Capitulo 14: Recuerdos.
Llegaron a una casa muy elegante se notaba que allí vivía gente con mucho dinero caminaron despacio hacía la casa con las varitas preparadas por si había que atacar.
Harry era el jefe así que dio las ordenes.
- Ron y Hermione id por la parte de atrás, Draco, Alicia y yo iremos por delante- dijo Harry y todos asintieron- y recordad solo matadlos y ese necesario, nos comunicaremos por telepatía. (N/A: los magos cuando se hacen aurores los enseña ha hablar entre ellos con la mente)
Ron y Hermione rodearon la casa para ir a la puerta trasera y Draco, Alicia y Harry se acercaron a la puerta principal.
Con mucho cuidado para no ser descubiertos entraron a la casa, cuando entraron, vieron a Ron y a Hermione en la cocina.
- En la cocina no hay nadie- dijo Ron telepáticamente.
- Oigo unas voces que provienen del piso de arriba- dijo Harry a todos sus amigos telepáticamente.
- Deberíamos subir y ver cuántos son- dijo Draco telepáticamente.
- Hermione y Alicia os quedareis abajo- dijo Harry- Hermione en la cocina y Alicia en el salón ¿entendido?
- Si- dijeron las dos chicas.
- Draco, Ron y yo vamos a ir al piso de arriba a la habitación de donde proviene las voces si vemos algo de interés os hablaremos por telepatía y os diremos lo que tenéis que hacer.
Hermione se quedó en la cocina y Alicia se fue al salón, Ron salió de la cocina y se acercó a Harry y a Draco, los tres subieron las escaleras al segundo piso dejando el hall vacío.
Alicia y Hermione esperaron de pie con la varita lista para atacar, mientras los chicos subían las escaleras despacio, las chicas se asomaban desde la puerta para ver a los chicos y saber lo que pasaba.
Estaban subiendo las escaleras cuando una puerta del piso de arriba se abrió y salieron tres mortífagos como pudieron ver eran Susan Maléfico alias la sangrienta, Albert Sánchez alias el duelista y otro mortífago rubio con ojos verdes bastante atractivo.
Harry y sus amigos Draco y Ron fueron los primeros en atacar pero sus hechizos fueron esquivados con gran facilidad y mucha tranquilidad, lo cual sorprendió a los chicos que eran los mejores en duelos.
- Valla, valla si no me equivoco por tu cicatriz eres Harry Potter y los otros deben de ser Draco Malfoy y Ronald Weasley los famosos aurores pero faltan dos Hermione Weasley y Ginny Malfoy- dijo la sangrienta sonriendo malévolamente- aunque ahora que me acuerdo la señora Malfoy creo entender que esta embarazada.
- ¿Cómo lo sabes?- preguntó Draco mirándola.
- Ya la hemos hecho esta mañana cuando estaba sola una visita, no ha sido muy amable, sabes que me a suplicado por su hijo a sido muy divertido perseguirla por la casa- dijo la sangrienta- pero ya esta descansando en paz.
- Maldita zorra- dijo Draco solo pensaba en su mujer y en su hijo todavía no nacido, su Ginny su Ginny muerta no era posible, las lagrimas querían salir sé sus ojos pero el no las dejaba, Ron estaba paralizado su hermanita pequeña muerta no podía ser, con lo contenta que estaba con el embarazo, él también se aguantaba las ganas de llorar Harry miraba con verdadero odio a los tres mortífagos, Ginny era su amiga, no podía estar muerta, Hermione estaba escondida llorando, Ginny era su mejor amiga y Alicia estaba escondida y sacó rápidamente el móvil, marcó un numero de teléfono y alguien contesto era voz de mujer la voz inconfundible de su primita Ginny.
- Ginny ¿estas bien?- dijo la chica en voz baja.
- Sí claro ¿qué pasa? ¿Por qué hablas tan bajo?- preguntó Ginny sin entender.
- No te lo puedo explicar ahora, luego hablamos- y después de eso colgó por que no lo había pensado los estaba poniendo nervioso para que atacasen con rabia y sin pensar.
La chica se lo iba a decir a sus amigos telepáticamente cuando ya era demasiado tarde sus amigos habían atacado descuidando su defensa consiguiendo que los tres mortífagos les lanzaran un hechizo y cayeran rodando por las escaleras. Los tres chicos estaban conscientes y desde arriba los tres mortífagos los dejaron con un movimiento de varita atados delante de la puerta.
- Hermione…- dijo Alicia telepáticamente a su amiga, la tenía que avisar o saldría en su ayuda y a ella también la dejarían inmovilizada pero una voz la izo que se quedara en silencio.
- Señora Weasley ¿dónde esta? Es la única que queda- dijo el duelista, era cierto ellos pensaban que solo estaban ellos cuatro, eso era una ventaja.
- Hermione… no salgas de tu escondite- dijo Alicia- Ginny…
- Ginny esta muerta- dijo Hermione.
- No, Hermione… espera- pero ya era demasiado tarde Hermione había salido de su escondite y como a los otros la habían dejado atada con los demás.
- Vamos sigamos buscando el medallón luego nos encargaremos de ellos- dijo el duelista.
- No creéis que nos deberíamos quedar uno vigilando- dijo el chico de ojos verdes y pelo rubio.
