Ella.

No entiendo y no comprendo que es lo que ha hecho esa mujer con mi querido Anthony. De pronto, lo vi postrado sobre la cama, con sus ojos cerrados como si durmiera placidamente, la mujer comenzó a hacerle preguntas… Y parece como si de alguna manera el hubiera recordado nuestra relación, nuestro dulce amor… ¿Será que todo este tiempo estuvo fingiendo no recordar?… ¿Será que en verdad los recuerdos fueron borrados de su memoria?… ¿Por qué si estoy muerta y han pasado tantos años como dicen, porque es que entonces puedo sentir?… ¿No se supone que los muertos no sentimos o nos vamos a un lugar llamado cielo o infierno?… Es extraño, pero todo este tiempo me he sentido atrapada como en una extraña tela transparente que me impidiera comunicarme con los demás, ser escuchada… ¿Es que acaso soy un fantasma?… ¿Acaso siempre lo supe y no quise darme cuenta?

Ahora entiendo porque el dia de la boda de mi hermana Molly y Zafiro nadie me dirigía la palabra… ¡Claro, es que nadie me veía!… ¿Es que desde entonces yo estaba muerta?… ¿Pero en que momento morí?… Creo que esa respuesta la se perfectamente… Mori en el momento en que mi padre me disparo tratando de matar a Anthony, claro eso fue… Lo que no entiendo… ¿Cómo el logro revivir después de una bala en el corazon y de que su cuerpo fuera tirado en el lago?… ¡Todo este tiempo estuve pensando que el estaba muerto y renegando de estar viva y sin su amor!… Claro, hasta hace poco que lo vi entrar por esa puerta.

Se que ha pasado el tiempo, al menos eso fue lo que dicen ella y mi Anthony… ¿Pero porque el vino a la que fue mi casa?… ¿Será que pensaba que yo aun estaba viva?… ¿Será que nunca supo que estuve muerta?… ¡No entiendo nada!… ¿Por qué es que se cambio de nombre?… ¿Por qué luce tan joven y atractivo como cuando lo conocí?… ¿Será que esa mujer le hizo algun hechizo regalándole juventud eterna?… Yo no creo en hechizos, pero ahí esta… Como si el tiempo lo hubiera dejado tal cual.

Rei miro como Andrew se le quedaba mirando fijamente, con una mezcla entre de alivio y melancolía, un alivio por saber el porque de muchas cosas y la melancolía de ahora recordar el amor que le había sido robado, el amor que no había podido vivir y ser consumado. Si bien era algo que no le pertenecía a esta vida que ahora tenia, pudo notar el dolor en sus ojos.

Hubiera sido fácil que el supiera esto, si no hubiera tenido contacto con el fantasma de su amada, si esta no se hubiera materializado ante sus ojos, después de todo, Rei sabia que todos de alguna manera arrastramos cosas de vidas anteriores, algunos nunca llegan a tener recuerdos ni a saber el porque, ahí estaba Andrew, que siendo un joven escéptico había recuperado esos recuerdos reprimidos en el subconsciente y que de no haber tenido contacto con su amor del pasado, probablemente pudiera haber salido beneficiado de esto, eliminando y comprendiendo sus traumas y mas profundos miedos.

-¿Estas bien?.- Pregunto Rei dibujando una media sonrisa en su rostro, tratando de trasmitirle tranquilidad a Andrew. Acerco su mano a la de el y sintió como le temblaba y tenia los ojos vidriosos.-

-No lo se.- Respondió Andrew sintiendo que la voz se le quebraba.- ¿Por qué Rei?… ¿Por qué tengo recuerdos que no son míos?… ¿Por qué?… Yo la quiero… Pero no soy Anthony, no lo soy.

Rei se le quedo mirando sin decir una sola palabra, pero Andrew conocía esa mirada. A pesar de ser escéptico y no creer en lo que no se podía ver ni comprobar, conocía cada gesto de su Rei, y con aquella mirada sintió como si le dijera "Lo eres" o mas bien dicho, "lo fuiste".

-Andrew… Tienes que comprender que… Ella necesita ayuda… ¿Entiendes eso?.- Hablo cariñosamente Rei.- Ella necesita salir de esa dimensión y encontrar el camino que la lleve a descansar en paz… Es bueno para su alma.

-Pero yo…-

-Tu ahora has comprendido el porque de muchas cosas, entiendes porque te has negado a amar, a entregarle tu amor a una mujer… Pero Andy… Algun dia te enamoraras y esto será un lindo recuerdo.- Dijo Rei.

Andrew miro por unos momentos con molestia a Rei… Si bien nunca había creído en las mismas cosas que Rei, ahora veía las cosas de otra manera y siendo Rei una persona tan intuitiva, con ese sentido espiritual tan desarrollado, no se explicaba como se atrevía a decirle "Algun dia te enamoraras", cuando el tenia claro que su corazón ya era de otra mujer y que jamás otra ocuparía su lugar, porque ahora comprendía que si nunca había amado a otra mujer, nunca amaría a nadie como a su adorada Lita Kendrick.

-Vete Rei.- Pidió Andrew con seriedad en su voz.

Rei se mordió el labio inferior como lo hacia cada vez que estaba nerviosa, no querida dejarlo salo ahora que estaba tan vulnerable.

-Rei, te he dicho que te vallas.- Pidió Andrew.- Necesito estar solo… No te preocupes, comprendo y no hare ninguna locura… Pero en verdad quiero estar solo.

Rei a pesar de estar preocupada por su hermano lo conocía, sabia que era fuerte y que a pesar del inmenso dolor que pudiera sentir en su alma había entendido que no podía aferrarse a Lita Kendrik, puesto que ella estaba ya muerta y necesitaba por fin descansar en paz, así que lentamente salio de la habitación, dejando solo a Andrew.

