DISCLAIMER:Los personajes de Card Captor Sakura no son de mi propiedad, solo la historia es mía.

-.-

Lemon Tree

Cap. 14: Identificando sentimientos.

Cuando un plan falla, siempre se puede tener otro con la letra B.

-.-

La vida no podía ser mejor…

Bueno, en esos momentos eran los pensamientos que brotaban en su cabeza castaña, mientras caminaba por los pasillos solitarios de Seijo, llevando con ella unos cuantos papeles que debía entregar antes de salir de ahí.

Habían pasado ya varios días desde que Syaoran y ella comenzaron con todo ese asunto del "plan macabro" y aunque ya tenían un lugar perfecto para que se llevara a cabo la reconciliación entre los níveos, digamos que el tiempo que tenían no les era suficiente por ahora, pues debido a los exámenes de Meiling, Syaoran tuvo que presentarse con Ieran a mas de una de aquellas juntas de negocios importantes, cosa que evidentemente estropeo todo aquello que ya tenían en mente…

Fue por esa misma razón que a ambos no les quedo de otra mas que esperar y luego de pensarlo mucho finalmente acordaron llevar a cabo todo su plan hasta el día siguiente, un Viernes que esperaba fuera pacifico y sin mas complicaciones.

Suspiro, lo único que debía hacer para terminar con su día en Seijo era ir a la oficina del director y entregar aquellos papeles que le fueron encomendados por una de sus profesoras, por lo cual tendría que cumplir con ese deber antes de poder salir e irse a casa.

—¿Disculpe?— preguntó, con voz suave, una vez llegó y le dieron permiso de ingresar a la oficina, recibiendo un asentimiento de por medio —.Vengo a entregar unos papeles de mi profesora…

—Oh por supuesto, déjalos aquí muchacha, ya puedes retirarte— no respondió nada mas, solo se acercó y dejó los respectivos papeles en el escritorio que el director señalaba, saliendo después dando una leve reverencia y caminando hasta su salón de clases, donde había dejado su maletín.

Sonrió una vez cruzo el umbral de la puerta del aula ya vacía, escuchando entonces la melodía repetitiva de su celular que se encontraba justamente en su maletín, por lo que corrió un poco para responder al que sabía era un mensaje nuevo, pero antes de llegar a su puesto alguien tomo su maletín y su celular…

—¿Buscas esto Sakura?— sus ojos se abrieron como platos al ver como Hiroshi Aizawa sostenía su teléfono con algo de burla, mientras arrojaba su maletín hasta sus pies, el cual no dudo ni un segundo en tomar…

Retrocedió asustada, dispuesta a salir de aquel salón de clases vacio, pero antes de que lo intentara siquiera el chico le bloqueo el paso, impidiendo que pudiera huir.

—¿Qué quieres Aizawa?, dame mi teléfono y déjame ir— cuestionó ella, al ver que no se movía ni un milímetro de su posición, recibiendo solo una de aquellas sonrisas sarcásticas que sabia solía darle a los que se burlaban de él.

Pero ella no quería burlarse o decirle nada, solo quería salir y que le devolviera el teléfono.

—No, no Sakura, tu me tienes que pagar lo que me hiciste junto con tu "hermanito", el día del baile de graduación, estuve esperando todas las vacaciones para verte aquí… sola e indefensa, sin ese sujeto, el cual por cierto debe estar cómodamente en alguna patética universidad, sin imaginar esto…

—Él no es mi hermano— susurro Sakura, retrocediendo al ver como se acercaba y tratando al mismo tiempo de sonar convincente con aquella faceta valiente que estaba mostrándole —.Y a diferencia tuya, él por lo menos trabaja en algo.

—¿No me digas?— replicó, sarcástico —.Lo que no entiendo Florecita, es porque lo defiendes, si ustedes dos se odian…

—Di lo que quieras, solo vete y dame mi teléfono— exigió, con voz potente, omitiendo su tono burlón al preguntarle la razón del porque de pronto parecía defender al que, frente a todos en Seijo, era como su hermano, su verdugo, la persona que aun detestaba…

Porque nadie mas en el instituto sabia de sus nuevos sentimientos, solo Rika y posiblemente Chiharu que lo sospechaba, pero solo ellas…

¿Qué hacer entonces?, ¿Dejar que ese tipo se aprovechara al verla sola e indefensa?

¡Ja!, ¡Primero muerta!

—Creo, que antes de eso, tu tendrás que darme otra cosa a cambio…— el chico se acercó entonces, sin saber los millones de pensamientos que pasaban por la mente de la castaña, por lo que una vez estuvo frente a ella, se inclino para intentar besarla…

Sakura no se movió ni un centímetro, cerró los ojos, observando primeramente su teléfono que descansaba en la mano derecha de su acosador y luego de hacerlo creer que correspondería a uno de aquellos besos asquerosos, asesto un fuerte golpe en su rodilla, para después tomar su teléfono en un movimiento rápido y salir del aula…

—¡Sakura Kinomoto!— pero la ojiverde no se detuvo a ver si él la seguía, solo siguió corriendo por los pasillos desolados, tratando de llegar cuanto antes a la salida…

Tropezó de pronto, antes de llegar, pero se levantó rápidamente, viendo como ese chico continuaba persistiendo en una carrera que quería ganar, solo para obtener venganza por aquella vergüenza que pasó el día que Syaoran lo había golpeado.

