Corriendo por las calles de ese pequeño pueblo su corazón palpitaba como loco. El joven de pelo negro tenía una gran sonrisa en su rostro y unas ganas incontrolables de ver a la causante de esa alegría. Aun no era tarde. Algo se lo decía. Aun podía recuperarla.
El camino nunca le había parecido tan largo y el tiempo tan lento como en ese momento. Su respiración era rápida, estaba cansado. Él tenía poca resistencia, pero tenía que llegar lo más rápido que pudiera.
Hacia algo de frio afuera, charcos por todos lados y casi no había gente por las calles.
El joven logro exitosamente llegar a aquella mansión. Era enorme. Toco la puerta y deseo ser recibido por el ángel de pelo rosa para poder ver su bella sonrisa de nuevo. Imagino que ella se sorprendería y que le preguntaría el porqué de su visita, pero eso no ocurrió.
-Buenos días Sakurai kun- La persona que más lo había torturado en la escuela estaba frente a él.- ¿Qué te trae por aquí?-
-Presidenta, ¿me permitiría ver a Ikaros por un momento?-
- Eso va a ser un gran problema Sakurai kun. En este momento Ikaros chan está durmiendo-
-No es un problema. Esperare.-
- Bueno ¿Qué tal si mientras esperas hablamos un poco?-
El aura atemorizante de Mikako estaba asustando a Tomoki.- E-está bien.-
Al entrar vio a Astrea y a Nimph sentadas frente al televisor. Apenas lo vieron lo comenzaron a mirar con odio.- ¿Qué hace el aquí? Es un maldito indeciso.- Nimph obviamente mostro su desagrado en el primer momento.- Y eso que te estuve apoyando para que te quedaras con ella. Eres un cobarde.- Nimph se había enterado de toda su conversación al hablar con Ikaros. Con eso todo su apoyo a Tomoki se fue debilitando.
-Es idiota.- Mikako le dirigió una mirada atemorizante a Delta.
-Astrea chan… tú también eras una idiota.- Astrea comprendió que ella no podía tomar parte en esa pelea.
-No vine aquí para pelear.- Lo que el mas quería era evitar un conflicto.
-Eso lo hubieras pensado antes de decirle que no podían estar juntos.-
-¿Cómo sabes que le dije eso?-
-Era obvio lo que le dijiste cuando Alfa entro desecha a esta casa.-
-Olvídalo, eso no es tu asunto.-
Mikako que estaba disfrutando de la pelea tomo asiento.- ¿No deberían dejar de gritar? Les recuerdo que Ikaros está durmiendo en una de las habitaciones de arriba.-
-Lo siento…- El en verdad se sentía un poco mal.
-¿Lo está apoyando presidenta?-
-¿Qué te hace creer eso?- Mikako miro fijamente al joven de pelo negro.- Muy bien Sakurai kun, no queremos despertar a Ikaros, pero ahora mismo me dirás todo lo que planeas hacer.-
-¿Q-que? – Tomoki se comenzó a poner nervioso- ¿Por qué debería?-
-¿Tienes mala memoria? Ikaros chan vivió contigo durante mucho tiempo, la enamoraste, la rechazaste, la volviste a encontrar y ahora de nuevo la rechazaste. ¿Crees que siendo su amiga estoy bien con eso?- El aura asesina de Mikako se estaba presentando de nuevo.
-E-ella fue la que me abandono.-
Nimph se unió a la hija de los Satsukitane-¿Eres Idiota Tomoki? Alfa quería volver contigo y por eso trabajo para Minos.-
-Yo no le pedí que lo hiciera.-
-Sakurai… no es cosa de pedir o no. Analiza un poco tu situación. Apenas ayer le dijiste que no podías hacerla feliz estando con ella…-
-Pero…-
-No me interrumpas.- El joven se encogió de hombros y siguió escuchando.- Sabemos que ambos hicieron lo que les parecía ser lo correcto, pero tú lo hiciste dos veces.-
-Ella se fue el mismo número de veces. Además yo estoy aquí para aceptarla y decirle que vuelva.-
-Tomoki, Alfa… ella dijo que ya no volvería contigo. Yo aun así te seguía apoyando., pensé en que la equivocada era ella, pero ahora dime… ¿Por qué le dijiste que ni siquiera podían ser amigos? ¿Tanto así es tu egoísmo? Solo tenías que decirle que si querías tener una relación con ella-
-E-es que yo no creía que fuera lo correcto.-
-Si Alfa estuviera en tu lugar ella habría dicho que si.-
-¡Eso no lo sabes!-
-¡Lo sé porque la conozco!-
Ambos se dieron cuenta de que habían gritado y taparon sus bocas. Se comenzaron a escuchar pasos en el cuarto de arriba. El ruido parecía ser de alguien caminando rápido. De repente este se detuvo.
-¿Fue Ikaros sempai?- Astrea miraba con miedo en dirección a la puerta.
