N/A: luego de muchos años de estar ausente (no fueron tantos pero quizas lo parecieron) tengo la osadía de mostrar mi desvergonzado rostro nuevamente por estos lares y mas con un espantoso atraso sobre las espaldas... pero asi es la vida -.-... pido mil disculpas por ello, pero tambien quiero dejar claro que pienso llevar esta historia a su final aunque me cueste el resto del año, ni de coña lo dejare resagado

aprovecho tambien de darles las gracias a caaaro, Nebyura, Winter Rain 3, angelsupreme34 y a ditz-x por sus hermosos reviews del episodio pasado

Discleamer: Kingdom Hearts no me pretenece, es propiedad de Squeare-Enix y Nomura Tetsuya-sama, yo solo uso a sus personajes con el fin de pasar un rato de ocio ameno, por lo tanto solo soy dueña de estar historia. Trabajo sin fines de lucro, ademas, ¿quien me pagaria por esto?


"En algún lugar del tiempo"
Cáp. N°13: Tras el telón

Roxas no sabía donde estaba. Nunca en su vida había visitado o siquiera visto un sitio así, pero no podía dejar de sentir que se le hacía increíblemente familiar. Estaba esa sensación de infinita tranquilidad que a la vez era melancólica. Las olas peinaban lentamente la arena y el sonido del mar le llenaba los oídos. Estaba atardeciendo y el cielo enardecido por la luz naranja se fundía con el mar haciendo que la línea del horizonte se perdiera.

Estaba sentado, ¿un árbol?, no vio tierra firme a sus alrededores, ¿una isla?, no podía moverse a su antojo, solo permanecía allí sentado pero no era del todo incómodo.

Oye, ¿Qué haces? –escuchó a alguien tras él-

En vez de voltearse como hubiera hecho en una situación normal, su cuerpo se movió solo, bajando de su asiento de un salto y emitió una risita nerviosa y atolondrada a modo de disculpa por… no sabía la razón. Caminó hacia un puente de madera y fue recibido por una sonrisa cálida y unos ojos verdes de sobra conocidos.

Riku…

Vámonos, ya se hizo tarde… hay que volver a casa Sora

¿Sora?

El pecho le dio un vuelco y despertó de golpe, sintiendo el sudor que corría por su frente y cuello. Se llevó una mano a la cara y las palabras volvieron a resonar en su mente como un eco.

Sora…

¿Por qué Sora?, esa persona con la que Axel lo había confundido ahora volvía pero en un sueño y de los labios de Riku. ¿Por qué Riku?, ¿Qué clase de sueño retorcido fue ese?. Un sueño… por que fue un sueño ¿no?. Aunque de algún modo fue distinto, se sintió diferente, era como si…

—Como si fuera un recuerdo… -susurró y después escuchó un quejido-

Fue recién ahí que prestó atención a dónde se encontraba. Levantó la cara unos escasos dos centímetros y pudo sentir la lenta respiración de Axel sobre su nariz. Los brazos del pelirrojo lo tenían fuertemente sujeto de la cintura, apoyaba su cabeza contra la del rubio y dormía tranquilo para mayor desconcierto de Roxas. Iba a gritar, pero antes de hacerlo recordó que la noche anterior simplemente se durmieron así, debido en gran parte a que Axel se negó a soltarlo como parte de un juego tonto. Roxas no sabía con quien molestarse más, si con Axel por pervertido, o consigo mismo por permitir esa situación. Lo que sí tenía claro era que debía salir de ahí.

—Axel, despierta… oye ¿me escuchas?, vamos, ya suéltame… ¡Axel!

—Mmmngh… -abre lentamente los ojos- ¿Roxas?, ¿qué hace-…? –parpadea varias veces- vaya, sinceramente no esperaba que tomaras la iniciativa, y menos tan rápido

— ¿La que?... –muy bien, eso le daba la sensación de que soltaría algo estúpido-

—Oh Roxas, si querías avanzar hasta este paso, me lo hubieras dicho en vez de solo meterte en mi cama

Si a alguien de la mansión le pareció raro que Axel anduviera con un ojo morado y la cara magullada, nadie quiso preguntar el por qué. Lo cierto es que era un día demasiado bonito como para estarse molestando con el griterío que esos dos sostienen casi todos los días.

— ¡Roxas no seas tan gruñón, te dije que solo fue una bromita!, ¡no estaba hablando en serio, lo juro!

— ¡Cierra la boca!

Se estuvieron gritando gran parte de la mañana y por casi toda la mansión, hasta que el correteo fue a terminar a la salida principal; Roxas pensaba salir por ahí para alejarse de Axel. Abrió la puerta a punto de pintarle el otro ojo al mayor de un puñetazo pero fue cuando miro hacia delante que se percató de que había alguien allí, a punto de entrar; la misma persona que le cambiaría el día a muchos, y no precisamente para bien. Roxas se congeló y frunció levemente el entrecejo.

—Esta es una inusual bienvenida –dijo en un fingido tono de sorpresa-

—Señorita Arxid… -dijo en voz baja- ¿qué est-…?

— ¡Oye Roxas no m-… -Axel se detuvo en seco al ver a la susodicha- tú… -Arxid sonrió- ¿Qué haces aquí?

