Bueno, en esta parte la historia se adentra un poco más a su lado mágico. Espero les guste, y gracias por su apoyo x3
Capítulo 13 Akuma no Kiss wa Honoo Yori Hageshiku (Primera Parte)
La curiosidad había llevado a la chica hasta los jardines del Master Course en aquella fresca noche, encontrándose así frente a frente con quien parecía ser Cecil, el cual vestía con las ropas reales del príncipe de Agnapolis… Mas aquel joven se mostraba frente a ella con un semblante y esencia muy diferentes al Cecil jovial e inmaduro que ella conocía.
-¿Tú no eres Cecil, verdad?- fue la pregunta que le hizo completamente aturdida. -Sí y no…- musitó el joven con una ligera sonrisa- Necesito que vengas conmigo- terminó de decir y volviendo a tomar de la mano a la joven la llevó por el bosque. Kanon no se opuso, estaba completamente sorprendida e intentaba hallar una explicación a lo que acontecía.
A medida que avanzaban, el camino frente a ellos comenzó a cambiar ante sus ojos ¿En verdad se encontraban en los jardines de la mansión? En ese instante Kanon se alarmó al notar que el joven la sostenía de la mano izquierda y que esta no tenía su guante ni protección alguna, mas su don no se activó ante ello agregándole más incógnitas a la situación. Durante todo el camino no intercambiaron palabras hasta que llegaron cerca de un despeñadero, allí el príncipe la soltó de la mano y avanzó solo hasta el borde de la quebrada para luego voltear a mirarla. -Por favor, necesito que me digas qué es lo que sucede… ¿Por qué estamos aquí?- le cuestionó la chica a unos metros de distancia de él.-Tú y yo…- dijo entonces el muchacho y prosiguió- Nos hemos encontrado en muchas ocasiones a través de milenios y milenios- cerró sus ojos por un momento- Es algo inevitable… Es algo a lo que llamamos destino-sonrió con serenidad. -¿De qué hablas?- Kanon no entendía nada. -Dime…- Cecil ignoró su pregunta- ¿Confías en mí?- le cuestionó y extendió su mano hacia ella- Si es así, ven aquí- esperó su reacción. -¿Confiar en ti?- musitó la chica, ella no podía confiar en alguien a quien apenas conocía. Sabía que aquel frente a ella no era el Cecil que conocía, por muy descabellado que sonara. Pasaron 3 minutos y la joven no se acercaba al príncipe, el chico bajó su brazo algo decepcionado- Está bien, lo entiendo…- su rostro se veía triste y solitario al notar que Kanon no confiaba en él- A pesar de eso… - el muchacho retrocedió de espaldas lentamente acercándose más a la orilla del abismo- Me alegró mucho volver a verte…- le sonrió de nueva cuenta- Adiós… Psyche…- fueron sus palabras antes de dejarse caer de espaldas por la quebrada. La chica abrió sus ojos completamente sorprendida al ser llamada por su verdadero nombre, que de forma impulsiva quiso alcanzarlo y evitar que cayera. -¡No, espera! – la chica alcanzó a tomar la mano del joven, pero ambos comenzaron a caer al vacío. -¡Perdóname por haber desconfiado! – se disculpó aferrándose al joven. -No te preocupes- rio Cecil y agregó-Sabia que no me dejarías caer solo, yo confío en ti- en ese momento Koizumi notó que ya no estaban cayendo, de hecho estaba suspendidos en el aire rompiendo por completo con las leyes de la gravedad- ¡Pero qué…!- no daba créditos de lo que veía.
-Tranquila, Psyche…- el príncipe se mostraba divertido ante las reacciones de la chica-No temas, jamás dejaría que algo malo te ocurriera- le aclaró y agregó- Perdón, pero tuve que recurrir a aquello para que reaccionaras… La Psyche que conozco siempre hacia este tipo de actos arriesgados por quienes amaba sin medir consecuencias…-le explicó- Son actos imprudentes, pero llenos de nobleza- le dijo observándola nostálgico. Las palabras del joven le hicieron recordar aquel episodio en la bodega en donde, sin pensarlo dos veces, se arriesgó para evitar que Ranmaru se lastimara al caer. Sin embargo no hizo comentario alguno, seguía perturbada por aquella ilógica situación.
En ese instante una luz comenzó a envolverlos, la chica se asustó.
-¿Q-qué está pasando?
-Nos vamos de aquí.
-¡¿Eh?!
