Hola chicas! Bueno aquí les traigo otro capitulo y volveré a publicar el lunes, espero que les guste besos

Cap 14

Candy vio como la joven pareja caminaba hacia su mesa, era obvio que eran familia, probablemente hermanos, ella era bastante joven tendría unos catorce o quince años tenía el cabello de un rojo brillante, hermosos ojos verdes, piel blanquísima y unas ligeras pecas, el tenia el cabello de un rojo más oscuro, pero tenía el mismo tono de piel y pecas, sus ojos también eran muy parecidos a los de la chica, al parecer la chica reconoció a Candy pues sus ojos se abrieron como platos al acercarse un poco y jalo a su acompañante del brazo y le dijo algo al oído, el paro en seco y al parecer estaban por retirarse, cuando Terry se levanto de la silla y camino hacia ellos.

-les gustaría acompañarnos a cenar? Veo que el comedor está lleno y tenemos sitio en nuestra mesa-

-si, muchísimas gracias señor Granchester-

-oh llámeme solo Terrence- extendió su mano hacia el –muchísimo gusto y ud es…

-oh disculpe, mi nombre es Jonathan Collins, y ella es mi hermana Catherine-

-mucho gusto! Soy Terrence Granchester- tomo la mano de la niña y la beso galantemente –es usted muy linda señorita Collins- la niña se ruborizo por la galantería de Terry y luego caminaron los tres juntos hasta la mesa. Candy al verlos acercarse se puso de pie.

-Candy quisiera presentarte a los Collins, el es Jonathan y ella es Catherine-

-encantados de conocerla señorita Andley- el beso su mano y ella la saludo con timidez

-el gusto es mío- contesto Candy sonriente, luego volvió a sentarse y esta vez Terry se sentó a su lado por lo que quedo sentada frente a la joven Catherine

-y porque viajan a Nueva York?-les pregunto la niña –van a Broadway?-

-Catherine!- la reprocho su hermano

-oh no la reproche- intervino Candy –solo es un poco curiosa- dijo sonriéndole a la niña –pues no vamos a quedarnos mucho tiempo en Nueva York, una vez allí tomaremos un barco, e iremos a Inglaterra.

-en serio? Que lindo! Yo nunca he ido a Europa! Es bonito?-

-muy bonito! Aunque hace mucho tiempo que no estoy voy, pero me gustaba mucho!-

Sirvieron la cena y todos hablaron un poco de sus vidas, los Collins les contaron que su padre había hecho su fortuna recientemente trabajando en Sudamérica, y había insistido en que ellos viajaran a Nueva York a ver posibles escuelas para Catherine y Universidades para Jonathan. Al terminar la cena se quedaron tomando un poco de te y conversando.

-gracias por dejarnos sentarnos en su mesa-dijo Jonathan

-no hay nada que agradecer fue un gusto!- contesto alegremente Candy

-ojala todos fueran tan amables como ustedes, la verdad ya habíamos perdido la esperanza y estábamos por retirarnos a cenar en nuestro vagón, el resto de gente aquí no fueron muy amistosos-

-lo suponíamos, los ricos son muy extraños, definitivamente necesitan reordenar sus prioridades-

-la verdad nos sorprendimos mucho cuando Terrence nos invito a su mesa, pensamos que no querían compartir su mesa con nadie mas, y siendo quienes son-

-la verdad- contesto Terry –estábamos esperando encontrar buena compañía para la cena, personalmente no disfruto la compañía de personas estiradas y pretenciosas que solo saben hablar de cuanto dinero tienen, por eso estábamos solos, y por eso los invitamos a acompañarnos, creímos que ustedes tendrían una conversación mas interesante- sonrió – y no nos equivocamos-

-pues fue una velada muy agradable, ahora nos retiramos mi hermana debe dormir-

-muchas gracias por la compañía nos vemos mañana en el desayuno?-

-desde luego, buenas noches-

Se despidieron de ambos y Candy y Terry se quedaron unos minutos mas para tratar de salir de el comedor cuando hubiera menos gente, pero al aparentemente las personas no se iban a ir, las mujeres se habían reunido en las mesas y tomaban te, mientras los caballeros estaban de pie en una esquina fumando puros.