—Axel cariño, ¡tenía tantas ganas de verte de nuevo!

Arxid tomó por sorpresa tanto a Axel como a Roxas al abalanzarse sobre el primero para abrazarlo por el cuello y plantarle un beso en los labios.

Vino como un balde con agua helada. Sus músculos se tensaron y una horrible sensación de espanto le dio de lleno en el pecho; fue un susto muy feo para Axel, quien ni se movió, y qué decir de Roxas, que estaba tan sorprendido como él. Mientras que la chica responsable soltó al pelirrojo del cuello solo para abrazarse a su pecho de forma provocativa.

—Amor no pongas esa cara –dijo ella como si hablaran de un chiste- ¡es que estás tan guapo que no pude contenerme!

Roxas jamás había sentido tanta rabia en toda su vida como en aquel momento, era una ira increíblemente densa y que se expandía con cada segundo que esa chica desquiciada seguía así de pegada a Axel. Para remate el muy idiota no hacía nada. Habría sacado su llave-espada de no ser por que… momento, no había nada que se lo impidiera.

"Le quitaré esa sonrisa a espadazos"

—No me mires así cariño… -se acerca a su oído- que el mocoso esta reaccionando de forma positiva, ¿no? –susurró-

Axel pareció obviamente sorprendido por aquel comentario. Inevitablemente giró un poco la cara para fijarse en el –nada saludable- aura maligna que desbordaba el cuerpo del rubio. Sabía que aquello no podía terminar en algo bueno, así que intentó –infructuosamente- quitarse a la chica de encima, pero ella lo abrazaba con más fuerza.

"La mato". Roxas iba a gritar algo pero al ver que Arxid tomaba el rostro del pelirrojo entre sus manos para besarlo de nuevo, solo pudo actuar según el instinto y empujó a la chica con tanta fuerza lejos de Axel que de no ser por que chocó contra la puerta, habría caído al piso a un metro de ellos.

Roxas respiraba agitado y sintió un pinchazo en la cabeza. Realmente no acababa de actuar como un malcriado, ¿cierto?. Los puños le temblaban, tal vez por rabia o por confusión, es decir, él no había empujado a Arxid sin motivo aparente ¿o sí?. Aunque la chica se lo había buscado por…¿Por qué?. No es que estuviera celoso, ¿verdad?; no, no podía ser eso por que… por que él no…

—Roxas… -Axel puso una mano en el hombro del menor- ¿estás bien?

—Yo… no quise

— ¿Qué rayos está pasando aquí? –dijo un cuarto personaje-

Todos miraron hacia las escaleras de la izquierda y encontraron allí a Riku con una mirada muy poco amigable. Ciertamente le extrañó ver allí a su compañera, pero lo que lo alarmó fue ver a Roxas casi al borde de una crisis nerviosa. Se apresuró a llegar hasta ellos, sujetó a Arxid por una de sus muñecas y la miró fijamente.

— ¿Qué haces aquí Arxid?

—Oye no seas bruto que eso duele –se suelta del agarre y se arregla la ropa con soltura- solo vine por cuestiones de trabajo… -suspira- pero me encontré con Axel y ya sabes cómo me pongo con alguien tan guapo como él cerca, pero creo que hubo un error de percepción. Todo el mundo se confunde

¡¿Confunde?! –Roxas sintió como le volvía la rabia- ¡serás…!

Riku le susurró algo a Arxid al oído, demasiado bajo como para siquiera oír el murmullo. Ella frunció el ceño y suspiro con resignación, se encogió de hombros y se encaminó hacia Roxas.

—Roxas cariño, mis disculpas si mis palabras te molestaron, en serio no quería hacerte enfadar, dado que Axel es tu amigo… solo es una mala costumbre mía

—Ah, yo… lamento… haber sido tan, ergh, brusco –se mordió el labio y ella sonrió-

—Corazón, eres un buen niño –le desordena el cabello- pero no hablé tan en broma

Roxas apretó los dientes y miró con rabia a la chica frente a él, ella le respondió con una sonrisa prepotente y desdeñosa, como si lo estuviera retando. Superior, sumamente altiva, Arxid se mofaba de la obvia prepotencia del ojiazul con excelentes resultados. Cosa que molestó también a los otros dos chicos.

—Ya basta –dijo Riku refiriéndose a su compañera, ella se cruzó de brazos-

El rubio pasó junto a Arxid y salió de la mansión cerrando la puerta de un azote. Axel quiso seguirlo pero la chica frente a él le detuvo el paso interponiéndose entre él y la salida.

—Cuando dije que venía por razones de trabajo, me estaba refiriendo a ti amor

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— ¿Cómo sigue Naminé?

—Aún duerme y no ha tenido otra crisis, Riku nos avisó a tiempo

Diz depositó un grueso folio sobre una mesa y digitó unas palabras en el computador que tenía a un costado suyo. Zexion le seguía cada movimiento con la vista en espera de alguna sentencia con respecto a lo que estaba aconteciendo, no prestando demasiada atención a los movimientos del anciano y pero tampoco perdiéndolo de vista.

