=Ni bakugan ni sus personajes me pertenecen=


— Es un idiota… —Pateé con fuerza uno de los libros de mi hermano. No me importó que fuesen el material de sus estudios, es lo menos que podía hacerle después de darme un dolor de cabeza y encima revolver mis sentimientos. Manera de arruinarme el día y de paso toda mi semana. No crean que solamente estoy así por lo que se le ocurrió decirme la otra vez, sino que simplemente me desespera el desastre que extrañamente tiene en la habitación.

La puerta se abrió.

— Yo también te quiero… —Y aquí viene llegando mi dosis diaria de sarcasmo con un adicional de enojo. Tan solo entró y se colgó de mi cuello a manera de abrazo, tal vez para hacer combo de paso me besó en el cabello. Lo aparté brevemente, joder, últimamente se me acerca mucho, pero lo que más me molesta es que se pone tan "cariñoso" cuando acaba de llegar de su entrenamiento y está todo sudado.

Se apartó sin rodeos con una risa en la cara y dejó caer su maleta en la cama. Yo le miraba atentamente pero intentando no ser tan obvia, aunque me era imposible. Estaba inquietantemente sereno y su corto cabello lo tenía amarrado en una cola baja, no hay por qué culparlo, después de todo este día está insoportablemente caluroso. Se han de preguntar qué pasó con el incidente del otro día ¿No? En verdad no hubo ningún cambio si es que hacemos de lado el ambiente un poco tenso, por lo visto ambos preferimos ignorar todo lo ocurrido, pero si acepto que no parecemos hablarnos de la misma manera. Lo único que me mantiene distante es su advertencia o "declaración de guerra", si me atreviera a preguntarle se daría cuenta que en verdad lo escuché y es posible que empeoren las cosas.

Me doblé y recogí un libro del suelo. No tardé en lanzárselo por puro impulso, me miró de muy mala manera.

— Recoge tu basurero, no tiene mucho que limpié el cuarto y mira como lo tienes —Rezongué.

El panorama hacía entrar en pánico a alguien con una obsesión de higiene; ropa tirada, libros revueltos, hojas de papel en todas partes, y él se excusaba con tener que estudiar para sus exámenes— No tengo traje de sirvienta ¿Sabes? —Le reclamé

Sus ojos me recorrieron de pies a cabeza, retrocedí dramáticamente pero algo incómoda. Después de eso soltó una risa algo picarona.

— Eso se puede arreglar, y apuesto a que se te vería bien un traje de esos—Me sonrojé por un comentario tan tonto. Solo reaccioné para lanzarle una sábana a la cara, la cual apartó sin dificultad.

— ¡No seas idiota y recoge!

Repliqué recobrando mi cordura.

— Luego…

Luego ni que nada.

— Eh dicho que aho… — Silencié al sentir que unos brazos se enroscaron en mi cintura y apretaban levemente. Fui jalada hacia al frente, y finalmente mi cabeza chocó suavemente contra el pecho de mi hermano, quién descaradamente recargó su cabeza sobre la mía.

Me sonrojé demasiado y mi respiración se agitó. Intenté liberarme de su abrazo forzado pero me fue inútil, era muy clara la diferencia en fuerza entre él y yo.

— Dije que lo limpiaré luego, no sé por qué tanto alboroto o… ¿Acaso buscas pretexto para hablarme? —No pude evitar el reflejo de querer soltarme de él y desgraciadamente en el intento le rasguñé en la cara. Pero ni así me soltó, más bien comenzó a dejar un camino de besos por mi cuello. En contra de mi voluntad me estremecí, no tengo ni la menor idea de qué cruza por su mente pero estoy convencida que debe ser su estúpida venganza que había mencionado.

— ¡Suéltame!

Sonrió divertido de verme en esa situación.

Ya no me estaba haciendo gracia, ahora verdaderamente me estaba besando y con una fastidiosa posesividad, como si me estuviera avisando que solo él podía hacer eso. No es nada agradable, al menos no cuando te tienen a la fuerza. Él me tenía acorralada contra su cuerpo y la esquina de la pared. Moverme a los lados tampoco era buena opción, pues la posible salida estaba siendo bloqueada por uno de sus brazos y por más que empujaba este no cedía. Su broma está yendo muy lejos. De improvisación logro separarlo de mí gracias a un golpe cerca del estómago, sin más que decir logro llegar a la puerta pero me detengo en seco al escuchar las carcajadas de Shun.