-Soy Anthony.- Pensó para si mismo sintiendo un inmenso dolor en su corazón.- ¿Por qué tuve que recordarlo?… Hubiera sido mas fácil no haber venido nunca ha este pueblo, no haber recordado nada… Pero a pesar de todo… Aunque este muerta… Aunque no pude conocerla viva… Ella es lo mas hermoso que me ha pasado en mi vida… La mujer mas especial… Y daría mi vida entera por tenerla entre mis brazos y sentir su piel por lo menos un segundo de mi vida.

Andrew sintió que las lagrimas amenazo con salir de sus ojos, pero no quiso echarse a llorar, le parecía algo inútil y egoísta de su parte en ese momento, después de todo, Lita necesitaba descansar en paz, y por mas que quisiera tenerla a su lado para siempre, sabia que eso no era posible y que por ese amor que le profeso desde antes de nacer y aun toda su vida sin darse cuenta de ello, tenia que dejar que su alma descansara.

-¿Es que siempre te he querido amada mía?.- Pregunto al aire mientras una lagrima traicionera salía de sus ojos, la cual se limpio con el dorso de la mano.- Siempre estuviste en mi corazón y nunca lo supe.

De pronto, recordó como sus padres algun tiempo durante su infancia y su adolescencia, siempre hacían mención de la primera palabra que Andrew había dicho, platicas a las que el por supuesto jamás le prestaba atención, pero de pronto, tuvo un repentino recuerdo de cuando apenas era un bebe de poco mas de un año vino a su mente.

22 años atrás…

Dentro de una amplia habitación pintada de azul cielo, en la cual las paredes tenían dibujos de nubes blancas y dibujos de pequeños unicornios, en el centro de esta, se encontraba una amplia cuna, la cual tenia una especie de velo que la cubría, dentro de la cual se encontraba un bebe de rubios cabellos que dormía placidamente.

De pronto, la puerta se abrió y una hermosa mujer de cabello rubio agarrado en una trenza y grandes ojos verdes, entro acompañada de un apuesto hombre también rubio pero de expresivos ojos azules. Al escuchar el sonido de la puerta y los pasos en la habitación, el bebe rápidamente comenzó a llorar, demandando la atención de sus padres.

-Ya se despertó el pequeño Andy.- Dijo el hombre acercándose a la cuna, tomando la pequeño bebe, el cual tenia un suéter y un pantalón en color azul.- ¿Tienes hambre pequeño?

La mujer sonrío enternecida al ver como su marido cargaba a su hijo, sabia que aunque su marido no solía ser muy expresivo, adoraba con toda el alma a ese hijo, a su primer hijo.

-Brandon… Creo que Andy tiene hambre.- Dijo la mujer que llevaba un biberón en mano.

El hombre rápidamente puso en brazos de su esposa, y el pequeño niño, al beber el biberón se emociono, bebiendo con rápidamente el contenido.

La mujer dejo el biberón después a un lado, y beso a su bebe en la mejilla, el cual dejaba salir de su garganta sonidos guturales, lo cual le hacia saber que pronto su hijo diría sus primeras palabras.

-Creo que nuestro pequeño Andy ya quiere decir su primera palabra.- Dijo el hombre acariciando el cabello de su hijo.

-Li…- Balbuceo el niño con esfuerzos.

-¿Li?.- Dijeron ambos padres del niño al unísono, mirándose extrañados al escuchar la primera silaba que su hijo había dicho, porque en si no era eso una palabra.

-¿Li fue su primera palabra?.- Dijo el hombre.

-Lita.- Repitió ahora el bebe dejando sorprendidos a sus padres, puesto que en la familia no había nadie con dicho nombre.

Fin del Flash Back.

-Como es posible.- Balbuceo Andrew sorprendido de poder recordar un acontecimiento de cuando apenas era un bebe.

Es común que con el paso del tiempo los recuerdos de la infancia, a partir de cuando se tiene uso de razón y capacidad de guardar los recuerdos en la memoria, aun así a la larga estos se vallan haciendo mas difíciles de recordar con los años, pero en el caso de Andrew, parecía como si después de que Rei le hubiera hecho la hipnosis, hubiera recordado cosas, como si su mente se estuviera abriendo para recordar mas allá de lo que comúnmente es posible.

-0-0-0-

Hotaru miro con una mezcla de rabia e ira a su hermana, aquella mujer que sonreía de manera maliciosa y la miraba con desden.

-¿Qué vas a hacer de nuevo querida hermana?… ¡Vas a drogarme!.- Grito conteniendo el temor Hotaru.

-¿Drogarte?.- Dijo Setsuna sacando la jeringa que llevaba metida entre las bolsas de su vestido, mirando con una mezcla de satisfacción la punta de la jeringa.- No lo digas tan feo querida hermana… ¡Jamás te drogaría!… Este lugar debe ser muy aburrido… No creo que tengas mucho que hacer aquí, así que tan solo te ayudo a poder dormir un poco.

-¡Eres una…!.- Hotaru se contuvo mirando con decepción a su hermana.- ¿Cómo puedes ser tan desgraciada como para tener así encerrada a tu propia hermana?… ¡Como!… Eres un ser despreciable que no quiere a nadie, tan solo quieres…-

-No digas que no quiero a nadie Hotaru.- Dijo Setsuna.- Por supuesto que te quiero, eres mi hermana… Pero estas aquí por tu bien.

Hotaru soltó una carcajada irónica, llena de amargura.

-¿Quererme?… ¡Tu no quieres a nadie, ni a mi, ni a Diamante ni a ti misma y estoy segura de que no dudarías en eliminarlo si te estorbara en tus ambiciosos planes!

-¡Calla!.- Rugió Setsuna.- Diamante no es como tu… El, esta dispuesto a conquistar a la hija de los nuevos dueños de esta propiedad… ¿Sabes lo que significa eso estupida?… ¡Por fin todo esto será nuestro, solo nuestro!… Y tu no arruinaras lo que siempre he anhelado, por fin dejare de ser una maldita sirvienta y podré tener todo lo que yo he querido.

