Íbamos subiendo las escaleras del piso donde se encontraba mi habitación, Dimitri iba a decir algo pero escuchamos unos pasos tras nosotros y alguien que gritaba

- Quietos

- ¿Quién anda ahí? - volvió a preguntar la voz enfurecida de Stan, Dimitri me empujo y ambos corrimos hasta mi cuarto para escondernos.

No tuvimos que pegar la oreja a la puerta para poder oír las furiosas pisadas de Stan y sus gritos que gracias a Dios pasaron de largo, no nos había reconocido así que lo mas probable era que estuviera toda la noche buscándonos. Me fui a mi cama y me senté. Dimitri me siguió y se sentó a mi lado.

- Crees que se quede buscándonos toda la noche - le dije esperanzada, pues eso significaba que Dimitri no podría salir de mi habitación.

- Tal vez lo haga, aunque no lo creo, lo mas probable es que cuando termine su turno busque al próximo guardián y de aviso - sonrió - Bueno lastima que al próximo que le toca guardia sea a mi.

- Oh - esto significaba que en algún momento tendría que salir.

Al parecer noto mi desilusión pues rió y me atrajo hacia él sentándome en su regazo.

- Sabes que me encantaría quedarme contigo hermosa - me susurro al oído - Pero no debemos dejar que lo que sucedió esta mañana con Lissa se vuelva a repetir. Ademas si no hago guardia esta noche alguien podría darse cuenta.

Asentí, tenia razón, esta mañana Lissa casi nos descubre, no podía creer que hubiera sucedido esta mañana, sin duda había sido un día muy largo.

- Cuando entremos a clases, ¿seguiremos con la experiencia de campo?

No estaba segura de como seguirían las clases después del ataque, la mayoría de los Moroi habían regresado pero todavía seguían faltando Morois de la realeza que lo mas probable era que no regresaran o al menos hasta que fuera el cambio de director, el cual iba a ser anunciado mañana a primera hora antes de que las clases comenzaran.

- Si - Dimitri dijo interrumpiendo mis pensamientos - Seguirá como antes del ataque, a la experiencia de campo solo le quedaban dos semanas mas, después de eso ustedes continuaran con clases y con su preparación para el examen final.

El examen final... era una prueba, al igual que en la experiencia de campo los guardianes pretendían ser Strigoi y nosotros salvar a nuestro Moroi, solo que a diferencia de la experiencia de campo, si fallabas no solo tu Moroi era asesinado, también lo mas probable era que no te graduaras.

- ¿Y que va a pasar conmigo?

- ¿Que quieres decir? - pregunto confundido pues no sabia de lo que le estaba hablando.

- Bueno, recuerdas como estaba mi situación antes del ataque - le dije esperando que lo recordaba pues era algo de lo que no quería hablar mucho.

- Oh - dijo comprendiendo - Bueno pues por lo que se seguirás como un novato normal.

Asentí y ambos nos quedamos en silencio.

En la experiencia de campo te es asignado un Moroi al cual tienes que proteger de los "Strigoi", por supuesto yo deseaba a Lissa pero en su lugar me asignaron a Cristian cosa que me sorprendió y odie al instante.

Mientras vigilaba a Cristian, un "Strigoi" llamado Stan, nos ataco y justo cuando iba defender a mi Moroi vi a mi mejor amigo Mason, claro esto no hubiera sido un problema si él no hubiera sido asesinado frente a mis ojos por un verdadero Strigoi.

Reaccione, o mas bien no lo hice, como cualquier persona que acaba de ver a su amigo muerto. Stan estaba furioso y al igual que otros guardianes, pensó que me había negado a defender a Cristian y estuve a punto de ser suspendida de la experiencia de campo y perderme mi graduación de no haber sido por Dimitri.

Esa fue de las primeras veces que vi a Mason.

Unos días después fuimos a la corte para el juicio de Victor Dashkov, había secuestrado Lissa en una ocasión y ahora estaba siendo juzgado. Una vez mas con la ayuda de Dimitri logre hablar con él, mi intención era amenazarlo y causarle miedo pero en vez de eso acabe mas confusa con nuestra conversación pues comprendí que tal vez no me estaba volviendo completamente loca y si podia ver gente muerta por ser una Besada por las sombras, que queria decir que yo habia estado muerta una vez.

Cuando el juicio concluyo, regresamos a la academia en uno de los aviones. El regreso no fue nada agradable pues comenzo a dolerme la cabeza tanto que me desmaye, claro no sin antes ver fantasmas de personas que conocí o de las que solo había visto sus cadáveres. Como siempre acabe en la clínica de la academia, cuando me preguntaron que rayos me había pasado me negué a decirles que veía gente muerta, hasta que oí a alguien con un hermoso asentó ruso pedirme que le digiera que había sucedido. No pude negarme había algo en su voz que hizo que me quebrara y obvio acabe diciendo que veía fantasmas.

