Capítulo 14

Ahora, Fye y Kurogane se encargaban del trabajo del taller mientras que Syaoran y Lynhxie hacían lo mismo con su proyecto.

Habían decidido entre todos que serían ellos dos quienes construyesen el androide, ya que "tres son multitud", cuatro acabarían molestando y, además, también necesitaban que alguien se hiciese cargo del taller. Mokona iba turnándose, de modo que cada día ayudaba a un grupo distinto.

Para proporcionarles a los otros dos un lugar donde trabajar, habían dividido el taller por la mitad, reservando la otra parte para los clientes.

Lynhxie y Syaoran, emocionados con todo ello, charlaban animadamente mientras buscaban entre los distintos comercios los materiales que iban a necesitar. Mokona iba también muy alegre encima de la cabeza de Syaoran, y es que, por fin Lynhxie había dejado de encerrarse en su habitación y podía pasar un tiempo con ella.

-Y, Lynhxie- le dijo Syaoran mientras salían de la enésima tienda en la que habían estado-, has pasando tanto tiempo planeando esto… ¿Has tenido tiempo para encontrar aquello que buscabas tú?

Al oír aquello, Lynhxie bajó su mirada, que ahora se tornó melancólica. Syaoran se apresuró a disculparse, si no fuera por ayudarle a él quizá…

-No te preocupes, en realidad, la persona que busco… es muy difícil de dar con ella si no quiere ser encontrada.

-Es un ser querido, ¿verdad?- preguntó Syaoran, pero rápidamente añadió-. Claro que, no tienes que contármelo si no quieres, son tus asuntos personales. Es solo que… quería que supieras que somos amigos y nos tienes aquí para ayudarte en lo que necesites; no tienes por qué hacerlo todo sola.

-Sí, somos amigos Lynhxie. Nos has ayudado mucho, pero recuerda que cuando tengas problemas, nos tocará ayudarte a ti- dijo Mokona.

-Gracias… amigos- respondió ella, emocionada ante tales muestras de cariño-. Pero no os preocupéis, si se encontrase aquí ya lo habría sentido. Estoy segura de que la encontraré algún día.

Al decir aquello no pudo evitar pensar en esa noche, en esa presencia… Todavía no estaba segura de si fue un sueño o no.

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Lynhxie quería conseguir para el androide los mejores materiales, de modo que pasaron varios días visitando tiendas y llamando a distintas fábricas. Tomoyo, al enterarse por Mara de su increíble plan, les ayudó a recaudar más rápidamente lo que necesitaban para que pronto pudieran ponerse manos a la obra. Y, aunque también les ofreció la posibilidad de dejar a sus técnicos fabricarles el cuerpo metálico, se encontró con una rotunda negación por parte de ambos. Tanto Syaoran como Lynhxie querían hacer aquello con sus propias manos, poniendo todo su empeño y esfuerzo en ello.

Pasaban todo el día en su parte del taller, desde que amanecía hasta el anochecer. Si no fuera por Mokona, quien les recordaba que ellos seguían siendo humanos, se olvidarían incluso de comer.

Ahora era Fye quien se ocupaba de las comidas.

Una noche, después de cerrar el taller, Fye y Kurogane se encontraban en la cocina, habían mandado a Mokona para avisar a los dos adictos-al-trabajo que ya estaba la cena, de modo que estaban solos.

-¿Crees que funcionará?- se atrevió el ninja a formular la pregunta que les había estado rondando a ambos.

-No lo sé. Nunca antes había visto ningún caso así- le contestó el mago mientras añadía un poco más de sal a la sopa. Después de probarla decidió que todavía estaba algo sosa.

-Pero, ¿qué opinas tú?- siguió insistiendo el otro.

Fye meditó un rato antes de responder:

-Hay una considerable probabilidad de que sí resulte, pero como indicó Lynhxie, podría ser que, al final, el alma de Syaoran repeliese el "envase de metal".

-Espero por el bien de esos dos que esto funcione- deseó Kurogane mientras pensaba en sus cansadas caras al acabar cada día-. Han puesto mucho en esto.