-Te llevaré a los orígenes.-le informó el chico mientras que la luz los envolvía, Kanon se aferró a él cerrando sus ojos con fuerza ante el cegador resplandor el cual los condujo hacia otra realidad…
Pasaron solo unos segundos y Cecil aterrizó con la chica en sus brazos sobre un vasto campo de flores. -Ya puedes abrir los ojos-le dijo. Entonces la chica abrió lentamente sus ojos para luego encontrarse ante el maravilloso paraíso que los rodeada. Todo estaba cercado de hermosas flores, y las mariposas parecían pequeñas hagas danzando entre las flores, a lo lejos se podía oír el relajante sonido de una cascada así como el canto de las aves; reinaba la paz y armonía en aquel lugar. -Esto es… Hermoso…- susurró la guitarrista al mismo tiempo que Cecil la bajaba suavemente de sus brazos. Entonces al momento en que la chica puso sus pies en el suelo notó que las flores justo debajo de ella sorpresivamente se movieron dejándole libre el paso a la chica, aquello la sorprendió de gran manera. -¡Están vivas!- exclamó y agregó- B-bueno… Sé que las flores son seres vivos… Pero no tan "vivos" como para moverse de esa manera…- rio nerviosa. -Pues sí, las flores en este lugar son así… -hizo una pausa- Ellas están felices de verte otra vez-sonrió ampliamente. - ¿Dónde estamos?- Kanon volteó su mirada hacia el joven, en ese instante Cecil se arrodilló ante ella. -Este es el Reino de la Luz… Bienvenida, princesa… Este es tu hogar- le informó aún inclinado ante ella, las flores imitaron el gesto del muchacho inclinándose levemente ante la asombrada chica. -¡¿Q-qué?!- preguntó sintiéndose completamente fuera de lugar- Ok, esto ya es demasiado… C-creo que te estas equivocando de Psyche… ¿Dónde está el camino de regreso?- manifestó mirando hacia todos lados buscando una salida. -Ya basta, Psyche…-dijo algo serio el príncipe y se reincorporó- No puedes irte… Es importante que escuches lo que tengo que decir- el semblante del muchacho cambió radicalmente a uno lleno de preocupación, la chica lo observó con atención. Fue entonces cuando Cecil deslizó su mano en el aire, pronto aquel maravilloso paraíso que los rodeaba, desapareció cambiando a un ambiente completamente desolado. -¿Qué es esto?- un ligero dolor invadió el pecho de la idol quien se lamentaba al ver tal devastación- ¿Qué pasó?
-Aquello… No era más que una ilusión de lo que alguna vez… Fue el reino de la luz…- le informó con total pesar y con un gesto le indicó que lo siguiera a través del camino que se abría ante ellos. Siendo así, la chica lo siguió y el príncipe inició su breve relato-Hace tiempo, existían cuatro reinos que vivían en armonía…- deslizó nuevamente su mano en el aire mostrándole imágenes de esos reinos, Cecil parecía poseer ese tipo de habilidad. Kanon ya estaba inmersa en aquel viaje que poco le importó, ella quería saber qué es lo que le ocurrió a tan maravilloso reino-Estos reinos eran: El reino de la luz, el reino del agua, el reino del hielo, el reino de la música… -una a una fue mostrándole las imágenes de cada tierra.- La armonía reinaba hasta que dos jóvenes pertenecientes cada uno a dos de esos reinos se enamoraron… Ellos jamás pensaron que tales sentimientos despertarían la envida y codicia de quiénes los rodeaban…-siguió lamentándose.
-¿Por qué? –preguntó Kanon.
-Principalmente por la monarquía de cada reino, no deseaban que esos reinos se fusionaran… No deseaba crear una alianza… Pero, principalmente, por el poder que la joven poseía…
-¿Qué poder?
-Ella tenía la habilidad de controlar el tiempo, de tal manera fue asilada para que se concentrara en aquella importante tarea… Vigilar las Puertas del Tiempo. Administrar cada acontecimiento por toda la eternidad.
-Eso se oye muy solitario, pobre chica.
-Lo sé… Pero ella y su amado no se rindieron y huyeron…-le comentó- Aquello marcó el principio del fin para todos los reinos…-siguió con su relato. Aquellos jóvenes amantes ante su inexperiencia no pudieron continuar huyendo, el muchacho ya no se vio capaz de seguir protegiendo a su amada de las manos codiciosas que los rodeaban que no tuvo otra alternativa que sacrificarse por ella. Sin embargo, la joven completamente sumida en la desesperación rompió las reglas y manipuló el tiempo a su favor para así borrar el instante en el que joven daba su vida. Aquello provocó un desastre en cadena generando el caos en los cuatro reinos siendo así como consecuencia su muerte junto con los dos reinos involucrados.-Las consecuencias al manipular el tiempo fueron de gran magnitud que dos de los 4 reinos fueron destruidos junto con ella, cuya esencia se partió en dos…-un dolor pareció invadir al joven.
-No… Eso es… -Kanon miraba incrédula toda la destrucción a su alrededor- ¿Por qué no los dejaron tranquilos? No le hacían daño a nadie, ¿no?
-Es lo mismo que Muse y yo nos preguntábamos… Nosotros no…- empuñó su mano- N-no pudimos hacer nada para salvarlos…- dijo con total impotencia.
-Lo siento…- se lamentó la chica. -¡Pero ahora es diferente!- exclamó ante la sorpresa de su acompañante. En ese instante el devastador escenario desapareció dejándolos en medio de un espacio vacío, y una puerta de pronto apareció frente a sus ojos. Entonces Cecil abrió la puerta dejando entrar primero a Kanon… La chica se asombró al ver lo que contenía esa habitación, puesto que solo habían millones y millones de relojes los cuales permanecían suspendidos en el aire, algunos corrían con total normalidad mientras que otros estaban congelados o quemados, algunos sumergidos bajo el agua y otros derretidos, a medida que avanzaban la neblina que invadía el lugar se hacía cada vez más densa impidiendo ver más allá. -¿Qué es este lugar?- preguntó la guitarrista con incomodidad. -Este es el corazón de Psyche, quedó así después de que su esencia se partiera en dos…- le informó el principe mirándola con tristeza y agregó- Y aun así… Hay quienes pretenden seguir lastimándola…- frunció el ceño.
