El precio por una vida
Doceavo capítulo
-Un día más, y volvían a comprobar su teoría de que su nuevo sensei tenía problemas para saber la hora del día, con las dos semanas que llevaban bajo el mando de Hatake Kakashi, tenían que haberlo esperado por más de dos horas antes de poder comenzar con su entrenamiento y misiones, y al parecer, este día no sería una excepción, ya que pasaban de las nueve de la mañana, y todavía no había ninguna señal de que el sujeto de cabellos grises apareciera pronto, Sakura comenzó a lloriquear, mientras llevaba una mano a su frente, tratando de evitar de esa manera que sus ojos sufrieran por la luz del sol-En serio chicos, creo que Kakashi-sensei lo hace a propósito, quiere que nos muramos de aburrimiento para que cuando él llegue estemos dispuestos a hacer todo lo que él nos dice-El pelinegro rodó los ojos, y se re acomodó en el suelo, ciertamente, permanecer sentado por tanto tiempo afectaba su retaguardia, y cuando el jounin llegaba casi brincaba de felicidad por tener algo que hacer-.
-Bien, pues creo que no deberíamos darle el gusto, si él no está aquí a la hora de nuestros encuentros, yo pienso que deberíamos aprovechar el tiempo que tarda en aparecer, ya que después de todo, en la tarde tendremos que encontrarnos con Naruto, y les aseguro, no le somos de ayuda explotándolo a entrenarnos cuando él se ve hecho papilla por su propio entrenamiento-Hinata asintió, en esas dos semanas, no había tenido tiempo de ver al rubio más allá de como su instructor vespertino, ya que el chico estaba completamente centrado en su entrenamiento, y según el equipo siete lo veía, un día de esos el pobre chico se desplomaría por sobre esforzarse, y ahora que se daba cuenta, no era la única en sentirse culpable de forzarlo a trabajar más debido a ellos, Sasuke comenzaba a exteriorizar preocupación, y según podía ver el rostro de Sakura, la pelirrosa también lo hacia-.
-Sakura se puso de pie, y miró a ambos-Sasuke-kun tiene razón, debemos hacer algo para suavizar el trabajo de Naruto sobre nosotros-Apretó su puño frente a su cara con decisión-Especialmente yo, ya que soy la más débil de ellos dos-El movimiento en la rama de un árbol cercano la hizo saltar sorprendida, llevo una mano a su corazón cuando vio a su enmascarado sensei en cuclillas sobre dicha rama-Llega tarde-Comentó, enojada con ella misma por no darse cuenta antes de que se trataba de él-.
-Sasuke y Hinata giraron para verle, y Kakashi posó una mano en su nuca-Gomen, gomen, pero es que tuve que ayudar a una anciana a llegar a su casa, y un gato negro se atravesó en nuestro camino, así que tuvimos que llegar por el camino largo-Las miradas de desconfianza de sus estudiantes lo hicieron sonreír, le encantaba estar con esos chicos, hacia bastante tiempo que no convivía con otras personas que no fueran su sensei, Naruto o sus compañeros ANBU, y siempre era divertido hacer enojar a nuevas personas con su tardanza, ya no era divertido con los demás-Bien chicos, creo que es tiempo de...-No termino la frase, ya que su mirada se centró en el cielo, donde un ave daba vueltas alrededor de ellos, dejó escapar un ligero suspiro ante la mirada especulativa de sus alumnos, y luego sonrió-Creo que es tiempo de que se tomen un día libre, vayan por ahí y descansen un poco, yo tengo que irme-Luego, desapareció en una nube de humo, dejando un poco desconcertados a los gennins tras su rápida ida, se miraron entre ellos, tratando de saber que era exactamente lo que deberían hacer-.
-Bien, pues creo que a mi madre le agradará tener compañía para el almuerzo-Sakura literalmente gritó sobre la idea, le encantaba la comida de la señora Uchiha, y aunque eso significara descuidar su entrenamiento, valía más el comer algo preparado por Mikoto Uchiha, de cualquier manera, podían reponer el tiempo perdido cualquier otro día-.
-N-No creo que sea conveniente, a Mikoto-san seguramente no le agradara que lleguemos sin avisar, y tampoco es de buena educación hacerlo-Sasuke la miró con una elevada ceja, haciéndola sonrojar-.
