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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 14: Corvinus

- Es hora de despertar - le murmuro Fuji cerca del oído para que abriera los ojos, no quería hacerlo, se sentía demasiado cansada - No quiero - ataco con una sonrisa traviesa observando como su pareja de ahora le empezaba a hacer cosquillas, fue inevitable no empezar a reir por lo que abrio los ojos y lo miro demasiado cerca de sus labios, se veía demasiado lindo en la mañana, su cabello estaba desordenado pero eso solo le daba un toque demasiado varonil - Vamos, es hora de desayunar - apremio el ojiazul para besar castamente sus labios y bajar de la cama.

- Voy - anuncio ella estirando un poco sus brazos, se había sentido demasiado bien el dormir en los brazos de Fuji, era una sensanción completamente diferente a la de dormir en los brazos de Ootori, se mordio el labio cuando comenzo a pensar en él, seguro ya había regresado , se coloco un short además de una camisa de pijama para tomar la mano que su pareja le ofrecía, le temblaban las rodillas, no quería ver al peliplateado porque se sentía demasiado culpable, Fuji apreto un poco más su mano dandole el apoyo que necesitaba y ella en una sonrisa le agradecio, era momento de enfrentar a Ootori.


- Hay un poco de obscuridad en su corazón Esteban - menciono una voz en la cabeza del rubio que estaba viendo fijamente la ventana de la mansión donde se había resguardado, su plan había fracasado en lo absoluto lo que quería decir que tenía que darse prisa porque la luna roja y el eclipse lunar estaban por llegar, si no quería que sus planes se estropearan era momento de jugar con todo - Lo sé pero eso no quiere decir que él aceptara estar a mi lado, después de todo la ama demasiado como para hacerle daño - aseguro en voz baja solo para que esa voz lo escuchara.

- Haz que crezca esa obscuridad Esteban... de esa manera lo atraeras aquí - aseguro esa voz haciendose cada vez más pequeña, el rubio tan solo suspiro, bien podría hacerlo y lo haría de hecho porque sería demasiado conveniente tener un vampiro como Ootori entre sus filas, una vez que su corazón inmortal se llenara de odio y de sentimientos inpuros sería capaz de atraerlo hacía su lado, cuando eso sucediera sin duda alguna sería más que fácil controlarlo con su sangre, después de todo el chico era débil ahora que Isabel no lo protegía, si lo quería debía darle una pequeña visita cuanto antes.


Sakuno entro de la mano al comedor con Fuji, solo estaban los hermanos puesto que los demás estaban ocupados preparando el viaje hacía Irlanda para hablar sobre los Corvinius, una vez caminaron hacía sus asientos la tensión podía sentirse al menos eso le parecio a ella que quería salir huyendo de allí, miro la silla vacía, Ootori no había bajado a desayunar - ¿D-Dónde esta tu hermano? - le pregunto pausadamente a Shishido quien tan solo tomo su celular para subir el volumen a la música y continuar comiendo, eso le dolio a la cobriza, odiaba ser ignorada.

- Atobe - lo llamo suavemente y este tan solo dejo la servilleta para colocarse de pie - ¡Te hice una pregunta! - no podía más, tan solo quería saber si estaba bien, si no estaba tan mal como pensaba, quería saber si había bebido sangre, el castaño ladeo la cabeza y una sonrisa altanera se formo en sus labios - A mi no me das órdenes, seras la reencarnación de Isabel pero a diferencia de mis hermanos yo no te tengo miedo, si quieres saber sobre mi hermano ve a su habitación y preguntale tu misma como esta o lo que sea que quieras saber - le sentencio comenzando a andar de nueva cuenta.

En un movimiento rápido la cobriza solto la mano de Fuji para ir donde Atobe pero antes de siquiera tocarlo sintio la pared sobre su espalda que dolio al instante, el golpe había sido duro - Ni siquiera lo pienses en tocar - siseo Ootori con los ojos rojos de furia, a Sakuno le temblo todo el cuerpo, estaba furioso y era con ella, no con alguien más si no con ella, jamás se le había cruzado por la mente que él fuera capaz de enojarse con ella, le sostuvo la mirada aunque de inmediato la bajo, había furia pero demasiado dolor en sus ojos, el dolor que ella misma había provocado.

