Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.

CAPITULO XIII

En la pantalla se vio la secuencia del sueño que tuvo Lizzie ese día. Solo que al momento que abrazó al joven una leve luz los rodeó. Luego la imagen cambió.

Una pequeña Lizzie de cinco años estaba junto a su hermano y el joven Jude. Los tres entraron a una casa y se acercaron a Eleanor y John.

- sus hijos tienen poderes – comentó el chico sonriendo.

- ¿de qué hablas? – preguntó John a su hermano.

- tiene razón – dijo Eleanor acercándose a sus hijos – Blaine puede hacer hielo – contó sonriendo – los límites de su poder están solo en su imaginación – miró a su marido, este solo asintió con la cabeza – hasta que te enseñemos a controlarlo debo suprimir tu poder cielo - dijo la mujer tomando los hombros de su hijo – para evitar que dañes a alguien.

- mi hielo – se lamentó haciendo un triste mohín con sus labios.

- ¿mamá que le hiciste? – Preguntó Lizzie – no tiene su poder.

- ¿cómo sabes? – Preguntó ella mirándola – manipulas y controlas el agua, pero también puedes ver los poderes de los demás – comentó sonriendo – cuando aprendas a usar tus poderes podrás ayudar a otros a controlarlos y entenderlos, mientras tanto, solo sabrás lo que pueden hacer – tomó los hombros de su hija sonriendo con tristeza.

- oh ya no hago lo del agua – se lamentó con tristeza sacudiendo las manos.

- hay algo más pero no puedo comprender que es – dijo Eleanor mirando a su marido, él se acercó a su hija, colocó sus manos en las sienes de la niña mirándola fijamente.

- hay algo extraño – comentó – algo que está bloqueado, pero no es un bloqueo que pusimos nosotros mismos – miró a su mujer quien se veía pensativa.

Creo saber de qué se trata – dijo tras meditarlo – creo que nos equivocamos con respecto a sus poderes – John se acercó a Blaine y puso sus manos sobre las sienes del niño, él lo vio sin entender que pretendía hacer.

- es posible que tengan algo de nuestros poderes – dijo John mirando a su mujer, los niños alternaban sus miradas entre sus padres y su tío, este estaba tan perdido como sus pequeños sobrinos, quienes no entendían lo que estaba sucediendo, ellos estaban felices por tener poderes y repentinamente ya no los tenían – bloquean actividades telepáticas, ahora lo hacen de forma inconsciente – ambos miraron a sus hijos – quizá se comunican mentalmente.

- ¿no es algo que hacen los gemelos? – preguntó Lizzie inclinando la cabeza, sus padres los vieron totalmente perplejos, pero tardaron solo unos segundos en reír a carcajadas, los gemelos se vieron entre ellos y encogieron sus hombros.

La imagen volvió a cambiar, esta vez Lizzie estaba junto a una pequeña Rachel, ella le mostraba que podía crear fuego hasta que Eleanor suprimió su poder. Al ver a su amiga triste Lizzie manifestó el poder de su tío Jude.

- ¿Lizzie cómo hiciste eso? – preguntó poniéndose a la altura de su hija, no podía ver bien los poderes de su pequeña – Rach ¿nos dejas un momento? – pidió a la pequeña morena que se alejó con tristeza.

- no lo sé – contestó sin entender – una vez abracé al tío Jude y sentí que podía hacer lo mismo que él – explicó rascándose la nuca – una vez toqué tu hombro y después podía ver lo que ustedes y los tíos Holly y Will hacían, pero no recuerdo cómo puedo hacer lo del agua – contó bajo la atenta mirada de su madre, ella por fin pudo comprender los verdaderos poderes de su hija, y la razón por la que no recordaba cómo podía manipular y controlar el agua. Acarició las mejillas de su pequeña.

- cariño, no debes decirle a nadie lo que puedes hacer – la miró por varios segundos, la incomprensión estaba plasmada en la mirada de la pequeña – eres muy poderosa.

