¡Hola! Publiqué un poco tarde pero aquí estoy :) Agradezco a todos sus reviews, dan mucho ánimo para continuar. Este capítulo me salió más largo que los anteriores, espero no se molesten por eso xD

Brenda: Gracias por tu review, y que bueno que te gustó, espero que este también. Y gracias por aprobar a Yuki jaja! Saludos!


Primer beso

—¿Tú estabas… hablando con alguien?

Sus ojos negros no hacían más que mostrar sorpresa, por supuesto que estaba hablando con alguien, ¡hablaba con ella!, pero no tenía que enterarse. Recogió el celular y le sonrió tranquilamente, otra cosa que se hace en los celulares es mandar mensajes de texto, o escritura en general en alguna aplicación, entre otras cosas; por lo tanto Sakura no tenía por qué dudar de ella. Simuló que escribía para darle a entender su respuesta.

—Lo siento, por un momento pensé que… no, no es nada. ¿Vamos al comedor?

Tan pronto como estuvieron ahí, Ino comenzó a hablar acerca de una fiesta, tenía esa idea rondando por su cabeza desde hacía tiempo y necesitaba llevarla a cabo a como diera lugar. Uchiha no le puso mucha atención hasta que escuchó las palabras "Neji" y "Miko" dentro de una misma oración, ¿qué es lo que pretendía la ojiazul ahora?

—¿Mañana irán a mi casa chicas? Será muy divertido, mis padres no estarán y tendremos la casa para nosotras solas, podemos hacer la fiesta mañana mismo por la noche, ¿qué les parece? —nadie respondió, Hinata no era de las que pasaba su vida de fiesta en fiesta y aunque Sakura tampoco, para ella le resultaba difícil tomar una decisión así, temía que Sasori tuviera más oportunidad de encontrarla.

—No sé Ino, ¿una fiesta no es algo exagerado? ¿Y qué celebramos? Ya no hay tiempo para eso, además…

—No pasa nada Sakura —la interrumpió la rubia insistiendo en el tema— será una fiesta tranquila, no invitaré a muchas personas, pueden traer a algunos amigos si lo desean. Por favor, para hacer una fiesta no es necesario tener algo qué celebrar. Di que sí —hizo un puchero intentando persuadirlas.

—En ese caso… pediré permiso —dijo Sakura finalmente, Miko la observó, si dejaban ir a Sakura él también debía hacerlo.

—¡BIEN! —Gritó eufórica— ¿Y tú Hinata?, ¿qué dices?

—Yo, iré sólo si prometes que no serán muchas personas —pidió la pelinegra, Ino asintió sin darle mucha importancia, después de todo ya las había convencido.

—Ahora mismo comienzo a hacer los preparativos, llamaré a una de las empleadas para que organice a todos para que la casa esté lista para mañana —se levantó de la silla con un nuevo semblante, parecía muy entusiasmada— Entonces me voy ya a la habitación, haré algunas llamadas.

Agitó sus manos en despedida y se fue. Genial, ahora Sasuke pasaría toda una noche con ellas, Ino había mencionado algo sobre quedarse a dormir también así que no podía negarse si Sakura planeaba asistir, todavía faltaba que Tsunade le diera permiso así que tenía esa pequeña esperanza.

La mañana siguiente el azabache miraba como se desarrollaba la última clase de la semana, la cual se impartía los sábados sin falta a primera hora, natación. Sakura nadaba bien aunque Hinata lo hacía mejor y era más rápida, Ino tampoco se quedaba atrás, por el contrario Tayuya parecía tener problemas, siempre llegaba a lo último en las competiciones, lo cual le alegraba de sobremanera, esa bruja tenía que ser mala en algo, ojalá hubiera sido igual en Handball así no tendría la pelota como arma mortal. La clase concluyó y la pelirrosa se acercó a Miko.

—Estoy agotada —Miko le ofreció la toalla—. Gracias. Hoy muy temprano hablé con mi tía, me dejó ir con la condición de que no salga a algún otro lugar, es extraño que no me pusiera un guardaespaldas.

Eso es lo que ella creía, él tenía que ir para cuidarla así que Tsunade no necesitaba pedírselo, era su trabajo después de todo. Naruto también los acompañaría, podría ir con la excusa de que Miko lo había invitado, de ese modo le resultaría más fácil vigilar alrededor.

