Hinata se quedó viéndome con esa hermosa cara que tenía, llena de inocencia y provocación hacia mí.
Sonreí una vez más.
Si yo me dejase llevar por mi deseo completamente, me olvidaría de su edad y me importaría un carajo la escuela y el club, no me importaría nada, lo tendría todo el día conmigo…
Claro que quería pasar la noche con él…de solo pensarlo me ponía ansioso. La primera vez que durmió en mi casa no habia sido suficiente en absoluto.
Y ahí estaba, mirándome con angustia.
Me estaba enloqueciendo cada día más…bueno no puedo culparlo, yo y solo yo era el responsable de ese resultado.
Lo tome de su casaca y acomode su ropa arrugada.
-Hinata…ya hablamos lo de venir a pasar las noches aquí…es complicado. Pero…presiento que ya hiciste todo ¿no?...
-¿A qué se refiere?
-Presiento que tu madre ya sabe que hoy no volverás…y que Sugawara debe cubrirte ¿no es así?...ya pensaste en todo ¿no?
-Si señor… pero si usted no quiere…bueno no vengo y ya.
-mmm ¿tengo opción de elegir?...
-claro
-¿en verdad lo dices? Porque tu cara no acompaña tus palabras. Vamos…es tarde, debes ir a terminar de entrenar.
Resignado y asesinándome con su mirada de tristeza, coloco las manos en los bolsillos de su casaca negra.
-Nos vemos Kageyama-san.
-Que te vaya bien, no comas nada indebido a la salida del club. Yo te prepare la cena.
Que fácil…que sencillo era manipular su estado de ánimo. Me resultaba fácil hacerlo entristecer, y mucho más aun hacerle brillar la mirada. Tenía control total sobre sus emociones. Y aunque a veces era complicado de manejar, tenía el poder suficiente para enmendar los errores que podía tener.
Beso mi mejilla sonoramente y lo vi partir corriendo entusiasmado hacia el gimnasio.
…..
Dedique toda mi tarde a repasar mis lecturas. Pero siempre lo tenía presente en mi mente.
A pesar de nuestra diferencia de edad, con Hinata podía mantener pláticas agradables, nuestro primer almuerzo junto, me lo habían demostrado. No era el típico adolescente frívolo, con idiotez en su cabeza. Hablaba apasionadamente de lo que le gustaba y tenía claro lo que quería en su futuro. Y en esos momentos donde ambos teníamos lucidez de la realidad, la diferencia de edad no se notaba en absoluto.
Si me gustaba recordarla cuando lo follaba…el deseo y morbo que me producía pensar en ello, era fascinante. Amaba pervertir a una persona tan joven, más aun cuando se dejaba hacerlo sin un pero.
….
La tarde se hizo larga y tediosa.
Repasar una y otra vez esos ejercicios ya resueltos de física no me serviría en absoluto, porque los estaba memorizando.
A media tarde decide escribirle a mi sensei, para saber si me podía dar algunos más, con los cuales poder lidiar y aprender más. Pero no tuve suerte, no podía darme más contenido, según las reglas de la universidad. Por lo que pase parte de la tarde buscando en internet algunos que se le parecieran para poder tener un conocimiento más amplio de lo que sería mi futuro examen.
Para las 19hs ya habia oscurecido. No nevaba, pero se notaba que hacía mucho frio. Los vidrios que daban a la calle, se habían empañado producto de la calefacción. La neblina era espesa y húmeda.
Pensé en Hinata…sino se abrigaba correctamente la niebla y la humedad podían llegar a hacerle enfermar.
….
Me dedique a cocinar a Hinata un poco de arroz con diferentes verduras hervidas para que comiese algo saludable y caliente.
Estaba muy ansioso de pasar la noche con él y despertar un domingo sin preocupaciones junto al pequeño.
….
El timbre sonó insistente cerca de las 20hs, ya estaba muy oscuro y la niebla habia bajado considerablemente, era muy peligroso andar afuera y suspire tranquilo cuando llego.
Hinata venía acompañado de Sugawara.
-Buenas noches señor Kageyama- saludo el mayor.
