Hola a todos, como ya comenté en el anterior capítulo, no iba a actualizar hasta las 15 reviews. Por otro lado siempre actualizo en torno a las 23:00 horas de España (normalmente, a veces hago una excepción). Así que aquí tenéis vuestro capítulo, es muy cortito, pero a mi entender bastante importante. Voy a aplicar la misma regla para el siguiente capítulo, hasta las 20 reviews, no actualizaré. Sin embargo os aviso que me voy mañana de viaje por una semana y aunque espero poder actualizar, no puedo prometer hacerlo. Un abrazo piñil a todas y a leer.

Emma seguía dando vueltas por el bosque como un gato encerrado. ¿Qué había hecho? Como no se había dado cuenta de la diferencia. Se había follado a la Reina Malvada y lo que era peor lo había disfrutado. Como había estado tan ciega para no darse cuenta de que aquella no era Regina. Dios mío, y Regina lo había visto todo. Nunca la perdonaría y no le extrañaba.

Es cierto que la Reina y su amada eran físicamente idénticas, pero no tenían nada que ver psicológicamente la una con la otra. Regina era dulce y la reina era cruel. Regina no era una asesina, ni un psicópata, ni quería matar a sus padres. Sin embargo ella se había enamorado de Regina cuando aún existía la Reina Malvada en su interior. Siempre le había gustado aquel lado salvaje, violento y peligroso de Regina. Había disfrutado jugando con la Alcaldesa es la versión menos asesina de la Reina Malvada. Le gustaba el desafío, la competición.

Pero aquello no estaba bien, enamorarse de Regina era confuso, pero defendible. Sin embargo enamorarse de la Reina Malvada era una completa locura. Aquella señora había intentado matar en numerosas ocasiones a sus padres, había exterminado pueblos enteros, arrasado ciudades a sangre y fuego. Sin embargo en su pervertida mente no podía evitar pensar en lo sexy que eran sus trajes y su mirada negra. En cómo le encantaría que la Reina la azotara hasta pedir clemencia. Estaba admitiendo ante sí misma que le ponía cachonda una asesina en serie. Emma se sentía enferma aquello no era adecuado ni aceptable.

Regina no se lo perdonaría, Henry no se lo perdonaría, eso por no hablar de sus padres. Aunque la Reina y Regina siempre habían sido las dos caras de la misma moneda la dulzura y el dolor, el amor y el odio. La Reina le parecía horrible, pero realmente no estaba enamorada de una Regina pura sin rastro alguno de maldad. Se dio cuenta de que no, amaba a la Regina completa.

La amaba con sus fallos, su pasado, sus errores. Igual que Regina había aceptado a Emma cuando era el Oscuro, con sus antecedentes criminales y habiendo abandonado a Henry. Ambas eran humanas y habían cometido errores, pero habían sabido redimirlos y encontrar la paz y el amor a pesar de ellos. No era correcto ni aceptable eliminar a la Reina Malvada de la faz de la tierra. La Reina Malvada había adoptado a Henry, se había sacrificado por él y había luchado por su hijo hasta la extenuación. Había protegido a su familia y todo aquello que quería. Si tan solo pudieran volver a ser una sola. Necesitaba hablar con Henry.