Sólo la noche era cómplice de los pensamientos de ambas, Rachel manejaba sin rumbo fijo y todo parecía indicar que iba sola, en ningún momento le presto la mínima intensión a Quinn, quien por su parte no aparto la vista de la ventana, el miedo a que Rachel la estuviera llevando a su casa no le dejaba ver que en realidad no seguían ningún camino.

-Siento haberte molestado- se detuvieron en la orilla de la carretera y Quinn fue la encargada de hablar primero.

Rachel golpeo el volante con sus palmas y después salió del auto dando un fuerte portazo.

-Sé que no era la ocasión adecuada, pero es que no encuentro otra manera de llamar tu atención- Quinn la siguió fuera del auto y se armó de valor para volver a hablarle.

-No estoy enojada contigo- le aclaro Rachel mientras se recostaba sobre el capó.

-¿Con quién entonces?- pregunto poniéndose a su lado.

-Brittany no debió de tratarte cómo lo hizo- las cosas eran simples, ella respetaba a Santana y Brittany a Quinn.

-No pasó nada- aclaro sonriendo por la preocupación de Rachel.

-Porque llegue a tiempo- cubrió sus ojos con su mano y suspiro profundo.

Quinn sabía que no habría manera de hacerla pensar diferente, por lo que decidió guardar silencio y contemplar su alrededor para tratar de ubicarse.

-Feliz cumpleaños- felicito después del largo silencio.

-Gracias- respondió Rachel con una ligera sonrisa.

-Tengo un regalo para ti- camino hacía el auto y saco una bolsa del asiento trasero -no solo Marley te dio algo- estiro la bolsa y la dejo a un lado de Rachel.

-Te falto el pastel- abrió la bolsa y se encontró con una chamarra de piel idéntica a la suya.

-No te gusta el pastel- afirmo con orgullo.

-¿Cómo sabes eso?- pregunto con interés.

-Yo lo sé todo- alardeo con una gran sonrisa.

-Mentirosa- bromeo mientras se ponía la chamarra.

-Sabía que te quedaría bien- término de acomodar el cuello de la chamarra e inevitablemente acaricio la mejilla de Rachel.

-¿Porque una chamarra?- pregunto tranquilamente.

-Te hacía falta una, ya te había dicho que pegaba perfecto con tu look- aclaro con gracia.

-Me gusta, pero no la usare cuando estemos juntas- la cara de Quinn era un completo contraste, por una parte estaba contenta porque Rachel dejara entre ver que pasarían tiempo juntas y por otra pensar que no quería usar su regalo la hacía sentir mal.

-Podemos cambiarla por cualquier otra cosa que prefieras- respondió rápidamente.

-No es eso, sólo no quiero parecer uniformada- le aclaro en cuanto entendió su reacción.

-Rachel, debo explicarte que lo que paso aquel día no- llevaba semanas ensayando sus disculpas, pero Rachel la interrumpió.

-Sólo me interesa saber una cosa, ¿estas con él?- pregunto temiendo su respuesta.

-No, y tampoco ese día, terminamos desde que hable contigo- estaba desesperada porque Rachel creyera en su palabra.

-Vale, no me interesa que me expliques nada entonces, pero pienso que deberíamos comenzar cómo amigas- no necesitaba más explicaciones que esas.

-Yo no quiero ser tu amiga- la decepción en su voz fue inocultable.

-Yo tampoco, pero deberíamos conocernos mejor, salir y ver qué pasa- propuso con la misma ilusión que Quinn.

-Fuiste tú quien dijo que no necesitaste conocerme para que tu cuerpo reaccionará ante mí- no pensaba ceder en eso.

-Quinn, ese era el plan inicial, saldríamos y nos conoceríamos mejor- ella también recordaba cada palabra dicha aquella noche.

-Lo sé, pero no puedo estar alejada de ti- nada ni su orgullo y dignidad impedirían que estuviera con Rachel.

-Yo tampoco, pero es demasiado pronto decir que somos novias, estoy de acuerdo contigo en que estar separadas no es la solución, pero debemos darnos un tiempo para conocernos- las razones que Rachel se dijo para convencerse de que estar alejada de Quinn dejaron huella en ella.