-Le agradara tener compañía-Fue lo único que dijo, y comenzó su camino, Sakura no perdió oportunidad de seguirlo, Hinata mordió su labio y los siguió, no quería quedarse sola en medio de ese lugar, no tardó mucho en alcanzarlos, y debido a que se encontraban en el centro de los campos de entrenamiento, su trayectoria era una demasiado larga para alguien que no estuviera acostumbrado al ejercicio, pero unos cuantos minutos después, el bullicio de las calles ya era notorio frente a ellos, cuando lograron salir del bosque, ellas siguieron caminando, pero Sasuke se detuvo, mirando con una sonrisa de lado hacia otra parte, Sakura lo notó, deteniéndose unos pasos adelante-.
-¿Sasuke-kun?-Preguntó, obteniendo también la atención de Hinata, Sasuke solamente sonrió, y comenzó a caminar a sentido contrario de donde ellas estaban, ambas se miraron interrogantes antes de decidirse a seguirlo, unos cuantos pasos fueron los necesarios para que ambas sonrieran comprendiendo la repentina actitud de su compañero-.
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-Éste día comenzaba a molestarlo completamente, había llegado al campo de entrenamiento donde su padrino esperaba por él, con la clara intensión de seguir con su entrenamiento, pero lo que el viejo sannin le había dicho, fue el causante de su mal humor-.
-¡Naruto!, me alegra que hayas llegado temprano muchacho, acabo de recordar que tengo que asistir a una reunión con tu padre, así que el día de hoy no podremos continuar con el entrenamiento-Con seriedad, Naruto miró a su padrino, en realidad, no se esperaba eso-.
-Yo puedo continuar con el entrenamiento por mi mismo, sensei-Y esta vez, el de cabellos blancos fue el que se mostró serio, cruzando los brazos frente a su pecho, le dirigió una mirada que muy pocas veces el chico veía en él, la de una persona responsable-.
-Sabes que no puedes hacerlo sin que yo esté aquí-Y aunque le costaba afrontarlo, su padrino tenía razón, desde el día que habían comenzado con el entrenamiento, con la idea del sannin de que utilizara a algunos clones para lograr su objetivo, era sumamente importante que Jiraiya se encontrara presente, ya que debido al gran esfuerzo y cantidad de charca que se utilizaba en cada entrenamiento, él comenzaba a descontrolarse, y una extraña niebla roja rodeaba su cuerpo, ambos estaban conscientes de que se trataba del zorro tomando la oportunidad de manifestarse ya que su chacra era utilizado, y cada vez que eso sucedía, el único que podía controlarlo era el sannin, ambos habían acordado, que Minato no debía enterarse de que eso sucedía, a menos claro, que pasará a mayores, y al mismo tiempo, Jiraiya le había hecho prometer a su ahijado, que no entrenaría sin su presencia-.
-Está bien sensei, comprendo-Comentó, sintiéndose impotente-¿Qué se supone que haré?, Yondaime-sama lo asigno como mi sensei para que me torturara con su entrenamiento, estoy seguro que se enfadará si no lo hago el día de hoy-Jiraiya suspiro ante el razonamiento del chico, estaba verdaderamente triste de todo aquello, el chico en verdad creía que Minato hacia eso por torturarlo-.
-No te preocupes por eso, él mismo fue el que me pidió que asistiera, también Sarutobi sensei estará presente, es algo importante, por eso, no creo que le importe demasiado que el día de hoy sea tu descanso-Palmeó su espalda-Nos veremos mañana chico-Dicho eso, desapareció, dejando al rubio en medio del campo-.
-Ahora, había decidido que el quedarse de pie, en medio de un lugar solitario, no era la mejor opción del mundo, especialmente cuando estas enojado y hambriento, por esa misma razón, se encontraba ahora en medio de las calles, tratando de pasar desapercibido por los aldeanos, y llegar lo más rápido posible a algún puesto de comida, preferiblemente Ichiraku, pero con tal de no encontrarse con alguna persona que le obligara a actuar como el hijo (no querido, pero hijo al fin y al cabo) del yondaime Hokage, cualquier comida apaciguaría su apetito.