— Veo que si estás asustada, como si hubiera querido hacerte algo más

Apreté la mandíbula del mismo enojo.

— ¡No juegues! ¡Eso no fue divertido! —Le grité completamente fuera de mis casillas mientras le aventaba cualquier objeto que tenía a la mano.

— Para mí sí lo fue… y vete acostumbrando, apenas comienzo a divertirme

Me aparté muy enojada y decidí que lo más prudente sería bajar. Por querer arreglarme un poco el cabello logré fijarme de una marca en mi cuello, un muy "lindo" obsequio de parte de mi ahora acosador hermano. Me pregunto cómo rayos esconderé esto en un día tan caluroso como este, dejarme el cabello suelto en pleno calor de verano no era una opción, sino capa y termino rostizándome… necesitaba refrescarme. Decidí darme una ducha, ¿pero dónde?, nuestra habitación está siendo gobernada por el ogro, ahora convertido en ogro acosador, y quedarme más tiempo aquí me traería más problemas a mí, y lujos a él.

— Seguro cree que ya estoy en la sala…

Me di media vuelta con dirección a la puerta de nuestra habitación, caminé lo más lenta y silenciosamente que pude, mi hermano tiene un buen oído. Sus buenos sentidos mas mi torpeza al tratar de hacer las cosas bien da como resultado que él podría aprovecharse de mí al momento de darse cuenta de mi presencia. Tomé los zapatos con mi mano derecha para que así no hiciera más ruido del que ya hago, al asomarme con el mayor sigilo posible me fijé que él estaba en su cama boca abajo escribiendo algo en su libreta. Es posible que esté escuchando música, pues no me logró oír al momento de entrar, dirigí la vista a la puerta del baño, la cual desafortunadamente quedaba junto a su cama, me puse a pensar en alguna forma de entrar rápido y encerrarme en el baño sin ser alcanzada por Shun.

Pero no había forma, no existe forma para mí de pasar desapercibida por mí hermano y menos sin ser atrapada. Hice una muy rápida auto terapia de confianza, cuando mi autoestima subió yo conté mentalmente hasta tres y salí corriendo en dirección al baño, abrí la puerta de golpe y justo después de entrar coloqué el cerrojo a la puerta, escuché que Shun suspiró. Tal vez se dio cuenta pero no le dio importancia, después de todo ya se había divertido momentos atrás; y por su advertencia seguiría divirtiéndose.

La tina estaba llena, y el agua se veía tan tentadora que parecía imposible negarse a entrar. Es tan relajante un panorama lleno de vapor mientras se escuchaba un perfecto silencio.

— Al menos tuvo consideración en dejar agua tibia… —Bufé a la par que me desvestía. Incluso con el calor que hay la piel se me erizó cuando comenzaba a descubrirla, me enrollé en la toalla y tomé el jabón. Una vez que terminé de darme una ducha proseguí a relajarme un rato en la tina, después de todo el agua estaba apeteciblemente tibia. Sumergí mi cuerpo hasta que el líquido rozaba mi nariz, no soy precisamente buena nadando pero me gusta demasiado el agua.

Poco a poco el mismo vapor comienza a adormecerme, la fragancia de la cálida humedad parece un sedante natural que obliga a mis sentidos desconectarse de este mundo. Será mejor que salga pronto. Brevemente me giro intentando buscar el origen de un peculiar sonido que perturba mi paz, pero… ¿¡Qué demonios hace Shun dentro del baño!

Él me miró algo sorprendido, y parpadeó un par de veces. En cualquier otro momento me hubiera reído de su expresión, pero es imposible burlarme cuando yo estoy sin ropa siendo cubierta únicamente por la delgada nube de humo.

— ¿Eh? ¿En qué momento entraste? —Me preguntó de lo más relajado.

Le miré con intenciones de un homicidio en ese momento, me hundí lo más que pude en la tina, pero no era de mucha ayuda, de igual manera tengo que salir a respirar.