-Es porque somos chicas ¿verdad?- ella también había pensado en ese impedimento.

-Eso es sólo una parte- se bajó del auto y comenzó a caminar para calmar su frustración.

-Explícame lo demás entonces- exigió Quinn siguiéndola.

-Puede ser la emoción de conocer cosas diferentes, nuevas, y lo estamos mal entendiendo- explicó con de mala gana.

-¿Cómo saber que no es eso?- pregunto deteniendo el paso de Rachel.

-No lo sé, es por eso que deberíamos intentar lo de la amistad- reafirmo su postura.

-No quiero, siempre pienso en las consecuencias de mis actos y está vez no quiero hacerlo- se lo grito tratando de que entendiera.

-Lo ves, yo nunca pienso en las consecuencias, y sin embargo ahora lo estoy haciendo- Quinn no hacía más que darle la razón.

-¿Y porque no simplemente te dejas llevar?- pregunto más tranquila.

-Es muy fácil aventarte al vacío estando sola, pero si esto sale mal no sólo seré yo quien se estampe contra el pavimento- era esa la razón de su pedimento.

-No saldrá mal, todo será perfecto- le aseguro tomando sus manos entre las suyas.

-Quinn, date cuenta de la situación por favor, tu mejor amiga me odia, tu familia seguramente me mata o me mete a la cárcel si lo saben, mi mejor amigo está enamorado de ti, eres menor de edad, no tenemos no la más mínima compatibilidad, y por si eso fuera poco somos mujeres- termino por relatarle todas sus preocupaciones.

-Santana no te odia y si eso fuera cierto te lo compensa Marley que te idólatra, mi familia no tiene por qué saber nada si no quieres, Puck no me interesa y se lo haré entender de cualquier manera, mi edad no te ha importado ninguna de las veces que me has besado, no es necesario ser compatibles en todo, sería muy aburrido y te juro que entiendo tu postura conforme a que somos mujeres, pero ningún chico me hizo sentir así antes, así que no te quedan más excusas- refuto todos y cada una de las razones que Rachel le había dado.

-No lo estás entendiendo- ya no sabía si lo que sentía era molestia o desesperación.

-Sólo necesito saber si quieres estar conmigo- era simple, dejaría todo por ella, pero tenía que estar segura -bien, entiendo tu silencio, necesito que me lleves de regreso- camino de vuelta al auto.

-Llevo 3 semanas sin sentirme entera, no hasta el miércoles que fui a tu colegio y saliste tan hermosa como siempre- la retuvo con su cuerpo contra la puerta del copiloto y le hablo al oído.

-¿Entonces por qué no?- pregunto Quinn en un susurro.

-No quiero lastimarte- ese era su temor.

-Me lastimas pidiéndome que estemos separadas- tranquilamente giro y quedo frente a frente con Rachel.

-Lo intentaremos Quinn- término por ceder ante la mirada triste de Quinn.

-Si quieres nadie lo sabrá- ofreció cediendo un poco también.

-No por ahora, ya más adelante veremos que hacer- sonrió y acaricio tiernamente la mejilla de Quinn.

-Lo que tú digas- Quinn respondió a la caricia de la misma manera, aunque ella se atrevió a más y la beso tiernamente.

Rachel la abrazo por la cintura mientras Quinn pasó sus brazos sobre los hombros de Rachel, sus cuerpos cortaron cualquier espacio que hubiera entre ellas y terminaron recargadas sobre el auto, aunque después de unos segundos Quinn cambio de posiciones y recargo a Rachel sobre la puerta trasera del auto.

-¿Qué haces?- pregunto Rachel con la agitación producida por el beso, al sentir las manos de Quinn sobre su estómago.

-Es la otra parte de tu regalo- lo grave de su voz le dio a entender a Rachel el camino que tomaría aquello si no lo detenía.

-Quinn, espera- separo las manos de Quinn de su cuerpo y sonrió ante el puchero de está.

-¿Porque?- pregunto mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho y tomaba distancia de Rachel.