-vámonos pecosa?-

-si, vamos-

Comenzaron a caminar entre la gente y obviamente la gente trato de llamar su atención finalmente no pudieron evitarlos mas y rápidamente se vieron rodeados de personas a las que no conocían, no tuvieron mas remedio que quedarse un momento conversando de frivolidades pero consiguieron zafarse y regresaron a su vagón privado, Terry decidió quedarse un momento en la salita leyendo en cambio Candy entro a su habitación pues se sentía un poco culpable por dejar a Dorothy sola por tanto tiempo y quería conversar un momento con ella antes de acostarse. A la mañana siguiente pasaron al comedor y nuevamente compartieron la mesa con los Collins y luego regresaron al vagón para tener sus cosas listas pues llegarían a la gran manzana dentro de poco. Al llegar a Nueva York un auto con el emblema de los Andley estaba esperándolos, el chofer los ayudo con las maletas y como aun tenían un par de horas antes de tener que ir al puerto decidieron visitar a la madre de Terry.

-hijo que gusto saber que estas de regreso! Candy que sorpresa! Pero que bueno verlos de nuevo juntos! Dime hijo leíste mi carta?-

-si madre, es por eso que estoy aquí-

-entonces decidiste perdonar a tu padre? Que felicidad hijo el se pondrá tan feliz!- el rostro de Terry se endureció.

-no he decidió perdonarlo madre, solo iré a visitarlo, lo veré y escuchare lo que me tiene que decir, probablemente me quiera decirme que le dará el ducado a alguno de los hijos de la señora cara de cerdo-

-hijo no sabes lo que dices-

-tienes razón madre no lo se, por eso accedí a visitarlo, para saber que es lo que quiere, ahora solo vinimos a verte un momento nos vamos al puerto

-pero hijo no quieren pasar un momento? Tomar un poco de té?-

-No madre, estamos bien, vámonos Candy?- Candy sabía que tenían mas tiempo pero conocía a Terry y decidió que era mejor no contradecirlo, todo esto ya debía ser suficientemente difícil para el, y ella había ido para apoyarlo así que se retiraron sin decir nada, subieron una vez mas al coche y se dirigieron al puerto. Cuando llegaron allí era obvio que no tenían nada que hacer por lo menos por una hora.

-vamos a comer algo pecosa? Tenemos algo de tiempo-

-si seguro-

-pasa algo Candy? Estas muy callada-

-no nada, estoy bien, estoy un poco ansiosa por regresar a Inglaterra-

-todo va a estar bien- le dijo tomándole la mano, caminaron hasta una pequeña cafetería y se sentaron a esperar la hora de abordar. Candy no podía dejar de pensar en Albert, el era el único que sabia poner a Terry en su lugar cuando estaba de mal humor, y no podía evitar pensar en su ultima conversación con el, lo había visto tan triste…

-ahora en que piensas? Y no me digas que piensas en Inglaterra pecosa, algo te molesta?- Candy quiso cambiar de tema

-no debiste hablarle así a tu madre-

-vamos Candy no me des sermones por favor-

-eres un engreído!- diciendo esto se levanto de la mesa y salió del restaurante.

Terry se quedo sentado en la silla molesto, porque no podían dejarlo en paz? Todo esto ya era suficientemente difícil sin la opinión de todo el mundo, aunque el era quien le había pedido a Candy que lo acompañe y sabia que eso significaba escucharla, diablos tendría que disculparse! Pago la cuenta y salió a buscar a Candy, donde se habría metido? La vio sentada en una banca mirando al mar, conversando con Dorothy.

