Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Disclaimers: La historia no me pertenece, es una adaptación de la cuál tengo autorización para hacer.
Notas de la Autora: Ésta historia en lo personal es una de mis favoritas, son dos partes o dos temporadas, no sé como se maneje, y bueno, tengo que admitir que tengo la esperanza de que a aquellos quienes quieran darle una oportunidad les guste tanto como a mí. Al ser ADAPTACIÓN está plagado de OoC.
Hola, hola, bueno, es día de actualización, espero que tuviesen un día increíble, en fin, muchas gracias por sus follows, por sus favoritos, por sus reviews, por todo, la autora y yo, sin duda lo agradecemos mucho.
Espero que disfruten el capítulo y nos leemos el jueves.
PS. Cualquier error, no duden en hacerme saber, gracias.
Jade bajo divertida y me observó seria después y caminó hasta mí. —Dime como es él –me suplicó y me tomó de los brazos –por favor Lily.
—Lo siento –me disculpé –Scorpius me prohibió que te dijera como es.
— ¿En serio? –investigó.
—En realidad no, pero se me hizo fácil echarle la culpa a él porque no estaba –me reí.
—Lily por favor –suplicó.
—Bien, es alto –contesté por inercia –y es todo lo que te puedo decir de él, odia que lo describamos y sobretodo, odia que hable bien de él con otras chicas –sonreí, en eso no mentía, él prefería conquistarlas y que nadie le ayudara a conquistarlas –es un poco especial en el sentido público y vida privada.
—Bien –sonrió triste.
Era mejor que dejara de pensar en Teddy desde ahora a que se hiciera falsas ilusiones con un Edward a su modo de ver a los hombres, era muy inocente en ese aspecto aún Jade.
—Vamos, tiene que ser Scorpius –me expresó aun seria.
—Claro, vamos –dijo Audrey cargando algunas de las cosas.
—Tu cámara –le hablé para hacerla reaccionar, me sonrió y fue por su cámara.
—Hola –sonrió Scorpius.
—Hola –saludó Audrey besándolo en la mejilla.
—Hola –saludó con un leve movimiento de cabeza Jade siguiendo el ejemplo de Audrey y caminaron hasta el auto del rubio.
—Hola –repitió con una sonrisa cuando llegué hasta la puerta.
—Hola –le sonreí y mordí mi labio inferior.
— ¿Pueden darse prisa? –gritó Audrey.
—Claro –dijo él volteando a verlas –vamos.
Dejamos que Jade fuera su copiloto, después de todo, éramos amigos, y sólo eso y tengo que decirlo, el hecho de que Jade estuviera emocionada con Edward me dejaba respirar tranquila, mi amiga no era mi competencia, porque de tenerla como competencia, ella tenía más ventaja que yo.
Jade y Audrey caminaron más aprisa, sabía que Jade estaba molesta conmigo, pero era demasiado noble como para admitirlo, además, no lo estaría mucho tiempo, por eso tampoco admitía que lo estuviera.
— ¿Qué tal te fue cuando entraste a tu casa? –preguntó Scorpius que venía junto a mí.
—Bueno, no muy bien, el abuelo me llamo Lily Lunática y eso nunca es bueno –admití.
— ¿Lunática? –Me observó –mencionaste tu segundo nombre era Lunática cuando nos volvieron a presentar.
—Tal vez porque no es mi segundo nombre –le dije divertida.
—Y si no te llamas Lunática, pero te va bien ¿porque te llama así tu abuelo? –cuestionó.
—Las personas de su edad le ponían dos nombres a sus hijos y solían llamarle sólo por uno, el que fuera, y cuando les reprendían le gritaban los dos para que supieran que el regaño iba en serio, yo tengo dos nombres raros que cuando era más joven me hacían reír por como sonaban juntos, eso hace las llamadas de atención un tanto flojas para él –contesté con una risita –así que me llama Lunática, para hacerme saber que realmente es serio, no llamas a una persona Lunática por nada.
—Te hizo adoptar un desorden mental para poder gritarte cuando está enojado –negó divertido.
—Así es –suspiré — ¿no te parece la cosa más adorable mi abuelo? –le sonreí, el giró a verme.
—Me encanta que hables así de él –expresó –creo que ya sé a quién le heredaste tanta adorabilidad –sonrío.
—En eso te equivocas –negué –todos dicen que saque la personalidad de mi abuela.
—Bien, entonces no me la presentes, podría enamorarme de tu abuela en un segundo y querer casarla con mi abuelo.
—En ese caso hipotético –lo observé –mi abuela seguiría con mi abuelo y jamás aceptaría divorciarse de él para casarse con tu abuelo –le informé –pero desgraciadamente, murió antes que pudiera conocerla.
—No sabes la clase de señor que es mi abuelo –se defendió –le herede lo guapo, lo inteligente, lo divertido, lo galán, todo lo herede de él –contestó –de mi padre no le herede nada –se burló –ni siquiera la altura.
—Oh vamos –le dije y lo avente un poco.
—Tal vez el malhumor cuando me enojo –respondió –pero mi padre es bastante alto y bueno, yo puedo servir de chinche de circo algún día, después de todo no creo crecer mucho de aquí a 30 años –Me observó divertido.
—No creo, creo que seguirás igual.
—Sólo espero que tú no crezcas mucho –me dijo –con zapatos altos lucirás más alta que yo y bueno… luciríamos bastante mal.