Sintió de pronto que gotas de agua caían por su cuerpo. Miró a la responsable, era Tayuya con un humor de perros, debía estar molesta por haber llegado de nuevo en último lugar. Sakura la encaró tan pronto vio lo que hizo, la pelirrosa arrugó el ceño.

—Tayuya, sabes perfectamente que Miko-chan es alérgica al cloro, podrías causarle daño.

—"No te preocupes Sakura, sólo han sido unas cuantas gotas. No merece la pena que gastes tu tiempo con ella" —escribió Miko inmediatamente antes de que las cosas empeoraran.

—No seas llorona, tampoco se va a derretir sólo con un poco de agua —ella y sus amigas rieron mientras se alejaban.

—¿Por qué siempre es así? Tal parece que está molesta contigo Miko-chan, últimamente no para de molestarte.

Y Sakura estaba en lo cierto, desde que defendió a Hinata y Neji pareció interesado en su acto heroico, la pelirroja no hacía más que burlarse de ella y hacerle una que otra broma "inocente", como pegarle chicle en el cabello, lo cual no tuvo el efecto esperado ya que cambiaba de peluca así como cambiaba de calcetines. Lo cierto era que todo ese juego de Tayuya ya comenzaba a hartarlo, un día de estos Sasuke haría algo que le parara los pies de una buena vez, así dejaría de meterse con "ella" y sus amigas.

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Los dos mejores amigos de Sakura estaban reunidos en una tienda de ropa. Una chica de cabellos castaños se probaba ropa mientras su amigo le daba el gusto bueno. Los dos charlaban animadamente, esa mañana los dos habían recibido una llamada de Sakura, la cual les pedía asistir a una fiesta que daría una de sus amigas en su casa ese mismo sábado.

—Una fiesta merece ropa nueva, lo cierto es que no me gusta mucho ir de compras, ya estoy cansada Haku —se desplomó a su lado, tampoco el clima de esa mañana ayudaba mucho, el cielo amenazaba con lluvia.

—Entonces decídete por algo y nos vamos —le respondió mirándola divertido.

—Es que Sakura no nos dijo si sería una fiesta como cualquier otra o una más formal, a esa escuela van muchas niñas ricas y por lo que sé Ino Yamanaka es de familia influyente —dijo la joven haciendo memoria.

—Yamanaka es la estudiante de cabello rubio ¿no? —Tenten asintió— Ella parece ser muy alegre, o al menos esa impresión me dio el día que nos presentó cuando fuimos a visitarla a su escuela. No creo que sea una fiesta tan importante, sino Sakura nos lo habría dicho, además ella sabe que nosotros no nos sentiríamos bien en una fiesta de etiqueta.

—Tienes razón, no debo preocuparme por eso —Tenten recuperó su confianza.

—Ahora que lo has entendido, apresúrate y vámonos de aquí, yo aún tengo algo que hacer.

—¿Algo que hacer? —preguntó intrigada, Haku era muy misterioso en ocasiones. El chico con rasgos femeninos le sonrió pero no le dijo nada— Ya vas de nuevo a tus salidas misteriosas, ¿puedo acompañarte?

—Lo siento, nos despediremos aquí —después de pagar los dos salieron de la tienda— No te entretengas por ahí Tenten, regresa directo a casa.

—Sí, sí, no te preocupes por mí. Te hablaré más tarde para ponernos de acuerdo con lo de la fiesta. ¡Nos vemos! —la castaña salió corriendo.

Haku caminó ignorando a las personas que pasaban a su alrededor, las calles estaban muy concurridas ese sábado pero él no se dirigía a ninguna tienda en particular. Tomó el autobús y al cabo de 10 minutos se bajó en una parada donde no había mucha gente, caminó una cuadra y dio vuelta a la izquierda por una calle estrecha. Todo el espacio frente a él lo ocupaba lo que parecía ser un hospital de enfermos mentales, las paredes eran de color blanco y se delimitaba por una valla grande de ladrillo, tenía bastantes ventanas y un espacioso jardín trasero donde se solía llevar a los pacientes para que tomaran un poco de aire fresco. Guio sus pasos hacia la entrada, saludó al guardia que lo reconoció enseguida a pesar de que hacía varios meses que no iba a ese lugar.

