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–No puedo creer que vayamos a ser parte de esta locura.
– ¿Locura? – Respondí – si se aman, ¿Cuál es el problema?
Lucía un hermoso vestido color vino, estaba dándome los últimos toques en mi cabello cuando me percaté de que Sasuke luchaba con su corbata, jamás lo había visto en traje de etiqueta, aquel color gris encajaba perfectamente con su piel y esa camisa negra lo hacía parecer más atractivo, si no tuviéramos prisa me lo comería ahí mismo. Terminé de arreglarme y le ayudé con su corbata, no era una experta en ello pero al menos la dejé mucho mejor de lo que él lo había hecho al principio.
–Se lo tenían bien guardado – susurró Sasuke – pensé que solamente le propondría matrimonio no que se casarían a la vuelta de la esquina.
–Hinata estaba muy feliz, cómo no me di cuenta del anillo cuando fueron por nosotras al aeropuerto o en la playa.
–Yo no puedo quejarme, ignoraba al dobe y ni siquiera los veía.
Salimos de mi habitación para dirigirnos a la salida, su madre nos dio el visto bueno a ambos dándonos cumplidos y uno que otro piropo que hicieron sonrojarnos, Itachi estaba ocupado con Haruka, así que no molesto. Antes de salir su madre nos llamó para decirnos que estábamos olvidando el regalo de bodas.
Así era, hace tres días, fuimos a la casa de Hinata, no esperábamos un gran recibimiento con una cena y la familia de Naruto y Hinata reunidos, hubo caras de sorpresa y otras no tanto, cuando me acerqué a Ino para preguntarle qué pasaba ella muy feliz me dijo que después lo sabría. Naruto algo temeroso, tal vez entre tanta gente, levantó su copa y llamó la atención haciéndola sonar con un tenedor.
–Muchas gracias por haber venido hoy… algunos ya saben la noticia… otros no, pero el 30 de este mes me casaré con la persona que más amo en la vida – hizo un seña a Hinata para que se levantara de su asiento y fuera a su lado – Hinata y yo lo hemos decidido y espero nos acompañen ese día tan importante.
Aquel lugar rompió en aplausos y gritos de felicidad, Sasuke y yo nos quedamos con la boca abierta, sabía que eso pasaría pero no pensé que fuera tan pronto. La ventaja de ellos era que sus padres eran de buena familia, tal vez el padre de Hinata, Hiashi, no estaba muy feliz, pues todo el tiempo se le veía serio… a lo mejor así era, me recordaba un poco a Neji, tal vez los hombres de esa familia así salían. Aquellos dos después de la cena fueron bombardeados por preguntas de nosotros así como de otros. Aquel departamento en el que vivía Naruto, sería el hogar de ellos mientras acabaran la universidad y consiguieran un buen trabajo. Preguntamos por qué habían tomado esa decisión y si es que ya había un asunto de nueve meses de por medio, pero ellos muy felices sólo respondieron que no podían esperar a más. La fiesta seria patrocinada por la familia de Naruto, sus padres Minato y Kushina eran muy amables, aunque el carácter explosivo de su madre a veces daba miedo en cambio su padre era más tranquilo.
Sólo se realizaría la ceremonia por lo civil, puesto que la religiosa la harían en cuanto estuvieran más estables y sobre todo porque Naruto no quería que su mejor amigo, casi hermano, se perdiera de ese acontecimiento pues lo quería como padrino en su boda. Sería algo muy importante para él y es por eso que cuando nos pidieron ser testigos ante el juez no pudimos negarnos.
Todo se llevaría a cabo en un lujoso hotel cerca de la playa, la ceremonia y la fiesta seria a la intemperie, todo estaba adornado con flores blancas de todos tipos, de forma romántica, hermosa y sin perder este toque de elegancia. Los invitados eran sólo personas allegadas de los novios y uno que otro familiar de los mismos, sería un festejo de lo más íntimo.
El sol comenzaba a ocultarse para dar paso a la noche y fue cuando los novios hicieron su aparición, ambos estaban nerviosos pero también felices de que unirían su vida con esa persona importante. Hinata llevaba puesto un hermoso vestido blanco que estaba entallado a su figura, tenía su cabello recogido y algunos mechones adornaban su rostro el cual tenía un maquillaje delicado que la hacía lucir elegante y hermosa. Tenía un pequeño ramo de rosas rojas, todas unidas por un listón de color blanco, perfecto contraste para su belleza. Naruto fue otro que me sorprendió, sin duda un hombre luce mejor en traje pues realza su atractivo y su porte. Su traje era de color negro y tenía finas rayas de color vino.