Cerró levemente los ojos, tenia que seguir corriendo si quería irse intacta de ahí…

—Por favor… por favor…— dio vuelta en el último pasillo, observó el enrejado que rodeaba la escuela, cruzo el patio, volteo por breves segundos y se dio cuenta de que él ya estaba muy cerca… —.Vamos, por favor…

Su última suplica, rogando porque sus piernas le permitieran correr mas, fueron totalmente interrumpidas cuando sintió como chocaba contra alguien, quien por cierto la sostuvo fuertemente antes de que pudiera estamparse contra el asfalto, consecuencia de la velocidad con la que estaba prácticamente huyendo…

Respiro, agitada, sintiendo el corazón casi en la boca por el susto y observó a la persona que la sostenía por la cintura.

—Syao… Syaoran— mencionó en un susurro, sin saber porque se encontraba él ahí, aparentemente esperándola.

No obstante el chico no estaba viéndola, solo permanecía con la mirada fija al frente, algo que llamó enormemente su atención y la obligo, de forma indirecta, a enfocar su mirada en aquella dirección, dándose cuenta de que Hiroshi se había quedado paralizado, sin esperar que él pudiera estar ahí.

—Con que… si— el tono tan frio, distante y furioso de Li provocó un escalofrió en el chico, quien retrocedió ante la evidente amenaza. —.Espera aquí…

—No, Syaoran— expresó Sakura luego de escuchar la indicación, deteniéndole antes de que avanzara —.¿Qué vas a hacer?, no te metas en problemas, por…—antes de que terminara, Syaoran se acerco a ella para besarla, sin importarle que el tipo siguiera ahí de pie frente a ellos con su misma cara de idiota, provocando que evidentemente la chica se sorprendiera bastante y que Aizawa abriera los ojos sin creerse lo que estaba viendo.

Porque simplemente eso era imposible ¿Li y Kinomoto besándose?

—No me meteré en problemas, prometido…— murmuró, levantando una de sus manos en señal de promesa, cosa que dejo atontada a Sakura por bastante tiempo, pues ni siquiera podía moverse por la sorpresa de que él decidiera hacer eso frente a ese chico…

—Veamos Aizawa…— dijo el ambarino con un tono aparentemente tranquilo, una vez estuvo cerca de él, quien solo seguía viéndolo con un gesto de asombro —.¿Que parte de, "Si la vuelves a tocar en contra de su voluntad", no me entendiste?— indagó, dando un par de vueltas alrededor del muchacho que permanecía quieto como estatua, sintiéndose nervioso.

Li lo iba a matar, eso era seguro…

—Por favor, yo ni siquiera la he tocado— pronuncio apenas, luego de analizar lo que haría —.Además, ¿Para que hacerlo?, ya me he dado cuenta de que es solo una…— no termino de insultar a la chica en cuestión, inmediatamente el castaño lo tomó por el cuello, levantándolo del piso un par de centímetros, lo suficiente como para que Hiroshi se asustara bastante…

Sakura viendo esto intento acercarse, pero con un gesto de manos Syaoran le impidió que avanzara…

—¿Una, que…?, Vamos Aizawa, ¿Qué ibas a decirle?

—Na… nada…

—¿Nada?, ¿Seguro?

—Sí… sí— inmediatamente el chico se vio librado del agarre y cayo al piso rápidamente.

Syaoran al ver que pronto huiría, tal y como lo había hecho aquella vez, se hinco hasta quedar a la altura de él, solo para darle una última advertencia…

—Espero que no vuelvas a hacer este tipo de cosas o siquiera intentar hacerlas, ¿Valoras tu maldita vida, idiota?— el muchacho asintió rápidamente, por lo que Syaoran solo pudo sonreír de forma algo macabra, antes de levantarse y verle desde su posición —.Fantástico, ¡Largo de aquí!

El chico no hizo más que levantarse y correr en otra dirección como un completo cobarde, dejando todo en silencio, permitiendo que Sakura suspirara aliviada y que al mismo tiempo lanzara una risa divertida, sin creerse lo que había pasado…

Hiroshi era un completo miedoso, de eso no había duda alguna.

—Syaoran…— mencionó, entre risas, viendo que el chico le sonreía mientras se acercaba a pasos lentos —.No sabes, de verdad, cuanto te quiero, eres mi héroe…— antes de que estuviera frente a ella, Sakura corrió un poco para abrazarlo con toda la felicidad del mundo, depositando un beso en su mejilla en recompensa por todo aquello…

¿Y como no?, si él la había salvado de posiblemente pasar un mal rato.

—Yo también te quiero pequeña cerezo…— respondió, recibiendo una sonrisa angelical de su parte —.¿No te hizo nada mas?, ¿O si?

—No, solo intento quitarme esto y digo lo intento porque pude quitárselo para escapar— dijo, mostrando su teléfono celular —.Me has dado un alivio enorme, pero, ¿Qué haces aquí a esta hora?, es tarde, se supone que deberías estar en casa.

—Estuve ahí hace unos minutos pero no te vi, mi madre me dijo que avisaste que llegarías tarde y decidí venir por ti, aprovechando el regalito — respondió, lanzando una mirada sarcástica hacia el auto plateado, regalo de Ieran, cosa que hizo que Sakura sonriera complacida.

—Que bueno que haces uso de ese auto, de lo contrario creo que la señora Ieran…

—Se molestaría bastante, lo sé.

—Excelente, pero ¿Por qué no me avisaste que vendrías?

—Llegue apenas, te mande un mensaje— Sakura parpadeo un par de veces confundida, antes de separarse de él, rompiendo el abrazo en el que estaban segundos antes y revisando entonces su teléfono.

Se sonrojó levemente al encontrar el dichoso mensaje, debió suponerlo, su celular había sonado cuando estaba en el salón de clases, pero por la prisa y a causa de Hiroshi no había podido leerlo.