—¿Qué estás haciendo aquí? —dijo una voz muy familiar en cuanto entró al pasillo principal. Lo tomó del brazo con brusquedad y lo haló más al fondo donde no pudieran escucharlos.

—A mí también me da gusto verte Zabuza —respondió sonriente.

Zabuza era un hombre varios años mayor que él, los dos habían salido durante unos meses, pero de eso ya hacía un año, ahora los dos eran sólo amigos, la diferencia de edad fue un problema que Zabuza no pudo aceptar.

—Estoy trabajando, no es momento para que estés aquí —Zabuza suspiró cansadamente.

—Necesito un favor —el rostro serio de su anterior pareja lo intrigó— ¿Recuerdas que hace unos meses creí ver a alguien conocido internado aquí?, quería pedirte que me dejes verla. Sabes quién es, ¿cierto? La chica que te dio esa carta para mí.

—No te dejaré verla. No sé qué es lo que pasa con esa chica, pero de algo estoy seguro, no traerá nada bueno que te involucres con ella —se quedó muy pensativo— Ella nos vio juntos hace unos meses en una de tus visitas aquí, creo que por eso me pidió ayuda, pude darle lápiz y papel para que te escribiera.

—La carta no tenía fecha, ¿cuándo te la entregó?

—Hace tres días, te la di en cuanto pude. Fue arriesgado haberla ayudado, ella está catalogada como una paciente peligrosa, nunca sale de su habitación, aquella vez que nos vio juntos fue pura suerte —Zabuza vio a un vigilante pasar cerca. Tomó nuevamente a Haku del brazo y lo condujo dentro de unos baños— Haku, vi lo que te escribió, está claro que no está enferma pero no por eso dejaré que te acerques a ella. Probablemente la tengan vigilada, ese guardia que viste hace un momento a menudo suele pasearse por su puerta.

—Zabuza, es importante que la vea, si no quieres ayudarme no tendré más opción que anunciarme y pedir una visita, probablemente me la nieguen pero al menos lo intentaré —no dio ni dos pasos cuando Zabuza lo atajó de nuevo.

—Demonios, ¿por qué tienes que ser así? Un minuto nada más. Te daré la llave de su puerta —el chico le sonrió, realmente agradecía su ayuda.

El vigilante se perdió por un pasillo, Zabuza le pidió a Haku que permaneciera oculto mientras él se llevaba a su compañero con el pretexto de un paciente problemático, así que una vez que tuvo éxito en alejar al vigía, Haku corrió hasta abrir sin problemas la puerta de la habitación de su amiga. Apenas al abrir la encontró recostada en la cama en una pose aburrida, lo miró sorprendida pero de inmediato una sonrisa se formó en sus labios.

—¡Haku!, ¿qué haces aquí? Es muy peligroso, si uno de los vigilantes te ve… ¿leíste mi carta?

—La leí Yuki, y lo siento pero tenía que verte —se acercó a ella y la abrazó— No tengo mucho tiempo, me dijiste que planeas escapar pronto y que necesitas un lugar donde quedarte.

—Sí, si es posible quiero que sea cuanto antes, necesitaré pintura para el cabello, ropa y zapatos, también unas tijeras. Este es un hospital de enfermos mentales pero sólo hay pacientes femeninas, si me visto de hombre podré escapar. Necesitaré la ayuda de tu amigo —el plan de Yuki era arriesgado, pero sabía que no era justo que ella permaneciera en ese lugar sin siquiera estar enferma, no sabía con exactitud cuál era su problema pero debía hacer algo para sacarla de ahí.

—Entiendo, te mandaré las cosas con Zabuza, le pediré que te haga una copia de la llave, —se aproximó a la salida— avísame con él que día piensas hacerlo, te estaré esperando fuera para llevarte a un lugar seguro.

—Haku, gracias, te prometo que cuando nos encontremos de nuevo te contaré todo —después de intercambiar sonrisas, el joven cerró la puerta nuevamente con llave.

Aceleró el paso y una vez fuera de peligro esperó a Zabuza para entregarle la llave. El aludido regresó un minuto después, pareció aliviado al verlo sentado esperándolo, por un momento pensó que no había logrado salir a tiempo de ahí.

—Gracias, —los dos caminaron hacia afuera— sé que te molestarás por esto pero necesito que le entregues a Yuki un paquete que le enviaré.