Otros testigos, Sasuke y yo estábamos tras de la pareja para presenciar todo aquello. El juez era algo viejo y por un momento pensé que sería de lo más aburrido y perturbador, pero no, en cambio dio sus mejores deseos a la pareja. Y así sellando y firmando aquella acta, dio por concluido con un beso muy apasionado del recién matrimonio.
Yo me sentía feliz por mi amiga, estaba tan enamorada de Naruto y sus locuras que me daba gusto verla feliz, al menos la historia de amor de alguien a quien aprecio estaba yendo por buen camino.
Nos sentamos junto Sai, Ino, Karin, Suigetsu, Juugo y otros tres compañeros de la universidad de Okinawa. La cena fue de lo más exquisito que he probado en mi vida, todo era fresco y los sabores se podían disfrutar perfectamente, el clima al parecer estaba de buenas, pues casi no se sentía ese aire bochornoso si no al contrario, era fresco y perfecto para la ocasión. La pista de baile estaba en el centro y el matrimonio abrió pista con su primer baile, una canción lenta y romántica, apuesto que Hinata la escogió, si fuera por Naruto estaría dando brincos y gritos por algún rock pesado. Al poco tiempo más parejas se unieron con ellos y después ya todos estábamos de pie para bailar toda la noche. Claro tuve que obligar a Sasuke, a pesar de que ambos teníamos dos pies izquierdos, no iba perderme la oportunidad de divertirme y disfrutar. Si esto únicamente era la fiesta por el civil y para conocer a la familia del otro no quisiera saber cómo sería la fiesta más grande… seguro ambas familias echarían la casa por la ventana.
–Qué bueno que todo salió como esperábamos. – me dijo Hinata.
Estábamos sentadas en una mesa mientras que los chicos hacían de las suyas en la pista de baile… al parecer estaban jugando rudo con Naruto por no decir que era un súper mega slam
– Se lo tenían bien escondido, ¿Por qué no me dijiste nada?
–Bueno, no quería arruinar la sorpresa, todo dependía de si ustedes venían, por eso cuando Naruto me dijo que vendrían seguimos en pie con todo, la religiosa se hará cuando llegue Sasuke, él es como un hermano para Naruto y por nada dejara que se pierda eso.
–Sabes, no te hicimos una despedida de soltera – Hinata rio nerviosamente mientras se sonrojaba tras las palabras de Ino – bueno eso lo dejaremos para cuando lleguemos a las ligas grandes… por cierto, ¿Y la luna de miel? – Preguntó impaciente – no me diste mucha información cuando estábamos solas.
–Bueno eso, nos iremos en cuanto Sasuke se vaya, estaremos una semana por Hokkaido.
– ¡Qué bien!
Después comenzamos a hablar sobre algunas cosas, de los proyectos de concurso, ellos harían igual una película y como era más obvio, sería la historia de un cantante de Rock, por cierto muy tragediosa, al igual que la nuestra. Rogábamos porque quedáramos en los primero diez para volver a vernos, y lo mejor es que ellos irían pues todo se realizaría en Tokio.
Ino se quedaría en casa de Sai por lo que restaba de nuestra visita, la agenda por lo que quedaba de nuestra estancia allá ya estaba llena, saldríamos diario con los chicos, iríamos de picnic, saldríamos a los bares como era costumbre, iríamos a campar un par de días y muchas cosas más.
Ya eran pasadas de las tres de la mañana, algunos invitados ya no estaban, Sai e Ino se fueron a saber a dónde, Juugo también se había ido, aquel estaba saliendo con una chica así que también se perdieron por ahí, Karin y Suigetsu se estaban comiendo el uno al otro en la orilla de la playa, Naruto y Hinata estaban a punto de irse, Sasuke y yo también, ya era algo tarde y estábamos un poco mareados por todo lo que habíamos consumido.
–Bueno teme, aquí esta – le dio la mano para entregarle algo, Sasuke la estrecho y enseguida se lo llevó al bolcillo – cuídala mucho que es la única que tengo.
–Creo que después tendrás que hacer miles de copias Hinata – ella se limitó a reír – bueno debemos irnos, nos veremos mañana por la tarde.
Dándonos un fuerte abrazo nos despedimos de ellos y de algunos invitados que quedaban, pedimos un taxi en el lobby del hotel, mis parpados estuvieron a punto de cerrarse. Subimos al taxi y me recargué en el hombro de mi novio, estaba a punto de sumirme en mi inconsciencia hasta que escuché una dirección distinta al del hogar de la familia Uchiha.