Por supuesto nadie me creyó, me miraron como si estuviera loca y salieron a discutir mi situación, claro que los seguí para oír todo lo que decian. Me puse como loca cuando oí que querían que dejara la experiencia de campo, pues decian que era traumática debido a mi reciente acercamiento con Strigoi en el que Mason murió, salte de mi escondite y una vez mas Dimitri me defendió. Se decidio que yo vigilaría a Cristian durante la semana y solo durante las horas de clases, ya no podría dormir con él, ni seguir siendo su guardián fuera de este horario, los fines de semana los tendría libres para descansar y para…

- No tendré que volver al psiquiatra, ¿verdad? - pregunte de la nada.

Dimitri salto sorprendido por oír mi voz de repente, pues ambos estábamos perdidos en nuestros pensamientos. Y después rió.

- No lo se Roza

Cruce mis brazos y arrugue mi frente.

- Pues espero que no, es muy aburrido, ademas de frustrante. Todo lo que dice lo hace a modo de preguntas.

Beso mi frente y sonrió.

- Asi son los psiquiatras.

Lo mire.

- ¿Cómo lo sabes camarada, alguna vez fuiste a uno?

- No, pero lo he visto en películas - dijo riendo.

Hice una mueca y lo mire con los ojos entrecerrados. Él solo se encogió de hombros y rió. Amaba su risa, no pude evitar besarlo.

Dimitri tiro de mi y ahora ambos estábamos abrazados, acostados en la cama, el beso fue suave y tierno, nos separamos y Dimitri retiro unos mechones de mi cara y los coloco detrás de mi oreja. Lo único que podía ver en sus ojos era amor. Seguramente los míos tambien reflejaban el amor que sentía por él.

- Tienes que descansar - me dijo Dimitri mientras me abrazaba y enterraba su cabeza en mi cuello - Las clases comenzaran mañana y has tenido un día muy largo.

- Tu tambien lo has tenido y aun tienes guardia.

- Lo se, pero si hubiera sabido antes que iríamos al centro comercial le hubiera dicho a otra persona que me sustituyera en mi guardia - me explico - Cuando me entere no lo hice porque supuse que iríamos al cine y no a recorrer todas las tiendas.

- Si lo se, no puedo creer que Lissa lo haya sabido y no nos lo dijera - le dije recordando como ella sabia que habíamos perdido la película y había decido seguir comprando.

- No fue su culpa, no se dieron cuanta hasta que ya había pasado media hora - explico Dimitri - Si hizo mal en no haberles dicho, pero supongo que ella pensó que Reed les diría.

Temblé involuntariamente al escuchar ese nombre.

- ¿Qué pasa Roza? ¿Te encuentras bien? - pregunto preocupado.

Asentí.

- Descuida, es solo que hay algo extraño en Reed que me da escalofríos. No has notado como siempre parece contenerse como si fuera a golpear a alguien en cualquier momento.

Le conté de la primera vez que lo había visto, y la oscuridad que había en sus ojos, tambien le dije de cómo lo incomoda me había sentido en la camioneta con él sentando a un lado mió y porque me había regresado con Alberta.

- Para serte sincero no le preste mucha atención, yo estaba mas bien vigilando a Lissa - me dijo cuando acabe de hablar - Pero tienes razon, él es algo extraño, en la camioneta estuvo conteniéndose de algo todo el tiempo, pero no dijo nada, mas bien gruñía.

Iba a preguntarle como había sido el viaje de regreso y estar con Simon cuando sentimos que algo vibraba en uno de los bolsillos de Dimitri. Saco su celular y miro en la pantalla, cuando vio el nombre de quien lo llamaba hizo una mueca.

- Belikov - contesto.

Se levanto y me paso mi pijama, me la puse mientras él aun seguía escuchando a quien fuera que le estuviera hablando. Lo mire divertida, no tenía ni idea de con quien podía hablar pero la cara de Dimitri aun tenía una mueca.

- Descuide Guardián Alto, estoy en camino - dijo y después colgó.

- ¿Stan? - le pregunte divertida.

- Al parecer sigue buscándonos, se entero de que Celeste encontró a dos Moroi saliendo de una fiesta y piensa que unos se ocultaron en el edificio.

- Y esos que se ocultaron en el edificio, ¿somos nosotros? - asintió y está vez no pude contener la risa.

- Será mejor que me vaya - dijo dándome un beso en la frente - Stan tiene un esquema que va a explicarme paso a paso para poder continuar con la búsqueda.

Reí mas fuerte tan solo de imaginarlo. Se inclino para besarme, enrede mis brazos en su cuello para profundizar el beso, hasta que Dimitri me soltó y gemí enojada.

- De verdad tienes que descansar Roza - dijo ayudándome a meterme en la cama y cobijándome - Me tengo que ir antes de que Stan se desespere.

Volvio a darme un ultimo beso en la frente, y después se dirigió a la puerta, lo mire abrírla mirando cuidadosamente para no ser descubierto y salir rápidamente. Fruncí el ceño había olvidado preguntarle por nuestra practica, pero lo haría por mañana pues hasta ahora notaba lo cansada que estaba, solo cerré mis ojos y me deje llevar por el sueño.


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