Hotaru miro la avaricia en los ojos de su hermana, supo que se estaba imaginándose la vida de rica que siempre había deseado, no sabia lo que estaba sucediendo en el exterior, si la mansión tenia nuevo dueño, si Diamante estaba bien, pero podía sentir aun la presencia de Lady Lita Kendrik que aun no descansaba en paz, además de una nueva energía parecida a la suya, alguien que quizá podría ayudarla con el fantasma de Lita Kendrik, para ayudarla a encontrar el camino y descansar eternamente.

Rápidamente, aprovechando la distracción de su hermana, tomo un vaso de cristal que se encontraba detrás de ella, en el cual Setsuna le vertía agua cada que bajaba, y le dio un fuerte golpe en la cabeza, para después salir corriendo. Apenas había corrido unos cuantos pasos para llegar hacia las escaleras, sintió como Setsuna aun sin levantarse del piso, se arrastro y la jalo del talón.

-¡No escaparas, no escaparas Hotaru!.- Gruño Setsuna.

Hotaru, sintiendo que el corazón le latía desesperado, el temor que le producía la presencia de su hermana, de saber que no se tentaría el corazón con Diamante para eliminarlo si le parecía necesario, le dio la fuerza y el coraje para luchar y rápidamente le tiro una fuerte patada en el rostro a Setsuna, aturdiéndola, mientras ella rápidamente, subía las escaleras para llegar hacia arriba.

-Tengo que encontrar a Diamante, tengo que encontrarlo.- Dijo desesperada cuando poso una de sus manos en la parte de arriba del sótano, sintiendo que la luz natural del dia le encandilaba después de tanto tiempo de permanecer encerrada…

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Diamante apago el automóvil en color rosado que siempre conducía llevando de un lado a otro a Mina quien iba sentada del lado del copiloto.

-¿Entonces tu hermana cree en fantasmas y cosas sobrenaturales?.- Pregunto Diamante riendo ante los comentarios de Mina, que contrario a Rei, temía hasta del ruido de las moscas.-

-¡No te burles de Rei!.- Renegó Mina.- Al menos cuando me ha leído las cartas ha acertado, también con la lectura del café, ella es muy intuitiva… La que si me da miedo es Setsuna, tu hermana.

Diamante llevo una mano al cabello dorado de Mina, metiéndole un mechón detrás de la oreja, mirando como ella se ruborizaba ante aquel contacto.

-¿Te vez tan linda cuando te enojas?

-¿Linda?… No lo creo… No creo que me haya visto muy linda la vez que te ofendía… Perdóname por eso, por haber sido tan grosera y…-

-Ya paso.- La interrumpió Diamante.- Me refiero a cuando te enojas al defender a tus hermanos… Se nota que los tres son muy unidos y se quieren mucho… ¿Sabes?… Rei me recuerda a mi hermanita Hotaru.

-¿O si?.-Dijo Mina.- ¿Era igual de temperamental y gruñona?

Diamante río una vez mas y abrió la boca para comenzar a hablar.

-No era precisamente temperamental o gruñona. Al contrario, era muy dulce y centrada para su edad.- Dijo Diamante.- Pero ella al igual que Rei creía en cosas paranormales… Decía que en casa habitaba el fantasma de Lita Kendrik, una joven doncella que vivió ahí el siglo pasado.

-¿Lita Kendrik?… ¿La chica de la leyenda que me contaste?… ¡Debe ser hermoso vivir un amor como el de ella y Anthony!.- Hablo con voz soñadora la rubia.- ¡Pero que miedo me daría ver a Lita Kendrik frente a mi!

-No es una leyenda. Yo soy de los que piensan que es verdad ese amor del que tanto se habla.- Dijo Diamante.- Pero por supuesto no creo eso de que en la casa hay fantasmas, eso no existe, así que no tienes nada que temer… Pero Hotaru, ella decía que podía verla y que necesitaba ayuda…

10 años atrás…

Diamante acaba de llegar de la preparatoria, estaba un poco cansado, puesto que el dia anterior se había desvelado haciendo tareas, así que pensaba dormir, pero al abrir la puerta, miro a una pequeña de 9 años sentada en el piso jugando con unas muñecas, la cual al verlo sonrío y corrió a sus brazos.

-¡Diamante!.- Corrió la hermosa niña de ojos amatistas a su lado, abriendo los brazos de par en par.

Diamante sonrío y tomo a su hermana en brazos, dándole un beso en la mejilla, sabia que su pequeña hermana no lo dejaría dormir.

-Hola… ¿Cómo esta mi hermanita consentida?

-Bien.- Sonrío Hotaru.- ¿Sabes Diamante?… Hoy he visto a Lita Kendrik vagando por el bosque… Ella llevaba puesto su hermoso vestido verde de princesa, su sombrero de flores… Es muy bonita… Pero ella lloraba y llamaba a gritos a su querido Anthony… ¿Qué podemos hacer para que lo encuentre?

Diamante sonrío, recordando que algunas noches atrás, su hermana que no podía dormir le había pedido que le contara un cuento, pero debido a que no se le daba improvisar y ya le había contado el de blanca nieves, el de cenicienta y la bella durmiente, decidió narrarle la leyenda que era contada de boca en boca en el pueblo.

-Hotaru… No estés inventando cosas… Lita Kendrick ya esta muerta, descansa en paz, y esta en el cielo con su amado Anthony.- Dijo el.-

-No es así.- Dijo la niña.- Yo la vi… Quise decirle que ella esta muerta, pero nunca se queda demasiado tiempo… ¿Qué podemos hacer para que ella llegue al cielo?

-Rezar por su alma pequeña.- Respondió Diamante sin muchas ganas, dándole un beso en la mejilla a su hermana.