-Porque estamos en medio de la nada y aunque podría pasar horas besándote sin problema, está haciéndose noche y creo que debes volver a tu casa- explicó separando los brazos de Quinn y jalándola para quedar abrazadas.

-Sí, y tu volverás a tu fiesta, no- reclamo respondiendo al abrazo.

-Ni siquiera la recordaba, ¿quieres ir conmigo?- pregunto separándose para ver su reacción.

-¿Cómo tu pareja?- la pregunta guardaba algo de ilusión.

-Sí, aunque sólo lo sabremos nosotras- respondió tranquilamente.

-Con eso me basta- el abrazo nuevamente y se regalaron un tierno beso justo antes de volver al auto.

El regreso fue tranquilo y todos los miedos y la incertidumbre ser habían acabado con aquella plática, nada se había resuelto, eso era una realidad, pero saber que estarían juntas les ayudaba a sentirse capaces de poder superar lo que se les viniera en contra.

-¿Cómo supiste que no me gustaba el pastel?- pregunto después de largo silencio.

-Me lo dijo Noah- respondió con cierto temor a la respuesta de Rachel.

-¿Lo has visto?- su intención no era sonar tan dura pero fallo.

-Fue a buscarme ayer a mi casa- le aclaro sin siquiera mirarla.

-¿Que quería?- el tono acusador de su voz le indico a Quinn que aquello no había sido una buena idea.

-Lo de siempre- ya se había equivocado y no había vuelta atrás.

-¿Que hicieron?- pregunto con temor a la respuesta.

-Hablamos- respondió rápidamente.

-¿De qué?- pregunto rápidamente.

-De ti, él hablo de otras cosas también, pero yo sólo me interese por ti- respondió esperando que con eso se calmara.

-¿Y qué aprendiste de mí?- pregunto con una sonrisa.

-Que no te gusta el pastel, que no tomas ni alcohol ni refrescos de cola, no fumas, no eres una chica fácil, eres rara- afirmo para gracia de Rachel.

-¿Y eso es bueno o malo?- pregunto después de un ligero ataque de risa.

-Eso es perfecto- estiro su mano y acaricio la muñeca de Rachel, aquella donde debía estar su pulsera.

-¿Tienes frío?- la temperatura de su mano le hizo darse cuenta de lo que usaba.

-Un poco- retiró su mano y las fregó sobre su vestido.

-Toma el volante- pidió mientras encendía sus luces intermitentes.

Quinn le hizo caso y en cuanto lo tuvo entre sus manos se quitó rápidamente la chamarra que recién le había regalado y se la extendió para que se la pusiera.

-¿Porque el vestido?- pregunto viéndola de reojo.

-¿No te gusta?- lo único detectable en su voz era decepción.

-Sí, es lindo y te queda bien, sólo quiero saber porque te lo pusiste- explicó tranquilamente.

-Quería verme linda para ti- saco su lip gloss y lo unto suavemente sobre sus labios.

-Gracias- fue sincero, pero tan seco que alerto a Quinn.

-¿Qué pasa?- se quitó el cinturón de seguridad y volteo ligeramente hasta quedar de frente a Rachel.

-Ponte el cinturón- le ordenó apenas la vio pegada a ella.

-Explícame porque me dices que te gusto el vestido y pareciera que no es verdad- le exigió.

-El vestido me gusto y te queda muy bien, pero no era justo lo que debías de usar hoy- explicó a la fuerza.

-¿Que tiene hoy?- pregunto confundida.

-No es el día, es que, sí ya tenías pensado venir a la fiesta pudiste haberte puesto otra cosa, y así no tendría que cuidar quién se te queda viendo- todo se reducía a la molestia que le provocaba siquiera pensar en que alguna otra persona se fijara en Quinn.

-Puedo ir a cambiarme- ofreció sinceramente mientras se colocaba nuevamente el cinturón.

-No, está bien, pero pobre de aquel que te vea- sonrió y con eso le dio a entender a Quinn que todo era una broma.

-¿Que le dirás a Brittany?- no esperaba que las cosas quedaran así, pero prefería no tener problemas con Santana.

-Nada, no por ahora- la respuesta fue simple, pero dejó tranquila a Quinn.