—Oh…— dijo, antes de guardar el aparato en su maletín y sonreírle —.Lo siento, es solo que…

—No te disculpes, lo sé — ella solo pudo enviarle una mirada llena de cariño, antes de sentir como sus labios acariciaban los suyos, luego de que él se hubiera acercado para besarla, en un gesto que evidentemente logró transmitirle paz y tranquilidad absoluta.

Se sentía tan bien estar así con él…

—Oye Syaoran…— susurró, contra sus labios, una vez se separaron un poco.

—¿Qué sucede?

—¿Conseguiste el permiso para mañana?— interrogó cambiando de tema abruptamente, viéndolo a los ojos —.Espero que me digas que si porque si no, sabes que nuestro plan no servirá y…

—Claro que conseguí el permiso Sakura, hable con él y me dijo que estaba bien, así que mañana todo estará listo— respondió, con una sonrisa adorable, la cual contagio a Sakura de alegría.

—Bien, ahora solo falta…

—Hablar con mi madre y voila, todo listo.

—¿Qué esperamos entonces?— dicho esto ambos emprendieron marcha en dirección a la casa Li, luego de subir al lujoso automóvil plateado y replantearse un par de veces mas lo que habría que hacer antes de llevar a Eriol y Tomoyo al lugar clave…

Un lugar que haría que se reconciliaran costase lo que costase.

-.-.-

Era viernes y su última clase en la Universidad ya había terminado, algo que agradeció internamente, no porque le disgustara la idea de estudiar, al contrario, tal vez el motivo podría dirigirse hacia ciertos pensamientos que no la abandonaban desde hacia ya una semana, mas en especifico desde que cierto ingles atrevido la había besado…

Después de tantas cosas.

El caso era que Tomoyo Daidouji no podía concentrarse desde eso, tenia sentimientos encontrados, emociones desbordadas y esas increíbles ganas de llorar por algo que ella mejor que nadie consideraba un caso perdido, algo que no iba a poder recuperar…

Sí, quería llorar, patalear, gritar por primera vez como una niña, dejar de lado los formalismos que le habían inculcado desde que era pequeña, olvidar los principios, su madurez, su fortaleza, lo único que deseaba era desahogarse y sacar de una vez todo eso que estaba guardándose desde hacia meses, desde que fue a visitar a Eriol a su departamento y desde que aquella chica, seguramente su amante le abrió la puerta.

¿Qué tanto iba a soportar de esa manera?

—Tomoyo…— salió de sus pensamientos de inmediato al ver como frente a ella su mejor amigo castaño le sonreía levemente, extendiendo un pañuelo para que secara un par de lagrimas traicioneras, las que seguramente se le habrían escapado mientras analizaba toda su situación actual…

Le sonrió de vuelta y tomó el trozo de tela entre sus manos, agradeciéndole en silencio.

—Oye, ¿No crees que es mejor arreglar las cosas?— le escuchó preguntar, de forma algo preocupada, cosa que hizo que sonriera aun mas, pero esta vez de forma irónica.

¿Arreglar?, ¿Qué?, si nada tenia remedio ahora.

—No se puede Syaoran, ya todo esta perdido y yo no… no me quedan ganas de intentar nada mas— expresó, levantándose del puesto en el que permaneció durante esa breve charla, tomando su maletín del piso y dando un pequeño bostezo en señal de que estaba cansada.

¿Y como no estarlo?, la mujer no había dormido toda la noche por pensar en lo mismo y ahora lo que mas se le apetecía no era otra cosa mas que eso, dormir.

Aunque en realidad su amigo no estaba de acuerdo, no solo por la forma en la que empezaba a fruncir el seño con evidente descontento, también porque antes de que ella saliera del aula él la había retenido, posando su mano sobre uno de sus hombros…

—De acuerdo, entonces ¿Puedes acompañarme al restaurante?

—¿Al restaurante?— indagó, arqueando una ceja ante la petición —.Pensé que iba a permanecer cerrado hasta nuevo aviso por remodelaciones, es por eso que no hemos ido a trabajar…

—Sí, pero Terada me ha pedido que vaya porque quiere revisar mis horarios, con esto de la Universidad ahora tengo menos tiempo y supongo que te interesará igual— respondió rápidamente retirando la mano de su hombro y dedicándole de por medio una pequeñísima sonrisa que Tomoyo respondió igual —.¿Qué dices, entonces?

—Por supuesto, pero no me esperaba que fueras a pedírmelo a mi, ¿Y Sakura?

—Me ha llamado hace unos momentos, quería ir con ella, pero después yo mismo le pedí que se quedara en casa, tuvo practica de porristas hoy y creo que es mejor que descanse, ya le preguntare a Terada por ella— Tomoyo pareció conforme con esa explicación, pues de inmediato asintió, luego de frotar levemente sus ojos y comenzó a caminar al lado de su mejor amigo en dirección al mencionado restaurante, al cual llegaron minutos mas tarde, encontrándose con que el lugar estaba por lo demás vacio.

Daidouji no supo como interpretar el ambiente de ese lugar, ya que al entrar pudo percatarse que el sitio continuaba en remodelación, las mesas y sillas estaban cubiertas con alguna especie de plástico transparente, mientras que el piso junto con el techo y las paredes estaba polvoriento, totalmente sucio por todo el trabajo que se estaba realizando allí.