- ¡Sueltala! - grito Fuji corriendo donde ellos, antes de hacer algo, de detener a su pareja este jalo el cuello de la camisa del peliplateado para azotarlo en el suelo de lleno, todo paso demasiado rápido, Ootori esquivo el agua del ojiazul mientras trataba de que el fuego no tocara a nadie más que no fuera su oponente - ¡Basta! - grito pero ninguno de los dos le prestaba atención, quizo ir donde ellos pero se detuvo cuando Fuji clavo su mano en el abdomen de Ootori traspasandolo por completo, si algo tenían los vampiros que controlan los elementos era que eran capaces de hacer cosas como esas a sus oponentes.

- ¡Ootori! - Ryou se levanto de inmediato al ver que su hermano sangraba del abdomen y la sangre también salía de sus labios - Y-Yo... no quise... - el ojiazul intento acercarse pero Tezuka lo detuvo por la mano para estrellarlo contra la pared - Ya has hecho suficiente - le señalo molesto ladeando la cabeza para ver al peliplateado que sangraba considerablemente - L-Le dare de mi sangre - señalo ella tratando de caminar pero Atobe no se lo permitio al colocarse entre el cuerpo de su hermano y el de la cobriza.

- Al parecer alguien no te lo dijo, cuando rompiste el lazo con Ootori diciendo que no lo amabas también rompiste la necesidad de darle de tu sangre - siseo molesto mientras entre Ryou y él cargaban a su hermano - Iremos con ustedes - hablo Eliezer pero ambos hermanos negaron, a este paso lo único que iban a provocar era que la familia que tenían se desintegrara y al menos la mayoría ya lo estaba sintiendo - Estaremos bien - señalo Ryou antes de desaparecer entre el agua, Tezuka solto a Fuji mirandolo con verdadera furia.

- Es hora de irnos, dense prisa - señalo Moogwai dando media vuelta, el ambiente se sentía tenso, ellos no tenían tiempo para tratar de que entre ellos mismos no se mataran, lo estaban complicando demasiado y era momento de que eligieran convivir en paz o su mundo podía ser destruido.


- Él solo ha logrado que la obscuridad crezca, si algo sabemos es que odia a su hermano - aseguro de nueva cuenta la voz mientras Esteban se encontraba en el comedor con una copa de vino en la mano izquierda, una sonrisa aparecio en sus labios, no podía pedir más, sin darse cuenta esos hermanos estaban haciendo el trabajo sucio por él pero aún así tenía que ir donde el peliplateado para que nada saliera mal esta vez aunque era más que claro que este ya no pertenecía al lado de la luz como antes, ahora era como él solo faltaba otro pequeño empujoncito.

- Ire hoy mismo - contesto en un suave murmullo para beber un poco de vino combinado con sangre, ahora en definitiva nada podía salir mal, si lograba que el peliplateado se fuera de su lado sabía que en parte algunos de sus hermanos no lo tocarían pero otra parte si lo que provocaría que sacara todo su pontencial, era más que genuino su plan, todo estaba saliendo a la perfección y él aún no movía los hilos.


El jet aterrizo en un prado verde, era enorme, a la vista no se veía nada más que este, Eliezer bajo primero seguido de sus hermanos y después de la familia lejana que en estos momentos le estaban dando demasiado dolores de cabeza cuando se suponía que no tenía que ser así - Vamos - los apremio con un gesto de cabeza para que todos bajaran de una buena vez, solo se veía una pequeña piedra distorsionada por el tiempo - Me toca - hablo Eyal un chico de 17 años, de cabello rubio y ojos verdes, el hermano más pequeño de la familia de Eliezer.

Este camino con paso seguro hasta la piedra para mover su mano izquierda causando un leve temblor, todos notaron que la piedra se ladeaba poco a poco hasta que escucharon el sonido del agua, el rubio se acerco con paso calmado hacía la piedra dandose cuenta que esta había dado ante el mecanismo de abertura, el agua fluía por debajo de la tierra en una especie de catacumba, se arrodillo frente a esta colocando las manos delante de su cuerpo y cerrando los ojos, todo mundo lo veía como a la esperaba de algo grande.

Eyal sintio que le energía fluía a través de su cuerpo por lo que aumento la intensidad de su poder sintiendo como la tierra se abría dejando ver una especie de escaleras circulares que bajaban hacía el subsuelo, en cuestión de segundos el agua que estaba debajo de la piedra fue transmitida hacía las escaleras de caracol para que cayera sobre las mismas combinandose al mismo tiempo con el sol que caía causando que se dibujara una especie de estrella azul, todos miraron con asombro ese hecho, era un marco pefecto.