-Astrea, ve a revisar si Ikaros chan sigue durmiendo .Si ella ya está despierta, evita que llegue a esta habitación hasta que yo te avise.- La rubia salió rápidamente de la habitación.
-Sakurai… volviendo al tema ¿Estás dispuesto a volverte su pareja?-
-Posiblemente se acobardara al final.- Nimph seguía molesta.
-¿Sakurai?-
-Es que… no estaba realmente seguro de hacerlo en ese momento… Dedalous fue a hablar conmigo y me di cuenta de que me había equivocado…
Mikako puso una gran sonrisa por saber que Dedalous había logrado hacer entrar en razón a Tomoki. Pero su sonrisa se desvaneció cuando miro hacia la puerta. Ella estaba ahí parada con un rostro neutral. Ikaros lo había escuchado.
Tomoki y Nimph se asustaron un poco al verla ahí, pero no dijeron nada.
-Creo que debemos dejarlos solo Nimph.- Mikako estaba pensando en golpear a Astrea por dejarla pasar antes de lo planeado.
-S-si.- Por alguna razón Nimph sentía que sus planes de juntarlos no saldrían bien.
-No se molesten…- Ikaros no miro en ningún momento a Tomoki. Al escuchar sus palabras Mikako y Nimph frenaron todo movimiento - Solo pensé que Astrea y Nimph estaban peleando. Me retiro, pueden seguir hablando sin ningún problema.-
-E-espera, quiero hablar contigo.- Tomoki se puso de pie.
-Disculpe, pero tengo algo más que hacer. Con su permiso.- Ikaros estaba a punto de irse, pero Nimph la detuvo.
-Espera Alfa. Tomoki vino a hablar contigo.-
-Ayer me ha dicho que no podemos ser ni amigos… no entiendo por qué debería comportarme de buena forma con un desconocido.-
-Es que ha venido a decirte lo que tanto querías escuchar.-
-¿No se los dije ayer? Yo no quiero volver.- Ikaros salió de la habitación haciendo a un lado a Nimph.
-¡Alfa!-
-No me importa lo que ella diga.- Tomoki salió corriendo tras de ella. Mikako y Nimph se miraron mutuamente preocupadas y decidieron ir tras ellos, pero un poco mas alejadas.
Esa casa era enorme, pero él pudo ver que su ángel había subido las escaleras.- ¡Ikaros!- Ella acelero el paso cuando escucho que la llamaban.
Se apuró a entrar a uno de los cuartos y encerrarse.
Tomoki intento abrir lo más rápido que pudo, pero al ver que estaba cerrada no le quedaba más remedio que hablar con ella -Sé que estás ahí, abre la puerta.-
El chico se acercó a la puerta esperando oír algo. No le contesto- ¿Ahora me dirás que me odias?-
-¿Por qué?- Al fin pudo oír su voz detrás de la puerta.
-¿eh?-
-¿Por qué me haces esto ahora?- El chico pudo escuchar su voz desesperada.
-Déjame entrar-
-No-
-¿Por qué?-
-Porque volveré a caer de nuevo.-
Tomoki no dijo nada y se apartó un poco de la puerta.
-Sakurai…-
Mikako extendió su mano para darle la llave de la habitación.- Úsala si en verdad quieres que ella vuelva.-
-No puedo creer que yo vuelva a confiar en ti, si no lo haces ahora te matare.- Nimph aparto la vista de Tomoki.
El tomo la llave y la introdujo en la cerradura. La giro lentamente y Mikako junto con Nimph bajaron las escaleras para dejarlos solos. Tomoki tenía miedo por lo que pasaría. ¿Ella lo aceptaría?
Al entrar abrir la puerta pudo ver a Ikaros en medio de la habitación con una cara de nerviosismo. Estaba asustada.
-¿Q-que? ¿C-como e-entraste?-
- Tengo la llave.- Tomoki cerró la puerta tras de el.- Se acercó a ella y por instinto ella retrocedió.- Vamos a arreglar esto.-
-¿Y que si no quiero hacerlo?- él se seguía acercando aún más a ella e Ikaros había topado con pared.
-¿tú que crees?- Él ya estaba lo suficientemente cerca, puso sus brazos a los costados para poder verla a los ojos y ella no escapara.
-¿Me obligaras?-
-¿Necesito hacerlo?-
-¿Por qué ahora?-
-Es lo que quiero hacer y es lo que quieres.-
-¿Eso no es hacer trampa? No sabes que es lo que estoy pensando.-
-Entonces ¿por qué estás tan nerviosa?-
-Eso es tu culpa… estas muy cerca.- Ella intento apartarlo con sus brazos, pero no pudo, ella era capaz de mover o hacer cualquier cosa, pero no quería lastimarlo.
- Quiero que vuelvas a vivir conmigo.-
-No puedo hacerlo…-
-¿Por qué?-
-Porque tú no me miras como mujer. Tu solo estas aquí por Dedalous.-
-¿Qué te hace pensar que no te veo de esa forma?-
-Olvídalo, solo apártate.- Intento moverlo de nuevo, pero él estaba poniendo toda su resistencia
-Está bien.- Lentamente Tomoki se apartó de ella.
