Fin del Capitulo anterior:

Sus amigos se miraron, tristes. Con una sola mirada los tres se pusieron de acuerdo en que debían irse a dormir, ya que casi no habían dormido la noche anterior y estaban muy cansados. Hablarían con Remus en la mañana.

Capitulo 14¿Merodeadores?

El día siguiente Remus despertó primero y, silenciosamente, se metió en el baño. Mientras se duchaba pensaba en las palabras de James. Sabía que las había dicho solo por convencerlo, pero no le parecía la forma, le habían dolido. Entendía que sus amigos quisieran salir de la Casa de los Gritos, él también quería, pero el miedo era más fuerte que las ganas y no podía remediarlo.

Esperaba que sus amigos entendieran que él no podía arriesgar como si nada la vida de otras personas ni tampoco su permanencia en el colegio-tanto la de Remus como la de James, Sirius y Peter- Remus estaría en la casa Gryffindor, pero no era valiente cuando se trataba de su licantropía. Jamás lo había sido.

Siempre había vivido con el miedo a hacer que alguien, por su culpa, sufriera lo mismo que él.

Una vez vestido, preparó su mochila y, al ver que ya era hora del desayuno, decidió bajar solo al Gran Comedor. Vio a Lily Evans allí sentada, una chica de pelo lacio y largo, pelirroja y de ojos verdes muy bonitos.

Se llevaba bien con ella. Ambos eran prefectos y debían hacer la ronda juntos. Le encantaba la dulzura de la chica y como siempre, a pesar de no ser grandes amigos, se preocupaba por él. Siempre que estaba mucho tiempo en la enfermería, ella lo iba a visitar y le llevaba todo lo que habían hecho en clase en el tiempo en el que Remus había estado ausente. A pesar de que Lily no sabía que Remus era un licántropo, él no se sentía incómodo cuando ella lo veía todo herido porque la joven nunca preguntaba. Sólo la primera vez que lo había visto le había preguntado y él había evadido la pregunta por lo que Lily nunca más volvió a indagar en aquél tema.

Remus muchas veces pensaba que Lily Evans, a pesar de todo lo que él intentara esconderlo, ya sabía que era un hombre-lobo. La pelirroja era lo suficientemente inteligente como para, después de tantos años, haberse dado cuenta.

Se sentó al lado de ella y entabló una divertida conversación, antes de que ella preguntara por sus tres amigos.

Poco tiempo después de haberse sentado vio a Peter, Sirius y James bajar y sentarse no muy lejos de donde él mismo y Lily estaban. Vio como James lo miraba fijamente, no estaba seguro si era porque quería disculparse o porque creía que estaba hablando con Lily solo para vengarse.

"Como si yo usara a la gente para lastimar a otras personas!" Remus pensó enojado al darse cuenta que era la segunda razón la que hacía que James lo mirara de tal forma. Sin prestarle atención a sus tres amigos, Remus siguió conversando como si nada con Lily Evans.

Las clases del día ya habían pasado y todavía no había hablado con el resto de los varones Gryffindors de quinto año. Había estado evitándolos todo el día, cada vez que uno de ellos se acercaba para hablar, él buscaba a alguien a quien acercarse, sabiendo que ninguno de los tres lo interrumpiría mientras estaba hablando con otra persona. Y en el almuerzo había hecho lo imposible por sentarse lo más lejos de ellos posible. No era habitual en él escapar así, pero no sabía que le ocurría. Se sentía dolido y defraudado con los tres por las palabras de James a pesar de que Peter y Sirius no las habían dicho y que sabía que el pelinegro no sentía lo que había dicho.

Pero, ahora, después de la cena, no podía seguir evitándolos. Una vez en la sala común o en la habitación, ellos lo obligarían a escuchar y, hasta que no les volviera a hablar como si nada no lo dejarían en paz.

Y así fue, al llegar Remus a la sala común y ver a James, Sirius y Peter allí subió directo a la habitación. Unos minutos después los otros tres también subieron y le empezaron a hablar, obligándolo a escuchar. Remus terminó perdonando a James y volviéndoles a hablar como siempre. Pero seguía negándose a la "fabulosa" idea de James.