—Y, ¿cómo sigue nuestro huésped? –dijo finalmente el mayor-

—Igual que siempre –respondió Zexion- y mientras Naminé no se recupere, pues seguirá igual

—Pronto todo habrá terminado… ¿Qué piensas de ello Zexion?

— ¿Debería pensar algo al respecto?

—Por supuesto, ya que tú como la mayoría de lo que viven aquí son parte del resultado

—Aunque eso es cierto, también debe considerar que sea cual sea el final, yo no me veré realmente afectado, no es mucha la diferencia

—Claro, todos ustedes están condenados a volver a la oscuridad de la que salieron… ustedes los nadie, los incorpóreos

Zexion no respondió, solo sostuvo la mirada de Diz en silencio con una fría expresión. El anciano volvió a su computador y le ordenó retirarse. El peliazul fue hasta la biblioteca y cerró de un portazo para luego arrojarse sobre la silla más cercana. La cabeza le dolía horrores y para remate estaba de mal humor. Se preguntó si no sería buen momento para arrepentirse de estar tan involucrado en ese asunto.

Ya es demasiado tarde para todos nosotros

Desde que supo que el viejo le jugaba sucio a los planes originales de Shinra con respecto al proyecto Kingdom Hearts, había decidido participar por razones meramente personales. Poco a poco fue descubriendo un centenar de cosas que –de no ser por su temple- lo habrían vuelto loco. Con el paso del tiempo fue una carga llevadera y había logrado forjar una seguridad de poder quedar en pie una vez todo acabara, pero su paciencia comenzaba a flaquear. Mas ahora que Naminé había perdido el control y no sabía si la niña ocultaba algo al respecto a cuanta memoria había recuperado Axel. Ahora todo parecía peligroso.

XxXxXxXxXxXxXxXxX

Cuando Roxas le enterró el pie en la base del estómago esa mañana, Axel debió deducir que ese no era su día, aunque claro, nadie podría haber adivinado que las cosas iban a dar un cambio tan drástico ¿no?

Mucho menos hubiera podido imaginar el estar sentado en el tren rumbo al otro extremo de Twilight Town con Arxid pegada a su brazo, eso ciertamente no podía ser bueno, y lo peor es que aún sentía el gusto a tabaco en la boca. Apostaría una pierna a que tendría problemas con Roxas al final del día. Por suerte Riku iba con ellos y así no tenía que temer por que la chica intentara algo raro otra vez.

— ¿Me repiten de nuevo a dónde me llevan?

—A donde sea, mientras estemos bien lejos de la mansión –dijo Riku-

— ¿Y por qué tanta precaución?

—Tranquilízate amor, esto es solo parte del protocolo, luego entenderás

El tren arribó en la estación del atardecer, desde allí bajaron unas escaleras y continuaron unos cinco minutos hasta que llegaron a una colina. Allí podía observarse a los trenes que iban y venían desde el otro extremo de la ciudadela, había unos bancos de madera y una pequeña figura a escala de la torre del reloj en la estación central.

Lo que más llamó la atención del pelirrojo fue la maravillosa puesta de sol que podía ver desde allí, muy similar a la que apreció junto a Roxas días atrás.

—Entonces –dijo Axel- ¿me explican ya lo que ocurre?

— ¿Aún no te das cuenta cariño? –Arxid se sentó en la banca más a ella, encendió un cigarrillo y apoyó la espalda hacia atrás- estamos aquí por el proyecto Kingdom Hearts

Un escalofrío recorrió la espalda de Axel. Ahora comenzaba a darle forma al rompecabezas de sus recuerdos, lo entrelazaba con todo lo que había estado ocurriendo desde que despertó y supo de inmediato que se avecinaban problemas. Y de los feos.

Riku se apoyó a un costado de la cerca, junto a la torre del reloj miniatura y se cruzó de brazos con la vista fija en Axel.

—Imagino que ya debes tener el panorama claro ¿no? –le dijo el peliplata-

—Solo lo bastante como para entender lo que buscan de mi… ¿acaso Shinra no obtuvo lo suficiente del elegido de la llave?, ¿aún buscan utilizarlo?

—Te equivocas querido… estamos aquí para desaparecer todo rastro del proyecto. Tanto la información, como a los involucrados

—Ah… lo cual me incluye ¿no?

Riku se permitió parpadear lentamente, mientras separaba los brazos y se ponía firme. Arxid sonrió de medio lado, levantando la cabeza de forma perezosa para luego escupir su cigarrillo. Desde lejos se oyó una explosión.

XxXxXxXxXxXxXxXxX

Roxas soltó un pesado suspiro y alejó el pie de la pared que estaba pateando. Nunca hubiera pensado que sentiría tanta rabia hacia una sola persona, y menos una desconocida como lo era la tal Arxid. Pero la tipeja esa daba motivos ¿bien?, es decir, ¿quién en su sano juicio se comporta como una cualquiera a la vista de todos y con un perfecto desconocido?. Y lo peor era que el muy idiota de Axel no dijo ni "pio". No es que estuviera celoso… cielos, no.