Pensaba que aquello eran cosas de niños, y que como tal, conforme Hotaru creciera, dejaría de inventar cosas.

Fin del Flash Back.

-Rei desde pequeña decía que ve cosas.- Dijo Mina.- De grande dejo de decirlo, pues Andrew se burlaría de ella y mis papas querrían llevarla con el psicólogo. De hecho solo me lo dice a mi.

-Hotaru después, cuando ya era grande, dejo de decir que le veía.- Dijo Diamante.- Aunque siempre me dejo en claro que creía en los fantasmas. Aun así yo no lo creí nunca. Aunque ahora que esta muerta la extraño y me agradaría poder verla.

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Hotaru ya tenia la cabeza fuera del sótano, le faltaban dos escalones mas por subir, y de pronto sintió que Setsuna iba a su alcance, aventándole pedazos de tablas que había dentro del sótano para hacerla tambalearse y caer, pero con todas sus fuerzas se sostuvo y logro salir para echar a correr.

-¡Dios mío ayúdame!.- Rogó en silencio Hotaru.

-¡No escaparas mocosa, vuelve aquí!.- Rugió Setsuna que al subir corrió hacia la puerta, pero antes de que pudiera salir entro un fuerte viento que la sacudió con tanta fuerza que la hizo cerrar los ojos y caer el piso.

Lentamente fue abriendo los ojos, hasta que sintió un olor a jazmines dentro de la habitación, para después ponerse pálida al mirar el ente fantasmal de Lita Kendrik, vestida tal cual se narraba que iba vestida el dia en que había sido asesinada por su propio padre.

Es ahora que se porque siempre te tuve miedo. Porque siempre fuiste mala, utilizaste mi recuerdo para perturbar a quien ponía un pie en este lugar. Me he dado cuenta de que esa chica unida a ti siempre quiso ayudarme, pero tu no se lo permitiste, la atormentaste y la encerraste. Utilizaste mi nombre para ahuyentar a muchos, y para ahuyentar a mi amado que ha vuelto.

Setsuna se quedo paralizada, mirando como aquel ente fantasmal desaparecía poco a poco hasta desdibujarse. Ella, al igual que Hotaru, siempre supo de la existencia de Lita Kendrik, su tercer ojo desarrollado, al igual que el de Hotaru y el de Rei, le hizo percibir que Andrew no era un simple comprador de la mansión.

Si, que Andrew era un escéptico lo sabia, pero al verlo ahí, supo que se quedaría, lo mismo con Rei, sabia que con esa mujer era como tener de nuevo a Hotaru entrometiéndose en sus planes, ambas capaces de saber lo que tenia en su alma y capaces de desafiarla.

Setsuna sintió un fuerte dolor en el pecho llevándose las manos a el, y sintió que la presión le bajaba hasta que cayo desmayada.

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Año de 1857.

Joseph Kendrik frunció el ceño, apuntando con el arma hacia Anthony Rumsfeld, sabia que con solo jalar el gatillo podía eliminarlo tal cual lo deseaba, pero detrás de el se encontraba su hija, apuntándose en el pecho con aquella daga, mirándolo con ojos desafiantes. Siempre supo que Lita era rebelde, impulsiva, y que no dudaría en hacerlo si atentaba contra la vida de su amante.

-Mi amor.- Balbuceo Anthony mas nervioso de saber que su amada se pudiera hacer daño así misma, que de saber que su propia vida corría peligro.- Dame esa daga, no hagas tonterías.

Lita se levanto del piso, cubriéndose el pecho desnudo con la camisa, sin dejar de apuntarse con la daga.

-¡Baja el arma, deja ir a Anthony o me mato, me escuchaste bien padre, me mato!.- Dijo Lita con voz temblorosa, sintiendo como las lagrimas empezaban a quemarle los ojos.

-¡No digas estupideces Lita!.- Rabioso el hombre.- No puedes hacer semejante estupidez por un pelafustán.

-"My beauty", Lita, por favor.- Suplico Anthony..

-Vete Anthony… ¡Si no desapareces rápido de aquí te juro que me mato!.- Exclamo Lita sin mirar a los ojos a su amado, en ese momento lo único que le importaba era ponerlo a salvo a el.

-¡Lárgate maldita escoria, lárgate y agradece que te perdono la vida!.- Exclamo preso de rabia e impotencia Joseph Kendrick para después mirar a su hija.- ¡Y tu maldita ramera!… Le perdonare la vida a tu amante… ¡Pero vendrás a casa y te quedaras encerrada hasta el dia de tu boda con Sir Sapphire Carlyle y mas vale que este muerto de hambre no te haya desflorado o…- El hombre apretó sus puños, temiendo que su hija ya no fuera casta.

Anthony, viendo que no tenia mas remedio, y que no había forma de librar a su amada de matarse a si misma o del severo castigo que le impondría su padre salio de ahí hasta desaparecer de la vista de ambos. Sintiendo un dolor en el alma y una gran impotencia al saber que seguramente aquel hombre, padre de la mujer que el amaba, no dudaría en golpearla.

Despues de que Anthony se fuera, Joseph Kendrik estiro la mano para recibir la daga, la cual su hija le entrego, mirándolo con una mezcla de rabia y tristeza.

-No puedo creer como mi propio padre me quiera obligar a estar al lado de un hombre que no…-

-¡Cállate maldita mujerzuela!.- Grito Joseph Kendrik dándole una sonora bofetada a su hija, haciéndola que perdiera el equilibrio y cayera al piso.

Lita miro a su padre, sin poder creer que aquel hombre, que debería de amarla y protegerla, la estuviera usando como un objeto de compra-venta, al imponerle un matrimonio con un hombre que no amaba. Estaba a punto de levantarse, cuando sintió que su padre le tomo una mano arrastrándola hasta casa, sin darle si quiera oportunidad de pararse para caminar por su propio pie.