El auto nuevamente quedó en silencio y así permaneció hasta que llegaron a la fiesta nuevamente.

-¿Dónde estabas?- fue lo primero que escucho cuando llegó.

-Arreglando un asunto- no supo quién le pregunto pero ella respondió de igual manera.

-Hey, viniste- afirmó Puck dirigiéndose a Quinn.

-Sí, vino- lo corto rápidamente Rachel.

-Ven, te presentaré a algunos amigos- tomo la mano de Quinn y la jaló ligeramente.

-No- zafo el agarré de Puck y sustituyó su mano con la suya -se quedaran conmigo- advirtió al ver la confusión en la mirada de Puck.

-Sólo será un momento- insistió.

-Dije que no- dio un paso adelante e interpuso su cuerpo entre el de Quinn y Puck.

-Te recuerdo que es amiga mía- también avanzó un pasó y quedó pegado al cuerpo de Rachel.

Rachel pensó con frialdad su respuesta y optó porque Quinn decidiera.

-Ve con él sí quieres- se alejó de su amigo e invitó a Quinn a que le siguiera.

-Puck, estaré con Rachel- aclaró y aun con la mano de Rachel entre la suya camino hasta donde estaban sus amigas.

-Pero sí es la chica de la fiesta- anuncio Santana demostrando así el considerable grado de alcohol que había en su sangre.

-Dame el teléfono- exigió Rachel apenas vio a Brittany.

-Hey, cuidado con cómo le hablas- amenazó Santana como pudo.

-No te metas- Brittany la calló y entregó el celular a Rachel.

-¿Todo bien?- pregunto Marley con una enorme sonrisa.

-Todo perfecto- respondió Quinn apretando levemente la mano de Rachel.

-Bien, pues entones que siga la fiesta- grito para después darle un largo trago a su cerveza.

Nada salió fuera de lo imaginado, al final del festejo la mayoría estaban tan perdidos que no podían ni hablar o caminar, entre ellos Santana y Marley, quienes terminaron dormidas sobre una de las mesas de billar, mientras Brittany peleaba con Tina por ver quién era más amiga de Rachel, cosa que sólo causaba risa a Rachel y a Quinn, quienes hacían decidido abstenerse del alcohol.

-¿Te he dicho que soy muy feliz por estar aquí contigo?- pregunto inocentemente mientras enfocaba su mirada en el llanto de Mercedes.

-No, pero también estoy feliz de que estés aquí- durante toda la fiesta habían estado juntas sin dar seña de su reciente relación, pero en ese momento Rachel se armó de valor y tomo la mano de Quinn.

-Me gusta cuando haces eso- informo Quinn acariciando con su otra mano la de Rachel.

-Podría besarte ahora mismo- levanto su mano y acaricio con ternura la mejilla de Quinn.

-Nada te lo impide- la alentó para que lo hiciera, ella también moría por sentir sus labios contra los de Rachel.

-Nada- susurro a milímetros de la boca de Quinn.

-Rachel- escucharon una voz que no las dejo cumplir su cometido.

-Hola- saludo Rachel a Brody, quien la veía sonriente.

-Feliz cumpleaños- extendió sus brazos y Rachel no tuvo de otra más que responder su abrazo.

-Gracias- se separó de él y vivió rápido a su lugar junto a Quinn.

-No pensaría que me perdería de tu fiesta, ¿cierto?- pregunto con cierta coquetería.

-Qué bueno que pusiste llegar- lo cierto era que si le daba gusto verlo, después de todo era su amigo.

-Veo que ya llegué muy tarde- volteó y sonrió al darse cuenta del estado de todos los demás.

-No mucho, yo sigo aquí- le dio un ligero golpe en la espalda con el que lo invitó a sentarse junto a ellas.

-Voy al baño- aviso con una sonrisa.

-¿Qué diablos estás haciendo?- pregunto Quinn apenas estuvieron solas.

-En primera deja de usar esas palabras, y en segunda sólo platiqué con un amigo- explicó con una sonrisa ante la reacción de Quinn.

