Estados Unidos se acerca a Rusia empujándole un poco para que empiece a caminar, otra vez, demasiado cerca.
—Ehh... quizás deberíamos quedarnos nosotros también, hay que limpiar la mesa y... —susurra Estonia, temblando.
—Y yo tengo que planchar —añade Letonia.
—Y yo tengo que llamar por teléfono —explica Lituania.
—Oh... —responde Rusia desilusionado
—Ohhh.. pero es McD! ¡Que eso lo haga alguien más! —sentencia América haciendo un movimiento con la mano en plan "blah, eso no importa".
—Ehm... ne... ne, otro... otro día, eh? —pide Letonia que es el más pequeñito pero el que tiene más huevos de los tres.
—Ok... Otro día vengó y compramos McD y jugamos Halo! Somos un montón, será divertido —sonríe el americano encantadoramente.
Lituania mira a Letonia preguntándose POR QUE le ha dicho a Estados Unidos que venga otro día. El letón se caga en los pantalones con la idea.
—¿Qué es jalo? —pregunta Rusia
El americano le pone una mano en el pecho y le jala un poco la ropa abriendo los ojos como platos.
—¡¿Nunca has jugado Halo!?
—Net, ¿cómo se juega? —pregunta siguiéndole.
—Pues se juega como... —insertar una explicación LAAAAARGA que va a durar hasta que llegan al McDonald's y que nos vamos a saltar. Que lo aguante Rusia que para eso se lo beneficia, los demás no tenemos la culpa.
—Ah... aquí es ese sitio de las hamburguesas, siempre hay esos arcos amarillos en tus bolsas —comenta señalando el logo.
—Pues claro. What? ¿Nunca has venido a Mc... D? What? —impresionado.
—En realidad no hubo uno de estos aquí hasta los años noventa y yo no quise ir por que es un símbolo del capitalismo y al final lo dejé pasar —explica.
—Pues es awesome —sonríe caminando hasta el mostrador—. ¿Qué quieres? Hay desayunos con huevo y... English muffins.
Rusia le mira fijamente y niega con la cabeza pensando en quién en su sano juicio querría comer algo que lleva el apelativo "english".
—Saben buenos, en serio es un huevito adentro de un pan. No son English. Vas a ver traen hamburguesa —se gira a la chica—. Dame seis desayunos —pide en ruso y Rusia le mira sonriendo sinceramente por que esta usando su idioma y le hace gracia el acento del americano cuando habla en ruso.
La chica les da la charola con sus comidas y bebidas y el estadounidense se siente bien al pagar con su tarjeta.
Rusia toma la bandeja mirando todo lo que trae el desayuno cinco con la cabeza inclinada. Estados Unidos toma una de sus papas hashbrown y sonríe metiéndosela a la boca.
—¡Me encantan! —sentencia con la boca llena.
Rusia querría probar una pero tiene las manos ocupadas, así que mira hacia las mesas.
Le devuelven al de las gafas su tarjeta sin firma y sonríe poniéndole una mano a Rusia en la espalda y empujándole a las mesas.
Así que Rusia empieza a andar hacia allí eligiendo una cualquiera, dejando la bandeja y sentándose. Estados Unidos se sienta enfrente y sonríe.
—Ahhh! Huele AWESOME!
Rusia sonríe y primero que todo, decide probar una de las patatas. Y el americano se siente como el hermano mayor "yo te enseño todas las cosas del mundo, imítame".
—Puedes ponerle Ketchup.
—¿Por que están... trituradas?
—Mmmmm no sé, así son. Son buenas, ¿no?
—Saben a patata —se encoge de hombros tomando el Ketchup y probando... y hace un drama con el Ketchup por que no domina el asunto abre fácil si no que para él abre fácil consiste en apuñalar el sobrecito hasta que explota y el Ketchup sale volando por encima de la cabeza de Estados Unidos hasta la mesa de atrás. El americano aprieta los ojos.
Rusia levanta las cejas viendo el Ketchup volar y luego se inclina de lado para ver a donde cae. El estadounidense se gira también mirando como cae en una mesa vacía.
—Oh —Rusia toma una patata y se levanta dispuesto a recuperar su Ketchup.
—¿Qué haces? No! —le toma de la cintura.
—Ah... pero es mío —responde deteniéndose y mirándole.
—Pero está en una mesa. ¡Usa otro sobrecito!
Rusia mira el resto de sobrecitos y toma otro volviendo a sentarse.
—Eres raro —se ríe un poco Estados Unidos y el ruso le mira pensando en cómo puede decirle a él raro cuando está vendiendo tomates en un sobre y comiendo patatas aplastadas fritas.
El de las gafas saca un English muffin y empieza a comérselo "tranquilamente" extendiéndole uno para que se lo coma él y dando un trago a su jugo de naranja.
Rusia lo toma y lo huele primero antes de darle un mordisco y notar que es sólo un pan con huevo adentro y carne, así que se lo come tranquilamente por que no tiene ningún ingrediente capitalista raro.
Estados Unidos le cuenta un rato más de Halo. Y de el menú de McDonalds y como ha cambiado y sobre lo que le gusta más y cuando introdujeron las ensaladas.
Lo siento, Rusia, es que América habla un montón todo el rato y está de buen humor porque ha comido McDonald's y extrañaba su vida normal.
Rusia que es de las cosas más pacientes y densas que corren por el mundo le hace caso, por que venga, es Estados Unidos y le está contando cosas que quizás luego le sirvan para espiarle, mientras come en silencio.
Y al americano le cae muy bien y le agrada mucho que le escuche en realidad, así que le habla de un montón de cosas realmente inútiles, terminando de comer, esperando a que termine Rusia y levantándose para salir, hablando un poco más hasta que se acuerda de repente de su teléfono... y se calla sacándolo y viendo si le han hablado o no.
Tiene como dos mil llamadas perdidas de Inglaterra que está EN PANICO y como mil quinientas de Francia que han estado hablándole intermitentemente y creo que ahora están los dos en el aeropuerto.
—Ohh! Dang! ¡No escuché el teléfono!
—¿Te han llamado? —pregunta mirando por encima de su hombro, cotilleando. El americano cubre el teléfono para que no lo vea.
—Yes... Iggy —el idiota que no quiere que vea pero le dice quién—. Voy a hablarle —sentencia chocando su hombro con el de Rusia mientras caminan.
—Vale —se encoge de hombros el de la bufanda andando a su lado.
Estados Unidos marca el teléfono del inglés, mirándole de reojo.
—AMERICA! ARE YOU OK? —grita Inglaterra nada más le contesta.
—Hello! —le saluda contento.
—WHAT THE HELL!? TE HE LLAMADO DIEZ MILLONES DE VECES! where are you? are you OK?
—Ah, no he oído el teléfono, estábamos desayunando en McD porque Belarus se llevó los Blincakes.
—What? los qué? olvida eso! COMO QUE NO HAS OÍDO EL TELEFONO!? TE DIJE QUE TE LLAMARÍA HOY!
—I know, but dejé mi teléfono en la mochila y luego nos estábamos bañando y no lo llevé a la regadera y luego bajé y se me olvidó la... —mira a Rusia—. Los calcetines y luego...
—But, where are you? —pregunta aun dando vueltas por culpa de la histeria contenida, poniendo el manos libres para que Francia le oiga. Rusia le sonríe al estadounidense de manera perturbadora él le da un empujoncito hombro con hombro.
—En Moscow, ahora mismo estamos yendo al parque del transbordador —resume y baja el tono de voz—, dormí en casa de Russia.
Inglaterra se queda paralizado y Rusia toma de la cintura ala americano para guiarle y que le siga cuando tienen que doblar la primera esquina, por que si no seguro sigue recto y se pierde.
—¿Dormiste en casa de Russie? Ameriiiiiique! —protesta Francia a gritos, porque está también muy tenso con esta situación.
Y a Estados Unidos le parece tan normal el asunto, que da la vuelta y no le aparta ni le nada, sólo se cambia el teléfono de oído para que Rusia no oiga lo que le dicen.