Los días habían pasado y con el paso de ellos, Remus había ido cambiando poco a poco de opinión, hasta llegar a la idea de que si James y Sirius prometían tenerlo vigilado y a raya para que no se fuera detrás de nadie y que si los tres le prometían tener cuidado en que no los descubrieran, podían probar merodear por el colegio la próxima luna llena y, dependiendo de lo que pasara ese día o, mejor dicho, noche, verían que harían.

- ¿Qué les parece si tenemos un nombre, para que cuando hagamos nuestras bromas dejemos una especie de firma?-Sirius preguntó de repente en medio de una aburrida clase de historia de la magia.

- Es una buena idea, pero nadie debería saber que somos nosotros, o, por lo menos no los profesores.-Sirius le sonrió a Remus, a pesar de ser el más responsable, generalmente Remus era quien ideaba las bromas y pensaba las estrategias.

Los cuatro se quedaron callados, cada uno pensando en algún nombre que los identificara, mientras que la voz de Bins actuaba como un somnífero en cada uno de los alumnos que lo estaban escuchando.

- ¡YA LO TENGO!- El grito triunfal de Peter atrajo la atención de todos los ocupantes del aula, incluyendo al profesor Bins que, aunque raramente se daba cuenta de lo que pasaba con sus alumnos, ante semejante grito había reaccionado y mirado a Peter con enojo.

Peter se ruborizo de tal forma que el color de su cara era comparable con el pelo de Lily Evans que sentada detrás de él y, habiendo escuchado lo que comentaban antes sobre algo de un nombre y bromas, lo miraba perspicazmente. Claro, ella era prefecta y odiaba a esos chicos, exceptuando a Remus, por vivir molestando a la gente y haciendo bromas pesadas (de las cuales ella había sido el objetivo junto a sus amigas muchas veces) a quien se les cruzara por delante.

Lily estaba sentada junto a Brenda Dawson, una chica alta, muy agradable pero bastante tímida, de pelo rubio y rizado y ojos grandes, celestes aunque medios grisáceos, ella como Lily, solo se llevaba bien con Remus.

Detrás de ellas dos se sentaba sola en un pupitre Catherine Togwell, la otra amiga Gryffindor de la pelirroja. De ojos oscuros al igual que su pelo, lacio y largo. Cathie, como la llamaban sus amigas, tenía buena figura, era una chica muy divertida y bastante "loca" y era cazadora del equipo de quidditch (al igual que Sirius) por lo que se llevaba mucho mejor con James, Sirius y Peter que sus amigas.

La clase siguió sin más inconvenientes, pero los chicos solo se dedicaron a hablar sobre el nombre que se pondrían como grupo, haciendo que Lily se enojara con ellos por no poder escuchar lo que el profesor decía.

Esa noche estaban los cuatro amigos en la sala común sentados en el suelo, hablando, cuando Peter recordó el nombre que se le había ocurrido.

- Chicos¿Qué les parece si nos ponemos como nombre…"Merodeadores"?

- Merodeadores-repitió Sirius pensativamente- ummhm, suena bien, a mi me gusta¿De donde lo sacaste, Colagusano?

- De cuando James dijo¿Qué dicen a no quedarnos encerrados en la "Casa de los Gritos" y merodear por el colegio, para así conocerlo y llevar a cabo el mapa que tanto soñamos?-Todos lo miraron sorprendidos.. ¿Cómo se acordaba de aquellas palabras?-Bueno, él dijo merodear entonces se me ocurrió¡podemos ser "Los Merodeadores"!

- Es un muy buen nombre, levanten la mano quienes están de acuerdo con él-James sonreía contento, le había gustado mucho aquél nombre.

Los cuatro al mismo tiempo levantaron la mano y se rieron, ya estaba decidido, desde ese momento se darían a conocer como Los merodeadores.

Perdónn! Daiu me va a matar, y creo que ustedes también
Soy Daf (amiga de daai), y yo me hago responsable de la tardanza de este caap.
Espero que lo hayan disfrutado, besos.