Disclaimer: Los personajes mencionados a lo largo de la historia pertenecen a S. Meyer, mientras que la historia es mía.
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El retorno del cazador
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Estúpido cazador.
Todo era suspenso. Nadie sabía que era lo siguiente que el cazador haría. Carlisle tenía la leve sospecha de que él regresaría por Bella, sobre todo por la manera errática en que la encontraron. Su mudez psicológica tenía preocupados a todos dado que ella tenía mucha información que decir.
—Va volver, ¿verdad? —Jasper le pregunto a su padre y este asintió cabizbajo— no la quiere. Pero se la llevara para poder lidiar mejor con la soledad. Nunca entenderé a Edward.
—Se la querrá llevar porque es la única mujer con la que tuvo algo —Carlisle sacudió su cabeza y Jasper lo miro con el entrecejo fruncido— Elizabeth. Elizabeth es el algo que Edward tiene con Bella. No la matara… no aun, pero si se la lleva es lo que tarde o temprano hará.
—Eso es estúpido.
—No para la mente de Edward.
— ¿Quién era la pelirroja que viste con él? Lucia muy parecida a Vicky.
—Lucia como ella —asiente y suspira— no sé quién era la pelirroja. Verificaremos las cámaras de seguridad del hospital para identificar mejor el rostro de Edward y de la pelirroja que va con él.
Jasper acepto y se adelantó para hablar con el director del hospital para el permiso de ver las cámaras. El nuevo rostro de Edward seria descubierto.
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Edward asintió con una sonrisa satisfecha en su rostro haciendo que Maggie sintiera como que había ganado el mundo entero. Cuando recién conoció a Edward en un hospital había quedado enamorada de sus palabras a pesar de la deformación facial que tenía. Ella era una niña incomprendida y él sí que la comprendía. Había tenido solo dieciséis años cuando lo conoció ahora ya tenía casi veinte. Siobhan lo único que quería era que ella se largara poco le importaba lo que tuviera que hacer y Liam, Liam tenía muerto semanas. Había sido asesinado por Edward. No le importaba, de cualquier manera Liam no era su padre.
—Lo hice justo como me dijiste —murmuro ella con su corazón acelerado de emoción.
Edward la miro y le sonrió con la ternura fingida que siempre lo hacía, pero que ella se creía. Se acercó y acaricio la mejilla de Maggie antes de golpearla con más fuerza de la que se consideraba juguetona.
—Estoy orgulloso, nena.
—Ed… —Susurro Maggie después de unos minutos haciendo que él la mirara— la vas a matar, ¿cierto? Tú habías quedado en eso. Nos iremos juntos, ¿verdad?
Edward contuvo un suspiro y asintió.
—Por supuesto.
—Me golpeaste frente a ella. ¡Y la estabas tocando! ¡La odiamos! —Se calló cuando Edward la miro furioso—. Lo siento —susurro.
—No te dejare pasar otro de tus arranques —le advirtió y camino fuera de la sala de estar arrastrando el cuerpo de Siobhan.
Leah salió de la cocina pálida y miro a Maggie cabizbaja haciendo que esta la mirara con furia y asco.
—L-la se-seño…
— ¡No tartamudees, esclava!
Leah bajo su cabeza aterrada.
—La señora Sue es… está esperando al señor.
—Guíala hacia acá, ¡muévete! —Le comenzó a tronar los dedos con desesperación.
En unos minutos los tacones de Sue sonaron por el lugar hasta que se plantó frente a Maggie mirándola fríamente. No era un secreto que a Sue no le agradaba Maggie, ni siquiera Edward le agradaba, pero era sangre. Familia.
—Llama a Edward.
—Leah…
—Tu, niña loca, dile a mi sobrino que estoy esperando por él.
Maggie respingo y fue por Edward. Regreso luego de unos minutos con una marca rojiza en el cuello, signo de que había molestado con algún comentario al cazador.
—En un momento viene —dijo con voz ronca.
—Bien.
Edward bajo en menos de dos minutos en los que Sue no dejo de observar a Maggie, que con ojos llorosos sostenía su cuello, pero dejo de hacerlo cuando Edward llego hacia ellas.
—Vete, necesito hablar con Sue —Edward le hizo un gesto y ella rápidamente salió— ¿Qué te trae por aquí?
—Sabes que siempre estoy cerca —se encogió de hombros— me llamo la atención lo que le paso a Isabella. Un accidente automovilístico y dos hombres muertos kilómetros atrás del accidente en una gasolinera. Luego, me entere de la niña, Elizabeth.
—Ve al grano.
—La niña obviamente es tu hija, no me habías dicho de ella. ¿Desde cuándo lo sabes?