-Un leve piquete comenzó a invadir su espalda, cerró los ojos, y suspiro, hasta ahí se había ido su idea de pasar desapercibido, era el momento de enfrentarse nuevamente a las críticas miradas de la gente, por ser el hijo de su héroe, pero la deshonra del pueblo, por un lado se alegraba el saber la razón real de ello, siempre había pensado que todos lo miraban con precaución y desdén simplemente por no ser lo que su padre quería que fuera, pero ya que sabía que también era por el zorro, sabía que debía aceptar la ignorancia de los aldeanos, abrió los ojos y puso su expresión de seriedad, antes de darse la vuelta para enfrentar a la persona que trataba de llamar su atención-¿Qué desea?-Preguntó con un tono neutro, carente de emoción-.
-Sasuke inmediatamente se tensó, cuando decidió seguir al Namikaze, nunca imagino que éste los recibiría con semejante actitud, miró nerviosamente a sus compañeras, quienes se veían en la misma situación que él, se aclaró la garganta-Eh, bien, creo que no fue el momento indicado...ya nos vamos-Justamente cuando terminó de decir eso, el rubio tomó su mano-.
-No-Dijo solamente, miró a las chicas, sin quitar aún la seriedad en su rostro-Si quieren hablar conmigo, no es cortés que se vayan-Miró un momento al cielo-Vayamos a mi casa, de esa manera podremos hablar mientras comemos algo-En realidad no esperó que asintieran o negaran a eso, dio media vuelta y se encaminó en dirección de la mansión del Hokage, volteando en su dirección diciéndoles con la mirada que lo siguieran, cuando giró en una esquina más adelante, y se perdió de sus vistas, Sasuke estaba a punto de dar media vuelta y marcharse, estaba convencido que habían llegado en un mal momento, y no quería incomodar más a su ex sensei, pero justo antes de que pudiera darse a la fuga, la mano del rubio tiró de él-.
-Eso no era necesario-Murmuró al verlo en frente, se detuvo antes de hacer algún movimiento, le sorprendió encontrar la sonrisa del chico, Hinata y Sakura se unieron a ellos-.
-Oh, vaya, por fin sacó el palo de su trasero-El comentario de Sakura pareció herir a Naruto, por lo que Hinata se acercó a él, y Naruto le regaló una pequeña sonrisa-.
-Lo siento por eso chicos-Comentó, mirando hacia todos lados de aquella desolada calle-Era necesario, pero ahora que no estoy bajo el escrutinio de toda la aldea, puedo estar más tranquilo-Sasuke elevó una ceja-.
-Nadie te estaba viendo, te lo aseguro-Naruto tomó algo de aire, y rodeo a Hinata por los hombros, e hizo una pequeña mueca-.
-Créeme tú a mi, la mayor parte de los aldeanos trata de ignorarme, pero al mismo tiempo, son duros jueces sobre mi comportamiento, para ellos, soy solamente algo que no querían que existiera, pero, debido a que lo hago, debo actuar a la altura del hijo del Hokage, no se me permite actuar impulsivamente, si alguna vez me llegasen a ver como realmente suelo comportarme, si alguna vez llego a cometer una falla, inmediatamente es un insulto para nuestro Hokage, un insulto para la madre que perdió la vida el día que nací-Hizo una pausa, mostrando una sonrisa-Por eso siempre me comporto seriamente cerca de muchas personas, pongo mi mejor cara de seriedad-Ninguno de los demás dijo nada, no eran quienes para hablar sobre ese tema, ya que no sabían el tipo de presión que contenía el ser el hijo del hokage-.
-Ah, bien, ya que me explique, será mejor que lleguemos a la mansión de yondaime-sama, no he comido en todo el día-Un leve grito al final de la calle, puso alerta al hijo del Hokage, quien sin decir palabra alguna, hecho a correr en esa dirección, los gennins se miraron sin comprender, y emprendieron su carrera detrás de él, cuando se detuvieron, miraron con algo de sorpresa el causante de aquel grito, dos chicos se encontraban de pie frente a ellos, una chica rubia, y un chico vestido de negro, pero, fue hasta que estudiaron al chico, que se dieron cuenta que éste tenía a un pequeño sostenido frente a él, y el niño se movía frenéticamente tratando de soltarse-.
-Maldito mocoso-Decía el chico, apretando más su agarre-Nadie se mete conmigo sin recibir su merecido-.
