Habían pasado varios días. Chitoge no había tenido oportunidad de estar a solas con Raku ya que estaban bastante ocupados planeando una reunión con ambos grupos. La famosa pareja tenía que anunciar su separación en esa reunión e intentar que ambos bandos quedaran siendo aliados en vez de enemigos.
Raku había intentado contactarla de la misma forma que Chitoge. El no quería que eso llegara a su fin, o al menos no completamente. El quería terminar con esa mentira para iniciar con algo real.
Raku y Chitoge habían organizado con sus padres la reunión de ambos grupos. Chitoge estaba bastante nerviosa. Claude no aceptaría que todo fue una mentira sin ponerse violento. Raku estaba igual con respecto a Ryuu. Él era buena persona, pero tratándose de un conflicto con su grupo podía ponerse violento.
El gran día había llegado. Decidieron que la reunión fuera en la mansión de Chitoge. Ambos bandos no comprendían porque los habían citado en aquel lugar. Claude miraba a todos los Yakuza como si fueran inferiores y Ryuu miraba a Claude como un creído. Afortunadamente les habían pedido dejar sus armas al entrar así que cualquier conflicto podía ser evitado.
Raku y Chitoge se sentían incomodos. Los sentaron uno junto al otro. No habían hablado en varios días, pero era como si el día anterior se hubieran visto. Ambos estaban un poco rojos.
-A-atención… Chitoge y yo queríamos hablar con ustedes.- Sin duda alguna Raku estaba tan nervioso que las piernas le temblaban.
Todos en la sala pusieron sus ojos en la joven pareja. Raku se puso aún más nervioso que incluso creyó escuchar las risas de su padre y Adelt detrás de él. Chitoge estaba más seria y tranquila que el así que ella decidió tomar el mando.
-Queríamos hablar con ustedes sobre un tema muy importante… nosotros les hemos estado mintiendo.- Al decir esto Claude ajusto sus lentes y vio con desagrado a Raku.- Cuando yo llegue a Japón no sabíamos que los Yakuza se llevarían tan mal con mi familia, pero no todo resulta como nosotros queremos. En mi primer día de escuela conocí a un chico… bastante idiota a mi parecer.- Ryuu estaba a punto de pararse, pero Raku le hizo una señal para que se detuviera.- Ese chico y yo fuimos obligados a iniciar una falsa relación para evitar esta guerra.-
-¿todo fue una mentira?- Claude tomo la palabra.- Entonces ya no tenemos ninguna razón para no luchar entre nosotros…- Ryuu y Claude intercambiaron miradas y la sala se llenó de un ambiente bastante peligroso.
-Esperen.- Raku dejo su nerviosismo de lado.- Durante este tiempo Chitoge y yo nos hemos vuelto buenos amigos. Ryuu si tú le haces algo a su familia jamás te lo perdonare.-
-Pero Joven…-
-Lo mismo va para ti Claude.-
-Señorita si usted y ese mocoso solo son amigos no importa. Yo no permitiré que los Yakuza sigan viviendo en el mismo lugar que nosotros.-
-Así es joven amo, no permitiremos que ellos sigan en esta ciudad, además ¿a quién llamas mocoso? Debes tenerle respeto a él joven amo.-
La tensión estaba aumentando. Parecía que estaba a punto de estallar la guerra.
-¿No deberías decirles ya?- Los dos hombres que se habían mantenido en silencio salieron de detrás de Raku. Ambos jefes de las bandas se encontraban sonriendo. Esto llamo la atención de todos. – No seas cobarde Raku.-
-¿De qué hablan?- Chitoge y los miembros de ambas bandas parecían ser los únicos que no entendían.
Raku ya había hablado con su padre sobre sus planes de proponérsele a Chitoge después de resolver la mentira.
-Bien.- Raku se puso justo al lado de Chitoge. Miro a los dos grupos decidido.- Tengo que admitir que en un principio esta falsa relación era exactamente eso, pero hoy quería traerlos aquí para arreglar esa mentira y además…- Chitoge comenzó a sospechar lo que sus padres planeaban.- Quería pedirle su aprobación a la familia de Chitoge para que esta vez me dejen ser su novio.-
-…- Claude se quedó sin habla.
Chitoge enrojeció de un momento a otro. El señor Ichigo estaba riendo desde atrás. Tsugumi se encontraba en el fondo de la sala. Ella estaba sonriendo.
-Mocoso ¿tú crees que yo permitiré eso?- Claude dio varios pasos al frente para acercarse a Raku.
-Claude.- El sirviente volteo a mirar a su señorita.- Tengo que advertirte que yo estoy de acuerdo con todo esto.-
-P-pero el… es un mocoso inservible.-
-Eso no lo decides tu.- Claude agacho la cabeza ante Chitoge solo se oyó un "De acuerdo" y Chitoge comenzó a sonreír.