-Un amigo que casualmente es tú ex-novio - reproche levantándose del banco en el que estaba sentada.

-Quinn, deja el drama y vuelve a sentarse por favor- pidió con calma.

-¿No viste como coqueteo contigo?- pregunto con frustración.

-Es normal, dime que el tal Sam no lo hace contigo- la tomo de la mano y la jaló para que quedará entre sus piernas.

-Sí, pero yo no le hago caso- aclaró poniendo resistencia al abrazo de Rachel.

-Yo tampoco, sólo fui amable porque es mi amigo y me felicito, así que se lo agradecí- respondió abrazando a Quinn sin imponerle que está no le correspondiera.

-Es obvio que quiere volver contigo- resalto lo obvió.

-Tal vez, pero a mí no me interesa- el puchero que hizo sirvió para aflojar la postura de Quinn.

-Bien, pero no prometo nada si intenta algo más- advirtió abrazando a Rachel por los hombros.

-Entonces que nos tomamos- Brody regreso con la misma sonrisa con la que se fue.

-Nosotras estamos tomando sodas- respondió mientras Quinn se recargaba sobre su hombro, frustrada por verse interrumpida por segunda vez en la noche por la misma persona.

-Bien cariño, entonces tomaré lo mismo- acaricio la pierna Rachel y se dirigió al cantinero.

-Yo me voy- Quinn se soltó abruptamente y camino con prisa hacía la salida.

-Ahora si te presentaré a mis amigos- Puck se interpuso en su camino.

-Vete Puck- ordeno Rachel llegando hasta Quinn.

Puck terminó haciéndole caso y Quinn volvió a retomar su camino a la salida del lugar.

-Brittany, llevaremos a las chicas a su casa- grito mientras corría detrás de Quinn.

-Vete a celebrar con tu amigo- ironizo Quinn mientras buscaba en su bolso las llaves de su auto.

-Quinn, por favor, siquiera explícame que hizo- Rachel no entendía que había hecho que Quinn se enojara tanto.

-Sigue llamándote "cariño" y tú no dices nada- reclamo sin poder creer que Rachel no entendiera.

-Vale, lo hizo, pero… ok no tengo como justificar eso, pero no volverá a suceder, jamás, lo juro- la situación hasta cierto punto era cómica, por lo que no pudo reprimir una enorme sonrisa en su cara.

-Jodidas llaves- se quejó al no encontrara sus llaves –no encuentro la gracia en esto- reclamo al ver la sonrisa de Rachel.

Rachel sonrió aún más, y volteo a ambos lados para cerciorarse de que nadie las estuviera viendo, cuando estuvo segura corrió hasta Quinn y la tomo de la cintura, provocando que dieran vueltas sobre el mismo eje en que se encontraba.

-Suéltame- exigió Quinn mientras intentaba zafarse de los brazos de Rachel.

-No, hasta que dejes de hablar así, y me escuches- la apretó más contra su cuerpo y la llevó hasta el auto.

-Bien, te escucho- levanto sus brazos en señal de rendimiento y espero a que Rachel la soltara.

-Hablaré con él, y le impediré que vuelva a decirme de esa manera, no puedo hacer mucho más, tienes que confiar en mí, y por último las llaves las tengo yo, así que yo las llevaré de vuelta a tú casa- se fijó en la salida del local y vio salir a Brody con Marley en brazos y detrás de él apareció Brittany con Santa en la misma situación -vamos- dejó un corto beso en los labios de Quinn y se acercó a abrirle la puerta a sus amigos.

-Regresemos Rachel- pidió Brody después de meter a Marley en el auto de Quinn.

-Nos llevara- intervino Quinn tomando a Rachel por el brazo.

-Es tu fiesta, no puedes irte- hablo ignorando a Quinn.

-Igual si hubieras llegado más temprano hubieras convivido más con ella- volvió a hablar Quinn ganándose la atención de Brody.

-No creo que estés en condiciones de exigir nada, y si necesitas que te lleven, que lo haga Puck- hablo de mala gana.

-¿Puck me llevara, Rachel?- pregunto con una sonrisa superior.