- Buena idea te quedas tu- dijo la sangrienta- vamos ¿no es esta tu primera misión importante? Veamos haber lo que as aprendido de la diablesa, té quedas vigilando- después de eso la sangrienta y el duelista se dirigieron a otra habitación del piso de arriba y el chico de los ojos verdes bajó las escaleras y se quedó vigilándolos, estaba bastante asustado por si se soltaban y le atacaban eran los mejores aurores.
Cuando Alicia los vio desaparecer dentro de otra habitación, creyó que era el momento de salir y ayudar a sus amigos, con cuidado y en silencio salió del salón todos la vieron y se quedaron en silencio, caminó hacia el chico que estaba a espaldas de ella, le dio un dedo en el hombro, el chico se dio la vuelta y esta le dio un puñetazo dejándolo inconsciente, le quito la capa negra que llevaba (típica de todos los mortífagos) y se la puso todos la miraban sin entender, ató al chico y lo arrastro hasta el salón.
Al minuto salió el chico andando tranquilamente ¿qué había pasado? Se acercó a Harry y los demás y se agacho.
- Hola- dijo el muchacho y todos lo miraron con incredulidad- por lo menos podríais saludarme.
- Pero ¿estás loco?- dijo Ron- eres un mortífago.
- Soy yo Ron, tu prima- dijo el chico y todos lo miraron con incredulidad- no me creéis pues mirad- el muchacho se abrió la capa negra y pudieron verle que tenía figura de mujer- soy metamorfomaga, además de animago y me hecho un hechizo para que parezca la voz del chico pero bueno Ginny esta bien cuando he oído su supuesto asesinato la he llamado al teléfono y me a contestado y me a dicho que esta bien, ahora estará un poco desconcertada por que la he colgado muy rápido pero esta bien- todos sobretodo Draco suspiraron aliviados- os voy a soltar- dijo la chica tapándose el cuerpo con la capa para que no se le notara su cuerpo de mujer.
- ¿Qué haces?- dijo una voz detrás de ella, la chica se dio la vuelta con el aspecto del chico de los ojos verdes y vio a la sangrienta y al duelista bajando las escaleras.
- Los muy estúpidos querían que los soltase- dijo Alicia.
- Esta bien vamos a matarlos y luego llevémonos a los Samers- dijo el duelista- yo iré a amordazar a los tres vosotros vigilad a estos seguramente tarde son tres y siempre se resiste aunque me encanta que lo hagan.
El hombre subió las escaleras y escucharon ruidos de forcejeo.
- Se resisten bastante – dijo la sangrienta sonriendo mientras miraba al muchacho y lo apuntaba con la varita dejando a todos sorprendido.
- ¿Qué haces?- dijo la chica sonriendo.
- Vamos diablesa, se que eres tu- dijo la sangrienta- aunque el duelista no se aya dado cuenta por que es estúpido yo si, dormíamos juntas no te acuerdas, echaras de menos mi relato de cómo mate a mis padres.
- Pues si te digo la verdad no mucho- dijo Alicia mientras se trasformaba de nuevo en ella- me lo sé de memoria pero ¿cómo té as dado cuenta que era yo?
- Vamos diablesa, por tus ojos son inconfundibles, no puedes evitar que estén llenos de bondad, mucha bondad, y ya sabes lo que yo odio la bondad.
- Si lo sé- dijo Alicia- ¿y por qué me sigues llamando diablesa? Sí mis ojos están llenos de bondad.
- Sabes que solo te empezamos a llamar diablesa cuando te enfrentaste a un mortífago que te quiso matar por la noche y te enzarzaste en un duelo con él- dijo la sangrienta contaba con verdadera admiración la historia- en ese duelo y todos los que tenias te cambiaba la mirada, se volvía verdaderamente diabólica, llena de odio, de dolor y sufrimiento, me encantaba cuando te ponías así, por eso aunque me enfade mucho cuando quise acostarme contigo y me rechazaste por que decías que no eras lesbiana- mientras hablaba la mujer daba vueltas alrededor de la chica y cuando recordó ese rechazo, se paro detrás de ella y la cogió de la cintura, Alicia no se movió, se mantuvo quieta, la sangrienta le lamió el cuello pero la chica no se movió y la sangrienta la soltó- por eso no me enfrente a ti por que cuando pones esos ojos das verdadero miedo aunque hoy me temo que si vamos a tener que enfrentarnos- la mujer se puso enfrente de Alicia y esta en un movimiento muy rápido sacó la varita pero la otra fue más rápida- Expelliarmus.
La varita salió volando a un lado de la habitación y Alicia a otro, esta se dio un golpe contra la pared y se quedó apoyado frotándose la cabeza, la sangrienta se acercó con la varita en alto, apuntándola al corazón.
- Que malo es el despecho- dijo Alicia sonriendo.
- Cállate- dijo la sangrienta, cuando estaba muy cerca de ella, la chica le dio una patada en la mano haciendo que la varita se fuese lejos de ellas y dando tiempo a Alicia para levantarse.
- Me decepcionas me ibas a matar con la varita, a ti siempre té a gustado las costumbres muggles.
- Tienes razón, ¿prefieres esto?- dijo la sangrienta y sacó un gran cuchillo de debajo de la capa negras.
- No está mal- dijo Alicia - empezamos cuando quieras.
La sangrienta no contestó, levanto la mano con la que sujetaba el cuchillo y se lo clavo a la chica en él estomago, todos miraron la escena horrorizados, Harry lo miraba desesperado no la podía haber herido, era imposible, no podía haberlo hecho.