—Que se vayan al diablo

Volvió a entrar a la mansión para dirigirse a su habitación cuando vio que un ruidoso tumulto de gente estaba amontonado en la entrada s la biblioteca. De principio parecía algo imposible, dudaba mucho que los chicos estuvieran haciendo fila para morir. Normalmente todos se alejaban lo más posible de allí a menos de fuera estrictamente necesario, o hubieran intenciones suicidas. Solo los muy valientes –o los muy estúpidos- iban a donde pudiera estar Zexion, pero ver a tanta gente allí era realmente llamativo. Por lo mismo, tuvo que acercarse a ver, aunque por muchos que hubieran estado amontonados en la entrada, ninguno estaba dentro de la biblioteca en sí.

— ¿Qué esta pasando? –preguntó el rubio- ¿Por qué el alboroto?

— ¿Qué no te enteraste?, ¡van a ejecutar a Demyx!

— ¿Demyx?... pero, ¿Qué paso?

—Mira por ti mismo

Roxas se abrió paso a través de los muchachos y al quedar al frente de todos, una mueca mezcla de sorpresa y horror se plantó nen su cara. Aunque claro, cualquiera hubiese reaccionado igual si se encontraba de repente con la biblioteca prácticamente destruida. Todos los estantes estaban en el suelo y los centenares de libros arrojados también, formando pequeños montículos que empeoraban el paisaje.

En uno de los costados estaba Demyx lloriqueando disculpas a Zexion, quien era sujetado por otros tres chicos, de modo que este no matara a golpes al susodicho culpable, como todos sabían que haría de estar libre.

Los gritos y el desorden se vieron interrumpidos cuando Diz hizo acto de presencia, también fue suficiente para que Zexion no tuviera que ser sujetado. Los no involucrados debieron salir de la biblioteca mientras el superior y los otros dos chicos discutían sobre los "detalles" del desastre en que quedó convertido aquel cuarto. Muchos de los chicos que se quedaron afuera se pegaron a la puerta para poder oír algo. Y tras varios minutos de no producirse ningún cambio, algunos fueron perdiendo el interés, un grupito se retiró del pasillo y pronto solo quedaron unos cuantos.

Roxas empezaba a quedarse dormido cuando la puerta de la biblioteca se abrió de golpe y tras esta salio Diz seguido de Zexion.

—Así que… -Roxas suspiró y posó sus ojos en Demyx, quien tenía la cara pegada a la mesa en la sala de estar- un mes ayudando en la biblioteca, además de limpiar el desastre… ¿no?

—Ajá

—Demyx, sabes que eres un idiota, ¿no?

—Aja

— ¿Cómo rayos hiciste todo eso?

Demyx no levantó la cara. Había ido a pedir un texto ya que él y un grupito más de chicos estaban avanzando los deberes estudiantiles pendientes. Sortearon quien sería el pobre desgraciado quien iría a la biblioteca a pedir dicho tomo, y fue el rubio quien salió "maldecido". No hubo problema en solicitarle a Zexion dicho libro, el problema estuvo en que al ir a buscarlo al estante que te indicaron, Demyx no esperaba que estuviera en una parte tan elevada; trepó para poder alcanzarlo, pero el peso de su cuerpo hizo fuerza contra el mueble completo, provocando que se balanceara, y por consiguiente, que cayera al suelo. Pero para mayor mala suerte, los estantes estaban muy juntos unos de otros; cayendo todas en un trágico efecto dominó que acabó por tirar todo y cada uno de los estantes al suelo.

Olette sobaba la espalda de Demyx tratando de hacerlo sentir mejor, mientras luchaba por contener las ganas de darle un puñetazo a Hayner y Pence, para ver si así dejaban de reírse tan escandalosamente. Nadie podía culpar a Demyx de sentir algo de miedo por Zexion –no era el único- pero destrozar la biblioteca en un tropiezo era el tope de la idiotez; al menos dentro de su propio record. Y un mes estando allí con el no podía ser muy bueno para la salud mental del rubio, pero no había mucho por hacerle.

—No te preocupes Demyx –dijo la castaña- nosotros te ayudaremos a limpiar

—Hey, buena idea –aprobó Roxas con una sonrisa-

—Oigan momento, "nosotros" me suena a mucha gente –dijo Hayner al parar de reír-

—Claro, por que tú y Pence también nos ayudaran

—Si me niego va a dolerme ¿no?

—Correcto

Roxas aguantó la risa y ayudó a Demyx a incorporarse para ir hacia la biblioteca. El trabajo que tenían delante no se veía muy fácil, pero estando todos ellos, hasta podría llegar a ser divertido.

XxXxXxXxXxXxXxXxX

Axel soltó un gran suspiro para luego tragar saliva. Lentamente bajo los brazos y dejó que los Chakrams que sujetaba se desvanecieran de sus dedos. Desvió un poco los ojos hacia la izquierda para observar a Riku de brazos cruzados a pocos pasos de él y con el ceño fruncido. Respiró con cuidado e intentó mover la cabeza pero el helado tacto del acero en su garganta le recordó que no debía moverse mucho, a la vez que una mano presionaba con fuerza su hombro derecho. Arxid, justo detrás de él y con una pistola en mano, suspiró con rabia y empezó a gritarle cosas poco éticas al peliplateado mientras este solo rodaba los ojos.