-S-suéltame, s-sabes que fue un accidente, no quería chocar contigo-Contestó el niño, mostrando la desesperación que sentía en esos momentos, preocupados, vieron que el rubio avanzaba hacia ellos, y decidieron solamente observar, no sabían exactamente que era lo que sucedía-.
-Te aconsejo que dejes a Konohamaru cuidadosamente en el suelo, ninja de suna-El mencionado, giro a verle, al mismo tiempo que la rubia-.
-¡Naruto!-Chilló el niño, tratando nuevamente de soltarse de su agarre-Dile que me deje-.
-¿Quién demonios eres, idiota?-Preguntó-Éste mocoso chocó conmigo, y no pienso perdonarlo tan fácilmente-.
-Un accidente puede ocurrirle a cualquiera, especialmente con Konohamaru rondando-Los estudió atentamente-Y no te recomiendo que entres en dificultades, especialmente cuando estas maltratando al nieto de nuestro anterior hokage-Los ojos de los que escucharon aquello se abrieron, los gennins de Konoha no tenían la más mínima idea de que ese chiquillo fuera el nieto del Sandaime, y por la cara de los ninjas de Suna, supieron inmediatamente que ellos tampoco estaban enterados-.
-Lentamente, el ninja que sostenía a Konohamaru lo colocó en el suelo, mirando amenazadoramente a Naruto-No importa que sea el nieto del Daimyo, te hice una pregunta-El rubio sonrió-.
-El tiempo para el examen chunnin ha llegado, me imagino que se encuentran aquí para eso, pero de cualquier manera, necesito ver sus pasaportes-En ninja gruñó, y soltó el extraño bulto que cargaba en la espalda cubierto de vendas, la chica bufó, haciéndose un poco hacia atrás-.
-Deja de ignorarme pedazo de imbécil, ya me he enojado-Justo cuando se iba a lanzar sobre el Namikaze, una extraña presencia lo hizo parar en seco, Naruto inmediatamente miro en la dirección de donde una extraña voz se escuchó-.
-Kankuro, Temari, basta, compórtense un poco-La voz pertenecía a un chico de cabello rojo, con un extraño tatuaje en la frente con el kanji de "amor", se encontraba parado de cabeza en un árbol cercano, pero lo más extraño, era que ninguno de los gennins había sentido su presencia antes de que éste hablará-.
-G-Gaara-Murmuró el llamado Kankuro, Naruto entrecerró los ojos, algo en la presencia de ese nuevo ninja de suna lo desconcertaba, sin embargo, no era el momento de mantenerse callado-.
-Me alegra que por lo menos uno de ustedes tenga la mente clara-Miró a Gaara-Será mejor que te los lleves de aquí, antes de que se metan en problemas mayores-El otro chico lo observó, entrecerrando los ojos-.
-¿Cuál es tu nombre, ninja de Konoha?-Esta vez, Naruto contestó-.
-Uzumaki Naruto-Con una inclinación de cabeza, Gaara escuchó la contestación-.
-Uzumaki Naruto, yo soy Sabaku no Gaara-Hizo un gesto hacia sus hermanos, antes de dar colocarse junto a ellos y comenzar a alejarse-Será entretenido tener una batalla contra ti-Murmuró antes de ser seguido por los otros dos-.
-Una vez se hubieron marchado, tanto los gennin como el chiquillo se acercaron al rubio, quién aún seguía mirando en la dirección por donde los ninjas de Suna habían partido, un silencio los envolvió, hasta que la chillona voz de Konohamaru lo interrumpió-.
-Vaya, eso estuvo cerca, gracias por llegar a mi ayuda, Naruto-Un tic se hizo presente en el ojo del mencionado, y de un momento a otro, se lanzó sobre el de cabellos cafés, sosteniéndolo del cuello de su camiseta, sorprendiendo a sus ex estudiantes con su comportamiento-.
-¡Tú, pequeño enano!, ¿qué te dije sobre encontrarte en medio de un problema de nuevo?, la última vez tuve que sacarte del bar donde te metiste para esconderte de Ebisu-san, y tuve que mentirle sobre tu localización, y recuerdo haberte advertido que era la última vez que hacías algo así, si Sarutobi-sama se entera de lo que haces, le dará un infarto, o querrá patearme el trasero por esconder tus ocurrencias-Konohamaru comenzó a reír mientras se rascaba la nuca-.