Edward cruzo sus brazos.
—Desde hace un año. Me acerque a ella a principios de año después de mi última cirugía. Ahora, ¿A dónde quieres llegar, Sue?
—Mi punto es… la niña es tu sangre así como tú eres mi sangre —inclino su cabeza— no dejare que le hagas daño. Con Isabella puedes hacer lo que quieras, pero no con la niña.
—No te metas donde no te llaman, tía, no te conviene. Pero de cualquier manera no tenía ningún plan macabro contra mi hija. Ella está fuera de esto. Sin embargo, la llevare conmigo.
—Y volverla una loca como tu madre hizo contigo.
— ¡No estoy loco! —Gruño acercándose a ella sin lograr intimidarla—. Vuelves a decir es o y…
— ¿Y qué? Por favor, Edward, serias incapaz de hacerme algo. Te he ayudado lo suficiente como para asegurar que nunca levantaras una mano contra mí.
—Nunca te confíes. Ahora lárgate, tengo cosas que hacer.
—Una de ellas debería ser deshacerte de esa niña loca que tienes por amante.
Edward no le respondió nada porque sabía que Maggie estaba escuchando toda la conversación. Sin embargo, eso era lo que seguía por hacer. Maggie tenía años siendo un estorbo.
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Maggie murió dos horas después con la cabeza fuera de su cuerpo. El cazador la enterró junto a los cuerpos de sus padres.
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Bella se encontraba sedada después de una crisis nerviosa que tuvo cuando Carlisle le hizo muchas preguntas y ella en un intento de querer hablar sufrió un shock.
— ¿Pudieron ver algo en las cámaras? —Carlisle pregunto a su hijo mayor que negó con la cabeza.
—En todo momento sale con la cabeza gacha, pero a la chica si la captamos.
Alice se acercó a ellos con los ojos irritados y Jasper le paso el brazo por los hombros llamando la atención de Carlisle, que aún no se acostumbraba a eso, pero que no dijo nada.
— ¿Encontraron algo?
—Solo pudimos identificar el rostro de la chica que va con él. ¿Dónde está Eli?
—Los padres de Bella han decidido quedarse con ella en casa ya que Bella no quiere verlos. Ellos están tan preocupados por su hija —sollozo y rápidamente limpio las lágrimas que se le escaparon— ¿Quién es la chica, entonces?
Jasper saco de su saco un papel en blanco y negro, pero que dejaba ver el rostro de la chica. Alice frunció el ceño.
—Ella estuvo en el hospital y Bella la atendió… ¡Es Maggie Watson! ¡Por supuesto! Bella siempre dijo que había algo extraño en la casa de ella cuando la invitaron a cenar por agradecimiento —cerro sus ojos y suspiro cuando los volvió a abrir— Bella nunca me la presento, pero la vi entre mis turnos. Siempre estaba enojada. Solo con Bella se portaba dulce.
Carlisle miro a Jasper.
—Ahora sabemos porque. Es la cómplice de Edward.
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Tres días después…
Edward avanzo con seguridad por los pasillos del hospital hasta la habitación de Bella. Uno de los hombres que contrato iba rumbo por Elizabeth. Se iba a llevar a ambas con él, Elizabeth sería una viva imagen de él y Bella sufriría viendo poco a poco como su hija cambiaba. En su mente eso lucia como algo grandioso.
Pobre tonto, Edward escucho claramente la voz de Esme en su mente haciéndolo apretar los dientes. Tenía que mantener esa estúpida voz a raya o terminaría matando a quien se le atravesara.
Llego a la puerta de la habitación de Bella y estaba por abrir cuando una voz lo detuvo. Una voz femenina.
—No tiene permitido entrar a esta habitación señor, lo siento —una chica menuda de cabello oscuro le dijo y se le hacía familiar. Seguramente era la otra puta amiga de Bella. La que quedo viva—. Probablemente está en la habitación incorrecta.
—Estoy en la correcta.
—Lo dudo… —Edward permaneció mirándola a los ojos hasta que vio como abría los ojos y la boca lista para gritar. Este se la tapo rápidamente y abriendo la puerta la arrastro con él.
—Todas ustedes son jodidamente estúpidas —gruño y sosteniéndola se acercó a Bella que estaba inconsciente—. También mi hermanito y papá son estúpidos al dejarte sola cuidando a Bella.
Alice pataleo duro hasta que logro darle una fuerte patada en la pierna haciéndolo soltar un poco su agarre, el siguiente golpe se lo dio en el estómago aventándolo un poco hacia atrás y logrando soltarse.
—Ellos están en el hospital en cualquier momento vendrán —le siseo entre dientes recuperando el aliento y buscando algo con que atacarlo.