-¿Su corazón?... ¡Un momento!- exclamó- ¿Dijiste Psyche?- en ese momento dentro la habitación comenzó a temblar y grandes grietas se abrieron justo debajo de sus pies.- ¡Cecil!- exclamó la chica siendo sujetada por el príncipe- ¡Ya no queda tiempo!- expresó el joven con total preocupación y agregó-¡Rápido! ¡Encuentra a tu otra mitad!-su mano comenzó a soltar la de la joven. -¡No, espera! ¡No lo entiendo! ¡No me sueltes! – le suplicó. -Te estaré esperando…- sonrió nostálgico mientras que su silueta se desvaneció dejando caer a la joven. Fue entonces que un gran dolor invadió el corazón de Kanon inmovilizándola por completo mientras caía al vacío…
Mientras que en el mundo real, todos los chicos buscaban muy preocupados a Kanon quien no bajó a cenar con ellos, entre tanto que Cecil permanecía descansando en cama ya que de pronto se sintió sin fuerzas... Buscaron a la chica por todos los rincones del lugar durante más de una hora…
-"¡Kanon!" "¡Koizumi-senpai!" "¡Koizumi-san!" "¡Izu-chan!" "¡K-chan!"- eran los gritos que se escuchaban tanto dentro de la mansión como por fuera de ella. En esos momentos, Camus se encontraba caminando en el bosque ya que logró ver a lo lejos un misterioso destello de luz el cual parecía desprender cierto tipo de magia, y siendo conocedor de fenómenos como esos, decidió seguir su rastro. Aquello lo llevó cerca de una laguna, y al asomarse entre los frondosos arbustos logró ver la silueta de Koizumi quien permanecía dormida, estaba recostada en el suelo con su espalda y cabeza apoyadas en un árbol. Entonces Kanon despertó siendo presa de un intenso dolor en su corazón- ¡Arrghh!- se quejó mientras se encogía sosteniendo con su mano su pecho. Al ver aquello, Camus se acercó.
-Koizumi…- susurró inclinándose para intentar revisarla, sorpresivamente la chica se aferró a él, tal acción lo sorprendió
-. Me duele… mucho…- dijo débilmente. Camus entonces saliendo de su sorpresa tuvo una idea, y deslizó su diestra por la espalda de ella para luego desprender de la palma de su mano una misteriosa y fría brisa la cual logró calmar el dolor de la joven, así como bajar su fiebre. La chica completamente agotada dejó de aferrarse a él para luego caer sobre su pecho mientras el chico la seguía sosteniendo en sus brazos.
-¿Estas bien?- le preguntó.
-S-sí…- dijo con debilidad y agregó- ¿Quién eres?
-¿Eh?- Camus frunció el ceño, tal parecía que Kanon no se recuperaba por completo de su inconciencia, en esos momentos la muchacha tenía su vista nublada, solo veía oscuridad y aun no recuperaba del todo el sentido del oído por lo que no sabía que estaba siendo sostenida por el conde.
-¿No me reconoces? ¿No puedes ver nada?- el joven entonces se separó un poco de ella Y tomó delicadamente el rostro de la chica viendo como poco a poco sus opacos ojos parecían recuperar la vista volviéndose nuevamente brillantes. Camus vio muchas veces eso en los que eran llamados "Viajes Astrales" ¿Acaso Kanon estaba volviendo de uno? ¿El que Cecil cayera enfermo tendría alguna conexión? El idol se hacía miles de preguntas en su mente. -Tú eres…- intentaba reconocerlo- ¡Ah! ¡¿Camus?!- exclamó sorprendida y algo nerviosa al recuperar su vista, puesto que sus rostros estaban demasiado cerca así como sus cuerpos. De forma automática el conde bajó su mirada hacia los labios de la chica, sintiendo por breves instantes el impulso de besarla, el corazón de Camus por momentos pareció agitarse. Pero aquellas intenciones fueron bruscamente interrumpidas por una tercera persona...
-¡¿Pero qué demonios crees que haces?! –le gritó sumamente molesto Ranmaru a Camus viendo tan comprometedora escena. Pero antes de que pudiese hacer algo, Ringo apareció. -¡Izu-chan!- exclamó mientras avanzaba rápidamente hacia la pareja y haciendo a un lado a Camus, estrechó entre sus brazos a Kanon. -R-Rin-chan…-musitó la chica con debilidad. -¡¿Qué estabas haciendo?! ¿Tienes idea del tiempo que te hemos estado buscando?-se quejó el pelirosa sin soltarla- Que alivio… Realmente me preocupé, gracias al cielo que estás bien- Para Tsukimiya era inevitable preocuparse por la chica, más allá del hecho de que Koizumi fuese como su hermana menor, el pensamiento de que la chica pudiese desaparecer como lo hizo Aine Kisaragi no quería dejar su mente; era algo que lo estaba atormentado últimamente.- Tienes el cabello mojado… -dijo al rozar los cabellos de la joven- ¡Pero que irresponsable! –La volvió a regañar- ¿Quieres que me dé un infarto, verdad?- suspiró resignado actuando como una mezcla entre madre y hermano mayor. -Lo siento… No sé qué pasó, yo…- Kanon se veía totalmente desorientada, Camus tomaba notas mentales de cada reacción de la chica, sin dudas algo fuera de toda lógica había sucedido con ella.