— ¡Vete de aquí!

Sonrió mientras se desabrochaba la camisa. De inmediato me alteré y miré a todos lados buscando mi toalla, pero mi idiotez me recordó que le había dejado demasiado retirado de donde estaba. No pienso recrearle la vista a mi hermano saliendo así como estoy del agua.

— Imposible, no sé quién te dio el derecho de utilizar el agua que yo me molesté en calentar —Eso explicaba por qué todo estaba listo para únicamente tomar el baño, ya se me hacía extraño.

Estuve a punto de emprender una carrera hacia mi retazo de tela para cubrirme y huir de allí. Pero al escuchar el desliz de la cremallera del pantalón de mi hermano me sonrojé y solo atiné a darle la espalda. El nivel del agua subió, eso significaba que Shun debía estar dentro del agua… en la misma tina que yo. Agradecería eternamente y de todo corazón al que me prestara una pistola para darme un tiro, creo que sería más agradable que estar en esta situación ¿Por qué no puede simplemente salir por un momento para que yo me ponga la ropa?

Su espalda se recargó en la mía, yo sin pensarlo me estremecí. No cabe duda alguna que ya somos muy diferentes. Cuando niños solamente nos diferenciaba la altura, ahora no es solo eso. Le imito el gesto y también me acurruco contra él, aún no del todo segura, pero discutir no serviría de nada. Por un oído le entran los insultos y por el otro vuelven a salir.

— ¿Acaso estás cómoda? —Parece que ya comenzará a burlarse.

Allí se va mi placentero silencio.

— Y qué, si así fuera ¿Qué harías?...

Le reté, pero no creí que esto me trajera más problemas. De improviso se dio media vuelta y me atrajo hacia él, yo estaba sonrojada por lo que preferí no moverme bruscamente para evitar tocar donde no debía o terminar metiéndome en una situación aún más bochornosa. Una vez que se fijara en que no me importaba era posible que se dignara a soltarme, después de todo solo buscaba como hacerme enojar o incomodarme. Se le nota por encima el aburrimiento.

— Si fuera el caso, buscaría como acomodarme mejor… tal y como ahora —Musitó mientras su cálido aliento rebotaba en mi oreja. Un escalofrío odiosamente placentero me recorrió todo el cuerpo.

Los minutos volaron con gran velocidad, ya me ganaban las ansias de salir de la tina, pero me faltaba algo para cubrirme. No se escuchaba ningún sonido, pero comenzaba a bostezar de sueño. Seguro era cuestión de tiempo antes que mamá volviera de las compras y no me parece que le de mucha gracia al vernos de esta manera en el cuarto de baño. Sentí como Shun me tomaba de las caderas y me separaba de él, iba a preguntar pero era capaz de malinterpretar las cosas. Mi molesto hermano es un experto en usar las cosas que digo en mi propia contra. Al ver que tenía intenciones de salir preferí quedarme así de espaldas.

— Oye, procura no tardarte tanto en el agua… si sigues así terminarás con algún resfriado

Asentí sin prestarle mucha atención, en estos momentos me debatía algo de mayor importancia.

— No tardo en salir… Oye… —No pude mantenerme en silencio, seguro que me arrepentiría luego, sentí brevemente su mirada sobre mí—te quiero… —Me sonrojé y no me atreví a girarme.

No supe si había salido o no, tenía mis ojos cerrados. Una vez que confirmé el silencio en la habitación me animé a abrirlos. Me llevé el susto al ver que estaba sentado a un lado mío y repentinamente se movió para rozar sus labios con los míos.

— Te amo… —Descaradamente sonrió como si me hubiera vencido en algo y salió finalmente dejándome sola. Si antes estaba ruborizada no me imagino ahora.

— ¡Ni se te ocurra decirle a alguien de esto! —Alcancé a gritar de manera muy retardada.

