Gaby aparece, deja el capítulo y con la misma velocidad desaparece dejando la siguiente nota: "Disfruten el capítulo, nos leemos abajo".

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Le pertenecen a la gran Yoshiki Nakamura-sensei que me tiene con la tortura de tener que esperar todo un mes para ver el capítulo del manga.

Pensamientos

Narraciones

- Conversaciones -


Capítulo 12 Bienvenida

Cuatro miradas se enfrentaban entre sí, provocando cada vez más tensión dentro del carruaje, aunque una de ellas parecía más bien querer escapar del lugar.

- Entonces, ¿a dónde vamos? - dijo Yashiro intentando romper la incómoda tensión generada por silencio.

- Ya verán cuando lleguemos – se limitó a responder Reino.

¡Este hombre no ayuda! Pensaba Yashiro mientras le dirigía una mirada enojada al hombre a su lado, mientras este último lo ignoraba y se dedicaba a una batalla de miradas con el hombre frente a él.

- ¿Quieren parar ya? Compórtense como los hombres que son - dijo Kyoko, que se encontraba frente a Yashiro y al lado de Kuon - Para empezar, ¿por qué vamos todos juntos?

- Porque nuestro querido duque quería saber a dónde te llevaría, y como no le quise decir decidió unirse a nuestro viaje.

- No confío en tu palabra – le dijo Kuon.

- Deberías.

- Bueno, ¡ya dejen de pelear! Reino, ¿cuánto falta? – Kyoko tampoco estaba cómoda con la situación.

- No mucho, ya debemos estar a llegar.

No mucho después, para suerte de todos, y en especial Yashiro que estaba seguro que faltaba poco para que Kuon y Reino pasaran de las miradas a los puños, llegaron a su destino.

- ¿Es aquí? - preguntó Kyoko al bajarse del carruaje y ver un bello castillo.

- Aquí.

- ¡¿Aquí?! - preguntaron Kuon y Yashiro a la vez - ¿Por qué aquí? - preguntó Kuon.

- Porque eso me ordenaron.

Reino entró primero, seguido de Kyoko, Kuon y Yashiro les siguieron, después de dudar un poco.

- Esperen un momento - les dijo el sirviente que los atendió - El duque vendrá en un momento.

- ¿Por qué estamos aquí? - preguntó Kuon enojado.

- Creo que ya te dije que mis órdenes fueron traerla aquí.

- Pero por-

- ¿Dónde está? - dijo una voz femenina seguido de unos pasos apresurados - ¿Dónde está?

Frente a ellos apareció una mujer bella, de ojos verde esmeralda y el cabello rubio, largo y ondeado. Se veía algo agitada, probablemente por el apuro de llegar hasta donde estaban sus invitados. Su rostro, algo preocupado, cambió a uno sorprendido y confuso.

- ¿Kuon?

- Hola mamá.

- Hola cariño. ¿Por qué estás aquí?

-Eso es lo que me gustaría saber.

- Vamos Julie, esa no es forma de saludar a tu hijo cuando recién vuelve del mar - detrás de la mujer apareció un hombre alto y apuesto - Hola hijo.

- Hola papá. Ya que estamos todos presentes, ¿puede alguien explicarme qué está pasando aquí?

El hombre y la mujer se miraron como si se estuvieran consultando si decirle o qué decirle.

- Será mejor que le digan, porque no creo que acepte un no por respuesta - dijo Kyoko haciendo que ambos miraran a hacia ella.

- Es cierto - dijo la mujer mientras se acercaba a Kyoko con una sonrisa triste - eres idéntica a ella, excepto por los ojos.

- Preferiría que se detenga ahí - la cortó Kyoko - Hagan lo que tengan que hacer con ese de allí - dijo señalando a Reino - para que se vaya y deje libre a mi tripulación o al menos fuera de sus manos.

- ¿Tu tripulación? - preguntó el hombre.

- Soy la capitana de mi barco. ¿Algún problema?

- Ninguno. Reino, ve al puerto y deja el barco de la señorita bajo la custodia de los hombres de mi hijo.