-No, lo siento Brody, pero tiene razón, llegaste tarde, gracias por venir igual- respondió rápidamente.

-¿En serio?- pregunto incrédulo.

-Si- fue corta y concisa –Brittany, síguenos en la moto, por favor- ordeno más que pedir.

Quinn le regalo una sonrisa burlona a Brody y subió por la puerta que Rachel mantenía abierta para ella, por su parte Brittany acato la orden de Rachel y fue en busca de la moto. Estando ya todas lista emprendieron el camino a casa de Quinn, en donde dormirían todas.

En todo el camino ni Rachel ni Quinn hablaron, pero Rachel solía mirara de reojo a Quinn, quien cada que se percataba que era observada por ella, se ponía seria y fingía estar molesta aun por lo ocurrido con Brody, cosa que solo causaba en Rachel una ligera sonrisa acompañado de un movimiento negativo de su cabeza.

-Brittany, lleva a Santana y yo llevare a Marley- aviso mientras salía del auto.

-No, Lewis llevara a Marley- intervino Quinn dándole entrada a su chofer.

-Lewis, indícale el camino a la señorita a mi recamara, por favor- pidió refiriéndose a Brittany.

-Pude haberla llevado yo- reclamo Rachel.

-Sí, pudiste, pero no hubiera podido hacer esto- se acercó hasta Rachel y la beso sin pudor alguno.

-Pensé que estabas enojada- dijo Rachel mientras abrazaban a Quinn por la cintura.

-No, sólo no me pareció como te llamó- aclaró jugando con un mechón del cabello de Rachel.

-Tú puedes llamarme como quieras- ofreció Rachel dejando cortos besos en la mejilla y cuello de Quinn.

-Ya lo veremos- respondió a los besos de Rachel y se recargo sobre el auto.

-Ve a dormir- ordenó Rachel separándose de ella.

-¿Nos veremos mañana?- pregunto con temor.

-Te llamaré y así no nos llevaremos sorpresas- indicó Rachel con una sonrisa.

-Bien, esperaré tú llamada- sonrió y beso a Rachel a modo de despedida, o al menos fue lo que pensó Rachel de primer momento, pero al sentir la lengua de Quinn entrar delicadamente en su boca supo que nada tenía de tranquilo, respondió dejando que Quinn llevara el beso como ella quisiera y pronto se dio cuenta que no se había equivocado, Quinn literalmente la había llevado de ida y vuelta a la mejor parte de ella misma -feliz cumpleaños- volvió a felicitar cuando corto el beso.

-El mejor cumpleaños de la vida- respondió Rachel aun con los ojos cerrados efecto del beso que acaba de recibir.

-Hasta mañana- respondió con una enorme sonrisa.

-Todo listo Rachel- llegó Brittany.

-Bien, vamos- dejó un corto beso en los labios de Quinn y camino tranquilamente hasta su moto.

-Así que arreglaron las cosas- apenas entraron a la casa Brittany se hizo escuchar.

-Sí- respondió cortante.

-Me imagino cómo te habrá convencido- mencionó con saña.

-Pues deja de imaginarte, porque no me ha convencido de nada, fui yo quién prácticamente le rogué para que estuviera conmigo- contesto con molestia.

-Es una- estuvo a punto de despotricar contra Quinn, pero Rachel rápidamente la detuvo.

-Pondré todo de mi parte para que nuestra relación funcione, y mientras, te pediré que la respetes, así como yo respeto a la loca de tú novia- fue tan concisa que infundía temor.

-Bien, aquí estaré cuando te rompa la madre- camino había su recámara y azotó la puerta dando a saber su molestia.

Rachel respiro profundo y analizo sí debía quedarse o irse, y resolvió por lo segundo, tomo su moto y camino junto a ella rumbo a su casa, no quería poner muchas esperanzas en sus encuentro con Quinn al día siguiente pero era inevitablemente, sobre todo después de la noche que habían pasado.

-Espere tú llamada todo el día- fue lo primero que dijo al descolgar la llamada.

-Recordé que suele ir a la iglesia, sólo espere para que estuvieras disponible- respondió Rachel de manera divertida por la intensidad de las palabras, de Quinn

-Sí, pero llevó en casa casi 2 horas- reclamó más tranquila.