Ryuu y los otros se emocionaron por su amo. Después de recibir la aprobación de todos, todo volvió a la normalidad en la sala. Chitoge y Raku abandonaron esa habitación. Era bastante asfixiante ser rodeado por preguntas como ¿Desde cuándo se quieren? O ¿Qué te gusta del otro?
Tsugumi se sentó al lado de Claude que se encontraba deprimido por la decisión de Chitoge.
-¿En serio lo aprobara?- Claude levanto la cabeza para ver a su discípulo.
- Creo que ahora que no es una mentira dejare que dure lo que tenga que durar… no quiero volver a ser regañado por ella.- Tsugumi rio un poco y Claude volvió a su depresión.
-Entonces yo igual los dejare.-
Raku salió con Chitoge al balcón de la casa. Chitoge estaba bastante aliviada de que nadie se matara ahí adentro.
-¿Estas más tranquila?-
-Si. Claude sí que es pesado.-
-Menos mal que nuestros padre estaban allí.-
-Si…- El ambiente se tornó un poco incómodo.
-O-oye Chitoge, ¿recuerdas aquel día?-
-¿Cuál?-
-En mi cumpleaños… tu compraste una cadena para mi collar. Creo que ahora es buen momento… ¿Quieres intentar abrirlo?-
-¿Ahora?-
-S-si… no le veo lo malo.- Chitoge saco su pequeña llave de su bolsa.
-De acuerdo- Raku se quitó el colgante.
Ambos se encontraban igual que en el primer cumpleaños de Chitoge en Japón. Ambos estaban nerviosos. Chitoge tenía la llave en su mano y estaba temblando. ¿Y si no era ella?
-Tranquila… ya no importa quién sea.- Raku pareció leer sus pensamientos.
Chitoge tomo valor para introducir la llave en la cerradura. Esta vez la metió y giro delicadamente para no romperla. Cerró los ojos lo más fuerte que pudo. Fueron los segundos más largos de su vida hasta que un clic la regreso al mundo real.
Raku puso una gran sonrisa al ver el candado abrirse.
Con algo de emoción Chitoge abrió el colgante, pero… estaba vacío.
Ambos se quedaron perplejos por la cerradura vacía.-Amm Chitoge ¿Qué se supone que es esto?-
-¿Qué? ¿Por qué me lo preguntas a mí?-
-Porque tú me lo diste.-
-¿Qué? Pero yo no recue… - A la mente de Chitoge llego aquella escena. Ella estaba frente a un niño haciéndole la promesa de volver a verse.
-¿Qué pasa?-
-Olvide poner lo que debía adentro del colgante.-
-¿Qué? ¿Es en serio?-
-P-perdón, pero ese día Claude me estaba apresurando para irnos y no me dio tiempo.-
-Olvídalo…-
-Lo siento.-
-¿Qué había adentro?-
-¿eh? ¿No lo recuerdas?- Chitoge lo miro con curiosidad.
-¿lo sabía?- Raku en serio parecía no saberlo.
- Si, había… bueno debería haber dos anillos. Recuerda que prometiste casarte conmigo.- Raku logro recordarlo y al hacerlo se puso muy rojo.
-¿Qué? P-pero si solo éramos niños. ¿En serio lo planeamos?-
-¿Planeamos? Fue tu idea. Yo solo dije que si.- Chitoge le saco la lengua.
-¿A si?- Raku jalo a Chitoge del brazo para tenerla más cerca.- ¿Y porque dijiste que si?-
Chitoge enrojeció y se puso nerviosa por la cercanía de Raku.- P-porque te quería idiota.- Aparto su mirada de él.
-¿Entonces ya no me quieres?-
-No, como me fijaría en un idiota como tu.-
-Sigues siendo la misma.- Raku la jalo hacia él y le dio un beso que Chitoge términos por ponerse aún peor. Ella tenía que admitir que había esperado por el demasiado tiempo. Después de un breve momento se separaron.
-Te quiero Chitoge.- Raku la miro a los ojos.
-Y-yo t-también.- Lo dijo en voz baja.-
-¿Qué dijiste? Repítelo para que yo pueda oírlo.-
-C-cállate- Chitoge estaba bastante roja, pero volvió a mirarlo.- Solo lo diré una vez más así que cállate.- Raku esperaba con ansias.- T-te quiero.-
-Te amo.- Chitoge sonrió un poco.
-Idiota. ¿Por qué me haces decirlo más de una vez? También te amo.- Raku abrazo a Chitoge.
Los gánster estaban espiando detrás de las cortinas, pero fueron apartados por Tsugumi que no sabía por qué, pero tenía unas ganas incontrolables de matar a Raku por besar a Chitoge. Sin duda alguna se sentía como si Tsugumi fuera un padre celoso. Se tranquilizó y regreso con Claude.
Cumpliste con tu palabra… ahora hazla feliz.