- Me temo su Excelencia, que puede que no sean suficientes.

- ¿No? ¿Por qué? - Kuon evitó la mirada de su padre con un ligero sonrojo en su rostro - Entonces que Rick se haga cargo del barco. ¿Está bien así? - le preguntó a Kyoko.

- Mientras estén lejos de su alcance no tengo problemas - Kyoko se refería a Reino.

- Entonces me retiro - dijo Reino y se marchó.

- Y nosotros deberíamos hablar en otro lugar que no sea el recibidor. Vallamos a mi estudio – sugirió el padre de Kuon.

Los tres Hizuris y Kyoko fueron camino al estudio. Después de la partida de Reino hubo un silencio incómodo que nadie se atrevió a romper, incluso después de llegar al estudio, o al menos fue así hasta que Kuon perdió la paciencia.

- Bueno, alguien me piensa decir qué es lo que está pasando aquí.

- Ellos son los que me buscan. Pregúntale a ellos. ¿O es que no pueden, Kuu y Julie Hizuri?

Ambos Hizuris observaron a Kyoko incrédulos y luego a sí mismos, para volver a ella.

- ¿Sabes quiénes somos?

- Sí.

- ¿Te lo contó Saena?

- No, ella murió antes de poder decirme.

- Ya veo, pero entonces...

- ¿Cómo? Me las arreglé para saber todo de aquellos que tuvieron contacto cercano con ella.

- ¿Bueno me dicen o qué? - dijo Kuon que estaba empezando a perder la paciencia.

- Yo también quiero saber por qué me trajeron aquí.

- Nosotros... - Julie empezó, pero no pudo seguir hablando.

- Cuando supimos de ti estábamos muy sorprendidos - dijo Kuu poniendo sus manos en los hombros de Julie - no sabíamos que Saena había tenido una niña.

- Nadie lo sabía.

- ¿Por qué? - preguntó Julie - ¿Por qué no lo dijo?

- ¿Por qué sería? Tal vez pensó que era mejor que nadie supiera que estaba embarazada, total, ya la habían abandonado sabiendo que estaba sola.

- ¿De qué hablas?

- Fingir ahora no me hará cambiar de opinión. - Kyoko se levantó de su asiento - Con su permiso, creo que ustedes deberían hablar - y se marchó dejando a los Hizuris solos.

- ¿Hay algo que yo debería saber? - preguntó Kuon.

- Debería saberlo, Kuu. Él también es parte de esto - dijo Julie.

- ¿Estás seguro de querer saberlo, hijo?

- Sí, papá.

- Bueno, ya no vuelta atrás.

.

Kyoko nunca había estado en la mansión de los Hizuris pero el diario de su madre tenía suficientes detalles como para saber dónde estaba todo. No demoró mucho en dar con un jardín, pequeño y medio escondido, pero sumamente bello. Tenía todo tipo de flores y una fuente en el medio con bancos blancos a su alrededor.

- No puedo negar que es realmente bello. Incluso puedo sentir el sentimiento de tranquilidad y paz que describías.

Kyoko tocó el agua fría y sonrió. Luego fue alrededor de las flores oliendo su aroma o tocando los pétalos de las flores. No pasó mucho cuando Kyoko se sentó en el césped y apoyada en el banco miró el agua caer.

- Me recuerda la cascada de la isla - y poco después se quedó dormida.


Sí, sí, ya sé que dije que intentaría subir capítulo en menos de una semana y terminé subiéndolo dos semanas después, pero dije que intentaría, apenas tuve tiempo para nada estas semanas. Y sí, sé que está corto, pero al menos espero que el capítulo sea de su agrado. Intentaré hacer el próximo más largo.

Como me preguntaba PaulaGaTo, ahora viene la parte del romance, tengo algunas ideas, pero como no son muchas no sé para cuánto dé, así que cualquier sugerencia de escena romántica en el castillo es bien recibida.

PD: Shiho-Akemi, me estás asustando, creo que odias más a Kyosuke que yo o Kyoko.