Era en verdad vergonzoso. En cuanto vio que la chica se había puesto de pie, materializó sus Chakrams y creó un espacio momentáneo con una oleada de llamas a su alrededor. Fue fácil evadir la llave-espada de Riku cuando este se la lanzó como si fuera un dardo cualquiera, pero debido a esta distracción no pudo hacer nada cuando Arxid apareció tras él para ponerle una pistola en el pescuezo. Era una total injusticia, pero por todos los cielos, ¡ella ni siquiera fue rápida! Se confió un segundo y ¡mira como terminó!

—Ya deja de gritarme Arxid… -dijo Riku mientras se masajeaba el entrecejo- te advertí que reaccionaría así

—Hombre, sabía que el factor distracción era efectivo, ¡pero esto es ridículo! –murmuró una maldición entre dientes y apartó el arma de la garganta del pelirrojo-

— ¿Qué significa esto? –preguntó Axel, confundido-

—Cariño mío, ni siquiera nos dejaste terminar de hablar

Arxid volvió al banco donde estaba sentada antes de todo el revuelto y encendió un nuevo cigarrillo. Riku camino hasta ella y se sentó a su lado, ignorando por completo la mirada inquisidora que Axel tenía puesta en ellos dos.

—Ya sabes por qué estamos aquí –dijo Riku- como te dijimos antes, nuestro trabajo es borrar todo lo relacionado con el proyecto. Claro que esto te incluye, pero hay registros que indican tu muerte el mismo día que el laboratorio de las islas fue destruido; por lo tanto, no tienes papel alguno en este show

— ¿Cómo es eso posible? –Axel pasó una de sus manos por su cabello y se dejó caer en el suelo con la espalda apoyada en la cerca de madera tras él. Cerró los ojos un momento y varias piezas en su mente fueron conectándose- creo entender… que fue el viejo quien me ocultó, ¿no?

— ¡Bingo! –la voz de Arxid sonó burlona al momento en que miró al pelirrojo- y justo ahí es donde ya no tienes memoria

Axel la miró, notablemente sorprendido de que supiera eso, pero tras pensarlo medio segundo, le pareció obvio. Y a fin de cuentas, a estas alturas ¿acaso debería sorprenderse por algo tan pequeño? Por favor, ¡si estaba viviendo algo peor!

—Todo era cero antes de ser despertado por Roxas ¿cierto? –ella volvió a reírse- entonces cielito, ¿no te gustaría que te dijera por qué y por quién terminaste así?

— ¿A qué te refieres?

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Riku abrió los ojos con lentitud, respiró profundamente y se enderezó. Vio como Arxid pisoteaba la colilla del cigarro que acababa de terminar al igual que la cajetilla vacía. El ojiverde miró a su alrededor, resultándole ligeramente perturbador que solo estuvieran ellos dos solos en la colina del atardecer. El cielo iba oscureciendo poco a poco y el sonido de los trenes llegando a la estación interrumpió brevemente el silencio entre ellos.

— ¿Fue correcto dejar que se marchara así? –dijo él sin mirar a la chica-

— ¿Qué esperabas que hiciera? –ella chasqueó la lengua con molestia- amorcito, no iba a obligarlo a nada… no de momento, no tengo suficiente poder sobre él aún

—Axel intentará algo por su cuenta… pero tampoco es tan precipitado; no es un idiota

—Y es por eso que vamos a esperar a que venga a nosotros. Se encontrará atrapado sin saber qué hacer para salvar al mocoso cara de niña… será ahí cuando actuaremos

— ¿Luego qué?... –Riku se puso de pie y miró de frente a la morena- ¿Qué pasara con Roxas y Naminé? ¿Y con el resto de los chicos en esa mansión?

Arxid miraba con calma la puesta de sol mientras esta se convertía en noche, pero al oír las preguntas de su compañero, volteó los ojos rápidamente hacia él. Riku tenía una mirada poco agradable, serio, algo molesto e incluso sombrío. Ella supo de inmediato que hacerse la lista o salirse por la tangente le sería imposible, conocía esos ojos y la sensación de problemas que estos le transmitían le acongojó ligeramente. Por eso abandonó su postura de comodidad y lo miró con la misma intensidad.

—No puedes estar hablando en serio Riku… sabes lo que ocurrirá, y no esta en mi poder cambiarlo. Son órdenes

—Mientes

—Tsk… -ella arrugó el entrecejo y desvió la mirada con rabia-

—Tú estás a cargo ¿no?... ellos simplemente no pued-…

— ¡No es asunto mío!... otra vez estás dejándote llevar por tus recuerdos, agente. –Arxid se puso de pie y lo miró fijamente- por la niña no hay problemas, sus tutores viven en la capital y ya; pero el destino del mocoso no puede cambiarse

—Eso no es cierto… no voy a permitirlo

Arxid abrió los ojos a sobremanera debido a la sorpresa. Honestamente no esperaba oír eso, y debido a esa misma sorpresa, se originó un sentimiento de rabia que la hizo lanzarle un puñetazo al ojiverde, pero este fácilmente lo interceptó con una mano, al igual que pudo bloquear una patada que ella le dio casi de inmediato. Riku retrocedió unos escasos dos pasos hacia atrás y miró a la morena con indiferencia.

— ¡¿Estás pensando en traicionarme Riku?!... ¡¿Arruinarás el trabajo de años de investigación solo por la sombra de Sora?!