Hinata beso mi mejilla y paso directamente hacia adentro.
-Buenas noches… ¿quiere pasar joven?
-No…solo quería ver que Shouyou llegase bien. Cuide de él por favor.
-No se preocupe- dije mirando que Hinata ya se estaba acomodando como si fuese su propia casa.
-Hoy emmm se esforzó mucho en el entrenamiento vespertino.
-Si bueno…siempre lo hace ¿no?
-Vera…Daichi ha aceptado que pueda verle, yo hablé con él, pero a cambio de eso…ha reforzado el entrenamiento de Hinata. Y créame hoy a trabajado muy duro.
-Entiendo. Le daré la cena y me fiare que duerma bien.
-Gracias. Cualquier cosa que Shouyou me llame. – Sugawara saludo a Hinata – Nos vemos mañana ¿sí?
-Ossu senpai.
Sugawara me sonrió, hizo una reverencia y ser marcho.
Cerré la puerta cuando lo perdí de vista.
-Shouyou…luego averigua si tu senpai llego bien a su casa…
-Si Kageyama-san…
-¿Así que tienes doble entrenamiento?
Asintió con tranquilidad mientras emitía un bostezo prolongado.
-¿y aguantas?
-No lo sé, por ahora sí. Pero todo sea por estar con usted Kageyama-san. – cerro sus ojos y esbozo una amplia sonrisa mostrando toda su dentadura.
Dios…era tan especial…
-¿Mañana tienes que verte con Sugawara?
-Tengo entrenamiento nocturno…
-¿Y te quedas aquí hasta entonces?
-¿puedo?
Asentí con rapidez.
-Gracias Kageyama-san.
-Presumo que ya has estudiado para tus exámenes ¿no?
-un poco…
-un poco no es suficiente. Mientras te preparo un baño caliente siéntate a estudiar.
Bostezo nuevamente y asintió con resignación.
Acondicione el baño para que tuviera una ducha templada.
Recogí su casaca y lonchera y la lleve a mi habitación para colgarlas ahí. Hinata mientras estaba en el comedor leyendo los apuntes que le habia enviado por mail unos días atrás.
Me senté a contemplarlo por un momento.
Tenía el pelo revuelto más de lo habitual, la cara un poco roja, debido a los cambios de temperatura y respiraba un poco agitado. De vez en cuando emitía un bostezo prolongado. Se lo veía realmente cansado.
En un momento levanto la vista, me sonrió y volvió a lo suyo.
Me podía acostumbrar fácilmente a esa parte de él…a su presencia silenciosa. Me sentía acompañado y satisfecho de tenerle allí.
Se escuchó a lo lejos un débil sonido.
-¿Podría ser tu celular?
-Sí creo que si…lo deje en mi lonchera… ¿podría buscarlo Kageyama-san?
Le dije que sí y Salí hacia mi habitación.
La lonchera de Hinata…era como una cartera de mujer…demasiadas cosas y nunca poder encontrar el objetivo. Habia algunas mudas de ropa, lo que parecía su uniforme oficial, muchas golosinas y hasta ¡mangas!…por ahí en el fondo encontré un pequeño celular amarillo.
-Toma…
Negó con rapidez.
-por favor léame usted lo que haya llegado…me desconcentro fácil si agarro ahora el teléfono.
Levante la tapa y la pantalla me anunciaban un mail sin leer.
De: Yuu_4
Para: Shouyou_wb
Asunto: Aoba Johsai
Mensaje: Oii Shouyou… ¿te enteraste? El gran Rey es el nuevo entrenador de Aoba Johsai. Ahora si será un equipo de temer.
El mensaje me quedo rebotando en la mente.
-Gracias…más tarde le respondo.
Guarde su celular nuevamente y volvió hacia el comedor. Hinata se habia vuelto a concentrar en la lectura.
-¿Quién es "el gran Rey"?-
Hinata levanto la vista
-¿Usted fue estudiante de esa escuela no?
Asentí
-Creo que se llama…Oikawa-san… en un partido de practica que tuvimos creo haberlo visto dando vueltas por ahí.
