Capitulo 14
Conversaciones Capuchino
(Cappuccino Conversations)
Disclaimer: Twilight le pertenece a S. Meyer y Red a Oxygen. and. Cucumber
Gracias a Maru! por el beteo.
Thanks, Cupcake!
Martes, 2.10pm
"¿A dónde me dirijo?"
"Ves Bella, si yo estuviera conduciendo esto sería mucho más fácil."
"Eso no viene al caso... ¿dirección?"
"Toma la primera a la izquierda por la autopista."
"Eso no fue difícil."
"Bueno, tú lo eres."
"Gracias," Dije amargamente, sacando su Volvo de la autopista, y asegurándome de manejar muy cerca de las barras a propósito. Sus ojos se cerraron con fuerza en anticipación, esperando por el momento en el cual se escucharan el fuerte chirrido de la pintura siendo rayada fuera de la puerta de su auto.
"¿Ahora a dónde?"
Seguía sin abrir sus ojos; "En el semáforo, sigue derecho, y luego ve a un lado del camino. Si pasas por una gran tienda departamental, es que fuiste muy lejos."
Asentí secamente, escaneando el camino frente a mí para ver el semáforo. Destellaba en rojo rápidamente, antes de cambiar a verde mientras me acercaba. Sonriendo por mi suerte, aceleré rápidamente para pasarlos, y las manos de Edward – que se aferraban al borde del asiento desesperadamente – se pusieron blancas, los tendones sobresaliendo de su piel.
Apagué el motor cuando encontré un espacio, y me giré hacia él – sus ojos seguían firmemente cerrados.
"Edward... ya puedes abrir tus ojos."
Sacudió su cabeza obstinadamente.
"Edward..." toqué su barbilla suavemente con mis dedos, y vi su expresión suavizarse con mi toque, pero todavía se negaba a abrir los ojos.
Esto necesita medidas drásticas.
Desabroché mi cinturón, y pasé por los asientos para sentarme en su regazo – sin perderme la manera en que su cara hacia una mueca de dolor cuando mis zapatos se arrastraron sobre el cuero.
"Edward..." hablé suavemente, mi voz sonando involuntariamente seductora, "Edward – bebé," me sonreí rápidamente, usando sus propias palabras contra él, "Te prometo que no te lastimaré. Sigues vivo," presioné mis labios en su cuello, mis piernas deslizándose contra sus muslos para descansar en el asiento, "Por favor."
Sus manos se aferraron a mi cintura, pero sus ojos aun no se abrían.
"¿Edward?" pregunté nuevamente, mis labios rozando su nariz, y bajando por el otro lado de su cuello. Llegué a la parte posterior de su cuello, y sumergí mi cara en su camisa, "Amo tu auto," susurré contra su clavícula, y gimió suavemente.
Acerqué mi cara a la suya, besando sus parpados suavemente, "¿Podrías abrir tus ojos? Por mí... Edward, por favor."
Sus ojos se abrieron instantáneamente, y estos destilaban hambre, claros en los sus profundos ojos verdes, "Tú, eres la mujer mas peligrosa que conozco Bella."
Sonreí con descaro, besándolo castamente, "¿Café?"
"De hecho estoy bastante hambriento," no estuvo de acuerdo discrepó, sus manos deslizándose hasta descansar en mis caderas.
"Bueno… algunas cafeterías venden emparedados – No sé si -"
"Tonta Bella," presionó un dedo en mi labio, "Sí, tengo hambre. Pero, no estoy hambriento de comida," extendió su mano izquierda capturando firmemente mi barbilla entre sus dedos, "Estoy hambriento de ti."
Y entonces sus labios chocaron contra los míos, y me encontré sosteniéndome sobre sus hombros, mis dedos deslizándose entre su cabello, jalando de sus mechones, y acercándolo más a mí. Sus manos dejaron mi cintura, y envolvieron mi espalda, presionándome contra él mientras sus labios seguían atacando los míos.
"B-Bella..." Respiró pesadamente, alejándose por una fracción de segundo antes de tirar mi barbilla de nuevo hacia él.
"¿Qué?" demandé, mis labios negándose a dejar los suyos más de lo necesario.
"Te..." empezó, antes de distraerse, nuestros labios chocando una vez más, "T-Te… gustaría,"
"¿Edward?"
