Capítulo 14

Kate arrugó el entrecejo cuando vio que él entraba con algo de trabajo una silla y la colocaba a uno de los costados de su escritorio…

-¿Qué crees que haces?- le preguntó con algo de fingida molestia.

-Me aseguro de no perderme nada de lo que haces…

-¿También vendrás al baño para fiscalizar que haga bien mis necesidades?- le dijo cada vez más molesta.

-No será necesario…- le contestó él con naturalidad- aunque podría resultar interesante… no la parte de…

-Bien… qué suerte… voy al baño entonces…- lo interrumpió ella.

-¿Lo haces para escaparte?

-Necesito tranquilidad… cuando era detective… bueno… tenía una vida más bulliciosa… entre teléfonos, llamadas, datos, gritos, ahora solo me dedico a hacer política y algunos interrogatorios cuando estoy de humor…

-Has crecido…- le dijo él sonriendo.

-Puede ser…- dijo ella y se atrevió a sonreír cuando supo que él hablaba con sinceridad.

-Kate… yo… siento ser una molestia… pensé que entre nosotros estaba todo bien… que ya habíamos superado esa fase de incomodidad…

-Te apareces por todos lados, Castle… es muy frustrante a veces…

-Lo siento…

-No importa…

Rick se quedó charlando con ella sobre procedimientos y luego de un interrogatorio, la sorprendió con uno de sus cafés favoritos…

-Es mi favorito…aún no entiendo como haces para saber esas cosas…

-Yo tampoco, pero qué bien que sucede…


El día continuó y cuando se iba haciendo la hora de salir, Rick levantó la vista de la carpeta que le había pedido para ver unas fotos y alzó las cejas.

-¿Cenamos juntos?- le dijo y ella quiso disimular un poco.

-Bueno… no tengo mucho apetito… pensaba saltarme la cena… desayunar bien mañana…

-Ah… bueno…- la desilusión de él era evidente.

-Tal vez mañana…

-Sí… no te preocupes…- Kate se mordió el labio con culpa.

-¿Quieres compartir el taxi?- intentó ella.

-No, gracias… creo que pasaré a comprar algo de comida por ahí…

-Bien… nos vemos…- dijo ella y tragó el nudo que tenía en la garganta.

Kate llegó a su casa y se sintió una tonta por no poder manejar sus sentimientos… ¿por qué había rechazado su invitación si se moría por estar con él? No por comer sino para tenerlo cerca…


Esperó un buen rato, se cambió y cuando subió la escalera para tocarle el timbre y preguntarle si se había comido todo, lo vio abrir la puerta muerto de risa, acompañado por una de sus vecinas más atractivas… y también una de las que peor le caía…

-Beckett…- le dijo poniendo distancia, algo sorprendido.

-Castle…- dijo ella y miró a su vecina- Layla…

-Kate…- dijo la joven, porque era joven… tanto como a él le gustaban, y rubia también y tenía los labios rojos… y Kate la odiaba, secretamente, por supuesto.

-¿Sabías que Layla vive justo encima de mí?- dijo Rick todavía sonriendo.

-Sí, bueno… esa no es ninguna sorpresa…- dijo Kate entre dientes y la chica alzó las cejas- quiero decir… siempre supe donde vivía…

-Bueno, Ricky… supongo que nos encontraremos en el ascensor… y me debes una copa de vino…- le dijo y besó su mejilla antes de alzarle las cejas a Kate.

Kate le hizo burla cuando ella no la veía y suspiró con resignación. Ahí estaba su respuesta, por eso ella no se atrevía a nada con Castle… porque no quería sufrir…

Rick la miró de reojo y alzó las cejas para saber qué se le ofrecía…

-Pensé que estabas cansada…- le dijo y ella se cruzó de brazos molesta.

-De hecho venía…- dijo y se interrumpió.

-¿A qué?

-No importa…- dijo y se dio la vuelta para irse- lamento haber interrumpido…

-Layla se iba cuando tú llegabas… no interrumpiste nada…

-Qué buen timing, entonces…- dijo molesta.

-Así parece… no me dijiste a qué habías venido…

-No importa, no lo entenderías… sobre todo porque yo no lo entiendo… y veo que tengo razón… te duró poco esa devoción por mí… te rendiste ante la primera rubia que tocó a tu puerta…

-Kate…

-Todo está bien, Castle… en algún momento me engañé creyendo que tu reputación era mentira… o que en el último de los casos, habías cambiado… pero veo que no es así…

-Kate… espera…- le dijo cuando vio que se iba.

-¿Me dirás que no te hiciste el galán con ella?

-Yo… no te voy a mentir… me divertí un rato cuando vino, pero tengo las cosas muy en claro…

-Bien por ti…- dijo ella con rabia.

-Layla es muy linda, muy simpática… pero yo no puedo estar con ella… mi corazón está ocupado…

-Oh, por favor… te salió mal… no esperabas que viniera… y ahora no sabes cómo arreglarlo… pero no te preocupes… aquí no ha pasado nada… lo que no entiendo es… ¿por qué insistes conmigo?

-Porque siento muchas cosas por ti…

-Eso es mentira…

-Kate…

-Déjame, Castle y si de verdad me tienes algo de aprecio, espero que mañana no aparezcas por la comisaría…- dijo y bajó las escaleras rápidamente y se encerró en su casa…

Rick cerró los ojos y suspiró, realmente le importaba Kate y había hecho las cosas bien con ella hasta ese momento…

Sintió algo de resignación, siempre había un problema, algo que impedía que estuviesen juntos… y eso había sido una tontería, pero Rick no podía evitar comprenderla y de alguna manera, se sentía halagado por el ataque de celos…


Fue a golpear su puerta, un rato después, decidido a convencerla… ella la abrió solo un poco y lo miró con rencor, se había cambiado, la remera que llevaba puesta era enorme y uno de sus hombros quedaba al descubierto… estaba en pijama...

-¿Qué quieres?

-No puedo estar peleado contigo… ¿sabes cuánto tiempo estuvo Layla en casa? 5 minutos…

-Lo suficiente, ya estuvo adentro, me sorprende que no la invitaras a probar su colchón…- le dijo achicando los ojos.

-Si no me volvieras tan loco, me moriría de risa…- le dijo y cuando ella amagó a cerrar la puerta él, la detuvo- escúchame bien, capitana Beckett… la única mujer con la que me interesa estar, la única… porque no hay otra… eres tú…

-Sí, claro…- dijo ella poniendo los ojos en blanco.

-Yo… no pensé que te diría esto, pero… si en este momento tu vida estuviese amenazada, yo volvería a interponerme para recibir una bala y salvarte…- le dijo y la miró con tristeza y la dejó ahí parada…

-Ese fue un golpe bajo…- le dijo a la puerta de las escaleras que se cerraba.

No hubo respuesta y Kate se sintió envalentonada. Salió a perseguirlo para echarle en cara lo que había dicho y cuando se alejó unos metros de su casa, la puerta se le cerró de golpe…

-Maldición…- dijo entre dientes y le dio una patada a la puerta…


Bueno, ahora parece que alguien tendrá que pedir ayuda... veremos que sucede! Gracias por leer!