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Rei se encontraba sentada en la sala, bebiendo una taza de te, después de haber dejado solo a Andrew. Cualquiera en verlo así hubiera temido de que el hiciera una locura, pero ella tan intuitiva como era sabia como actuaba Andrew ante cada situación, y sabia que por mas que le doliera no haría una locura. Por el contrario, sabia que por el amor que en otra vida le había tenido a esa mujer, estaría dispuesto a ayudar a que el alma de ella descansara en paz.

De pronto, sintió unos pasos tras ella, y sin siquiera voltear, supo de quien se trataba.

-¿Por qué no te decides a entrar a la sala y me observas en silencio Darien?.- Le pregunto sin siquiera voltear.

Andrew camino dentro de la sala hasta pararse frente a ella.

-¿Cómo supiste que era yo?.- Pregunto el sorprendido. Si bien siempre supo que Rei era muy intuitiva y que creía en cosas que los demás llamaban paranormales, nunca dejaba de sorprenderlo.- ¿Estas bien?.- Le pregunto al ver como se mordisqueaba los labios.

-No creo que eso sea algo que te importe mucho.- Respondió ella desviándole la mirada.

-Bien, no es momento de discutir sobre mis sentimientos por ti.- Dijo el.- Creo que de sobra los conoces.- ¿Cómo esta Andrew?

Rei levanto la vista y sonrío irónica.

-¿De verdad te importa lo que le suceda a Andrew?… ¿O solo viniste aquí para pasarla bien en tus vacaciones?

-Tu mejor que nadie deberías de saber que el es mi mejor amigo.- Dijo el.- Solo quiero saber como esta, porque últimamente ha estado extraño, no es el mismo de antes… Y además quiero volver a Londres, no quiero estar mas aquí.

Rei al escuchar aquellas palabras de Darien se sobresalto y sin querer dejo caer la taza de te sobre su pierna, pegando un grito al sentir el agua caliente quemar su rodilla.

-¿Estas bien?.- Corrió Darien a su lado, mientras ella se quejaba del ardor de la quemadura.

Darien rápidamente le levanto un poco la minifalda negra que de por si ya era corta, mirándole aquella mancha roja producida muy arriba del muslo, tocándole la zona con suavidad, sintiendo excitarse al tocar la suave y blanca piel de Rei.

-¡Estoy bien!.- Respondió Rei apartándose a un lado para después levantarse. El haber sentido que Darien la tocaba le había hecho recordar aquel amor que siempre guardo para el.- Y no te preocupes… Es solo una quemadura leve que se me quitara… En cambio las cicatrices del alma… Esas duran mas en cicatrizar.- Dijo dándose media vuelta para salir de la sala, pero de pronto Darien la tomo del antebrazo, haciéndola girar para mirarla a los ojos.

-¿Lo estas diciendo por ti?… ¿Por qué te lastime sin razón?.- Cuestiono el.- Ya te pedí perdón… ¿Qué es lo que quieres Rei?… ¿Verme arrastrándome como un perro a tus pies?… ¿Por qué no dejas tu rencor atrás y volvemos a empezar?… ¡Me equivoque, si dude de ti, pero Andrew me había dicho que…

-¡Andrew me había dicho!… ¡Deja de culpar a otros!.- Le grito Rei soltándose de el.- ¡Tu mejor que nadie sabias que yo te amaba!… ¿Cómo fuiste tan imbecil para creer lo que dio Andrew?

-Tu no querías que nadie supiera de los nuestro.- Se defendió el.- Además tu fuiste quien le dijo a Andrew que un chico te había hecho llorar, y que ese chico era…-

-¡SI, le dije que Nicholas me había roto el corazón, que el era mi novio!… ¿Pero sabes que Darien?… ¡Eso nunca fue cierto, no fui novia de Nicholas!… Pero el escucho que yo lloraba por un hombre… ¿Qué querías que le dijera?… "Andrew, hermano, fíjate que tu mejor amigo y yo discutimos porque el quiere que sepas que somos novios, pero yo le dije que era demasiado pronto"… ¿Qué querías Darien?… Si esa relación no funcionaba seguramente la amistad tuya y de Andrew se vería afectada… Y como los dos hemos visto efectivamente lo nuestro no funciono.

-Pero yo te hable por teléfono y te pregunte si tu y Nicholas se gustaban, si sentían algo por el otro y tu no me lo negaste.

2 años atrás…

Rei se encontraba acostada en su cama, aun con los ojos húmedos y enrojecidos. Días atrás había discutido con Darien, pues su novio en su próximo viaje quería formalizar la relación y que tanto sus padres como sus hermanos se enteran del noviazgo entre ellos, pero ella se negaba. No sabia si esa relación iba a funcionar, por lo que no quería que eso pudiera dañar la amistad de Andrew y Darien que era ya de años.

De pronto, escucho que su teléfono celular sonaba y al ver que era una llamada proveniente de Inglaterra sonrío, pues sabia que de aquel lugar solo su amado le llamaba.

-Darien.- Balbuceo dibujando una sonrisa en su rostro.- Que bueno que…-

-¿Es cierto que estas interesada en Nicholas?.- Escucho la voz de Darien que sonaba fría del otro lado del teléfono.- Esta mañana converse por Internet con Andrew y me dijo que ese tal Nicholas te había roto el corazón… ¿Qué hay de eso Rei?… ¿Estas interesada en el?

Rei se sintió molesta al saber que su novio no estaba confiando en ella, que estaba poniendo en tela de duda sus sentimientos.

-¿Tu crees eso Darien Shields?.- Le pregunto ella.

-Rei… Tu no quieres que tu familia se entere de lo nuestro, lloras por Nicholas y además estamos lejos… ¿Qué es lo que quieres que piense?… Mira, si la distancia te esta afectando tanto y quieres conocer a otros hombres yo no…-

-Darien… No tengo nada que explicarte.- Dijo Rei con dureza.- Si Andrew dijo eso es porque asi es… ¿O que es lo que crees tu de mi?