-Candy podemos conversar un momento?-

-si, Dorothy nos disculpas por favor?-

-si señorita, los esperare en el embarcadero-diciendo esto los dejo solos

-pecosa, todo esto es muy difícil para mi, no debí contestarte así-

-para que me pediste que venga contigo si no quieres escuchar lo que tengo que decir?-

-si quiero escuchar lo que tengas que decir! Solo fue un mal momento eso es todo, dime que me perdonas-

-te perdono, pero creo que deberías disculparte con tu madre-

-considéralo hecho preciosa- la miro coquetamente y le dio un beso en la mano –entonces, todo bien entre nosotros?-

-si Terry, todo bien, ahora vamos no quiero dejar a Dorothy sola tanto tiempo- caminaron hacia el embarcadero y platicaron con Dorothy hasta que fue la hora de abordar, cuando subieron al barco Candy miraba todo fascinada era exactamente como ella lo recordaba, se dirigieron a su camarote en primera clase y ni bien hubo llegado comenzó a dar vueltas por la habitación.

-todo es tan lindo! Los candelabros! Y los cuadros! No te parece lindo Terry?-

-si pecosa, como tu digas- dijo sonriéndole

El camarote tenia tres habitaciones, una debió haber sido para Albert pensó Terry, una salita un pequeño comedor y su propia cubierta. Entraron a sus habitaciones y Dorothy ayudo a Candy a instalarse después de todo estarían en el barco por una semana, cuando termino de instalarse salió a la salita a encontrarse con Terry, encontró mirando por la ventana.

-quieres dar un paseo por la cubierta?-

-claro, pero busca tu abrigo hace frio pecosa-

-esta bien-

Caminaron tomados del brazo por la cubierta, Terry caminaba en silencio y Candy no estaba muy segura de querer interrumpir sus pensamientos.

Mientras tanto en Chicago.

Albert llegaba a la mansión exhausto no había podido librarse del trabajo y trataba de avanzar todo lo posible para poder viajar, no quería darle tanta ventaja a Terry, al entrar a la mansión se encontró con Archie esperándolo en la sala.

-tio, porque sigues aquí?-

-como que porque sigo aquí Archie, tengo mucho trabajo que hacer y lo sabes- contesto Albert algo molesto

-trabajo? Es por eso que dejaste que Candy se vaya sola con Granchester? A Inglaterra?-

-le prometi a Terry que lo apoyaríamos, y Candy no tenia porque quedarse solo porque yo no podía ir-

-claro que si!- grito Archie –tienes idea de la ventaja que le estas dando a Granchester? Están en un barco, pasaran solos toda una semana, es el barco donde se conocieron! Yo pensaba que ella te importaba mas, yo se que nunca tuve una oportunidad con ella pero tu si la tenias! Y la empujaste a brazos de ese aristócrata!-

-y crees que yo no he pensado en eso? Crees que no pienso en eso cada momento del dia? Porque crees que me mato trabajando? Por mas que me quiera no puedo simplemente irme y dejarlo todo entiendes? no puedo ser tan irresponsable! La fortuna de la familia depende de mi! Y al diablo con la fortuna el trabajo y sustento de muchas familias depende de mi!-

-pero tío es mucha responsabilidad para una sola persona, no deberías hacerlo solo-

-y quien me ayudara, Neil? El se la pasa gastando el dinero de su padre y no creo que quiera comenzar a trabajar! Tu? Hace tiempo que dejaste en claro que tu ayuda en el consorcio será ocasional porque puedes vivir cómodamente de tus rentas y fideicomiso y de el de tu futura esposa! Así que obviamente soy solamente yo! O acaso crees que Stear y Anthony regresaran de la tumba para ayudarme?-termino en tono amargo, se calmo un poco y continuo –George es una gran ayuda, pero de todas maneras no puedo pedirle que haga mas de lo que ya hace, así que el resto lo tengo que hacer yo, créeme que no estoy contento pensando en Candy y Terry solos en ese barco, por eso estoy trabajando tanto, para poder viajar con la conciencia tranquila-