—France! Oh, hello!
—WHAT THE HELL PASA CONTIGO, BRAT! ya te dije de lo peligroso de eso! ¿estás herido? no me mientas, voy a extorsionar a tu brother hasta que me diga la verdad, así que no se te ocurra mentirme! —grita Inglaterra pensando que al final siempre le cuenta a Canadá.
—¿He... herido? Nah, el commie estaba sangrando de la ceja en la mañana, pero a mi no me sacó sangre —sonríe orgulloso—. Su casa es rara, no me gusta, usan todos el baño a la vez, Belarus se quitó la parte de arriba del pijama mientras Russia se rasuraba.
—Eso es por que tu no sabes compartir —replica el ruso mientras Inglaterra parpadea sacudiendo con la cabeza por que aun no se hace a la idea.
—Sí sé compartir, ustedes no saben nada de la privacidad —responde el mirándole de reojo.
Francia esta flipando también, sorprendido de que hayan compartido el baño.
—OK, OK, OK... Stop... What the hell está pasando America? —pregunta Inglaterra en un tono exigente.
—Yo no tengo ninguna cosa mala que esconder en el baño, no necesito privacidad —responde Rusia y vuelve a tirar de él para dirigirle.
—Ehm... Y como pasaste la noche? Dormiste? —pregunta el francés mordiéndose el labio y mirando a Inglaterra que le FULMINA.
El francés levanta un dedo en señal de que espere y el británico bufa y se espera sin decir nada de momento.
—Yes, mal. El colchón de Russia es súper blando y seguía rodando hasta él... Gosh, ¿saben el frío que hace aquí? En la mañana era horrible, ni en Chicago! Justo adentro de su cuarto estaba helando, y.. —vacila—, bueno, no me gusta su casa en realidad, todos son raros, Belarus enveneno mi sopa.
—WHAT?
—Es por el general invierno, ya te dije que hacia frío —sigue Rusia.
—Pero el commie me presto un pijama azul y creo que por eso no me congelé
Francia se lleva las dos manos a la cabeza, apretándose los ojos con las palmas.
—Da, aunque cuando duermo solo hace más frío —responde Rusia pensando en ello. Mientras Inglaterra está simplemente en shock
—ESTA NOCHE TE QUIERO EN LONDON! ME OYES, BRAT? me da igual lo que hayas o no planeado o a donde vayas a ir o a donde vayas a creer que vas hoy te vienes a casa de una bloody vez!
—But... —empieza el americano protestando por protestar, pensando que no es una mala idea irse a Londres, y que en realidad, no es que no quiera ir... ciertamente quiere ir, ha tenido una sobredosis de comunismo en las últimas horas. Aunque Rusia está tibiecito.
—¡No hay peros que valgan!
Francia se acerca a Inglaterra y le abraza de la cintura, apretando los ojos sin entender un pimiento de lo que pasa, FLI PAN DO con que hayan dormido en la misma cama.
—Okaaaaaaaay, okaaaaaaay... solo vamos al parque de atracciones y voy para allá.
—America, really? you are in the bloody Moscow, whit the bloody Russia... do you remember? the "fucking commie" what the hell are you doing?
—Pero es que tiene un simulador del transbordadoooor... —replica desconsolado.
—Fucking. Commie —le repite imitando su tono despreciativo habitual.
—Yes, yes, I know... the commie, but... —mira a Rusia de reojo, muy cerca de él.
—Amerique, ven acá inmediatamente y no traigas a Russie, ¿bien? Ya se verán el sábado en el baile.
Rusia mira a Estados Unidos y le sonríe, él se ríe un poquito porque piensa que es gracioso que hablen de Rusia al teléfono y él esté tan mono ahí sonriéndole.
—¿De qué te ríes? ¿¡me estás escuchando!? —sigue Inglaterra histérico y cuando el americano se ríe, Rusia sonríe aún más.
—Aha... —responde Estados Unidos acercándose un poco más a Rusia.
Francia aprieta los ojos sin poder creer nada de lo que está escuchando, es decir... es estúpido.
—PUES HAZLO, no me obligues a ir a buscarte —sigue riñendo Inglaterra mientras el ruso le pasa un brazo por los hombros como en el metro al notar que se le acerca.
—Ahh... yes, sure, sure. Tengo que irme —Dios, que difícil debe ser tener hijos adolescentes que hacen lo que les sale de los huevos.
Y el estadounidense le cuelga así que a Inglaterra le rechinan los dientes señalándole a Francia el teléfono.
—Ves? ves?
Francia sigue apretándose los ojos con las manos.
—Mon dieu... —susurra soltándose los ojos y mirando al inglés—. No entiendo.
—¿Pero le has oído? ¿le has oído? ¡Estaba rogando para quedarse! ¡Ha dormido en su casa! ¡En su bloody cama!
El francés se pone una mano en la boca, porque él también ha flipado con esto y se le acerca un poco más a Inglaterra.
—No esperaba esto... de todas las cosas que esperaba, no esperaba esto. Y, Angleterre... no le ha pasado nada, eso tampoco me hace sentido si es que sí ha dormido en su CAMA —admite.
—¡Casi le envenenan y sigue ahí! —el necio—. ¿Y si está drogado?
—No suena a drogado, lo cual me parece aún más preocupante.
—¡No suena a nada! y ayer estaba aún más disperso, ¡suena completamente tranquilo! ¿cómo puede estar tranquilo en Moscow después de que casi le envenenan?
Francia niega con la cabeza parpadeando y mirando al piso tratando de entender.
—Durmió con él... en su cama —murmura—, y... está bien, no sé ni siquiera como sabe que casi le envenenan. Y ahora sonaba... Ay Angleterre, no sé, necesitamos verle. ¿Crees que venga?
—Estaba tan tranquilo, ¡Con Russia a su lado! por que Russia estaba ahí, ¡Le he oído! ¡No se qué ha dicho pero le he oído!
—Oui, de hecho estaba hablando con Russie, algo dijo de saber compartir —le mira a la cara—. No sé qué es lo que pasa —confiesa sinceramente.
—Yo tampoco, yo que sé si va a venir, ¿por que no ha venido ya? Ya se lo debe haber tirado si han dormido juntos, what the hell hace ahí yendo a un parque o a donde sea que vayan?
—Eso es, entre otras cosas, lo que no entiendo. Esto era... puramente sexual. Se odian, se dan lo mismo, van, se acuestan, terminan la tensión y se largan.
Inglaterra le mira sabiendo por donde va.
—¡No me vas a decir eso Frog! ¡Ni lo insinues!
—Non, no te voy a decir eso porque no lo creo... —le mira hablando seriamente y con sinceridad—. Por eso te digo que no lo entiendo.
—No sé qué hacer —se muerde la uña del meñique—. Yo dije que le apoyaría y le ayudaría pero... pero...
—Tenemos que verlo y tiene que contarnos esto de frente, porque no lo entiendo y ni siquiera sé si lo entiende él —le abraza por encima de los hombros.
—¿Y si no viene? —le mira preocupado.
—Vamos por él —sentencia con seguridad—. Si no llega hoy en la noche, hoy mismo tomamos un vuelo.
—Eso dijiste ayer.
—Ayer dije que si no contestaba íbamos... qué vamos a hacer yendo y descubriendo que no está ahí y que vino aquí, ¿eh?
Aprieta los ojos frustrado por que es igual puede pasar.
—Va a venir... te ha dicho que vendría, va a venir —le pasa una mano por el pelo y suspira teniendo una idea—. ¿Te llevas decentemente bien con alguno de los soviéticos?
Levanta una ceja, por que además como Inglaterra es Mr. Simpatía.
—Hemos intentado poner una base aérea de la OTAN en Lettonie y he hablado con el en varias ocasiones. ¿Quieres que le hable? —ofrece Francia y el inglés asiente.