Ringo ayudó a la chica a ponerse en pie, entonces Ranmaru se quitó su abrigo y lo colocó sobre la cabeza de la chica- Será mejor que la lleves a secarse el cabello y que coma algo, Tsukimiya-san-le habló Ranmaru al sensei con el debido respeto que le tenía. -Sí, gracias, Ran-chan… -Acomodó el abrigo en la chica- Vamos, Izu-chan… -le dijo sosteniéndola, ella simplemente asintió y vio de reojo a sus dos compañeros para luego alejarse junto a Ringo, la guitarrista no podía dejar de pensar en aquel extraño viaje ¿Fue real?
Mientras que Ranmaru observaba detenidamente al conde… Camus pronto se reincorporó, en su interior se sentía incómodo al ser descubierto por el rockero, en su mente y corazón había confusión, ni el mismo entendía el nacimiento del impulso por besar a Kanon, más en su semblante sólo mostraba la seriedad que lo caracterizaba. -¿Qué pasa, Kurosaki? ¿Se te perdió algo más?- cuestionó de pronto a Ranmaru.
-No, pero creo que a ti sí…- le dijo.
-¿De qué hablas? -Sabes muy bien de lo que hablo- le indicó con una voz bastante seca- No sé qué estés planeando ahora, pero lo que sea… -empuñó su mano- ¡Será mejor que te olvides de ello!- El chico hacia lo posible por controlar sus celos al ver la escena, pero no se podía callar.
-No sé de qué lo hablas… - volvió a decir Camus y sin más avanzó para irse de allí sin ánimos de continuar su charla sin sentido con Ranmaru, pero justo en el momento en que pasó al lado de su compañero este habló… -Deja de hacerte el idiota…- soltó de pronto Kurosaki, en ese instante ambos se daban las espaldas- Ella no se merece que sigas jugando de esa manera…
-¿Ella?-Camus detuvo sus pasos. -No te bastó con una vez ¿verdad?-claramente él se refería al momento en que Kanon se enamoró del conde- Tal vez Kanon se enoje con esto, pero no me importa… -Kurosaki siguió hablando- Sé perfectamente lo que pasó entre ustedes hace un año y algo más…- le informó- No tienes ideas del trabajo que nos costó a mí y a los demás mantenerla en pie… Era un completo fastidio ver su cara de funeral…- soltó sin poder ser del todo sincero ante la preocupación que sintió por la chica en esos momentos- Sí que fue un fastidio, pero logramos que se repusiera…-Recordó- ¡¿Acaso no puedes dejar ir las cosas?! ¡Déjala en paz! ¿Te quedó claro?-le dijo con un tono amenazador. En cambio Camus haciendo uso de toda su voluntad para no perder la compostura decidió responder…
-Vaya… No me lo esperaba…- volteó a mirarlo y agregó- No me importa si ustedes saben de ese acontecimiento…-dijo con frialdad pero en el fondo se sentía algo avergonzado- Era algo obvio que ella correría a buscar consuelo en ustedes…-siguió con su postura fría- No he hecho nada malo… Ella rompió las reglas alEnamorarse de mi- puso bastante énfasis en aquellas últimas palabras provocando el enojo de Kurosaki, puesto que a esas alturas era obvio que el rockero amaba a Kanon- Tuve que rechazarla ¿Eso me hace el malo de la película?- sonrió con ironía- Pues te diré, Kurosaki…-hizo una pausa- Será mejor que aclares bien tus emociones… Y te concentres en tu trabajo.- aludió a los sentimientos de amor que Ranmaru sentía por Kanon.-O serás tú quien terminará perdiendo una que otra cosa…
-¡Cierra la boca, imbécil! –Vociferó el chico de ojos bicolor- ¡Por lo mismo del trabajo es que te lo estoy diciendo!- mintió- Después de ti, Kanon tendrá que trabajar conmigo en mi canción… No quiero recibir a una Kanon nuevamente melancólica por ti, deja de lado tus estúpidos juegos de"Príncipe encantador"- soltó con sarcasmo-Y lo repito una vez más… ¡Deja de hacerte el idiota! Ambos sabemos qué pasó aquí… - le insinuó el beso que no pudo ser porque él intervino a tiempo- Por el bien de QUARTET NIGHT… Y también, por el de ella… ¡Déjate de estupideces, estás advertido!- terminó de hablar, y sin esperar respuestas se retiró rápidamente de allí. Aún no podía creer que había expuesto sus sentimientos, el conde no era ningún tonto, estaba claro que con ello Ranmaru prácticamente le había admitido que le gustaba Kanon, por mucho que intentaba disfrazar la situación con un interés profesional. Pero ya no importaba, él no dejaría que la guitarrista fuese nuevamente lastimada.