—¡¿Qué?!, no puedes hacer…

—También quiero que le des una copia de la llave de su dormitorio, la necesita para salir —hablaba de lo más tranquilo, Zabuza echaba chispas, ¿cómo podía decir las cosas así de fáciles?

—Estás loco, no puedo hacer eso —estaba muy cabreado— No tienes idea del miedo que pasé hace un momento pensando que quizás el vigilante te encontraría, ¡eres un idiota!

—Zabuza… —le sorprendieron sus palabras, él realmente estaba preocupado, se sentía avergonzado por abusar así de su amabilidad.

Cuando salían siempre fue amable, y lo defendió de aquellas personas que tanto disfrutaban degradarlo e insultarlo por simplemente tener diferentes gustos sentimentales. ¿acaso el amor no es amor si dos personas del mismo sexo se gustan?, ¿no es amor si no se trata de un hombre y una mujer?, entonces, ¿quién decidía dónde podría encontrarse el amor? Él lo había encontrado, y jamás necesitó que la sociedad se lo impusiera, así que Zabuza prácticamente lo había hecho más fuerte.

—Siento tener que preocuparte y meterte en líos, te pagaré todo esto que haces de alguna manera —se acercó y le puso en el pequeño bolso de su camisa la llave— Nos vemos.

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La noche llegó tan rápido que Ino sintió que el tiempo no fue suficiente para arreglarse, todo estaba listo ya, eran las 7:00 de la noche y las personas comenzaban a llegar, no se encontraban demasiadas aún aunque no es que hubiese invitado a muchas, o eso es lo que dijo. Hinata acababa de llegar en compañía de Neji, la rubia estaba que saltaba de la felicidad, en especial porque quería tomar buenas fotos de la fiesta, luego las divulgaría por toda la escuela y Tayuya se enteraría que el guapo de Neji Hyuga había asistido y ella no. ¡Ja! En su cara.

—¡Muchas gracias por venir Neji-kun!

—Gracias por la invitación Ino, aunque en parte lo hago por Hinata —respondió seriamente el Hyuga.

—No te preocupes, es una fiesta normal, libre de alcohol, además Hinata es muy responsable.

—¿No han llegado Sakura ni Miko? —preguntó interesado. Su prima observó el lugar, comenzaba a llenarse, parecía que la palabra de Ino había sido falsa.

—No deben tardar.

Efectivamente, Naruto y Sasuke se aproximaban a la fiesta. La pelirrosa había llegado de modo seguro a su casa así que por el momento no necesitaban vigilarla, lo harían durante la fiesta. El rubio estaba muy animado e impaciente, fiesta significaba chicas lindas, y chicas lindas un ligue seguro. El ojiazul vio como Sasuke se acomodaba los senos de silicona con desespero.

—Están chuecos, déjame acomodarlos —le metió mano por dentro del vestido causando cierta sensación de invasión a su espacio personal, lo cual lo dejó muy molesto.

—¡Saca tu mano de ahí pervertido!

—¡Hay!, qué carácter, ni siquiera son reales, no tienes por qué gritar de ese modo, tampoco de estoy violando —se quejó Naruto con el ceño fruncido.

—Mira por dónde vas idiota. Conociéndote los hubieras estrujado, y no es algo que esté dispuesto a aceptar —el rubio mostró una sonrisa.

—Créeme, podría hacer mucho más que eso con ellos dattebayo —su mirada pervertida lo puso furioso.

—Cerdo —sabía perfectamente que bromeaba pero no dejaba de molestarle. El azabache vio al fin la casa de Ino pues se veía mucha luz— Ya llegamos. Rayos, no encuentro el celular.

—Es muy tarde ya, mejor entremos. Luego lo buscas, no creo que lo necesites.

La casa era grande, debía tener al menos unas veinte habitaciones, eso sin contar la estancia y el salón principal, el patio también era muy espacioso. Se identificaron y la reja de la entrada se abrió. Una vez que bajaron del auto entraron a la gran casa, dentro había bastante gente, Ino sí que cumplía sus promesas. El Uchiha pudo ver a lo lejos a la rubia de coleta acompañada de Hinata y el insoportable de Hyuga, el maldito parecía perro en celo, en cuanto puso un pie en la alfombra reconoció su silueta.

Naruto lo acorraló contra la pared, ¡¿qué estaba haciendo ese idiota?! Con una de sus manos lo tomó de la barbilla para que lo mirara, Sasuke estaba un poco sorprendido, ¿a qué venía todo eso?