La imagen volvió a cambiar. Ahora se veía a una Lizzie de dieciocho años, estaba junto a un hombre alto, robusto, de cabello castaño y ojos celestes, con una sombra de barba.

- ¿qué tal Sheldon? – preguntó pasando a su lado palmeando el hombro del hombre, al hacer eso se vio una leve luz.

- espero que uses bien mi poder calabacita – dijo el hombre negando con la cabeza al ver la sonrisa inocente de Lizzie.

- ¿cuándo recuperaron sus poderes? – preguntó Brittany a los gemelos, ellos apretaron el agarre de sus manos.

La imagen cambió al día de la persecución, todos prestaron atención a cómo corrían por el bosque Eleanor junto a sus hijos.

- a partir de ahora recuperarán sus poderes, los controlarán a la perfección – dijo Eleanor a sus hijos – pero Lizzie, no le digas a nadie lo que puedes hacer, solo a tus hermanos y a quien creas necesario y de confianza – la chica asintió – los amo mis pequeños, ahora corran, defiéndanse y protejan a sus hermanos – los niños empezaron a correr con todas sus fuerzas, cargando a sus hermanos pequeños. Cerca de un precipicio vieron que unos hombres los perseguían, Blaine volteó e hizo un muro de hielo. Siguieron corriendo hasta que sintieron que los seguían otras personas.

- Blaine el rio – indicó Lizzie, su hermano hizo un tobogán, luego se deslizaron, a medida que bajaban lo derritió borrando todo rastro. Cuando llegaron a suelo firme corrieron por el bosque.

- no se quienes nos siguen – dijo confuso Blaine.

- miedo – dijo Madison aferrándose al cuello de su hermana con miedo.

- Maddy siente que no son buenos – comprendió Lizzie.

- mamá – dijo Mason mirando a su hermano.

- solo somos nosotros Mace – contestó sin entender Blaine.

- mamá – dijo Madison tocando la frente de su hermana, pasándole las imágenes de la persecución, de las palabras de su madre y como les borró la memoria.

- ¿Lizzie qué sucede? – Preguntó Blaine preocupado, su hermana le tocó la frente pasándole las mismas imágenes – no debes decirle a nadie lo que puedes hacer – susurró abrumado.

Luego se vio como deambularon por el bosque, hasta que encontraron una cueva y mandaron el mensaje.

Fue lo último que se vio.

- oh por dios… Lizzie puede copiar los poderes – dijo Will sorprendido – ¿tu sabías? – le preguntó a Holly al ver que no mostraba señal alguna de sorpresa.

- Eleanor me lo dijo – contestó ella – me pidió que no le dijera a nadie – Will asintió comprendiendo. Pero vieron que en la pantalla volvía a aparecer una secuencia.

- Lizzie – dijo Blaine a su hermana, pero ella se removía en su lugar, soltó el agarre que mantenía con su gemelo y se aferró con fuerza a los soportes de la silla.

En la pantalla se veía a Lizzie en una camilla con las muñecas y tobillos con unos garrotes de acero, estaba inmovilizada.

- ahora dime que poderes tienes – dijo Brody en tono amenazante.

- no lo hare – se negó, pero gritó del dolor al ver que el chico le marcaba el torso con su fuego ácido, se vio cómo el fuego carcomía la piel de la chica. Fuera del recuerdo Lizzie se movió de la misma forma, como si estuviera sintiendo lo que pasaba por su mente.

- sabes que después de ti voy a seguir con tus amigos – dijo el chico sonriendo con malicia, volviendo a quemar a Lizzie, ella produjo un grito desgarrador, tanto en el recuerdo como en la realidad. Se podía ver como su piel se derretía, dejando a la vista incluso los huesos, que de a poco también sufrían las consecuencias, la chica intentaba cargarse de energía para sanarse pero el dolor era demasiado – tienes una última oportunidad – se acercó con su mano iluminada con su fuego.