- Vamos - les hizo una seña para que lo siguieran con cuidado, Eliezer caminaba con cuidado, aunque las escaleras estaban mojadas nadie se resbalaba, era como si estuvieran pefectamente secas - ¿A dónde vamos? - pregunto con curiosidad Seiichi que ladeo la cabeza mirando a su tío catsaño quien tan solo suspiro - Lo sabran en unos momentos - anuncio mientras se detenía al final de las escaleras, coloco una mano sobre la arena porque no se veía nada más y de inmediato varias llamas se encedieron, todo se logro divisar mejor a causa de la luz.

En frente de ellos habían dos estatuas de oro puro y en el centro de las mismas un círculo con varios círculos dentro del mismo - Barkan - Eliezer llamo a su hermano de cabello pelirrojo y ojos azules con puntos verdes que se quito la capucha que lo cubría, este con paso seguro camino hasta una de las estatuas para colocar sus manos sobre los pies de la primera estatua que era la de la derecha, comenzo a crear fuego alrededor de esta, se sintio un leve temblor y el fuego hizo una estela dirigiendose hacía la siguiente para envolverla con el fuego.

Barkan aparto las manos notando como se abría algo arriba y dejaba caer algo pero antes de que estas cosas tocaran el suelo en un movimiento ágil Kamaya las atrapo con las manos para aterrizar al lado de sus demás hermanos - De prisa - señalo Eliezer y de inmediato Kamaya extrajo las cinco llaves para entregarlas a los demás que se colocaron sobre el círculo para enterrarlas en el círculo correspondiente al mismo tiempo, se apartaron cuando un temblor nuevo llego y un tipo de cúpula salía del suelo, la familia de Tezuka miraba todo absorto porque frente a ellos se encontraban los Corvinus y algunos vampiros originales, de la era de los dos hermanos.


- Estas bien - aseguro Ryou dejandose caer al lado de su hermano Atobe, en verdad que les había costado controlar la hemorragia de su hermano pequeño además de que se habían tenido que movilizar en hipnotizar a algunas personas para traerlas hacía donde se encontraba el peliplateado, había sido necesario capturar a quince personas porque su hermano estaba demasiado malherido pero eso no era lo peor, lo peor había sido que ni siquiera se estaba controlando al beber de ellos porque bebía como si en siglos no lo hubiera hecho.

Al final lo habían tenido que dormir para que no matara a los pobres humanos, había dolido demasiado ver que no quería soltar a sus víctimas, era como si fuera un vampiro primerizo pero en parte era normal porque al romper el lazo con Sakuno de alguna manera sentía la necesidad de beber de ella pero sabía que jamás podría hacerlo de nueva cuenta, era demasiado horrible el solo pensar que su hermano podía perderse los hacía temblar demasiado, Atobe miro a su hermano dormir, lo mejor era dejarlo descansar y pensar en la mañana que harían con él.


Ootori sentía que alguien caminaba por su mente como si pudiera hacerlo, trataba de abrir los ojos pero algo no se lo permitía, era como si ni él mismo tuviera el control de su cuerpo - ¿Lo odias? Él te quito a la mujer que amabas - halo alguien y él tan solo quería golpear a esa persona por recordarle cosas como esas, no era necesario que le recordaran cuanto dolía, porque él la amaba más que a su vida y de nueva cuenta era el perdedor porque Fuji ya le había hecho eso una vez y no la había logrado proteger, él podía protegerla, era más fuerte que Fuji.

- Lo odio - aseguro aunque no sabía si esa persona o lo que fuera podía escucharlo - Ven conmigo, yo te ayudare a recuperarla y a matarlo - aseguro esa voz, sentía que su cuerpo ardía, quería despertar pero sentía una presión en el pecho y en el abdomen que no le permitían moverse, quería ir donde Fuji y matarlo por hacerle daño, se escucho una suave risa que inundo por completo sus sentidos, era una mujer o al menos esa impresión tenía - Ire porque quiero recuperarla - aseguro con un hilo de voz sintiendo como algo se instalaba en su pecho.

Dolía como si le estuvieran clavando una estaca en el corazón, sus ojos se abrieron y diviso a una persona rubia que le extendía la mano, la tomo con una leve sonrisa y sintió que todo se convertía en obscuridad y extrañamente se sentía en casa.