¿Cómo alguien podía citarte en un lugar que estaba en esas condiciones?, simplemente no era lógico…

—¿Estas seguro que todo esta bien?— fue la única pregunta que se le ocurrió, mientras seguía los pasos de su amigo que terminó por llevarla a la oficina del gerente, la cual por cierto se encontraba algo escondida…

Suspiro al no haber obtenido una respuesta y una vez ingresaron a la habitación, ella pudo darse cuenta de como alguien ya estaba sentado en la silla detrás del escritorio.

Esa situación se le hizo aun mas sospechosa, frunció el seño con evidente desconcierto y se giro para ver a su amigo con ese mismo sentimiento de duda llenándole de pies a cabeza, pero poco antes de que pudiera preguntar, Syaoran sonrió y se dio media vuelta…

—Nos vemos luego Tomoyo…— no le dio tiempo ni de reaccionar cuando su amigo castaño salió del lugar apresuradamente, cerrando la puerta desde fuera y dejándola sin salida, algo que evidentemente la asusto un poco, pues no encontraba ninguna respuesta a aquella actitud suya tan sospechosa.

¿Y ahora que se suponía que iba a hacer ahí?

—¡Syaoran!, ¿Qué estas haciendo?— gritó, tratando de abrir la puerta con sus manos pero le fue inútil, realmente estaba cerrada con llave y ella estaba atrapada, sin ninguna vía de escape.

Al ver entonces que no tendría mas opción que esperar ahí, sin saber que era lo que el chico Li tramaba, dio media vuelta, vislumbrando de nuevo la silla que permanecía dándole la espalda en su mismo lugar, detrás del escritorio.

Ese lugar que comenzaba a parecerle tétrico…

Y justo cuando quiso hablar para preguntar quien estaba detrás de esta, la persona que ocupaba aquel sitio se levantó, mostrando al mismísimo Eriol Hiraguizawa, quien le observaba con una mirada llena de suplica, la que por cierto logró dejarla sin aliento y hacer de paso que su corazón se detuviera por segundos…

¿Qué hacia él ahí?

—Sorprendida…

—Bastante— mencionó, desviando la mirada para no verlo —.Lo que me gustaría saber, es ¿Qué haces tu aquí?— preguntó, luego de agachar la cabeza y apretar los puños en una muestra clara de enojo, algo que Eriol no dejó pasar, pues eso en lugar de ir bien por el contrario estaba tornándose peor que antes.

Si estaba ahí no era por otra cosa mas que por su amiga Sakura, quien había ido por él a la oficina de Ieran pidiéndole que le acompañara en algún tipo de cita, eso para que después le revelara que todo era un elaborado plan por parte de ella y de Syaoran para que hablara con Tomoyo y solo así, pudieran arreglar las cosas…

Pero muy ajena a todo eso la hija de Sonomi permanecía como una estatua de plomo, en su mismo lugar y con las manos vueltas puños, sintiéndose traicionada e increíblemente molesta por todo y es que realmente eso no podía estarle pasando…

¿Por qué su mejor amigo la había traicionado de aquella forma tan cruel?

—Tomoyo, sé que posiblemente estarás culpando a Syaoran, pero debes dejarlo fuera de culpa, él solo quiere que hablemos, es todo.

—¿Para que?, ¿Para que me digas mentiras?, ¿Me hagas sentir diminuta?, ¿Para arreglar las cosas?

—Solo escúchame— dijo, después de oír como empezaba a atacarle con todas esas preguntas hirientes —.Tu desapareciste, no pude ir a nuestra ultima cita porque estaba ocupado…

—Ocupado con tu amante, ¿Eso quieres decirme?

—¡No, Tomoyo!, estaba ocupado, con asuntos de negocios y con mi hermana que fue a visitarme un día antes— respondió con impaciencia, mientras la chica levantaba la mirada para verlo, totalmente incrédula ante sus palabras —.Nakuru, mi media hermana, llegó de visita, me pidió alojamiento y no pude decirle que no.

—¿Era tu hermana?— cuestionó, Eriol asintió —.Por favor Hiraguizawa, ve a decirle a otra esa mentira porque yo no te creo nada…

—Tomoyo por favor…

—Todo seria mas fácil si dejas esto en paz, tú y yo ya terminamos y es imposible que yo te crea una sola palabra después de lo que vi— sentenció con voz potente, derramando un par de lágrimas y provocando que Eriol suspirara rendido.

¿Qué mas quería que le dijera?, esa era la única verdad detrás de todo el asunto pero ella no le creía, sabia como era, la conocía de pies a cabeza, podía ser tan dulce como la miel pero a la vez tan obstinada como ninguna otra persona, un defecto muy grande y que ella misma debería intentar dejar para que todo tuviera solución.

Pero cuando una de las dos partes no quiere seguir es imposible que se logre y él lo sabia mejor que nadie.

¿Qué hacer entonces?

—Yo te diré que hacer Eriol…— la voz de Sakura, que aparentemente había leído los pensamientos de su amigo, interrumpió la charla entre ambos, quienes de inmediato giraron su atención hacia una puerta oculta entre las sombras, la cual ahora se abría mostrando a la ojiverde, a Syaoran y a una chica alta, de cabello rojizo hasta los hombros y expresivos ojos castaños.

Tomoyo se quedó helada al ver a la intrusa y Eriol simplemente pudo abrir los ojos de par en par, sorprendido.

¿Qué hacia su hermana Nakuru ahí?

—Hola Eriol…— saludo ella amablemente, luego de ver el semblante tan pálido de su hermano menor, caminando hacia el chico y dando un par de palmaditas a su espalda en un signo de apoyo, como si ella quisiera probar que no era una ilusión su presencia.

—Na… Nakuru, ¿Qué estas haciendo aquí?