—¿Qué haces dobe? —le susurró, aunque el ruido de la música escondía su voz.

—Sólo marco mi territorio, si te ven conmigo es más fácil para ti que ningún hombre se te acerque—. Definitivamente hablaba de Neji. Le tomó la cintura y Sasuke tuvo que hacer un gran esfuerzo para no empujarlo.

—¿Qué tienes planeado? —preguntó inseguro.

—Nada que no quieras —dijo simplemente.

—Quítate de una buena vez, me dan nauseas —sabía que Naruto sólo jugaba pero de igual manera no soportaría por mucho tiempo tenerlo tan cerca.

—¡Ya sé!, ¿y si te doy un beso? ¡Mmmm….! —Naruto colocó su boca en posición de un beso y Sasuke ya tenía el puño listo para apartarlo.

—¡Apresúrate! Oh, perdón —una mujer que acababa de llegar pasó distraídamente al lado de Naruto, empujándolo sin querer… y ahora eso había causado…

Dos pares de ojos se miraban completamente horrorizados y sorprendidos, ¡¿de qué iba eso?! Naruto tenía los labios puestos en la boca de Sasuke y el rubio aún los mantenía parados, jamás se hubiera imaginado que realmente los uniría a su destrozado compañero de enfrente. El azabache sintió la humedad de su boca con cierta repulsión y sin esperar que Naruto diera el primer paso y se alejara, lo empujó levemente. Estaba rojo, mezcla de la vergüenza y el coraje, ese estúpido de Naruto había pasado la línea.

—¡Qué asco! Dobe —la voz grave con la que lo llamó puso al rubio en alerta— voy a matarte —se limpió la boca con su mano, Naruto intentaba explicarse antes de que el Uchiha hiciera algún movimiento en su contra.

—¡Lo siento mucho dattebayo!, no fue mi culpa, una chica se tropezó conmigo y me empujó, ¡no tienes que ser tan duro, a mí tampoco me gustó! —esa mirada de Sasuke daba mucho miedo—. Si alguien te escucha vas a echar a perder todo teme, tranquilízate Miko-chan —dijo con una risa nerviosa, sus manos estaban formando un muro entre él y el pelinegro.

—¡Miko-chan! —la voz de Sakura se dejó oír muy cerca de ellos.

La pelirrosa acababa de llegar y a lo lejos pudo ver perfectamente el mágico beso que acababa de presenciarse, los dos chicos habían tenido suerte de que no escuchara nada de su conversación, la música estaba muy alta y no tenía una completa visión de ellos debido a los invitados al pasar. Por otro lado Hinata, Ino y Neji habían visto lo mismo, la primera no pudo evitar sentirse un poco triste, sabía que ellos eran novios y que probablemente se besaban a diario, pero no esperaba tener que verlos mostrarse todo ese afecto precisamente hoy. Neji en cambio no hizo ningún esfuerzo por mostrar su cara enfadada, ese rubio se había atrevido a tocar a su nuevo prospecto, ahora entendía por qué la joven lo rechazó tan fácilmente aquel día, pero las cosas no se quedarían así.

El Hyuga vio como Sakura se acercaba a Miko para saludarla, y entonces se le ocurrió una gran idea, podía darle celos con la pelirrosa, así sabría si ella estaba realmente interesada en él, en todo caso lo estaría muy pronto. Los tres se acercaron.

—Hola Ino —saludó Sakura.

—¿Dónde están tus amigos? Pensé que habías dicho que te acompañarían —Haku y Tenten no se veían por ningún lado.

—Están afuera, Tenten está sorprendida por la cantidad de gente, Haku la está convenciendo para entrar —explicó.

—Ya veo —la mirada de Ino se posó en el rubio hiperactivo— Gracias por venir Naruto-kun, tenía muchas ganas de platicar con el novio de Miko.

—¡Me gustan las fiestas, la tuya parece muy prometedora dattebayo! —Naruto se percató de la presencia de la ojiperla colgada del brazo de Neji— ¡Hinata! Hoy bailaré contigo.

—¿Bailar? —sus mejillas tomaron un lindo tono rosado.

—Lo más normal sería que bailaras con tu novia, ¿o es que piensas hacerla a un lado? —intervino Neji con una mirada sería, por ningún motivo dejaría que su prima bailara con ese, y tampoco se quedaría de brazos cruzados con respecto a Miko.