Francia saca su teléfono y se tarda un rato laaaaaaargo en encontrar el número de Letonia.. le marca. Inglaterra se sienta junto a él mirándole intensamente.
El francés extiende una mano y le toma al inglés la suya, esperando a que le contesten.
—Sveiki? —saluda el letón.
—Lettonie, bonjour... La France al teléfono —saluda Francia sonriendo, con toda la labia y todo el encanto del que es capaz.
—Ah, es Francija... Sveiki, Francija
—¿Cómo has estado, mon ami, cómo están todos en la casa? —pregunta haciendo aún la misma sonrisa.
—C-C-Como siempre —vacila por que de hecho están peor que siempre pero tiene miedo de cargársela si lo cuenta.
—¿Cómo siempre, cher? Pensé que estarían un poco mejor ahora que han tenido invitados...
Letonia lloriquea un poco. Francia mira a Inglaterra de reojo, tensándose un poco.
—Todo lo contrario, Francija, esto es una pesadilla —responde por que si Francia ya sabe que Estados Unidos ha estado ahí ya no pasa nada.
—Lo-lo es? —vacila—. ¿Qué ha pasado?
—Estuvo aquí ayer en la cena... Y hoy en la mañana seguía aquí... —susurra mirando alrededor nervioso.
—¿Y... todo bien? ¿Ha pasado algo?
—Ha pasado de todo —lloriquea de nuevo e Inglaterra se tensa conteniéndose para no romperle la cabeza a Letonia.
—Lettonie, cher, agradecería mucho que fueras específico. Estoy preocupado —confiesa.
—Haces bien, tenéis que decirle que se marche... Esto... Ayer... Dios mío, he perdido la cuenta de veces que creía que se matarían.
Francia abre los ojos y se tensa.
—Que se... matarían. ¿Y qué hace ahí aún Amerique?
Inglaterra se muerde las uñas.
—Han ido al Gorki hoy —explica Letonia.
—¿Han ido a dónde? —pregunta imaginándose... ok, no voy a decirles qué se está imaginando, pero créanme, Francia es capaz de imaginar cualquier cantidad de perversiones. Solo recordad a Sade.
—Al parque Gorki, el parque de atracciones de Moscow, Baltkirjeva quería ir con ellos, pero al final han ido los dos solos —explica.
—Los dos solos. Lettonie, ¿qué está pasando? ¿Qué le dio Russie a Amerique? ¿Qué planea?
—No lo sé Francija, pero no sabes lo peor.
Francia mira a Inglaterra de reojo, más tenso que una cuerda. Él levanta las cejas mirándole y apretándole la mano
—¿Ahá?
—¿Pero America esta bien? —no puede evitar preguntar Inglaterra
—Jã, eso creo... Tuvieron... —no es capaz de decir que fue lo que hicieron—. Ayer noche.
Francia mira a Inglaterra de reojo y le aprieta la mano. El inglés vuelve a apretar la mano y los ojos.
—Yes, Latvia, ya sabemos eso.
—Pues es que fue terrible —lloriquea él.
Francia, que quiere saber MUCHO más del tema, mira a Inglaterra de reojo mordiéndose el labio.
—¿Se lastimaron?
—Nê, nê, en lo más mínimo... Kirjeva... —nombra al ruso pensando en como empezar a contar lo que vió—. Dios mío, esto es una pesadilla.
—Oui, Russie... —le insta a hablar, asustado, soltándole la mano a Inglaterra y optando por abrazarle.
El británico le mira de reojo y hace para que le suelte negando con la cabeza por que prefiere oír esto una sola vez cuando lo cuente America. (Aunque se muere de curiosidad)
Francia asiente con la cabeza, soltándole y llevándose el teléfono al oído, quitándole el manos libres.
—Russie... —le insta a hablar, haciéndose bolita y tratando de mantener el agobio por Inglaterra a un lado, que le arrastra y le quita objetividad.
—Bueno, todo empezó con que Igaunija volvió de comprar el pan y les vio en la calle, por lo visto salieron del metro abrazados —empieza en un punto más o menos poco traumático.
—A-Ab... —se muerde el labio y cierra los ojos, sin siquiera ser capaz de imaginarles —, aja.
—No podíamos creerlo, pero... Es que no tiene sentido que Amerika haya venido y luego Kirjeva le llevó a su cuarto para enseñarle su huevo de Fabergé. Yo de Amerika no me habría metido en su cuarto ni a rastras. Aunque las peores cosas están en el sótano.
—¿Lo llevo al sótano? Lettonie, dime, s'il vous plait, sé específico.
—Ne, ne, solo a su cuarto, a ver el huevo.
—Bien. ¿Belarus intentó envenenarle?
—Ah, ja, eso dijo, que le había envenenado el Borsch... así que Amerika fue a tirarlo y cuando volvió empezó a comerse el Kirjeva... estaban comiendo los dos del mismo plato.
—Co-Comiendo del mismo plato —se rasca la frente—. ¿Y este plato tenía algo? Algluna... ¿droga o algo? Es... Lettonie, yo no tengo que explicarte la relación entre Russie y Amerique.
—Ne, ne, Lietuva y yo lo preparamos y Baltkrievija no le pondría nada al de Krievija.
—Bien. ¿Qué... Pasó después?, yo tenía entendido que Amerique no pasaría la noche ahí... ¿Russie le dejó? ¿Le obligo? ¿Lo encerró?
—Ne... ne... —aprieta los ojos y lloriquea un poco otra vez.
—Mon dieu, ¡dime ya! —protesta Francia teeeenso
—L-L-Lo siento, lo siento Francija, dile a Amerika que se vaya a casa. Si se matan... Si nos dan la culpa... Si Krievija sabe que te he contado... —lloriquea más, tenso también, dispuesto a colgarle por que esto es demasiado.
—Espera, espera... Sil vous plait. ¡Quiero ayudar a resolver esto! —pide Francia suavizando el tono de voz volviendo al tono labioso y el letón se calma un poco tragando saliva.
—Amerika iba a irse, y... y... Krievija... yo le pregunté si iba a quedarse a dormir y Krievija dijo que no y lo mandó a un hotel que está al final de la calle.
—Oui —asiente y se lo piensa un poco —. Entonces tuvieron sexo.
—Eh? —pregunta descolocado.
—¿No fue así? —levanta las cejas pensando que quizás se ha equivocado sorprendido por ello.
—Ja... ja... —asiente y vacila extrañado de que lo sepa—. ¿Has hablado con Amerika? ¿Te lo ha contado?
—Non, pero asumo que el sexo es lo que hizo que se quedaran. Lettoine, ¿puedo preguntarte algo... Indiscreto?
—Ja, eso creo... —aprieta los ojos.
—¿Lo... Viste?
—Ja... —responde temblando.
—¿Y por qué fue tan traumático?
—¡Por que lo vimos todos, Francija!
El francés aprieta los ojos.
—No sé si debería explicarte esto, quizás Krievija se enfade conmigo.
—Russie no sabrá que me lo explicaste. Una cosa más. Amerique... Hubo caricias, besos...
—Ellos estaban en el vestíbulo, Amerika le dió a Krievija algunos golpes suaves durante la cena, de manera amistosa o algo parecido... creíamos que iban a matarse, pero Krievija solo se tensaba y le miraba, sin atacarle... y luego sonreía...
—Golpes... Amistosos
—Entonces, como te decía —traga saliva—, les pregunté si Amerika iba a quedarse a dormir y Krievija dijo que no, así que se fueron al vestíbulo y como Igaunija dijo lo del abrazo, salimos a ver si se abrazaban de nuevo o se besaban o algo.
—Aha...
—Pero no lo hicieron al principio... Krievija se le puso detrás y Amerika se asustó y creíamos que le pegaría, por que Krievija le puso la mano en la cabeza como nos hace a nosotros a veces.
—Oui... Y?
—Paso... algo... y Amerika se le echó encima haciendo una especie de... gritito o gemido o algo y... Krievija le estampó contra el espejo del vestíbulo empezando a besarle y a desnudarle... todos les estábamos mirando, Francija
—Ohhhh! —Francia entiende lo que pasó levantando las cejas.