Entre tanto que Camus se sentía orgulloso por haber guardado la calma y no mostrar sus emociones, cosa difícil de hacer con Ranmaru cerca, quien además de Cecil, tenían un poder enorme para sacarlo de sus casillas a la primera provocación. Pero esta vez era diferente, Camus debía velar por sus propios sentimientos… Estaba confundido y cualquier alteración en él lo podía hacer caer… El idol dio un suspiro frustrado mientras se llevaba su mano hasta su rostro sin poder quitarse de su mente los labios de Kanon…
Para esos momentos Ringo ya se encontraba en la habitación de la guitarrista, ambos estaban sentados en su cama, y Kanon tenía puesta en sus hombros la chaqueta de Ranmaru, mientras que Tsukimiya usaba un secador para secar los cabellos de la chica sin dejar de regañarla por lo sucedido, realmente lo había asustado. Sin embargo, la chica no parecía responderle, seguía perdida en su propio mundo- ¿Has escuchado si quiera algo de lo que te he dicho, Izu-chan?- le cuestionó mientras cepillaba su cabello una vez ya terminado de secar-En verdad…- suspiró- Creo que mañana seguiremos esta conversación…
-Rin-chan…-habló al fin la chica-¿Dónde está Cecil?
-¿Cecil-chan?- Ringo se la quedó viendo con un signo de pregunta en su rostro… Después de todos los regaños ¿Era lo único que le importaba?-Pues él tampoco cenó, se sintió mal minutos antes… Lo acompañé a su habitación y de allí vine hasta tu cuarto para avisarte de la cena… ¡Pero la señorita no estaba!- volvió a reprenderla. -Ya, ya… Cálmate, Rin-chan- la chica volteó a mirarlo y lo abrazó- Gracias, por preocuparte… Ya estoy bien, lo siento…
-¡Hm!- el pelirosa infló sus mejillas de forma graciosa con el ceño fruncido para luego suspirar profundamente- Está bien…- la abrazó- No me vuelvas a asustar así, por favor.
-No volverá a pasar… -contestó sin tener mucha certeza de ello.-Bien, será mejor que descanses-le besó la frente- Buenas noches, que duermas bien. Mañana tienes una reunión en la agencia, no lo olvides.
-¡Ah! Sí… Casi lo olvido por completo… Me distraje mucho con los compromisos de Ai-chan y su nuevo single-confesó mientras reía algo avergonzada. -Te entiendo ¡Esa canción es maravillosa!- expresó el sensei con entusiasmo- Realmente hicieron un buen trabajo- sonrió- Buenas noches, Izu-chan.- le volvió a decir para luego dejar sola a la chica.
Ya en la soledad de su habitación, la chica se levantó de su cama notando un peso en sus hombros, sólo hasta ese momento parecía estar consciente de todo lo que la rodeaba. –Esta chaqueta…- a su mente vino el recuerdo de cuando Ranmaru la colocó sobre su cabello mojado para luego pedirle a Ringo que se la llevara, aquello la hizo sonreír; Kurosaki en el fondo era muy gentil… Pero también pasó por su mente el extraño acercamiento con Camus, todo era tan difuso… Tal vez todo había sido su imaginación… Pensar en aquel viaje astral era una total locura, Cecil todo el tiempo estuvo en cama… Pero ¿Y si fuese real? -"Encuentra tu otra mitad…"-citó las palabras del príncipe de Agnapolis- ¿Qué encuentre mi otra mitad? Qué rayos…-sacudió su cabeza- Será mejor dormir, mañana será un largo día…- se dijo así misma para después lanzarse en su cama y descansar profundamente.
En esos momentos y en uno de los salones de música del Master Course, se encontraba Ranmaru quien estaba sentado cerca de la ventana viendo así el paisaje nocturno que era iluminado por la luna. En sus manos tenía un libro de apuntes cuyas hojas estaban en blanco, parecía tener la intención de comenzar a escribir las posibles letras de su canción aun si todavía Kanon no había compuesto su melodía. El chico de ojos bicolor tras su discusión con Camus no quiso volver a su habitación, tenía que calmarse primero; no deseaba darle más motivos a Ren para molestarlo. Tenía muchas ideas en su cabeza con respecto a la canción, pero en cada idea no podía evitar ver la imagen de Kanon, le era imposible no pensar en ella y en lo que le dijo a Camus. Ya no sabía cuánto tiempo podría seguir fingiendo frente a la guitarrista, sus sentimientos por ella no hacían más que crecer y eso lo tenía completamente frustrado. Su discurso de que no necesitaba a una mujer y que ellas solo estorbaban, se había desmoronado por completo. Jamás pensó que llegaría a enamorarse de esa manera y mucho menos de una compañera de trabajo. Pero el hecho de que ella amara a la persona que más él detestaba le hacía ver que la vida solía jugarle demasiadas malas pasadas… Sacudió su cabeza en un intento de quitarse a Koizumi de su mente, sus principales objetivos eran seguir siendo un exitoso idol y recuperar todo lo que la familia Kurosaki perdió, esos eran sus sueños y Kanon no pintaba en ninguno de ellos… No había lugar para ella allí, sólo sería un obstáculo; era algo imposible… -Definitivamente… Es imposible… Debería dejar de pensar en estupideces…-musitó dando un suspiro resignado al mismo tiempo que se rascaba su nuca con un leve sonrojo en sus mejillas. Desvió entonces su mirada hacia la ventana y en su reflejo pudo ver un destello rojizo, al bajar su vista se dio cuenta de que se trataba del pequeño diamante que Cecil le obsequió a él y a sus compañeros. Fue así como recordó las palabras del joven idol—"Ustedes 5 nacieron para estar juntos, sus joyas acaban de sincronizarse. Es el destino"--¿Destino?- Ranmaru encerró en su mano aquel diamante burdeo, la idea de que estaba destinado a estar cerca de Kanon no le molestaba, pero se negaba a creer en ello. QUARTET NIGHT era un mero capricho de Shining… Era lo que decía Ranmaru, pero en el fondo deseaba creer en ello. En ese instante en su mente se cruzó el recuerdo de cuando la guitarrista seguía deprimida al ser rechazada por Camus, fueron esos momentos en los que Ranmaru dejó de ser hostil con ella.