—A Miko-chan no le gusta bailar, es una pérdida de tiempo que se lo pida —fue la excusa del rubio, aunque no necesitaba ni preguntárselo, sabía que no le gustaría la idea y mucho menos con esos zapatos que traía, no eran muy altos pero para un hombre es difícil caminar, cuanto más bailar— ¿Entonces qué?, ¿quieres bailar conmigo Hinata?

—Pues…

—No quiere —era la autoritaria voz del Hyuga.

—A ti no te pregunté, vamos Hinata —y la tomó de la mano para llevarla a la pista de baile en el gran salón de eventos.

—Maldición, ese rubio idiota —dijo entre dientes el ojiperla, por otro lado Miko estaba disponible.

Me las pagarás Naruto, ¿cómo se te ocurre irte estando Neji Hyuga aquí? —lo miró de reojo, sin duda la observaba— "Iré un momento al lavabo"

Miko corrió hasta el baño. Las cosas no andaban bien, ellos estaban ahí para proteger a Sakura, no para andar bailando ni huyendo de actores fracasados, necesitaba deshacerse de Neji a como diera lugar. Para cuando quiso salir alguien más le ayudó a abrir la puerta.

¡Es Neji! —no le gustaba para nada esa sonrisa suya, parecía querer decir no te dejaré escapar. Tragó saliva y dio unos pasos atrás pero cayó sentada en el retrete.

—Parece que te gusta lanzarme indirectas pequeña Miko.

—¿Indirectas?, ¿qué indirectas pedazo de mierda? ¿Tan urgido estás que te imaginas todo a tu conveniencia? —pensó.

—Levántate, —la tomó de la mano y la ayudó a pararse de nuevo— no voy a hacerte nada, y mucho menos en un sitio así —Neji la acorraló en una esquina y después de pensarlo un poco comenzó a hablar— Lamento lo del otro día, no quería asustarte.

¿Se está disculpando? Hmp, al parecer tienes remordimientos de conciencia gusano.

—Me parece que eres un tanto inocente —se acercó más de lo que el Uchiha hubiera querido, no pudo retroceder más, estaba acorralado—. Me molesté mucho hace un momento cuando te vi con ese tonto, aún estoy enojado.

Estuvo a punto de gritarle cuando Neji la tomó de la falda del vestido para acercarla. ¿Qué es lo que planeaba? El corazón de Sasuke comenzó a acelerarse, si ese planeaba hacerle algo no tendría más opción que noquearlo. Entró en pánico al sentir un beso en su cuello. ¡Necesitaba hacer algo ya!, Golpearlo con el papel de baño no era una opción. Puso los ojos en blanco al sentir el roce de algo duro en su pierna.

—Oh, lo siento, me estás poniendo un poco…

¡Este degenerado me va a violar, me va violar!

¡Por Dios! Tenía que huir de ahí o Neji definitivamente lo violaría. Miró hacia abajo, ¡la tenía levantada, qué horror! ¡Había excitado a un hombre, un hombre! Usando medidas desesperadas alzo su rodilla y lo golpeó con todas sus fuerzas en esa área, Neji cayó de rodillas. Miko sonrió, esperaba que se lo amputaran al muy bastardo. Salió del baño mientras Neji se retorcía en el suelo, lo había golpeado bastante fuerte.

—Ojalá se te encoja perdedor —dijo una vez afuera.

Definitivamente cuando Neji se recuperara iría tras ella así que no había más remedio que despedirse de Miko por un rato. Agradecía infinitamente a Karin por haberle guardado un cambio de ropa en la mochila que estaba en el auto de Naruto. Salió de la fiesta y fue a buscar el carro, no necesitó las llaves pues tenía un sistema especial de clave así que con eso logró abrirlo.

—Muy bien, aquí estás —se cambió dentro y una vez fuera Sasuke Uchiha acababa de llegar a la fiesta. Estaba por cerrar la puerta cuando escuchó el sonido de su celular dentro del auto. Lo encontró bajo el asiento pero ya habían colgado— ¿es Sakura? Cinco llamadas, todas son de ella. Hay dos mensajes de texto.