—Mon dieu, ¿y no se lastimaron?
—Ne, ne... no podíamos creerlo, Krievija levantó a America de las rodillas contra el espejo y... y... —Lloriquea—. Amerika le abrazaba.
Francia flipa, flipa y flipa.
—¿Y Russie le mordía o... Le golpeaba o algo? —pregunta gravemente, preocupado.
—Ne, ne, solo le sujetaba y le empujaba contra el espejo con las caderas y... respiraba o gemía o hablaba en su oído, no lo sé, no se oía del todo.
Francia suspira pensando que esto es más extraño aún... ¿Gemía o hablaba en su oído?
—¿Y ustedes lo vieron todo? —levanta las cejas.
—Ja... estábamos todos en el pasillo, Baltkrievija parecía que iba a matarles, Lietuva y Ukrania se la llevaron, pero Igaunija y yo nos quedamos a ver un poco más... —se sonroja—. Fue horriblemente hipnotizante, escalofriante y terrorífico.
—¿Por? ¿Qué era tan escalofriante, Cher? ¿El que fuera sexo o el que fueran ellos?
—Pues ambas cosas... esto es muy complicado, Francija, tu no les viste... Igaunija y yo nos fuimos cuando acabaron, creo, Krievija le bajo las piernas hasta el suelo acariciándole y le abrazó.
—Quoi? —las cejas de Francia en el cielo
—Ja, estaban los dos abrazados cuando nos fuimos, no sé qué hicieron luego, pero esta mañana entraron al baño juntos.
—¿Abrazados?
—Ne, esta mañana ne.
—¿ABRAZADOS? ¡Ayer!
—Ja, Ja, Krievija abrazaba a Amerika de la cintura y Amerika tenía la cara en el cuello de Krievija.
—No puedo creértelo.
—No sé que decirte, Francija, hoy han ido a desayunar los dos a McDonald's.
—Mon dieu! ¡¿Pero que es estoooo!?
—Es que Amerika se ha sentado en el lugar de Baltkrievija... y ella ha dicho que era un pervertido y... han discutido, Ukraina ha dicho que a Krievija le gusta Amerika y que le hace feliz, creo que le va a regalar un girasol.
El francés abre los ojos como platos.
—Non, Non... ¿Un girasol? Lettonie, ¿esto es un chiste? ¿Es una... Estrategia para conseguir quoi?
—Ukrania le ha dicho que lo hiciera y creo que va ha hacerlo... pero el caso es que estaban Amerika y Baltkrievija discutiendo... y Krievija ha empezado a reírse, no estoy seguro de haberle oído reírse... ¿nunca?
—Reírse, Russie... No Amerique, ¿él? Bien.
—Ja, Blatkrievija se ha enfadado y se ha llevado los blinis, así que los dos se han ido a McDonald's.
—¿Estás seguro de que a Amerique de quien me estas hablando?
—Y Krievija, no conozco tanto a Amerika, no sé que suele hacer él.
—Ir con Russie a ningún lado es lo que suele hacer.
—Pues aquí solo se ha separado de él esta mañana cuando se ha olvidado la pistola en el cuarto de Krievija.
—¿DEJÓ LA PISTOLA EN EL...? MON DIEU.
—Eso ha dicho Krievija, que se la había olvidado. Amerika ha salido corriendo y Lietuva ha ido con él, ha sido cuando Ukraina le ha dicho a Krievija que le regalara un girasol.
—Me estas contando demasiadas cosas y empiezo a saturarme. Tengo que pensar —carraspea—. ¿Puedo pedirte un favor?
—Aquí están pasando demasiadas cosas, Francija
—Háblame o escríbeme si Amerique vuelve, ¿bien? Iremos por él.
—Ja... No quiero que le mate aquí, imagina el lío —Letonia tiembla.
—No se que es lo que pasa, pero... Voy a pensarlo.
—Esta mañana Krievija tenía una herida en la ceja que no tenía ayer... normalmente da miedo, pero que puedan empezar a pelear en cualquier momento es... demasiado.
—La tensión sexual siempre ha estado ahí pero... Las caricias...
—Llevaos a Amerika, por favor.
—Bien, bien. Calma, todo va a estar bien —no lo cree ni él
—No le cuentes a Krievija que te contado esto, tengo que dejarte Ukraina y Baltkrievija han vuelto del sastre.
—Bien, bien. Háblame.
Letonia cuelga el teléfono y Francia... Esta en shock. En cuanto cuelga... Marca el teléfono de España quien está en este momento cuidando de un huerto que hasta ahora nadie sabía que tenía pero que sale en todos los spamano.
—Hey! ¿qué pasa?
—Espagne... Tienes tiempo, ¿verdad?
—Bueno, he hecho un descanso hace un cuarto de hora pero... Seh —se encoge de hombros.
—¿Crees que Russie... Crees que exista la remota posibilidad de que se... De qué quiera a alguien?
—¿Rusia? —frunce el ceño—. ¿En qué lío te has metido?
—Non, Non... Moi non.
—Pues ni idea... —suspira tomándoselo con más tranquilidad—. ¿Pero no es Rusia el que se dedica a violar a la gente matarles y luego comérselos o algo así?
—Oui. Pero es que, Cher, están pasando cosas que no puedo explicar con Amerique.
—¿Cosas?
—El sexo... Incluye besos y abrazos...
—Oh, tío... ¿América y Rusia están liados? Prusia solo me contó que había ido a tirárselo a Nueva York.
—Están mucho más liados de lo que parece. ¿Qué piensas de besos, caricias, abrazos y... Susurros al oído?
—Surreal, pero...
—Oui?
—Bueno, Rusia tiene alguna especie de hermana a la que no quiere arrancarle la cabeza, ¿no? Es decir, el afecto sabe lo que es.
—¿Crees que pudiera... Enamorarse de... Amerique?
—De... Espera, ¿estás hablando del tío de las hamburguesas? ¿Tú te enteraste de lo de la guerra fría?
—Oui.
—Creía que solo era tensión sexual, no cariño.
—Se están abrazando y besando... Y conviviendo después del sexo.
—Aun así... ¿cariño?
—¿Entonces crees que no? Es que... Realmente no entiendo. ¿Qué crees que sea si no es?
—Uf, Francia, así sin verles ni saber nada, yo qué sé. Venga, tú eres el experto, ¿no te has quedado nunca en la cama abrazado a alguien solo por que si, por que te daba palo moverte?
—Oui. ¿Pero Russie? —aprieta los ojos.
—Es que venga, yo no me trago esa de no sea capaz de enamorarse, pero seguramente es de forma muy rara y aun así... ¿De América? Este caso no es como Romanito o Inglaterra... ellos SÍ se odiaban.
—Bien, quizás... —se lo piensa—. Tienes razón, quizás esto es nada más el reflejo de Angleterre. Él está infartado y yo estoy exagerando.
—Es que ya hemos pasado por esto, tío, recuerda a Prusia.
—¿Besos, abrazos y caricias?
—Si a América le mola, que me parecería lo más normal, pues... bueno, ya se le pasará. Prusia nunca se le acercó suficiente, no está tan zumbado
—Russie, Russie le estaba abrazando.
—No sé, Francia, tendríamos que verles. También está Rusia besando a los alemanes por lo que me ha dicho.
—El sábado, van a ir el sábado. Estoy preocupado, Espagne.
—Sí, Prusia me contó que retó a América a bailar con él, puede tener gracia.
—Estoy preocupado.
—¿Pero por qué? ¿Qué ha pasado?
—Amerique esta en Moscow... Abrazándose, besándose y acariciándole.
—Eso es lo que me preocuparía a mi, América, más que Rusia... América si podría pillarse más fácil, ¿no? con esto que estás tú con el cejas.
—De hecho justamente es de Amerique de quien estoy preocupado... Eso hasta que escuche que Russie se estaba riendo, y le estaba abrazando...
