Lamento el retraso, estoy terminando la secundaria y estoy repleto de cosas antes de la graduación así que tengan un poco de paciencia. Igual aclaro que se viene un periodo largo y oscuro para esta historia. ¡Disfruten!
Capitulo 13: La noche recién comienza
La tarde caía sobre la ciudad, mientras el sol empezaba a ocultarse las luces de los faroles empezaban a aparecer. En un callejón oscuro de los que abundan en las grandes ciudades, otra persona cae en el manto de la oscuridad dejando este mundo. A sus pies se encontraba el mejor amigo que tuvo en sus últimos años. El rostro del joven compañero lleno de lágrimas, que mezclaban tristeza, culpa e ira. Tristeza por la muerte del amigo, culpa pues de haber llegado antes esto podría no haber sucedido. La ira era contra aquel o aquellos que se atrevieron a matar a su amigo a sangre fría y brutalmente.
De entre las sombras se escuchó una risa siniestra que hizo alarmar a Ron que se levantó lentamente, tratando de no sobresaltar al testigo. La sangre de Ron hervía puesto que tal vez ese seria el culpable de lo sucedido…
Dos horas antes...
Rabí Makiala salía de su casa portando un maletín de color marrón. Miraba a ambos lados algo no le gustaba de la tranquilidad del ambiente. El silencio nunca es bueno, significa que no hay vida sino que sólo hay desolación. Solo había un auto negro de vidrios polarizados, "ilusos" pensó el ex agente "siempre eligen el mismo auto para seguir a alguien los protege de ser vistos pero yo ya conozco ese viejo truco. Rabí subió a su auto y se dirigió al centro de la ciudad. Observó que el auto negro aún lo seguía, entonces trato de perderlo dando un volantazo brusco cambiando de dirección. De alguna manera el hecho de que lo siguieran le parecía divertido a Rabí. "Como en los viejos tiempos" pensaba el moreno profesor. Cuando creyó haber perdido a sus perseguidores, Rabí salio de su vehiculo sin dejar el maletín. Y empezó a caminar por la calle tapándose hasta el cuello con su abrigo y entró en el primer negocio que encontró. Allí tomó su celular, y se comunicó con Ron. Minutos después robando otro saco y un sombrero salio del negocio por la puerta trasera y se dirigió hacia el punto de encuentro.
Era las seis de la tarde, en media hora Ron llegaría a Lowercraft, debía apresurar el paso si quería llegar a tiempo. Cuando estaba cerca, vio algo en el cielo. Parecía a acercarse a una velocidad increíble en picada hacia donde estaba Rabí. Éste tratando de cubrirse, salto a un costado mientras el alado de armadura oscura descendía levemente. Luego se acercó al hombre que se había levantado y protegía el maletín detrás de él. Del techó salto un hombre con vendas en el rostro, que sólo dejaba entrever rostros inyectados en sangre. Sus ropas eran rojas holgadas y hechas jirones. Rabí se puso de costado, sacando un revolver que apuntaba al vendado. En un segundo el arma caía mientras la mano del profesor sangraba a causa de una herida en su mano derecha. Ambos fenómenos rieron con fuerza, Rabí intento defenderse pero la fuerza del Alado le arranco el maletín. Rabí intento detenerlo pero el hombre de armadura lo golpeo con sus garras de acero en pleno rostro.
-Oye, mas cuidado quieres. – Rabí toco su reloj y apunando al alado un pequeño cable naciente del reloj impacto en su armadura y realizó una descarga eléctrica que no realizo ningún daño en el acero – OK. Tal vez no debí haber hecho eso. – el Alado empujó a Rabí contra el suelo y luego encendiendo su armadura salio volando. Antes de marcharse le dejo un consejo a su colega:
-Ya sabes Damocles sin testigos – y luego dirigiéndose a Rabí que sangraba por su labio – Eso te pasa cuando te metes con el Jefe – Rabí no podía decirlo pero notaba que esas palabras eran forzadas con un ligero temblor… El alado partió entre los edificios con su rostro de plata sin expresión, pero no hubiera llevado puesto aquel casco todos verían la lagrima que caía por su mejilla.
En este momento…
Ron veía a un joven encorvado con un cuchillo que goteaba sangre. El hombre lleno de vendajes empezó a reírse.
-Vaya, Vaya. Realmente eres duro. Depuse de cómo te dejamos bienes por más… Eres valiente, no, valiente, no. Eres estúpido. Veo que se conocían.- decía el villano llevándose la mano izquierda a la cintura en la parte trasera – no llores, el no valía la pena, debías haber visto como suplicaba piedad – exclamaba mostrando su amarillenta y macabra sonrisa. Al rubio se le hervía la sangre "¡Mientes! Tu no lo conocías". De repente una serie de cuchillos curvos se dirigieron a él, pero los esquivó Con una velocidad que nunca había alcanzado.
-Si que eres rápido, pero yo lo soy mas – dicho esto lanzó tantos cuchillos por segundo que uno hubiera pensado que tenia cuatro brazos. Aún así Ron los esquivaba detenía con una rapidez descomunal. Uno a uno los elementos cortantes caían al suelo. La desesperación inundo al villano. Nadie podía ser más rápido que él. Ése era su don. ¿Era aquel el mismo Guardián con el que se había enfrentado?
-¿Por que le hicieron esto? – Preguntaba gritando Ron, sin levantar la vista del suelo – él sólo quería un mundo mejor – todo su cuerpo se tensó, sus puños se cerraron con fuerza. Levantó la vista sus ojos furiosos llameaban. Luego comenzó el contraataque. Antes de que Damocles se diera cuenta había sido golpeado en el rostro lanzándolo hacia atrás.
Ron empezaba a irradiar energía primero azul brillante, luego tomo un azul oscuro y sus ojos se volvían rojos como las llamas del infierno. Damocles se echaba para atrás. Lanzo un cable de sostén hacia el techo. Se elevo rápidamente. Ron había adquirido un color blanquecino rodeado por un aura negra como la noche sin luna. Solo podían verse sus ojos sedientos de sangre.
Concluirá…