"Sasuke-kun, hay una fiesta en casa de una amiga hoy y me gustaría que pudieras venir. Sé que es muy tarde pero no me atrevía a invitarte. Espero puedas asistir, te enviaré la dirección"

En el otro mensaje ponía la dirección. Se guardó el celular y entró a la casa. Los mensajes de Sakura tenían 1 hora y media ya, al parecer los envió durante la fiesta y el azabache no fue capaz de verlos. Hinata estaba con Naruto, Ino bailaba con un chico amigo suyo, Tenten y Haku también parecían pasarla bien, incluso Neji contaba con que estaría con Miko, Sakura era la única que no estaba con nadie porque esperaba que él la acompañara. La vio sentada alejada del resto de parejas, sonreía de vez en cuando al ver a sus amigos felices, pero ella no parecía estarlo del todo. No lo había visto, aun así se fue acercando precavidamente para darle una sorpresa.

Justo cuando estaba a su lado las luces se apagaron, debía ser un fallo en la electricidad pues el tiempo no era muy bueno, las nubes negras formaban parte del paisaje desde esa mañana. Colocó una mano en su hombro haciendo que la pelirrosa diera un respingo.

—Soy yo Sakura —le susurró al oído.

—¿Sasuke-kun? Viniste —su voz se escuchó de alguna manera aliviada— Creí que…

—Ven —la tomó de la mano y caminaron juntos, no sabía exactamente por dónde iba.

Chocaban con algunas personas pero después de subir unas escaleras salieron del tumulto de gente. Andaban por un pasillo largo, no se podía ver casi nada, al parecer la luz tardaría en volver. Quería estar un rato a solas con ella, si la luz volvía y Neji regresaba, no se despegaría de Sakura ni un momento, así que por ese motivo él la llevó lejos. Logró encontrar entre la oscuridad una puerta, entraron y cerró tras él. Sasuke buscaba alguna lámpara o velas pero no parecía ser un lugar donde se guardara algo así.

—Estamos en un invernadero —escuchó decir a Sakura, palpaba algunas flores con sus manos—, es normal viniendo de la familia Yamanaka.

—Cuando te vi lucías algo aburrida.

—Un poco, Miko-chan y Neji desaparecieron —luego recordó que Sasuke era hermano de Miko, si Miko tenía un romance a escondidas con Hyuga no quería delatarla—. Bueno… no quiero decir que los dos estén juntos, verás…

El azabache entendió el esfuerzo que realizaba por intentar cubrir a Miko, todo eso le pareció gracioso, después de todo él era Miko y el pequeño orgullo de Neji debía estar muerto en esos momentos.

—¿Quieres sentarte?, no logro ver nada y el piso está cómodo —le tendió la mano y después de palpar un poco, la ojijade se sentó a su lado, ambos estaban recargados en lo que parecía ser enredaderas bastante esponjosas— La luz tardará en regresar.

—Eso parece, Ino debe estar muy molesta, ha arruinado su fiesta —sus hombros rozaron y Sakura comenzó a ponerse nerviosa, era un alivio que el pelinegro no viera sus expresiones— No me extrañaría que se pusiera a gritar, poniéndome en su lugar yo también me molestaría un poco pero sé que esto suele pasar en días así, —hablaba y hablaba sin parar, y lo hacía muy rápido, pero no podía evitarlo, inconscientemente las palabras salían de su boca— Ino debe ser un poco más considerada, además…

La voz de Sakura dejó de escucharse de golpe, ella no podía ver nada pero sintió algo húmedo y cálido en sus labios. Sasuke Uchiha… ¡la estaba besando!


Eso ha sido todo el por el cap 14! Sasuke al fin se lanzó xD ¿Ahora qué es lo que le dirá cuando el bendito beso termine? haha!

Como leyeron, Yuki conoce a Sakura y sus amigos, después sabremos un poco más de eso, por el momento ella piensa escapar, ¡Itachi tampoco puede quedarse atrás chicas!

Les dejo un pequeño adelanto del cap 15:

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—Sakura, ¿dónde estás?

El sonido de una voz cantarina hizo estremecer a ambos, unos pasos hacían ruido fuera del pasillo, los cuales se mezclaron con el corazón palpitante de Sakura. Esa voz era… No podía ser otro que Sasori.

—Sal Sakura, vamos a jugar…

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:O ¡El guapo psicópata de Sasori! Hasta el próximo cap, regálenme un review, por fa :) ¡Besos! n_n