-tío yo te ayudare desde mañana comenzare a ir contigo al consorcio y…-

-no quiero sonar cruel Archie, pero me tomaría el doble de tiempo hacer lo que hago si tengo que estar explicándote todo, cuando regrese estaré contento de aceptar tu ayuda, si es que aun quieres ayudarme-

-esta bien-

-ahora ire a descansar tengo mucho trabajo mañana, buenas noches-

Los días en el Mauritania consistían en paseos por la cubierta en las mañanas, almuerzos en el comedor y luego cenas más formales, Candy estaba encantada con tener un cuarteto de cuerdas para la cena todas las noches, e incluso se habían decido a bailar en un par de ocasiones, el humor de Terry había mejorado aunque aún seguía muy callado, muchas personas habían tratado de entablar conversaciones con ellos pero al parecer Terry no estaba interesado, los desanimaba con excusas hasta que dejaban de intentar, solo se concentraba en la compañía de Candy. A ella le alegraba verlo de mejor humor pero sabía que parte de ese buen humor era una máscara para cubrir lo perturbado que se sentía por dentro. Era su última noche en el Mauritania y por lo tanto la cena de esa noche seria la mas formal Dorothy puso especial cuidado en el arreglo de Candy, usaba un vestido rosa pálido, con escote redondo, una cinta de tono mas oscuro en la cintura y zapatillas a juego, por accesorios llevaba pendientes de diamantes y el dije con el emblema de los Andley, no se lo había quitado desde que la tía se lo regalo, el cabello sujetado en un moño que dejaba algunos rizos libres y un ligero maquillaje, Candy se dio una ultima mirada al espejo y salió a la salita donde Terry la esperaba, estaba vistiendo un esmoquin negro pero no usaba corbata, tenia el ultimo botón de la camisa desabotonado, (no puede con su genio pensó Candy) el estaba sentado con una copa de vino en la mano, una vez mas estaba perdido en sus pensamientos.

-Terry? Estas listo?- el giro para verla, y permaneció en silencio por un momento admirándola.

-es posible que cada vez que te vea estés más hermosa Candy?- Candy se sonrojo ante el comentario, el se levanto y beso su mano –my lady, me haría el honor de acompañarme al comedor?-

-por supuesto que si my lord- contesto Candy siguiéndole el juego, era increíble como su humor cambiaba tan drásticamente, un momento estaba callado y pensativo y al siguiente alegre y coqueto. Ella tomo su brazo y entraron al comedor y se dirigieron a su mesa, Candy se dio cuenta de la manera en que todas las mujeres miraban a Terry (es que no tenían nada mejor que hacer?) y sin querer apretó mas el agarre de su mano sobre el brazo de Terry, a el le pasaba algo parecido, desde que entraron al comedor pudo sentir como todos los caballeros miraban a su pecosa, por un lado se sentía orgulloso de se él quien la llevara del brazo y por otro lado le hubiera gustado golpearlos a todos por mirar de manera tan atrevida a Candy, comenzó a caminar un poco mas rápido y se sentaron a la mesa, mientras esperaban que les sirvieran la cena el camarero les sirvió bebidas, Terry pidió whisky, Candy le dirigió una mirada de reproche pues ya había estado bebiendo en el camarote y lo que menos quería hacer era lidiar con un borracho.

-vamos pecosa es un solo un vaso! Animate si? Es nuestra ultima noche en el barco- luego se dirigió al camarero –una botella de champagne por favor-

-Terry!-

-no tenemos que tomarla toda- dijo riendo

La cena fue servida y ellos conversaron de las épocas de colegio, la orquesta comenzó a tocar y algunas parejas comenzaron a bailar en el centro del salón.

