Saludos a los lectores del primer capítulo del año 2019 que subo de este fanfic. Mis deseos de un feliz año y comencemos ahora mismo.

Ante las enemigas más difíciles (y IV)

Las Enju Maiden habían quedado pasmadas al ver que el cañón de taquiones que habían estado utilizando todo ese tiempo fuera destruido por Suigintou, y ni siquiera el acierto en el golpe de Pinku había sido suficiente para que superaran la sorpresa sufrida.

─ ¡Suigintou!

La maiden alada cae estrepitosamente al suelo. Su espalda había resultado agrietada a causa del golpe de Pinku, y Shinku corre hasta ella para socorrerla, pero las Enju Maiden no estaban dispuestas a darle tiempo para tratar a su hermana. Todas juntas se lanzan al ataque, dispuestas a todo con tal de lograr el objetivo.

(Tema de pelea: Forged un Flame - de Into Shadow)

─ ¡No te creas que te dejaremos tranquila un solo momento! ─ dice Kokuyouseki.

Shinku consigue esquivar el ataque de las seis enemigas con gran dificultad, pero para ello tiene que detener su acercamiento a Suigintou. Deseaba ayudarla, pero la situación en que se encontraba hacía aquello completamente imposible hacer nada. Todo lo que le quedaba era esquivar y defenderse, procurando encontrar un hueco en la formación enemiga para lanzar un fuerte contraataque.

─ ¡MITAKU! ─ vocifera Shinku, sabiendo que la humana podía oírla ─ ¡PROTEGE A SUIGINTOU! ¡Yo mientras tanto me encargo de ellas!

─ ¿Encargarte? ¡No nos hagas reír, estúpida! ─ Keikotou lanza un puñetazo al rostro de Shinku, pero ésta la detiene y en su lugar le da un cabezazo en medio de los ojos.

─ La obsesión de ustedes cinco es excesiva... No importa lo que pase, ustedes jamás conseguirán apoderarse de mi Rosa Mística ni la de Suigintou... ¡Esa es una promesa!

─ ¡Ya veremos si serás capaz de cumplirla! ─ la siguiente en atacar directamente es Garuda, y Shinku la esquiva con un salto al lateral.

─ ¡No huyas! ─ ahora es Pinku quien ataca, y tras ella estaban Aotenjou y Kiichigo.

Shinku se mueve presurosa para impedir que aquellos feroces ataques resultasen efectivos, pero no era fácil mantener el ritmo ante seis enemigas empecinadas en una batalla que al final sería en vano.

Y en cuanto a Mitaku, ella consigue alcanzar a Suigintou y la toma con delicadeza, tratando de no dañar su espalda más de lo que ya estaba. La albina abre lentamente los ojos y nota la profunda preocupación de la humana.

─ Mitaku...

─ Por favor no hables, Suigintou-chan ─ dice Mitaku sin poder controlar el temblor que empezaba a manifestarse al ver la enorme herida en la espalda de la muñeca ─. Voy a sacarte de aquí. Debemos encontrar una manera de curar tu espalda...

─ Eso no importa tanto... Escúchame, Mitaku ─ Suingintou toma una de las manos de Mitaku para asegurarse de tener completamente su atención ─. Debes ia a ayudar a Megu. Ella acaba de colapsar y necesita tu ayuda mucho más que yo.

─ ¿Y qué será de ti?

─ Esto no es nada ─ Suigintou hace un gran esfuerzo por volver a levantarse, y un crujido en su espalda asusta todavía más a Mitaku ─. Hace falta mucho más que esto para derrotarme completamente. Ya yo había tenido que lidiar con una fractura en mi torso y pude salir adelante. No hay ninguna razón para pensar que será distinto ahora.

─ Suigintou-chan...

─ Te lo ruego, Mitaku. Protege a Megu. Tanto ella como la Megu de mi época son las primeras personas que me han hecho querer defender a un humano sin importar el precio, a pesar de que antes despreciaba a los humanos y sencillamente los veía como recipientes de energía para facilitarme el juego de Alice.