— ¡Te equivocas! Esto es mucho más que eso… -apretó los puños con fuerza y agachó la cabeza- Roxas es diferente, ¡tengo que protegerlo a él y a Naminé, Arxid!... no me queda nada más…

Un enorme sentimiento de desconcierto y frustración invadió por completo a la morena; luchaba por contener la rabia de ver realizado uno de sus temores y ahora que pensaba en las posibilidades futuras, tembló. Tan solo imaginar en fallar la aterrorizaba, que todo el esfuerzo y los sacrificios hechos fueran en vano era lo peor que pudiese ocurrirle. Fugazmente había pensado en matar con sus propias manos a su compañero en caso de que la posibilidad de la traición mostrara su espantosa cara; pero ahora, al ver tan decidido al peliplateado, no sabía que hacer. Había acabado con una que otra vida en tiempos pasados, y el peso de la conciencia le era parcialmente indiferente, pero Riku era distinto a todos esos casos. Había llegado a considerarlo su amigo. Pero ahora…

—Eres exactamente igual que Axel

Como agente, Arxid tenía la mala fama de no poder conservar un compañero. Las reglas estipulaban que se trabajaran en parejas, pero en sus ocho años de servicio había perdido a seis compañeros; dos de los cuales tuvo que asesinar ella misma por diversos motivos. Los demás no duraron más de tres meses; y cuando estaba convencida de que la dejarían activa en solitario, conoció a Riku. Habían estado juntos poco más de un año y tras todo ese tiempo, Arxid supo que jamás encontraría a alguien como él. La oscuridad en el corazón de su compañero era inmensa, y su dolor le iba a la par, pero era un excelente agente; fuerte, ágil, inteligente y leal a sus principios; incluso podría afirmar que poseía talento para ese trabajo.

Pero ahora todo se desmoronó. Arxid supo que debió estar preparada para eso. Sabía de sobra que Riku priorizaba por completo sus antiguos lazos con sus amigos y no se detendría hasta haber cumplido con todo lo que estuviera a su alcance para mantener a salvo la poca huella que quedaba de Sora y Kairi.

Arxid se cruzó de brazos y se llevó una mano a los labios, cerró los ojos y fue alejándose de allí lentamente, rumbo a la estación de los trenes. No iba a decirle nada más. Pero, ¿acaso había algo que decir? Él ya había elegido y ahora, estaba sola nuevamente. No iba a hacerle daño a él, no se veía capaz, en especial por que…

—Arxid… -dijo Riku en voz baja, pero lo suficientemente audible como para que ella se detuviera- no voy a interponerme entre tú y tu meta… pero necesito tu ayuda

Al no obtener una respuesta inmediata, Riku pensó que quizás no fuese tan difícil conseguir el apoyo de su compañera.

—Cumpliré con mi parte –continuó aún observando su espalda- prometo no fallar, pero tienes que ayudarme a protegerlos… no puedo solo

Pudo escuchar como ella chasqueó la lengua y se iba a paso rápido lejos de allí, gritándole con rabia un "¡Haz lo que quieras, estúpido!" para luego desaparecer colina abajo. Riku enmarcó en su rostro una diminuta sonrisilla de alivio, y acto seguido se dejó caer con pesadumbre sobre unos de los asientos. Poco faltaba para que anocheciera.

XxXxXxXxXxXxXxXxX

La noche había caído por completo al momento en que Axel salió de la estación central del tren. Durante un rato caminó sin rumbo por las calles andando sin fijarse realmente en qué camino estaba tomando. Perdió la noción del tiempo, sin saber exactamente si anduvo minutos u horas, solo supo que reaccionó cuando llegó al solar deportivo. Un par de chicos jugaban con una pelota mientras otros tres los observaban desde unos asientos ubicados cerca de una especie de tablero.

El pelirrojo se sentó algo alejado, asegurándose de que no notaran su presencia y mirando sin mirar a los dos que jugaban. Aquél sin duda, había sido un día de mierda. La fastidiosa voz de Arxid hacia ecos en su cabeza y cada palabra suya era como una patada en el estómago; las cosas que escuchó, que asimiló y recordó estaban arrastrándolo al límite de resistencia. Tarde o temprano la cabeza le explotaría.

Si tuviera que comenzar por un punto lo suficientemente esclarecedor pues… -Arxid miró a Riku antes de continuar, luego a Axel antes de encender un cigarrillo-

El proyecto dio inicio cuando el laboratorio estuvo terminado. Los superiores de Axel recurrieron a toda la información que él había reunido sobre Sora y utilizaron esto para convencerlo de que someterse a los estudios era la única forma de encontrarle una solución al problemita de los sincorazón. El muchacho no fue tan tonto, los argumentos le sonaban a patrañas, y no estaba muy lejos de la verdad tampoco, pero no podía simplemente pararse frente a esos bichos y desvanecerlos a todos de un solo intento. Enviarlo a pelear sería suicida. Y aunque eso era cierto, el continuó negándose; insistiendo de igual forma que lo mejor sería tomar acciones inmediatas en vez de encerrarse en una habitación a estudiar quien sabe que tonterías sin un fin útil.