-bailamos Candy?-

-me encantaría, pero espérame un momento iré al camarote a cambiarme los zapatos, estos tacones son muy altos y no podre bailar con ellos-

-mujeres! Esta bien pecosa no te demores!-

Candy salió del salón y mientras tanto Terry aprovecho para pedir otro vaso de whisky, Candy entro al camarote y encontró a Dorothy leyendo en la salita.

-que paso? Porque regresas tan temprano?-

-vine a cambiarme los zapatos para poder bailar!-

-Candy! Nunca cambiaras!- le dijo su amiga sonriendo

-jajaja, lo se! No se como las mujeres pueden bailar con estas cosas! Si apenas puedo caminar!-

Después de buscar un momento en su closet encontró lo que estaba buscando, unos lindos zapatos de tacon bajo que eran casi del mismo color que sus tacones

-si! Por fin sabia que por algún lado tenían que estar!- dijo sosteniendo el zapato en alto –pero donde esta el otro?- busco sin éxito por unos diez minutos al final rendida volvió a salir a la salita para pedirle ayuda a Dorothy.

-no se donde esta el otro! Y Terry me esta esperando!-

-ay Candy! A ver déjame ver donde lo pusiste- entre las dos encontraron el otro, Candy retoco el maquillaje de Candy y luego ella volvió al salón, estaba por entrar al salón cuando un joven se le acerco.

-que hace una señorita tan bella como usted sola por la cubierta?-

-eh me habla a mi?-

-claro que si señorita Andley déjeme decirle que se ve ud encantadora esta noche-

-eh, muchas gracias y no estoy sola, mi acompañante me espera en el comedor, solo tuve que ir un momento a mi camarote- contesto nerviosa, desde el incidente en la feria ya no era tan confiada sobre todo si se encontraba con desconocidos a solas.

-mi nombre es Mark Thompson, y estaría encantado si me hiciera el honor de bailar una pieza conmigo-dijo acercándose a ella

-es muy amable, pero de verdad debo regresar al comedor- dijo tratando de alejarse pero el le cerró el paso

-será solo una pieza-dijo mientras se acercaba aun mas, eso la hizo retroceder asustada, de pronto vio como una mano jalaba al tal señor Thompson del brazo y lo alejaba de ella

-es que no escucho? La señorita esta acompañada y no quiere bailar con ud!- Candy escucho aliviada la voz de Terry, y corrió a su lado.

-Terry estaba por entrar al salón- al acercarse a el sintió un ligero olor a licor, tomo a Terry del brazo y trato de llevarlo adentro, pero el se quedo parado mirando fijamente al hombre con el que había encontrado a Candy.

-disculpe, señorita Andley- dijo el hombre devolviéndole la amenazante mirada a Terry luego volteo a ver a Candy – tal vez en otra ocasión?-

-ni ahora ni nunca! Entendido? No se le acerque!- contesto Terry furioso

-Terry! Entremos al salón por favor! No hagas una escena!- Candy volvió a jalarlo del brazo, el estuvo a punto de seguirla cuando el hombre le contesto.

-Creo que esa decisión la tomara la dama- lo miro con desprecio –ud no es nadie para contestar por ella-

-claro que si! Ella vino conmigo y es mi deber cuidarla de tipos como ud!-

-tipos como yo? ja! y quien lo dice! Creo que los Andley deberían seleccionar con más cuidado a las amistades de su hija-dijo burlonamente –si yo fuera el señor Andley no dejaría que mi hija frecuentara a un bastardo!- apenas había terminado de decir estas palabras cuando Terry lo tiro al suelo de un golpe

-te arrepentirás infeliz!- Terry se abalanzo sobre el y siguió golpeándolo, al principio el hombre intento defenderse pero pronto fue evidente que no era contrincante para Terry, quien lo golpeaba furioso sin darle oportunidad de devolver los golpes, el hombre se había hecho un ovillo en el suelo y trataba en vano de cubrirse la cara de los golpes.