Salí de mi ducha vespertina con una toalla en la cabeza. Teniendo en cuenta que Shun estaba afuera era lógico que decidiera vestirme en el baño. Al asomarme vi con cierta molestia como Shun leía con gran descaro en mi cama. Me situé frente a él, y seguro que si hubiera seguido esperando me habrían salido raíces. No me tomó en serio, me miró de reojo y continuó su lectura. Fastidiada me senté a su lado, en breve él alzó una de sus manos dándome un mensaje no hablado a que juntara palmas con él. Yo de obediente le hago caso y al juntar mis manos con las suyas él terminó tendiéndome una trampa, las entrelazó y me tiró. La mitad de mi cuerpo cayó sobre él, obviamente eran mis piernas las que rozaban el suelo.

— ¿Qué rayos…?

Me quedé en silencio más por el nerviosismo. Era lógico que me sintiera así después de que me mordiera suavemente la oreja, su respiración en esa zona me da cosquillas.

— De pura casualidad… ¿Recuerdas el dichoso sueño que tuve? —Me tomó desprevenida con esa pregunta, pero igual asentí.

— Apréndete su nombre, se llama pesadilla —Le deletreé mientras empujé su cabeza con uno de mis dedos a manera de burla.

Él negó con la cabeza, dejándome por completo confundida.

— Nunca dije que fuera una pesadilla, más bien soñé contigo… —Sonrió de manera extraña.

— ¿Eh? —Sí. Igual me sorprenden mis diálogos tan elaborados.

— Digamos que en mi sueño no eras tan inocente como ahora —Después de murmurar esto dirigió sus labios a mi cuello, me dejó un beso justo donde tenía la marca de su última broma. Mis neuronas luchaban arduamente por enlazar eso que había dicho, pero todas las opciones me llevaban a lo mismo… ¿¡Shun soñó que hacíamos algo más que besarnos!

— ¡Oye tú, pervertido! Te juro que si te atreves a volver a soñar algo como eso…

No pude seguir mi amenaza, en imprevisto Shun se movió intercambiando lugares. Ahora él encontraba sobre mí mientras que juntaba nuestras bocas. Sé que acepté lo que siento por él, pero… en estos momentos ¿Qué somos? Ni idea, pero esta duda no me impidió seguirle la corriente. Utilizaba sus brazos para soportar su peso a la vez que yo rodeaba su cuello con mis brazos. Si esto se volverá algo del diario tendré una nueva adicción, mucho mayor que la que tengo por los dulces. El sentir su lengua reclamando mi boca me daba una descarga que hacía que me estremeciera, y más al pensar que es Shun quien me está besando no puedo evitar alegrarme. Si esto es una mentira, que siga mintiendo; y si es un sueño, preferiría no despertarme. No sé si es realidad o fantasía… solo anhelo que esto no se acabe…

— Si nos viera mamá de esta manera seguro nos mata —Bromeó él.

Respiraba muy agitado y en varias ocasiones llegó a jadear. Pero si lo pensaba más a fondo, tal vez si estaba en lo cierto, una cosa es que ella mencionara lo de mi apellido, pero otra muy diferente es que tomara tan calmado el hecho de que ambos decidiéramos dejar de ser hermanos para pasar a ser pareja… De repente se puso serio.

— Por piedad a mi auto control y tu bienestar físico será mejor que me detenga… —Se levantó mientras yo me sonrojaba, sabía a qué se debía esa muy brillante decisión. Y sin duda era lo mejor, el problema sería permanecer así el resto del largo día.

Finalmente es otro día. El anterior estuvo muy pesado; peleas por cualquier tontería que nos llevaban a reconciliaciones algo pervertidas, y encima tareas a las que no sabía ni como terminar o terminaba siendo distraída. A eso se debía tanta esperanza que hoy fuera más pacífico, claro está que no obtuve absolutamente nada de eso. Keith y Lync estaban desaparecidos haciendo quién sabe qué en quién sabe dónde, Mira y Ace habían discutido. Dan probablemente se encontraba con alguien a quien esperaba ansiosamente para poder ver en casa, mientras que Runo se quejaba de la idiotez del castaño. Creo que ya no es necesario aclarar que esto fue todo un caos.

Las clases en las que apenas puse atención transcurrieron con gran lentitud. Ni siquiera el timbre del receso me alegró el alma, lo que en verdad me tomó de sorpresa fue un grito: era Fabia.

— ¿Por qué llegas tan tarde? —Preguntó Runo mientras yo callaba para escuchar la respuesta.