Se alejó, lo suficiente para poder formular una frase coherente, "¿Te gustaría ir por algo de café?"
Sus ojos estaban desgarrados – casi como si estuviera desesperado porque dijera que no… Casi Como si deseara no haber hablado.
"Sabes… creo que es una idea maravillosa," sonreí, mis ojos brillando. Sabía que ya estaba lamentando no tener sus labios contra los míos – pero él lo había sugerido, y si cambiada de parecer en dos segundos... sería su culpa. "Aunque tú puedas estar hambriento, en realidad yo estoy bastante sedienta."
Rodó sus ojos, y cruzó los brazos sobre su pecho, mirándome directamente, "Para que nosotros podamos ir por un café, requiere que te bajes de mí."
"Parece como si lo quisieras."
"Tal vez lo hago."
"Bien," repliqué, deslizándome fuera de él, pero sus brazos me atrajeron hacia él.
"Sería mejor si salieras por mi lado."
"Para que nosotros salgamos por tu lado," Me burlé, arqueando mis cejas, "Requiere que abras la puerta."
Resopló furioso, abriendo la puerta de golpe y casi sacando a un desconocido que iba caminando por la acera. Mordí mi labio, tratando de detener la risa, pero la manera en que me fulminó con la mirada, casi me provoca un ataque de risa.
"¿Café?" Me las arreglé para ahogar la risa, y él asintió con rigidez, poniendo sus brazos alrededor de mi cintura mientras me jalaba fuera del auto, asegurándole detrás de nosotros.
Martes, 2.15pm
La pequeña tienda de la esquina estaba repleta, y Edward tomó firmemente mi mano mientras me empujaba a través de los grupos de personas. Cuando finalmente pudimos encontrar una mesa, me sentó en el asiento junto a él, y sus brazos alrededor de mi cintura.
"Normalmente esto no está tan lleno," susurró en mi oído, su aliento haciéndome cosquillas en mi cuello.
"Hola, mi nombre es Jessica, y estaré a sus ordenes por hoy," La mesera dijo educadamente, y los labios de Edward se detuvieron en mi clavícula mientras levantaba la mirada para ver a la mesera. Sus ojos brillaron con reconocimiento, y rápidamente se volvió a mí.
"¿Qué vas a querer?" Edward preguntó suavemente, y si escuchabas lo suficientemente cerca, podías oír el temblor en su voz.
"Un capuchino seria genial – gracias," sonreí tímidamente hacia ella, pero tenía cara de póquer.
"¿Y para usted?" Se volvió hacia Edward a regañadientes, pero él todavía no desviaba su mirada de la mía.
"Tomaré lo mismo."
"Perfecto," murmuró, girando bruscamente sobre sus talones lejos de nuestra mesa.
"¿Te importaría explicarte?" pregunté delicadamente, una vez que ella estaba a una distancia considerable de nosotros.
"No hay nada que explicar," dijo con voz cansada, pasando una mano por su desordenado cabello.
No iba a dejar pasar esto, "Edward," dije seriamente, teniendo su atención de nuevo, "El amor, es acerca de la verdad y honestidad. Tener secretos no es lo que son las relaciones."
"¿No me crees?"
Sacudí mi cabeza fuertemente, "Vamos Edward, ni siquiera la miraste."
Suspiró de nuevo, esta vez con enojo, "Ella es sólo alguien con quien solía salir."
"Continúa..."
"Su familia era del Sur, y nuestros padres eran inseparables."
"Entonces, ustedes solían salir. Bueno… ¿Qué ocurrió? ¿De repente sus padres se odiaron unos a otros? Oh, ¿Va a ser una historia como la de Romeo y Julieta?" pregunté emocionada, "Excepto..." fruncí el ceño, "Sin toda esa cosa de la matanza."
Sacudió su cabeza, riendo tristemente, "Nope... Nuestros padres pensaron que nos amábamos; tipo Romeo y Julieta. Ellos prácticamente planearon nuestra boda, cuántos niños íbamos a tener, cómo se iban a llamar..." Se interrumpió, sus ojos pestañeando suavemente, "Supongo que las cosas no fueron como se planearon."
"¿Te importaría compartir?" pregunté gentilmente, mis ojos penetrantes y curiosos.