::Flashback::
Pasaron unos cuantos días después de que Kanon discutiera fuertemente con Camus, y que luego ella terminara llorando en los brazos de Ai frente a Reiji y Ranmaru, los tres senpais acordaron apoyar a la idol, al menos Ai y Reiji hacían todo lo que podían por sostener a Kanon e impedir que cayera en una depresión. En cambio al bajista se le hacía sumamente difícil lidiar con la situación, no sabía cómo consolarla ni tampoco quería hacerlo, le era molesto. Pues en ese entonces estaba lidiando con sus propios sentimientos hace poco se dio cuenta de que la amaba, el acercarse a consolarla no era buena idea… Pero una cosa era cierta, extrañaba ver su sonrisa.
Ranmaru después de estar un momento en la Academia Saotome compartiendo con los alumnos al lado de Kanon y los demás senpais, los 5 chicos se separaron cada uno a sus asuntos. Él caminaba despreocupadamente hacia la azotea de uno de los edificios, en su espalda llevaba su amado bajo, pretendía tocar por un momento después de estar aguantando las miradas y gritos de fan de las alumnas de la academia, él no se daba cuenta de que Shining los estaba preparando para ser senpais, en esos momentos el único con Kohais era Mikaze. Cuando abrió la puerta para subir la azotea no se esperaba encontrar a Koizumi quien permanecía inmóvil observando el paisaje mientras dejaba que el viento meciera su larga cabellera lavanda.
-Kanon…- dijo al verla. La chica se sobresaltó puesto que había estado llorando… Intentó secarse rápidamente sus lágrimas y volteó a verlo
- R-Ranmaru… ¿Qué haces aquí?
-A-ah… Solo venía a tocar el bajo un momento…- Respondió fijándose en la mirada triste de la chica, sus ojos estaban enrojecidos y se veían apagados… No soportaba verla así, le era bastante molesto.
-Entiendo… Entonces me voy- contestó la chica. Así como su mirada, su voz también sonaba apagada, no había ninguna chispa de luz en la chica. Kanon había dejado de ser la chica llena de energía que nunca se callaba, ahora era como una sombra que intentaba pasar desapercibida mientras se ahogaba en su dolor… Kanon le hizo una reverencia y comenzó a caminar hacia la puerta, pero cuando pasó al lado de él, este apretó sus dientes y no soportándolo más la tomó del brazo.
-¿A dónde crees que vas?- le dijo de pronto.
-¿R-Ranmaru?
-¡Ya es suficiente!- la miró con firmeza-¡¿Hasta cuándo pretendes sentir pena por ti misma?!- le cuestionó de golpe- ¿Tan débil eres? ¡Definitivamente odio a ese tipo de gente que se deja hundir por cualquier cosa!- siguió hablando sin soltarla-¡Hay personas con peores problemas en este mundo y aun así siguen en pie! ¡No eres más que una mocosa llorona!- terminó de gritarle. Kanon abrió sus ojos como platos al escuchar esas palabras, pero no tenía cómo objetar contra él.
-¿Y qué quieres que haga?- le preguntó a su compañero con su voz quebrada y agachando su mirada- Ciertamente mis problemas no son tan graves como los problemas de otras personas, lo sé…- hizo un movimiento para que Ranmaru la soltara, él dejó de sostenerla del brazo-En verdad que lo sé… ¡Pero no puedo evitarlo!- alzó nuevamente su vista mientras las lágrimas no dejaban de desbordarse de sus ojos-Soy un ser humano, ¿sabes?- se limpió sus lágrimas- Me veo patética, lo sé… Estoy consciente de todo lo que dices… No te discuto nada, lo admito…- le dijo.-Pero me duele… No sé qué hacer… Mientras estoy con ustedes puedo controlarme, pero cuando estoy sola… Siento que me hundo y me da miedo…
-Está bien, al menos lo tienes claro…- El chico intentó ser indiferente y mantener una postura firme-Dices que cuando estás sola no puedes controlarte, ¿no? Entonces…- Ranmaru bajó de sus hombros su bajo y se inclinó para sacar unos cuadernos con partituras del estuche de su instrumento, la chica lo observaba curiosa.-Antes de que pasara todo esto… -hizo una pausa- Pensaba en aceptarte como compositora… -volteó a verla-Pero ahora, no sé si estés preparada para ello, no me gusta vincularme con gente tan débil e incapaz de separar su vida personal con el trabajo… Sin embargo…- se puso de pie sosteniendo en sus manos unos cuadernos-Por alguna razón quiero seguir creyendo que eres capaz de lograrlo- admitió y le entregó los cuadernos- Página 50…-le dijo y agregó mientras la chica aún confundida buscaba la página en la libreta.-Allí se encuentra una de los acordes de bajo más difíciles que existen, son acordes rápidos y precisos. Solo alguien con decisión y sin miedo puede tocarlos sin problemas… -le explicó mientras Kanon repasaba los acordes en su mente- Eres guitarrista, ¿no? Pero me imagino que igual has tocado el bajo… Y sabes de rock… Te vi un par de veces- le confesó recordando los momentos en que ambos participaban por separado en los encuentros de bandas.