—Estos chicos me llamaron, dijeron que estabas en problemas y vine para ayudar, eres mi hermano, nunca te defraudaría— el ojiazul sonrió ante esto luego de salir de su estado de estupefacción, pero Tomoyo solo veía todo sintiéndose extraña…

¿Qué clase de juego era ese?

—No es posible, tu nunca me hablaste de una hermana, no te creo, no les creo…— su voz rompió la leve atmosfera cariñosa entre los hermanos, quienes la vieron retroceder unos pasos, como si quisiera alejarse de alguna visión que le lastimaba profundamente.

Y fue entonces que Nakuru suspiro interviniendo, a eso había ido y era lo mismo que iba a lograr.

—Pero que chica tan obstinada, escucha, de haber sabido que eras alguien importante para mi hermano te lo habría dicho cuando abrí la puerta ese día, pero tu solo te fuiste corriendo, no me dejaste oportunidad de preguntar quien eras o de explicar nada…

—Es mentira.

—Tomoyo, por favor, ella es mi hermana te lo puedo jurar, créeme— suplico el ingles, tratando que la amatista entrara en razón, pero ella al parecer seguía sin creerle una sola palabra de lo que él o su hermana decían…

Su mundo se derrumbo por momentos, al ver como Tomoyo se mantenía en su misma postura orgullosa y fue justo en esos instantes de desesperación cuando Syaoran se acercó hasta él, para darle un leve golpe en la cabeza que realmente logró aturdirlo.

—Bueno Tomoyo, si no le crees a Eriol o a Nakuru, supongo que hay alguien que puede aclarar todo esto mejor que nosotros— luego de que su primo pronunciara esas palabras Ieran Li apareció detrás de la puerta, dejando a Tomoyo aun mas asombrada, pues no se imagino que incluso aquella mujer tan seria estuviera involucrada en todo ese lio.

—Señora… Ieran…

—Tomoyo, mi hijo y Sakura me han pedido que venga porque al parecer hay un problema con mi sobrino— indicó la dama, una vez la chica dejó de lado su asombro para escucharla —.En efecto esta chica que vez aquí es también mi sobrina, hija de Marianne Hiraguizawa, madre de Eriol, aunque su padre no es el mismo, pero aun así, son hermanos.

—¿Hermanos?, pero…

—Querida créeme, nosotros no ganamos nada con mentirte, si mi sobrino estuviera haciéndolo todo esto se habría arreglado ya, no creo que puedas dudar de mi siendo que tu madre es una gran amiga mía y jamás me atrevería a hacerle daño, ni a ella ni a ti.

Todo quedó en silencio después de eso, Tomoyo abrió la boca un par de veces para decir algo, pero las cosas que estaban en su mente murieron de inmediato cuando pasaron por su garganta, solo para convertirse en leves sollozos…

Eriol que vio todo aquello solo pudo caminar a pasos temerosos, acercándose lo suficiente como para rodear con sus brazos a la chica, que luego de levantar la cabeza, lo vio con un sentimiento de culpa inundándole el cuerpo…

Y fue entonces que al sentir el contacto Tomoyo Daidouji correspondió, abrazándolo como si la vida se le fuera en ello, dejando que lágrimas cristalinas cayeran de sus ojos y pidiendo millones de disculpas al ojiazul, quien solo sonreía y negaba, dejándole en claro que no tenía nada que disculparle.

Desde su posición Sakura y Syaoran sonrieron, viéndose mutuamente con complicidad.

—Bueno chicos, creo que debemos dejarlos a solas— las palabras de Ieran Li hicieron que los demás asintieran, saliendo poco después y dejándolos completamente solos, para que pudieran arreglar todo aquel asunto de mejor forma.

Aunque realmente ya estaba arreglado…

Y una vez llegaron hasta donde se encontraban las mesas del restaurante, Sakura lanzó un pequeño grito de emoción, el cual se ahorro poco antes, abrazando al joven ambarino quien también sonrió en respuesta a aquella alegría desbordante que parecía inundar el cuerpo de la joven.

—¡No puedo creer que funciono!

—Y mira que funciono bastante bien querida, ustedes dos hicieron un plan excelente— respondió Ieran, con una sonrisa plasmada en su rostro al ver que su hijo y la hermosa chica que había vivido en su casa por años, ahora permanecían juntos, sonriéndole como todo una pareja feliz.

—Muchas gracias por venir Nakuru.

—No tienen nada que agradecer, para mi es todo un placer ayudar a mi hermano— dijo ella, sonriéndole al castaño y recibiendo solo un asentimiento en respuesta —.Debo irme ya, voy a verme con mi prometido y bueno…

—Oh, ¿Vas a casarte?, ¿Marianne esta enterada?— cuando la revelación llegó a oídos de Ieran, ella no pudo evitar preguntarle aquellos datos, recibiendo solo una pequeña sonrisa de por medio…

—Claro que sí tía Ieran, he hecho cosas descabelladas pero no tanto como para llegar a estos extremos— contestó, riendo alegremente —.Aunque debo admitir que fue difícil conquistar a aquel prometido mío, pero ya estamos bien ahora, ha viajado junto conmigo y estamos quedándonos por ahora en una pequeña casa que pertenece a algún familiar suyo.

—Oh ya veo, de todos modos a mi me encantaría conocer a tu prometido.

—Por supuesto, iré a visitarlos en unos días si gusta, me muero de ganas de que usted le de el visto bueno— ambas mujeres rieron por el comentario y desde su posición Sakura junto con Syaoran solo observaban todo con una sonrisita nerviosa.