-Lo sé, pero ésta vez no fue mi culpa, yo solamente iba corriendo y ese gigante se me puso en frente-Sasuke carraspeo, llamando la atención de los dos-.
-Si se quedan más tiempo en ese lugar, no comeremos nada-Naruto puso una expresión de pánico, y soltó al niño-.
-Por cierto, ¿qué fue eso del "examen de chunnin"?-La pregunta de Sakura fue apoyada por sus compañeros-.
-Si Naruto-kun, ¿qué es eso?-Naruto sonrió, su novia también estaba curiosa sobre ese asunto-.
-Yo se sobre eso-Comentó Konohamaru, colocándose frente a Naruto-El examen de chunnin, sucede dos veces al año, es la oportunidad de algunos gennin de convertirse en un chunnin, mediante un examen, en donde conviven la mayoría de las aldeas ninja-Los gennin se miraron entre ellos, sorprendidos por eso-.
-Y, como dije hace un rato, esta es esa época del año, y, por lo que hemos visto, los gennin de las otras aldeas han comenzado a llegar, pronto estaremos rodeados de extranjeros-Se acercó a Hinata y tomó su mano-Bien, será mejor que nos demos prisa si queremos encontrar a la cocinera de hokage-sama aún en casa-Miró al nieto del tercer hokage-Y será mejor que regreses a donde sea que hayas dejado a Ebisu-san, o está vez ni él ni yo nos quedaremos con la boca cerrada sobre tus innecesarias huidas-.
La reunión con los jounin encargados de equipos gennin se había llevado a cabo tal y como lo tenía previsto, hubo muchas postulaciones para participantes, y muchas otras que declinaron, el resultado era favorable, por lo menos ocho equipos de gennin representarían a Konoha en este examen, sin embargo, algo le inquietaba a Minato, y era por esa razón, que cuando la reunión hubo terminado, tanto Jiraiya como Hiruzen Sarutobi aún permanecían en la oficina.
-Jiraiya se removió, estaba recargado en la pared junto a una de las ventanas, un poco alejado de los otros dos, y se dispuso a hablar-Bien, creo que ahora si nos puedes contar sobre lo que te preocupa, Minato-El anterior Hokage asintió en su asiento-.
-Estoy seguro que debe ser algo verdaderamente importante, para que quieras que te demos un consejo-Minato asintió, y en lugar de hablar, extendió un pergamino, que entregó al anciano. Jiraiya se aproximó a él para poder leer su contenido, y, pocos minutos después, ambos mostraban una expresión indescifrable-Con que se trata de eso-Jiraiya regresó a su lugar, su rostro estoico-.
-Creo que tenemos un verdadero problema aquí-Minato asintió, recargó sus codos en el escritorio frente a él y entrelazó sus dedos-.
-El concejo y el Daimyo permitieron que eso sucediera, acabo de enterarme ésta mañana, cuando Koharu-san me entregó el pergamino, creo que sobra decir que no estoy muy conforme con esto-.
-La aldea del sonido ha sido recientemente formada, no tengo idea del por que ellos han permitido que forme parte de este examen-Minato asintió hacia su antecesor, era lo mismo que le preocupaba-.
-No hay ninguna información sobre esa aldea, no se sabe siquiera el nombre de su líder, o la cantidad exacta de población y ninjas activos-Informó Jiraiya-.
-Otra razón por la que me siento receloso sobre su participación-Inclinó las manos hacia delante, dejando visible su rostro-No hay nada que pueda hacer, ya que la decisión está tomada-.
-Sin embargo, no piensas dejar que el asunto así-Confirmó, y él, como antiguo Hokage, tampoco lo dejaría-.
-Creo que sería una buena idea no dejarlos sin supervisión, por lo menos en está ocasión, algo sobre su aparición en estos exámenes, cuando la aldea ha sido recientemente creada, no me huele bien-Jiraiya comenzó a reír, llamando la atención de los otros dos-¿Qué ocurre, sensei?-La risa se detuvo, y los negros ojos del sannin miraron divertidos a los dos frente a él-.