-Vete
-Si eso es lo que quieres…- Tomoki se veía un poco molesto. Ikaros pensó que él jamás volvería. Inesperadamente él no se marchó.
Tomoki abrió la ventana de la habitación y miro que tan alto estaba.-Supongo que esto si me matara…-
-¡¿Q-que h-haces?!-
El joven comenzó a salir por la ventana, solo había un pequeño espacio para pisar y se mantuvo agarrado a el marco para asegurarse de no caer.- Tu dijiste que querías que me fuera.-
-P-pero tú morirás si caes desde esa altura.-
-Entonces dime que volverás.-
-¿Q-que?
-¿es un no?- Tomoki estiro una mano hacia afuera- Esto de verdad da un poco de miedo.-
-¡¿Eres Idiota?!-
-Vamos solo necesitas decir que si.- Tomoki tenía una actitud retadora.
-No lo hare- Ikaros se cruzó de brazos.
-Está bien- Tomoki quito la única mano que tenía en el marco de la ventana.- Seguro moriré si me dejo caer hacia atrás.- Volvió a dirigirse a Ikaros.- ¿En verdad no vas a volver?-
-N-no- Él pudo notar como ella estaba dudando.-
-Está bien.- Sin pensarlo mucho se dejó caer hacia atrás El en verdad dudo por un momento si ella lo ayudaría, pero se sintió aliviado al verla frente a él con lágrimas en sus ojos tomando su brazo fuertemente para no dejarlo caer.
-¡Esta bien! Volveré, pero no lo hagas… por favor… no lo hagas.- Ikaros lo jalo fuerte hacia adentro causando que ambos cayeran sentados-¡Eres un idiota, un idiota!-
-Perdón, pero tú seguías con eso de no volver-
- Estas loco ¿Cómo se te ocurre hacerme ver algo como eso?-
-Pues Dedalous me hizo algo similar ayer, solo que ella me amenazó con matarte, así que estamos a mano.-
-Cállate.-
-Entonces… ¿Volverás?- Ikaros se sonrojó un poco al ver la sonrisa en el rostro de Tomoki.
-Ya dije que lo haría…-
- Y sobre nosotros…-
-No hay un "nosotros"-
-Está bien- Tomoki la miro sonriendo.- Entonces volveré a la ventana.-
-E-espera, esa es una mala forma de convencer a alguien. Estas haciendo trampa.- Ikaros lo agarró del brazo para asegurarse de que no volviera a hacer alguna locura.
-Sería más fácil si solo dijeras que si… ¿Qué te parece? Volvamos a comenzar de nuevo como cuando vivíamos juntos.
-P-pero así tú y yo solo estábamos sufriendo…-
-Pero eso era porque yo no quería aceptar una relación contigo.-
-Entonces nada ha cambiado…-
-¿Qué? ¿Tanto dudas de mí? Lo que dije allá abajo era cierto.-
-¿Estás seguro?- Ikaros aparto la vista.- No quiero que comencemos a ser una pareja solo porque te sientes amenazado por Dedalous.-
-Nadie me obligo a nada.-
-No me convences…-
-¿Qué tal si me deshago de todas mis revistas porno para demostrártelo?-
-¿Q-que? ¿Aun tienes de esas?-
-Sí, pero ya no había comprado más desde que te fuiste.-
-Su comentario le dio un poco de risa a Ikaros. -¿Te das cuenta de que acabas de arruinar el ambiente?-
-Aún estamos en un buen ambiente.-
Ikaros se dio cuenta de que aun sostenía el brazo del joven. Se sonrojó un poco y lo soltó rápidamente.- Entonces… si vuelvo… ¿tu comenzaras a salir conmigo?-
-Si… básicamente.- Tomoki se sonrojó al ver a Ikaros mirándolo fijamente con la cara roja.
-Y… podre… ¿Podre… b-besarte de nuevo?- Ikaros tapo su rostro con sus manos.
Ese último comentario sin duda fue un golpe crítico para Tomoki. Su cara supero a cualquiera que se hubiera sonrojado antes.
-C-claro-
-Entonces… por favor cuida de mí.- Ikaros comenzó a sonreír.
-Eso significa…-
-Volveré mañana a vivir contigo y entonces…- Ella se puso de pie.- Podre besarte todas las mañanas a partir de ese momento.
La expresión de victoria en el rostro de Ikaros hizo a Tomoki feliz.
Ambos escucharon ruido en la puerta que llamo su atención.
-Bueno… Ikaros.- Tomoki se acercó lentamente a la puerta y puso su mano en la manija.- no deberías regañarlas por espiar.- Astrea, Nimph y Mikako cayeron como fichas de dominó. Todas estaban sonriendo mientras hacían un poco de burla a la pareja. Habían escuchado todo.
Ikaros y Tomoki estaban igual de avergonzados.