Mason y Madison desviaron la mirada temblando, los adultos se acercaron a ellos para abrazarlos. Rachel se puso de pie, no podía ver eso. Blaine se quitó las cosas de la cabeza y miró a su gemela.

- Lizzie sal de ahí – pidió preocupado, su hermana apretaba con fuerza a los costados, sus manos estaban cargándose con sus poderes. Rachel se acercó a la joven.

- Lizzie despierta – exigió tocando las sienes de la joven, intentando entrar en su mente para despejarla – vamos Izzi despierta – pidió con la voz quebrada – por favor despierta – pidió un última vez.

Ella abrió los ojos de golpe, mirando alrededor con terror, estaba pálida, temblaba y tenía un leve sudor frío. Entre Blaine y Rachel la ayudaron a levantarse. Lizzie temblaba y un sudor frío le recorría el cuerpo, pero gracias a los poderes tomados de Holly su cuerpo recuperó su fuerza con rapidez.

- lo siento – se disculpó – no pude controlar lo último – cerró los ojos sacudiendo la cabeza – es solo que hoy lo recordé y no lo podía sacar de mi mente – se aferró con fuerza al respaldo de la silla, luego levantó la vista encontrándose con el rostro triste de Rachel, quien se apresuró a salir de allí.

- solo hay una persona que puede desbloquear sus mentes – dijo Holly a los gemelos mayores, sus hermanos se acercaron a ellos.

- ¿quién? – preguntó Blaine.

- su padre – contestó Will, los hermanos se vieron entre ellos.

- su padre no volvió a ser el mismo de antes – explicó el hombre – él creyó que ese día perdió todo, no habíamos encontrado sus cuerpos, solo el de su madre – los hermanos asintieron comprendiendo.

- ¿en dónde está? – preguntó Madison.

- en Inglaterra – contestó Holly – John es de allí, está en una casa segura, junto a su hermano Jude.

- ¿iremos pronto? – consultó Madison.

- iremos lo antes posible – contestó Will.

- disculpen, tengo que hacer algo – se disculpó Lizzie desapareciendo. Caminó por los pasillos hasta la habitación de Rachel. Tocó la puerta.

- quiero estar sola – contestó del otro lado.

- solo quiero saber cómo te encuentras – dijo Lizzie, segundos después la puerta se abrió, la castaña entró y vio a la morena sentada contra el respaldo de la cama apoyando las piernas a la altura de su pecho. Lizzie se sentó en el borde de la cama – ¿qué sucede? – preguntó preocupada.

- ver lo mucho que sufrieron me afectó pero ver cómo te torturaban – negó con la cabeza – simplemente no pude soportarlo – unas lágrimas se deslizaron por sus mejillas – cuando creí que te perdí fue lo peor que me pudo pasar, ustedes cuatro eran mi familia pero tú... Tú eras muy especial para mi – Lizzie se acercó y le limpió las mejillas con sus pulgares – no quiero perderte, pero no recuerdas lo mucho que nos queríamos.

- entonces enséñamelo – pidió Lizzie acariciando las mejillas de la morena, ella cerró los ojos ante el contacto – lo único que sé es que verte de esta forma me destruye Rachel – se quedó en silencio unos segundos – ayúdame a recordar – susurró – ayúdame a recordarte Ray – la morena abrió los ojos viéndola con sorpresa – soñé tantas veces contigo, la niña que hace fuego – sonrió emocionada – eres tú, mi estrella de fuego eres tú – la morena se acercó uniendo sus labios con los de Lizzie, fue un beso corto, apenas un roce de sus labios, pero bastó para que ambas sintieran una sensación de calidez recorrer sus cuerpos, una sensación de felicidad, tan familiar y anhelada. Se separaron juntando sus frentes.

- lo siento – se disculpó Rachel.

- no lo sientas – dijo la castaña sonriendo – pero debes saber Rachel... Yo ya no soy la persona que era antes – aclaró – no soy la persona que recuerdas.