Fin del Flash Back.

-Yo no te dije que yo y Nicholas fuéramos novios ni que estuviera interesada en el.- Respondió Rei.- Fuiste tu quien saco suposiciones.

-Y tu no lo negaste.- Le dijo Darien.

-¡Debiste haber confiado en mi y no andar averiguando a mis espaldas!… ¿Qué no se supone que me conocías y confiabas en mi?

-¡Yo no soy como tu Rei!.- Exclamo el.- Recuerda que no tengo poderes sobrenaturales.

-¿Poderes sobrenaturales?.- Río Rei.- No creo que haga falta saber leer cartas o el café para saber como es la persona a quien dices amar y para tenerle confianza.

-¿Qué es lo que estas diciendo Darien?.- Escucharon de pronto la voz de Andrew que los hizo sobresaltarse…

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Año de 1857.

Joseph Kendrik entro dentro de la mansión, arrastrando del brazo a su hija, a la cual finalmente soltó para después golpearla en el rostro con un látigo, haciendo que un hilo de sangre corriera a un lado de su boca.

-¡Déjala Joseph, no le golpees mas!.- Balbuceo Ellen Kendrick acercándose a su hija que yacía en el piso, con sangre en la mejilla, ignorando porque su marido la golpeaba.-

-¿Sabes donde encontré a tu querida hija?.- Miro el hombre con rabia a su esposa.

-No lo se.- Respondió con nerviosismo la mujer.

Joseph Kendrik levanto el látigo, golpeando también a su esposa.

-¡Que clase de mujer eres Ellen, has hecho de tu hija una maldita ramera!… ¿Quieres saber donde la encontré?.- Le pregunto estrujándola con fuerza para después aventarla al piso.- ¡La encontré con Anthony el chofer, revolcándose como una ramera!… ¡Eres tan estupida como para no haberte dado cuenta de la clase de hija promiscua que tienes!

La mujer miraba temblorosa a su marido, sin saber que responder. Se sentía profundamente decepcionada de su hija.

-¡Dime que eres virgen Lita!.- Grito la mujer mirando a su hija.- ¡Dime que ese hombre no te toco, dime que no te desfloro!

Lita miro con decepción a su madre.

-¡Ojala Anthony me hubiera tomado, es eso lo que hubiera querido, para que el imbecil de Sir Sapphire me rechace!

-¡No sabes lo que dices estupida!.- Exclamo Joseph Kendrik jalando del cabello a su hija para levantarla y mirarla a los ojos con furia.- ¡Traeré a una comadrona y pobre de ti donde ese imbecil te haya desflorado, porque te juro que soy capaz de buscarlo y demolerlo!

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Rei palideció al ver parado ahí a Andrew, que si bien se veía ya fuera de si con todo lo que le estaba sucediendo, al escuchar aquello, sabia que las cosas entre el y Darien se iban a poner mal.

-¿Ahora porque discuten?.- Cuestiono Andrew mirándolos con molestia.- ¿No pueden estar un dia sin pelear?… ¿Por qué están hablando de cosas paranormales?.- Miro Andrew a Rei, molesto de pensar que ella le hubiera podido decir algo a Darien sobre lo que había descubierto.

-¿Estas molesto porque hablamos de cosas paranormales?.- Titubeo Rei.- Bueno… Yo le estaba diciendo a Darien que suelo leer las cartas y el café… Solo…

-Eso no es cierto.- La interrumpió Darien.- ¿Quieres saber de que estábamos hablando realmente Andrew?

Rei volteo a ver a Darien, suplicándole con la mirada que no dijera nada, pero tal parecía que el la ignoraba.

-Bien, si quieres…-

-¡Calla!.- Grito Rei.

-Amo a tu hermana Andrew… ¿Sabes?… Siempre la he amado, le pedí ser mi novia, pero por imbecil la perdí, por no saber confiar en ella y no luchar por su amor.

Andrew se desconcertó al escuchar las palabras de su amigo, preguntándose en que momento Darien se había enamorado de Rei. Si bien sabia, Darien respetaba a sus hermanas, mas que nada por su amistad con el, así que supuso que si tenia intereses en Rei tenían que ser sinceros.

-¿Tu?… ¿Enamorado de mi hermana?.- Pregunto Andrew sin saber si sentirse molesto por el hecho de que Darien hubiera dicho lastimar a Rei o si sentirse agradecido por su sinceridad.- ¿Por qué demonios nunca me lo dijiste?… ¿Cómo que lastimaste a Rei imbecil, que le hiciste a mi hermana?

-¡Tranquilízate Andrew, te vez pálido y no deberías exaltarte!… Además… ¿Qué tiene de malo que ame a tu hermana?… Si, yo me equivoque, la lastime, pero…-

Rei se sentía desesperada en medio de su hermano y su exnovio, ambos estaban subiendo su tono de voz y percibía que eso podría conducir a una pelea, pero de pronto sus sentidos sintieron una presencia, no era la presencia de Lita Kendrik, sino la presencia de alguien con vida, era la energía de una persona que estaba temerosa y asustada.

-¡Ayuda!.- Escucho una voz que sonaba dulce y muy femenina.- ¡Diamante, hermano!

Los tres voltearon hacia la puerta principal y tanto Darien como Andrew olvidaron su rencilla corriendo tras Rei para ver quien era la persona que gritaba pidiendo auxilio.

Al salir de la mansión, Rei, Andrew y Darien miraron a una hermosa jovencita de blanca piel, cabello negro, corto a los hombros y ojos color amatista.

-¡Ayúdenme por favor!.- Jadeaba la joven dejándose caer en el piso.