-Basta! Terry por favor déjalo!- Candy rogaba pero Terry no escuchaba –lo vas a matar!- quería acercarse pero tenía miedo de la reacción de Terry, nunca lo había visto tan enojado, al darse cuenta que Terry no tenía intenciones de detenerse se acerco lentamente –Terry! Por favor!- toco su hombro y trato de llamar su atención. Terry al sentir el toque sobre su hombro giro a verla aun furioso, porque no lo dejaba darle su merecido a ese tipejo? Al ver la cara llena de rabia de Terry, Candy se llevo la mano a la boca y retrocedió asustada, esto termino de hacer reaccionar al inglés jamás fue su intención asustar a Candy, se alejo del hombre, su cuerpo aun temblaba por la rabia, trato de acercarse a Candy.

-pecosa, no te asustes, ya deje en paz a ese tipo está bien?- no se dio cuenta de que tenía las manos y la camisa manchados de sangre, Candy lo miro horrorizada, se meterían en problemas? En ese momento parte de la tripulación del barco caminaba hacia ellos, vieron al hombre tirado en el suelo y a Terry cubierto de sangre, de inmediato se dirigieron a Terry, Candy se interpuso entre ellos.

-esperen! El no hizo nada malo! Solo me estaba defendiendo, luego ese hombre lo insulto y comenzaron a liarse a golpes- dijo llorando.

-esta bien señorita tranquilícese, no dudaremos de su palabra, supongo que llevaremos al caballero a su camarote, usted esta bien?-

-si, nos iremos a nuestro camarote ahora mismo-

-buenas noches-

Candy comenzó a caminar y Terry la siguió.

-gracias por defenderme pecosa-

-si, no hay problema- dijo mientas caminaba

-espera, podemos hablar un momento?-

-es tarde, mejor mañana si?-

-vamos pecosa, será solo un momento-

-de acuerdo- giro para quedar frente a frente, -de que quieres hablar?-

-pues, primero quiero disculparme, no tendrías porque haber presenciado lo que paso hace un rato, se que te asuste, perdóname-

-Terry, nunca te había visto tan enojado, de verdad me asustaste, porque te ensañaste tanto con ese hombre? No es la primera vez que te llaman…bueno, que usan esa palabra para referirse a ti-

-lo se, perdí la cabeza completamente y no fue como me llamo, fue lo que dijo - mientras iba hablando bajaba la voz –el insinuó que yo no era digno de ti-

-eso fue lo que te molesto tanto?-

-Candy, toda mi vida escuche que no merecía lo que tenia, que por ser un bastardo no tenia derecho al título ni a la fortuna de mi padre ni a todos los beneficios de la nobleza, y no me importaba esas cosas no son importantes para mí, por eso decidí irme de Inglaterra, en América nadie sabría quien era yo, ni hijo de quien era o por lo menos eso pensé, pero tratándose de ti, no soportaría que tu familia te aleje de mi porque no me consideran digno de ti, por ser un "bastardo", a ti no Candy no podría perderte a ti por eso-

-Terry conoces a mi familia a Albert no le importan esas cosas y lo sabes!-

-y que tal a tu tía abuela? A la madre de Eliza, y todo el resto de los Andley?-

-la tía abuela ha cambiado, y la opinión de los demás no me importa! Y sabes que Albert es la cabeza de la familia así que si el no se opone nadie podría impedirme verte-

-Albert podría tener otras razones para oponerse- dijo en voz baja

-que se supone que quieres decir? A que razones te refieres?-

-pues, tu sabes, con Albert enamorado de ti…-

-no puedo creer lo que escucho Terrence! Si yo te eligiera a ti Albert jamás se aprovecharía de su posición para evitar que te frecuente y lo sabes! Suenas como si no lo conocieras!-

-no lo se Candy, yo en su lugar…-

-pues tu no eres el!- esas últimas palabras le cayeron a Terry como un balde de agua fría, los celos volvieron a apoderarse de el, la tomo de los brazos posesivamente y la acerco a el, cuando sus rostros estaban muy cerca ella volvió a sentir el olor a licor esta vez mas fuerte.