- dentro de mi siento que eres mi Izzi – contradijo Rachel – sé que ambas cambiamos, madurando, convirtiéndonos en lo que somos, pero estando a tu lado siento lo mismo que sentía al ser niñas – le acarició una mejilla con cariño.

- yo también me siento completa estando a tu lado – comentó Lizzie – pero de todas formas deberíamos conocernos mejor – opinó.

- lo sé – concordó Rachel – ¿pero hoy podrías dormir conmigo? – Preguntó – solo dormir.

- claro – dijo dejando a un lado sus zapatillas y su campera. Rachel estiró las colchas y se acomodó en la cama, Lizzie se acostó a su lado, abrazándola por la espalda, entrelazando sus manos – descansa Ray – susurró dejando un dulce beso en la mejilla de la morena.

- tú también Izzi – dijo Rachel besando sus manos unidas.

Mientras tanto, Blaine estaba en la terraza, mirando el ocaso con una mirada perdida, no podía dejar de pensar en las imágenes de su hermana sufriendo, recordaba ese día como si hubiera sido ayer, la forma en la que el cuerpo de su gemela convulsionaba, cómo su piel se carcomía, pero sobre todo el dolor en su rostro, la forma en la que le imploraba en silencio que terminara con ese dolor, pero él no podía, no podía hacer nada. Recordó cómo había atacado a Brody hasta casi matarlo, si no hubiera sido por Sebastian quizá lo hubiera hecho. No se había dado cuenta que estaba llorando hasta que vio caer las lágrimas, unas gotas heladas, Se limpió el rostro con frustración, no servía de nada pensar en ello. Recargó la frente sobre sus rodillas, unos minutos después sintió que algo suave y cálido lo rodeaba, levantó la vista encontrándose con Kurt, quien lo abrazaba con sus alas.

- está haciendo frío – se justificó.

- el frío en realidad no me afecta – dijo Blaine sonriendo – pero me gusta como se siente – se apresuró a decir para que no se alejara.

- ¿te encuentras bien? – preguntó con preocupación.

- sí – dijo Blaine asintiendo – es solo que ver lo que Lizzie mostró me recordó ese día – cerró los ojos con fuerza para alejar esas imágenes de su mente – no me quiero ni imaginar cómo se debe estar sintiendo ella – miró a Kurt con miedo – esa vez estuve tan cerca de perder a mi hermana, fue horrible Kurt – su labio temblaba, señal de que estaba por romper en llanto.

- hey tranquilo – dijo mientras se acercaba y lo abrazaba esta vez con sus brazos – Lizzie está bien, ahora que tiene el poder de mi madre no va a volver a pasar por algo tan terrible como eso.

- tienes razón – murmuró asintiendo, se separó un poco para limpiarse el rostro, pero Kurt se adelantó, con sus manos suaves le limpió las lágrimas, acariciando las mejillas de Blaine, él solo podía mirarlo, no entendía por qué se sentía tan nervioso en esas situaciones con el castaño - ¿fuiste mi primer amor Kurt? – la pregunta se le salió, se sonrojó al ver el rostro del chico – es solo que no puedo explicar lo que siento cuando estoy a tu lado, esa familiaridad, comodidad, esa calidez y las miles de mariposas en mi estómago – rió bajando la mirada – sueno como una colegiala.

- tu fuiste mi primer amor – admitió Kurt, Blaine levantó la vista con sorpresa – sé que éramos unos niños, pero tú eras la persona a la que más quería… lo sigues siendo – susurró – sé que no recuerdas, pero yo no puedo olvidar todo lo que pasamos juntos, como me ayudaste cuando mis poderes aparecieron, la forma en la que sonreías y reías, la forma en la que tomabas mi mano para hacerme saber que estabas allí… como decías que yo era tu…- no terminó de decirlo porque los labios de Blaine lo callaron, tardó unos segundos en comprender lo que sucedía, finalmente cerró los ojos y se relajó, el beso en sí no duró mucho, fue corto, pero sin duda ambos sintieron lo mismo.