—Puta —se abalanzo hacia ella, pero recibió un fuerte golpe en el lado derecho de su rostro volviéndolo más furioso—. Me las pagaras.
La apretó con fuerza y lanzo su cabeza contra la pared dejándola inconsciente. Soltó rudamente su cuerpo que soltó un exagerado sonido contra el suelo.
Hizo su cabello hacia atrás soltando un agotado suspiro y fue hacia Bella. La inconsciente Bella. Verifico los cables a los que estaba conectada y demás cosas dándose cuenta que en realidad no tendría mucho problema para sacarla de aquí. Iba a ser patético el como la sacaría, pero lo lograría.
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Odiaba el olor a medicamento y a gente enferma al borde de muerte que desprendían los hospitales. Los evitaba y era la segunda… no, tercera vez que Bella lo obligaba a esto. Estaba perfectamente disfrazado de un estúpido medico e incluso tenía una credencial que lo atestiguaba. Alice había sido dejada en el frio piso de la habitación de hospital.
Avanzo por el pasillo hasta que un enfermero lo detuvo. Este era diferente lo estaba mirando con frialdad y embozó una sonrisa.
—Se quién eres —dijo y Edward inmediatamente se preparó para matarlo— realmente no me importa lo que hagas con ella. Debido a que mi esposa quiso ayudarla murió. Por ella murió mi amigo y cuñado Alec. Mátala. Es mejor que seas tú a yo, no manchare mis manos por ella.
Le abrió la puerta para acceso a su salida y se dio media vuelta alejándose. ¿No sabía que él había matado a su esposa? ¿No era mejor atacarlo a él que a Bella? Nunca entendería la mente de alguien herido. Rodo los ojos y continúo con su recorrido con Bella hasta la camioneta negra. Miro al menos diez veces por encima de su hombro y alrededor en busca de alguien pero no encontró nada. Llamo al hombre que se encargaría de Elizabeth pero no contesto. Cerró los ojos para contener el enojo.
Abrocho el cinturón de Bella para mantenerla inmóvil… o para que no se moviera bruscamente por los movimientos de la camioneta. A Edward realmente le encantaba que Bella no pudiera moverse… ni hablar.
Subió al auto sin percatarse que alguien lo seguía.
Estúpido cazador…
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Carlisle y Jasper llegaron corriendo por los pasillos del hospital pidiendo que se cerraran todas las puertas de este. Jasper pensaba que ya era demasiado tarde, pero estaba muy preocupado por Alice. Ella era quien se había quedado. Si no hubiera sido porque fue una emergencia nunca la hubiera dejado.
Habían intentado llevarse a Eli. Era una suerte que Charlie estuviera lo suficientemente entrenado para poder contra un asesino pesado.
Jasper abrió la puerta de la habitación de Bella abruptamente poniéndose en posición de ataque pero esta se perdió cuando vio a Alice tirada en el suelo con sangre saliendo de su cabeza. Su corazón comenzó a latir fuertemente de… miedo. No, no, no…
—Está viva —le dijo Carlisle que hasta ese momento Jasper se dio cuenta que ya estaba junto al cuerpo de Alice y él solamente había permanecido en el mismo sitio congelado— solo la dejo inconsciente.
—Él siempre mata.
—No tengo idea de porque no la mato.
Varios del personal y también personas que se encontraban allí por sus familiares estaban fuera de la habitación mientras que dos doctores junto a enfermeras entraron para revisar a Alice. El corazón y mente de Jasper volvieron a la normalidad centrándose en lo que pasaría a continuación.
—Se la llevo. Nunca debimos dejar a Alice sola, fue una… imprudencia.
—Lo peor será decirle a sus padres y… a Mike, su prometido —Jasper negó con su cabeza y en eso su móvil vibro con un mensaje nuevo.
«Lo estoy siguiendo. Tiene a la chica»
—Alistair, está siguiendo a Edward.
— ¿Dónde está?
—No lo dice. Supongo que es tiempo de rastrearlo.
Ambos se miraron pensando en cuál sería el final.
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Bella despertó desorientada por los movimientos a su alrededor. Miro a todos lados dándose cuenta que se encontraba en un automóvil. ¿Había sido dada de alta? ¿Qué…
Guio sus ojos hacia un lado mirando por el rabillo de su ojo el nuevo rostro de Edward. ¿Por qué de nuevo con él? ¿Por qué no tenían piedad de ella y la alejaban de ese monstruo? Comenzó a temblar causando una sonrisa escalofriante en él.
—Aw, no llores nena, pronto estaremos tranquilos —mientras conducía saco su móvil y comenzó a hacer una llamada— estoy llamando al tipo que se hará cargo de traer a nuestra hija.