-porque lo defiendes tanto? Es que acaso ya elegiste y lo prefieres a el?-

-cuando has tomado Terry? Hueles a licor!-

-no estas contestando mi pregunta-

-pues no pienso darle explicaciones a un borracho!-intento alejarse pero Terry volvió a atraerla hacia el

-lo has elegido a el?- pregunto esta vez suavizando la voz –contéstame por favor-

-No Terry, aun no he elegido- el soltó sus brazos y la abrazo con fuerza

-gracias pecosa- hundió el rostro en su cabello, ella se dio cuenta de que el estaba llorando –no puedo perderte a ti también, no ahora no puedo hacer esto solo, no me vuelvas a dejar- al principio intento que su voz sonara normal pero luego se rindió, necesitaba sacarse todo eso del pecho –no se que hubiera hecho si no venias conmigo-se le quebró la voz al decirlo –te necesito tanto-

-Terry no iba a dejar que pases por esto solo y sabes que pase lo que pase siempre puedes contar conmigo-

-porque eres tan buena conmigo? Se que no después de todo lo que paso no me lo merezco, yo…-

-shh- Candy puso sus dedos sobre los labios de Terry –ni lo menciones, ahora entremos para que puedas dormir si? Y tratare de encontrar algo para el dolor de cabeza que tendrás mañana-

-gracias pecosa pero estaré bien, no tome tanto-soltó el abrazo y comenzaba a caminar

-ah no? y porque hueles como si hubieras tomado media botella de whisky-pregunto Candy

-porque fueron dos tercios de botella- dijo el volviendo a sonreír

-Terry! Eres imposible!-

-lo se, pecosa- contesto mientras entraban al camarote –podrías quedarte un momento conmigo? Se que es tarde pero, por mi culpa no pudimos gozar de nuestra última noche en el barco, sería mucho pedir que bailaras conmigo?-

-pero no hay música-

-no sería la primera vez que bailamos sin música- la miro coqueto –por favor?-

-está bien, solo espero que no vayas a pisarme por culpa te tus dos tercios de botella de whisky-

El se puso en frente de ella e hizo una venia, ella respondió a la venia y en seguida el la tomo de la mano, la acerco a el y puso su otra mano en su cintura y ella coloco su mano libre el hombro de él, comenzaron a bailar al compas de la música en su cabeza, ella se dejo guiar y estuvieron dando vueltas por la salita por unos diez minutos. Candy incluso comenzaba a encontrarlo divertido levanto el rostro para mirar a Terry y pudo ver que el sonreía también

-esto es divertido- dijo Candy

-pecosa tome casi una botella de whisky, mirar al techo sería divertido-

Candy intento darle una mirada de reproche pero no pudo evitar reír ante el comentario –malcriado- dijo entre dientes.