—Sí, claro –me burlé.
Llegamos hasta las chicas y acomodamos las cosas, Audrey se quitó la ropa y se quedó en el traje de baño y después de unos minutos entró al océano, Jade siguió su ejemplo, y tuve que mirar a otro lado ya que Scorpius la observó detenidamente cuando se quitó la ropa para quedar en traje de baño.
—Iré a nadar un rato –dijo Jade — ¿ninguno quiere venir? –preguntó.
—No –le sonreí.
—Bueno –expuso Scorpius –tenía toda intención, pero… ¿cómo la voy a dejar sola? –inquirió.
—Por mí no te detengas –solté seria –puedo comer un rato y verlos desde aquí, no estoy de muchos ánimos para nadar ahora –le dije.
— ¿Estás segura que no quieres que me quede contigo? –preguntó Scorpius.
—No –le dije –ve a nadar con las chicas.
—Claro –se puso de pie y se quitó la playera y los calcetines y tenis, aunque tal vez no en ese orden.
Caminó junto a Jade, hacían linda pareja, crucé los pies en forma de loto, observando a Scorpius y a Jade, que se habían puesto a jugar y el rubio la alzaba y acariciaba su mejilla, me dedique a observar a todos lados mientras comía galletas.
—Pero fue trampa –se quejó Jade acercándose.
—Claro que no fue trampa –se defendió Scorpius divertido.
—Claro que lo fue, espera que llegue Audrey y lo dirá –contestó.
—La sobornaste –rió divertido y se sentó junto a mí — ¿Qué te ocurre? –preguntó.
— ¿Qué? –curioseé fingiendo que no había escuchado.
—Has estado muy seria aquí –me dijo.
—No –negué riendo –me quedé pensando en algo, eso es todo.
— ¿En algo o en alguien? –averiguó Audrey llegando hasta nosotros.
—En alguien –le dije –alguien llamado James.
— ¿James? –Inquirió Scorpius –pensé que tu pretendiente se llamaba…
— ¿Scorpius? –sonsacó Jade divertida.
—Bueno también –explicó divertido — ¿cómo se llamaba el musculoso alto? –le inquirió a Jade.
—Malcolm –esclareció.
—Eso es, pensé que era en él, ahora ya tienes otro.
—James es su abuelo –aclaró Audrey comiendo una galleta.
—Oh, lo siento –se disculpó.
— ¿Y porque pensabas en él? –curioseó.
—Bueno, creo que lo convencí de escribir un libro –le dije –pero creo que sólo jugó conmigo y no lo hará.
— ¿Qué le dijiste? –preguntó Jade sentándose junto a Scorpius.
—Que lo dejaría de querer si no lo escribía –me burlé.
—Entonces no lo escribirá, para que no lo quieras, a ver si por fin –bromeo Audrey.
—Tienes razón.
Después de un rato, Jade se puso de pie, me tomó de la mano y me ayudó a levantar.
—Quítate la ropa –me ordenó.
— ¿Qué? –pregunté observándola sorprendida y observé a Scorpius nerviosa.
—Como escuchaste –me dijo.
— ¿Ni siquiera un besito y una café? –Pregunté –mis lonjas no están dispuestas a ser expuestas delante de todos Jade –me quejé.
—Sé que sufres cada que tienes que estar con poca ropa, pero tienes que hacerlo –me dijo –mi calificación depende de que tan bonito cuerpo has conservado –me guiñó un ojo –mi profesor es joven y atractivo.
— ¿Qué tanto? –pregunté.
—Demasiado, podrías volverte loca con tanta belleza –me sonrió.
—Bien, donde descubra que me mientes –la amenacé.
—Pregúntale a tu amigo Edward –dijo haciendo un tono especial al decir "Edward" –su nombre es Erick Marshall.
—Lo haré –acepté.
—Ahora quiero tu ropa ahí –me señaló junto a la ropa de ellos.
—De acuerdo, de acuerdo.
Me quité primero los calcetines y los tenis, después me desabotoné los jeans y los baje, después mi playera me la quité, no me gustaba estar en bikini, traje de baño, en general, no me gustaba estar con poca ropa.
—Wow –expresó Scorpius.
—Ahora ponte tú de pie –le ordenó.
— ¿Yo para qué? –preguntó.
— ¿Pensaste que ver a Audrey en bikini iba a ser gratis? –Le sonrió –claro que no, ella sólo sale en bikini cuando no tiene de otra o para ayudarme –le dijo –así que tu vendrás conmigo también.
— ¿Y yo? –preguntó Audrey haciendo puchero.
—Volveré por ti –le explicó –pero alguien tiene que cuidar las cosas.
—Es verdad.
Camine junto con Scorpius, Jade iba delante buscando un lugar que le agradara, así que iba diciendo cosas en voz baja.
—Luces bien en bikini –aduló — ¿Por qué no te gusta estar así? –preguntó.
—Me siento vulnerable –le observé –no sé, no me agrada que las personas me vean.
—Bueno, para nosotros es bueno que te dejes ver en bikini, luces realmente bien.
—Gracias –agradecí nerviosa.
Seguimos a Jade durante unos cinco minutos, y comenzó a fotografiar el lugar antes que a nosotros, así que nos dedicamos a platicar, cuando nos dimos cuenta, Jade había sacado una foto de nosotros.