-Yo también- fue lo único que logró añadir el rubio antes de que se abriese la puerta del piso y entrasen tres hambrientos seres

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A la mañana siguiente les vino a visitar Tomoyo. Hacía mucho que no les veía, más exactamente desde que Kurogane la acompañó aquella noche a casa.

Esta vez la seguía un escuadrón de sus guardaespaldas, las cuáles se quedaron abajo mientras su presidenta visitaba a sus amigos.

-… así que pensé que estaría bien venir a veros y de paso traerte estos vestidos- dijo Tomoyo sonriendo, mientras sacaba más y más trajes de la bolsa.

-¿Tiene un agujero negro metido allí dentro o qué?- le preguntó por lo bajini Fye a Syaoran, incrédulos los dos ante lo que veían.

Lynhxie no sabía cómo agradecérselo, gracias a ella no había tenido que comprar ropa desde que llegó a Piffle pero, el problema ahora era que… ¡no le cabía nada más en el armario!

-Bueno, como te decía Tomoyo- intentó ella apartar la atención sobre la bolsa de su amiga (que todavía estaba en proceso para vaciarse)-, estoy esperando que el software XQ-7009 salga a la venta, así que si te llega alguna noticia, házmelo saber tan pronto como puedas. Te lo agradecería mucho.

-¿El software XQ-7009 platinum especial para androides complejos, dices?- especificó la otra, dejando de sacar, al fin, más cosas de su mágica bolsa-. Me da que no lo encontrarás en los comercios hasta… puff…

-¿Eh? ¿Por qué lo dices? Pero si hace poco leí que…

-Jaja, conozco al jefe de la empresa que lo produce, es un verdadero aficionado a la lucha y no es de extrañar, nació en nuestro querido país vecino, Rentum- explicó Tomoyo- y me comentó que antes que nada, organizaría una competición de lucha y le daría el software al grupo ganador.

-¡¿Qué?- exclamaron todos impresionados.

-¿Y quién lucharía por ella?- se rió Kurogane ante la idea-. Sería más fácil esperar a que saliese a la venta.

-Te equivocas. Hay muchas empresas interesadas en obtener el primer ejemplar. Dicen que éste es muy especial, que incluso cuenta con ciertas aplicaciones que no tendrán los otros de la misma serie- le corrigió seria la joven presidenta-. Por no contar a aquellos que, simplemente, interesados en las artes marciales, solo quieran añadir un trofeo más al estante, quienes, por cierto, son la mayoría de los ciudadanos de Rentum.

Cambió esa expresión tan severa por una sonrisa propia de ella.

-¡Espero que tengáis mucha suerte! Creedme, la vais a necesitar.

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-Esta vez solo te acompañaré hasta aquí, pequeña- le dijo Kurogane mientras abría por ella el portón que daba a la calle.

-Creo que tendría que haber dejado a mis guardaespaldas en casa- murmuró Tomoyo por lo bajo.

-¿Qué dijiste?

-¡Oh, nada! Jejeje- se rió ella nerviosa por haber sido pillada.

El ninja no le había dicho nada sobre lo del otro día y ella tampoco había preguntado. Todavía no sabía cómo había podido reunir el valor suficiente para lo que hizo, pero había decidido dar el paso… Aunque después de haberlo pensado todos esos días no estaba segura de si había hecho bien, o si le habría molestado a él (aunque por ahora nada indicara eso), o si le había entendido, o…

-Bueno, "señorita", ahora es responsabilidad de sus "guardias"- la voz de Kurogane le devolvió a la realidad.

Estaban ya en la calle y sus guardaespaldas la esperaban dentro del coche, cuya puerta estaba abierta.

-Buenas noches, pequeña- se despidió él.

Y, sin que se lo esperase Tomoyo, le plantó un beso en la frente, se dio la vuelta y entró dentro de pisito.

Tomoyo todavía sin creerse lo que había pasado entró perpleja en el coche.

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En el pasillo que llevaba al apartamento estaba también el ninja sorprendido de lo ocurrido. Había sentido un impulso que era totalmente anormal en él.