Fabia tomó aire, se le veía muy cansada.

— Al parecer se adelantó el día de mudanza, saldremos mañana… —Es oficial, puede ser nombrado el peor día mi vida. Problema tras problema, ¿Cuándo viene el descanso?

— ¿Tan pronto? —Las tres luchábamos por no entristecernos a tal punto de desear llorar, no quiero darle un espectáculo a nadie de por aquí.

Ella asintió con una amarga sonrisa.

Después de comprar nuestra comida proseguimos a sentarnos en unas bancas. Debido a una sombrilla es que evitábamos el tener que quemarnos. No puedo creer que una gran amiga se tenga que ir, justo cuando creía que nuestro grupo era inseparable es que tienen que comenzar los enredos. Espero que Dan no lo tome tan mal, después de Runo la cual es su casi novia y a la vez amiga, Fabia es su otra inseparable.

— Dejando todo lo deprimente en otro lugar… ¿Qué pensaste con lo de Shun? —Me sonrojé teniendo más que en cuenta que se refería a mí. Al querer hablar rápidamente para defenderme terminé ahogándome con la misma bebida. Cuando dejé de toser es que pude replicar como siempre suelo hacerlo.

— ¿Sigues con esas tonterías?

No fui muy convincente y como consecuencia ella agudizó su mirada. Eso es malo.

— Ya se besaron… ¿Verdad?

Oh dios…

— ¡No digas incoherencias! Seguro el sol ya te está afectando… —No me atreví a negarlo porque simplemente no pude. Ella sonrió ampliamente mientras que Runo parecía procesar alguna información.

— Dime que Fabia está equivocada… —Musitó

Uno, dos, tres… creo que perdí la cuenta de los segundos en los que me mantuve en silencio absoluto. Y por cada lapso de tiempo en los que no emití sonido Fabia sonreía aún más alegre y la otra chica de cabello azul se sonrojaba con más fuerza.

— ¡Alice! —Gritaron al mismo tiempo pero con dos tonos diferentes. Uno era de alegría y otro de reproche. Sin duda será una muy larga explicación para un solo receso…

Logré escabullirme de medio interrogatorio alegando que tenía algo que hacer, y sin más detalles me eché a correr. Logré llegar a una de las explanadas más tranquilas, por algo era de mis lugares favoritos. No obstante, no fue muy grata mi sorpresa al ver como Shun estaba con la espalda recargada en una barda, y su muy allegada compañera de cabellera rubia le tenía acorralado contra la misma. Enojo y nauseas me invadieron al ver la manera en la que ambos se besaban, únicamente se separaban para respirar y de inmediato se juntaban de nuevo. Pensar que de esa manera me tenía a mí en el día anterior, y yo voy de estúpida que ni siquiera me opuse, al contrario. Tuve razón desde un principio, mi hermano no buscaba cariño, mucho menos amor… si hizo lo que hizo es porque de mí solo quería placer.

— No…

Así es, soy tan masoquista que ni siquiera tengo la capacidad de irme de allí con mi herida dignidad pero que aún conservo. Una punzada y las ganas de llorar me invaden al ver como mi hermano toma a esa chica de la cintura y ahora es él quien la acorrala a ella. Pagaría una fortuna por que una prefecta viniera y observara este espectáculo, lo mínimo que tendrían de castigo sería una expulsión temporal.

De repente Natalia me miró y algo sonrosada detuvo su "juego" con mi hermano.

— ¿Alice? Oh… lamento toda la función, creo que tu hermano es algo impaciente cuando se trata de esto ¿Verdad? —Mencionaba ella algo nerviosa, pero por única vez en la vida no lo decía con malas intenciones. De verdad está apenada, eso lo dice su gesto tan inseguro. Debían tener rato de estar "jugando", su cara se encuentra sonrojada y no precisamente del rubor, sin mencionar su agitada respiración. También me pareció divisar algunas que otras marcas de besos en el cuello, la rabia comienza a invadirme.

No lo digo por envidiosa, pero se la va a pasar mal si Shun le hace lo mismo que me acaba de hacer a mí.