-Sí… Se tocar un poco el bajo, pero no como tú… Ni como… -en ese momento pensó en su senpai Rui Yagami, él también era bajista- Bueno, no importa…
-¿Como Rui Yagami, no?- dijo Ranmaru- Ese es tu problema, Rui es otro de tus pesares…-comentó- Como sea… Quiero que toques esa pieza, no tiene que ser ahora… Pero pasado mañana, aquí mismo, a esta misma hora… Quiero que la toques.
-¿Para qué?
-Es porque quiero saber que tan buena eres, si tienes lo necesario para trabajar conmigo- dijo de forma altanera- No trabajo con mediocres… Si no te crees capaz dímelo ahora y no me hagas perder el tiempo.-se cruzó de brazos- Entiende que mi trabajo es lo más importante para mí, y debería de serlo para ti… Este mundo es difícil, si te dejas hundir por un corazón roto… No me imagino que pasará cuando suceda algo más grave que eso… -el chico se inclinó de nuevo para tomar su bajo y colgarlo en sus hombros- ¿Aceptas mi desafío? O…- la miró desafiante- ¿Huirás como la niña mimada y llorona que eres?-finalizó.
-¡C-claro que acepto!- exclamó con el ceño fruncido ¿Quién rayos se creía que era Ranmaru? Ese pensamiento se cruzó por la mente de Kanon- ¡Lo haré! – Dijo con decisión- ¡No soy ninguna niña mimada ni mucho menos llorona!-le gritó.
-¡Entonces demuéstramelo!… Tch… Además de todo eso eres muy ruidosa…- la miró fastidiado.
-¡Te cerraré la boca! ¡Ya lo verás!- le dijo completamente ofendida y con el cuaderno en su mano se fue rápidamente de allí azotando la puerta, al ver tales gestos Ranmaru no pudo evitar sonreír, Kanon al fin se veía más animada; esperaba que aquel desafío diese buenos resultados y alejaran a la chica de la depresión. Esa era su forma de consolarla.
-¡Muy bien! – la guitarrista empuñó con decisión su diestra mientras pensaba en ir a comprar un bajo para así comenzar a practicar. Ai y Reiji quienes se encontraban en los pasillos de la academia, vieron a lo lejos a Kanon y notaron que ya no lucía un sombrío semblante, más bien se veía llena de energía. Ambos se quedaron intrigados por lo que había pasado, de pronto escucharon los rasgueos del bajo de Ranmaru que provenían de la azotea, lugar de donde vieron a su compañera salir, los senpais ni siquiera se imaginaban que había pasado allí.
Kanon estuvo practicando sin cesar aquellos acordes con la total intención de demostrarle a Ranmaru que ella no era una mocosa, le molestaba de gran manera que él la tratase como si fuese una niña, no había mucha diferencia de edad entre ellos, y Kanon había comenzado su carrera de Idol mucho antes que él, por lo que podría ser su senpai. Mas el haber ingresado a la academia Saotome para ser compositora, de alguna manera le había dado un estatus inferior al de sus compañeros al recién haber debutado como tal, sin mencionar todos los inconvenientes que tuvo para poder lograrlo.
El día del desafío había llegado y Ranmaru esperaba a la chica algo ansioso en el lugar acordado, cuando de pronto abrieron de golpe la puerta de la azotea. -Ranmaru- lo llamó la chica- ¡Vine a cumplir tu desafío!- exclamó con decisión. -Muy bien…- el chico volteó a verla- Espero que…-dejó de hablar al ver que la chica tenia algunos de sus dedos lastimados, pues los cubrió con unos parches- ¿Pero qué demonios te pasó en las manos?- le cuestionó. -Ah… P-pues creo que exageré un poco practicando… Un día me olvidé de la uñeta y acabé lastimándome- rio de forma nerviosa mientras rascaba su cabeza- Pero está bien…- se llevó su mano izquierda hacia su bolsillo sacando de allí una uñeta- Traigo una de estas- sonrió.
-Tch… Sólo tú te puedes lastimar así las manos-Gruñó- Deja de actuar como una novata…- se cruzó de brazos desviando su mirada e intentó no sonreír ante la actitud tan graciosa de la chica, al menos ya no la veía deprimida.-En fin… Vayamos al grano… Comienza a tocar- le indicó.