- mi ángel – terminó de decir Blaine sobre los labios del castaño – es lo que eres – le acarició una mejilla con cariño, logrando que Kurt se sonrojara.

- deseaba eso desde hacia tanto tiempo – reconoció riendo en voz baja.

- de todas formas es mejor que vayamos de a poco – pidió Blaine – no sé si sigo siendo ese chico del que te enamoraste Kurt, ambos crecimos, no quisiera desilusionarte, quizá solo amas el recuerdo de lo que alguna vez fui.

- shh – dijo apoyando un dedo sobre los labios del moreno – sé que ambos cambiamos, estoy de acuerdo con que tenemos que conocernos mejor… pero esta noche ¿dormirías conmigo? – Preguntó – solo dormir – se apresuró a aclarar.

- me encantaría – contestó Blaine sonriendo de esa forma que enamoraba más a Kurt, se puso de pie y estiró su mano – vamos – Kurt sonrió con alegría, se puso de pie y entrelazó su mano con la del moreno, de esa forma se dirigieron a su habitación. Cuando estuvieron allí, se quitaron la ropa quedando solo con sus pantalones, luego Kurt se acostó en un costado de la cama, dándole la espalda a Blaine, él entendiendo el mensaje se acostó a su lado, rodeándolo con sus fuertes brazos, inhalando el fresco aroma que tenía el castaño y sintiendo en su pecho la suavidad de sus alas. Entrelazando sus manos se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente, Lizzie despertó encontrándose sola en la cama, el ruido de la puerta del baño llamó su atención, Rachel apareció cubriendo su cuerpo con una toalla blanca, la castaña la vio con una ceja en alto.

- ¿te gusta lo que ves? – preguntó Rachel haciendo humear su cuerpo sonriendo seductoramente, Lizzie sonrió con travesura, la capturó apareciéndose a su lado, de la misma forma la dejó sobre la cama quedando ella arriba.

- no juegues con fuego – susurró sobre sus labios, la morena intentó besarla pero la chica apareció en la puerta – nos vemos en el desayuno Rach – le sonrió y desapareció, pero antes la morena sintió un beso en su mejilla.

- eso es jugar sucio – opinó suspirando. Lizzie apareció en su habitación, donde se duchó y preparó para un nuevo día. Cuando salió de su habitación atrapó a su hermano saliendo del cuarto de Kurt.

- te atrapé – canturreó la castaña riendo al ver a su hermano sonrojado.

- no te hagas que tampoco dormiste en tu habitación – dijo Blaine sonriendo al ver a su hermana sonrojada, pero ambos voltearon la cabeza al ver a su hermano Mason intentando abandonar la habitación de Jane sin hacer ruido.

- atrapado – dijeron al mismo tiempo Blaine y Lizzie, Mason se llevó una mano al pecho.

- ¿usaste protección? – le preguntó su hermana, el chico se sonrojó.

- cállense – se quejó al verlos reír – sí usé – susurró.

- ¿anoche alguien durmió en su cuarto? – preguntó Blaine.

- al parecer no – dijo Kitty atravesando el piso.

- que no te vea Sam – advirtió Lizzie.

- ¿qué no vea qué? – preguntó el rubio apareciendo junto a ellos - ¿de dónde vienes? – preguntó a su hermana de brazos cruzados.

- podría preguntarte lo mismo – dijo ella imitando su postura.

- me voy a desayunar – dijo Lizzie desapareciendo de allí, apareció en unos pasillos cerca de la cafetería, de camino se cruzó con Emma, una idea se cruzó por su mente, se apresuró en alcanzarla – oh disculpe señorita Pillsbury – se disculpó al chocar con la mujer, al estar en contacto con ella copió su poder, ella la miró sonriendo con algo de nervios, como siempre le pasaba.

- no te preocupes Lizzie, pero debes ver por donde vas – recomendó la pelirroja.

- claro, lo siento – se despidió de la mujer y siguió con su camino, en el trayecto se cruzó con Will – señor Schuester – lo llamó llegando hasta él.