Shun apenas y giró levemente la cara. Cuando se percató que era yo solo soltó una risa burlona y se dio la vuelta acomodándose de la manera en que inicialmente estuvo. Jaló del brazo a Natalia para abrazarla de manera posesiva. Maldito hipócrita… se ve que te gusta jugar con las personas, pero más que con personas, son con las chicas. Y entre esas… seguro que estoy anotada yo.

— Oh hermanita, me extraña que andes por aquí ¿Pasó algo?

Esa sonrisa tan cínica me revuelve el estómago. Me mordí la lengua con fuerza, no soltaría ni la menor lágrima. No tengo por qué llorar y mucho menos por alguien como él.

— Nada de nada, y lamento interrumpirlos. Creo que mejor me voy —Y sí, estuve por marcharme, de no ser que una carcajada que taladró mis oídos me detuvo. Me giré un poco para encararlo, caí en cuenta que Shun se dirigía hacia mí. No me moví, al contrario me permanecí quieta con intención a esperar para que se acercara.

Se dobló un poco al frente bajando así su cara a la misma altura que la mía. Él reía divertido de la situación, mientras que yo luchaba por obedecer a mi poca cordura restante para no terminar dándole un golpe que me metiera en problemas.

— ¿Que quieres…?

No le retiré la mirada. Estoy inusualmente seria, y demasiado para mi gusto.

— Eso debería preguntar yo, te ves molesta… ¿Hice algo malo? —Tomó un mechón de mi cabello y lo enredó en sus dedos intentando hacerme estallar. Sin duda necesitará más que eso para que logre meterme en líos.

Aparte su mano de un leve golpe y no le respondí. Él se relamió los labios, seguro que en cualquier otra circunstancia alguno de los dos hubiera hecho algo por besar al otro. Claro está que no es para nada el momento.

— ¿Estás celosa? —Luchó por no soltar una carcajada.

Tan cerca estuve de soltar un sí…

— No, nada… solo me dices que estás enamorado de mí para que luego de eso me beses y juegues lo que se te dé la gana conmigo, ahora que vengo por acá y termino viéndote con alguien más. Sin duda eres alguien despreciable, actuando de manera más patética… ¿Esa es tu dichosa tortura? —Mascullé rogando que mis dos lecciones de auto control con el abuelo sirvieran de algo.

Alice… cállate.

— ¿Entonces si me escuchaste? —Río con sorna— Claro, después de todo no estabas dormida, solo fingías para ver si te ponía algo de atención ¿No es así? —No quiero problemas, pero se está pasando con sus comentarios. Tampoco puedo marcharme pues me está sujetando del brazo. Estoy en una mala situación.

— Déjate de bromas estúpidas y sin sentido, me das lástima ¿Esto te divierte?

Por favor… que alguien lo aleje de mí o me callen, a este paso…

— Si, y me divierte bastante — ¿realmente creíste eso que te dije? —Rió con toda la burla posible, mis ojos se empañaron de lágrimas y entre más risas soltaba yo más lloraba— ¿Qué te hace pensar que de tantas chicas escogería a la que tengo que soportar del diario? — Eso me duele…

No sé en qué momento tuve tanto valor como para hacer reaccionar mi mano. Solo escuché un ruido de algo impactándose con fuerza, al alzar la vista me topé con mi hermano viéndome completamente confundido. En una de sus mejillas tenía claramente marcado un golpe. Mí golpe. Debió dolerle porque apenas unos segundos después y ya se encuentra inflamado del mismo impacto.

Yo mas enojo, es igual a problemas…

— ¡No confundas! Sin duda fui muy idiota como para haberme fijado en alguien como tú… pero ¡no creas que por eso dejaré que me hables así! ¡No soy tu juguete! —Le grité lo más fuerte que mi garganta me permitió— ¡Qué suerte tiene Shura de no conocerte hoy en día! —Es lógico que ella no tiene nada que ver en esto, pero sé muy bien que ese es el punto débil de mi hermano en cuanto a insultos vamos. Y si en este plan es que entramos sin duda que ambos saldremos no muy alegres.

Me miró con odio, tengo muy en claro el porqué.

— No la menciones… ¡y mucho menos tú!