-Ok, entonces voy por ti- trato de que se calmara tan sólo con eso.

-Rachel, tengo que ir a hacer una tarea- le informó mucho más tranquila.

-¿Quieres que nos veamos otro día?- pregunto con temor.

-No, sólo quería saber si querías ir conmigo, Marley y Ryder a un museo- la pregunta estaba implícita.

-Nunca he ido a uno, pero sí claro, pasó por ti y de ahí nos vamos, ¿te parece bien la idea?- pregunto.

-Está bien, aquí te espero- respondió feliz.

Los minutos que tardó Rachel en llegar le parecieron eternos, pero una vez que estuvo ahí nada le impidió sentirse aun más feliz.

Cuando llegaron al museo ya estaban ahí esperándolas Marley y Ryder, quién parecía un buen chico, divertido y sencillo, comenzaron el recorrido del museo entre explicaciones de arte que Rachel no entendía, pero le fascinó descubrir que el tema atraía tanto a Quinn que parecía otra personas completamente diferente.

-Gracias por el regaló- mencionó Ryder aprovechando que se había quedado sólo con Rachel.

-De nada- respondió con una sonrisa.

-Bien, te confesare algo- mencionó llamando la atención de Rachel -sí no fueras mujer juraría que Quinn y Marley están enamorada de ti- mencionó con tanta gracia que hizo reír a Rachel.

-¿Porque dices eso?- pregunto aun sonriendo.

-Marley no deja de hablar de lo maravillosa que eres, y Quinn tiene una mirada que no le conocí antes- respondió sin ninguna doble intención.

-¿De qué hablan?- llegaron las chicas a interrumpir aquello.

-De lo que provoca Rachel en ustedes- respondió tranquilamente.

-¿Que provocas en nosotras?- pregunto Quinn con picardía.

-Es increíble- Ryder soltó la carcajada.

-¿Que pasa?- pregunto Marley.

-También tiene esa mirada- seguía partiéndose de la risa -no son sólo amigas ¿cierto?- después de todo las miradas las delataron.

-Ryder, déjame explicarte- hablo Quinn sólo para confirmarlo.

-Tú eras normal- su cerebro no terminaba de procesarlo.

-Ryder- intervino Marley.

-No, tengo que estar sólo- se levanto de la banca en donde estaba y salió casi corriendo.

-Iré a hablar con él- Marley pretendía seguir sus pasos.

-Déjalo, yo voy- se adelantó Rachel.

-Rachel- la detuvo Quinn tomándola de la mano.

-Déjalo Quinn yo lo arreglo- el tono de la voz de Rachel le hizo saber que estaba molesta.

Y así sin más salió en busca de Ryder.

Era eso exactamente lo que quería evitar, sabía que sí ella misma no entendía lo que le ocurría con Quinn era imposible que las demás personas lo entendieran también.

-Ryder- le grito en cuanto lo tuvo a la vista

-Déjame, tú eres la culpable de que Quinn sea... eso que es ahora- le grito sin mirarla.


Bien espero sea de su agrado, como siempre, lo he subido lo antes posible.

Ms Stark: cada que leo un comentario tuyo me quedó con la canción en mi cabeza; gracias es un buen aliciente.

Ese y todos los comentarios me encantan y me hacen sentir orgullosa de lo que escribo.

Francisca Becerra: Me encantan que te encantan Rachel, cada que la escribo o pienso en lo que ella haría lo hago esperando que te siga gustando :D

Kat: Me doy por satisfecha, muchas gracias, no tenía planeado nada con M por el desarrollo de la historia, pero lo incluiré más adelante lo juro :)

Como lo he dicho antes lo subí en cuanto lo termine, no sé sí les parece tarde, pero ahí está XD.

A lo lejos escucho el estruendo de la música a través de los amplificadores, un poco más cerca, a mi familia llamándome por aquel sobre nombre que me ha caracterizado toda mi vida y cerca muy cerca a mi pareja de baile a quién he dejado para venir a entregar este capítulo, pero pienso que vale la pena.

Xoxo