- puedes decirme Will Lizzie – dijo sonriendo - ¿en qué puedo ayudarte? – preguntó mientras caminaban juntos.

- quería preguntarle si los chicos de New Directiones siguen algún entrenamiento especial para alcanzar sus poderes a máximo nivel – consultó llamando la atención del hombre – usted sabe que yo con solo tocar a alguien puedo lograr que alcance su máximo potencial – Will asintió – pero no lo hice con mis amigos, ellos aprendieron con entrenamiento.

- creí que tu habías echo que puedan usarlos – comentó impresionado Will – y respondiendo a tu pregunta no tenemos un entrenamiento de ese tipo porque no sabemos quién alcanzó o no su máximo potencial – aclaró.

- bueno, yo podría ayudarlos con ello – comentó – por ejemplo, usted no alcanzó su máximo potencial – el hombre la vio sin entender – uno de los poderes de Kitty es como el suyo – Will asintió, habían llegado a la cafetería, se sentaron esperando que les tomaran el pedido – no sé muy bien como pero con su poder pueden hacer que la mente de alguien viaje al pasado – intentó explicar – pero no con todos los mutantes funcionaría, además que es algo arriesgado, pero por ejemplo, una vez Kitty me transportó dos horas a mi yo del pasado, ¿se entiende? – preguntó haciendo una mueca.

- sí Lizzie – dijo sonriendo Will – envía tu mente a una versión tuya del pasado, en ese caso dos horas – la chica asintió – pero si te pudieras regenerar como Sue o Holly podría enviarte muchos años al pasado – comprendió.

- exacto, pero las consecuencias serían muy arriesgadas – opinó Lizzie – pero lo mismo puede hacer Sebastian, y en consecuencia Mike – dijo con emoción – ellos pueden alcanzar una velocidad tan alta que modificarían el espacio-tiempo, logrando viajar al pasado.

- ¿nunca lo intentaron? – preguntó Will con interés.

- oh no, podríamos causar algún cambio irremediable – contestó Lizzie – además corre el riesgo de no poder volver y se tendría que quedar atrapado en ese tiempo.

- entiendo – dijo Will asintiendo – sabes sería bueno que ellos alcancen su máximo nivel – opinó - ¿tú puedes ver lo que pueden llegar a hacer? – preguntó.

- muchos de ellos tienes poderes asombrosos – respondió Lizzie sonriendo – Quinn podría hacer cosas increíbles con sus poderes – comentó – al igual que Mercedes – Will rió al ver su emoción – todos tienen poderes asombrosos, solo que no saben cómo alcanzarlos.

- ¿puedo contar contigo para ayudarlos? – preguntó Will.

- claro, me gusta la idea – contestó sonriendo – además quizá pueda tomar el poder de alguno – se encogió de hombros sonriendo con inocencia.

- Lizzie estuve investigando y puede resultar peligroso si tomas muchos poderes – dijo con preocupación el hombre, la chica sonrió, aquella preocupación solo la veía en sus hermanos, una sensación de calidez se instaló en su pecho – tu poder es como una esponja, puedes llenarte de poderes pero puede llegar un momento en el que ya no puedas controlarlo.

- no se preocupe Will – lo tranquilizó – sé que puede ser peligroso, por eso algunos poderes los tomo temporalmente, después se los devuelvo a sus dueños – el hombre asintió mirando el menú de la cafetería - ¿puedo decirle tío Will? – preguntó inclinando un poco la cabeza, el hombre la vio sonriendo paternalmente.

- me encantaría que me digas de esa forma – contestó sin abandonar su sonrisa – pero debes dejar de tratarme de usted, me haces sentir viejo.

- de acuerdo – dijo riendo viendo también el menú, pero eso no evitó que sintiera la mirada del hombre - ¿no sabes a quién pude haber copiado la manipulación y control del agua? – preguntó con curiosidad.