-Cuando alguien quiere interferir en las decisiones de los demás, y al mismo tiempo, no quiere que esas personas se enteren, hace un movimiento que nadie sepa que se hizo-Ninguno de los dos entendió a lo que se refería, por lo que tomó una actitud más seria-Lo que quiero decir, es que debes mantener vigilada a la aldea del sonido, sin que nadie se entere, ni siquiera los ninjas de Konoha-.
-¿Y cómo propones que se haga, Jiraiya?-El sannin miró a su sensei, y sonrió hacia su propio alumno-.
-Utiliza el peón que nadie sabe apreciar, digamos, a la persona que menos se esperan que utilices, una de la que nadie sospeche y de la que nadie sepa el verdadero nivel que tiene-Sarutobi sonrió, pero Minato se puso pálido-.
-¿Me estás pidiendo, que utilice a un espía?,-Jiraiya asintió, bajo la mirada airada de su estudiante-¿Estás loco?-.
-Creo que la idea de Jiraiya es buena, nadie, aparte de nosotros, sabrá de esto, y si nada malo resulta de la presencia de la aldea del Sonido, nada malo ocurrirá, no creo que sea demasiado peligroso, y de ésta manera, puedes confiar que la vigilancia, y los reportes, son de tu absoluta confianza-Minato se mordió el labio, sopesando todo lo que aquello significaría-.
-Supongamos, que decido que eso se lleve a cabo, ¿cómo voy a justificar su estadía en los exámenes?-Y éste fue el turno de que Sarutobi sonriera-.
-Tengo una solución, y creo que será favorable para más de una parte-.
Cuando terminaron de desayunar, se trasladaron a la sala, ninguna conversación salió a reducir, Naruto se sentó junto a Hinata, mirando hacia la nada, algo sobre el encuentro con esos chicos hacia un rato lo tenía inquieto, especialmente ese chico de cabellos rojos, algo en él era extraño, le daba mala espina, especialmente cuando los chicos junto a él estarían en el mismo examen que ese sujeto.
-Miró a los gennin, quienes se encontraban inquietos, sonrió de medio lado, el silencio siempre había sido su mejor amigo, pero debía aceptar que algunas veces era inaceptable, especialmente debería serlo para ellos, ya que estaban acostumbrados a estar rodeados de personas, se puso de pie, obteniendo inmediatamente la atención de los demás, definitivamente, estaban aburridos-Esperen aquí, volveré en unos minutos-Se dirigió al segundo piso, dejando un poco desconcertados a los gennin-.
-Eh, bien, creo que esto es extraño-Sakura asintió-.
-Seguramente se ha aburrido-Murmuró Hinata-.
-Na, seguramente se pondrá a estudiar algo, los jounin siempre son así de responsables y aburridos-Opinó Sakura-.
-Unos cuantos minutos después, las pisadas en las escaleras anunciaban el regreso del rubio, y, para sorpresa de Sasuke, no llevaba consigo ningún material de lectura, si no una pequeña caja de cartón, a la cual observaba detenidamente-¿Qué es eso?-Preguntó Sakura, acercándose y tomando la caja, y revisando el contenido-.
-Kakashi-sempai me regalo eso hace un par de años, pero no he tenido la oportunidad de usarlo, dijo que sería entretenido para cuando me rompiera una pierna y no pudiera salir de casa-Sasuke enarcó una ceja, y se acercó a Sakura, abriendo los ojos al ver lo que contenía: una consola de videojuegos con su propio armamento de estos, incluyendo algunos que solamente habían sido limitados-.
-¿Dónde consiguió esto?-Preguntó, revisando los juegos dentro de la caja-.
-Una apuesta contra Maito Gay-Contestó-Pero no he podido usarlo, ni siquiera sé como se utiliza, ¿les gusta jugar con eso?-Inmediatamente las caras de Sakura y Sasuke se iluminaron, dándole la respuesta, miró a Hinata, quién le sonrió levemente-.
-Nunca lo he jugado-Naruto tomó su mano-.
-Entonces, creo que seremos los principiantes-.
-Varias horas después, y varias derrotas por parte de los gennin expertos, Naruto se encontraba frustrado, y con un puchero del tamaño del océano pacífico, nunca había perdido en algo tan trivial, pero no comenzaría ahora, las risas y burlas por parte de los ganadores no ayudaban en nada a su propia autoestima, le asombraba ver que Hinata no se mostrara enojada por haber perdido al igual que él-Aquí me huele a trampa-Murmuró sin darse cuenta, Sasuke lo fulminó con la mirada-.