Esas mujeres eran bastante peculiares…

Pero fue justo en ese momento que Sakura desvió la mirada hacia una de las ventanas, observando a Meiling quien, al verse descubierta, de inmediato corrió en dirección opuesta, llamando la atención de la ojiverde que salió tras ella junto con el ambarino.

Ahora que estaban arreglando todo, ya era hora de aclarar las cosas con Meiling Li también…

-.-.-

Si había estado ahí afuera era porque su tía Ieran y Syaoran le habían pedido que fuera, pero no esperó que Sakura fuera a estar ahí…

No la había visto desde hacia días y verdaderamente empezaba a creer que la necesitaba como su amiga, pero tenia bastante claro que había preferido mil veces a aquella despreciable Daidouji y ella podía ser que fuera como su hermana, pero eso era hiriente.

¿Cómo se había atrevido a cambiarla de esa forma?

—¡Meiling!— escuchó que gritaban, pero ella no quiso detenerse, no iba a escuchar a nadie.

Siguió corriendo un par de cuadras, llamando la atención de todo aquel que la veía pasar, no obstante sus planes se vieron entorpecidos cuando su primo logro alcanzarla, tomándola por los hombros e impidiendo con ello que se fuera…

—¡Suéltame Syaoran!— gritó, recibiendo una mueca de desagrado por parte de su familiar, pues no era de esperarse que con ese grito hubiera podido dejarlo sordo por algunos segundos.

—Me temo que eso no va a ser posible, primero hablaras con Sakura— mencionó él, aun forcejeando con la chica pero sin estar dispuesto a perder, mientras que Sakura desde su posición solo la veía con algo de pena, sin creer que esa que estaba ahí fuera aquella amiga con la que había crecido, llorado, reído…

En fin, con la que durante tantos años había convivido.

—Meiling, ¿Por qué no quieres hablar conmigo?— interrogó, acercándose un poco, mientras Meiling solo bufaba, lanzando algo que a ella le parecieron maldiciones en chino, pues Syaoran había comenzado a verla con un gesto de molestia.

—¡Porque eres una traidora, por eso!

—¡Oye!

—No le digas nada Syaoran— pidió la ojiverde, luego de que ella hablara, dejando que en sus ojos se reflejara un gesto suplicante—.¿Por qué dices que te traicione?, ¿Qué te hice?

—¿Qué me hiciste?, por favor Sakura, te conté sobre Daidouji, ¡Te dije como es ella!, tu solo fuiste ahí a ofrecerle tu amistad, después de lo que ha pasado, después de que yo la considero una ladrona.

—Meiling, si tan solo intentaras hablar con Tomoyo, te darías cuenta de que es una excelente persona.

—¡Ese es el problema!— gritó la pelinegra finalmente, soltándose del agarre de su primo que se preparo de inmediato para cualquier intento suyo de huir —.No quiero hablar con ella, ¿Qué tiene que encanta a todo el mundo?

—Meiling…

—Estas siendo bastante injusta— expresó Syaoran, interviniendo en toda aquella conversación, pues empezaba a perderse en todo ese lio —.Tomoyo solo ha querido ser tu amiga desde el mismo momento que la conocimos, al igual que conmigo…

—¿Cómo te convenció a ti?, ¿Quiero saberlo?, ¿Qué te dijo?, ¿Qué hizo?

—Meiling, ¿Qué te sucede?— preguntó, negando con la cabeza un par de veces al escuchar sus preguntas tan desesperadas —.Ella habló conmigo con respecto a todo lo que pasó en ese momento, solo eso, me ayudo bastante.

—¿Y yo que?, ¡Yo también te dije muchas cosas, trate de darte ánimos y no cambiaste conmigo, seguiste igual de frio y distante!— vociferó, sintiéndose de nuevo herida y esta vez fue Sakura la que ya no comprendió nada.

¿De que situación estaban hablando?

—Meiling, lamento mucho si eso paso, pero yo fui quien lo hizo, ¿Por qué detestas tanto a Tomoyo?

—¿Quieres saber porque?— cuestiono, viéndolo con determinación, mientras que Sakura que estaba justo a su lado se dio cuenta de lo que iba a decirle. —.Porque yo estaba… yo estaba…

—Celosa— completó Sakura, interrumpiendo a la chica Li quien la observó sorprendida —.Estabas celosa de que te quitara el amor de Syaoran, de tu tía, de todo el mundo y supongo que lo mismo pensaste de mi, pero yo te aseguro que no es verdad Meiling, yo te quiero, eres como mi hermana y me duele mucho que hagas esto.

—Sakura, yo…

—Pero si quieres dejar de hablarme y seguir un camino que no tenga nada que ver conmigo lo entiendo, es tu decisión ahora— la ojirubí inmediatamente negó con la cabeza, antes de reír tristemente por lo que acababa de presenciar…

Porque Sakura se había dado cuenta de que estuvo a punto de decirle todo a Syaoran cuando no quería hacerlo y por eso mismo ella la ayudó, como la excelente amiga que era…

Como la amiga que nunca iba a dejar de ser.

—No creo que pueda, además de que no quiero hacerlo— respondió, reconociendo su error en el momento y acercándose a ella para sonreírle —.Solo… disculpa por ser tan tonta, ¿Me perdonas Saku?— la castaña sonrió entonces, asintiendo, al tiempo que tomaba las manos de su mejor amiga entre las suyas, para que después dieran ambas un par de vueltas, como si fueran niñas pequeñas.

Todo estaba bien ahora.

—De acuerdo, creo que ya esta todo, así que regresemos al restaurante, seguramente todos nos esperan— Meiling y Sakura estuvieron de acuerdo con las palabras de Syaoran y de inmediato, después de sonreír, regresaron al mencionado restaurante.