"Se lo iba a proponer," de repente se volvió sumamente interesado en sus dedos, "La llevé a mi casa… le dije a mis padres que se fueran, y me dejaran la casa vacía, que, bueno -." Su voz se fue apagando nuevamente, viéndose avergonzado.
"¿Y?"
"Cenamos – yo la hice, y para ser francos… no era un muy buen cocinero," se interrumpió, pausando para reír cínicamente, "Y, después..."
"¿Después?" Susurré, igualando su tono.
"Le dije que la amaba, y, ella me dijo..." Entonces, dejó completamente de hablar, y sus dolidos ojos se fijaron en los míos.
"¿Qué? Edward... ¿Qué te dijo?"
"Ella me dijo que solo me quería físicamente."
"Oh..."
"Si."
"Eso… debió ser duro para ti."
"Bueno, me he acostumbrado. Prácticamente cada maldita chica en el mundo sólo me ama físicamente," respondió con amargura, alejando su mirada de la mía.
"Yo no," Puse mi mano alrededor de su mejilla, acercando su rostro hacia mi.
"Cierto," dijo burlonamente, negándose a escucharme, "Tú ni siquiera me amas."
"No aún," corregí, y él rodo sus ojos.
"Y eso hace tanta diferencia."
"Aquí están sus bebidas," Jessica dijo bruscamente, dejando la bandeja en la mesa con más fuerza de la necesaria. Movió las bebidas – lo más rápido posible, sin derramarlas – en nuestra mesa, y deslizando la cuenta junto a ellas.
"Gracias," Edward sonrió, encontrándose con su mirada, y su respiración se quedó en su garganta. Ella frunció el ceño por un corto momento, sus ojos humedeciéndose, antes de voltearse, y irse prácticamente corriendo hacia la cocina.
"¿Qué hice?" Edward se giró hacia mi, confuso. Hizo lo que le pedí… verla a la cara, hablarle como si fuera otro ser humano – Dios, era tan ingenuo.
Empujé mi bebida hacia mí, acercándola a mis labios, "De verdad le gustas."
"Sólo físicamente," agregó rápidamente.
Me encogí de hombros, "Debe contar como algo, supongo." Tomé otro trago de mi bebida y él hizo lo mismo.
"¿Qué quieres decir?"
"Bueno..." puse mi taza en la meza otra vez, él repitió mis acciones.
Su labio superior estaba cubierto por una pequeña línea de crema, y no pude evitar sonreír para mí misma, "Creo que debe ver que estás bueno" Me incliné un poco más cerca de él, "Aún si tienes un bigote de crema," Y me incliné más cerca, y lamí su labio superior.
Antes de que pudiera darme cuenta, sus manos tomaron mi cara, jalando mi boca a la suya, y su lengua entrelazándose con la mía.
Sin aliento, lo empujé lejos de mi, controlando a mi corazón, "Sabes, Al menos podrías avisarme antes de hacer algo así."
"¿No te gustan las sorpresas?"
Sacudí mi cabeza rápidamente, "Definitivamente no."
"Bueno," me empujó de nuevo hacia él, su palma moldeándose alrededor de mi mejilla, "¿Tienen permiso mis labios para encontrarse con sus deliciosos labios Señorita Swan?"
Reí levemente, mientras él esperaba pacientemente mi respuesta, "Supongo," Me encogí de hombres con indiferencia, "Si es lo que realmente quieren tus labios."
Entonces, se agachó, presionando su boca cerca de mi oreja, "¿Dónde te gustaría que se encontraran?"
¡Hola!
Ohhh, perdonen la demora. Yo sé que les prometi capitulo en la semana pero realmente no pude hacer mucho tiempo en mi agenda :) para traducir rápido.
Espero de todo corazón que entiendan (: la escuela te consume y por fin me vida social pudo florecer tantito esta semana despues de casi dos meses de tenerla guardada en lo más oscuro de mis cosas.
Bien, para las que no sepan que es cara de poquér es cuando alguien tiene en su cara una expresión indiferente, fría, sería... como lo vean ustedes.
Gracias por reviews, alertas y favoritos!
Recomendación: ¡Atascados! por Koko7180.
Solo lleva dos capitulos y es una traducción de una historia hermosisima :) bueno, según yop.
¿Reviews?
Nos vemos cuando tenga el siguiente capítulo.
-Samm