Maldita apuñalada, son muy pocas las veces que peleamos por mencionar este nombre, pero siempre que digo algo de ella, de inmediato me fulmina con la mirada y me prohíbe que yo hable de Shura. Acepto que eso me enojaba hasta llegar a encelarme, pero recién me entero de algo: tener celos por Shun… eso no vale la pena.

El típico círculo de estudiantes mirones se fue formando, yo por mi parte ya estaba cansada de tanta humillación. Me giré y eché a correr con esperanzas de no tener que hablarle el resto del día. Pero no sería tan sencillo, ya salían a flote comentarios como "Esos dos hermanos eran novios"; algunos eran defensores que ayudaban alegando parte de la verdad con el famoso argumento "no son hermanos de sangre, déjenlos en paz". Claro, también había aquellos discriminatorios… "ese tipo de personas dan asco". En sí eso no me afectaba. La opinión pública no me da la suficiente importancia en lo general, pero un comentario en particular me hizo abrir los ojos… no sé quién lo haya dicho, pero estaba en lo cierto: "pobre chica, pensar que su hermano la utilizó de tal manera, y encima la desechó tan cruelmente. La enamora, y luego la deja…"

Eso me destrozó. Sin duda que lo logró… sobretodo porque es cierto.


Sin duda me llegó la inspiración demasiado rápido, aunque probablemente me gane el odio de muchos por haber escrito este capítulo TwT pero ni modo… Si últimamente me cuesta actualizar es por nuestro gran enemigo mortal: los estudios. Pero sigo esperanzada en que en algún futuro lejano podré vencerlo (?) XD

=^.^= Gracias por los reviews =^.^=

Sora-Tsuki13: Muy precavida XD bueno… solo diré que Alice no es muy discreta ^^U Yo diría que ahora tienen un gran problema, no solo el de aclarar lo que sienten uno por el otro :l
Gracias por el review! =D

Natsuko Shimizu: Jejeje, una tortura con muchos problemas (al menos a mi parecer) Bueno… no le di mucha relevancia al ese comentario, respeto que no le guste ni la pareja ni la trama, pero que más da xD
Gracias por el review :3

Anzu Kazami: No te preocupes por eso n.n y incluso a mi me sorprendió –más que la amenaza- la bipolaridad de Shun, ya estaba todo bien y se le ocurre hacer algo como esto ¬¬U Ni modo, haber en que termina este lio :3
Gracias por el review! =)

Maky SiemprE ContigO: Como seguirán? por lo que pude ver ahorita… diría que mal -.-U Jajaja eso se le llama paranoia Hydron XD pero cualquier cosa… creo que mi vecino es doctor :3 así que por los gastos médicos no se preocupen ^^
Gracias por el review! =3

LaRoussSeidy: A Lync le mando una caja de chocolates y a Keith… no se… tengo más alma de niño xD y no sé qué cosas le gusta a un masoquista :l ¿No es un crimen vivir en Japón y mínimo no haber hojeado aunque sea un manga Shojo? XD Seeee la pereza ganas verdad?:´3
Gracias por el review =D

Kiranathas yue: No sabes cuánto es que ruego a diario para que exista una ley anti-estudios… TwT aun mantengo mi llama de esperanza encendida :´3 Cual libro creías que era? Me dejaste con la duda XD y bueno… después de años viviendo con Alice… creo que Shun ya sabe hasta cuantas veces respira por hora ._.
Gracias por el review! =D

aki kazami: Jejeje no te preocupes por lo de los reviews, también eh estado agobiada :l Aunque se le declaró y luego ¿la dejó?
Gracias por el review :3

Hikari-Kazami: Si las cosas siguen así es posible que no pidan apoyo, recién parecen perros y gatos ._.y esa partecita que mencionas… por algún motivo no pude dejar de releerla ^^U
Gracias por el review! =D

Estelaluna: Yo igual los apoyo! ni siquiera son hermanos :3 Jajaja te juro que me hiciste buscar esa palabra-insulto en el diccionario XD no encontré nada -w- Me alegra el que te gustara el capi pasado, pero seguro tanto Shun como yo seremos odiados en este TwT
Gracias por el review! :D

¿Sardinas? ¿Tomates? ¿Reviews? :3