-Nadie ha hecho trampa, Naruto, solamente que no eres buen perdedor y te cuesta reconocerlo-Los ojos azules miraron aprehensivos a los negros, quienes le regresaban la misma mirada-.
-Bien, lo reconozco, no soy lo bastante bueno con estas cosas, un niño de seis años podría ganarme en cualquier momento (xD, me recuerda a alguien), pero te aseguro que en una batalla real soy capaz de ganarte con una mano atada-Y, bajando un poco la voz, murmuró-Y ahora entiendo por que Kakashi-san me regalo este estúpido juego-Un carraspeo le heló la sangre, alguien se encontraba detrás de ellos, y no se había percatado de ello hasta que la persona se dio a notar, una persona que se suponía no estaría en ese lugar en algunas cuantas horas más-.
-Cuida tu vocabulario, Naruto, especialmente cuando tienes visitas en casa-El rubio irguió su espalda, mordiendo su labio-.
-Lo siento, Hokage-sama, no era mi intención-Los gennin se pusieron de pie, haciendo una reverencia, la cual fue recibida por una sonrisa-.
-Hokage-sama-Murmuró Sakura-.
-L-lamentamos entrar en su hogar cuando no está presente-Minato sonrió a la heredera Hyuga-.
-Esperamos que no lo hayamos molestado-Continuó Sasuke-.
-En realidad no me molesta, Naruto puede traer a quién le plazca, siempre que se encuentre en su tiempo libre, además, he estado buscándolos-Miró a Naruto-¿Podrías dejarnos solos?-El menor miró cautelosamente al yondaime, preguntándose que era tan importante para tomarse la molestia de buscarlos personalmente, y excluirlo del tema, apretó los puños, e hizo una ligera inclinación de cabeza-.
-Estaré en mi habitación si necesita algo de mi, con permiso-Comenzó su camino hacia las escaleras, y de nuevo, la voz de su padre hizo tensarse-.
-Hablare contigo también cuando termine con ellos, así que por favor, mantente atento de mi llamada-Los chicos estaban nerviosos, cuando Naruto se perdió de vista, el Hokage los miró, sonriente, y con un gesto, les indicó tomar asiento, en ese momento agradecieron que la mansión fuera de estilo occidental, ya que estarían demasiado incómodos con muebles orientales, hincados en el suelo, con tremendos nervios rodeándolos-.
-¿Qué es lo que hemos hecho, Hokage-sama?-La sonrisa del rubio era de comprensión y tranquilizadora, pero aún así, sentía algo raro referente a todo esto-.
-No han hecho nada malo, Sakura-san, al contrario, han hecho todo correctamente, por eso, tengo una buena noticia-Metió la mano dentro de su capa, bajo la atenta atención de los gennin-.
-¿A qué se refiere?-Preguntó Sasuke, y al recibir una hoja de solicitud, enarcó una ceja-.
-Han sido postulados para el examen chunnin que se celebrará en unos días, cuando llenen esa solicitud, deberán presentarse en la academia el día y la hora acordados en ella-La sorpresa que reflejaban los rostros de los tres chicos frente a él, no nublaban las demás emociones que cada uno sentía, pudo notar con facilidad, que en la mirada de el Uchiha y de la Hyuga, había decisión y alegría, y cuando miró a Sakura, su sonrisa aumentó, ahí se encontraba lo que esperaba ver-.
-Bien, eso era todo lo que quería decirles-Se puso, de pie, mirando atentamente a la de cabellos rosados-Por cierto Sakura-san, en mi despacho, tengo algo que estoy seguro le agradará, ¿quiere venir conmigo para mostrárselo?-.
-Completamente desorientada, la chica asintió, y siguió al Hokage, sin saber exactamente que era lo que el Hokage quería mostrarle-.
Hasta aquí llega este capitulo, ¿qué les pareció?, pues, a mi me agradó, por fin tienen un día de descanso, jeje, ya los estaba haciendo muy trabajadores, jaja, espero les haya gustado y dejen sus comentarios, ya que son los que alimentan mi autoestima y mis convalecientes ideas, cuídense mucho, y que tengan mucha suerte.