—Suena súper raro.
—No quiero que el garçón... Se embobe con él. Son abrazos, Espagne.
—No lo sé, Francia... hay mucho más que abrazos en eso, ya lo sabes.
—Pero él es pequeño y está despechado... ¡Y es Russie! Pero... Abrazos, Espagne... Esto es raro.
xoOXOox
Estados Unidos le sonríe más a Rusia después de colgar y se acerca a besarle los labios abrazándole de la cintura. Por los visto, Rusia se acerca también, le besa y cada vez está más seguro que los besos no son para pedir sexo si no que son otra cosa, no sabe cual, pero otra mejor.
A la mierda, ala, besuqueándose en medio de la calle! ¡Hace dos semanas Rusia ni siquiera entendía que gracia tenía comerle la boca a alguien!
El estadounidense... ¿Por qué sigue besándole? probablemente por que Rusia le ha puesto la mano en la mandíbula.
Es que se están besando besando Beso, no sexo, beso y al americano le gusta, tiene hasta los ojitos cerrados y seguramente para hacerlo más ridículo hasta un pie levantadito.
Es que además, mira: alguien les silba por la calle... Y lo que hace Rusia es simplemente girar un poco la cabeza, sin dejar de besarle como si el silbido fuera para alguien más.
Y creo que lo único que puedo decirte es que el americano está abrazándole más y no sabía yo que fuera capaz de esas cosas... Como acariciarle el pelo
Cosa que por lo visto a Rusia le gusta por que lo clasifica como un gesto de afecto, subconscientemente, por que es lo que hace su hermana y lo que él hace a los bálticos.
De hecho es un efecto de afecto demasiado afectuoso y el problema no es el beso sino el fin del beso. Estados Unidos se separa, con los ojos cerrados.
Rusia los abre un poco lentamente y sonríe sinceramente.
—Fucking commie —susurra otra vez con ese... Afecto misterioso. Rusia vacila un instante.
—Soy yo, Amerika —responde finalmente. Por que ya hemos descubierto cuando es que le llama America y cuando Estados Unidos. Él sonríe mirándole a los ojos—. Quieren que te vayas, ¿verdad? —pregunta y le pone las manos en los hombros.
—Yes —se ríe, Rusia se encoge de hombros y sonríe más—. Voy a irme, pero tú me estás llamando America.
—Da, nos veremos pronto —vuelve a tomarle de los hombros y a dirigirle andando.
Se deja dirigir, ¿por qué no?
—Belarus agradecerá que te marches.
—Belarus me detesta.
—No lo sé —responde por que no está seguro, diga lo que diga ella.
—Tú también me detestas así que.. —se encoge de hombros
—Da, todos aquí lo hacen —asiente.
—Awesome —suelta medio sarcástico
—¿Te gusta? —pregunta inclinando la cabeza sin entender el sarcasmo.
—He aprendido a vivir con ello, pero no, no me gusta. A mi me gusta que me quieran. ¿A ti te gusta que te odie?
—Net —niega con la cabeza—. Aunque...
—Yes?—le mira.
—Germaniya dice que está mal y no tengo que pelearme con nadie —se sonroja un poco. El estadounidense pone los ojos en blanco y le da un codacito en el pecho.
—¿Te gusta pelearte conmigo o algo?
—Net, pero... —se rasca la cabeza por que esto es difícil y no sabe como explicarlo.
El americano se detiene y le mira esperando a que se explique.
—No esta bien y haces cosas malas —explica infantilmente—. Pero no haces como los demás —Rusia es terrible explicando nada.
—¿Cómo los demás? ¿Qué de los demás?
—Pues ellos... —le mira y se lo piensa por que de veras esto es complejo—. Creo que ellos también quieren pelear conmigo y no lo hacen.
Estados Unidos se ríe y Rusia le mira un poco avergonzado por que no tiene ni idea de lo que está diciendo, si esta bien, mal, o se esta dando a entender o no.
—Claro que no lo hacen, commie... ¿Cómo van a pelear contigo si no te entienden?
—¿No me entienden? ¿Qué es lo que no entienden? —inclina la cabeza.
—Nada, eres incomprensible. No entienden nada, ni lo que quieres ni lo que no quieres. Sólo eres un Psycho que quiere ser uno con todos al que le tienen terror.
Rusia se lo piensa mientras se acerca para sacar las entradas del parque.
—Da, pero ¿por qué quieren pelear conmigo entonces?
—Pues porque les das miedo.
—Hum... —responde por que no está seguro de esa teoría—. ¿Entonces tú sí me tienes miedo? —pregunta pasándole su tíquet. El estadounidense levanta las cejas.
—Ok... No, esa teoría esta mal, porque realmente no te tengo miedo. Me estorbas y me frustras los planes, pero si te tuviera miedo no pelearía contigo —se rasca la cabeza.
—Yo no entiendo a los demás —confiesa.
—¿Qué es lo que no entiendes? —le mira.
—Pues nada —responde encogiéndose de hombros—. Es como si todo el mundo supiera cosas que yo no sé.
—¿Quién es el mal espía ahora? —le sonríe
—Net, net —niega con la cabeza y sonríe—. Tengo los datos, pero es como si todos se hubieran puesto de acuerdo para decidir sobre ellos y nadie me hubiera dicho. No puedo interpretarlos.
—¿Por qué no puedes interpretarlos? —le mira de reojo sin dejar de sonreírle
—No lo sé pero... Germaniya me dice, "tienes que sonreír a las personas, eso les hace sentir mejor" y yo les sonrío —pone su sonrisa de tiburón—. Y me parece que no lo hago bien, pero no sé por qué.
—Porque esa sonrisa es aterradora, sólo sonríes porque te lo dijo, no porque quieras.
—Es complejo.
—Es que eres raro... Casi no te ríes, pero si sabes sonreír normal, sólo que no lo haces —sonríe.
—¿Sí sé? ¿Cómo lo sabes?
—Porque sonríes, mira —le señala la cara y le pica un poco la mejilla.
Rusia sonríe un poco nervioso sin saber qué tiene que hacer.
—¿Qué cara harías si no le hicieras caso a Germany? ¿Si no tuvieras que sonreír?
—No lo sé —se lo piensa poniendo una cara un poco boba.
Estados Unidos se ríe, el ruso sonríe un poco cuando se ríe.
—No es verdad que haces esa cara cuando no sigues las instrucciones de Germany, te ves incluso más raro —le empuja hombro con hombro, juguetón.
Rusia sigue sonriendo y se para frente a una maqueta a escala 1:1 del transbordador espacial, en blanco y negro, mirándola.
—Los míos son menos cuadrados —sentencia y sonríe.
—Perdida de dinero en un diseño más complicado —replica acercándose para entrar por que es jueves por la mañana y casi no hay nadie.
—Sigo sin creer que haya terminado el programa —suelta algo nostálgico pensando en el fin del programa del transbordador el año pasado que canceló por que era muy caro, siguiéndole.
—Pues no iba a durar para siempre —responde Rusia, que sólo voló uno, así que no... Bueno, usaban los americanos para la estación espacial. Ahora llegan a Marte en el curious.
—No, but... I mean, I know, el rapacious y las personas ahora son caras ahí, y vale mas la pena ir a Marte, but... ¿Sabías que hace poco hice un vuelo conmemorativo del Endeavour? Ha estado volando por encima de mis ciudades para que la gente lo ve... —se detiene a sí mismo y le mira con el ceño fruncido—. Seguro tu sabes esto... ¡Y te mato si tocas al Endeavour!
Rusia sonríe de forma un poco amenazadora.
—Shut up! —le toma del brazo y le jala hacia adentro del simulador frunciendo el ceño—. No voy a hablar de esto contigo.
Rusia le sigue sonriendo más.
—Me apetece competir contigo —suelta de la nada.
—¿Te apetece competir conmigo? Maaaan, yo nací para competir contigo. ¿En qué? —salta un poco en sus pies, esperando cualquier reto.