Sora demostró un gran don en ser un cabeza dura. Las personas que manejaban el proyecto no eran precisamente los sujetos más pacientes del mundo.

Si no cooperaba por las buenas, entonces lo haría por las malas

Kairi…

Una vez que atraparon a la chica, fue relativamente fácil hacer que Sora ayudara con la causa; al menos de principio. Se las ingeniaba para causar problemas, aún cuando lo limitaban tanto.

Cuando Riku descubrió su condición de "Espíritu", pensó en usarla como medida para liberar a esos dos, pero aún metiéndose entre medio de esos sujetos, no pudo hacer nada.

Sus esfuerzos fueron inútiles. Pero llegó un momento en que no pudieron soportar más la situación, y fue ahí que apareció nuevamente Axel en el asunto.

Tú los traicionaste –la voz de Arxid sonó fuerte y clara cuando le dijo eso a Axel. Aún ante los gruñidos de los dos chicos junto a ella, no los miró ni se inmutó al decir aquello- imagino que fue por eso que ayudaste a destruir el laboratorio… ese día en que ustedes tres lo invadieron

Él junto con Riku, se abrieron pasó a través de todo el laboratorio hasta llegar con Sora. Una vez juntos, los tres se dieron a la tarea de destrozar cada lugar en donde posiblemente pudiera estar Kairi, con Sora a la cabeza.

Él realmente no se dio cuenta. Todo lo que hizo fue actuar según lo que le dictaba su corazón… como siempre

Riku tenía razón, Sora siempre fue así; no pensaba lo suficientes aún si la situación lo requería y se lanzaba a la acción sin preocuparse mucho por las consecuencias, pero a la vez completamente seguro de que todo saldría bien si lo intentaba de corazón.

Con las alarmas activadas y varios guardias tras ellos, los tres recorrieron todo el laboratorio hasta que dieron con Kairi, pero se les presentó el problema de que salir no sería fácil. Además de que había gente imposibilitándoles las salidas, el lugar estaba derrumbándose. Sin embargo, eso no fue suficiente para hacerles perder las esperanzas. De un modo u otro fueron avanzando hasta que encontraron por donde escapar; pero justo en ese momento fueron rodeados. Axel y Riku se las ingeniaron para abrir un agujero en la pared más cercana y darles una vía de escape a Sora y Kairi mientras ellos hacían de señuelos. Con el lugar cayéndose a pedazos, fue la última vez que se vieron dejando el lugar en la ruina total.

Más del ochenta por ciento de la información esencial del proyecto se fue al carajo. Los jefes de aquel entonces estaban en serios problemas y el cese total de las actividades pertinentes a la investigación era casi un hecho…

Pero Diz –quien en ese entonces era el encargado- propuso utilizar de forma eficiente el material que aún poseían. Sora ya no estaba, pero aún poseían su información genética, la suficiente como para ya no necesitarlo. ¿Para que tratar con sujetos de prueba rebeldes si podían crear unos propios y sin voluntad? ¿No serían las cosas más fáciles si tuviesen su propio elegido?

La idea era perfecta, un proyecto interesante y productivo en caso de ser completado; pero solo lo fue en la teoría. Crear una vida tan especial como aquella no era algo con lo que se debiese jugar, un elegido artificial era simplemente inimaginable, pero aún así el proyecto continuó. Implantar el "factor elegido" en sujetos de prueba adultos fue un desastre de principio a fin, por lo que decidieron intentar con sujetos de prueba más jóvenes; niños no mayores de cuatro o cinco años. Los resultados fueron similares que con los adultos, entonces pasaron a intentar el método de clonación utilizado en los "espíritus". De estos experimentos, nacieron unas criaturas similares a los anteriores, pero más humanos, aunque no totalmente; como fueron formados con material genético de personas ya existentes, no eran más que la sombra de quienes ya no existían. Los llamaron "incorpóreos".

Muchos de estos sujetos fueron creados, un nuevo avance que a pesar de sus destacables logros, no los acercaron mucho a su meta final. Los años pasaron sin que algo cambiara realmente. Siempre que trataban de introducir las memorias de Sora en un sujeto nuevo, este reaccionaba rechazándolo todo hasta el punto de destrozarle no solo la cabeza, sino también el cuerpo de una forma muy poco agradable. Diz no se mostró muy feliz cuando los jefes le ordenaron desistir en el proyecto y borrar todo, así que se escapó con casi todo y ha estado escondiéndose desde entonces. Ya sea desapareciendo unos años en la cámara criogénica, o usando distintos nombres. Así continuaron, hasta pasar casi sesenta años.

El viejo volvió a introducirse a Shinra con una identidad falsa, fue así como contactó con Riku y él pudo llegar hasta aquí

Los nuevos incorpóreos eran perfectos para almacenar en ellos los datos de Sora y Kairi, pero para que todo se diera bien, era necesaria una gran compatibilidad, por ellos se modificaron genéticamente decenas de niños, incluso fetos con tan solo unos meses de gestación. Tras varios años los que lograron fue…

Roxas y Naminé

Tanto Riku como Arxid miraron fijamente a Axel cuando dijo aquello, sabían que hasta ese punto ya era muy difícil soportar tanta información, y más de ese calibre. Riku guardó silencio, y por el contrario, Arxid continuó hablando. Le explicó que Naminé poseía extraños poderes que le permitían manejar a voluntad las memorias relacionadas con Sora y de cualquiera que haya tenido algún lazo con él, y que tanto Roxas como Naminé poseían los recuerdos de sus originales Sora y Kairi, pero que la rubia estaba usando sus poderes para mantener selladas las de Roxas, de modo que el muchacho no tenía ni idea de lo que en realidad estaba ocurriendo a su alrededor. Diz la había obligado a hacer eso durante mucho tiempo hasta ese momento.