- estuve pensando en ello – comentó teniendo la atención de su ahijada – y la única persona que conocimos que podía hacer eso era mi mujer, Shelby – Lizzie lo vio con sorpresa – pero eso significaría que copiaste su poder cuando tenías un año, te gustaba sentir cómo se movía Rachel en la panza de Shelby – contó sonriendo con nostalgia, Lizzie le apretó una mano en señal de apoyo.

- pero mis poderes se manifestaron a los cinco – explicó ella luego de unos segundos de pensarlo.

- hay veces que tenemos pequeños espasmos de nuestros poderes – explicó Will – solo que no somos conscientes de ellos, eso explicaría la razón por la que no lo recuerdas, y por qué tardaste tanto en saber que lo tenías – la chica asintió – por ejemplo, una vez Blaine estuvo todo un día con la temperatura de su cuerpo muy baja, creíamos que iba a tener hipotermia, pero luego volvió a estar de lo más normal, en cambio Rachel estuvo con mucha fiebre – le restó importancia con una mano – eso fueron espasmos de sus poderes.

- eso quiere decir que mi poder no deriva del agua – dijo con tristeza Lizzie tras unos segundos de silencio.

- en realidad sí lo hace – dijo Will sonriendo al verla cambiar de gesto tan rápido – eres como una esponja de poderes, los absorbes y puedes desprenderte de ellos, como si los escurrieras – Lizzie rió ante la comparación.

- que bien, entonces tengo algo en común con la madre de Rachel – sonrió.

- es por eso que el fuego de mi hija no te lastima – explicó Will – pero su fuego verdadero, el que produce con una chispa si te lastima.

- oh eso lo sé – contestó la castaña – lo descubrí por las malas – hizo una mueca al recordarlo.

- buenos días – saludó Blaine a ambos, luego se sentó al lado de su hermana.

- "Tengo los poderes de la señorita Pillsbury"dijo Lizzie comunicándose mentalmente con Blaine, mientras veía lo que iba a desayunar –"te espero después del desayuno en mi habitación para descubrir cosas de nuestro pasado".

- "de acuerdo"contestó Blaine de la misma forma"todavía no le digamos a nadie" miró de reojo a su gemela, ella sonrió guiñándole un ojo.

- buenos días – canturreó Madison apareciendo, se acercó a Will y lo saludó con un beso y abrazo que llegó a sorprenderlo.

- debes acostumbrarte, Maddy es muy cariñosa – comentó Lizzie riendo al recibir el sonoro beso de su hermana.

- estoy tan hambrienta – dijo viendo el menú – entonces, ¿Cuándo viajaremos a Inglaterra? – preguntó con impaciencia.

- es algo complicado, no sabemos muy bien si podemos volar hacia allí sin alertar a nuestros enemigos – contestó Will.

- podemos aparecernos – opinó Mason, había llegado con su hermana, ambos saludaron al hombre – Lizzie no gasta nada de energía cuando se aparece con nosotros – la chica asintió – además si estamos con ella puede llevar a muchas personas.

- ¿qué tantas? – preguntó Will.

- a nuestros equipos juntos – contestó la chica – sobre todo si estamos con Sam – añadió – podríamos transportar incluso un edificio.

- con la construcción incluida – agregó Blaine – pero sería algo peligroso, no podríamos hacer que llegue entero.

- ¿hay riesgos cuando se transportan? – preguntó Will con curiosidad.

- bueno, si hay alguien que yo no sé qué se está por transportar puede llegar sin alguna parte de su cuerpo – contestó la chica – incluso muerto – hizo una mueca con la boca.

- pero como Lizzie y Sam saben usar bien sus poderes solo es un riesgo para enemigos – dijo Madison.

- una vez ellos dejaron a unas personas que nos atacaban en un mar infectado de tiburones – contó Mason con emoción. Los gemelos más chicos se dedicaron a contar las aventuras de sus hermanos mayores al hombre, quien les prestaba absoluta atención, quería saber todo lo que sucedió en la vida de sus ahijados.


Holaa! espero que disfruten el capítulo :)