Le señala el simulador que es una especie de videojuego.
—Yo digo que lo hago mejor que tú —sentencia el ruso sentándose.
—Ohh! Awesome! —sonríe y le pone las manos en los hombros sacudiéndolo un poco—. No tienes idea de lo que haces, voy a ganar y vas a morir y voy a mearme en tus cenizas —se ríe dando la vuelta y sentándose al lado suyo.
—Este es uno de mis transbordadores, no hay manera en que lo hagas mejor que yo —responde poniéndolo en marcha—. Pero si eres tan buen espía como dices sabrás hacerlo.
Estados Unidos le mira de reojo.
—Yo sé hacerlo mejor que nadie, tú eres un loser, ni siquiera creo que puedas volarlo una vez, ya no digas ganarme.
—Asegúrate de cambiar el idioma, no quiero que me digas que perdiste por culpa de eso —pide echándosele un poco encima para cambiar en su pantalla.
El americano le mira cerca de él y levanta la mano haciendo el movimiento de Ucrania para despeinarle.
—Voy a ganar igual, aunque lo pongas en commie... Pero vale —sentencia mirándole el pelo con curiosidad de su reacción.
Cierra un poco los ojos y sonríe como hace con Ucrania y luego le mira.
—Ok... Método de tranquilización de commie descubierto. Soy un espía awesome —sonríe.
—Pero esto consiste en pilotar templadamente —responde sonriendo, volviendo a la posición y tomando los mandos. Estados Unidos toma los mandos y se ríe.
—¡Prepárate a MORIR! —suelta sin tener realmente mucha idea de que va a hacer.
Rusia pone en marcha el juego e inclina la cabeza hacia bajo, su mirada se ensombrece un poco y sonríe de manera mucho más perturbadora mientras juega sin moverse más de lo necesario ni cambiar de expresión.
El americano grita y se para y se sienta y tiembla las piernas, y zapatea y... SE MUEVE.
Al final, Estados Unidos gana el primero. Rusia gana los TRES siguientes.
El americano gana el que sigue... Y juegan y juegan y juegan... Yo creo, no veo como no hasta que están empatados cinco a cinco y el chico de la atracción les pide que bajen por que tiene que subir más gente. (Se lo pide por como vez veinticuatro).
—¡NOOOO! ¡No! ¡Tengo que ganarle! —protesta el estadounidense temblando las piernas y bailando rap en el suelo, mirando la pantalla.
Rusia mueve las manos por que le duelen un poco los dedos.
—Vamos, subiremos a la montaña americana ahora —le pone una mano en el hombro levantándose.
—What?! ¡Pero no ha ganado nadie! —protesta Estados Unidos mirándole.
—He ganado yo, lo he hecho mejor aunque sacáramos los mismos puntos.
—What?! —se levanta y le mira a los ojos frunciendo el ceño—. He ganado yo para el caso.
—Yo he sido más rápido —responde.
—No has sido más nada —le empuja del hombro para salir del juego ante la insistencia del chico.
—Da, lo he sido y se ha dañado menos en el aterrizaje, tu lo has hecho estallar la segunda vez.
—Yo lo he hecho PERFECTO en la vez seis, tu no has hecho ninguno perfecto —réplica.
—Da, pero lo has hecho estallar —insiste.
—Eso no tiene nada que ver —le empuja hombro con hombro otra vez frunciendo un poquito el ceño de nuevo —. Si hubieras dejado que jugáramos una vez más, hubiera ganado yo y tú lo sabías, por eso te has puesto a "vamos a la montaña americana, tengo mied..." —se detiene a sí mismo —. La montaña americana?
—Yo no he dicho que tenga miedo, tú te has enfadado cuando he ganado tres veces seguidas y le has gritado a ese chico.
—¿Y qué? ¡Yo he ganado otras tres y luego hemos terminado empatados!
—Tú tenías miedo entonces, lo olí —sonrisa de tiburón.
—What? ¿Qué vas a haber olido?
El de la bufanda sonríe aún más mirándole y luego se vuelve hacia el frente mirando la montaña rusa.
—Oh! Awesome! Una rollercoaster!
—Da.
—¡Vamos a dentro, venga! —le toma de los hombros como tomaría a Canadá y lo arrastra hacia la entrada sonriendo.
Rusia se deja arrastrar, claro, un poco contagiado de la emoción del americano que brincotea junto a él mirando la montaña rusa... Y sonriendo.
—Yo tengo unas que ahí —extiende una mano y señala—, dan unas vueltas así —hace círculos en el aire— y te pone de cabeza y a la mitad —movimiento violento hacia abajo—. ¡Así!
—Esta también da la vuelta —responde entrando para sentarse en el vagoncito—. Y da más miedo.
—Que va a dar más miedo —se sienta junto a él... Y sonríe emocionado —. Te reto a que no pongas las manos aquí en TODO EL VIAJE —señala el tubo.
—Da más miedo por que las tuyas son más rápidas, pero no es la velocidad lo que despierta la adrenalina, si no la sensación de falta de seguridad. Esta está hecha expresamente para que haga ruidos raros y parezca que se va a romper todo el tiempo —responde mirando el tubo y soltando las manos.
—Pero no se rompe, ¿verdad?
Sonríe de forma perturbadora.
—Russia... —le mira no tan seguro, porque él si que está seguro de TODOS los procedimientos de seguridad de sus parques de atracciones pero en Rusia no confía ni un pelito.
Se pone en marcha y Rusia se vuelve al frente.
—No sería la primera vez.
—WHAT?! —baja las manos para tomarse del tubo y luego mira a Rusia, que no las tiene ahí... Aprieta los ojos—. You PSYCHO!
Mira al piso y sus pies colgantes. Quizás Rusia lo hizo sentarse JUSTO en ese carro, JUSTO para que se cayera. Palidece.
—Ya has perdido —responde mirando las manos en el tubo—. Pero no tienes que preocuparte, me has prometido que no te vas a morir, aunque sí puede que te hagas mucho mucho daño —sonríe con cierta esperanza aterradora en la voz.
—WH-WHAT? —traga saliva mirándole.
Estados Unidos suelta el tubo y levanta los brazos, dispuesto a salvar al menos su orgullo y dignidad cueste lo que cueste.
Y entonces la atracción da un golpe seco y empieza a acelerar haciendo un montón de ruido y traqueteando como pocas cosas.
—No me da miedo... Nomedamiedonomedamiedo —ok, puede que Estados Unidos tenga un poquito de miedo... Vale.
Rusia aprieta los ojos y sonríe luchando contra el impulso de agarrarse del tubo, por que es divertido.
Y después de unas vueltas el americano empieza a descojonarse de la risa y a gritar un poco, sin poder evitarlo.
Rusia trata de mirarle con los ojos mediocerrados por culpa del aire y todo y después de unos instantes empieza a gritar también para ver qué pasa si se grita, por que él no grita en general con estas cosas.
Y al estadounidense le hace más gracia que Rusia grite acordándose de... Otros gritos estirando una mano y buscando la del ruso en el aire.
Rusia no se lo espera, así que deja de gritar y se la toma entrelazando los dedos, apretando fuerte lo que no puede apretar el tubo mientras vuelve a gritar por que al parecer gritar es divertido.
Bien, usándose de apoyo mutuo cuando no pueden tomarse del tubito. Estados Unidos se ríe otra vez cuando la montaña se detiene, sin soltar a Rusia quien deja de gritar, claro, mirándole.
El chico sigue riéndose apretándose el estómago que le duele un poco de gritar y reír.
Entonces se sueltan las barras de seguridad, abriéndose y es ese momento incómodo en el que siguen tomados de la mano que Rusia aprovecha para ponerse de pie y convertir en funcional tirando de su mano para que le siga.
Estados Unidos sale tras él sin saber cuando es que se tomaron de las manos de una manera tan... Firme. Sonríe aún, sin embargo.
―¿Dónde quieres montar ahora? ―pregunta Rusia.