–Espera, – murmuré sorprendida – ese no es el….
–Sí, pero ellos no estarán ahí – sacó una llave de su pantalón y me la mostró – será la última vez que ocupe ese lugar, además ese dobe me debe una.
– ¿Una? ¿Pero y ellos?
–Por eso te digo – se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla – ellos estarán pasando su "primera noche" en la habitación más lujosa del hotel, tuvo que pedirme ayuda con eso, así que a cambio pedí su departamento, ¿pensaste que ese día seria lo último? – Me apretó más a él – te me pones en bandeja de oro y de una forma suculenta – susurró en mi oído – no creerás que desperdiciare la ocasión.
Sabía por dónde iba todo aquello así que cuando bajamos del taxi y llegamos al ascensor del edificio no perdimos tiempo en fundirnos en un candente beso, el recorrido del ascensor al departamento fue lento y exquisitamente tortuoso, como puedo él abrió la puerta de aquel lugar y las caricias aumentaron de tono una vez adentro. Una y mil veces nos unimos en un solo ser esa noche, llenado la habitación de suspiros y jadeos, palabras de amor hacia el otro y gritando el nombre de otro casi a todo pulmón, él lo quería y yo también, queríamos estar juntos y más de esta forma todos los días posibles.
La mañana llegó, pues pude sentir que rayos del sol pegaban en mi espalda, sentí una caricia en mi rostro y lentamente abrí mis ojos.
–Buenos días – me dijo – ¿dormiste bien?
–Buenos días – me acerqué más a él y besé su cuello – si ¿y tú?
– Si, dormí bien, ¿quieres tomar un baño conmigo?
Él se rió de mí, seguro porque abrí mis ojos como platos y mi cara se puso roja como un tomate, no era lo mismo estar desnudos bajo la luz de la luna a estarlo a pleno día cuando el sol te ataca con eso alegres rayos. Sin que pudiera objetar o contradecir, aquel desvergonzado me cargó, estaba expuesta ante él en todos sentidos. Entramos a la ducha y mis nervios estaban a flor de piel, sentía que podía hacer todo lo que su mente perversa quisiera. Le estaba dando la espalda mientras que el regulaba la temperatura del agua… el silencio invadió todo y esos segundos para mi fueron como eternos años luz, sus manos fuertes acariciaban mis brazos de una forma lenta y deliciosa, sentí como las quitaba y yo quería saber el porqué, cuando volteé para quedar de frente, sentí un inmenso chorro de agua sobre mi cara.
– ¿Qué crees que haces? – vociferé ante su acto mientras él seguía riendo como tonto.
–Estabas muy tensa, no soy completo pervertido como crees, pero si tú quieres…
Contraataqué antes de que intentara hacer algo de lo que después yo misma perdería toda cordura y razón, seguimos jugando con el agua como dos niños sin infancia, riendo y disfrutando, al poco tiempo se llenó todo con espuma de jabón que se había unido al tiempo en esta batalla de agua. Cuando paramos por un poco no evitamos burlarnos el uno del otro por la forma tan extraña que había tomado nuestro cabello, después de tanto jugar el agua comenzaba a entibiarse así que nos apresurarnos para lo que supuestamente haríamos desde el principio… bañarnos.
Me percaté de que esto si estaba bien planeado, pues pude ver una muda de ropa en una mochila que había en la habitación, ahora entendía por qué había desaparecido ese par de prendas. Nos vestimos y después preparamos algo de desayunar, tanto juego nos había dado mucha hambre.
Teníamos que reunirnos pronto con los otros pero antes de eso debíamos pasar a casa de Sasuke para dejar nuestra ropa y recoger algunas cosas. Pusimos orden en el departamento, para que no sospecharan de la noche loca y atrabancada que habíamos pasado. Sin más que hacer ahí, salimos del departamento y lo cerramos perfectamente.
1 de agosto, ¿matrimonio? Ya no suena tan descabellado, espero que nosotros corramos con la misma suerte pero no me adelantare a nada, todo a su tiempo, pues sin duda la distancia que estaríamos recorriendo nos ayudaría a valorar y reafirmar lo que sentimos.
Ven porque les digo que las sorpresas pasan
¿Quién se esperaba eso?
Al menos una pareja tiene una bonita (y fácil porque no) historia de amor...
Dejemos que los principales sufran un poco muajaja
Nos veremos en el siguiente...
Muchas gracias por el apoyo, las lecturas y rvws!
Ja ne! C:
