento para mi jefe cuando este interrumpió mi cometido al llamarme al teléfono desde su extensión privada.

-¿Si, señor Macalister?

-Preséntate en mi despacho ahora mismo.- y sin más ceremonia colgó dejando perpleja; aun así, guardé el documento que estaba escribiendo y me dirigí hacia su despacho.

Nada más sentarme en la silla en frente de su escritorio, él fue directo al grano.

-Se de la relación que a estado manteniendo con él señor Queen, y antes de que me interrumpa,- se apresuró ha decir al verme abrir la boca- Quiero preguntarle si ha estado usted comiéndole la oreja para que me convenza de ascenderla, ¿es así?- Su aguda mirada me miró, esperando una respuesta.

-Para empezar, Oliver y yo no mantenemos ninguna relación; solo somos amigos,- le aclaré con vehemencia- y yo nuca le comería la oreja a nadie para ascender de puesto.- me indigné; Puede que deseara con todo mi corazón ese puesto, pero tenía mis principios.- Le explicaré como pasaron las cosas; hace dos días me encontré con el señor Oliver en la cafetería y hablamos sobre lo cansado que estaba y me dijo, por que yo no lo sabía, que el reportero de sucesos se había ido y él se estaba haciendo cargo de su columna, aparte de la suya propia; y se le ocurrió que y podría hacerme con el puesto ya que el me cree capacitada. Me dijo que hablaría con usted, pero ahora dudo sobre lo que le ha dicho para que ahora usted me diga esas cosas.-Terminé airadamente.

Él pareció meditar mis palabras, y tras lo que pareció una eternidad, dijo:

-No tiene por que preocuparse, muchacha; Oliver me ha hablado maravillas de usted, cosa que no hace falta por que trabajas para mí y se lo bien que trabajas y lo enserio que te tomas tu trabajo. Te dije lo que te dije por que quería asegurarme, por si acaso, de si la tan agradable amistad que me ha dicho Oliver que tenéis, no es tan solo para ti una hábil forma de ascender en este periódico; Pero como veo que no es así, y tras pensarlo durante un tiempo…

-Isabella Swan,- dijo despacio, y mientras mi corazón palpitaba alocadamente- creo que va a ser una estupenda redactora de sucesos; le doy la enhorabuena por su estupendo trabajo hasta ahora, y le deseo suerte en su nuevo puesto.-levantó la mano para que se la estrechara y yo aturdida le correspondí.

-Bienvenida ha bordo del Seattle Cronical; no me decepcione.

-No lo haré.-Murmuré.

Segundos después, salí del despacho todavía aturdida y al llegar a mi mesa me quedé depie frente a esta, asimilando.

A partir de ahora soy reportera del Seattle Cronical, me dije a mi misma.

-Soy reportera del Seattle Cronical.-susurré con asombro.

Rápidamente me senté detrás de mi mesa y marqué la extensión del subdirector.

-Despacho de Oliver Queen,- me respondió la voz de una profresional Irina- habla con su secretaria.

-Irina,-exclamé con impaciencia- déjate de formalidades; so yo, Bella.

-Oh, ¡Hola, Bella!- rió alegremente.- ¿Hoy vamos ha ir a comer donde siempre?

Obvie su pregunta y exclamé sin importar los múltiples ojos que se me quedaron mirando con extrañeza.

-¡Soy reportera del Seattle Cronical!

-¿¡Qué?-chilló ella.

Pobre, creo que la dejé sorda; a ella y a medio edificio. Pensó Bella son la cara terriblemente sonrojada; pero eso carecía de importancia,¡ por fin nuestra Bella ha conseguido un puesto de redactora!

A unos metros de distancia, Oliver Queen reía entre divertido y enternecido en su despacho por la muy expresiva reacción de Bella; ¡en vedad que parecía haberla escuchado todo el edificio!

Hola!

Antes Que nada, no sabéis cuanto siento no Haver podido actualizar antes, tenía el cap listo y se lo envié a mi beta pero debe de estar ocupada, y como no da señales, pues me decidí a subirlo sin vetear; ella lo hará cuando pueda.

Y qué les pareció el cap? Parece que Randy y Bella e están acercando, y Oliver no le sigue muy atrás…jejeje

En el prox cap, hará Edward pov.

Qué opinan de que Bella tardara un año en "hablar" con Matt? Se que ella tenía que haberlo echo antes, pero como dice ella, nadie es perfecto y a veces los miedos te hacen retrasar las cosas hasta que es inevitable; posponemos las cosas y cuando nos damos cuenta…

¿No os ha pasado a ninguna?

Espero que me digáis vuestras opiniones respecto al cap, y tan solo darles las gracias a las que leen, a las que agregan la historia a favoritos y alertas; ¡muchas gracias, por que sus reviews me dan aliento para seguir con la historia!

Que por cierto, algunas se preguntaran,¿cuánto falta para que acabe la historia?

Si digo la verdad, no lo se, pues escribo según van pasando las cosa entre los protagonistas (y se podría decir que en esta historia son todos protagonistas jejeje) pero como ya dije, tengo pensado el final; uno altamente secreto y confidencial…jajajajaja

Pero para las que tengan curiosidad, puedo decir que va a ser acorde a la historia, todo lo realista posible en una historia ficticia.

Y por último, darles la bienvenida a las nuevas lectoras.

Se me olvidaba, boy a ir al cine está semana próxima y estoy indecisa sobre que ver, ayudarme por favor; que me sugerís: Agua para elefantes o El sicario de Dios?

Si alguien ha visto alguna de las películas, puede por favor decirme que le pareció; cual merece más la pena ver?

No os da la impresión de que (lo digo por lo que he visto del trailer) Agua para elefantes se parece en cierto modo a Titanic? No en la trama, si no el algunos detallalles…

Y os recomiendo un libro que leí recién ayer, me gusto mucho, se llama: The duff. Aquí os dejo la reseña.

Libro: The Duff

Autor: Kody Keplinger

Sinopsis:

Bianca Piper, de 17 años, es una chica cínica y leal, y para nada cree ser la más bonita entre sus amigas. Es demasiado inteligente cómo para caer ante los encantos del mujeriego, idiota, el chico más atractivo de la escuela, Wesley Rush. De hecho Bianca lo odia. Y cuando la llama DUFF, le avienta su coca en la cara.

Pero las cosas en casa no están bien, y Bianca desesperadamente necesita una distracción. Termina besando a Wesley, lo peor es que le gusta. Desesperada por un escape Bianca se lanza a una relación de enemigos-con-derechos con Wesley.

Hasta que las cosas comienzan a ir terriblemente mal. Resulta que Wesley no es malo para escuchar y también hay cosas difíciles por las que está pasando. De pronto, Bianca se da cuenta con absoluto horror de que se está enamorando del chico que más odiaba…

Definición de Duff: Designada, fea, gorda, amiga. (Si, Wesley puede ser un poco cabrón)

Monchiss: Hola! Me alegra mucho que te gustara el pasado cap, espero que este también te haya gustado…

Si, Edward tubo lo que quería y ahora todos esos sentimientos le van a servir para saber donde está plantado con Bella, para saber la cruda realidad que pisa; le ha sabido para acabar de quitarse la venda de los ojos y ser total, total mente consciente que lo que esta pasando ahí afuera (por lo menos parcialmente), de las repercusiones de sus actos. Sin ese conocimiento, no sabría como afrontar la situación. Él y Bella tuvieron por fin una pequeña conversación, esperemos que no sea la última no?

Te puedo decir que no lo será, tengo preparado algo…

Muchas gracias por leer y el review, salu2!

Annel: Hola! Tu dilema es el mismo que el mío, lo odias, pero a la vez al ver todo por lo que está pasando, te da pena y puede que le dieras una oportunidad si el llegara ha demostrarte que ha cambiado; pero como tu bien preguntas: ¿Cómo sabes que no lo hará otra vez?

Pero creo que sentimos eso por que conocemos sus sentimientos, sus pensamientos; y gracias a eso podemos pensar en que quizás no todo está perdido y en que le brindaríamos la oportunidad de demostrar que ha cambiado si él demuestra merecérsela. Pero Bella ha apartado a Edward de su vida, ella no conoce por lo que está pasando, por lo tanto es imposible que tenga esos sentimientos ahora; pero el momento en el que Edward salga de la cárcel llegará, y que sea lo que Dios quiera, más bien lo que yo quiera jejeje

Te aseguró que tendrá un buen final; tienes razón: algunos no cambian, otros sí. Es cuestión de tener algo a lo que aferrarse en medio del caos, algo por lo que luchar…

Muchas gracias por lee y por el review, muchas gracias por la inspiración, salu2!

Monikilla: Hola! Que bien que te gustara! Y ya que mencionas el reencuentro…queda un poco, pero no se si va a ser cuando imagináis. Que puedo decir, tengo una mente retorcida jajaja

Solo puedo decir que cuanto menos lo penséis…¡BOMBA!

No, hombre, pero si que va a ser inesperado jeje; vale, te estoy diciendo demasiado. Siento haberme tardado, espero que no me quieras linchar virtualmente, pero te di unos adelantillos en compensación; así que si ahora estás enganchada… Espera a leer lo que se avecina. Muchas gracias por leer y por el review, salu2!

Aleziita Stewart: Hola! NO hace falta que te reprimas, si James es un hijo de su bitch mother, pero tendrá lo que se merece, yo y mi maquiavélica mente lo planearemos jejeje; espero no dejar de sorprenderte! Edward…dejémoslo por que ya tiene suficiente con lo que tiene, no hay que hacer leña del árbol caído.

Me alegra que te gustara el cap, gracias por el review y por leer, besos!

Muchos besos a todas (si me lee algún chico que lo diga) y espero que hayáis pasado un buen fin de semana; hasta pronto!