—Mon-Montar? —le mira, muy consciente de la mano ahora mismo.
―Da ―le mira.
—Ehh... Pues —se sonroja un poco sin entender bien—. Las... Tacitas. ¿Tienes tacitas?
―¿Qué son las tacitas? ―pregunta por que no está seguro.
—Unas tazas enormes que dan vueltas.
―Creo que no... mira aquí hay la montaña americana de agua ―la señala―. Ese que da vueltas ―lo señala―. Y la casa del miedo ―la señala―. Y más allá está el barco.
—Lacasadelmiedono —sentencia —, vamos al barco
―¡Anda! ¿Por qué no? ―le mira.
—Al barco. Quiero ir al barco —se sonroja y no le mira
―Eso es solo un columpio.
—Yes. ¿Y? Vamos a ese que da vueltas entonces —nerviosito.
―Bueno ―se encoge de hombros.
Estados Unidos respira aliviado jalándole.
―También podemos ir al Big Ben luego, es de caída libre y está ahí... oh, mira, esa es la casa del terror ― ruso la señala y se acerca hacia allí tirando de él y su mano, claro.
—No, no... Vamos al Big Ben —se detiene para no ir, palideciendo un poco y haciendo cierta fuerza con la mano.
―Ahora ―asiente y sigue andando hacia allí.
—No, no... No quiero la casa del terror —traga saliva mirándola con cierto... terror—. Tengo hambre, ¿por qué no comemos antes?
El ruso se detiene y le mira inclinando la cabeza, el americano trata de soltarle la mano.
—Iba a ese puesto de algodón de azúcar —lo señala justo al lado de la casa del terror—. ¿Por qué no quieres ir?
—Oh! El puesto de algodón —se ríe un poco, pasándose la mano por el pelo y sonrojándose.
—Da —responde y se lo piensa un momento—. La casa del terror... ¿te da miedo?
Estados Unidos se ríe más, súper nervioso.
—Naaah, que va a darme miedo. A mi nada me da miedo, soy awesome.
—¿Entonces? —pregunta mientras se acerca al puesto de algodón.
—Pueeeees. No sé, no creo que... I mean, es... Un juego idiota.
—¿Por qué? —pide un algodón y le mira mientras se lo hacen.
—Po-porque tiene cosas... Que dan miedo, y fa-fa-fa... —toma aire y mira hacia el algodón, sintiendo un agujero en el estómago pensando en fantasmas y momias... Y fantasmas de momias. Traga saliva —. Sólo no me gusta y ya, ok?
—Sí te da miedo —sonrisa aterradora.
—¡NO ME DA MIEDO! —chilla.
—No me lo creo —responde irguiendo la espalda y mirándole desde arriba
—¡Pues creételo! No me da nada de miedo —frunce el ceño irguiendo la espalda también... Tsk Tsk
—Vamos a verlo —toma el algodón y pellizca un poco empezando a comérselo.
—¡Pues vamos a verlo! —grita y acto seguido... tiembla un poco, mirando a la casa del terror con cierto... Pánico. Ni siquiera prueba el algodón.
Rusia anda tan tranquilo hasta la casa, comiendo y Estados Unidos va palideciendo poco a poco, empezando a sudar frío e imaginando... Fantasmas, cadenas, fantasmas concadenas, el jinete sin cabeza...
—Tú delante —Rusia le sonríe.
El americano mira al ruso y traga saliva. Un joven muy mono los agrupa afuera, vestido con una capa negra hasta el suelo, explicándoles lentamente una historia sobre una mujer que en ESTA MISMA CASA tenía un esposo y una hija, y se llevó a su hija y la encadenó por años en la buhardilla pensando que había tenido un hijo con el rey, se oían los lamentos la hija por años hasta que se murió y la madre la empezó a ver vagando por toda la casa arrastrando las cadenas, y luego la mujer se murió enloquecida.
Ella y la hija asustaban al hombre hasta que el murió aterrorizado y.. Ahora todos vagan por la casa asustando a la gente.
Rusia le escucha atentamente acabándose el algodón de azúcar, aunque sabe que es mentira por que él estaba aquí cuando la construyeron y sabe que esto era un campo de patatas antes de ser el parque Kulturi, así que no va a tener miedo.
Estados Unidos se le acerca poco a poco a Rusia, sin notarlo, aterrorizándose segundo a segundo.
Después el chico, con voz más misteriosa, les explica que primero van a visitar la parte de arriba a pie y luego bajarán al lago en donde la madre vio a la hija, caminando sobre las aguas por primera vez... Y abajo irán en el carrito porque esta plagado de todos los FANTASMAS de los sirvientes que también vagan en pena por el resto de la casa.
El americano esta un poco en estado "No respondo", pensando si puede salir corriendo sin que Rusia se entere y para el final de la explicación esta temblando un poco y mira a Rusia de reojo.
—Hay fantasmas.. —susurra con la voz temblorosa
—Da —le pone una mano en la espalda.
El estadounidense da un pasito hacia él y el chico les da las instrucciones sobre no tocar a los actores, quedarse en el grupo (que es pequeño, seis personas en total, porque es jueves) y tomarse de las manos por parejas.
Bien. El americano se PRENSA a la mano de Rusia, temblando. El ruso le empuja un poco para que vaya delante cuando las puertas se abren hacia unas escaleras tenebrosas, pautas y con luz un poco azulosa por las que tienen que subir.
Y Estados Unidos no esta cagado del terror en lo absoluto... No. Ahem. Si tiembla es completamente de frío.
Rusia le sigue empujando notándole temblar y oliendo su miedo, divertido.
El estadounidense se resiste un poco, caminando sólo porque Rusia le empuja, anticipando con TERROR el que le salga algo cuando se oye a su espalda un lamento y sonido de cadenas.
Rusia gira la cabeza para mirar lentamente y el americano pega in salto de aquellos girándose de inmediato y abrazando el brazo de Rusia.
—W-What Was... That? —tiembla.
Rusia le mira levantando las cejas, atrás de ellos sueña un grito y el ruso vuelve a girarse a mirar sin inmutarse.
El americano pega otro salto y un grito el mientras una figura fantasmagórica es proyectada hasta arriba de las escaleras, susurrando algo en Ruso. Cierto estadounidense va a tener pesadillas con esto.
Rusia mira la imagen fantasmagórica y extiende la mano hacia ahí.
Estados Unidos abraza a Rusia mirando al fantasma y temblando, el ruso se asusta por que eso no se lo esperaba, mirándole
—Gh-Ghost —susurra apretando los ojos abrazando a Rusia del cuello, fuertemente.
Rusia le pasa un brazo por la cintura apretándole contra si y andando hacia otro lado. Y para acabarla de joder... el americano se calma un poco.
—¿Qué te asusta tanto? —pregunta Rusia en un susurro, sin entender, por que oh, si, domina una gran variedad de técnicas escalofriantes, entre ellas los susurros.
—Fantasma. No me gustan —responde sin escalofriarse en absoluto, pegándose un poco más a Rusia. ¿Por qué coño se pega a Rusia?
El ruso le aprieta contra sí, nadie sabe por qué, porque seguramente él es lo que da más miedo de toda la casa de los sustos, pero ha notado que al hacer eso el americano tiembla menos.
Un minuto más tarde Estados Unidos recupera la compostura y es capaz de sacar la cabeza del cuello del ruso. Y si esto no tuviera luz rara/media luz, podrían notar que está un poco sonrojado.
—¿Por qué no te da miedo?
—Por que estoy relajado y sé perfectamente como se mueren las personas —responde cuando alguien grita de su lado saliendo de golpe y Rusia ni siquiera se vuelve inmediatamente, seguramente el americano podría notar el corazón del ruso bombeando sangre bastante lentamente si acaso fuera capaz de notar algo más que a sí mismo volviendo a abrazar a Rusia temblando... Considerablemente menos de lo que temblaría habitualmente.
—Pero es entretenido... aunque con alguien asustado es más entretenido aun —comenta sonriente sin dejar de andar.