-¿Por qué le dicen "el gran Rey?...-
Hinata levanto los hombros a modo de respuesta rápida.
-no se… en si es un rumor. Karasuno le puso ese sobrenombre.
-¿rumor?
-aja…se dice que hace algunos años… no sé cuántos, habia un armador egocéntrico en Aoba Johsai…nadie podía seguirle el ritmo, nadie podía rematar sus pases, y su equipo lo llamaban a escondidas "El rey de la Cancha", según el rumor, una vez en un partido muy importante, todo su equipo le dio la espalda y lo dejo solo.
Esa era mi historia…me sentía asombrado que después de tantos años, aun se hablase de aquel fatídico día. Antes cuando la escuchaba solía deprimirme. Pero en ese momento con 25 años, lo veía como un paso obligatorio de la adolescencia, una situación por la que todo adolescente pasaría una vez en su vida, la de ser abandonado.
Pero aun no entendía lo del apodo de Oikawa…
-¿Y el apodo de Oikawa?
-Bueno, en si es un apodo gracias al Rey de la cancha, se dice que Oikawa-san era su senpai. Que el Rey habia aprendido de él y que en algún momento, el kouhai lo habia superado. Entonces le pusimos el Gran Rey en referencia a que era el mentor del Rey.
-¿El gran Rey ha?
Hinata asintió
-Me hubiese gustado jugar con él.
-¿con Oikawa?
-¡No! Con el Rey…imagino como se sintió cuando se quedó solo. Yo no lo hubiese dejado solo. Es difícil estar solo…yo estuve así en la escuela media, mi equipo era solamente un rejunte de otros jugadores y algunos chicos de primer año…nadie podía seguir el ritmo de mi juego, nadie tampoco entendía la pasión que tenía por el juego. Imagino que a El Rey tampoco se lo entendía, tenía una manera de jugar única. Muchos dicen que si hubiese seguido jugando, hoy seguramente hubiese sido tal vez el mejor de Japón… yo lo entiendo…lo entiendo de verdad, lástima que no nací antes para jugar a su par…
Shouyou habia dilatado su mirada y hablaba con esa sinceridad extrema que tanto me gustaba…esa mirada que solo surgía cuando hablaba sobre la pasión hacia algo que amaba…esas palabras cargadas de verdad y sentimiento, me hicieron un nudo en la garganta.
-¿no conocía sobre esa historia?
-No…pero es solo un rumor ¿no?
-Bueno si…pero yo siento que es verdad…cada vez que la escucho mi corazón se oprime. En el voleibol, eres más fuerte si están los 6… no 5 no 1…los 6. En Karasuno tenemos diferencias, Tsukishima puede ser muy irritable, pero en la cancha somos todos un equipo. Por eso…me pone triste pensar que esa persona jugo muchas veces contra su propio equipo. Me hubiese gustado en verdad ser su compañero,
Nadie nunca hubiese pensado de esa forma…todos me hubiesen criticado. Pero ahí estaba Hinata viendo el otro lado de la historia, poniéndose en la piel del humillado, queriendo consolarlo.
Me sentí reconfortado al saber, que él, era distinto. Ya lo habia dicho y no me equivocaba, Hinata era especial. No habia nadie pero nadie como él.
-Bueno…ve a bañarte ¿sí? Antes de que te duermas aquí. Así luego cenas y vas a dormir, te ves muy cansado.
-Kageyama-san…
-¿sí?
-¿Puedo usar la ropa que use la última vez?
Esboce una sonrisa sintiendo un cosquilleo nacer en mi estómago. Lucia realmente encantador con esa ropa mía, que le quedaban dos o tres talles más grandes.
-está bien…ahora te lo llevo.
…..
Lo deje bañarse tranquilo. Podía ver que lucía muy cansado, el entrenamiento debió haber sido muy duro para poder llegarle a cansar de esa manera.
Puse su ropa en la lavadora, si al día siguiente tenia entrenamiento debía ir limpia como correspondía.
Esta vez sí tenía un bóxer y un par de pantaloncillos de dormir. Aun así con usar mi sweater se podía engañar a simple viste e imaginar que no llevaba nada.
…..