No sabemos con exactitud lo que planea hacer el anciano, pero de lo que si estamos seguros es que de algún modo tratará de llevar el proyecto a su fase final

Quieres decir que…

La creación de un elegido artificial perfecto

Hasta ahí fue suficiente. No le importó si habían terminado de hablar o si tuvieran algo más que decir, ¡que se fueran al carajo si así les parecía! Se puso de pie y se fue de ahí a paso rápido. No quería escuchar nada más.

Todo a su alrededor estaba volviéndose un desastre. ¿Qué se supone que debía hacer ahora? Si el hecho de que estuviera en aquel lugar, en aquel tiempo no era más que una parte más de un sucio juego, ¿Qué era lo que en verdad querían de él?

¿Dónde debería buscar las respuestas que necesitaba?

Contuvo un suspiro y en vez de eso soltó una maldición por lo bajo y golpeó con el puño el banco donde estaba sentado. Estaba en medio de un molesto laberinto y por más que lo pensaba, no veía una posible salida; al menos no una segura. Pasó una mano por sus cabellos, echándolos hacia atrás y desvió la vista hacia los chiquillos frente a él a lo lejos, que ya cansados, se iban a sus casas. Claro, si ya era tarde, ya entrada la noche, los focos de las calles ocultaban su presencia de la vista; nadie había visto a Axel en todo el rato que estuvo allí. Apretó los puños con fuerza para luego sacar de uno de sus bolsillos un pequeño papelito doblado, tenía luz suficiente para ver que en este estaba escrita una dirección. Frunció el ceño. Arxid le había puesto ese papel en el bolsillo del pantalón mientras iban viajando en el tren hacia la Colina del Atardecer; con el suficiente cuidado como para que Riku no se percatara de esto.

¿Qué era lo que realmente quería ella de él? Era difícil de saber. Por lo que había visto, ni siquiera Riku era capaz de preveer sus acciones, y lo preocupante de esto eran sus intenciones. Asegurar si estaba tramando algo, si jugaba, bromeaba o solo actuaba según ordenes era difícil; por lo mismo no se podía confiar en ella. Pero había un pequeño detalle que Axel no podía dejar de lado. Arxid sabía algo. Por eso no podía ignorarla del todo.

Entonces nuevas dudas surgían en su mente. ¿Qué debería hacer con respecto a eso? ¿Debería ir y preguntarle a ella? Y de ser así, ¿Por qué lo haría? ¿Por su propio bien? ¿Por venganza hacia el anciano por lo que hizo con Sora? Si era por eso, entonces todo lo que debía hacer era irse de allí, abandonar ese lugar y perderse en algún lugar del mundo donde aquel demente no pudiese encontrarlo; por que sin él no podía terminar sus planes, ¿o no? Eso sería lo mejor, pero…

Roxas…

¿Acaso sería capaz de dejarlo a él también?... no, por supuesto que no. Después de todo, aquel chiquillo malhumorado era la razón del por qué estaba ahí, y aún si eso le beneficiaba a al anciano o a cualquiera de los que estaba tras ese juego, no importaba. Axel tenía algo por lo que debía luchar.

Se puso de pie y emprendió la marcha, con el papel en mano, listo para lo que sea que viniera más adelante. Por eso no temió al momento de golpear la puerta, con indiferencia esperó unos momentos mientras el sonido apagado de unos pies –probablemente descalzos- se acercaban con calma, pero no pudo anticiparse a la ansiedad de retroceder cuando la susodicha puerta se abrió y tras esta apareció Arxid. Sonriente, altanera, divertida de lo que tenía en frente suyo.

—Sabía que vendrías cariño.


N/A: bien, nuevamente la he liado con el final, pero no puedo hacer otra cosa TT. Este capitulo fue un verdadero dolor de encías, muchas veces no encontre la forma de continuarlo, pero aqui lo tienen de todas formas

he de admitir que este fic me tiene la cabeza un poco revuelta. ¿de donde carajos saqué todo este rollo?: no lo se, asi que no pregunten xD, ¿algun día dejaras de demorar siglos para actualizar?, es lo mas probable, ya que entramos a la recta final, ya viene siendo hora de que esto acabe, aunque aún hay cosas pendientes por contar

si les parecio que quedaron algunos cabos sueltos, no se preocupen, que se viene lo que falta

¿debería dejar de dar tantos rodeos con esta historia y acabarla de una vez?: si, definitivamente. Pero por suerte no falta... tanto TT

de todos modos, gracias a todas las maravillosas personas que han estado leyendo esta basofia hasta este cap, de verdad significa mucho para mi. Beshos y hasta la prox!