Porque al final, las cosas habían salido mejor de lo que esperaban.

-.-.-

—¡Yo te amo!— Syaoran no pudo hacer otra cosa mas que retroceder con un gesto asqueado, viendo como su primo intentaba acercarse para aparentemente besarlo en agradecimiento a lo que habían hecho él y Sakura horas antes.

Ya habían llegado a la casa Li y en su habitación todo estaba hecho un embrollo grandísimo.

—¡Ya déjame Eriol pareces homosexual!— señalo, luego de poder liberarse de las "garras" de Hiraguizawa —.Además, a mi no tienes porque agradecerme, en dado caso fue a Sakura a la que se le ocurrió la idea, yo solo la ayude a que se llevara a cabo.

—Ok, entonces ¿Prefieres que vaya a besar a Sakura?

—¡Atrévete y te mato!— gritó, luego de escuchar la pregunta y recibiendo solo una risita divertida en respuesta a su reacción. —-¿De que diablos te ríes?

—Nada, solo que es increíble como tu y la pequeña Sakura han cambiado con su relación, recién llegué se llevaban tan mal como el agua y el aceite— respondió, tomando asiento al mismo tiempo en la silla del escritorio que adornaba la habitación —.Incluso la llamaste "torpe", ¿Te acuerdas?

—Sí, ya, no me recuerdes eso, me doy nauseas…

—¿Por qué?

—Era tan malo con ella que no se como es posible que me lo perdone— dijo, suspirando, mientras se dejaba caer como peso muerto sobre su cama, en la cual por cierto descansaba Kero, quien al sentir el movimiento despertó un poco, moviéndose un tanto y volviendo a dormir segundos después.

—Así es el amor Syaoran, complicado, lleno de milagros y bueno… tú entiendes.

—¿Estamos hablando ahora de amor?

—¿De que mas?, ¿Qué no amas a Sakura?— la pregunta lo descolocó un poco y Eriol pareció notarlo muy bien, pues su joven primo ahora revolvía de forma nerviosa su cabello castaño rebelde, en una clara muestra de que estaba algo confundido con respecto a algo.

Y era cierto porque Syaoran se sentía bastante extraño con aquello mencionado por Hiraguizawa, pues tenia claro que quería a Sakura, que le gustaba toda ella, sus gestos, su forma de ser, sus besos, sus abrazos todo, pero en ese poco tiempo que llevaban juntos como "pareja", digamos que no se le había pasado por la mente pensar en la palabra amor, porque realmente no sabia si la amaba o si solo le gustaba.

Amor y gusto son dos cosas distintas, ¿Cómo diferenciar uno de otro?

—No… se…

—¿No sabes si amas a Sakura?— cuestiono el otro incrédulo, sin creer que ese muchacho pudiera ser tan despistado.

¿Le había robado el papel a Kinomoto o que?

—Es complicado…— suspiro, antes de levantarse de su puesto y sentarse ahora en el borde de la cama —.Se que me gusta Sakura pero no sé si la amo, es decir, ¿Cómo saberlo?, nunca he sentido amor de ese tipo por nadie y con Sakura…

—Syaoran no puedes ser tan tonto— le interrumpió, recibiendo de paso una mala mirada de parte del ambarino —.Aunque me veas así primo, es tan obvio que la amas, la forma en la que la miras, todo lo indica.

—Oh si, olvidaba que tu eres la "doctora corazón"— replicó sarcástico, sonriéndole con burla.

—Claro, cuando lo necesites primo, es lo menos que te debo por lo de Tomoyo— indicó, antes de levantarse y estirar los brazos, en una muestra de que el día había sido muy extenuante —.Hablamos muy bien después de que se fueron y somos novios de nuevo, todo gracias a ustedes, ¿Cómo se los pagaré?

—En mi caso, págamelo dejando de molestarme.

—Oh no Syaoran, eso no será posible— dijo, sonriendo, mientras Syaoran solo se dedico a suspirar, rendido —.Vamos que tu vida sería aburrida sin mis "molestos comentarios", ¿Lo negaras?

—Da igual ¿Qué no?, ya lárgate, tienes una cita con Tomoyo en unos minutos y tú sigues aquí, viéndote horrible… como siempre.

—Syaoran, ¿Qué te pasa?, me ofendes, le estas bajando la autoestima a mí que soy todo un galán.

—Si galán, pero Tomoyo te golpeara si no vas ahora con ella y salen de una vez a su cita— razonó, luego de que Eriol empezara como siempre con su papel de "Drama Queen", por lo que el inglés simplemente pudo asentir lentamente antes de ir a la puerta, abrirla y poner un pie fuera de la habitación.

Syaoran lo vio, pero justo antes de que saliera completamente de sus sagrados aposentos el chico se giro a verlo, con una sonrisa normal, una que no tenia ningún rastro de burla o diversión como siempre lo hacia.

—Gracias primo y piensa muy bien lo de Sakura, no vaya a ser que luego tengas problemas…— el castaño no entendió por completo el comentario, simplemente vio como su familiar desaparecía detrás del umbral de la puerta y terminaba por dejarlo a solas.

Suspiro, aunque no le gustaba darle la razón a ese primo suyo tan molesto tenia que admitir que sus palabras tenían mucha razón, pues era su deber aclararse bien ese rollo de sentimientos y mas a parte encontrar una respuesta rápida.

—Sakura…— mencionó con voz suave, antes de cerrar los ojos con impaciencia —.¿Que siento por ti realmente?