"Pero qué me está pasando…", pensó mientras hacía girar la llave en la puerta, la cual se abrió de golpe y cuatro pares de manos le tiraron hacia el interior sin ningún miramiento y lo sentaron delante de la mesa.

-¿Qué has hecho a la inocente Tomoyo, Kuro-pin?- preguntó Fye mientras le señalaba con un dedo acusador y una graciosa mueca en la cara.

-Parece que Cupido ha decidido actuar- comentó Mokona mirando más atentamente a Kurogane con una lupa enorme.

-Vamos, ¡confiesa!- exigió el mago mientras le iluminaba el rostro con un potente flexo que no se sabía de dónde había aparecido.

Lynhxie y Syaoran estaban al lado, mirando aquella extraña escena mientras una gota de sudor les caía a ambos por la frente. Kurogane se iba a hartar de eso bien pronto y entonces…

-Sabemos que tú eres el culpable- volvió a interferir Mokona (en realidad, habían espiado desde el balcón)-. Así que confiesa.

En ese momento, Kurogane llegó al límite de su paciencia.

-¡Pero de qué estáis hablando! ¡Dejadme en paz! Me voy a dormir- y como habían predicho Lynhxie y Syaoran, Kurogane explotó y se metió sin una palabra más en su cuarto.

-Bien hecho, detective Mokona- dijo Fye mientras chocaban las manos-. Esa respuesta lo confirma todo.

-No lo hubiera podido hacer sin usted, agente Fye- respondió Mokona a su vez.

De repente, sintieron una presencia siniestra a sus espaldas que les erizaron los pelos.

-Vosotros dos granujas…- dijo una voz de ultratumba mientras les cogía a los dos por las orejas-. ¡Castigados esta noche sin ver el capítulo de "Sherlock 500, el androide detective"! A ver si aprendéis a no espiar a los demás.

-Pero Lynhxie, ¡qué cruel eres!

-¡Es cierto! Si tú también has estado mirando…

-¡Pero seréis…!- y con una patada en el trasero a ambo mandó a cada cual a su cuarto sin dejar que se quejasen más, después de lo cual se puso ella misma a ver la mencionada serie.

"Anda que… tener que compartir piso con éstos…", pensó Syaoran desconsolado, mientras se sentaba en el sofá junto con la chica.

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Al final, aquella noche, ni se cumplió el castigo, ni se fue nadie a dormir tan temprano. Acabaron todos delante de la gran pantalla, unidos por la intriga de la famosa serie.

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N. A.: ¡Otro capítulo más! Ah, por cierto: ¡Feliz Navidad (atrasado)! Y feliz año nuevo, también =)

Es agradable poder disfrutar de unas vacaciones entre los periodos de clase, pero creo que durante éstas voy a trabajar más que en todo el trimestre T.T Tengo un montón de trabajos, lo cual explica que no haya actualizado antes =(

El otro día estuve pensando que voy a dividir la historia en tres partes, porque se está desarrollando mucho en mi mente y se alarga... bastante T.T, a aquellos que no les gustan demasiado la historias largas, pido perdón, aunque personalmente me gustan las historias un poco más desarrolladas, haha. Ya tengo pensado hasta los nombres de las dos siguientes partes y la forma de división, ahora solo queda poner las ideas por escrito, aunque como bien se sabe: "Del dicho al hecho..." Me queda un gran trecho, haha.

Con respecto a este cap, me encanta el lado dulce de Kurogane, y el interrogatorio de los otros dos cotillas =D No hace falta decir lo mucho que me gustan las novelas de misterio, en especial, las de Sherlock Holmes ;) Con este cap, quería agregar un poco de risas y alegría a lo que llevo escrito, es que si todo se vuelve depresivo me abruma y supongo que a mucha gente también (a parte de que es inverosímil).

¡Gracias a todos aquellos que me habéis dejado reviews! No sabéis la alegría que me da de leerlos XD Y creo que acabarán censurándome mis notas de autora... se están haciendo demasiado extensas XD

¡Gracias a todos por leer! Hasta la próxima