- Este es Alexander Corvinus - Eliezer señalo la cúpula de en medio dejando ver a un hombre de cabello rubio algo anciano, los hermanos lo miraron, parecía una persona normal pero era el más grande inmortal, de hecho era el primer inmortal - Es el padre de los dos hermanos, esta tumba es secreta pero no dudo de que Esteban por todos los medios tratara de descubrir su ubicación, su plan es despertar a los tres primeros inmortales y matar a los demás, eso sucedera cuando la luna roja este en su punto y se enlaze con un eclipse - aseguro Kamaya mientras la cúpula volvía a enterrarse.

- Este es Marcus Corvinus - el castaño señalo la cúpula de la izquierda donde se distinguía a un hombre más o menos joven de cabello rubio algo largo, se veía que era fuerte por los músculos que se notaban - El mayor de los dos hermanos, es el más sangriento de los dos eso se los aseguro, Esteban quiere despertarlo a él primero para darle de beber de su sangre y moldearlo a sus recuerdos donde la raza humana los caza aunque bien sabemos que ni siquiera sabe de nuestra existencia, si él es despertado antes que su padre estaremos en riesgo - la cúpula bajo para que observaran la tercera que se encontraba a la izquierda.

- Este es William Corvinus - señalo a un hombre rubio, de estatura más o menos promedio, su cabello estaba atado en una coleta pequeña, tenía más o menos rasgos finos - El menor de los hermanos, a diferencia de Marcus cree que debemos trabajar en conjunto con los humanos, quiza por eso su hermano mayor lo mato cuando tuvo la oportunidad, él es de corazón bondadoso pero no duden en que los matara si cree que estan mintiendo o han cometido un pecado, nadie lo sabe pero Marcus es capaz de matar a quien quiera que le haga daño a William por eso se dice que lo mato para protegerlo del peligro de esa época - la cúpula se cerro con un sonido métalico.

- Ella es Victoria - señalo a una mujer de cabello pelirrojo, estatura alta, piel blanca como si hubiera estado en la nieve y esta se hubiera helado por completo, tenía facciones finas pero fuertes al mismo tiempo - Era la principal lugarteniente de Marcus, enamorada de William, una mujer que no le teme a nada, ama derramar sangre más que a nada en el mundo eso se los aseguro, el plan de Esteban es despertarla después de Marcus para que acabe con los demás, solo planea dejar vivos a los hermanos y a ella - la cúpula de la mujer fue jalada hacía arriba para cerrarse como si de un tesoro se tratara y así era.

- ¿Por qué no estas diciendo esto? Hay un consejo que puede mantener a raya a Esteban, nuestro padre esta en ese consejo - aseguro Ryoma con una sonrisa de indiferencia, Eliezer tan solo suspiro para mirarlos fijamente - Sakuno es la reencarnación de Isabel, la Princesa Sangriente, eso quiere decir que su sangre es necesaria para despertar a estos tres inmortales, si ella es sacrificada durante esa noche nosotros podemos despedirnos de una vida con calma, el caos se desatara, los bandos se decidiran cuando vean quien es el más fuerte - aseguro pero Echizen seguía sin entender.

- La mayoría del consejo esta muerto, solo queda su padre y su hermano, no hay más, hace un mes Esteban les tendio una emboscada donde murieron la matoría, he de suponer que mi hermano no se los ha dicho, Sakuno fue puesta a su cargo porque son fuertes pero si la descuidan creo que es mejor que se olviden su vida de vampiros porque si los Corvinus abren los ojos el destino de nuestro mundo cambiara para siempre - con solo esas palabras los rostros se transformaron, esa información si que los había asustado por completo.

Era más que seguro que si los Corvinus despertaban su mundo se vería en el caos total, en ese caso debían de proteger a Sakuno porque el eclipse y la luna roja estaban demasiado cerca lo que quería decir que era momento de que ambos bandos empezaran a moverse, lo mejor era cuidarla desde Londres pero algo les decía que el estar ahí no era tan seguro como antes y lo sabían porque sentían que los animales estaban nerviosos los que quería decir una cosa: Esteban y sus amigos estaban moviendose más rápido.

Fuji tomo de la mano de Sakuno, no pensaba dejar que nadie le hiciera daño, incluso si tenía que dar su vida lo iba a hacer, sin embargo, para cuidarla era momento de establecer el vínculo a través del acto carnal y cuanto antes fuera mucho mejor porque tendrían el tiempo suficiente para que el vínculo creciera y se fortaleciera lo que les permitiría ser más fuerte, el amor que sentía era un amor diabólico que debían proteger si ansiaban la felicidad aún ese mundo lleno de misterios... era hora de la luna.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.