El terror fue lo siguiente que Bella sintió. Tratándose de la protección de su hija poco le importaba si iba a tener que aguantar a Edward lo que le quedaba de vida. Cuando gruño y aventó el móvil sintió un poco de alivio. Quizá el hombre que había contratado Edward no había conseguido su propósito.
—Ese estúpido —gruño y permaneció en silencio unos minutos antes de sonreír como si nada— ¿No te has fijado que no está Maggie? Bella, Bella, eres tan… fría. Nuestra pequeña zorra sucia y tonta no nos va a acompañar en este viaje. En el viaje de nuestra vida —se rio provocando que ella cerrara sus ojos— nuestra Maggie está junto a sus padres. Enterrada muy lejos… donde no estorbe o moleste.
Bella gruño tratando inútilmente de decir algo.
—No te esfuerces en ello —la consoló— no puedes. Debes de comenzar a aprender a vivir con ello. Aprende a vivir con ello, amor. Y conmigo también.
La siguiente media hora fue igual. Edward decía cosas sin sentido y empujaba levemente a Bella con su codo antes de tomar el móvil sin que le respondieran haciéndolo molestar. Sin embargo, se tranquilizaba y volvía a lo mismo hasta que detuvo el auto en un lugar desierto.
—El pendejo ese no responde esperaremos a que llegue con la niña —paso su brazo por los hombros de Bella atrayéndola a él—. No tiembles. Odio cuando la gente tiembla.
Odias todo… incluso a ti mismo, fueron los pensamientos que quería expresar Bella. Bella casi le tenía lastima. Había lastimado a tanta gente por el coraje y odio que tenía a quien lo había lastimado de igual manera.
Edward beso la mejilla fría de Bella y arrugo su nariz.
—Tendremos que bañarte en cuanto lleguemos a casa… hueles a hospital y eso está provocándome nauseas —se alejó de Bella para su alivio.
Ruidos de autos fue lo siguiente que se escuchó poniendo en alerta al cazador que rápidamente encendió su camioneta para alejarse de allí. Lo peor era que los otros autos estaban demasiado cerca de él.
—Maldita sea —gruño y acelero teniendo unos cuantos autos ya demasiado cerca de él, entre ellos patrullas policiacas—. No creas que de esta te salvaras. La policía no te salvara, amor.
Acelero y acelero pero la policía iba demasiada cerca de ellos. A Bella el corazón le latía fuertemente casi queriendo salir de su pecho. Sentía sus latidos en sus oídos de manera dolorosa y quería echarse a llorar de lo asustada que se sentía. Ella era una simple espectadora de su alrededor…
— ¡Deténgase, por favor! —Grito una voz a través de un micrófono.
Llegaron a un punto en el que ya no había más camino que recorrer… solo… tierra y más tierra, además de un vacío.
Cuando Edward miro a Bella con sus ojos brillantes supo cuál sería su destino…
Moriría.
—Bueno, amor, parece que este es el final, ¿no? —Se rio y nada se escuchaba, al menos ella ya no escuchaba nada—. Pero no, no me iré solo… si me va a cargar la chingada nos va a cargar juntos.
Bella no dijo nada. No podía en realidad, ya ni siquiera tenía lágrimas para derramar. Siempre pensó que cuando llegara su momento de morir sentiría desesperación, pero… no sentía nada. Que fría era la muerte.
Edward se estaba riendo y acelero lo más que pudo la camioneta antes de lanzarla al vacío con los gritos de los demás como música. Bella solo podía tener en mente el hermoso rostro de Elizabeth en su mente y posterior el de sus padres… Alice, Mike… Carlisle, Jasper…
Estúpido cazador… la voz de Esme canto en la mente de Edward hasta que el coche se estrelló en el fondo del vacío.
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Los cuerpos fueron encontrados hechos pedazos y carbonizados catorce horas después de lo ocurrido. Los padres de Isabella Swan estaban destrozados por la pérdida de su hija y la pequeña Elizabeth confundida y muy curiosa sobre porque no volvería a ver a su madre…
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Muchas gracias por esperar más de un año a que terminara esta historia. Quiero que sepan que no la deje un tiempo por falta de inspiración si no por falta de palabras para escribirla. Aquí tienen el final de esta historia y quizá algún día suba un outtake pero de la pequeña Eli esta vez... de a donde la llevo su curiosidad por el final de su madre.
¡Gracias! Espero sea de su agrada y realmente tengo que decir que tarde muchísimo escribiéndolo porque no dejaba de pensar en la primera parte de esta historia :'( además de que ando un poco depresivo porque es mi ultima noche en México.
¡Hasta pronto!