-.-.-

Cerró la puerta tras ella y se dejó caer sobre la suave alfombra que decoraba su habitación rosada.

Agachó la cabeza con derrota y no pudo evitar que un gran vacio se le concentrara en el estomago, como un sentimiento de enorme tristeza, el mismo que la empezó a inundar justo cuando escucho a Eriol hablar con Syaoran en la habitación de él…

De acuerdo, se supone que ella no debería haber estado escuchando conversaciones ajenas, menos una como esa, pero había sido imposible evitarlo, pues si fue a la habitación de Syaoran no era por otra cosa más que para verlo y charlar con él como todas las noches, antes de que los dos fueran a dormir.

Iba a tocar, juraba por todos los cielos y por lo mas sagrado de su vida que iba a anunciar que estaba detrás de la puerta, pero la sola mención de su nombre la hizo quedarse tiesa, más porque seguido de eso Eriol había lanzado una pregunta clave que por segundos detuvo su respiración e hizo que su corazón dejara de latir.

¿Qué no amas a Sakura?

Ella lo único que pudo hacer en ese instante fue quedarse en total silencio, esperando una respuesta que tardaba demasiado en llegar, algo que evidentemente comenzó a hacerla sentir ligeramente mal…

Y peor fue esa sensación cuando escucho a Syaoran decir que no lo sabia, que no tenia ni una mínima idea si lo que sentía por ella era amor o simplemente un gusto pasajero…

—Suena tan mal— susurró, antes de caminar esta vez hasta su escritorio, en donde descansaba el brazalete que él le había dado en su cumpleaños, hacia ya muchos días atrás…

¡Qué quieres!

Que forma de recibirme, luego de que casi me rompes la mano, que desconsiderada

De todos modos, ¿Qué haces aquí?

Vine para desearte un Feliz cumpleaños, tonta y a darte esta cosa, se agradecida, no te mereces que te de nada.

No pudo evitar que una sonrisa se le escapara, no tenia ni idea de cómo habían llegado hasta ahí, pero de lo que ahora si estaba segura era de que Syaoran se hallaba confundido y por el momento no era posible que él le dijera algo mas que un "te quiero".

Aun y cuando ella sintiera mucho más por él.

Porque había estado hablando con Tomoyo y Meiling mucho antes de llegar a buscarlo y llegó a la conclusión de que ese cariño se había convertido ahora en amor, en ese sentimiento tan fuerte que unía a dos personas de una forma mucho mas intima…

Oh Sakurita, no sabes como te agradezco lo que hiciste por mi, ¡Eres simplemente divina!— había hablado Tomoyo, luego de darle un abrazo asfixiante que realmente la dejo sin aliento por muchos segundos.

No te preocupes Tomoyo, ha sido un placer…

Bueno, bueno, debemos admitir que entre el despistado de mi primo y tu hubo una química impresionante para armar semejante plan— intervino Meiling, que luego de haber limado asperezas con la pelinegra se hallaba ahora conviviendo tan bien con ella como si nada —.Son impresionantes, lo que hace el amor.

¿A… amor?

Claro que si Sakura, ¿O vas a negar que amas a Syaoran con toda tu alma?, ¿Si o no?— a la pregunta hecha por la muchacha Li ella simplemente se había sonrojado como nunca antes solo para que, luego de analizarlo, finalizara con un asentimiento de cabeza que arranco gritos de euforia de las dos mujeres.

Al recordar la charla no pudo evitar lanzar un quejido, ella tenia claros sus sentimientos, era tan obvia esa sensación tan indescriptible cuando estaba cerca de él, cuando lo abrazaba, cuando le daba uno de aquellos besos que lograban siempre dejarla sin aliento, todo.

¿Por qué Syaoran dudaba si se suponía que sentía lo mismo?

¿O no?

—¿Y si, él no me ama?, ¿Si no llega a hacerlo nunca?— la pregunta tortuosa que ella misma se hizo le provoco un escalofrió que le recorrió la espalda y el mismo sentimiento de incertidumbre siguió inundándola de pies a cabeza.

Porque si Syaoran llegaba a la conclusión de que solo le gustaba y no la amaba… entonces todo se iba a complicar mucho.

Demasiado

-.-.-

Notas de la Autora:

Uff si que ha sido demasiado tiempo desde la última vez que actualice.

Antes de eso…

Primero que nada debo saludarlos a todos, enviando mis mas sinceras disculpas de por medio por no haber podido colocar este capitulo antes, la verdad es que eh tenido demasiado trabajo últimamente y pues bueno, todo mi tiempo libre se iba en descansar antes de regresar a la jornada de estudio-trabajo, etc.

Espero puedan perdonarme con este capitulo que recién salido del horno vengo a dejar aquí, como ya leyeron si llegaron hasta aquí abajito xD la relación de Sakura y Meiling junto con la de nuestros dos níveos co-protagonistas ya se han arreglado, aunque ahora ya ha salido una pequeña confusión entre los sentimientos de Syaoran y los de Sakura.

Me siento tan mala por dejarlo hasta ahí pero no se preocupen, todo esto es por algo ya lo verán xD

Pues como ya mencione ando de nuevo corta de tiempo, pero a todos y todas les agradezco por sus reviews y sus críticas constructivas, que como siempre, me ayudan a crecer como autora aquí en Fanfiction.

Bien entonces, sin mas que decir me despido, el prox. capitulo espero este por aquí pronto y si no les pido muchísima paciencia, lo que si puedo garantizar es que no dejare este fic a medias, aun tengo demasiadas ideas en mente para terminarlo ;)

¡Cuídense mucho y hasta la próxima!