─ De acuerdo. Ten mucho cuidado, Suigintou-chan ─ Mitaku se pone de pie y mira fijamente a los ojos de Suigintou ─. No creo que a Megu-san le haga ninguna gracia si mueres, así que haz lo posible por vivir.

─ Claro. Esto acabará pronto, y Shinku y yo saldremos con bien de todo esto.

Aquello era como un pacto realizado entre Suigintou y Mitaku, y como tal estaban dispuestas a cumplir su parte a toda costa. A Suigintou le dolía horrores la espalda y casi se cae al suelo al intentar enderezarse, pero igual mantiene su persistencia para volver a la pelea. Era una vista que le causaba un tremendo dolor a Mitaku, pero ahora tenía que ir a socorrer a Megu.

─ Megu... Ha sido poco tiempo, pero creo que ha sido divertido estar contigo ─ dice Suigintou más para sí misma que para otra persona ─. Es probable que no salga de aquí, y eso significaría que los intentos de Mitaku y Shinku por salvarme no habrán valido de mucho, pero igual siento una enorme gratitud por lo que hicieron por mí, y ojalá puedan regresar a sus respectivas épocas, con o sin mí...

Con gran dificultad despliega sus alas, pero la intención no era alzar vuelo, sino prepararse para atacar. Shinku tenía muchos problemas para esquivar la sucesión de ataques de parte de las Enju Maiden, e incluso un ataque de parte de Aotenjou consigue dar en el blanco y manda a volar a Shinku hasta chocar con un árbol.

─ No tienes escapatoria, Shinku. Prepárate para que te arrebatemos tu Rosa Mística, porque no te daremos opción de entregarte pacíficamente ─ dice Keikotou agitada por el esferzo que había hecho hasta ese momento.

─ Yo no me rindo. Nunca me rendiré ─ Shinku se pone de pie con dificultad ─. No hay manera de que me rinda cuando hay personas que me están esperando. Mis hermanas me esperan también. Estoy en la más exigida necesidad de salir e aquí como vencedora, sin importar cuántos enemigos deba sortear ahora mismo, y esta situación no hará una excepción.

─ Hablas demasiado, Shinku ─ dice Garuda con una voz fría y profunda ─. Es hora de terminar con esto, que nos hemos alargado más de lo que deberíamos.

(Tema de pelea: Spirit Never Die - de Masterplan)

─ Vamos. Vengan todas. Si no escuchan mis palabras, pues sí que oíran mis acciones ─ reta Shinku con fuego brillando en sus ojos.

Las Enju Maiden se toman muy enserio la provocación de Shinku y se lanzan al ataque de un modo un tanto frenético. Shinku las esperaba, y en el último momento lanza una ráfaga de pétalos con todas sus fuerzas, consiguiendo sorprender a las seis contrincantes y logrando dañarlas. Pero las fuerzas de Shinku no eran ilimitadas. Esa lucha tan dispareja la estaba agotando con gran rapidez, y nada parecía haber que pudiera hacer que la pelea terminara pronto. Esas muñecas estaban completamente negadas a escuchar razones, e incluso se vuelven a levantar para nuevamente querer atacar a la inglesa.

─ Esto es un verdadero problema. Aún con la ayuda que me han dado Mitaku y Suigintou, mis fuerzas ya se están agotando. A este paso no podré...

─ Todavía no está todo perdido, Shinku ─ aparece Suigintou al lado de la rubia.

─ Suigintou... tú...

─ Estoy a que mi cuerpo se rompe en mil pedazos, y aquí estoy para darlo todo en el campo de batalla. Y por ese motivo, tú no puedes ser menos. Esa no es la Shinku que conozco.

Eso había motivado de un modo insospechado a Shinku. Tenía razón, no podía permitir que en su cabeza hubiese cabida para la idea de la derrota. Daba igual que ambas estuviesen en las últimas y en una considerable desventaja numérica. Si de cualquier modo ambas llegasen a perder sus Rosas Místicas, lo harían de pie y luchando.

─ Suigintou, me alegra que vengas ─ confiesa Shinku ─. Sería un poco aburrido seguir derribándolas a todas yo sola. Ahora podremos seguir juntas en esto.