—Shut up —tiembla como hoja con la voz apagada en el abrigo del ruso—. Odio las casas de terror.
Vuelve a mirarle y le pone la otra mano en la cabeza, protectoramente.
—Ok... Ok... I'm... Fine —se separa un poco pensando que... Venga, este es Rusia y él no puede estar haciendo esto así. Traga saliva mirando al frente (abrazando a Rusia aún...)—. C-Come on
—Si hubiera sabido esto antes, yo habría ganado la guerra fría —comenta aun haciéndole andar cuando llegan a una zona en la que se apagan y encienden las luces y el suelo se vuelve blando.
Estados Unidos frunce el ceño con esto empujándole un poco para separarle.
—No habrías ganado nada —murmura mirando al suelo, poniéndose en guardia y yo pienso... En cuanto aparezca el siguiente fantasma vas a abrazarle de nuevo.
Rusia sonríe divertido y de pronto una puerta empieza a abrirse y cerrarse frenéticamente haciendo mucho ruido.
Estados Unidos brinca de nuevo y suelta un grito pero NO abraza a Rusia, temblando el solo y caminando lo más rápido que puede hacia el fondo de la sala.
Rusia se queda mirando la puerta como embobado a lo que el estadounidense le mira de reojo temblando un poco.
—Russia! —murmura esperando que le alcance porque no quiere ir al siguiente cuarto solo.
El ruso le mira cuando le llama y luego a un mujer fantasma así tipo the ring que se le acerca por detrás al americano.
Estados Unidos escucha un rechinido en el suelo tras él y deja de mirar a Rusia, girándose hacia la fuente del rechinido y teniendo prácticamente dos infartos y medio a la vez, corriendo hacia Rusia y saltándole encima.
Rusia trastabilla un poco poniéndose en guardia (y casi cayéndose al suelo del impulso)
—Waaaaaaaaaaa! —El americano tiembla.
Rusia parpadea al notar que no ha sido un ataque y que el estadounidense está temblando otra vez, así que vuelve a abrazarle.
—Esladetheringgggggg! Saliodelatele! —susurra Estados Unidos colgado del ruso para vergüenza de todos.
Rusia mira al estadounidense inclinando la cabeza, mira a la actriz que sigue haciendo cosas contra él, le pone al americano las mano bajo el culo para que no se caiga y sigue andando cargándole al siguiente cuarto como si nada.
Esto es bastante vergonzoso pero si a alguien le consuela, Rusia no se va a burlar o ya lo estaría haciendo.
Estados Unidos tiembla unos segundos más y en el siguiente cuarto gracias a dios lo que hay es Zombies con los que puede coexistir sin vergüenzas mientras Rusia sigue sosteniéndole del culo, hay que decirlo.
Al oir a los zombies el americano se despega de la cabeza de Rusia (que era de donde le abrazaba) y abre los ojos, relajándose. El ruso le mira de reojo aun sin soltarle y sonríe.
—Estos son los más feos.
—Son zombies... Estos no me importan —le mira, sonrojándose más y soltando las piernas para bajarse de la cintura de Rusia quien le suelta del culo con la manos en sus caderas, parecido a como le soltó ayer en el vestíbulo.
Estados Unidos le mira un instante a los ojos. Y uno de los zombies tiene la desgracia de tocar sin querer a Rusia, con lo que se lleva un puñetazo por el reflejo que le rompe la nariz. Por que lo de que no está tenso no es cierto del todo. (eso, señoras y señores, es Rusia asustado)
—Esto no... Esto... —levanta las cejas con el puñetazo—. Oh!
Algunos de los zombies se vuelven al accidentado, ayudándole mientras los demás siguen a lo suyo, algunos medio acojonados y algunos otros sin haberse dado cuenta de lo que ha pasado.
Mientras el americano toma a Rusia del brazo y le arrastra hacia afuera del cuarto antes de que los echen por romperle a cara a alguien. (Tan desagradable que sería eso para él... Pero América es tonto)
El ruso le sigue aparentemente tan tranquilo.
Salen del cuarto hacia el jardín que tiene, en efecto, un lago con una muñeca fantasmagórica en el centro. Estados Unidos traga saliva.
—Maaan... ¡Esto es una absoluta pesadilla! —protesta apretando los ojos.
—Pues es una casa del miedo —responde Rusia como si fuera obvio, entrando primero en la vagoneta.
—Nunca más... Nunca Nunca más —se mete tras Él mirando a la muñeca sobre el lago y pegándosele a Rusia.
—Es divertido —asegura mirándole otra vez.
—No es divertido... ¿Desde cuándo tu sabes el significado de divertido?
—Esto es divertido —asegura por que a Rusia le divierten las personas asustadas y sí sabe reírse, solo que le hacen gracia cosas que a los demás normalmente no les hacen, por eso Alemania arreglo el problema con "cuando algo te haga gracia a ti, no te rías mucho, mira la cara que ponen el resto y les imitas" pero hay que decir que se sentiría absolutamente cómodo en un humor estilo Rasca y Pica de los Simpsons.
—¿Cómo haces en esa fiesta tuya... jiwilín?
—Halloween? Pues... Con cosas así, pero yo las pongo. Aquí hay fantasmas de verdad. Es horrible —protesta mienyras el carrito les lleva a otro cuarto del que sale una calavera de otra puerta, caminando hacia el carrito y haciendo que el estadounidense se REPEGUE a Rusia.
Al notarlo, Rusia levanta el brazo al que América se está pegando para que se meta debajo.
—Okay... Russia —le mira de reojo—. Lo que pasa en Gorki se queda en Gorki.
—¿Qué quiere decir eso?
—Que hacemos un trato y no hablamos de esto nunca más, ni tú ni yo.
—Vale —se encoge de hombros.
—¿Vale?
—Vale, es un secreto, supongo.
—¿Sabes guardar un se...? —algo se les acerca y SALTA, abrazándole más para su absoluta vergüenza—. SHIT!
Rusia le pone el brazo encima que aun tenía levantado y se ríe.
—Shut up —golpe en el pecho.
El ruso deja de reírse, tensándose de golpe y el americano le mira a la cara.
—Eso fue uti... Aaaaahhhh! —fantasma detrás de Rusia, aprieta los ojos.
El ruso se relaja de nuevo mirando hacia atrás.
—fuck! Fuckfuck! ¿Cuánto falta?
—No lo sé —vuelve a abrazarle contra si y a ponerle la mano en la cabeza.
—I'm awesome, ok? Soy la primer potencia del mundo.
—Y estás asustado, eres divertido.
—¡No es divertido, son fantasmas! ¡Tu eres raAaaro! —más abrazó aún por sonidos de gritos y cadenas.
Rusia intenta despeinarle un poco sin dejar de abrazarle
—¿Qué haces? —pregunta mirándole de reojo, temblando un pocos
El de la bufanda se incomoda pensando que debe haberlo hecho mal, que eso es lo que hace Ucrania con él.
El de las gafas se separa mirándose la cabeza y la mano de Rusia ahí, que le pone nervioso sólo por el hecho de la última vez.
Rusia la separa apartando la mirada y Estados Unidos levanta las cejas sin poder creer que Rusia le esté desviando la mirada por algo.
—Commie? What?
—Yo... ¿está mal? —pregunta por que sí cree que lo está.
—Ehhh... —levanta la mano y le revuelve el pelo. Rusia parpadea.
—¿Esto?
—Da.
—Nah, sólo que... —suspira y siguen pasando cosas a su alrededor pero no se entera. Levanta un dedo y... Se señala a Nantucket.
Rusia le mira a Nantucket y levanta la mano para tomárselo de nuevo en mitad de la corte de los fantasmas de los sirvientes.
De nuevo, ¡un corte perfecto! Estados Unidos asustado es tan mono... ah, no, espera, que a mi no me cae bien. Duh. Esto sigue siendo raro de cojones, digas lo que digas. TRAUMAAAAAAAA. ¿O no?