-te escuche mona pecas-

-Terry! Que no se te ocurra volver a llamarme así!- levanto su mano e intento golpearlo pero sin saber como ahora estaba mirando al techo, Terry había aprovechado que ella soltó su mano de su hombro para empujarla ligeramente con la mano que aun sostenía así que ella había quedado con la espalda reclinada sobre el brazo de el y con el rostro mirando al techo, primero la intención de Terry era solo bromear con Candy, pero la vista que ahora tenía en frente era algo que no esperaba, el hermoso rostro de Candy con una expresión de sorpresa al encontrarse en esa posición, su largo y blanquísimo cuello extendido hacia atrás, el dije colgando sobre su pecho y gracias a su posición y al escote redondo del vestido también podía ver como se movía el busto de Candy con su respiración que ahora era agitada, soltó la mano de Candy y recorrió con los dedos el cuello de ella, pudo sentir como Candy se estremecía bajo su roce, fue acercando sus labios al cuello de ella y con delicadeza lo beso, sentía que la cabeza le daba vueltas en parte por el licor y en parte por que nunca había estado en una situación como esa con Candy, fue dándole pequeños besos mientras subía por su cuello, llego a su mentón y finamente a sus labios, la beso con pasión y para sorpresa de el, ella le correspondió sin saber cómo avanzo con ella casi en vilo hacia el sillón que había en la salita y la recostó ahí, el puso una rodilla en el piso y siguió besándola, tomo una de sus manos con la de ella y la llevo por encima de su cabeza, entrelazaron los dedos, el podía sentir la agitada respiración de ella bajo su peso, Terry puso su otra mano en la cintura de ella y trato de atraerla aun mas hacia el, fue subiendo la mano por su costado hasta llegar a la altura de su busto, y comenzó a mover su mano hacia el centro, con los dedos comenzó a acariciar suavemente la piel de Candy que quedaba inmediatamente por encima del vestido, sentía como el los pechos de ella subían y bajaban con su agitada respiración y sin poder resistir la tentación deslizo sus dedos por debajo de la tela del vestido, esto hizo sonar una alarma en la cabeza de la rubia, y en seguida empujo a Terry y se incorporo hasta quedar sentada.

-espera, esto no esta bien!- se paro del sillón. Terry fue tras ella y la abrazo por la cintura y apoyo su mentón en el hombro de ella

-tranquila pecosa, todo esta bien, fue solo un beso- dijo al tiempo que le daba besitos en el cuello

-Terry detente! Lo digo en serio!- se alejo de el

-Esta bien Candy no te enojes- se puso frente a ella y la tomo de los hombros –te prometo que me comportare, ahora porque no me dices que pasa?-

-no pasa nada Terry! Solo que no me pareció correcto lo que estábamos haciendo-

-solo era un beso Candy, lo siento si me sobrepase, se que no es excusa pero contigo pierdo totalmente la cabeza, jamás haría nada que pudiera ofenderte, lo sabes verdad?- mientras decía esto la condujo de nuevo hasta el sofá y se sentaron

-si lo se, Terry- Candy bajo un poco la guardia – es que nunca había estado en una situación así, y ni siquiera eres mi novio, no sentí que fuera lo correcto- Terry suspiro con alivio (así que el beso de Albert fue relativamente inocente)

-Candy tu sabes que podríamos remediar eso de no ser novios si tu lo quisieras- tomo su mano y la beso mientras la miraba intensamente –si tu quisieras-

-lo se Terry, pero cuando finalmente me decida quiero estar completamente segura entiendes? se que elegir a uno va a significar perder al otro- dijo con tristeza.

-no te pongas triste y nunca me vas a perder-

-aceptarías verme sabiendo que estoy con Albert?- la pregunta lo tomo desprevenido, la imagen de su pecosa en brazos de su amigo era algo que no quería ni imaginarse, mucho menos tener que ver se quedo callado sin saber que responder.

-ves a lo que me refiero? Ambos han sido muy importantes en mi vida y no quisiera perder a ninguno de los dos-

-se que será difícil Candy, pero si lo eligieras a el yo aprendería a verte feliz con alguien mas, si el elegante pudo hacerlo yo también podre!-

-que tiene que ver Archie?-

-vamos pecosa, todos sabemos que el estuvo enamorado de ti durante el colegio-

-eso no tiene nada que ver!- dijo comenzando a molestarse otra vez

-esta bien pecosa, no te enojes, bueno por eso espero que me elijas a mi- le dijo con un guiño

-eres incorregible, engreído!-

- y aun así me quieres- le dijo dándole un beso en la mejilla, paso su brazo por sus hombros y se quedo sentado en silencio, ella reclino su cabeza en el hombro de el y poco a poco sin darse cuenta ambos se fueron quedando dormidos.

Les gusto? Bueno deje al pobre Albert en Chicago trabajando y mientras tanto Terry aprovecho su oportunidad, tendrán unos días mas a solas en Inglaterra antes de que llegue Albert, espero sus comentarios bsos