Hinata devoro la comida que le habia preparado en minutos. Me habia hecho caso y no habia comido nada inadecuado de camino a mi casa. Repitió tres veces, hasta quedar extasiado.
Aun así, se levantó de la mesa e insistió en lavar el todo lo que se habia ensuciado.
Me sentía realmente cómodo con su compañía. Era grata en todos los sentidos. Y yo ya sentía la soledad que tanto me habia acompañado durante ese tiempo como una visita ingrata y amarga. ¿Cuánto tiempo más aguantaría así?...no todas las noches iba a poder gozar de su compañía y a decir verdad, desde que la primera y única noche, me sentía muy solo cuando me disponía a dormir.
Sin querer aceptarlo, sin querer verlo, sin hacer absolutamente nada…todo estaba cambiando. Me gustase o no. Hinata era parte de mi vida. Y una parte demasiado importante debo admitir.
….
Mientras Hinata se encargaba de eso, yo me preparaba para ir a la cama.
Decidí bañarme a último momento…la ducha de la mañana con Hinata no habia sido una ducha en lo absoluto.
Cuando Salí del baño. Shouyou me esperaba sentado en mi cama ensimismado con su celular.
-Sugawara llego bien a su casa. Al parecer luego del campo de entrenamiento tendremos un partido de práctica con Aoba Johsai. ¿Iras a vernos?
-¿Contra Aoba Johsai? No sé...veremos.
Hinata asintió metiéndose bajo las sabanas.
¿Cruzarme de esa forma con Oikawa? …no quería que él se acercara a Hinata sabiendo que yo estaba con él…Oikawa era peligroso en ese sentido…sería mejor que no supiera que yo estaba relacionado con alguien del club. Si, sería lo mejor.
….
Me acosté junto a Hinata.
El pequeño acomodo una pierna por encima de mi abdomen apoyando su cabeza en mi pecho.
Apague la tenue luz del velador de la mesa de luz.
Acomode mis brazos de forma tal para poder abrazarle.
En esa posición podía aspirar una y otra vez, toda la esencia que salía de su cuerpo. Aun tenía un poco mojado su pelo y de él salía un fuerte olor a Shampoo.
Completo…esa era la palabra correcta. No necesitaba más…ya lo tenía todo.
Elevo su cabeza para besar mi mejilla. Un beso sonoro y fuerte que termino con mi lengua metida en su boca, a medida que mis manos recorrían con suavidad su pequeño torso, abrazándole más.
Se distancio de mi boca y lanzo una pequeña risa.
-Tengo sueño Kageyama-san…
-lo se…-
Ah sabia sabia…sabía que estaba cansado…aun así quería cogérmelo muy fuerte…escuchar esos gemidos, esos gritos que me hacía saber cuánto le gustaba ser penetrado. Pero mi niño estaba muy cansado…no se necesitaba sabiduría para notarlo tremendamente agotado.
Se acomodó en su posición nuevamente… y aunque mi mente quería respetar su cansancio mi otra parte del cuerpo le importaba poco y nada…y ese era el efecto que Shouyou tenía en mi…solo con un beso me podía provocarme instantáneamente una erección.
Me revolví en la cama tratando de ignorar el hecho de que estuviese encima de mí, que su pequeño cuerpo tan deseable a mis ojos, estuviese a punto de dormirse en mi pecho.
Hinata movió su pierna maliciosamente rozándola con mi erección.
Lance un gruñido.
-Quédate quieto.-ordene- sino no me detendré y tú debes dormir.
No me contesto. A cambio volvió a mover su pierna nuevamente, haciéndome perder un poco más el control.
-Es en serio.- advertí.
Me irritaba un poco su silencio y provocación. Al parecer él se estaba divirtiendo.
Una tercera vez volvió hacerlo.
Me revolví ante el roce. Era realmente una tortura. Y no quería masturbarme…esa erección se bajaría cogiéndolo.
Busque con mi mano su trasero y palmee uno de sus glúteos suavemente.
Hinata se sobresaltó un poco.
-Basta Shouyou… ¿no era que estabas cansado?...
-si…mucho.