-¿Qué te sucede?… ¿Estas bien?… ¿Conoces a Diamante?.- Pregunto Andrew mirando a la joven de ojos amatistas.

Hotaru levanto la vista y al ver a Andrew entrecerró sus ojos, como tratando de concentrarse.

-¡Tu!.- Le dijo mirándolo fijamente.- Tu eres… ¡Sabia que tarde o temprano esto pasaría!… Las aguas siempre vuelven a su cause… Y nuestro pasado siempre nos llama… Tu pasado te ha llamado y por eso estas aquí.

Andrew se quedo desconcertado, deseando preguntarle mas cosas a la joven, pero al verla tan agitada y asustada le pareció inoportuno.

-Esa chica.- Pensó Darien.- ¿Dónde la he visto?

Finalmente, Rei clavo sus ojos en los de Rei, y ambas sintieron una conexión, sin conocerse mucho, sabían que tenían algo en común, ese tercer ojo demasiado abierto.

-¡Protege a mi hermano Diamante, protégelo de Setsuna!.- Suplico tomándole la mano a Rei.- El fantasma de Lita Kendrick… Tienes que ayudar a que descanse eternamente… Busca debajo de la cama de Setsuna.- Termino diciendo Hotaru antes de desmayarse.

-¡Ella!.- Exclamo Darien.- ¡Ella es la misma chica de las fotos, la hermana de Diamante!

-¿Qué?.- Sorprendido Andrew.- Pero si la única hermana de Diamante es Setsuna.

-Luego averiguamos eso.- Dijo Rei sentándose en el piso, poniendo en su regazo la cabeza de la joven.- Tenemos que llevarla dentro, necesita descansar.

Andrew sin pensarlo mucho se agacho y tomo a la joven en brazos caminando con ella dentro de la mansión, mientras Darien y Rei le seguían.

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Año de 1857.

Lita se encontraba dentro de su habitación, vestida simplemente con un camisón en color blanco, mientras su cabello estaba suelto cayéndole a los lados.

Al abrirse la puerta, miro entrar a su madre acompañada de una comadrona, era una mujer obesa de cabello negro y corto, la cual vestía ropas sencillas. Tan solo saber a que habían llevado a esa mujer, Lita sintió repugnancia y una lagrima cayo por su mejilla. Habían pasado tres días sin ver a Anthony, tres eternos días que no sabia nada de el, si estaba bien, si estaba preocupado por ella.

-¿Ella es?.- Pregunto la mujer con voz ronca a la madre de Lita.

-Ella es.- Respondió la señora Ellen.- Por favor… cualquier cosa que sea… Por favor que nadie se entere de esto.

-Descuide.- Respondió la mujer.- Niña… Levántate el vestido.

Lita clavo sus ojos verdes en la mujer, poniéndose la mano sobre su intimidad.

-¡Vamos niña!… Si te ha visto un hombre no veo porque te escandalizas de que una mujer te vea.

-Lita por favor.- Suplico la madre de Lita.

Lita levanto su camisón y miro como la mujer se agachaba, haciéndola abrir ambas piernas, para cerciorarse de que aquello que llamaban un tesoro femenino estuviera intacto.

-Despreocúpese señora Kendrik.- Habló la mujer después de hacer la revisión.- Su hija esta intacta, siendo así no habrá razón para que Sir Sapphire Carlyle la rechace.

Despues de que la comadrona saliera, Ellen Kendrik miro a su hija a los ojos, reclamándole con la mirada que no fuera pudorosa, calladita y recatada como era debido en una señorita de clase.

-Suerte tienes de que nadie mas se haya enterado de tus amoríos con ese desgraciado.- Dijo Ellen Kendrick.- Afortunadamente estas intacta, ese infeliz no llego a desflorarte y estarás lista para tu marido el dia de la boda.

Ellen Kendrik estaba a punto de salir cuando escucho la voz de su hija.

-Podrán casarme con Sir Sapphire Carlyle… Pero acostarme con el nunca… Ese hombre jamás me va a poseer… ¿Escuchaste eso madre?… ¡Jamás dejare que otro hombre me ponga sus manos encima!

-Tendrás que hacerlo.- Dijo Ellen Kendrik mirando a su hija.- Todo marido esta en su derecho. Además ya debes de casarte, tienes 19 años, eres una solterona

-¿Derecho?.- Lita soltó una carcajada llena de amargura.- ¿Derecho a que madre?… ¿A forzar a una mujer a tener sexo sin su consentimiento?

-Si esa mujer es su esposa es su derecho.- Dijo Ellen Kendrik.- Y mas vale que no te pongas difícil… Además si quedas encinta pronto, durante esos meses probablemente el deje de tocarte.

Lita se quedo pensativa por unos momentos, durante mucho tiempo, antes de conocer a Anthony, había escuchado por accidente que su madre le comentaba a una amiga sobre lo difícil y poco grato que era acostarse con el marido. También algunas amigas ya casadas le habían comentado que eso era algo que solo satisfacía al hombre, jamás a la mujer, y aunque Lita aun era virgen, en las dos veces que había estado a punto de hacer el amor con Anthony, se había dado cuenta de que el la hacia vibrar, que la hacia estremecerse y sentir el placer por cada celular de su cuerpo.

-¿Y porque a una mujer no debería de gustarle que su marido la toque y le haga el amor?.- Pregunto Lita con desden.- Claro, comprendo que si la mujer en cuestión no ama a ese hombre y si el hombre no sabe como satisfacer a su mujer, es lógico que a esta no le guste.

Ellen Kendrick abrió sus ojos, llevándose la mano a la boca para cubrir su asombro.

-¿Qué estas diciendo Lita?.- Tomo a su hija del brazo.- ¿Cómo es posible que hables como una mujerzuela?… ¡Eso no fue lo que yo te enseñe, yo no te eduque de esa manera!