-¡Sí!- dijo la chica para luego abrir el estuche de su bajo, se trataba de uno muy hermoso y brillante de color burdeo con un diseño de mariposa en su lado izquierdo del puente del instrumento; la chica de inmediato se había encariñado con el bajo que no dudo en personalizarlo. Las mariposas ya eran su símbolo oficial en el ámbito profesional, Kanon-sama siempre llevaba alguna mariposa en su vestuario o instrumentos, ya todo mundo la conocía por eso. Ya lista, pero algo nerviosa, la chica se preparó para tocar y tomando algo de aire, tan sólo cerró sus ojos y se dejó llevar por la música que tanto amaba… Ranmaru se sorprendió ante la precisión de la chica, pero a medida que avanzaba la melodía, notó algunos errores, pero no le quitaban calidad a la pieza. Sin embargo eso le indicaba que la chica aún tenía sus dudas, sabía que su corazón no se curaría de la noche a la mañana. No obstante el estar parada frente a él tocando a pesar de que sus heridas no parecían sanar, le daba los suficientes méritos para ser su compositora; ya que al menos el espíritu de lucha en la chica no se había desvanecido del todo. Mientras que Kanon sentía la emoción de cada nota, por momentos parecía libre de todas las ataduras de su corazón. Tras terminar de tocar, la chica esperó el veredicto de Ranmaru. En ese instante se dio cuenta de que en todo ese tiempo no hizo más que pensar en tocar esa pieza de música para hacer callar a Kurosaki sin pensar siquiera un instante en el dolor de su corazón roto, ella logró descifrar las intenciones de su compañero al desafiarla, no era porque él fuese altanero y grosero con ella, todo lo contrario... Él trató de animarla y crear una distracción para que no cayera en la depresión, así como al mismo tiempo recordarle lo mucho que amaba a la música, razón por la cual ya no podía seguir en el suelo… Si algo era eterno para ella en esta vida eso era la música, no importa lo que sucediese alrededor; la música nunca moriría…
-Bien, tuviste algunos errores- le informó el albino- Pero nada graves, para el poco tiempo que te di no estuvo mal-decía analizando la pieza que acaba de escuchar con total profesionalismo- Además no…- entonces al mirar a la chica notó que había vuelto a tener los ojos llorosos ¿No había funcionado su plan? -¿Ahora qué sucede?- le preguntó.
-Gracias, Ranmaru…
-¿Eh?
-Ahora entiendo el porque me hiciste este desafío… Realmente…-le sonrió mientras se secaba sus lágrimas- Realmente eres una persona muy gentil y cálida…
-¡Hm…! N-no sé de lo que hablas…-el chico se hizo el desentendido y apartó su mirada de ella, sus mejillas poco a poco comenzaban a colorearse.
-Está bien, no importa… G-gracias…-la chica sollozó un tanto emocionada, no lo podía evitar… El corazón de la chica era muy frágil y tendía a emocionarse con facilidad.
-Vamos, ya no llores… Tch…- Ranmaru estaba completamente incómodo. Se acercó a la chica sin saber qué hacer, no se atrevía a abrazarla- Que fastidio…-musitó para luego colocar su mano sobre la cabeza de la chica y darle un par de suaves palmaditas- Tranquila…- dijo entre dientes sintiéndose completamente fuera de lugar.
-N-no soy un niño ni una mascota para que palmees mi cabeza de esa forma…- se quejó.
-¡P-pues conformarte con eso! ¡Porque sólo eso obtendrás de mí! ¡Tsk! -Veo que no eres muy bueno tratando con las chicas…- le dijo mirándolo a los ojos un tanto divertida y ya más calmada. -¡Hm!-no se esperaba tal comentario- ... N-no me interesa ese tema…-se cruzó de brazos- Tengo cosas más importantes en las que pensar…-le dijo intentando mantener su postura indiferente; no era que Kurosaki no tuviese experiencia con las chicas… Era que Koizumi lo ponía nervioso pues estaba enamorado de ella
-Ya veo… -contuvo su risa- Me conformaré con eso entonces- le sonrió con calidez.-
-Sí, sí… Dejémonos de cursilerías… -comentó -Tengo hambre ¿Quieres ir a comer algo?-le propuso.
-¿Eh? Pero no me has dicho tu opinión completa de lo que toqué… -le recordó y agregó-¿No te molesta salir conmigo?-le cuestionó confundida.
-No veo porque me ha de molestar salir a comer con mi compositora…- le dijo y comenzó a caminar hacia la puerta de la azotea dejando a Kanon sorprendida y pensativa a la vez- ¿Vienes o qué?- Ranmaru la sacó de sus pensamientos- No tengo todo el tiempo…- se quejó.
-¡A-ah! ¡C-claro! –sonrió al ver que por fin su relación con el chico estaba mejorando y corrió para alcanzarlo. No importaba cuánto Ranmaru intentase fingir, Kanon había sentido su calidez y eso la hacía feliz, muy dentro de sí le daba las gracias una y otra vez a su compañero. Gracias a él había vuelto a ver una luz brillante en su camino, una luz que paralelamente Kurosaki veía en ella, pues aquellas acciones no hicieron más que el amor del rockero creciera aún más...
:: Fin del Flashback ::
Tras recordar aquel momento el corazón de Ranmaru estaba agitado, ya tenía que terminar por aceptar sus sentimientos. Intentó calmarse y se levantó para ir rumbo a la habitación que compartía con sus kohais. Ahora todo dependía de él ¿Huiría o enfrentaría sus sentimientos? Sólo él tenía la respuesta.