-¿entonces?
Me abrazo con fuerza rozando una vez más su pierna.
-Usted siempre tiene tiempo para mí. ¿Por qué yo no lo tendría?
En ese momento no quería hacer otra cosa más que besarlo. Besarlo prolongadamente…hacerlo sentir que era solo mío y de nadie más.
Hinata me sorprendió besando mi cuello. Yo no sabía lo que sentían los besos ahí, nadie nunca lo habia hecho.
Me quede un rato disfrutando de su caricia hasta que sentí como se posicionaba encima de mí, pasando completamente una pierna hacia el otro lado y apoyando suavemente su trasero en mi entre pierna.
Llegue a la conclusión de que quería pasar todas las noches con ese pequeño, con ese trasero tan dispuesto a ser follado más allá del cansancio.
No me habia dado cuenta que Hinata ya no llevaba nada debajo de mi sweater prestado. No lo habia notado…y esa era una provocación muy merecida de ser castigada.
Habia logrado mi objetivo. Lo habia pervertido por completo.
Mientras seguía besando mi cuello, me entretuve preparando su ano, uno, dos, tres dedos, entraban y salían, primero despacio, primero uno…y así hasta que con los tres logre penetrarlo sin problema…emitía pequeños gemidos, pequeños gritos que no se comparaban cuando sentía mi pene entrar.
Estaba eufórico…tenía ganas de cogerlo rápida y violentamente...no podía sacar de mi mente todas las cosas que habia hecho para que yo terminara haciéndolo con él. Estaba vez habia sido iniciativa suya.
Coloque mi pene en su pequeña entrada y lo metí con fuerza.
Dejo de besarme para agarrarse fuerte de mis hombros y gritar como a mí me gustaba.
Bajo su trasero un poco más y yo eleve mi cadera embistiéndole de nuevo con fuerza.
Flexiones mis piernas de forma tal que me ayudaban a embestirlo con fuerza. Hinata reculaba más y más haciendo que entrase todo sin problema.
Me encantaba que se dejase coger de tal forma, tan sumisa y complaciente.
Cambie de posición acostándolo boca abajo.
Y mientras volvía a penetrarlo el pequeño agarraba con fuerza las sabanas y ahogaba los gritos en mi almohada.
Desde esa posición su torso era pequeño y manejable. Me acosté sobre él pasando mis manos por abajo, tomándolo del torso, apretándolo fuerte.
Cuando estaba por acabar me senté bien encima de su traserito y lo cabalgue con fuerza.
Shouyou sentía que las embestidas eran más potentes y no reprimía ningún gemido. Ahora gritaba sin pudor algún.
-Ah…así Kageyama-san…
Apreté mis manos en su cadera al oír mi nombre entre esos jadeos tan sabroso y termine agotado al instante.
Hinata se dio la media vuelta respirando agitadamente y esbozaba una sonrisa radiante. Me tomo de la polera dándome un beso en los labios.
-Gracias…-susurro.
Me acosté de nuevo al lado de él y estaba yo me acurruque de forma en que pudiera dormir abrazado a él. Se giró para dormir frente a mí, y en el momento que le doy el último beso de la noche, en su pequeña frente, mi niño ya respiraba en forma regular.
Sonreí al pensar que era necesario cogerle para que se durmiera rápidamente.
La respiración de Shouyou era apenas audible. Realmente habia sido un día agotador.
Me dormí al cabo de unos minutos…sintiéndome la persona más feliz del mundo.
…..
.
.
.
.
Acá…a las corridas D: debo ir a trabajar y hasta el lunes no vuelvo…por eso siempre actualizo los sábado porque el domingo imposible… y no me gusta dejar sin capitulo todo el fin de semana… bueno esto es rápido…en 20 minutos ya me voy al trabajo. Así que escribo esto a las corridas y lo subo. Gracias gracias gracias gracias…en serio me hacen súper mega feliz. Abrir ff y ver toda su buena onda, sus opiniones, sus halagos… ah soy tan afortunada! Me siento feliz y respaldada…
El lunes vuelvo…
Las quiero a todas.
Nos vemos cuando me lean Day G