-Pues Anthony sabe como complacerme y no tiene nada de malo porque yo lo amo y…-

Lita no pudo terminar de hablar, pues de pronto sintió una fuerte bofetada en su rostro.

-¡Jamás vuelvas a hablar de esa manera tan vulgar Lita!

-Claro, que se puede esperar de ti madre. Eres una mujer conformista e infeliz… Soportas a un hombre que te golpea, vives todo el tiempo asustada, te casaste con un hombre viejo y de seguro jamás has sentido placer en tu vida. Eres tan egoísta que no te importa la felicidad de tus hijas, solo te importa la maldita sociedad de abolengo y el que dirán. Pero claro, que se puede esperar de una mujer que no se ama ni así misma… Prefiero una vida corta en la cual haya amado con toda mi alma a una vida larga, miserable e infeliz al lado de un hombre frío, y que no amo.

Ellen Kendrik sintió que las palabras de su hija fueron peor que una fuerte bofetada, pues sabia que eran muy ciertas y aplicables a su vida.

Lita miro como los ojos de su madre se cristalizaban llenándose de lagrimas para después salir de la habitación.

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Rei se encontraba dentro de su habitación, sentada en el borde de la cama, mientras con sus manos tocaba las mejillas sonrosadas de la jovencita pelinegra que dormía, reflejando en su rostro preocupación.

-¿Quién eres?.- Pregunto Rei como si la joven la escuchara.- Mencionaste a Diamante, dijiste que eres tu hermano… ¿Cómo es posible que le tengas miedo a tu propia hermana?

Rei se levanto de la cama, caminando hacia su guardarropa, buscando algunas prendas que pudiera prestarle a la joven cuando despertara puesto que la ropa que llevaba puesta se veía desgastada.

-Setsuna es mala, debes de tener cuidado con ella, todos deben de tener cuidado.- Balbuceo Hotaru.

Rei volteo al escuchar aquella voz, encontrándose con los ojos color amatistas de la jovencita.

Camino hacia la cama y se sentó en el borde tomando una de las manos de la chica, sonriéndole para inspirarle confianza.

-No tengas miedo… Aquí vas a estar segura… Te prometo que nadie te hará daño.- Dijo Rei.

-Jamás podría temerte a ti.- Respondió la joven.- Se que tu eres especial… Tu también puedes comunicarte con aquellos que no descansan en paz… Eres muy cercana a el… ¿Verdad?

Rei se quedo analizando las palabras de la chica por unos momentos. Sabia que con "el" se refería a Andrew, aunque obviamente la joven no supiera su nombre.

-Es mi hermano.- Dijo Rei.- Mi madre biológica murió cuando yo era muy pequeña… Y bueno, los padres biológicos de Andrew me adoptaron… Para mi son mis padres y ellos mis hermanos. El destino me los puso en mi camino por algo.

-Andrew.- Balbuceo Hotaru.- Así que ese es su nombre en esta era. Yo sabia que llegaría el momento de que el pasado y el presente estuvieran frente a frente.

-Creo que no nos hemos presentado.- Dijo Rei.- Mi nombre es Rei… ¿Cuál es el tuyo?

-Hotaru Black.- Respondió la chica.- Soy hermana de Setsuna y Diamante.

Rei le sonrío mirándola con cariño. Si bien apenas la conocía, Rei era de las personas que con solo ver a alguien una sola vez podía encariñarse, siempre percibía desde antes el aura y la esencia de las personas. En el caso de Setsuna, desde el principio percibió el aura negra, por el contrario, en el caso de Hotaru, con solo verla percibió el alma noble.

Rei sabia que compartía con las dos hermanas Black el tener el tercer ojo muy abierto, la diferencia entre Setsuna y Hotaru, era que la mayor lo utilizaba de manera incorrecta, mientras que Hotaru, buscaba el bien del prójimo.

-Se que estas asustada, que acabas de pasar por algo muy fuerte. Lo veo en tu mirada.- Dijo Rei.- Pero dime una cosa… ¿Dónde has estado todo este tiempo?… ¿Por qué le tienes miedo a Setsuna?… ¿Qué es lo que ella esconde?… Se que son demasiadas preguntas… Pero Andrew… Bueno, se que suena ilógico que quiera culpar a Setsuna de lo que esta pasando con Andrew, pero…-

-No tiene nada de ilógico.- Dijo Hotaru.- Si bien es cierto, Lita Kendrik y Anthony Rumsfeld murieron por defender su amor… Era inevitable que tu hermano se encontrara con su pasado… Mas sin embargo Setsuna a utilizado el recuerdo de Lita, no ha hecho nada para que su alma descanse en paz… Ella quiere que tu hermano llegue a la locura…

¡Hola mis chicas!

Si, se que largo tiempo que no dejo capitulo, que demoro mas que antes… ¿Pero que puedo decir?…¿Falta de inspiración?… Claro que no, amo esta historia con sus faltas de ortografía y alguno que otro error de dedo que tenga, creo que es mi segunda historia consentida, pero pues… Es de amor, amor y amor y justo ahora que tengo ex novio (T.T.) como que hasta me es un poco duro escribir estas cosas… Ay ya me puse trágica, pobre de Nicky que tiene que lidiar con mis lamentos… ¿Verdad che Nickypedia?… Bah, si alguien ve un Anthony o un Andrew tan lindo de carne hueso háganmelo saber hahaha que igual si yo veo un Darien, un Seiya o y Diamante para ustedes entonces se los comunico.

Querida Hotaru, aunque ya no dejas los reviews por aquí te agradezco el saber que aun sigues leyendo esta historia y pues gracias tambien de nuevo por el hermoso regalo que nos hiciste (haha me tome la molestia de hablar por las otras dos chicas). Se te extraña y ojala pronto vuelvas a fanfiction, tu sabes que apoyare tus historias cuando vueltvas.

Atte:

Mlle. Rousseau.