─ Claro. No hay manera de que dejara toda la diversión mientras yo me quedo por fuera. Sabes que eso es algo que nunca me ha gustado.

Ambas muñecas estaban listas para darlo todo en lo que, estaban seguras, era el punto final de la pelea. No había posibilidad de que pudieran hacer mucho más ante aquellas muñecas, así que no había expectativa de victoria, pero seguirían resistiendo mientras puedan, y lo harían juntas, como hermanas.

─ ¿Ya se despidieron? ¡Ahora mueran las dos! ─ Keikotou es la primera en lanzarse al ataque.

Era el momento final, y Shinku y Suigintou se preparan para responder al ataque, sin importar que no fueran muchas las posibilidades de que lograsen detener por mucho tiempo el ataque. En el último segundo ambas muñecas sienten que algo surgía de su interior. Ese algo era parecido a lo que había ocurrido cuando se habían enfrentado a Taiki en aquel descampado, y gracias a que reconocieron esa sensación es que pudieron comprender lo que estaba pasando. Si habían insistido antes por convencer a las Enju Maiden del error que estaban cometiendo, ahora era su oportunidad de oro para demostrarles.

─ ¿Otou-sama? ¿Nos está ayudando otra vez? ─ dice Shinku sorprendida y emocionada.

─ Mi espalda... El dolor se está desvaneciendo...

Las Enju Maiden se detienen horrorizadas, viendo que Shinku y Suigintou estaban brillando de una manera bastante anormal y que nunca antes habían visto. No comprendían lo que estaba pasando, y eso les hacía sentir un extraño miedo.

─ ¿Qué es esto? ─ dice Kiichigo.

─ ¿Por qué están brillando de ese modo? ─ dice Aotenjou.

─ Esto, Enju Maiden, es nuestra nueva manera de llegar hasta Alice ─ responde Shinku con un tono tranquilo, ya sin la resignación de unos segundos atrás ─. Si todavía creen que lo que hacen les lleva por el camino correcto, pues vengan, que Suigintou y yo les derrotaremos.

Las Enju Maiden no dudaron ni un segundo más para atacar a las dos Rozen Maiden, y estás, con un movimiento ligero y fluido, creando una ráfaga mixta de pétalos y plumas del que las enemigas no tuvieron escape alguno. Esperaban dar la vuelta a la pelea y acabar con ellas, pero en apenas un segundo habían sido ellas las derrotadas, puesto que el ataque combinado de Shinku y Suigintou no les había dañado realmente, sino que les había quitado todas sus fuerzas para seguir peleando.

─ ¿Q-qué significa esto...? ¿Por qué nuestras fuerzas...? ─ Keikotou se levanta con dificultad y trata de atacar, pero no conseguía nada.

─ Se acabó, Keikotou. Ya no tiene sentido seguir peleando ─ advierte Suigintou mientras se acercaba a su equivalente ─. Han perdido, así que por lo menos traten de mantener la dignidad en vez de seguir pataleando de esa manera tan patética.

─ S-Suigintou... ─ Keikotou veía fijamente a Suigintou, tratando de sopesar su derrota.

─ Esto es así, Keiko. Esta pelea jamás tuvo sentido, y ustedes jamás alcanzarán a Alice si sólo piensan en destruir ─ Suigintou se agacha para ver de frente a Keikotou ─. Cuando descubrí esto, me di cuenta que otou-sama no buscaba crear a la muñeca perfecta convirtiendo en restos a las demás, sino retándonos a mejorar y unirnos. Ese era su verdadero deseo. Esa era desde un principio la Alice con la que él soñaba.

CONTINUARÁ...


La pelea ha terminado, y eso significa que el final está más cerca. Lamentablemente confirmo que no habrá una cuarta parte. El director de Volver al Futuro confirmó que no crearía una cuarta entrega (a pesar de todas las peticiones) si no contaba con Michael Fox, el cual hace años quedó incapacitado por el Parkinson, así que hay que considerar muerta esa posibilidad. Es algo doloroso, pero nada se puede hacer al respecto.

Hasta otra